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JC

Lo Oído de Cristo

John 12:33-36
Joel Coyoc January, 3 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc January, 3 2021
Estudio del Evangelio de Juan
What does the Bible say about faith and hearing?

The Bible states that faith comes by hearing the word of God (Romans 10:17).

The Bible highlights the crucial role of hearing in the development of faith. Romans 10:17 declares, 'So faith comes from hearing, and hearing through the word of Christ.' This underscores the importance of receiving the gospel message and understanding its implications. Hearing the gospel produces faith, but it is vital that what is heard aligns with Scripture, for true faith is rooted in the complete revelation of Jesus Christ as found in the Word.

Romans 10:17

How do we know that Christ's death was necessary?

Christ's death was necessary as a fulfillment of Scripture for the atonement of sins (Isaiah 53:5).

The necessity of Christ's death is firmly established through Scripture. As the prophet Isaiah foretold, 'But he was pierced for our transgressions; he was crushed for our iniquities' (Isaiah 53:5). This prophetic vision indicates that the Messiah's suffering and death were essential for reconciling humanity to God. Without the sacrifice of Christ, there would be no true atonement for sin, underscoring the infinite need for His redemptive act, distinctive from all prior sacrificial systems.

Isaiah 53:5

Why is the concept of Christ being the light important for Christians?

Christ as the light represents truth and guidance leading believers to salvation (John 8:12).

The significance of Christ being described as the light is profound. In John 8:12, Jesus proclaims, 'I am the light of the world. Whoever follows me will not walk in darkness, but will have the light of life.' For Christians, this means that His presence provides clarity, direction, and truth in a world filled with confusion and darkness. Believing in Christ as the light illuminates the path to righteousness and eternal life, encouraging believers to walk in His truth, as opposed to the darkness of sin.

John 8:12

How do we understand the necessity of Christ's resurrection?

Christ's resurrection is crucial as it affirms His victory over sin and death (1 Corinthians 15:20-22).

The resurrection of Christ holds a central place in Christian theology as it signifies His triumph over sin and death. 1 Corinthians 15:20-22 indicates, 'But in fact Christ has been raised from the dead, the firstfruits of those who have fallen asleep.' His resurrection not only assures believers of their future resurrection but also validates His identity as the Son of God. It is through His resurrection that Christians gain confidence in the hope of eternal life, as it promises that those who belong to Him will follow in His victorious footsteps.

1 Corinthians 15:20-22

Sermon Transcript

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Hermanos, vamos a abrir nuestras
Biblias en el Evangelio según San Juan capítulo 12. Evangelio según
San Juan en su capítulo 12. La Palabra de Dios dice, seis
días antes de la Pascua vino Jesús a Betania, donde estaba
Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de
los muertos. Y le hicieron allí una cena. Marta servía, y Lázaro era uno
de los que estaban sentados a la mesa con él. Entonces María tomó
una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió
los pies de Jesús y los enjugó con sus cabellos. Y la casa se
llenó del olor del perfume. Y dijo uno de sus discípulos,
Judas Iscariote, hijo de Simón, el que le había de entregar,
¿por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios
y dado a los pobres? Pero dijo esto no porque se cuidara
de los pobres, sino porque era ladrón y teniendo la bolsa, sustraía
de lo que se echaba en ella. Entonces Jesús dijo, Déjala,
para el día de mi sepultura ha guardado esto. Porque a los pobres
siempre los tendréis con vosotros, mas a mí no siempre me tendréis.
Gran multitud de los judíos supieron entonces que Él estaba allí,
y vinieron no solamente por causa de Jesús, sino también para ver
a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos. Pero los principales
sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro, porque a causa
de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.
El siguiente día, grandes multitudes que habían venido a la fiesta,
al oír que Jesús venía a Jerusalén, tomaron ramas de palmera y salieron
a recibirle y clamaban, ¡Oh, sana! ¡Bendito el que viene en
el nombre del Señor, el Rey de Israel! Y halló Jesús un asnillo,
y montó sobre él, como está escrito, No temas, hija de Sion, he aquí
tu rey viene, montado sobre un pollino de asna. Estas cosas
no las entendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús
fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas
estaban escritas acerca de él y que se las habían hecho. y daba testimonio la gente que
estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y le resucitó de
los muertos, por lo cual también había venido la gente a recibirle
porque habían oído que él había hecho esta señal. Pero los fariseos
dijeron entre sí, ya veis que no conseguís nada, mirad, el
mundo se va tras él. Había ciertos griegos entre los
que habían subido a adorar en la fiesta Estos pues se acercaron
a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron diciendo,
Señor, quisiéramos ver a Jesús. Felipe fue y se lo dijo a Andrés.
Entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. Jesús les respondió
diciendo, ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea
glorificado. De cierto, de cierto os digo,
que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo. Pero si muere, lleva mucho fruto.
El que ama su vida la perderá, y el que aborrece su vida en
este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve,
sígame. Adonde yo estuviere, allí también
estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi padre
le honrará. Ahora está turbada mi alma y
¿qué diré? Padre, sálvame de esta hora,
mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo,
lo he glorificado y lo glorificaré otra vez. Y la multitud que estaba
allí había oído la voz. Decían que había sido un trueno.
Otros decían un ángel le ha hablado. Respondió Jesús y dijo, no ha
venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros. Ahora
es el juicio de este mundo. Ahora el príncipe de este mundo
será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la
tierra, a todos atraeré a mí mismo. y decía esto dando a entender
de qué muerte iba a morir. Le respondió la gente, nosotros
hemos oído de la ley que el Cristo permanece para siempre. ¿Cómo
pues dices tú que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del Hombre?
Entonces Jesús les dijo, aún por un poco está la luz entre
vosotros, andad entre tanto que tenéis luz para que no os sorprendan
las tinieblas, porque el que anda en tinieblas no sabe a dónde
va. Entre tanto que tenéis la luz,
creed en la luz para que seáis hijos de luz. Estas cosas habló
Jesús y se fue y se ocultó de ellos. Pero a pesar de que había
hecho tantas señales delante de ellos, no creían en Él. Para
que se cumpliese la palabra del profeta Isaías que dijo, Señor,
¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el
brazo del Señor? Por esto no podían creer, porque
también dijo Isaías, secó los ojos de ellos, y endureció su
corazón, para que no vean con los ojos, y entiendan con el
corazón, y se conviertan, y yo los sane. Isaías dijo esto cuando
vio su gloria y habló acerca de él. Con todo eso, aún de los
gobernantes muchos creyeron en él, pero a causa de los faliseos
no lo confesaban para no ser expulsados de la sinagoga, porque
amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Jesús
clamó y dijo, el que cree en mí no cree en mí, sino en el
que me envió. El que me ve, ve al que me envió. Yo la luz he venido al mundo,
para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas. El que oye mis palabras y no
las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido a juzgar al mundo,
sino a salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe
mis palabras, tiene quien le juzgue. La palabra que he hablado,
ella le juzgará en el día postrero. porque yo no he hablado por mi
propia cuenta. El Padre que me envió, Él me
dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar.
Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo,
lo hablo como el Padre me lo ha dicho. Los versículos que vamos a meditar
es del versículo 33 hasta el versículo 36 que dice Y decía esto dando a entender
de qué muerte iba a morir. Le respondió la gente, nosotros
hemos oído de la ley que el Cristo permanece para siempre. ¿Cómo
pues dices tú que es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del Hombre?
Entonces Jesús les dijo, aún por un poco está la luz entre
vosotros. Andad entre tanto que tenéis
luz, para que no os sorprendan las tinieblas, porque el que
anda en tinieblas no sabe a dónde va. Entre tanto que tenéis la
luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Estas cosas
habló Jesús y se fue y se ocultó de ellos. Nuestro tema es lo oído de Cristo. Lo oído de Cristo. Por la escritura
sabemos que oír es importante. Dice la escritura, el que tiene
oídos para oír, oiga. Y dice la escritura que la fe
es por el oír y por oír la palabra de Dios. La gente estaba, evidentemente,
estaba escuchando al Señor Jesucristo. y evidentemente entendían lo
que el Señor Jesucristo estaba diciendo al punto de que entendieron
que Jesús estaba hablando acerca de su muerte y dando a entender
de qué muerte él iba a morir. Es interesante que la gente le
dice al Señor Jesucristo, nosotros hemos oído de la ley, Nosotros
hemos oído de la ley. Y qué bien que la gente había
oído de la ley. Había oído de la palabra escrita. La escritura dice, lámpara es
a mis pies, tu palabra ilumbrera a mi camino. Y la gente había
oído acerca de Cristo y habían oído de la ley. Y le están externando
al Señor Jesucristo lo que ellos han oído. y le están planteando
al Señor Jesucristo de que lo que ellos han oído y lo que el
Señor Jesús está diciendo les está presentando una inquietud
en su corazón y una inquietud que es muy importante. En su pregunta ellos dicen, ¿cómo
pues dices tú, es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado?
En el contexto inmediato nosotros no vemos esta declaración de
Jesús exactamente como ellos la están planteando a modo de
pregunta. Pero sabemos que evidentemente en el capítulo 3 y sin duda probablemente
en esta escena, aunque Juan no lo está planteando de una manera
clara, él no está narrando todos los datos de una manera de registro
histórico. Pero él está planteando todo
con el propósito de que sepamos que Jesús es el Cristo, el Hijo
de Dios, y para que creyendo tengamos vida en su nombre. Y
no obstante estas palabras, en el capítulo 3 han sido expresadas
así, tal cual, a Nicodemo, cuando el Señor Jesús le dijo, así como
Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario
que el Hijo del Hombre sea levantado. Es verdad que Jesús está hablando
acerca de ese ser levantado de la tierra, dando a entender de
qué tipo de muerte él iba a morir, pero ellos lo plantean con las
palabras que han sido registradas en el capítulo 3, cuando dice,
como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario.
que el Hijo del Hombre sea levantado. Lo primero que nuestro pasaje
nos muestra es lo que la gente había oído acerca del Cristo. ¿Y qué es lo que la gente había
oído acerca del Cristo? Es importante mirar lo que el
pasaje nos enseña porque las cosas siguen de una manera muy
parecida a aquellos tiempos. Es interesante que hoy yo creo
que no hay gente que no haya oído algo acerca de Cristo. e
incluso es muy poco probable que lo que hayan oído de Cristo,
pues ellos puedan decir algo parecido, lo que hemos oído que
la Biblia dice acerca de Cristo. Y es interesante que ellos habían
oído, dice, nosotros hemos oído de la ley que el Cristo permanece
para siempre. Y la verdad es que esto es verdad. La gente estaba diciendo algo
que es verdadero y en verdad está expresado en la escritura.
Hay bastantes pasajes que podemos ver como referencias que hablan
de que estaban en lo correcto. Y hay mucha gente que puede hoy
estar sosteniendo cosas parciales de lo que la escritura ha dado
testimonio acerca del Señor Jesucristo. Correctamente de la misma escritura. pero quizá con cierta parcialidad. Algo que tenemos que estar alertas
es que muchas veces escuchamos lo que nos gusta oír y muchas
veces por la dureza del corazón se tienen maestros que hablan
conforme a lo que a uno le gusta escuchar. Y sabe, es interesante
que esta parte, esta parte era una parte que se le hacía atractiva
a la gente. Quizá era una parte que los maestros
de aquel entonces, citando correctamente la ley, estaban diciendo, y en
verdad era cierto, que el Cristo permanece para siempre. Algunos
pasajes que podemos leer que ellos estaban en lo correcto
es, por ejemplo, dice la escritura, Juró Jehová y no se arrepentirá,
tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.
O podemos recordar la profecía que dice, lo dilatado de su imperio
y la paz no tendrá límite. Sobre el trono de David y sobre
su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia, desde
ahora y para siempre, el celo de Jehová de los ejércitos hará
esto. Quizás pudieran estar refiriéndose
ellos a, habitará en la tierra que día mi siervo Jacob, en la
cual habitaron vuestros padres, en ella habitarán ellos, sus
hijos y los hijos de sus hijos para siempre, y mi siervo David
será príncipe de ellos para siempre. Otro posible pasaje que estaban
citando dice, y fue dado dominio, gloria y reino, para que todos
los pueblos, naciones y lenguas les sirvieran. Su dominio es
dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. Y todo eso es palabra de Dios
y todo eso es verdad. Recuerde que el apóstol Pablo,
cuando se despidió de una de las iglesias, dice que no había
rehuido presentar todo el consejo de Dios. y qué importante es
como responsabilidad de aquellos que Dios llama a proclamar el
Evangelio, procurar proclamar todo el consejo de Dios, no sólo
las partes que nos gustan, y que Dios nos guarde de ser personas
que solamente escuchamos lo que nos gusta escuchar. Hoy hay gente
que puede decir algunas cosas correctas, otras incorrectas.
Hay gente que se para y dice a la gente, Cristo te ama o Dios
te ama. No está autorizado alguien para
pararse y decir eso. Estamos autorizados para proclamar
acerca del amor eterno de Dios para su pueblo. Estamos llamados
a proclamar la manera en que Dios ha expresado el amor para
su pueblo. quizá podemos saber cosas como
que Cristo nació en Belén de Judea y eso es correcto y eso
es verdad, está en la escritura. Quizá hemos escuchado acerca
de que Cristo vino a hacer posible la salvación de un pueblo y eso
no es verdad, él vino él vino a consumar la salvación de su
pueblo. Yo creo que esas personas en
ese tiempo, como ahora, en especial ellos estaban diciendo aquí,
citando algo que sí era verdad y que era escritural y que era
correcto, pero era algo que les gustaba a sus maestros, porque
ellos estaban muy preocupados, porque ellos creían que su mayor
esclavitud y su mayor problema era una opresión política. Ellos
estaban perdiendo de vista que esa opresión política era consecuencia
de un corazón engañoso y perverso, que se había desviado a tal punto
que Dios los había entregado a sus enemigos, los había entregado
a poder de imperios y de reinos extranjeros por causa de su rebelión. y que si ellos salían del imperio
romano, pues ellos se iban a meterse pronto en otros problemas por
su corazón engañoso y perverso, que los iban a tener de mal en
peor. Porque el verdadero problema
no es ser oprimidos políticamente. El más grave problema del hombre
no es político, no es social, no es económico, no es de educación,
Y más grande problema es, engañoso y perverso es el corazón del
hombre, más que todas las cosas. Ese es el problema fundamental
del ser humano. El problema fundamental del ser
humano está dentro del mismo hombre y su rebelión contra Dios,
su naturaleza caída, su enemistad contra Dios, su renuencia a que
Dios gobierne sobre ellos. Ese es el peor problema y el
señor ha hablado ya anteriormente. Él les ha dicho, yo sé que ustedes
son descendientes de Abraham, pero les ha dicho, ustedes necesitan
una libertad mejor que una libertad política. Él les ha dicho, si
elijas libertad, serás verdaderamente libre, conocerás la verdad y
la verdad os hará libres. Ellos le dijeron, nunca hemos
sido esclavos de nadie. Jesús ha dicho, todo aquel que
practica pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda
en casa para siempre, el hijo sí queda para siempre. Así que
si el hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. ¿Saben? El Señor ha hablado, y ha hablado
acerca de la realidad y de la mayor necesidad. Muchos de ellos
estaban ansiando que él se sentara ya en el trono de David en la
ciudad de Jerusalén y que ellos conservaran puestos políticos
de importancia, que echaran a los romanos y ellos ya no tuvieran
más que pagar un tributo al imperio romano y que ellos pudieran seguir
viviendo su vida. Y ellos pensaron que eso era
lo más grande que el Mesías iba a venir a hacer. Pero él sabe,
perdiendo de vista, que lo que sucedió fue que el hombre cayó
en pecado. cayó bajo el príncipe de la potestad
del aire, el espíritu que opera en los hijos de desobediencia.
Fue destituido de la gloria de Dios. Y lo que se prometió allí
fue un salvador que iba a derrotar, no a un imperio humano, sino
al príncipe de la potestad del aire, que iba a derrotar a Satanás,
a la muerte, al pecado. Eso es lo que se había prometido.
¿Sabe? En verdad, Es verdad que Dios
nos ha hecho libres y tenemos una esperanza grande. Hermanos,
cuando estemos en gloria no vamos a tener más opresión política.
Aunque no es esa la prioridad del Señor, estando en Cristo
somos verdaderamente libres. Nos sometemos voluntariamente
a gobiernos políticos porque Dios los ha puesto y creemos
que sea la forma en que hayan llegado a ese lugar, Dios soberanamente
los ha puesto y oramos por ellos y procuramos obedecerlos a menos
que nos pidan desobedecer a Dios, entonces tendremos que mostrar
nuestra lealtad al Rey de Reyes. Pero Él nos va a llevar a la
gloria. Su reino no es de este mundo
y en ese reino no habrá más problemas sociales ni políticos, ni económicos,
ni de ninguna clase. Todas aquellas cosas habrán pasado.
Quizás ellos habían oído algo y les entusiasmaba el pensar
en su celo nacional y lo que podía suceder con su país. Y
por eso ellos saltaban, no podemos decir que no tenían
responsabilidad, tenían responsabilidad porque ahí estaba la luz delante
de ellos exponiendo toda la verdad. ¿Sabes? Es interesante que así
como pudimos leer varios pasajes del Antiguo Testamento que hablan
que el Cristo permanece para siempre y que eso es toda la
verdad, también está abundantemente algo que Jesús estaba diciendo
es necesario y ellos estaban preguntando, ¿es necesario? ¿Es
necesario? Dice, ¿Cómo pues dices, tú, es
necesario que el Hijo del Hombre sea levantado? Están diciendo,
es necesario que el Hijo del Hombre, es necesario que el Cristo,
que el Mesías, ¿será que es el mismo o es otro? ¿Y es necesario
que tenga que morir? Y es necesario uno porque... Porque
es el cumplimiento también, así como era verdad, que permanece
para siempre, también está lleno el Antiguo Testamento del hecho
de que era necesario que Él padeciese, de que era necesario que Él fuera
ofrecido como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Y por supuesto que era necesario, porque ¿Qué fácil sería conseguir
la salvación si, aunque fuera caro y nos tuviéramos que sacrificar,
juntáramos dinero para sacrificar un cordero en la Pascua cada
año? pues al final de cuentas no sería tan complicado. Pero
ninguna sangre de esos corderos nunca quitó un solo pecado. ¿Sabe? Aquellos que fueron salvos en
el Antiguo Testamento no fue porque cumplieron ese punto de
la ley en ofrecer el cordero, sino porque Dios había obrado
de tal forma en sus corazones que ellos veían eso como una
sombra de lo porvenir. de tal forma que ellos creían
en la esperanza de Israel, en la esperanza de Nidera, del Mesías
que iba a venir a salvar a su pueblo, no de los romanos. porque no siempre fueron sometidos
al imperio romano, estuvieron sometidos a otros imperios, pero
que había de venir a salvar a su pueblo de sus pecados. Ellos creían y estaban confiando,
no en lo que estaban haciendo, sino estaban confiando en aquella
promesa que el Señor había hecho, de un cordero que no es posible
comprar con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la
sangre preciosa de Cristo. Sin derramamiento de sangre no
hay remisión de pecados, pero el derramamiento de sangre no
eran esos ríos de sangre que cada año habían en la Pascua,
por ejemplo. sino la sangre del Señor Jesucristo
que la escritura dice la sangre de Jesucristo su hijo nos limpia
de todo pecado y lo que vemos acá es que lo que la gente había
oído Pero ahora, lo que efectivamente dice la palabra escrita y la
palabra viva, el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo es quien
dijo aquí y ellos estaban inquietos, porque Él dijo, así como Moisés
levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo
del Hombre sea levantado. ¿Y qué más dice la palabra escrita
que coincide con lo que dice la palabra viva, el Señor Jesucristo? Dice, por ejemplo, El capítulo 53 de Isaías dice,
¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha manifestado
el brazo de Jehová? Subirá cual renuevo delante de
él y como raíz de tierra seca. No hay parecer en él ni hermosura. Le veremos más atractivo para
que le deseemos. despreciado y desechado entre
los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto, y
como que escondimos de él el rostro. Fue menospreciado y no
lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras
enfermedades y sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos
por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él, herido fue
por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo
de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros
curados. Todos nosotros nos descarriamos
como ovejas, cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él y afligido, no
abrió su boca. Como cordero fue llevado al matadero
y como oveja delante de sus trasquiladores. Enmudeció y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado. Y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra
de los vivientes y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se
dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte. Aunque nunca hizo maldad, ni
hubo engaño en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo,
sujetándolo a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en
expiación por el pecado, verá el linaje, vivirá por largos
días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. verá
el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho. Por su conocimiento justificará
mi siervo justo a muchos y llevará las iniquidades de ellos. Por
tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá
despojos. Por cuanto derramó su vida hasta
la muerte y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado
el pecado de muchos y orado por los transgresores. La palabra
escrita dice esto acerca del Cristo. Permanece para siempre. Pero Él tenía que morir. Tenía
que derramar su sangre. Tenía que cargar el pecado de
su pueblo. Tenía que ir hasta la muerte. Se habla de su sepultura. Se
habla de su muerte. Y está claro, por gracia de Dios
para nosotros. Porque no es que somos más inteligentes
que ellos. Probablemente a ellos, sus líderes,
no les habría hablado de esto. Pero, ¿sabe? Podríamos mencionar
otros lugares de la Escritura, como el mismo versículo 15 de
Génesis. Podríamos hablar y recordar cuando
se instituyó la fiesta de la Pascua y todo el simbolismo que
esto traía. Podemos pensar en el Salmo 22.
que es cuando el Señor clama y dice, Dios mío, ¿por qué me
has desamparado? Podemos pensar en el Salmo 118,
que es tan descriptivo. de aquello que el Mesías, el
Cristo, tenía que padecer. Por supuesto, él iba a padecer,
pero él, en satisfacción a la justicia del Padre, y habiendo
triunfado sobre la muerte, sobre el pecado, sobre el diablo, iba
a ser resucitado al tercer día, porque no iba a permitir que
su santo vea corrupción, y entonces él permanece para siempre. y era necesario. No había otra
manera de salvación. No había absolutamente otra manera
de salvación si no era por el cumplimiento de la escritura,
si no era porque Cristo, el Cordero de Dios, ofrecía su sangre y
ocupaba el lugar que debían ocupar los pecadores. ¿Sabe por qué?
Porque la afrenta de nuestro pecado es infinita y nadie, ningún
otro ser humano, para empezar, imperfecto. Pero un ser humano
en sí mismo jamás podría satisfacer la demanda de la justicia divina.
Él tenía que ser 100% hombre, pero 100% Dios. Él fue destinado para ello desde
antes de la fundación del mundo, por eso era necesario La Escritura
lo dice. Esa misma ley que ellos estaban
citando lo dice con toda claridad. Había sido profetizado. Y el
Señor Jesús lo estaba proclamando delante de ellos. Y es interesante
cuando nosotros podemos recordar que lo que se dice de la Escritura,
lámpara es a mis pies tu palabra, ilumbrera mi camino, se dice
también de la palabra viva. Él dijo, yo soy la luz del mundo. Esa luz verdadera que alumbra
a todo hombre. y esa luz verdadera estaba hablando. Todo esto nos llama la atención
a la importancia de poder siempre preguntarnos, lo que yo he oído
acerca de Cristo es todo lo que la Biblia dice acerca de Cristo?
Lo que he oído acerca de Cristo es conforme a lo que la escritura
dice acerca de Cristo? O no será que tal vez has escuchado
maestros que o dicen sólo lo que les gusta acerca de Cristo
o han querido acomodar y presentarte un Cristo que al final de cuentas
no es el Cristo de la Escritura. ¿Sabes? Es bien importante que
Dios ponga en nuestro corazón, y lo va a hacer, en los suyos
lo va a hacer, deseo por su palabra, deseo por mirar que lo que se
te predica sea fiel a lo que ha sido revelado en la escritura,
fiel a lo que el Señor Jesucristo mismo ha dicho acerca de Él mismo. Es de la mayor importancia. Y cuando pensamos, por ejemplo,
estas personas, no importa si eran sus maestros los que no
les habían hablado completo, pudiéramos disculparnos por eso,
pero no porque Jesús estaba diciéndoles la verdad. ¿Sabe? Jesús es la
luz, Él es la verdad, y la verdad misma estaba hablando delante
de ellos y les estaba dejando sin excusa. Para los que vivimos
en este tiempo y de este lado de la cruz, tenemos una mayor
responsabilidad, porque tenemos una palabra profética completa
y segura, en la cual dice hacemos bien en estar atentos. Tenemos
la palabra profética más segura, y quisiera yo leer ese pasaje,
porque es de importancia que podamos escuchar Tenemos también la palabra profética
más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos, como una
antorcha que alumbra en un lugar oscuro hasta que el día esclarezca
y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones. Tenemos
también la palabra profética más segura, a la cual hacéis
bien en estar atentos. No estés atento a tu maestro
favorito. puede ser que tengas un maestro
favorito en internet o en algún lugar, o en la iglesia, o en
la iglesia donde asistes, o en algún lugar te has buscado un
maestro favorito. Escúchalo, pero haz bien en algo.
Sé cómo los debería escudriñar si lo que está diciendo es completo
como está, o te están dando un mensaje parcial, o te están dando
medias verdades que las medias verdades son mentiras completas. Sabe, y estar atento en la palabra
profética más segura. Hoy tenemos más responsabilidad,
tenemos la palabra de Dios que ha sido revelada de manera completa.
Sabe, estar examinando siempre si lo que tú has oído Y aunque
lo hayas oído de la palabra, de la ley, de la escritura, ¿está
completo o solo estás oyendo algo parcial? Y más en estos
tiempos donde se habla tanto del Señor Jesucristo que en verdad
no tiene nada que ver con el Señor de la Gloria. Gente que
habla de un Señor Jesucristo que como alguien pobrecito que
quiere entrar a tu corazón y está tocando para que le dejes entrar.
O un Señor Jesucristo que vino a hacer posible la salvación
y la última palabra la tienes tú en tu decisión. ¿Sabes? El
Señor Jesucristo en la cruz dijo, consumado es. Y su obra de salvación
es completa. No hace falta nada. Y él vino
a garantizar la salvación de sus ovejas, de su pueblo. Y sabe,
Él va a salvar cada día a aquellos que están ordenados para salvación.
Así está registrado en la Escritura. Sabe, Él salva a los Suyos por
medio de la predicación del Evangelio. Y es interesante poder notar
algo. El Señor Jesucristo no se puso
a argumentar la pregunta. El Señor Jesucristo respondió
y dijo ¿Cómo pues dices tú, versículo 35, entonces Jesús les dijo,
aún por un poco está la luz entre vosotros? Andad, entre tanto
que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas, porque
el que anda en tinieblas no sabe a dónde va. Entre tanto que tenéis
luz, creed en la luz para que seáis hijos de la luz. El Señor no se puso a argumentar.
Y cuando predicamos, no tratamos de argumentar ni de convencer.
Proclamamos la verdad. Proclamamos quién es Cristo.
Proclamamos quién es Dios, quién es el hombre. Proclamamos cuál
es el verdadero problema del hombre. No estamos presentando
aquí... Hay libros que pueden ser muy
buenos. Tienen su lugar. como libros que se han escrito,
como evidencias que exigen un veredicto, cosas de ese tipo.
Pero no estamos aquí para presentar evidencias, sino para proclamar
la verdad. Y el Señor Jesús no se puso a
argumentar y a mostrarles y a convencerles. Él les dijo lo que ya había dicho,
que Él es la luz del mundo y que lo que hay que hacer es creer
en la luz. Porque, ¿sabes?, no es razonamientos, no es argumentación,
La gente, en la dureza de su corazón, lo que necesita, no
tiene un problema con cuestión de razonamiento. Mayormente la
gente tiene un problema de voluntad y la escritura dice que la mente
carnal es enemiga de Dios. No se somete, no puede y no quiere. Y en mucho es un problema de
voluntad. La gente no quiere creer. No quiere creer. Pero,
¿sabe qué? Aquellos, aquellos que son ovejas
del Señor van a escuchar y van a creer, porque Dios les va a
dar fe por oír la palabra. En su debido momento, Dios va
a obrar y les va a dar vida y van a venir al Señor Jesucristo.
¿Sabe el Señor? Nuestro pasaje también nos muestra
qué es lo que, bueno, lo que Cristo respondió a su pregunta.
Y lo que Cristo respondió es que estaba la luz delante de
ellos y que era necesario creer en la luz. Creer en la luz. Cristo es la luz. Su palabra
escrita es la luz. ¿Sabe? Cuando crees en el Señor,
crees porque el Señor se revela. Y el Señor te da fe para creer.
El Señor te da vida. y puedes creer en el Señor Jesucristo. Y después termina nuestro pasaje
diciendo algo que Jesús hizo. La última parte dice, estas cosas
habló Jesús y se fue y se ocultó de ellos. Hay otras veces que Juan dice
que el Señor se ha ocultado y pudiéramos pensar un poco que el Señor se
ocultaba por cuestión de que de pronto ellos le querían prender
y el Señor aquí sin embargo yo creo que hay mucho más que eso
yo creo que aquí el Señor está Él es la luz y hay que creer
entre tanto si Jesús es la luz y el Señor se oculta esto es
juicio y hay pasajes en la escritura que dice El Proverbio 1. Recuerde que Cristo es sabiduría. Y allá en el Proverbio 1, después
de hacer la invitación, la sabiduría, Dice el versículo 20, la sandería
clama en las calles, alza su voz en las plazas, clama en los
principales lugares de reunión, en las entradas de las puertas
de la ciudad dice sus razones. ¿Hasta cuándo os simples amaréis
la simpleza y los burladores desearán el burlar? ¿Y los insensatos
aborrecerán la ciencia? ¿Volvéos a mi reprensión? He
aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros y haré saber mis
palabras. Dice aquí, por cuanto llamé y
no quisisteis oír, y extendí mi mano y no hubo quien atendiese,
sino que desechasteis todo consejo mío, y mi reprensión no quisisteis. También yo me reiré en vuestra
calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis. Cuando
viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad
llegare como un torbellino, Cuando sobre vosotros viniera tribulación
y angustia, entonces me llamarán y no responderé, me buscarán
de mañana y no me hallarán. Por cuanto aborrecieron la sabiduría,
y no escogieron el temor de Jehová, ni quisieron mi consejo, y menospreciaron
toda referención mía, comerán del fruto de su camino, y serán
hastiados de sus propios consejos. Porque el desvío de los ignorantes
los matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder,
mas el que me oyere habitará confiadamente y vivirá tranquilo,
sin temor del mal. Si entendemos que Cristo es sabiduría
de Dios, hay un tiempo en que Él estaba proclamando que estaba
la luz delante de ellos y que era tiempo de creer. Y que no
importa si sus maestros les habían dicho solo una parte, estaba
ahí la luz diciendo toda la verdad acerca de lo que se había de
creer. Que si es cierto que el Mesías, el Cristo permanece para
siempre, Pero antes de ese establecimiento de un reino eterno, era necesario
que él consumara una obra de salvación. Era necesario que
él cargase sobre sí los pecados de su pueblo. Era necesario que
él recibiese el juicio sobre sí por el pecado de su pueblo.
Era necesario que él muriese y que fuese resucitado al tercer
día conforme a las Escrituras. Dice el Apóstol Pablo, primeramente
les he enseñado lo que asimismo recibí, que Cristo murió por
nuestros pecados conforme a las Escrituras, y que fue sepultado
y que resucitó al tercer día conforme a las Escrituras. ¿Sabe? Era necesario eso. lo que ellos
habían oído era parcial, pero estaba ahí la luz misma diciéndoles
toda la verdad. Pero esa luz les está diciendo,
no siempre va a estar la luz. Entre tanto que está la luz,
cree en la luz. Y hoy es igual. ¿Sabe? Dios está
dando la bendición de que se proclame la verdad. Cristo es
el camino. Él es la verdad. Él es la vida.
La verdad es que su muerte era necesaria. Era necesario que
Él sea levantado. para que todo aquel que en el
cree no se pierda más tenga vida eterna. Es necesario y se ha
hecho, se ha realizado. Y sabe, él nos ha dejado una
revelación completa y hoy se está proclamando. Pero sabe,
no por siempre estará la luz. Sabe, el Señor se ocultó de ellos. Y hoy es el tiempo de salvación.
¿Sabe? No sé cuál es tu actitud hacia
el Evangelio, pero es mi deber decirte que lo que se está proclamando
es la verdad de Dios. Es mi responsabilidad decirte
que si no crees, probablemente un día quieras y claves, pero
¿sabes qué? Así como el Señor se ocultó,
va a haber un término, es tiempo en que se proclama el Evangelio.
El Señor es paciente. El Señor está salvando a su pueblo.
Y al final, al final, todos van a confesar que el Señor Jesucristo
es el Señor. Todos van a llegar a creer todo
lo que está escrito en la Biblia acerca de Él. Pero aquellos que
por su misericordia, en el tiempo de salvación, venimos corriendo
al Señor Jesucristo, Vamos a recibir su justicia, vamos a recibir
acceso al Padre, vamos a recibir vida eterna. Y otros van a decir,
Cristo es el Señor solo para la gloria de Dios el Padre. ¿Qué
es lo que has oído? El llamado es, ante la responsabilidad
de la revelación, cerciórate de que lo que has oído es completo.
Cerciórate de que lo que has oído es tal como se ha revelado. Clamemos al Señor para que nos
libre de sólo escuchar lo que nos gusta escuchar, y podamos
escuchar, y sé que el pueblo de Dios lo va a escuchar. escuchar
todo el consejo de Dios. No importa que de momento nos
incomode. Es necesario que seamos incomodados.
Es necesario que seamos humillados. Es necesario que dejemos de comportarnos
donde no es adecuado estar confortable. No es adecuado estar confortable
en mí mismo. Si puedo tener algo de confort
y debo estar confortable es en el Señor Jesucristo. Allí debe
ser mi confort. Allí debe estar toda mi esperanza.
Allí es donde debo encontrar toda la paz, no en mí, no en
nada cerca de mí, no en ningún otro lugar, solamente en Cristo,
en el Cristo que se ha revelado, en ese Cristo que permanece para
siempre, pero en ese Cristo que sufre el juicio de Dios por causa
de su pueblo, en ese Cristo en el cual su pueblo confía, que
Él es la sangre que marca para que el heridor, el vengador,
no ejecute venganza. En ese Cristo que me viste de
su justicia, en ese Cristo que es príncipe de paz, puedo ser
justificado por la fe en Él, paz para con Dios. Ven al Señor
Jesucristo, ven al Señor Jesucristo, que pueda brillar en tu corazón
la luz de la verdad del Evangelio, la luz plena de quien es el Señor
Jesucristo. Oramos. Señor, te agradecemos porque
en tu bondad nos has concedido oír y a lo largo del tiempo sabes
que escuchamos primero mensajes incompletos y distorsionados,
pero por tu misericordia nos hiciste entender que estábamos
equivocados. Gracias, Señor, porque podemos
decir con hop de oídas te había oído, pero ahora mis ojos te
ven, por tanto me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza.
Señor, rogamos que hagas ver a tu pueblo cuán necesario era
que tú seas levantado, porque no había otra manera. Es tal
la profundidad de nuestra caída, de nuestra depravación, que si
no fuera por la sangre de Cristo, no habría esperanza alguna. Te
alabamos, Señor, porque ha sido hecho aquello que era necesario.
Cristo ha sido levantado, y no solo levantado en la cruz, sino
también levantado al trono de gloria. Señor, te rogamos que
sigas trayendo a los tuyos. Señor, que sabemos que los tuyos,
aunque hayan escuchado cosas incompletas a su tiempo, Señor,
les vas a abrir sus ojos y van a ver verdaderamente quién es
Cristo Jesús. Señor, te rogamos, sigue salvando
a tu pueblo. Te rogamos esto en el nombre
de Cristo Jesús. Amén.

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Joshua

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