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JC

Lo Que Decían de Jesus

John 7:25-29
Joel Coyoc August, 16 2020 Video & Audio
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Joel Coyoc August, 16 2020
Estudio del Evangelio de Juan

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Buenos días, hermanos. Vamos
a abrir nuestra Biblia en el Evangelio de San Juan, en su
capítulo siete. Damos gracias a Dios por la bendición
de reunirnos, de poder celebrar que Cristo resucitó de los muertos
un día como hoy y pues es una bendición el poder reunirnos,
poder adorarle, poder escuchar su palabra. La palabra de Dios
dice después de estas cosas andaba Jesús en Galilea pues no quería
andar en Judea porque los judíos procuraban matarle Estaba cerca
la fiesta de los judíos, la de los tabernáculos. Y le dijeron
sus hermanos, sal de aquí y vete a Judea, para que también tus
discípulos vean las obras que haces, porque ninguno que procura
darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces,
manifiéstate al mundo. porque ni aún sus hermanos creían
en él. Entonces Jesús les dijo, Mi tiempo
aún no ha llegado, mas vuestro tiempo siempre está presto. No
puede el mundo aborreceros a vosotros, mas a mí me aborrece, porque
yo testifico de él que sus obras son malas. Subid vosotros a la
fiesta. Yo no subo todavía a esa fiesta,
porque mi tiempo aún no se ha cumplido." Habiéndoles dicho
esto, se quedó en Galilea. Pero después que sus hermanos
habían subido, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente,
sino como en secreto. Y le buscaban los judíos en la
fiesta y decían, ¿dónde está aquel? y había gran murmullo
acerca de él entre la multitud, pues unos decían, es bueno, pero
otros decían, no, sino que engaña al pueblo. Pero ninguno hablaba
abiertamente de él por miedo a los judíos. Mas a la mitad
de la fiesta subió Jesús al templo y enseñaba. Y se maravillaban
los judíos, diciendo, ¿Cómo sabes de letras sin haber estudiado? Jesús les respondió y dijo, Mi
doctrina no es mía, sino de Aquel que me envió. El que quiera hacer
la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si
yo hablo por mi propia cuenta. El que habla por su propia cuenta,
su propia gloria busca. Pero el que busca la gloria del
que le envió, éste es verdadero y no hay en él injusticia. ¿No os dio Moisés la ley y ninguno
de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme? Respondió
la multitud y dijo, ¡Demonio tienes! ¿Quién procura matarte? Jesús respondió y les dijo, Una
obra hice, y todos os maravilláis. Por cierto, Moisés os dio la
circuncisión, no porque sea de Moisés, sino de los padres. Y en el día de reposo circuncidáis
al hombre. Si recibe el hombre la circuncisión
en el día de reposo, para que la ley de Moisés no sea quebrantada,
os enojáis conmigo, porque en el día de reposo sané completamente
a un hombre. No juzguéis según las apariencias,
sino juzgad con justo juicio. Decían entonces unos de Jerusalén,
¿no es éste a quien buscan para matarle? Pues mirad, habla públicamente
y no le dicen nada. ¿Habrán reconocido en verdad
los gobernantes que éste es el Cristo? Pero éste sabemos de
dónde es, mas cuando venga el Cristo nadie sabrá de dónde sea. Jesús entonces enseñando en el
templo alzó la voz y dijo, a mí me conocéis y sabéis de dónde
soy. Y no he venido de mí mismo, pero
el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis.
Pero yo le conozco porque de él procedo, y él me envió. Entonces procuraban prenderle,
pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.
Muchos de la multitud creyeron en él y decían, ¿el Cristo cuando
venga hará más señales que las que éste hace? Los fariseos oyeron
a la gente que murmuraba de él estas cosas, y los principales
sacerdotes y los fariseos enviaron arguasiles para que le prendiesen.
Entonces Jesús dijo, Todavía un poco de tiempo estaré con
vosotros e iré al que me envió. Me buscaréis y no me hallaréis,
y a donde yo estaré vosotros no podréis venir. Entonces los
judíos dijeron entre sí, ¿a dónde se irá éste que no le hallemos?
¿Se irá a los dispersos entre los griegos y enseñará a los
griegos? ¿Qué significa esto que dijo,
me buscaréis y no me hallaréis, y a donde yo estaré vosotros
no podréis venir? En el último y gran día de la
fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo, Si alguno
tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice
la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto
dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en
Él, pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús
no había sido aún glorificado. Entonces, algunos de la multitud,
oyendo estas palabras, decían, verdaderamente, éste es el profeta. Otros decían, éste es el Cristo. Pero algunos decían, ¿de Galilea
ha de venir el Cristo? ¿No dice la Escritura que del
linaje de David y de la aldea de Belén, de donde era David,
ha de venir el Cristo? Hubo entonces disensión entre
la gente a causa de él, y algunos de ellos querían prenderle pero
ninguno le echó mano. Los alguaciles vinieron a los
principales sacerdotes y a los fariseos, y estos le dijeron,
¿por qué no le habéis traído? Los alguaciles respondieron,
jamás hombre alguno ha hablado como este hombre. Entonces los
fariseos les respondieron, ¿también vosotros habéis sido engañados?
¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes o de los fariseos?
más esta gente que no sabe la ley, maldita es. Les dijo Nicodemo,
el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos, juzga
acaso nuestra ley a un hombre, si primero no le oye y sabe lo
que ha hecho? Respondieron y le dijeron, eres
tú también Galileo? Escudriña, y ve que de Galilea
nunca se ha levantado profeta. Vamos a meditar esta mañana los
versículos del veinticinco hasta el versículo veintinueve. Y quisiera
leer en otra traducción estos versículos, dice, algunos de
los que vivían en Jerusalén comentaban, ¿no es este al que quieren matar? Ahí está hablando abiertamente
y nadie le dice nada. ¿Será que las autoridades se
han convencido de que es el Cristo? Nosotros sabemos de dónde viene
este hombre, pero cuando venga el Cristo nadie sabrá su procedencia. Por eso Jesús, que seguía enseñando
en el templo, exclamó, con que ustedes me conocen y saben de
dónde vengo. No he venido por mi propia cuenta.
sino que me envió uno que es digno de confianza. Ustedes no
lo conocen, pero yo sí lo conozco porque vengo de parte suya y
él mismo me ha enviado. Y nuestro tema es lo que decían
de Jesús, lo que decían de Jesús. Damos gracias a Dios porque la
La Escritura es la gran historia de la redención y la historia
de cada persona se haya insertada dentro de la gran historia de
la redención y es esta gran historia la que da sentido a nuestras
historias. Y este pasaje está describiendo
un diálogo que se desarrollaba entre el Señor Jesucristo y la
multitud Y en estos versículos en especial, el apóstolo Juan
va a hacer un acercamiento. Hay diferentes tipos de personas
dentro de este grupo. Pero el apóstolo Juan va a empezar
a describir a un grupo que tenía ciertas características particulares
dentro de la gran multitud. Y podemos, en un momento dado,
identificarnos con con cualquiera de los grupos pero en especial
esta mañana vamos a hablar acerca de un grupo específico y vamos
a mirar lo que nos enseña acerca de lo que este grupo en específico
decía acerca del Señor Jesús y poder mirar que a pesar de
que los años transcurren el mundo ha cambiado muy poco y sigue
siendo vigente porque la palabra de Dios es siempre vigente y
la condición del hombre es siempre la misma condición del hombre
y las expresiones o lo que la gente dice acerca del Señor Jesucristo
a lo largo del tiempo sigue siendo muy parecido a lo que sigue diciendo
la gente hoy y Nuestro pasaje nos muestra quiénes eran este
grupo específico, quiénes eran los que decían algo acerca de
Jesús. También nos muestra qué es lo
que decían. Y en tercer lugar, qué es lo
que Cristo responde a lo que este grupo decía. Lo primero que nos muestra es
quiénes son estas personas, quiénes son los que decían. Y la Biblia
dice que unos de Jerusalén. Dice el versículo 25, decían
entonces unos de Jerusalén. No es éste a quien buscan para
matarle. Decían entonces unos de Jerusalén. Y la traducción que leí dice
algunos de los que vivían en Jerusalén comentaban. Nada es casual en la escritura.
Todo lo que el Espíritu Santo llevó a los escritores a registrar
es relevante. Y es relevante el que aquí, después
de hablar de una multitud, de hablar de los judíos, refiriéndose
a los líderes, habla específicamente de algunos de Jerusalén o algunos
que vivían en esa ciudad de Jerusalén. Cuando leemos la escritura nos
damos cuenta que el mundo ha cambiado poco. a la gente que
vivía en Jerusalén, Jerusalén era la capital política y la
capital religiosa de aquel país, y la gente de Jerusalén solía,
y en especial de la región de Judea, solía hablar de manera
despectiva de la gente que vivía en otras regiones. Y en nuestro
día es similar, en Argentina, por ejemplo, la gente de la capital
de manera despectiva a la demás gente les llama a ellos porteños
y ellos también se refieren de manera despectiva de aquellos
que no son capitalinos. En México sucede lo mismo y yo
creo que en todos los países del mundo sucede lo mismo. La
gente que vive en la capital de los países o en la capital
de los estados se siente de mucha más importancia, tiende a menospreciar
a otras personas. Y suele suceder que en las ciudades
capitales se concentra no sólo el poder político sino también
el poder religioso. Y es interesante que esa concentración
de poderes, de cosas importantes, estimula a sacar lo que hay en
el corazón, forma opiniones, que no es que pone las opiniones,
pero estimula el sacar opiniones que se ven reforzadas por la
intelectualidad, ya sea religiosa, o la intelectualidad académica.
Generalmente es en las ciudades donde se concentran las universidades
más importantes, donde se supone que están los doctores más admirados. Religiosamente es allí donde
también se concentra la gente supuestamente más ilustrada en
cuestión de asuntos religiosos. Y Jerusalén no era la excepción. Y ahí en esa ciudad había un
grupo específico de gente que estaba diciendo cosas acerca
de Jesús que mostraban una característica particular de ellos. Ellos eran
personas que no eran de los líderes porque se refieren a sus gobernantes,
a sus líderes espirituales. Y ellos solían absorber, si bien
tenían contacto con la Escritura, solían absorber y tener como
mayor fuente de su conocimiento lo que las autoridades religiosas
decían, más que el testimonio mismo de la Escritura. Estas
eran esas personas que estaban diciendo algo de Jesús y lo primero
que ellos dicen cuando ven que Jesús está enseñando públicamente,
ellos dicen, no es este a quien buscan para matarle, no es este
a quien buscan para matarle. Es una una pregunta que que tiene
una respuesta y sí es al que no sólo los gobernantes de Jerusalén
sino toda la humanidad busca para matarle. Él es aquel que
la humanidad aborrece y no quiere que reine sobre ellos. Desde
el momento en que Satanás intentó subirse al trono de Dios y fue
echado del cielo y vino y engañó a la humanidad y Adán intentó
también subir, ser como Dios. Y después de ahí, cuando hablamos
particularmente de la encarnación del Señor Jesucristo, podemos
recordar que cuando Él era pequeño, Herodes escuchó del descendiente
de David, el que debía de reinar, el que es estaba en forma de
debilidad humana pero que en realidad es el rey de reyes y
el señor de señores y él quiso matarle de su más tierna infancia. Él dijo a los magos que después
que adoraran al niño le dijeran dónde estaba para que él fuera
también a adorarle pero él no tenía ninguna intención de adorarle
sino de matarle y el ángel le dijo a los a los magos cuál era
la intención de Herodes y ellos no regresaron y él mandó matar
a los infantes. La pregunta es, ¿no es ésta el
que busca para matarle? Y aún los mismos que estaban
preguntando. ¿Sabe? Esa es la actitud de la humanidad. En 1870, decía el otro día, 1780
se declaró la muerte de Dios. Y la humanidad vive negando la
existencia de Dios, pretendiendo que no hay Dios porque no quieren
que Él gobierne sobre sus vidas. Y la actitud es de despreciar
todo lo que viene de Dios, de despreciar la ley moral de Dios,
de dictar sus propias normas. La Biblia dice, dice el necio
en su corazón, no hay Dios. Y ellos decían, no es éste. Y
la respuesta es, sí es. Él es aquel ser humano por naturaleza. El ser humano nacido de Adán
rechaza al Señor Jesucristo. Él le dijo a sus hermanos, a
ustedes el mundo no los aborrece. A mí me aborrece. Si usted mira
el capítulo que estamos estudiando, varias veces habla de que le
buscaban para matarle y de que intentaban arrestarle, pero ninguno
le echó mano porque no había llegado su hora. Es la intención
del hombre despreciar al señor, el aborrecer al señor, el hablar
Incluso muchos que dicen amar al Señor, en realidad aman a
un ídolo que han hecho en sus cabezas, porque el Dios que se
ha revelado en la Escritura, no lo quieren, le quieren matar,
porque quieren a un Cristo, a un Dios que es manipulable, no al
que se ha revelado en la Escritura, no al que es soberano sobre todos
los asuntos de la tierra, incluida la salvación de los hombres.
Hay gente que acepta la soberanía de Dios en todo, excepto en la
salvación. Pero sabe, Dios es soberano sobre
todas las cosas. Y sabe, cada vez que se niega
a la verdad de Dios o que se aborrece de aceptar al Dios tal
y como se ha revelado en la Escritura, es una prueba de que ese Jesús
es de verdad aquel a quien buscan para matarle, es aquel que no
queremos su reinado, es aquel que por naturaleza le aborrecemos,
aborrecedores de Dios dice la escritura. La otra cosa que ellos decían
al escucharle es una pregunta que ellos decían ¿Habrán reconocido
en verdad los gobernantes que éste es el Cristo? ¿Habrán reconocido
en verdad los gobernantes que éste es el Cristo? No olvidemos
que la Escritura dice que no existe autoridad ni en la establecida
por Dios y el que resiste a la autoridad a lo establecido por
Dios resiste. Sin embargo, tampoco hemos de
olvidar que la norma máxima, la autoridad máxima para la fe
y para la vida es la palabra revelada de Dios. y que cuando
la autoridad humana está dictando o diciendo algo que es distinto
a lo que Dios dice en la Escritura, somos llamados a obedecer a Dios
antes que a los hombres. Y en asuntos de fe somos llamados
a creerle a Dios, no a creer a lo que el hombre dice acerca
de Dios, sino creerle a Dios tal y como Él se ha revelado
en la escritura. Pero algo que estas personas
tenían, y en lo que estaban diciendo, ellos revelaban que eran sumamente
dependientes de sus líderes, y ellos tenían una inquietud,
y dice, está hablando públicamente y nadie lo mata. ¿Será que nuestros
líderes, será que los gobernantes ¿Han reconocido verdaderamente
que este es el Cristo? Dice, pues mira habla públicamente
y no le dicen nada. ¿Habrán reconocido en verdad
los gobernantes que este es el Cristo? Damos gracias a Dios porque sabemos
que el Señor tiene sus ovejas y no importa si hoy son dependientes
de sus gobernantes, no importa si hoy dependen de lo que describan
o digan sus líderes religiosos acerca del Señor Jesucristo,
a su debido tiempo el Señor abrirá sus ojos, abrirá sus oídos, a
su debido tiempo les dará fe para creerle a Dios. y no creer
o depender de lo que hagan o digan sus líderes. ¿Sabe? Dios ha puesto
liderazgo espiritual pero damos gracias a Dios porque nos ha
dado la norma de fe y práctica porque la palabra profética es
la guía segura y todo lo que un líder humano diga ha de ser
evaluado a la luz de la escritura si no es de acuerdo a la escritura
yo no tengo que hacer lo que el líder dice yo no tengo que
tener mi concepto acerca del Señor Jesucristo dependiendo
de si el líder lo hace o no lo hace. Y podemos ver que había
esta dependencia muy fuerte porque cuando los algoaciles vienen
y le preguntan a los fariseos, estos gobernantes, estos líderes
religiosos, les preguntan por qué no habían traído al Señor
Jesucristo, ellos dicen Jamás hombre alguno ha hablado como
éste. Entonces los fariseos le respondieron, también vosotros
habéis sido engañados. Y hacen una pregunta, ¿acaso
ha creído en él alguno de los gobernantes de los fariseos?
La norma eran ellos. Ellos habían autoimpuesto como
la norma. Tú puedes creer en Cristo si
alguno de nosotros cree en Cristo. ¿Y sabe damos gracias a Dios
porque a su tiempo a su pueblo le va a abrir los ojos a su tiempo
le va a enseñar si los que te están dirigiendo espiritualmente
están en lo correcto o están equivocados pero jamás jamás
el ser humano jamás ningún humano es la norma no es correcto cuando
alguna iglesia pretende decir qué es lo que se tiene que creer
pero no en base a la escritura y es que ellos usaban de todos
modos la escritura sin embargo torcian la escritura y sigue
siendo así sigue habiendo gente que se auto impone como la norma
y la gente tiene que creer lo que ellos creen la gente tiene
que hacer lo que ellos hacen si no ellos son capaces incluso
de decir esa gente que no sabe la ley maldita es pero sabe el
señor estas personas que vivían en Jerusalén tenían esa clase
de influencia y en algún tiempo hemos estado con esa clase de
influencia, mirando al hombre, admirando al hombre y teniendo
al hombre como la norma, cuando la norma es lo que Dios dice. y damos gracias a Dios porque
a su tiempo Dios nos da luz, Dios nos hace mirar que el hombre
se equivoca, pero la palabra de Dios es verdadera, a su tiempo
nos hace mirar que lo que pensábamos acerca del hombre no es así como
el hombre supone, normalmente el hombre supone que somos buenas
gentes, que de vez en cuando hacemos cosas malas, normalmente
el hombre supone que Dios ha hecho su parte pero el hombre
tiene que hacer su parte normalmente el hombre supone que Cristo vino
a hacer posible la salvación de toda la humanidad pero tu
salvación depende que tomes tu decisión pero la escritura es
la verdad y la escritura dice con todas sus letras a lo suyo
vino y los suyos no le recibieron manos a los que le recibieron
a los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos
hijos de Dios los cuales no son engendrados de carne, ni de voluntad
de sangre, ni de voluntad de varón, sino de voluntad de Dios. Y sabe, la Escritura en todas
partes hace el énfasis, no en la decisión humana, sino en la
soberanía de Dios en la salvación de su pueblo. Aquellos que Él
eligió de antemano, desde antes de la fundación del mundo, a
su debido tiempo por la proclamación del Evangelio, les va a dar vida.
y por eso no predicamos ofreciéndote como una oferta, como algo que
Dios te está ofreciendo, sino proclamamos a Cristo porque las
ovejas de Cristo escuchan y a través de esa proclamación Dios da vida
a aquellos que están como en el valle de los huesos secos
y que Dios le preguntaba al profeta vivirán y la respuesta es proclamamos
el evangelio y no sabemos si vivirán. Señor, tú lo sabes. Aquellos que tú has destinado
para vida eterna vivirán porque tú les vas a dar vida por la
proclamación del evangelio. ¿Sabe? No es lo que las personas
creen o lo que las personas digan, sino es lo que en verdad la palabra
de Dios diga. No importa en qué ciudad capital
estén, no importa de qué organización religiosa sean, no importa lo
que importa es es de acuerdo a la palabra de dios si no es
de acuerdo a la palabra de dios es mentira no puedes pasar no
puedes pasar tu actitud acerca del señor jesucristo en base
a ello y estoy seguro de algo y damos gracias a dios que si
tu nombre está escrito en el libro de la vida desde antes
de la fundación del mundo, no importa si hoy tu decisión, tu
confianza depende de lo que los líderes digan o lo que los hombres
digan, a su debido tiempo Dios va a hacerte mirar todas esas
cosas como basura. El apóstol Pablo era de ellos
y tuvo un momento en que él pensaba así, en que él dependía dentro
del grupo. Nicodemo en ese momento aún era
uno de ellos. Tímidamente se atrevió a decir
algo y le menospreciaron y le dijeron, también tú eres galileo.
Pero sabe que a su debido tiempo, cuando fue alzado el Señor Jesucristo
en la cruz, como Cristo mismo se lo dijo, como Moisés levantó
la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo
del Hombre sea levantado. Y sabe, para que todo aquel que
en él cree no se pierda. Y a su debido tiempo, Dios fue
trayendo luz. Luz aquí tuvo algo de valentía. Sin embargo, aún lo intimidaron,
lo menospreciaron y le asustó la respuesta. Pero cuando Cristo
fue levantado, Él tuvo vida eterna. Él nació de nuevo. él dejó, él
era uno de ellos, dice el pasaje, sin embargo, él dejó de ser de
ellos, porque no era de ellos, porque él era una oveja que aún
no había venido al redil, pero en su momento, el Señor le trajo
al redil. Dice después, ¿qué es lo que decían? dice el
versículo veintisiete, pero este sabemos de dónde es, mas cuando
venga el Cristo, nadie sabrá de dónde sea, pero este sabemos
de dónde es, mas cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde
sea, ¿sabe?, ellos sabían y seguramente ellos compartían mucho la opinión,
la opinión de menosprecio que los gobernantes de Jerusalén
tenían hacia el Señor Jesucristo, ellos sabían que era de Galilea
y era una religión que en sí mismo era menospreciada y en
especial recuerden que a Jesús le llamaban Nazareno y sabían
que era de Nazaret y aún dentro de Galilea pues una religión
más menospreciada era Galilea y ellos sabían, sabían de dónde
era el Cristo y la gente hoy sigue sabiendo y sigue sabiendo
que fue judío y sigue hablando cosas acerca del Señor Jesús
y esas personas sabían de dónde era, se maravillaban, pero no
pasaban de ver simplemente a una persona que era hijo de un carpintero,
que era de Nazaret, que sus hermanos vivían ahí con ellos, y que por
alguna razón pues hacía unas cosas asombrosas como darles
de comer con poco pan y pocos peces, o levantar a un paralítico que fuera causa de un alboroto
porque decían está quebrantando la ley, y eso es lo que ellos
conocían. Ellos decían, éste sabemos de
dónde es, mas cuando venga el Cristo nadie sabrá de dónde sea. ¿Y qué es lo que Cristo responde?
Lo que Cristo responde dice, a mí me conocéis y sabéis de
dónde soy. Versículo 28, dice Jesús entonces
enseñando en el templo a la sola voz y dijo, a mí me conocéis
y sabéis de dónde soy. a mí me conocéis y sabéis de
dónde soy". Ellos le conocían, conocían algo
de él siguiendo la guía de sus gobernantes. No sabemos si directamente ellos
tenían este concepto por algo que habían pero es muy probable
que este concepto lo tenían por algo que habían escuchado de
estos líderes religiosos, el que no tenían que saber de dónde
el Cristo iba a ser. Muy probablemente eran personas
que a pesar de tener la escritura pues se dejaban guiar más por
la opinión de los líderes religiosos que por la Escritura, porque
la Escritura sí dice, la Escritura en ningún lugar dice que no tenían
que saber de dónde era el Mesías, el Mesías, el Antiguo Testamento
con toda claridad enseñaba y decía que iba a nacer de la familia
de David, que iba a nacer en Belén, donde efectivamente nació,
y es muy probable que los fariseos líderes que como hoy día hacen
la peor maldad que se puede hacer y la peor maldad que se puede
hacer se hace muchas veces desde púlpitos teniendo la escritura
esos líderes esos fariseos leían la escritura ellos muchas veces
cuando cuestionaron a jesús lo hicieron basados en lo que el
antiguo testamento decía acerca del señor jesucristo cuando ellos
interrogaron a elías lo hicieron basados en conceptos que tenían
Y sabes, hay gente que puede ver la verdad, sin embargo, la
dureza de su corazón, el engaño, del pecado la naturaleza de su
carne, les hacen aborrecer la luz y aman más las tinieblas
que la luz y son capaces de pararse delante de gente que saben que
les admira, que depende de ellos y decirles cosas que no son de
acuerdo a la escritura. Es muy probable que de cosas
que ellos habían dicho esta gente sacó la conclusión de que cuando
el Cristo viniera no iban a saber de dónde era. Pero el Antiguo
Testamento declaraba que iba a nacer en Belén. El Antiguo
Testamento declaraba que le iban a llamar Nazareno. Eso quiere
decir que iba a venir de la región de Galilea y de Nazaret. Y el
profeta lo había dicho, dice Mateo. En la escritura, ellos
despreciaron a Nicodemus y le dijeron escudriña. O sea, ¿a
poco se ha levantado algún profeta de Galilea? Nunca se ha levantado
profeta en Galilea. Sin embargo, el profeta había
dicho que Jesús iba a ser llamado Nazareno y entonces iba a venir
de Galilea. Y cuando murió Herodes, José
regresó otra vez a Israel y tuvo miedo de quedarse porque supo
quién estaba gobernando en lugar de Herodes. Pero el ángel del
Señor le guió y le dijo que fuera a Galilea y él se fue a la región
de Nazaret para que se cumpla la escritura que dice que iba
a ser llamado Nazareno. Estaba ahí la palabra profética
más segura, en la cual hacemos bien en estar atentos, pero tristemente
el hombre natural presta más atención a lo que dicen los famosos,
los importantes, los reconocidos. Sin embargo, si Dios los ha elegido
un día, Dios va a hablar a su corazón y van a dejar de escuchar
esas voces. Y un día van a decir como Pablo,
todo eso, estar a los pies de Gamaliel famoso en Jerusalén,
es basura, porque ahora quiero conocer a Cristo. A Cristo Jesús
mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por
basura para ganar a Cristo. Algunos versículos que estaba
citando, dice, conocían algo de él siguiendo la guía de sus
gobernantes. Y algún pasaje, por ejemplo, en el 7.52 de Juan,
dice, respondieron y le dijeron, ¿eres también Galileo? A Nicodemo
le dijeron, escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado
profeta. Pero la escritura decía que Jesús
iba a ser llamado Nazareno y el profeta, el profeta anunció así,
dice, y decían, ¿no es este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y
madre nosotros conocemos? San Juan capítulo seis versículo
cuarenta y dos y el pasaje que les estaba describiendo está
en Mateo dos diecinueve al veintitrés que dice pero después de muerto
Herodes aquí un ángel del Señor apareció en sueño a José en Egipto
diciendo levántate toma al niño y a su madre y vete a tierra
de Israel porque han muerto los que procuraban la muerte del
niño entonces él se levantó y tomó al niño y a su madre y vino a
tierra de Israel Pero oyendo que Arkelao reinaba en Judea
en lugar de Herod de su padre, tuvo temor de ir allá. pero avisado
por revelación en sueño se fue a la región de Galilea y vino
y habitó en la ciudad que se llama Nazaret para que se cumpliese
lo que fue dicho por los profetas que habría de ser llamado Nazareno
y aunque dijeran escudriña que nunca se ha levantado profeta
de Galilea la profecía del antiguo testamento decía con claridad
pues que iba a venir de Galilea porque Nazaret es de Galilea
y el profeta dijo que había de ser llamado Nazareno. La respuesta del Señor Jesús
no sólo es que le conocen, a mí me conocéis y sabéis de dónde
soy, sino la respuesta del Señor Jesús también dice, dice, y no he venido de mí mismo, pero
el que me envió es verdadero a quien vosotros no conocéis
pero yo le conozco porque de él procedo y él me envió y el
señor aquí después su respuesta gira en torno a
lo que es la gran necesidad y él dice tu gran necesidad es conocer
a Dios en la faz de Jesucristo a mí me conoces simplemente como
persona Pero yo no soy una simple persona. El Señor Jesucristo
dice, yo soy aquel que han buscado todo el tiempo para matarle.
Yo soy aquel a quien aborrecen. Pero yo soy aquel que soy la
raíz de David, soy la estrella de la mañana. Yo soy el cordero
de Dios que quita el pecado del mundo. Yo soy el verbo que se
hizo carne. Yo soy aquel que muestra la gloria
del Padre porque yo le conozco. Yo y el Padre somos uno. Y sabes,
Jesús está diciendo, no importa si vives en Jerusalén y tienes
demasiados conocimientos, no importa si lees el Antiguo Testamento
y el Nuevo Testamento, no importa en qué seminario o en qué universidad
has estudiado, tu gran necesidad es conocer a Dios y no le conoces
por tu corazón endurecido. No le conoces porque has nacido
sólo con vida física. Te es necesario nacer de nuevo.
Y aquí es algo donde tú no puedes hacer nada al respecto. Sabes,
es necesario que Dios haga todo por ti. El muerto no puede hacer
nada. El muerto no puede creer. El
muerto no puede ver. El muerto necesita de un milagro. El muerto necesita que se le
resucite. Pero Dios que es rico en misericordia,
por el gran amor con que nos amó, nos dio vida juntamente
con Cristo. Sabe, el Señor está hablando
aquí y está mostrando el gran problema de ustedes, es que no
conocen a Dios. No importa si ustedes hacen todas
las fiestas que manda el Antiguo Testamento. No importa si estás
participando de la fiesta de la Pascua de los Tabernáculos.
Necesitas conocer a Dios. Cuando conoces a Dios, entiendes
qué significa la fiesta de la Pascua. Ahí estaba la Pascua
parada delante de ellos. Cristo es nuestra Pascua. ¿Sabes? Cuando conoces a Dios, puedes
entender qué significa la fiesta de los Tabernáculos. No importa
qué es lo que estás practicando, no importa cuánto conoces o no
conoces de la Escritura, Necesitas conocer a Dios, porque esta es
la vida eterna. Que te conozcan a ti, el único
Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado. Conocer
a Dios es de la vital importancia, de la mayor importancia. No es
opcional conocer a Dios. Esta es la vida eterna, que te
conozcan a ti, el único Dios verdadero. Y Cristo está diciendo,
necesitas no vivir en Jerusalén, necesitas no líderes religiosos
muy famosos y que se pongan a sí mismos como la norma. Necesitas
ver la gloria de Dios. Y vimos su gloria, gloria como
del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Pero,
¿sabes? No le podían ver. porque sus
ojos estaban cegados, porque aún no les había resplandecido
la luz del Evangelio. Pero a su debido tiempo, la luz
les resplandeció. A su debido tiempo, Nicodemo
vio esa luz. A su debido tiempo, Pablo vio
esa luz. Muchos de nosotros mucho tiempo
estuvimos extraviados, teniendo ideas totalmente disparatadas
acerca del Evangelio verdadero, hasta que Cristo resplandeció
y pudimos ver la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Aquel
verbo se hizo carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Damos gracias a Dios porque no
importa cuál sea la condición actual. Si eres una oveja de
Cristo, Cristo te va a atraer. Si eres una oveja de Cristo,
Cristo se va a mostrar a ti y vas a poder ver como Nicodemo, que
como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario
que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en Él
cree no se pierda, más tenga vida eterna. Damos gracias a
Dios porque tenemos esa confianza de que todos aquellos que el
Padre le ha dado al Señor Jesucristo, ninguno se va a perder. Damos
gracias a Dios porque nadie viene a mí si el Padre no le trae.
Y sabemos que aunque ahora estés en oposición y en resistencia,
el llamamiento de Dios a sus ovejas no se puede resistir.
A su debido tiempo vas a ser traído con lazos de amor. A su
debido tiempo Dios va a hacer el milagro. Y de dejar de aborrecer
a Dios, dejar de tener ideas y de decir cosas que no tienen
nada que ver con la verdad y la escritura, vas a decir ¿Quién
eres Señor? Y el Señor te va a decir, yo
soy Jesús a quien tú persigues. Y vas a decir juntamente con
el pueblo de Dios y con los santos, bueno ves haber sido humillado.
Antes que fuera humillado, descarriado andaba. Vas a decir con el pueblo
de Dios, cuantas cosas eran para mi ganancia. Estudiar a los pies
de Gamaliel, ser un intérprete celoso de la ley, todo eso es
basura. Y ahora solo quiero una cosa,
Ahora sólo quiero conocer a Cristo, y no como aquel hijo del carpintero,
no como ese que es de Galilea, la región despreciada, sino conocer
a Cristo, Jesús mi Señor, conocer a Cristo, aquel Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo, conocer aquel Verbo que se hizo
hombre, aquel por cuya mano y por cuya palabra fueron creadas todas
las cosas, aquel que mata y da vida, aquel que es el alfa y
la omega, el principio y el fin, aquel a que se le ha encomendado
todo juicio para que todos honren al hijo como honran al padre.
Damos gracias a Dios porque sabemos que el Señor lo va a hacer con
su pueblo, porque el evangelio es poder de Dios para salvación
a todo aquel que cree. Ven al Señor Jesucristo. Amén.

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Joshua

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