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JC

Aborrecidos Del Mundo

John 15:18
Joel Coyoc February, 28 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc February, 28 2021
Estudio del Evangelio de Juan

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Buenos días, hermanos. Damos
gracias a Dios porque nuevamente nos concede la bendición de poder
congregarnos. Nos congregamos para celebrar
que un día como hoy, Cristo resucitó de los muertos. y nos congregamos
porque la escritura dice no dejando de congregarnos como algunos
tienen por costumbre tanto más cuanto veis que aquel día se
acerca y bueno es una bendición de dios vamos a abrir nuestra
biblia en el evangelio de san juan en su capítulo 15 san juan capítulo 15 dice la palabra de Dios, yo soy
la vid verdadera y mi padre es el labrador, todo pámpano que
en mí no lleva fruto lo quitará y todo aquel que lleva fruto
lo limpiará para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he hablado, permanecerte en mí y yo en vosotros,
como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo si no permanece
en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos. El que permanece en mí y yo en
él, éste lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece será
echado fuera como pámpano, y se secará, y los recogen, y los
echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras
permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será
hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho
fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me ha amado, Así
también yo os he amado. Permaneced en mi amor. Si guardaréis
mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado
los mandamientos de mi padre y permanezco en su amor. Estas
cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros y vuestro
gozo sea cumplido. Este es mi mandamiento, que os
améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este
que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos
si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos porque
el siervo no sabe lo que hace su señor, pero os he llamado
amigos porque todas las cosas que oí de mi padre, os las he
dado a conocer. No me elegisteis vosotros a mí,
sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis
y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo
que pidierais al Padre en mi nombre, Él os lo dé. Esto os
mando, que os améis unos a otros. Si el mundo os aborrece, sabed
que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del
mundo, el mundo amaría lo suyo. Pero porque no sois del mundo,
antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
Acordaos de la palabra que yo os he dicho. El siervo no es
mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también
a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi palabra, también
guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por causa
de mi nombre. porque no conocen al que me ha
enviado. Si yo no hubiera venido ni les
hubiera hablado, no tendrían pecado, pero ahora no tienen
excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también
a mi padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre
ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado, pero
ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi padre. Pero esto
es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley. Sin
causa me aborrecieron. Pero cuando venga el Consolador,
a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual
procede del Padre, Él dará testimonio acerca de mí, y vosotros daréis
testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.
Estas cosas os he hablado para que no tengáis tropiezo. Os expulsarán
de las sinagogas y aún viene la hora cuando cualquiera que
os mate, pensará que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no
conocen al padre ni a mí. Mas os he dicho estas cosas para
que cuando llegue la hora os acordéis de que ya os lo había
dicho. Amén. Vamos a orar. Padre agradecemos porque tú eres
bueno, porque nos has mostrado tu misericordia, tu gran amor,
porque nos has amado con amor eterno, porque nos has dado vida
juntamente con Cristo. Rogamos Señor que tú sigas revelándote
a nosotros, que nos sigas permitiendo ver a Cristo a través de la palabra
y de la exposición de la palabra. Danos ojos para verte, oídos
para oírte, Danos fe para creerte, señor, y rogamos que nos hables
a través de tu palabra. Rogamos tu ayuda. En nombre de
Jesús, amén. Nuestro tema esta mañana es aborrecidos
del mundo. Aborrecidos del mundo. Una de las dos palabras que se
repiten bastante en este pasaje, y uno es mundo y el otro es el
verbo aborrecer, que son las palabras predominantes en lo
que el Señor Jesús está diciendo a sus discípulos. ¿A qué se refiere la escritura cuando
habla ahí del mundo? La escritura ahí está hablando
de todo el sistema del mundo, todo el sistema de gobierno del
mundo que está bajo el príncipe de este siglo, el espíritu del
príncipe de este mundo que opera en los siglos de desobediencia,
y es todo el sistema que se opone a la verdad, que se opone a la
luz, es todo el sistema que está sometido al padre de mentira,
y el padre de mentira es el diablo. Quisiera que Dios nos ayude a
poder mirar y tomar conciencia de la realidad que estamos viviendo. La escritura aquí está hablando
acerca de aquellos que serán aborrecidos del mundo y poder, por la gracia de Dios,
tener claridad acerca de la realidad espiritual que vivimos. Estamos
viviendo en una realidad espiritual, de una batalla espiritual, de
un mundo que no es precisamente simplemente un mundo hostil o
indiferente, sino es un mundo que está bajo el príncipe de
la potestad del aire, el mundo entero está bajo el maligno y
nosotros estamos viviendo en medio de una generación que es
maligna y perversa. una generación en medio de la
cual el Señor nos ha enviado, y dice que nos ha enviado como
ovejas en medio de lobos, y la Escritura no está usando simplemente,
sí son figuras de lenguaje, pero no son simplemente figuras de
lenguaje, es una realidad, es una realidad que muchas veces
perdemos de vista, que muchas veces entramos en un adormecimiento,
olvidamos que sólo hay una voz que es verdadera y que es la
voz de Dios. Y olvidamos que hay múltiples
voces que son voces mentirosas, voces que están procurando engañar
y olvidamos que por naturaleza, habiendo nacido de Adán, solemos
ser personas que solemos amar la mentira. Gracias a Dios, porque
en su momento Dios nos ha traído a la luz, a la verdad, pero la
naturaleza del hombre caído es amar la mentira. Y esa es la
razón por la que vivimos en un mundo que en muchos aspectos
de su vida vive tan engañado, porque es relativamente sencillo
engañar porque es de acuerdo a la naturaleza del hombre. La
Biblia dice, sea Dios veraz y todo hombre mentiroso. y dice la biblia
que aquellos que no son con él son contra él y mucha gente engañada
piensa ser hijo de dios pero el señor jesús les dice con claridad
sois de vuestro padre el diablo sois y los deseos de vuestro
padre queréis hacer porque él ha sido homicida desde el principio
y cuando habla mentira de suyo habla porque es mentiroso y es
padre de mentira y la razón de que Lo que está describiendo
acá es ese sistema que vive de mentira, que anhela la mentira,
que ama la mentira. Ese sistema que, dice la Biblia,
en esto consiste la condenación en que la luz vino al mundo y
los hombres amaron más las tinieblas que la luz porque sus obras eran
malas. todo ese sistema de oposición.
En verdad, todo el sistema que nos rodea, el que no es con Cristo,
es contra Cristo. Y todo el sistema que nos rodea
es hostil, es un ambiente, un mundo que odia a Dios, que aborrece
a Dios. Ese es lo que está hablando el
Señor Jesucristo, poniéndonos en la realidad de cómo es nuestro
contexto en todos los tiempos, en medio de una generación maligna
y perversa. Habiendo dicho eso, yo puedo mirar que nuestro pasaje
responde a algunas preguntas. La primera pregunta es, ¿quiénes
son esos aborrecidos de Dios? Y el Señor Jesús va a explicar
y a mostrar aborrecidos del mundo. ¿Quiénes son los aborrecidos
del mundo? Y lo primero que el Señor Jesucristo
dice en el versículo 19, después de decir, si el mundo os aborrece,
sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Él está
hablando en ese momento a aquellos once discípulos que tenían una
característica que nosotros ya sabemos, pero que el Señor Jesús
va a decir con claridad en el versículo diecinueve cuando dice,
si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo porque no sois
del mundo antes y yo os elegí del mundo, por eso el mundo os
aborrece. ¿Quiénes son esos aborrecidos
del mundo? Esos aborrecidos del mundo son aquellos que Cristo
ha elegido de este mundo, de dentro de este mundo, los ha
elegido para traerlos a Él. El Padre los ha tomado de este
mundo y los ha insertado en la vid verdadera. Los aborrecidos
del mundo son aquellos que les ha resplandecido la luz del Evangelio. Son aquellos que el Hijo de Dios,
el Señor Jesucristo, les ha dado vida, poniendo su vida por ellos.
Son aquellos que el Espíritu Santo les ha dado vida y, por
lo tanto, han oído la voz y han venido al Señor Jesucristo. Son
aquellos que no precisamente ellos eligieron al Señor Jesucristo.
El Señor les ha dicho antes, no me elegisteis vosotros a mí,
sino yo les elegí a vosotros. Aquellos aborrecidos del mundo
son aquellos que Cristo ha elegido. ¿Qué es lo que habríamos elegido
si Él no nos hubiera elegido? Habríamos elegido seguir la mentira. Habríamos elegido seguir en las
tinieblas. Habríamos elegido de acuerdo
a nuestra naturaleza. Pero aquellos aborrecidos del
mundo son aquellos que el Señor Jesucristo ha elegido de dentro
de este mundo, ellos son aborrecidos, odiados de este mundo. ¿Quién más es aborrecido del
mundo? En el versículo 23, el que me aborrece a mí, y es el
Señor Jesucristo que está hablando. El Señor Jesucristo es aborrecido
de este mundo. El Señor Jesucristo dice en la
Escritura, a lo suyo vino y los suyos no le recibieron. A lo
suyo vino y los suyos no le recibieron. Este mundo aborrece al Señor
Jesucristo. Este mundo odia al Señor Jesucristo. Hemos estado estudiando ya por
algún tiempo el Evangelio de Juan y algo que es reiterativo,
es los encuentros del Señor Jesucristo con la gente de este mundo y
no con gente precisamente que está metida a una hosperaría.
Si estás esperando y estás pensando que esa gente que aborrece a
Cristo es gente que no cree en Dios y estás esperando que es
gente que hace misas satánicas y cosas así, estás equivocado. es la religión oficial, la religión,
las iglesias o los grupos religiosos establecidos son aquellos que
traen una oposición fuerte hacia el Señor Jesucristo, aquellos
que han tomado en muchas ocasiones la escritura y usan la palabra
de una manera mezclada con mentira, guardando silencio respecto a
algunas cosas, acomodando, interpretando y creyendo en sus interpretaciones
de la ley, pero no creyendo la palabra de Dios como ha sido
revelada, siguiendo justamente la corriente de este mundo que
es conforme al príncipe de la potestad del aire. Cuando Satanás
vino a Adán y a Eva, él vino trayendo la palabra de Dios distorsionada,
Él no negó la Palabra de Dios, sino cuestionó la Palabra de
Dios. Él dijo, con que Dios os ha dicho que no pueden comer. Él traía una mezcla de la verdad, pero
la verdad mezclada no es verdad. Medias verdades son mentiras
completas. Y Él sembró la duda sobre la
Palabra de Dios. Y después de eso es la tendencia
del hombre. a intentar poner por encima de
la Escritura, de la Palabra de Dios, sus propias interpretaciones,
no dejando que la Escritura se interprete a sí misma, no permitiendo
que el Espíritu Santo obre para dar luz, sino manipulando, distorsionando,
como dice la Escritura, los inductos e inconstantes tuercen la Escritura
para su propia perdición. Esa gente que odiaba y aborrecía
al Señor Jesucristo era gente que cumplía con una religión,
era gente que decía que Dios era su padre, era gente que hablaba
bien de los profetas, hablaba bien de Moisés. Esa gente aborrecía
al Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo es aborrecido
de este mundo, es odiado de este mundo. El Señor Jesucristo, que
es el Rey de reyes, el Señor de los señores. Pero nuestra
raza caída está en rebelión contra Dios, no queriendo que Dios reine
sobre ellos. El Señor Jesucristo se hizo hombre
y habitó entre nosotros. El sistema de este mundo engañado,
el diablo le dijo, cuando comas de este fruto vas a ser como
Dios. Pero el Señor Jesucristo, siendo Dios, se humilló a sí
mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Y
el Señor Jesucristo es aborrecido de este mundo. Y sigue siendo
así. Gente que incluso habla del Señor
Jesucristo, pero no hablan conforme a lo que la Escritura dice del
Señor Jesucristo. Otros que son pretenciosos y
pretenden que aman al Padre, pero aborrecen al Señor Jesucristo. ¿Quién otro es aborrecido de
este mundo? El mismo versículo 23 dice, el
que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece. Dios el
Padre es aborrecido de este mundo. Aunque la gente habla y dice
que cree en Dios, pero en realidad uno puede creer en Dios y eso
no hace una diferencia entre no ser un aborrecedor de Dios. El asunto no se trata de creer
en Dios. La Biblia dice, crees que Dios
es uno, pues haces bien creyendo que Dios es uno. Aun los demonios
creen. La cuestión no es creer en Dios. En verdad, no creer en Dios es
una necedad. La Escritura dice, dice el necio
en su corazón, no hay Dios. La Biblia no dice que es un ateo,
sino es un necio. El que niega la existencia de
Dios es un necio. Pero no es creer en Dios. Y uno
creyendo en Dios puede ser un aborrecedor de Dios. Y hay gente
que ciertamente cree en Dios, pero cree en un Dios no el que
está revelado en la Escritura. No en el Dios vivo y verdadero,
al cual por nosotros mismos no es posible conocer, sino es que
Él se da a conocer. Y Él se ha dado a conocer. Hay
gente que ama a un dios, a un dios que ha formado en su propia
mente, a un dios que ellos perciben y normalmente es un dios que
se parece a uno mismo. Pero el dios de la escritura
es un dios que no se parece en nada a nosotros mismos, es un
dios que no es manipulable. Y ese dios es aborrecido, la
gente quiere un dios que sea manipulable. La gente quiere
un Dios que sea como el 911, que cuando tienes algún problema
entonces marcas y él viene corriendo como si fuera tu paramédico a
sacarte de la situación y una vez que hay alivio entonces sigue
la vida como tú la quieres vivir. Ese es el Dios que mucha gente
ama. Es el Dios al que mucha gente se refiere y dice Diosito.
Pero el Dios de la Biblia no es Diosito. El Dios de la Biblia
es Dios grande y poderoso. El Dios de la Escritura es Dios
eterno. El Dios de la Escritura es un
Dios que está sentado en su trono y que está gobernando todos los
asuntos de la historia, todos los asuntos del mundo. El Dios
de la Escritura es el Dios que quita y pone reyes. Dios de la
escritura es un Dios que ha diseñado la historia y esta historia tiene
un inicio pero tiene un clímax que es su propia gloria. Ese
es el Dios de la historia, el Dios vivo y verdadero. El Dios
vivo y verdadero es un Dios que es santo, santo, santo. Y ese Dios es un Dios que es
aborrecido por este mundo. Cuando pensamos en el en el dios
de la escritura es un dios que es ciertamente como la biblia
dice es amor pero es un dios que es fuego consumidor pero
la gente se ha hecho un dios en su cabeza que es como un papá
noel es como un dios que a la gente le gusta solo mirar que
es un dios que acepta a todos que quiere a todos y que te ponen
y te dicen sonríe cristo te ama El Dios de la Escritura es amor.
Se habla del amor de Dios como un amor incondicional. Pero el
amor de Dios no es un amor incondicional, es un amor que es mejor que incondicional. Incondicional no es una palabra
adecuada para describir el amor de Dios. El amor de Dios es un
amor contracondicional. El amor de Dios es mejor que
incondicional. Un artista popular canta de un
amor incondicional, tú la misma de ayer, la misma siempre tú.
Y cuando hablamos de incondicional es alguien que te ama, no importa
cómo seas y lo que hagas. Porque, ¿sabe? El amor de Dios
te ama a pesar de quién eres, pero te ama para transformarte.
El amor de Dios transforma a aquellos que él ama. El amor de Dios a
aquellos que salva los santifica. El amor de Dios es su gracia
que se ha revelado para enseñar a los hombres a decir no a la
impiedad y a los deseos pecaminosos. Ese es el amor de Dios. No es
simplemente un amor tolerante, un amor que acepta a todos por
igual. Él ama al pecador, pero él ama a aquellos pecadores por
los cuales Cristo murió, porque los ha amado con amor eterno. No es el Dios que aborrece este
mundo. El Dios que aborrece este mundo
es un Dios distinto a aquel que se nos ha dicho, y suena bonito, nos dicen Dios
odia el pecado, pero ama el pecador. Ese no es el Dios de la Escritura.
Dios en la Escritura dice la Escritura con claridad que Dios
aborrece a todos los que hacen iniquidad y así lo dice con todas
sus letras. No es que simplemente odie el
pecado y ama el pecador. Dios aborrece a los que hacen
iniquidad y está todos los días enojado contra los impíos. Dios es santo, santo, santo y
ese Dios es aborrecido por este mundo. El mundo se ha tratado
de hacer un dios a su propio capricho. Pero ese no es el dios
de la escritura. Ese dios que crees amar, cerciórate
de que efectivamente es el dios de la escritura. De lo contrario,
tu realidad es que eres del mundo. Porque los aborrecidos del mundo
son los elegidos que Cristo ha elegido de este mundo. Los aberrecidos
de este mundo son el Señor Jesucristo. Los aborrecidos de este mundo
es el Dios vivo y verdadero que se ha revelado en su creación,
que se ha revelado por la palabra escrita. Dice la escritura, Dios
habiendo hablado en otro tiempo a los padres por los profetas,
en esos postreros días nos ha hablado por el Hijo. Es importante,
es necesario, es urgente que te cerciores. que en verdad estás amando al
Dios de la Escritura, que en verdad estás amando al Cristo
de la Escritura. Los aborrecidos de este mundo
son los elegidos, que Cristo ha elegido de este mundo es el
Señor Jesucristo y es Dios el Padre. La otra pregunta que responde
nuestro pasaje es ¿cuál es la razón ¿Cuál es la razón para
que los aborrecidos de este mundo sean aborrecidos? Versículo 19 dice, por razón
de que Cristo nos eligió, por razón de que Cristo nos eligió.
es la razón por la que somos aborrecidos. Dice, si fuerais
del mundo, el mundo amaría lo suyo, pero porque no sois del
mundo antes, yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Y al elegirnos de este mundo,
el Señor nos dio ciudadanía. Por causa de nuestra ciudadanía,
somos aborrecidos de este mundo. Dice la Biblia que en otro tiempo
estabais sin Cristo, ajenos a los pactos de la promesa sin esperanza
y sin Dios en el mundo, lejos de la ciudadanía de Dios, pero
ahora Los que estábamos lejos hemos sido hechos cercanos por
la sangre de Cristo, porque Él es nuestra paz de ambos pueblos.
Hizo uno, derribó la pared intermedia de separación y nos ha dado ciudadanía. Hermano, no nos asustemos que
nos aborrezca este mundo. Somos extranjeros y peregrinos.
El apóstol Pedro dice, no les parezca cosa extraña que el mundo
los aborrezca. A ellos les parece cosa extraña
que ustedes no corran el mismo desenfreno que ellos. Por eso
es la persecución, dice la escritura, por causa de nuestra ciudadanía.
No somos del mundo. Si fuéramos del mundo, el mundo
amaría lo suyo. Pero el Señor nos ha elegido
dentro de este mundo, pero Él ya nos ha sentado en los lugares
celestiales con Cristo. Estamos en Cristo Jesús y somos
ciudadanos del reino celestial. Somos conciudadanos de los santos. Somos miembros de la familia
de Dios. Y esa es la razón por la cual somos aborrecidos de
este mundo. y no es cosa de otros tiempos. Dios ha querido bendecirnos quizá
por algún tiempo prolongado de una libertad religiosa. Sin embargo, el Señor Jesús habló
para la Iglesia en todos los tiempos, y en todos los tiempos
la Iglesia ha experimentado persecución. hasta que probablemente lo que
podemos mirar de la escritura es que cercano a la bebida del
Señor Jesucristo, la persecución va a ser generalizada. Y es muy
probable, hermanos, que estamos cerca de esos tiempos. Este mes,
en Canadá, hace 15 días, un pastor fue encarcelado porque decidió
obedecer a los hombres, a Dios antes que a los hombres. porque
Dios dice no dejes de congregarte como algunos tienen por costumbre.
Y el gobierno de ese país dice no te congregues porque hay pandemia.
Y el pastor entendió que debía obedecer a Dios antes que a los
hombres y hoy está en prisión. Dice el Señor Jesucristo también
en el versículo veintiuno que es, por razón del nombre de Cristo,
por razón del nombre de Cristo, más todo esto se harán por causa
de mi nombre. La razón es por causa del nombre
de Cristo, es la razón de que el mundo nos aborrece. Pero qué
bendición cuando pensamos en ser aborrecidos por causa de
un nombre que es sobre todo nombre. Y eso es lo que enoja al mundo. El mundo no quiere que haya un
nombre que sea más alto que el suyo propio. Vivimos en un mundo
donde hasta el sistema educativo se prohibió de competencias,
porque hay que competir y hay que pasar a los demás por encima
y lograr tus sueños, tus propósitos, no importa a quién haya que despedazar. Y todo el sistema aún educativo
está dirigido en ese sentido. Pero solo hay un nombre que es
sobre todo nombre. Y por causa de ese nombre, somos
perseguidos. Pero ese nombre es sobre todo
un nombre. Y ese nombre es un nombre que
alienta al pueblo de Dios porque es admirable, es consejero, es
Dios fuerte, es Padre eterno, es Príncipe de Paz. Y damos gracias
a Dios porque si podemos pensar en todo lo que significa ese
nombre, pues no importa que nos persigan por causa de su nombre.
Porque Él es nuestro todo. Porque al final el mundo anhela
todo lo que implica ese nombre, pero lo anhela sin la sumisión,
sin estar bajo el señorío del Señor Jesucristo. Pero Él es
Dios fuerte. Y la humanidad, por arrogante
que sea, por obras espectaculares que haya hecho, que Dios le ha
querido permitir hacer, es insignificante, es débil, necesitado de un Dios
fuerte, pero neciamente, amando la mentira, desean lo que puede
dar un Dios fuerte, sin ese Dios fuerte. Pero los que somos elegidos
en Cristo por causa de ese nombre, Dios fuerte, un Padre que es
eterno, que dice, no te voy a dejar huérfano, príncipe de paz, un
mundo que anhela tener paz, que lo canta en sus canciones, pero
que no habrá paz para ellos sino destrucción, cuando digan paz
entonces tendrá sobre ellos destrucción repentina, por causa de ese nombre,
es por causa del nombre de Cristo que somos aborrecidos por el
mundo. Dice el Señor Jesucristo también,
versículo veintiuno más todo esto eran por causa de mi nombre
y dice porque no conocen al que me ha enviado por falta del conocimiento
de Dios por falta del conocimiento de Dios somos perseguidos por
falta del conocimiento de Dios y nos va a perseguir mucha gente
que cree que conoce a Dios por gente que es religiosa de religiones
institucionalizadas Pero no conocen a Dios. Ser religioso
no es garantía de conocer a Dios. Este pueblo, dice el profeta
de Labios, me honra, pero su corazón está lejos de mí porque
su temor de mí es más que una enseñanza de hombres. es por causa del desconocimiento
de Dios y damos gracias a Dios porque en nuestra esperanza está
el día en que dice la Biblia será llena la tierra de su gloria
y nadie le va a decir a su hermano conoce a Dios porque todos me
van a conocer Damos gracias a Dios porque es una descripción del
estado eterno. Ese estado en que dice la escritura
es nuestra esperanza. Damos gracias a Dios porque estábamos
también en tiempos de ignorancia, sin conocer a Dios. La causa
de todas las aflicciones es ignorancia acerca de Dios. El profeta dice que el buey conoce
a su amo y el asno, el pesebre de su señor. Pero Israel dice,
mi pueblo no tiene conocimiento. Y era por causa de esa falta
de conocimiento todas las calamidades. Y la mayor necesidad del hombre
es conocer a Dios. Y el mundo no conoce a Dios. Y es una bendición que Dios nos
ha dado de revelarse a nosotros, de darnos vida juntamente con
Cristo, de abrir nuestros ojos y permitir que podamos ver aquel
verbo que fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad. Muéstranos al Padre y nos basta.
Hace tanto tiempo que estoy contigo y no me has visto. El que me
ha visto a mí, ha visto al Padre. Ellos nos persiguen, somos aborrecidos
por causa de que no conocen a Dios. Aunque profesan conocer a Dios,
no conocen a Dios. No es posible conocer a Dios
si no es a través del Señor Jesucristo, quien dijo, yo soy el camino,
yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie viene al Padre si no es
por mí. Y hay gente que habla del Señor
Jesucristo y pretende conocer a Dios, pero dicen que hay corredentores,
o sea, Cristo no es el único redentor. Eso es toda una falsedad. ¿Saben? No conoce a Dios quien
diga que hay intercesores además del Señor Jesucristo. No conoce
a Dios quien diga que hay otra persona que fue concebida sin
pecado aparte del Señor Jesucristo. Es necedad, es tinieblas, es
no conocer a Dios. Y esas son las personas que han
aborrecido a los elegidos de Cristo, que los han perseguido,
los han apedreado, los han entregado a los tribunales. no conocen
a Dios. Gente que está aceptando cosas
que son contrarias a la palabra de Dios y siguen sosteniendo
que conocen a Dios. Y se enojan y persiguen a los
verdaderos creyentes, aquellos que conocen al Señor, aquellos
que predican el Evangelio verdadero, por causa de que en verdad no
conocen a Dios. Conocer a Dios es es conocer
que él es santo, santo, santo. Conocer a Dios es conocer que
el único que ha nacido sin pecado en esta tierra es el Señor Jesucristo,
que es Dios que se hizo hombre, que es el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Conocer a Dios es conocerlo a
través del Señor Jesucristo y esa es la vida eterna, que te conozcan
a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado. Conocer a Dios es que él te ha
hecho entender qué significa yo soy el camino, yo soy la verdad,
yo soy la vida, nadie viene al Padre si no es por mí, nadie
viene al Padre, nadie viene al Padre por María, nadie viene
al Padre y viene a hablarte de que Jesús es un maestro de moral
que nos vino a dejar ejemplo y que se llaman testigos de Jehová,
son mentirosos, son parte de este mundo, son aquellos que
van a perseguir y aborrecer a los elegidos de Cristo. Están en
tinieblas, desconocen a Dios, no conocen a Dios. Algo maravilloso que el Señor
ha estado hablando desde el capítulo 14 insistentemente es cómo Él
nos ama. y las figuras y el llamarnos
a amarnos. Yo quisiera corregir algo que
dije el miércoles, que el llamado para los elegidos es amar a nuestro
prójimo como a nosotros mismos, eso es la ley. El Señor llama
a los suyos no a amar como me amo a mí mismo, como yo les he
amado y eso es tremendamente superior. No somos llamados a
amar al prójimo como me amo a mí mismo. Eso es el resumen de la
ley. Sabe, estamos en Cristo y el
llamado a los que están en Cristo, que os améis unos a otros como
yo les he amado. Eso es tremendamente superior. Pero hablaba yo de esto porque
la causa de que nos persiguen es por causa de una figura maravillosa. Por causa del amor tan intenso
con que Cristo nos ama, al punto de que estamos en Cristo. Por causa de nuestra unión con
Cristo, somos aborrecidos del mundo. Por causa de la unión
de Cristo con su Padre. Por causa de la unión que tenemos
con el Dios Trino y Uno. la figura de la vid verdadera
somos uno con él estamos unidos y nos alimentamos de él por causa
de su vida en nosotros y qué figura maravillosa que a pesar
de que nos aborrezcan el señor insiste dice si a mí me persiguieron
pues si son uno conmigo pues no puede ser que no les persigan
si escucharon mi palabra van a escuchar también la suya todo
aquello que se haga y qué maravilloso es somos uno con el Señor Jesucristo. Y hermano, la afrenta que puedan
tener contra nosotros, el Señor la toma como personal. Y también
es una advertencia al mundo. Puedes perseguirnos mundo, atacarnos,
puedes matarnos, pero estás actuando contra el Señor Jesucristo y
Él lo va a tomar como algo personal. Dice la Biblia, cuando el apóstol
Pablo, antes de que el Señor le salvara, estaba persiguiendo
y el Señor Jesucristo lo derribó y él preguntó, ¿Quién eres Señor?
Y el Señor no le dijo, yo soy Jesús. No le dijo, yo soy Jesús
y tú persigues a mi iglesia. Yo soy Jesús y tú persigues a
mis elegidos. La respuesta, yo soy Jesús a
quien tú persigues. Y qué hermoso es, es por causa
de que somos uno con Cristo. Por causa de esa unión maravillosa
y bendita que es de la misericordia de Dios, cuya misericordia, dice
la Escritura, es mejor que la vida. Es por esa misericordia
que estamos unidos y somos uno. Es por eso que dice el Señor,
soy la vid verdadera y mi Padre es el Labrador, vosotros sois
los pámpanos, permanecete en mí. Y es por causa de esa unión
con el Señor Jesucristo. Otra razón, otra causa es, es
por causa de que la palabra de Dios se tiene que cumplir. Es
por causa del cumplimiento de la palabra santa de Aquel que
conoce el corazón de los hombres. Vamos a ser aborrecidos del mundo.
El Padre, el Señor Jesucristo, el Espíritu Santo, los elegidos
del Señor Jesucristo, que son uno con el Señor Jesucristo,
¿sabe por qué nos van a aborrecer así? Porque es necesario que
se cumpla la palabra de Aquel que conoce el corazón de los
hombres. Engañoso y perverso es el corazón del hombre más
que todas las cosas. ¿Quién lo conocerá? Y el Señor
lo conoce y lo escribió hace más de dos mil años. Y el pasaje
que acabo de citar es anterior a eso. Y así como el Señor lo
ha dicho, así ha estado sucediendo y sigue sucediendo. Dice el versículo
veinticinco, pero esto es para que se cumpla la palabra que
está escrita en su ley. Sin causa me aborrecieron. sin
causa. La razón es para que se cumpla
la palabra, y la palabra de Dios se cumple. El cielo y la tierra
pasarán, pero mis palabras nunca pasarán. Y hoy el mundo está
cumpliendo lo que el Señor ya dijo. Y allá cuando el Señor
Jesucristo estuvo, se cumplió el rechazo al Señor Jesucristo.
Y estábamos hablando de razón, y esta razón es por razón del
cumplimiento de la escritura, pero con lo que respecta al ser
humano es un sin razón. Es irracional lo que el hombre
está haciendo. Sin causa me aborrecieron. No
hay una sola razón, ni la más mínima, por la cual el hombre
rechace, aborrezca a Dios, aborrezca al Señor Jesucristo. No hay ninguna
razón. La única razón es la locura del
pecado. Cuando pensamos, Moisés, guiado por el Espíritu
Santo, escribe Génesis. Y al escribir el Génesis, su
audiencia primaria eran aquellos que habían estado en la esclavitud
en Egipto, aquellos que tenían que trabajar las tierras de Faraón
y que no podían tocar un solo fruto a menos que se les diera
el permiso. porque si comían cebollas y extrañaban
las cebollas, pero no podían estar trabajando en el campo
de las cebollas y agarrar para ti la cebolla y comerla hasta
que te la dieran. Si bien extrañaban las cebollas,
tampoco creo que eran las mejores cebollas que ellos les daban,
pero ellos estaban allí trabajando de una manera esclavizante y
fatigosa y no podían tomar un solo fruto, en contraste el rey
de reyes y señor de señores, creó al hombre y lo puso en un
huerto donde él podía libremente comer de todos los frutos que
había en ese lugar, excepto uno, solamente uno. ¡Qué irracional
es! rechazar a dios que sabemos por
la escritura que dice alabata que va porque él es bueno si
hay alguien que es bueno en el total sentido de la palabra que
jamás podremos captar es dios es bueno en verdad y no hemos
probado la totalidad de lo bueno que él es dios es el que está
sosteniendo la creación dios es el que está dando todo a las
personas a pesar de que sean aborrecedores de dios Y mucha
gente juega y cree que en el infierno van a estar sus amigos
y hacen chistes de que los niños, las chicas buenas van al cielo
y las malas van a Cancún porque creen que eso es un chiste. Porque
a pesar de que aborrecen a Dios, reciben el favor de Dios. Dios
está aún en su misericordia haciendo salir su sol sobre ellos. Dios
les ha dado a muchos de ellos riqueza como Él ha querido. y
están gozando de bendiciones de Dios y no saben qué significa
encontrarse en la presencia desfavorable de Dios. Es irracional. No hay una razón por la cual
aborrecer a aquel que está sosteniendo tu vida. En el momento en que
aquel soldado estaba clavando los clavos en las manos del Señor
Jesucristo, dice la Escritura que Él es el que sostiene la
creación. Todas las células de ese hombre estaban en su lugar
por razón de que Jesús estaba sosteniéndolo. Y si Jesús quería,
lo podía desintegrar en ese momento porque Él da cohesión a todas
las cosas. Pedro sacó una espada y cortó la oreja de un criado. Y el Señor le dijo, no creas
que yo puedo pedir una legión de ángeles. Nadie me quita mi
vida, yo de mí mismo la pongo. El Señor estaba mostrando la
más grande muestra de Su glorioso amor y misericordia al venir
a este mundo. El Señor vino y mostró la gloria
del Padre. y es irracional. Sin causa, no
hay ni una causa. Y esa es la razón que deja al
hombre en una total responsabilidad. Y lo último que el pasaje nos
enseña es la total responsabilidad de este mundo que aborrece. Somos
aborrecidos. Estamos gracias a Dios porque
estaríamos ahí como aborrecedores. Porque no hay quien busque a
Dios, no hay quien haga lo bueno. Aún así hicieron inútiles. La
Escritura describe al hombre en su pecado y dice El Señor Jesucristo dice, si
yo no hubiera venido y les hubiera hablado, no tendrían pecado.
Pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me aborrece
a mí, también a mi padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre
ellos obra que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado. Pero
ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi padre. El mundo ha
visto. El pecado es irracional. Lo que
hizo Adán y Eva y lo que hemos venido haciendo hasta que Dios
ha tenido misericordia de nosotros es irracional. El pecado no tiene
sentido, es un sinsentido. Pero el pecado, por causa de
que Cristo vino, el hombre tiene una enorme responsabilidad y
el hombre no tiene excusa. Dios ha hecho todo para darse
a conocer desde la creación del mundo. Dice la Biblia, las cosas
invisibles de Dios, su eterno poder y deidad se hacen claramente
visibles por medio de las cosas hechas, de modo que los hombres
no tienen excusa, no hay excusa para no creer en Dios. Y la creación
no es que no diga suficiente, dice demasiado. El hombre quiere
apagar la voz de la creación y la creación es suficiente para
llevarte a la siguiente revelación y clamar que a través de la revelación
que ha hecho, a través de los padres por los profetas, pueda traer luz, pueda traer
vida. Y la mayor luz es el Señor Jesucristo. Dice, no tienen excusa porque
yo ya vine. Y Él mostró el carácter del Padre.
Él consistentemente mostró el carácter del Padre. Él vino,
dice la Biblia, habitó entre nosotros y vimos Su gloria. Gloria
como del Unigénito del Padre. Y dice, en esos postreros días
nos ha hablado por el Hijo. el hombre es responsable. Ese
mundo que puedes perseguirnos, puedes matarnos, puedes hacer
lo que quieras, pero eres responsable y no hay excusa. Un día tendrás
que estar delante de Dios. Damos gracias a Dios porque aquellos
que el Señor nos ha elegido de este mundo, nuestra responsabilidad
ha sido asumida por el Señor Jesucristo. Los pasajes a que
hace referencia el Señor Jesús cuando dice que es para que se
cumpla su palabra están en los Salmos. Y el Salmo Trinta y cinco, diecinueve, dice,
no se alegren de mí, los que sin causa son mis enemigos, ni
los que me aborrecen sin causa, guiñen el ojo. Salmo sesenta
y nueve cuatro, se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza,
los que me aborrecen sin causa, se han hecho poderosos mis enemigos,
los que me destruyen sin tener por qué, y he de pagar lo que
no robé. Y el Señor Jesucristo pagó por
mí, mi responsabilidad fue sobre él. Mi responsabilidad fue sobre
el Señor Jesucristo. La Biblia dice, todos nosotros
nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino.
Mas Jehová cargó en Él el pecado de todos nosotros. Le robé la
gloria a Dios. Busqué la gloria de Dios donde
no está. Por cuanto todos pecaron, fueron
destituidos de la gloria de Dios. Y Cristo dice de pagar lo que
no robé y Él pagó lo que no robó por causa de mi pecado. Pero
si te mantienes en ese mundo que aborrece, un día vas a enfrentar
las consecuencias, porque no quedará pecado nunca sin castigo,
porque Dios es justo. Los pecados de sus elegidos han
sido ya pagados en la cruz del Calvario. Pero aquellos que rehúsen
creer en el Hijo de Dios, dice, no verán la vida, sino la ira
de Dios está sobre él. La ira de Dios está sobre él. nuestra oración es si Dios está
hablando y te está mostrando que el Dios en que crees no es
el de la escritura puedes endurecer tu corazón pero sabes esta palabra
expuesta te deja sin excusa y estás actuando de una manera que hace
una sola cosa confirmar y no necesita confirmación, pero estás
confirmando que la palabra de Dios es verdadera, que el que
conoce el corazón del hombre más que todas las cosas es Dios.
Y tu actuación de aborrecer a Dios, aborrecer a Cristo y aborrecer
a la iglesia de Cristo sólo confirma que Dios te conoce. Que el hombre
que nace de Adán, si Dios no le da vida, una sola cosa hace,
aborrecer a Dios. Y tu aborrecimiento de Dios y
de Cristo se va a manifestar en la manera y la respuesta que
vas a tener cuando se expone el Evangelio verdadero. Ese evangelio
de la gracia soberana de Dios. Ese evangelio donde no hay mérito
para el hombre en la salvación. Ese evangelio donde la obra de
salvación es de principio a fin de Dios. Ese evangelio donde
Dios salva a aquellos que se ha propuesto a salvar. Ese evangelio
donde la única manera de tener salvación es a través del Señor
Jesucristo. Yo soy el camino, yo soy la verdad,
yo soy la vida. Nadie viene al Padre si no es
por mí. evangelio verdadero que dice
el que cree en el Hijo tiene la vida, pero el que rehúsa,
el que rechaza, el que aborrece al Señor Jesucristo, no verá
la vida, sino la ira de Dios está sobre él. Hermanos, oremos
para que Dios siga haciendo su obra de salvación, oremos para
que Dios fortalezca a nuestros hermanos que están padeciendo
persecución, oremos que Dios prepare nuestros corazones. Estas cosas os he hablado para
que no tengáis tropiezo. Os expulsarán de las sinagogas
y aún viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde
servicio a Dios. Y harán esto porque no conocen
al Padre ni a mí. Mas os he dicho estas cosas para
que cuando llegue la hora os acordéis de que ya os lo había
dicho. De que ya os lo había dicho.
Y cuando menciona expulsar de las sinagogas, está haciendo
una referencia a la religión institucionalizada. Clamemos a Dios que nos mantenga
fieles, que podamos disfrutar de todo lo que el Señor está
diciendo aquí, de su amor, y nada puede parecernos más maravilloso
que el amor con que Él nos ha amado. Últimos días ha habido
gente que ha salido pidiendo perdón por predicaciones que
ha hecho en el pasado. Hombres que han escrito libros
y muy probablemente las editoriales los presionan y les parece más
maravilloso los millones de dólares que pueden dejar de ganar si
no se venden sus libros que el amor del Señor Jesucristo. Y
están pidiendo perdón por cosas que no tendrían jamás que pedir
perdón. predicar a Cristo y predicar el consejo de Cristo y predicar
la verdad como ha sido revelada. No es algo de que tengamos que
pedirle perdón al mundo. El Señor nos fortalezca, el Señor
nos haga confiar plenamente en Él, que el Señor siga apareciendo
lo más precioso y maravilloso a nuestros ojos, más que todo
el oro del mundo, que podamos decir con el salmista, tu misericordia
es mejor que la vida, tu misericordia es mejor que millones de dólares.
¿Qué ganará el hombre si gana el mundo y pierde su alma? Y
sencillamente quienes están procediendo así, pues sencillamente es muy
probable que nunca fueron de Cristo. clama al Señor Jesucristo,
ven al Señor Jesucristo, gózate de ser aborrecido por causa del
Señor Jesucristo. Y si te está mostrando que estás
del lado de los que aborrecen, ven al Señor Jesucristo, clama
a Él que te salve. Amén.

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Joshua

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