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Cristo Explica El Tiempo

John 5:25-29
Joel Coyoc July, 1 2020 Video & Audio
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Joel Coyoc July, 1 2020
Estudio del Evangelio de Juan
What does the Bible say about resurrection?

The Bible states that there will be a resurrection of the dead, where those who have done good will rise to life and those who have done evil will rise to condemnation.

In the Gospel of John, Jesus explains the significance of the resurrection. He states that the hour is coming when all who are in their graves will hear His voice and come out, with those who have done good rising to a resurrection of life and those who have done evil to a resurrection of condemnation (John 5:28-29). This illustrates the ultimate judgment and the distinction between the righteous and the wicked. The resurrection is an essential doctrine in Christianity, signifying hope for eternal life for believers and the fulfillment of God's justice against sin.

John 5:28-29

How do we know Jesus is God?

The Bible affirms Jesus' divinity, stating that He has life in Himself and shares the same essence as God the Father.

Jesus explicitly claims His divinity in John 5 when He says that just as the Father has life in Himself, He has been granted the same by the Father (John 5:26). This assertion aligns with the understanding that Jesus is not only fully human but also fully divine, being one with the Father and deserving of equal honor. The Scriptures affirm His nature, as seen in John 1:1 where it states, 'the Word was God,' clearly indicating Jesus' essential divinity. This significant theological truth is foundational for understanding the grace offered to believers through faith in Christ.

John 5:26

Why is the time of salvation important for Christians?

The time of salvation is critical as it is the period during which the Gospel is proclaimed, offering life to the spiritually dead.

Jesus emphasizes the significance of the present time in His ministry, stating that the hour has come when the dead will hear the voice of the Son of God and live (John 5:25). This proclamation signifies that this is the accepted time for salvation, as it is through hearing and believing in Christ that individuals can transition from spiritual death to eternal life. According to Scripture, today is the day of salvation (2 Corinthians 6:2), denoting urgency for people to respond to God’s call while the opportunity remains. Thus, Christians recognize the importance of this time for both evangelism and personal faith.

John 5:25, 2 Corinthians 6:2

What will happen at the final judgment?

At the final judgment, all will be resurrected; those who have done good will be granted eternal life, while those who have done evil will face condemnation.

The final judgment is described by Jesus in John 5:29, where He clearly states that there will be a resurrection resulting in two distinct outcomes. Those who have done good will rise to a resurrection of life, indicating their acceptance and eternal fellowship with God. In contrast, those who have done evil will experience a resurrection of condemnation, reflecting their rejection of God's grace. This resonates with the wider biblical narrative about God's justice, where accountability for one's response to the Gospel is of utmost importance. The doctrine emphasizes the sovereign grace of God in choosing some for salvation while affirming the reality of judgment for the unrepentant.

John 5:29

Sermon Transcript

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Buenas tardes, hermanos. Damos gracias a Dios por la oportunidad
de nuevamente poder reunirnos, poder adorarle, poder escuchar
la palabra. Vamos a abrir nuestra Biblia
en el Evangelio de San Juan, en su capítulo 5. Dice la Palabra de Dios, después
de estas cosas había una fiesta de los judíos y subió Jesús a
Jerusalén y hay en Jerusalén cerca de la Puerta de las Ovejas
un estanque llamado en hebreo Bethesda, el cual tiene cinco
pórticos. En estos yacía una multitud de
enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del
agua porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque
y agitaba el agua y el primero que descendía al estanque después
del movimiento del agua quedaba sano de cualquier enfermedad
que tuviese. Había allí un hombre que hacía
38 años que estaba enfermo. Cuando Jesús le vio acostado
y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo, ¿Quieres ser sano? Él le respondió el enfermo, no
tengo quien me meta en el estanque. Cuando se agita el agua, y entre
tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo,
levántate, toma tu lecho y anda. Y al instante aquel hombre fue
sanado, y tomó su lecho y anduvo, y era día de reposo aquel día. Entonces los judíos dijeron a
aquel que había sido sanado, es día de reposo, no te es lícito
llevar tu lecho. Él les respondió, el que me sanó,
él mismo me dijo, toma tu lecho y anda. Entonces le preguntaron,
¿quién es el que te dijo, toma tu lecho y anda? Y el que había
sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado
de la gente que estaba en aquel lugar. Después le halló Jesús
en el templo y le dijo, mira, has sido sanado, no peques más
para que no te venga alguna cosa peor. El hombre se fue y dio
aviso a los judíos que Jesús era el que le había sanado. Y
por esta causa los judíos perseguían a Jesús y procuraban matarle,
porque hacía estas cosas en el día de reposo. Y Jesús les respondió,
mi padre hasta ahora trabaja y yo trabajo. Por esto los judíos
aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de
reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre,
haciéndose igual a Dios. Respondió entonces Jesús y les
dijo, De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer
nada por sí mismo, sino lo que ve a hacer al Padre, porque todo
lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Porque
el Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que Él hace,
y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros
os maravilléis. Porque como el Padre levanta
a los muertos y les da vida, así también el Hijo a los que
quiere da vida. Porque el Padre a nadie juzga,
sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al
Hijo como honran al Padre. El que no honra al hijo, no honra
al padre que le envió. De cierto, de cierto os digo,
el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna
y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo,
Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del
Hijo de Dios, y los que la oyeren vivirán, porque como el Padre
tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida
en sí mismo. Y también le dio autoridad de
hacer juicio por cuanto es el Hijo del hombre. No os maravilléis
de esto, porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros
oirán su voz. Los que hicieron lo bueno saldrán
a resurrección de vida, mas los que hicieron lo malo, a resurrección
de condenación. No puedo yo hacer nada por mí
mismo, según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo porque no
busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.
Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es
verdadero. Otro es el que da testimonio
acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero. Vosotros
enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad.
Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno, mas digo esto
para que vosotros seáis salvos. Él era antorcha que ardía y alumbraba,
y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. Mas
yo tengo mayor testimonio que el de Juan, porque las obras
que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que
yo hago, dan testimonio de mí que el Padre me ha enviado. También
el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis
oído su voz, ni habéis visto su aspecto, ni tenéis su palabra
morando en vosotros, porque a quien él envió vosotros no creéis. Escudriñad las Escrituras, porque
a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas
son las que dan testimonio de mí. Y no creéis venir a mí para
que tengáis vida. Gloria de los hombres no recibo,
mas yo conozco que no tenéis amor de Dios en vosotros. Yo
he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís. Si otro viniera
en su propio nombre, a ese recibiréis. ¿Cómo podéis vosotros creer,
pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la
gloria que viene del Dios único? No penséis que yo voy a acusaros
delante del Padre, hay quien os acusa, Moisés en quien tenéis
vuestra esperanza, porque si creyéseis a Moisés me creeríais
a mí, porque de mí escribió él, pero si no creéis a sus escritos,
¿cómo creeréis a mis palabras? Vamos a meditar los versículos
del 25 hasta el versículo 29. que dice, de cierto, de cierto
os digo, viene la hora y ahora es cuando los muertos oirán la
voz del Hijo de Dios y los que la oyeren vivirán. Porque como
el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el
tener vida en sí mismo y también le dio autoridad de hacer juicio
por cuanto es el hijo del hombre, no os maravilláis de esto, porque
vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán
su voz, y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección
de vida, más los que hicieron lo malo a resurrección de condenación. El tema es Cristo explica el
tiempo. El tiempo es Es un asunto que está sumamente
relacionado con los seres humanos. Vivimos constantemente en función
del tiempo y Dios, Dios creó el tiempo, sin embargo, Él está
por encima del tiempo. Él es eterno y pues no podemos
entender muy bien nosotros que es eterno. Dado que estamos muy
acostumbrados a que para nosotros todo inicia, todo termina, y
vivimos siempre en función del tiempo. Y en este pasaje el Señor
está... hay una expresión con respecto
al tiempo que el Señor habló con la mujer samaritana, y en
este pasaje empieza a hablar Él acerca del tiempo. a la mujer
samaritana le dijo mujer créeme que la hora viene y ahora es
cuando los verdaderos adoradores adorarán al padre en espíritu
y en verdad y aquí el señor está hablando otra vez acerca del
tiempo y lo primero que este pasaje en el orden que Juan escribió
no es lo primero pero por cuestión de importancia quiero explicar
primero el versículo veintisiete, veintiséis y veintisiete. Que dice, dice ese versículo,
porque como el padre tiene vida en sí mismo, así también le ha
dado al hijo el tener vida en sí mismo, y también le dio autoridad
de hacer juicio por cuanto es el hijo de Dios. ¿Por qué es
que Cristo está explicando el tiempo? Y Cristo está explicando
el tiempo y al hacer su explicación del tiempo, está poniendo énfasis
muy fuerte en un asunto que es de suma importancia. Y está explicando
y haciendo énfasis en ese asunto y ese asunto es su Deidad. Él
está diciendo aquí que Él es Dios. ¿Por qué él está describiéndose
a sí mismo y está diciendo que el padre le ha dado al hijo el
tener vida? Dice, porque como el padre tiene
vida en sí mismo, así también ha dado al hijo el tener vida
en sí mismo. Recuerde que cuando Dios se presentó
a Moisés y él le preguntó, cuando me preguntan los hijos de Israel,
¿Quién me envía? ¿Qué es lo que voy a decir? Y
Dios le dijo, yo soy el que soy. Y el nombre de Dios que él estaba
diciendo, con el cual yo me he revelado a ti, te he enviado
a los hijos de Israel, es aquel que tiene vida en sí mismo. No
le dijo, yo soy el que fui, o yo soy el que seré, pero es yo soy
el que soy. yo soy el que no tiene principio
ni fin, yo soy el que soy autosuficiente en mí mismo y que no necesita
nada fuera de sí mismo para para existir. Dios no no necesita
absolutamente nada de nadie. Sus criaturas necesitan todo
de él, pero él no necesita nada de sus criaturas. Y el Señor
Jesús aquí está diciendo Y hablando que Él es Dios, que Él es Dios
hecho hombre, porque al igual que el Padre, el Padre le ha
dado a Él el tener vida en sí mismo. Él tiene vida en sí mismo
y no necesita nada fuera de sí para existir. La Biblia, cuando
habla acerca de él, dice que él es el alfa y él es la omega. Él es el principio y él es el
fin. Él es primero y es el último.
Él es el que vive por los siglos de los siglos. Y nosotros quedamos
aturdidos porque no nos es posible entender, pero creemos que es
así porque el Señor lo dice y está haciendo énfasis importante en
aquello que el Espíritu Santo ha guiado a Juan vamos a a escribir
esta este evangelio que es el poder creer que Jesús es el Cristo,
es el hijo de Dios, es el verbo que se hizo carne, es Dios hecho
hombre, cien por ciento hombre, cien por ciento Dios. Y Más adelante el Señor Jesucristo
en el capítulo 10 de Juan versículo 17 menciona algo respecto a esto. Y es por eso que Él puede explicar
el tiempo porque Él es el creador del tiempo. Él es el creador
y diseñador de la historia. Él está siguiendo un plan que
Él ha diseñado y va a ocurrir tal y como Él lo ha diseñado
y nadie lo podrá estorbar porque él tiene vida en sí mismo. Y
dice el Señor Jesús, por eso me ama el Padre, porque yo pongo
mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo
de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo
poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi
Padre. Cristo está haciendo énfasis
de que Él es quien puede explicar el tiempo porque Él es Dios,
porque Él sabe todas las cosas desde antes que ocurran y mucha
gente a lo largo del tiempo ha intentado explicar el tiempo
y desgraciadamente mucha gente que lo ha intentado se ha equivocado
terriblemente. Hubo gente que se atrevió a decir
que en 1914 el Señor Jesucristo iba a venir y mucha gente vendió
sus cosas, se fueron a esperar a Cristo y pues después esta
persona cuando le falló la explicación dijo que sí vino pero espiritualmente
y nadie lo vio y estaba con él allí en una mansión que se había
comprado. Pero Hay alguien en que podemos confiar y es en el
Señor Jesucristo. Cuando Él explica el tiempo podemos
confiar. Él es Dios y Él está remachando
el punto y volviendo a clavar el clavo por aquello que enojaba
a esta gente y en verdad que le estaban entendiendo y el Señor
quería dejárselos aún más claro a pesar de que les causaba enojo.
Cristo es 100% hombre, Cristo es 100% Dios. No importa quién se enoje, esa
es la verdad y esa verdad no va a cambiar en lo absoluto. Estos mismos versículos hablan
acerca de un punto que Cristo ya explicó una vez y lo está
volviendo a repetir. Y dice, y también le dio autoridad
a hacer juicio por cuanto es el hijo del hombre. Y aquí está
volviendo a enfatizar cuál es la razón de que se le entregó
todo el juicio porque es hijo del hombre. Y nos regresa al
versículo cuando dice, para que todos honren al hijo como honran
al padre. No hay ni una duda. Cristo es Dios. Cristo es merecedor
de toda gloria, de toda honra, de todo honor, porque Él es uno
con el Padre, porque Él es de la misma esencia del Padre, porque
Él es Dios hecho hombre. Y la Biblia abunda en ello. El domingo estuvimos viendo el
Salmo 2, por ejemplo, que habla extensamente acerca de este asunto.
Pero cuando nosotros pensamos en algo que es sumamente claro
y es, dice por ejemplo, Dios le dio el juicio porque él merece
la misma honra que el Padre. Y él es Dios. Primero de Crónicas 29.11 dice,
tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder. la gloria, la victoria
y el honor, porque todas las cosas que están en los cielos
y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino
y tú eres excelso sobre todos. Y aquí está hablando de el Señor,
Dios de los ejércitos, el Padre que se reveló en el Antiguo Testamento,
Pero en el Apocalipsis nosotros podemos leer que dice, y decían
a gran voz, el cordero que fue inmolado es digno de recibir,
es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza,
la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en
el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el
mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir, al que
está sentado en el trono y al cordero, sea la alabanza, la
honra, la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Los
cuatro seres vivientes decían amén, y los veinticuatro Y los
24 ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que
vive por los siglos de los siglos. Cristo es digno de esa adoración. Así como se honra al hijo, se
honra al padre. Y Dios le ha dado potestad de
juicio y le ha dado toda autoridad. El Señor, antes de ascender al
cielo, dijo a sus discípulos, toda potestad, toda autoridad
me es dada. así en el cielo, así también
en la tierra. Ahora, el Señor empieza a explicar
en el versículo veinticinco, el tiempo, y cuando empieza a
explicar el tiempo, el Señor dice, de cierto, de cierto hostigo,
viene la hora y ahora es. Y ahí es idéntico a lo que le
dijo a la mujer samaritana, viene la hora y ahora es cuando los
verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. Y aquí le está diciendo, a esta
gente que se enojaba porque estaban entendiendo que él es Dios y
él es hombre, que él es el cumplimiento de la profecía, que él es el
cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y pues estaban
enojando porque ellos tenían la expectativa de una libertad
política. Pero el problema del hombre no
es político. El verdadero problema del hombre
es un problema espiritual. Y dice, el Señor dice, de ciertos,
de ciertos digo, La hora, viene la hora y ahora es cuando los
muertos oirán la voz del Hijo de Dios y los que la oyeren vivirán. Y podemos decir que lo primero
que está explicando Jesús es, dice que tiempo que viene y es. Es un tiempo que viene y es,
la hora viene. y ahora es y ese tiempo que está
describiendo el señor ahí podemos llamarle el señor está explicando
el tiempo presente y dice ahora ahora cuando hablaba con las
samaritanas se estaba dando el cumplimiento de ese tiempo ahora
cuando él está hablando con esta gente enojada porque están entendiendo
que él es el hijo de dios y que es igual a dios está ocurriendo
algo ha ocurrido algo en en samaria En ese tiempo, en ese tiempo
el Señor ha hecho a verdaderos adoradores. La mujer samaritana
que estaba escuchando, pues cuando empezó a escuchar no era una
verdadera adoradora, porque estaba muerta espiritualmente. Pero
al terminar el Señor Jesús de hablar, ella y mucha gente de
su pueblo oyeron la voz del Hijo de Dios y eso les hizo tener
vida espiritual y por lo tanto ser verdaderos adoradores. Ellos tuvieron vida. Y está ocurriendo
con Natanael, con Felipe y con mucha gente que está escuchando
y el Señor les está dando vida. Y dice, Si nosotros pensamos, ese tiempo
es presente. En el momento en que el Señor
Jesús estaba hablando, era el tiempo en que eso estaba ocurriendo.
Pero en un futuro iban a ir los discípulos a predicar y eso iba
a seguir ocurriendo. Cuando Pablo estuviera predicando,
eso iba a seguir ocurriendo. Y ahora en este momento Dios
está hablando a través de la predicación y no sabemos cuánto
tiempo más va a durar este ahora, como dice el Señor Jesús, viene
la hora y ahora es. No sabemos cuánto dure. Lo que
sabemos es que va a tener un fin, no va a ser siempre la hora
viene y ahora es. Este tiempo presente va a tener
una conclusión y ¿Qué es lo importante de este tiempo presente? Lo importante
de este tiempo presente, el Señor Jesús dice que radica la importancia
de este tiempo presente en que los muertos oirán la voz del
Hijo de Dios y los que la oyeren vivirán. Esa es la importancia
de este tiempo presente. Este tiempo presente es un tiempo
en que se está proclamando el Evangelio de salvación. Este
tiempo presente se está proclamando que Cristo es el Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo. Que Cristo es el Hijo de Dios
y que creyendo en Él puedes tener vida en su nombre. Se está proclamando
que él es la propiciación por los pecados de su pueblo. Se
está proclamando que él vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Se está proclamando que él es
el cordero, él es el sacerdote, él es el rey, él es todo para
el creyente, para su pueblo. En él está la provisión de todo
lo que Dios demanda. Dios demanda justicia y él es
la justicia del creyente. Dios demanda derramamiento de
sangre y su sangre es la única que puede limpiar de todo pecado. Dios demanda santidad y la única
manera de tener santidad es estar en Cristo. Dios demanda nuevo
nacimiento y solo estando en Cristo se tiene nuevo nacimiento.
Es la importancia de este tiempo, es que se está proclamando, se
está predicando quién es Cristo, cuál es el problema más grande
del hombre y cómo Cristo es la propiciación de Dios para satisfacer
la justicia de Dios y resolver el problema más grande del hombre. Es la importancia de este tiempo.
Este tiempo es, como dice la escritura, en tiempo aceptable
te he oído y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora
el tiempo aceptable. He aquí ahora el día de salvación. Hoy es día de salvación. Hoy
se está proclamando la verdad de Dios y los que oyen esa verdad
Dios, a través de esa palabra, de la palabra del Hijo de Dios,
de la palabra del Señor Jesucristo, cuyas palabras son espíritu y
son vida, da vida a muertos en delitos y pecados. Damos gracias
a Dios porque hubo un momento en que Él nos dio vida para poder
oírle, nos dio oídos para oírle, nos dio fe. Y damos gracias a
Dios porque sabemos que todos aquellos que Dios ha destinado
para salvación, Dios a su debido tiempo les salvará. ¿Quiénes
son los que en este tiempo están oyendo? El Señor Jesús dice,
mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco y me siguen, yo les doy
vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi
mano. es este tiempo, es este tiempo que el señor está diciendo
cuando él estaba era presente y no sabemos cuánto más hay gente
que se burla y dice todo el tiempo están diciendo que Cristo viene
y la verdad es que cada vez es más evidente y más claro que
la escritura se cumple en el sentido de que Cristo viene y
cuando Cristo venga ese tiempo terminará, pero Dios sabe todas
las cosas y Dios ha dicho en su palabra que hay burladores
que se burlan de que Cristo viene. Pero el Señor no retarda su promesa
si no es paciente para con nosotros, porque Él no quiere que ninguno
de aquellos por los cuales Cristo murió perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento. Y efectivamente, así va a suceder,
porque lo que Dios quiere, lo hace. Y sus ovejas oyen su voz. Y de las que el Padre le ha dado,
nadie va a perecer, sino solamente el Hijo de perdición para que
se cumpla la Escritura. Y es ahí donde está la importancia
de este tiempo presente. Aquí está hablando de los muertos
espirituales. Si usted se fija, ahí no menciona
ni un sepulcro. No está hablando de muerte física. Está hablando de muertos en delitos
y pecados. porque la escritura dice, por
cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios y Dios está
hablando y si Dios está hablando a tu corazón, tú puedes venir
confiadamente. Si Dios está hablando a tu corazón
y está quebrantando todos tus ideas equivocadas y está trayendo
luz a tu corazón, tú puedes venir confiadamente. Es Dios que está
dando vida a tu corazón. Ahora dice el Señor Jesús después
del versículo, ya explicamos el 26 y 27, y en el 28 dice,
no os maravilléis de esto, porque vendrá ahora, cuando todos los
que están en los sepulcros oirán su voz, y el tiempo que vendrá,
vendrá la hora. Ya explicó el Señor el tiempo
presente y la importancia del tiempo presente, que es lo relevante
de este tiempo presente, pero también está anunciando acá que
va a venir un tiempo futuro y ese tiempo futuro va a marcar el
fin del tiempo presente y ese tiempo futuro tiene una importancia
también y dice no os maravilléis de esto porque vendrá ahora cuando
todos los que están en los sepulcros oirán su voz. Todos, todos sin
ninguna acepción van a oír su voz. Hoy sus ovejas oyen su voz
y le siguen. Tendrá el día cuando todos, absolutamente
todos, van a oír su voz. ¿Y qué es lo que va a suceder?
Cuando todos escuchen su voz va a haber resurrección, dice
la escritura. Y primero dice Los que hicieron
lo bueno saldrán a resurrección de vida. Los que hicieron lo
bueno saldrán a resurrección de vida. Y aquí hay un versículo
interesante, y uno pudiera preguntar, ¿qué es hacer lo bueno? Porque
quizá mucha gente está pensando, bueno, yo hago lo bueno, yo no
le hago mal a nadie, yo pues respeto a los mayores, procuro
dar siempre mi ofrenda, si algo no es mío no lo toco, y todo
eso está bien que hagas, pero eso es hacer lo bueno. Y sabe,
lo grave de este asunto es el Señor Jesús hablando con gente. pues era gente que se consideraba
buena y humanamente hablando era quizá la más buena que uno
pudiera pensar. Les dice así el Señor Jesús en
Mateo 12, 34. Generación de víboras, ¿cómo
podéis hablar lo bueno siendo malos? Porque de la abundancia
del corazón habla la boca. ¿Cómo podéis hablar lo bueno
siendo malos? Si ni siquiera podemos hablar
lo bueno. Ni siquiera los muy religiosos, porque el Señor Jesús
está acá hablando con campeones de la religión. Gente como el
apóstol Pablo, aquí está hablando con gente que compartía la misma
creencia y las mismas actitudes hacia su religión que el apóstol
Pablo tenía. Gente que, según ellos, eran
celosos de Dios, que cumplían las tradiciones de sus padres
y creían cumplir la ley de Dios. Gente que podía pararse y llorar
y decirle, Señor, te doy gracias porque no soy como los otros
hombres. Porque yo doy diezmo de todo lo que gano, porque yo
ayuno todos los días de la semana. Y el Señor les dice, generación
de víboras. Y escuchen la gravedad de esto. ¿Cómo pueden hablar, ni siquiera
hacer? Dice el Señor Jesús, ni siquiera
pueden hablar lo bueno. Ustedes son malos. ¿Qué esperanza
tenemos de hacer lo bueno, si ni siquiera podemos hablar lo
bueno? Y aquí el problema tan grave es que el problema del
hombre no está afuera del hombre. Dice el Señor Jesús, dice, porque
de la abundancia del corazón habla la boca. Y la escritura
dice con toda claridad, engañoso y perverso es el corazón del
hombre más que todas las cosas. Y después él dice, ¿quién lo
conocerá? Y el Señor es el que conoce el corazón. Ahora, ¿Qué
terrible es poder pensar que los que hicieron lo bueno van
a ir a resurrección de vida? Pero ni siquiera podemos hablar
lo bueno. ¿Qué esperanza tenemos de hacer lo bueno? Uno pudiera
pensar que hacer lo bueno es hacer la voluntad de Dios. ¿Pero
cuál es la voluntad de Dios? Y la Biblia dice, la voluntad
de Dios que me ha enviado es que todo aquel que vea al Hijo
y cree en Él tenga vida eterna. Dicen, ¿cómo podemos hacer las
obras de Dios? ¿Y por qué preguntaban ellos
de hacer las obras de Dios? Porque tenían una idea correcta,
de que hacer las obras de Dios era hacer lo bueno. Y el Señor
les dice, Respondió Jesús a esa pregunta y les dijo, esta es
la obra de Dios que creáis en el que Él ha enviado. ¿Sabe? Si se tratara de nosotros
mismos, no hay esperanza. No hay esperanza porque no somos
capaces de hacer buena obra. Somos capaces de hacer obras.
La Biblia habla y dice, por gracia sois salvos por medio de la fe.
Y dice, no por obras. Note que allí en Efesios no dicen,
no por buenas obras. Dicen, no por obras. Tú puedes
hacer obras y tú puedes llamarle buenas. Pero desde la perspectiva
de Dios, Dios le llama simplemente obras. No le llama buenas obras. porque las obras del hombre en
sí mismo, en su propio esfuerzo, dice la Biblia que a sus ojos
son como trapo de inmundicia y que no podemos ni siquiera
hablar lo bueno. Ahora, ese versículo después
dice, porque somos hechuras suyas, creados en Cristo Jesús, y aquí
está hablando de aquellos De aquellos que han dejado de pensar
que pueden hacer buenas obras y que han corrido al Señor Jesucristo. Y dice, porque somos hechuras
suyas creadas en Cristo Jesús para buenas obras. ¿Quiénes pueden
hacer buenas obras? Los que han oído la voz del Hijo
del Hombre y Él les ha dado vida. ¿Quiénes pueden hacer buenas
obras? Aquellos que estaban inscritos en el libro de la vida del Cordero
desde antes de la fundación del mundo. ¿Y cuándo las pueden hacer?
Cuando Cristo les ha dado vida. ¿Cuándo las pueden hacer? Cuando
se encuentran en Cristo. Las buenas obras no es lo que
nosotros imaginamos que son buenas obras. Las buenas obras son sólo
aquellas que han sido ordenadas por Dios y se hacen con el poder
correcto, que es el del Espíritu Santo, y se hacen con el propósito
correcto, que es la gloria de Dios. Después habla de la resurrección
de condenación. En el tiempo futuro habrá... todos van a escuchar la voz de
Dios, todos. Ahora, hoy en sus ovejas. En
el futuro, todos van a escuchar. Y aquellos que hicieron lo bueno,
aquellos que hicieron la obra de Dios, que es creer que Jesús
es el Cristo, el Hijo de Dios, y creyendo tener vida en su nombre,
van a resurrección de vida. Pero los que hicieron lo malo,
a resurrección de condenación. La Biblia dice con toda claridad,
está establecido para los hombres que mueran una sola vez y después
de esto el juicio. Y la Biblia, la Biblia enseña
con toda claridad que fuera del Señor Jesucristo Dios es fuego
consumidor. La Biblia enseña que Él de ningún
modo tendrá por inocente al culpable. La Biblia enseña que no habrá
ningún solo pecado que quede sin castigo. Los pecados del
pueblo de Cristo, los pecados de los escogidos del Señor, no
quedaron sin castigo. mis pecados, los pecados de mis
hermanos, han sido castigados en la cruz de Cristo. El Padre,
dice, cargó en él el pecado de todos nosotros. El castigo de
nuestra paz fue sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados.
Allá en la cruz, el Padre descargó toda su ira por causa de mis
pecados. Entonces, mis pecados no es que
se pasaron por alto. Mis pecados no es que quedaron
sin castigo. Cristo ha sufrido el castigo
de mis pecados. Pero dice la Escritura con toda
claridad, el que cree en el Hijo tiene la vida, pero el que rehúsa
creer en el Hijo de Dios no verá la vida, sino la ira de Dios
está sobre él. Ningún pecado va a quedar sin
castigo. Los que hicieron lo malo saldrán
a resurrección de condenación. Y lo malo, lo malo es seguir
pensando que uno es bueno. Lo malo es seguir pensando que
yo puedo hacer algo para contribuir o para ganar mi salvación. Eso
es algo malo, sumamente malo y sumamente ofensivo. Porque
cuando yo pienso que hay algo más que debo de hacer, estoy
menospreciando lo que Cristo hizo. Estoy teniendo por inmunda
la sangre del Cordero de Cristo que vale mucho más que oro y
plata. Estoy pensando que yo soy mucho más capaz o que lo
que Cristo hizo no es completo. Lo malo es seguir pensando en
una idea de dios que no es la del dios de la gloria cuando
estoy pensando en un señor jesucristo que no es el jesucristo que se
ha revelado cuando yo hago mis propias ideas de quien es cristo
eso es lo malo y la biblia dice que los que hacen lo malo van
a resurrección de condenación y lo malo es Menospreciar lo
que Cristo hizo en la cruz. Lo malo es no dar honra al hijo
como se honra al padre. Eso es malo. Sabe, no hay otra
manera. Es malo intentar llegar al padre
de alguna otra forma que tú inventes, pero que no sea la que la escritura
dice. Sabe, hay gente que se jacta de que ellos van directo
al padre. O hay otros que dicen que van
al Padre pero pasan por María y todas esas cosas, eso es lo
malo. ¿Sabe? Solo hay un nombre dado
a los hombres en que se puede ser salvo. Y ese es el nombre
del Señor Jesucristo. Y es necesario honrar al Hijo
como se honra al Padre. Y el Salmo nos recuerda y dice
que no le provoquemos a ira porque se inflama de pronto su ira,
pero dice que son bienaventurados los que confían en el Hijo de
Dios. Y el llamado es, este tiempo
presente, este tiempo en que se proclama el Evangelio, terminará. Tal vez has escuchado muchas
voces, pero hoy se ha proclamado la palabra de Dios, la palabra
de Cristo, Cristo mismo diciendo que Él tiene vida en sí mismo,
que Él es Dios, que Él es el Cordero, que Él es el camino,
que Él es la verdad, que Él es la vida, que nadie viene al Padre
si no es por Él. Se está, se ha proclamado. Y
si hay lucha en tu corazón, clama al Señor Jesús que aclare toda
duda. Y sabes, escucha la voz de Cristo
por encima de cualquier otra voz. Clama al Señor que pueda
quitar toda duda, que pueda quitar toda mentira y puedas escuchar
la voz del Hijo de Dios. Sus palabras son espíritu y son
vida. Ven al Señor Jesucristo. Pronto
este tiempo terminará. Si no termina en términos generales
porque Dios ya cumple su plan, pero tu vida va a terminar. A pesar de que ese tiempo sigue
siendo ahora, ahora es y todavía no termina. para la mujer samaritana
terminó, pero gracias a Dios escuchó la voz del Hijo de Dios. Para muchos otros creyentes ha
terminado y gracias a Dios porque Él les salvó. Estamos seguros
de que nadie por quien Cristo murió no será salvo. Y si Dios
te está hablando, ven al Señor Jesucristo. Ahora es el día de
salvación. Amén.

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Joshua

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