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JC

Lo Mas Conveniente

John 16:4-7
Joel Coyoc February, 28 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc February, 28 2021
Estudio del Evangelio de Juan

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra biblia
en el evangelio según san juan evangelio según san juan en su
capítulo dieciséis dice la palabra de dios estas
cosas os he hablado para que no tengáis tropiezo Os expulsarán
de las sinagogas y aún viene la hora cuando cualquiera que
os mate pensará que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no
conocen al Padre ni a mí. Mas os he dicho estas cosas para
que cuando llegue la hora os acordéis de que ya os lo había
dicho. Esto no os lo dije al principio
porque yo estaba con vosotros. Pero ahora voy al que me envió
y ninguno de vosotros me pregunta, ¿a dónde vas? Antes, porque os
he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. Pero
yo os digo la verdad, os conviene que yo me vaya, porque si no
me fuese, el Consolador no vendrá a vosotros, mas si me fuere,
os lo enviaré, y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado,
de justicia, y de juicio. De pecado, por cuanto no creen
en mí. De justicia, por cuanto voy al
padre y no me veréis más. Y de juicio, por cuanto el príncipe
de este mundo ha sido ya juzgado. Aún tengo muchas cosas que deciros,
pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el espíritu
de verdad, Él los guiará a toda la verdad, porque no hablará
por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere y os
hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará porque
tomará de lo mío y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre
es mío, por eso dije que tomará de lo mío y os lo hará saber. Todavía un poco y no me veréis,
y de nuevo un poco y me veréis, porque yo voy al padre". Entonces
se dijeron algunos de sus discípulos unos a otros, ¿qué es esto que
nos dice todavía un poco y no me veréis? Y de nuevo un poco
y me veréis porque yo voy al padre. Decían pues, ¿qué quiere
decir con todavía un poco? No entendemos lo que habla. Jesús
conoció que querían preguntarle y les dijo, preguntáis entre
vosotros acerca de esto que dije, todavía un poco y no me veréis,
y de nuevo un poco y me veréis. De cierto, de cierto os digo
que vosotros lloraréis y lamentaréis y el mundo se alegrará, pero
aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá
en gozo. La mujer cuando da a luz tiene
dolor porque ha llegado su hora. Pero después que ha dado a luz
un niño, ya no se acuerda de la angustia por el gozo de que
haya nacido un hombre en el mundo. También vosotros ahora tenéis
tristeza, pero os volveré a ver y se gozará vuestro corazón. Y nadie os quitará vuestro gozo. En aquel día no me preguntaréis
nada. De cierto, de cierto os digo que todo cuanto pidierais
al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis
pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis para que vuestro
gozo sea cumplido. Estas cosas os he hablado en
alegorías. La hora viene cuando ya no os
hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca
del Padre. En aquel día pediréis en mi nombre,
y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros. Pues el Padre
mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído
que yo salí de Dios. Salí del Padre y he venido al
mundo. Otra vez dejo el mundo y voy
al Padre. Le dijeron sus discípulos, he
aquí ahora hablas claramente y ninguna alegoría dices. Ahora entendemos que sabes todas
las cosas y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos
que ha salido de Dios. Jesús les respondió, ¿Ahora creéis? Y aquí la hora viene, y ha venido
ya en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis
solo. Mas no estoy solo, porque el
Padre está conmigo. Estas cosas os he hablado para
que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción,
pero confiad, yo he vencido al mundo. vamos a meditar los versículos
desde el cuatro hasta el versículo siete y eran esto porque no conocen
al padre ni a mí más os he dicho estas cosas para que cuando llegue
la hora os acordéis que ya os lo había dicho esto no os lo
dije al Pero ahora voy al que me envió,
y ninguno de vosotros me pregunta adónde vas. Antes, porque os
he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. Pero
yo os digo la verdad, os conviene que yo me vaya, porque si no
me fuese, el consolador no vendría a vosotros, mas si me fuere,
os lo enviaré. Nuestro tema de esta tarde es
lo más conveniente, lo más conveniente. ¿Qué es aquello que es más conveniente? A veces creemos saber qué es
lo más conveniente, pero no olvidemos que tenemos Un Dios cuyos pensamientos
no son como nuestros pensamientos. Como es más alto el cielo que
la tierra, sí son más altos sus pensamientos que nuestros pensamientos. Y, en verdad, la Escritura dice
que ni siquiera sabemos nosotros lo que es conveniente. No sabemos
pedir como conviene. y damos gracias a Dios por el
Espíritu Santo que tiene un ministerio y Él intercede por nosotros lo
que verdaderamente conviene. Pero damos gracias a Dios porque
en este pasaje el Señor va a hablar acerca de aquello que es conveniente.
Dice el Señor a sus discípulos, yo os digo la verdad, os conviene
que yo me vaya, os conviene que yo me vaya. Y el Señor va a enseñar
algunas cosas en este pasaje que eran importantes para sus
discípulos, pero las cosas que el Señor habló nunca pierden
importancia, eran tan importantes cuando Él las dijo como las son
el día de hoy. Comentaba mi esposa que siempre
la Palabra de Dios provee para el momento adecuado. Y en verdad,
la Palabra de Dios es siempre vigente, es siempre actual. La Palabra de Dios siempre es
la necesidad de su pueblo y es tan fresca, tan nueva como el
momento en que el Señor Jesús lo pronunció. ¿Y qué es lo que
es conveniente? Una de las cosas que es verdaderamente
conveniente y damos gracias a Dios porque aquellos que estamos en
Cristo hemos sido bendecidos con el hecho de que se nos ha
dado vida juntamente con Cristo. y juntamente con esa vida se
nos ha dado habilidades espirituales, juntamente con esa vida se nos
ha dado la fe para creer a Dios, juntamente con esa vida se nos
ha dado ojos para ver al Señor Jesucristo, juntamente con esa
vida se nos ha dado oídos para oír al Señor Jesucristo. ¿Y qué
es conveniente? El Señor dice aquí ha terminado
de hablar acerca de la persecución y en el versículo 4 dice, mas
os he dicho estas cosas para que cuando llegue la hora os
acordéis de que ya os lo había dicho. Dice, esto no os lo dije
al principio porque yo estaba con vosotros, pero ahora voy
al que me envió y ninguno de vosotros me pregunta a dónde
vas. Y el Señor está hablando acerca de su palabra. y está
hablando de lo que es conveniente y el Señor siempre actúa de la
manera más conveniente. El Señor no había hablado acerca
del aborrecimiento que el mundo iba a tener para con ellos, para
con sus elegidos, sino hasta este momento. ¿Por qué? Porque
ese era el momento conveniente y algo que es conveniente para
nosotros como lo fue para ellos es oír la voz del Señor Jesucristo. Escuchar a Jesús para no ser
tomados por sorpresa. Llama la atención que en varias
ocasiones el Señor ha dicho, en los últimos pasajes que hemos
estado estudiando, les estoy diciendo esto para cuando suceda,
créanme, la bendición que Dios ha dado a su pueblo de algo que
es conveniente, nos ha dado su palabra. Y por la gracia de Dios
y por esa palabra, no debemos ser tomados por sorpresa. Porque
es conveniente que escuchemos la voz de Dios. ¿Qué es conveniente
para nosotros? Escuchar lo que el Señor Jesús
tiene que decirnos. Y el Señor Jesús está hablando
en cada momento aquello que es adecuado para cada necesidad
que nosotros tenemos. en su momento, el Señor da la
palabra adecuada. Él no les habló eso al principio,
se les estaba hablando ahora en ese momento, porque era el
momento conveniente. Y en verdad que el Señor va hablando
a nuestro corazón conforme a la necesidad que estamos viviendo,
de acuerdo al momento y a las demandas hacia nuestra fe el
señor va a fortalecer nuestra fe conforme a su palabra damos
gracias a Dios porque nos ha sido dada la palabra profética
más segura y es conveniente para nosotros hermanos estar atentos
a la palabra profética dice segunda de Pedro el capítulo anterior
al que leyó nuestro hermano Eduardo versículo capítulo uno, versículo
dieciséis en adelante, dice, porque no os hemos dado a conocer
el poder y la venida de nuestro señor Jesucristo, siguiendo fábulas
artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos
su majestad. Pues cuando él recibió de Dios
padre, honra, y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria
una voz que decía, este es mi Y nosotros oímos esta voz enviada
del cielo cuando estábamos con él en el monte santo. Y dice,
tenemos también la palabra profética más segura en la cual hacéis
bien en estar atentos como una antorcha que alumbra en lugar
oscuro hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga
en vuestros corazones. Entendiendo primero esto, que
ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino
que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por
el Espíritu Santo. ¿Qué es conveniente escuchar?
La palabra profética más segura. Nosotros no somos inteligentes,
en verdad. El apóstol Pedro está narrando
aquí y no se está basando en su experiencia, sino y está mencionando
la voz del cielo que dijo que oyeran al Señor Jesucristo, el
oír la voz de Jesús, el oír la voz que ha hablado el Padre a
través de los profetas inspirados por el Espíritu Santo. No confiar
en experiencias, no escuchar como dice la gente, escucha a
tu corazón, escucha a tu cuerpo, escucha a la naturaleza. No,
lo más conveniente es que escuches la voz del Señor Jesucristo y
damos gracias a Dios porque si eres una oveja, Jesús garantiza,
dice, mis ovejas oyen mi voz. Hermanos, mucha gente está hablando
hoy día. es tan fácil escuchar a gran
cantidad de gente hablando. Hoy, más que nunca, es fácil
escuchar a mucha gente que está hablando y está intentando explicarnos
lo que está ocurriendo en este mundo. Pero no olvides lo conveniente,
escucha la voz de Jesús, porque Él ha dicho las cosas antes que
sucedan, para que no te tomen por sorpresa, para que cuando
sucedan, creas. Y en verdad, lo que está ocurriendo
nos logra, hacen nosotros lo que Jesús quería. Afirma nuestra
fe en que Él es aquel que conoce a la raza humana, en que es aquel
que conoce la historia porque Él diseñó la historia, la historia
está ocurriendo tal y como Él la ha diseñado. El hombre es
aborrecedor de Dios y sin causa le aborrecieron y se está manifestando. Como consecuencia de estar unidos
con Él, vamos a ser aborrecidos también por el mundo. Pero el
Señor Jesús lo ha dicho y no nos debe tomar por sorpresa.
Hermanos, lo más conveniente es escuchar la voz del Señor
Jesucristo. ¿Qué voz estás escuchando? La
voz que estás escuchando va a determinar la manera en que estás viviendo.
Hay voces que están diciendo, no puedes congregarte, pero la
voz del pastor dice, no dejando de congregaros como algunos tienen
por costumbre, y tanto más cuando habéis que el día se acerca.
La voz del mundo dice, sal sólo para lo necesario, y piensas
que lo necesario es salir para comprar pan material, pero la
voz del pastor dice, no sólo de pan vivirá el hombre, sino
de toda palabra que sale de la boca de Dios. La voz del Señor
Jesús dice a los suyos, es necesario que no dejes de congregarte,
porque el día de la salvación se acerca, dice, y tanto más
cuanto veis que aquel día se acerca. Y déjame decirte, La
Biblia, la voz de Jesús dice, sea Dios veraz y todo hombre
mentiroso, todo hombre mentiroso. No importa en qué universidad
estudió, no importa cuántos títulos tenga, Dios es veraz, todo hombre
es mentiroso. Escuchar, escuchar la voz del
Señor Jesucristo, interpretar todo lo que está ocurriendo en
el mundo a través de los lentes de la Escritura, filtrándolo
a través de la Palabra de Dios. Lo conveniente es escuchar la
voz de Dios, porque es a través de Su voz, a través de Su Palabra
que Él limpia a Su pueblo. Ya vosotros estáis limpios por
la palabra que os he hablado. Él es la misma palabra viva,
es nuestra necesidad, es para nosotros lo más conveniente.
No, quédate en casa. Lo más conveniente es, escucha
la voz del buen pastor. Y algo es seguro, si Él es tu
pastor, lo vas a escuchar. Lo vas a escuchar. El Señor Jesús
dice, mis ovejas, oyen mi voz, las conozco y me siguen. Eso
es lo conveniente, porque es a través de su palabra que él
va renovando nuestras mentes. Es el señor que dice Hermanos,
les ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros
cuerpos en sacrificio vivo. Pero antes, dicen, no os conforméis
a este siglo, sino transformados por medio de la renovación de
vuestro entendimiento. Y la única manera de que nuestro
entendimiento sea renovado es escuchando la voz del Señor Jesucristo. Lo más conveniente es escuchar
al Señor Jesucristo, porque Él habla la palabra adecuada en
el momento adecuado. Y en este tiempo de dificultades
en el mundo, en este tiempo de confusiones en el mundo, en este
tiempo de enfermedad en el mundo, el Señor tiene una palabra que
es conveniente. Escucha la voz del Señor Jesús. Es lo conveniente. Él está dando
su palabra de acuerdo a la necesidad de su pueblo. Dice el Señor Jesús, Antes, porque
os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. Pero
yo os digo la verdad, os conviene que yo me vaya. Y lo más conveniente
no es siempre lo que no nos entristece. Algunas veces pensaríamos que
lo que conviene es aquello que nos haga estar siempre sonrientes
y felices. Pero algunas veces el Señor sabe
que lo que es conveniente no necesariamente es lo que no nos
trae alguna tristeza. El Señor quiere llevarnos a un
punto donde el gozo que experimentamos no dependa más que de Él. Y el Señor había dicho que se
iba, y tristeza había llenado sus corazones, pero el Señor
dice, aunque están tristes, eso es lo más conveniente. Y muchas
veces nosotros pensamos que sabemos qué es lo más conveniente. Pero
lo más conveniente no tiene nada que ver con quitarnos tristeza,
o quitarnos dolor, o quitarnos aflicción. El Señor dice que,
si es necesario, tengamos que ser afligidos en diversas pruebas
para que sometida a prueba nuestra fe, mucho más preciosa que el
oro, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado
Jesucristo. El Señor es el único que sabe
lo que más nos conviene. No nos fiemos de nuestro propio
corazón. La Biblia dice, fíate de Jehová
de todo tu corazón, no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo
en todos tus caminos y Él enderezará tus veredas. el clamar a Dios
que nos libre de nosotros mismos, que nos libre de nuestra necedad. Somos muy necios y muchas veces
pensamos saber qué es lo que más conviene, pero en verdad
poder fiar de que el Señor hace cosas que es lo que más conviene,
y como dijo Jesús a Pedro, lo que yo hago ahora, no lo comprendes
ahora, más lo entenderás después. y es que el Señor está cumpliendo
su propósito. Y su propósito no es hacer precisamente
nuestra vida aquí en este mundo más confortable y que todo sea
color de rosa, como algunas personas dicen mintiendo a la gente. Ven
al Señor Jesucristo y todos tus problemas se van a resolver.
El Señor no vino para hacernos la vida más placentera en este
mundo. El Señor vino para algo mucho mejor que eso. El Señor
vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Lo más conveniente
en algunas ocasiones puede producir dolor, puede producir tristeza,
pero confiemos en que el Señor es la sabiduría misma. El Señor sabe qué es lo que está
haciendo con nosotros. nosotros sabemos porque él ha
dicho y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les
ayudan a bien esto es a los que conforme a su propósito son llamados
porque a los que antes conoció también los predestinó para que
fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo y el mayor bien que
el Señor nos está haciendo es haciéndonos cada vez más parecidos
al Señor Jesucristo hasta que lleguemos a aquel momento en
que dice la Biblia Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no
se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando
Él se manifieste seremos semejantes a Él porque le veremos tal como
Él es. Y esa es nuestra bendita esperanza. Aguardamos el tiempo de ver al
Señor Jesucristo, no para estar en calles de oro y mar de cristal,
sino para estar en ese bendito lugar, en esa bendita presencia
donde El Señor Jesucristo ayudó al gozo. Me enseñaste la senda
de la vida en tu presencia a plenitud de gozo. Delicias a tu diestra
para siempre. Y el Señor está haciendo siempre,
hermanos, lo más conveniente. Y lo más conveniente a veces
va totalmente en contra de lo que nosotros pensamos es más
conveniente. Frecuentemente el Señor aplastan nuestros planes
y los hace a un lado, porque eso no es lo mejor. El Señor
sabe que es lo mejor. El Señor está obrando todo para
cumplir su propósito en aquellos que Él ha amado, en aquellos
que Él ha elegido. Y el llamado es a poder confiar
en su amor, en poder recordar que hemos sido objetos de su
misericordia y que el Señor nos enseñe y podamos decir con el
salmista, tu misericordia es mejor que la vida. Tu misericordia
es mejor que la vida. Uno podría pensar, dice la gente,
lo más valioso es la vida. Lo más valioso es la misericordia
de Dios. Su misericordia es mejor que
la vida. Lo más conveniente es que Jesús
regresara al Padre. Aún en medio de una experiencia
espiritual, uno puede ser tan aturdido y decir cosas disparatadas. El apóstol Pedro, hablando de
esa ocasión en que estaban en el Monte Santo, en el Monte de
la Transfiguración, y Pedro no sabía qué decir y evidentemente
Pedro no sabía qué es lo más conveniente y dijo, Señor, ¿para
qué nos vamos a ir de acá? Vamos a hacer tres chocitas y
nos quedamos aquí con Moisés, con Elías y contigo. Y vino la
voz del cielo que dijo, es mi hijo en quien tengo complacencia,
a él oíd. No era conveniente que hicieran
tres casitas y se quedaran allí. ¿Qué es lo que era conveniente?
Lo que era conveniente es que se cumpliera el plan de Dios. Y el plan de Dios es que Cristo
vino y no vino para quedarse. Él vino para consumar la obra
de salvación. Él vino para cumplir la escritura. Él vino para hacer la voluntad
de su Padre. El deleite de su corazón era
hacer la voluntad de su Padre. Y la manera que estaba planeado
que Él saliera de este mundo, no estaba planeado que Él se
quedara. Y la manera que estaba planeada, él ya había dicho que
era necesario. Dijo, así como Moisés levantó
la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo
del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree
no se pierda, mas tenga vida eterna. Lo más conveniente era
que el Señor Jesucristo tuviera que dejarlos para consumar la
obra de la salvación. era agradable estar con el Señor
Jesucristo, pero si no se consumaba la obra de salvación Era terrible. No podía ser de otra manera.
El Señor Jesucristo había venido para buscar y salvar lo que se
había perdido. El profeta había dicho que todos
nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por
su camino, y era necesario que Él saliera de este mundo pasando
por la cruz cargando en su cuerpo nuestros pecados sobre el madero. Era necesario que nuestros pecados
fueran castigados sobre Él. Eso era lo más conveniente y
sigue siendo lo más conveniente para aquel pueblo que el Señor
escogió en Cristo desde antes de la fundación del mundo. De
otra manera, no habría salvación. De otra manera, no podría quitarse
ni un pecado. Ninguno de aquellos corderos
que se habían ofrecido habían quitado ningún pecado solamente
la sangre de Jesucristo su hijo nos limpia de todo pecado y era
necesario que él regresara al padre era necesario que él regresara
al padre porque él es el camino él es la verdad él es la vida
y nadie puede ir al padre si no es por él era necesario que
el señor Jesucristo regresara al padre porque él iba a experimentar
la ira del padre confiando totalmente en el padre y el Padre no le
iba a dejar que viera corrupción. Como dice el apóstol Pablo, primeramente
os he enseñado lo que asimismo recibí, que Cristo murió por
nuestros pecados conforme a las Escrituras y resucitó al tercer
día conforme a las Escrituras. Cristo era necesario que saliera
de este mundo, que regresara el Padre, satisfaciendo la justicia
del Padre. levantándole el padre de entre
los muertos y llevándole a sentar y exaltarle y darle un nombre
que es sobre todo nombre. Era necesario, era lo más conveniente,
lo más conveniente para la salvación de su pueblo, aunque en ese momento
producía tristeza en el corazón de sus discípulos. Era conveniente
porque era de esa manera en que se iba él como nuestro abogado,
por su presencia intercesora se nos iba a dar el Espíritu
Santo, aquel Consolador y sabemos ahora que era lo más conveniente,
porque no estamos solos, porque el Señor ha enviado a su Espíritu
Aquellos que hemos creído en Cristo nos han concedido la bendición
de ser sellados con el sello del Espíritu Santo, que es las
arras de nuestra herencia. Sabemos que es la garantía de
nuestra salvación. Nos ha dado el Señor lo más conveniente. Él se fue, y porque Él se fue,
Él envió al Espíritu Santo. Y Él está cumpliendo Su promesa. Él no nos ha dejado huérfanos.
Él está con nosotros por Su Espíritu todos los días hasta el fin del
mundo. Él, el Espíritu Santo, es consolador, es aquel que recordó
y sigue recordándonos toda la verdad. El Espíritu Santo es
nuestro defensor, nuestro ayudador. En el Espíritu Santo se cumple
su promesa que dice, no temas, porque yo estoy contigo. No desmayes,
porque yo soy tu Dios que te esfuerzo. Siempre te ayudaré,
siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Y qué
bendición tan grande el poder saber que El nombre del Espíritu
Santo es el Consolador. Y creo que estamos de acuerdo
que mucha falta nos hace un Consolador. Porque estamos en un mundo de
aflicción. Estamos en un mundo de sufrimiento.
Pero el Consolador, el Espíritu de Verdad, está allí cerca. Es
el Espíritu de Verdad y estamos en un mundo inundado de mentira.
Pero damos gracias a Dios por el Espíritu Santo. Clamemos al
Señor que siga haciendo su obra en nosotros. Y no olvidemos,
lo más conveniente es lo que Cristo hizo en favor de su pueblo.
Lo más conveniente es que confíes en el Señor Jesucristo. Lo más
conveniente es que clames al Señor, que abra tus ojos y te
permita ver quién es el Señor Jesucristo, que puedas escuchar
la voz del Señor Jesucristo, que puedas creer lo que Dios
ha dicho acerca del Señor Jesucristo, que Él es Dios que tomó forma
humana, que se humilló, se hizo obediente hasta la muerte y muerte
de cruz. Que Él es el camino, Él es la verdad, Él es la vida.
Y no hay manera de ir al Padre si no es por el Señor Jesucristo.
Que Él es todo lo que se necesita para estar en paz con Dios. Eso
es lo más conveniente. Clama al Señor que te dé oídos
para oír la verdad. Que te dé oídos y que te dé fe,
ojos para ver al Señor Jesucristo. y que por la guía del Espíritu
Santo puedas venir al Señor Jesucristo y rechazar toda palabra mentirosa. Todo aquel que te dice que eres
buena persona, todo aquel que te dice que tienes que cumplir
ciertos rituales, ciertas ceremonias, te está engañando. Lo más conveniente
es escuchar al Señor Jesucristo que dice que Él es el camino,
Él es la verdad, Él es la vida. Escucha al Señor Jesucristo a
la palabra dada por los profetas que dice que él es el que vino
a salvar a su pueblo de sus pecados, que no hay salvación fuera del
Señor Jesucristo. Y damos gracias a Dios porque
tenemos un Dios que siempre hace lo más conveniente para los suyos.
No importa si hay aflicción, si hay dificultad, y damos gracias
a Dios porque su palabra nos ha prevenido. Nada nos toma por
sorpresa, gracias a Dios, porque sabemos que va a haber aflicción.
No nos ha dado los detalles, pero nos ha dado, en general,
y nos da su gracia, su presencia a través del Espíritu Santo.
Nos ha dicho que va a haber, vamos a ser aborrecidos por causa
de su nombre. y no podemos esperar otra cosa
porque el siervo no es mayor que su Señor. Pero damos gracias
a Dios porque Él nos dará la gracia necesaria. Amén.

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Joshua

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