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JC

Cristo Paciente con Ignorantes y Extraviados II

John 4:10-42
Joel Coyoc June, 14 2020 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc June, 14 2020
Estudio del Evangelio de Juan
What does the Bible say about true worship?

The Bible reveals that true worshipers worship the Father in spirit and truth, as stated by Jesus in John 4:24.

In John 4:24, Jesus clarifies that true worship is not confined to physical locations or rituals but is based on a profound relationship with God, who is spirit. This notion emphasizes that authentic worship requires a heart that is transformed by the Holy Spirit and aligned with the truth of God's Word. As believers, we are invited to worship in a way that embodies both reverence and understanding, recognizing that our sinful nature makes it impossible to worship God rightly without the work of the Holy Spirit in us.

John 4:24, John 3:3

How do we know that Jesus is the Christ?

We know Jesus is the Christ through His self-identification and the fulfillment of Old Testament prophecies, as highlighted in John 4.

In John 4, Jesus reveals His identity as the Messiah to the Samaritan woman, declaring 'I who speak to you am he' (John 4:26). This self-identification, combined with His miraculous signs and teachings, validates His claim. The gospels present Jesus fulfilling numerous Old Testament prophecies concerning the Messiah, demonstrating that He is not only a prophetic figure but the true Savior of the world. Additionally, the transformative impact of His work in believers’ lives serves as further testament to His divine identity.

John 4:26, Isaiah 61:1-2, Luke 4:18-19

Why is it necessary to be born again?

Being born again is essential because it enables one to see the kingdom of God and worship Him rightly, as described in John 3:3.

In John 3:3, Jesus emphasizes that unless one is born again, they cannot see the kingdom of God. This rebirth is a spiritual transformation wrought by the Holy Spirit, vital for anyone desiring a genuine relationship with God. The necessity arises from our inherent sinful nature which alienates us from God; through the new birth, believers receive a new heart and spirit that enables them to comprehend spiritual truths and engage in true worship. Without this transformation, one's worship remains rooted in human understanding and tradition rather than in the revelation of God’s truth.

John 3:3, Ephesians 2:1-5, 2 Corinthians 5:17

How does Jesus show patience towards sinners?

Jesus demonstrates patience with sinners by engaging with them lovingly, as seen in His conversation with the Samaritan woman.

In the account of Jesus and the Samaritan woman at the well (John 4:10-26), we see His remarkable patience and understanding. Despite her ignorance and a life marked by sin, Christ does not condemn her but engages in a dialogue that unveils her true need for salvation. His approach illustrates the compassion characteristic of God, who desires to draw the lost into a relationship with Him. Through His patient dealings, Jesus exemplifies how God waits for the sinner to respond to His grace, emphasizing that His mercy and love extend even to the most marginalized and confused.

John 4:10-26, Romans 2:4, 2 Peter 3:9

What is the role of the Holy Spirit in worship?

The Holy Spirit empowers true worship, enabling believers to worship God authentically in spirit and truth.

The role of the Holy Spirit in worship is central; He empowers and guides believers to worship God as He desires. In John 4:24, Jesus declares that true worshipers will worship the Father in spirit and truth, indicating that without the Holy Spirit, worship remains inadequate. The Spirit brings awareness of God's holiness and reveals the truth of the Gospel, transforming our hearts and minds. As believers, it is the indwelling of the Holy Spirit that inspires our worship, aligning it with God's will and glorifying His name, allowing us to engage deeply and authentically in our relationship with God.

John 4:24, Romans 8:26-27, Ephesians 5:18-20

Sermon Transcript

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nuevamente en el capítulo cuatro
del evangelio de San Juan dice la palabra de Dios Cuando
pues el Señor entendió que los fariseos habían oído decir, Jesús
hace y bautiza más discípulos que Juan, aunque Jesús no bautizaba
sino sus discípulos. Salió de Judea y se fue otra
vez a Galilea, y le era necesario pasar por Samaria. Vino pues
a una ciudad de Samaria llamada Sicara, junto a la heredad que
Jacob dio a su hijo José. y estaba allí el pozo de Jacob.
Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. Vino una mujer de Samaria a sacar
agua y Jesús le dijo, dame de beber. Pues sus discípulos habían
ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le
dijo, ¿cómo tú siendo judío me pides a mí de beber que soy mujer
samaritana? Porque judíos y samaritanos no
se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo, si
conocieras el don de Dios, ¿y quién es el que te dice dame
de beber? Tú le pedirías y él te daría
agua viva. La mujer le dijo, Señor, no tienes
con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes
el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro
padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus
hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo, Cualquiera
que bebiera de esta agua volverá a tener sed. Mas el que bebiere
del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás. Sino que el agua que
yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo, Señor, dame
esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jesús le dijo, ve, llama a tu
marido y ven acá. Respondió la mujer y dijo, no
tengo marido. Jesús le dijo, bien has dicho,
no tengo marido, porque cinco maridos has tenido y el que ahora
tienes no es tu marido. Esto has dicho con verdad. Le
dijo la mujer, señor, me parece que tú eres profeta. Nuestros
padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén
es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo, mujer, créeme
que la hora viene. cuando ni en este monte ni en
Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis,
nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación viene de
los judíos. Mas la hora viene y ahora es,
cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu
y en verdad. Porque también el Padre, tales
adoradores, busca que le adoren. Dios es espíritu, y los que le
adoran en espíritu y en verdad, es necesario que adoren. Le dijo
la mujer, sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo,
cuando Él venga nos declarará todas las cosas. Jesús le dijo,
yo soy el que habla contigo. En esto vinieron sus discípulos
y se maravillaron de que hablaba con una mujer. Sin embargo, ninguno
dijo, ¿qué preguntas o qué hablas con ella? Entonces la mujer dejó
su cántaro y fue a la ciudad y dijo a los hombres, venid,
vete a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será
este el Cristo? Entonces salieron de la ciudad
y vinieron a él. Entretanto los discípulos le
rogaban diciendo, Rabí, come. Él les dijo, yo tengo una comida
que comer que vosotros no sabéis. Entonces los discípulos decían
unos a otros, ¿le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo,
mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe
su obra. ¿No decís vosotros, aún faltan
cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo, alzad
vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para
la siega. Y el que siega recibe salario
y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce
juntamente con el que siega. porque en esto es verdadero el
dicho, uno es el que siembra y otro es el que ciega. Yo os
he enviado a cegar lo que vosotros no labrastéis. Otros labraron
y vosotros habéis entrado en sus labores. Y muchos samaritanos
de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer
que daba testimonio diciendo, me dijo todo lo que he hecho.
Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase
con ellos y se quedó allí dos días. Y creyeron muchos más por
la palabra de él. Y decían a la mujer, ya no creemos
solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído y
sabemos que verdaderamente este es el salvador del mundo, el
Cristo. Dos días después salió de allí
y fue a Galilea, porque Jesús mismo dio testimonio de que el
profeta no tiene honra en su propia tierra. Cuando vino a
Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas
que había hecho en Jerusalén en la fiesta, porque también
ellos habían ido a la fiesta. Vino pues Jesús otra vez a Caná
de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaúm
un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. Este cuando oyó
que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó
que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir.
Entonces Jesús le dijo, Si no viereis señales y prodigios,
no creeréis. El oficial del rey le dijo, Señor,
desciende antes que mi hijo muera. Jesús le dijo, ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra
que Jesús le dijo y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos
salieron a recibirle y le dieron nuevas diciendo, tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué
hora había comenzado a estar mejor y le dijeron, ayer a las
siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que
aquella era la hora en que Jesús le había dicho, tu hijo vive. y creyó él con toda su casa,
esta segunda señal hizo Jesús cuando fue de Judea a Galilea. Bueno, empezamos a estudiar este
pasaje en la mañana, recordamos, el tema es Cristo, paciente,
con ignorantes, y extraviados. Y recordamos que, pues, es motivo
de gozo para aquellos que Dios nos ha El Señor ha querido revelarse,
ha abierto nuestros ojos, nos ha dado vida, nos ha dado fe,
y nos gozamos de que él sea paciente con ignorantes y extraviados. Aún ya estando en Cristo, estamos
en él porque somos ovejas y hemos oído su voz, pero es una característica
de las ovejas portarse de manera ignorante y extraviarse. Estábamos mirando en la mañana
por lo menos tres aspectos que muestran esta
paciencia del Señor Jesucristo en la vida de esta mujer que
es ilustrativo de lo que es el ser humano. Somos como esa mujer. Y lo primero que estudiábamos
era que el Señor es paciente con ignorantes y extraviados
a quienes habla de su verdadera necesidad que es conocer a Dios
en Cristo Jesús y no entiende. El Señor habla de lo celestial
y el terrenal está ocupado en lo terrenal y no entiende, no
hay claridad. El hombre natural, dice la Escritura,
no discerne las cosas espirituales porque se han de discernir espiritualmente.
también vimos que es paciente con ignorantes y extraviados
que que no le ven sino como un señor
pero en un sentido humano algunos como un maestro pero humano ella
le veía como un profeta pero al final un profeta humano también
él es paciente con ignorantes y extraviados en la idolatría
Veíamos ahí el ídolo favorito del ser humano, la comodidad. El señor es paciente, con ignorantes
y extraviados en la idolatría, que no ven su verdadero problema,
un corazón idólatra. Solemos pensar que nuestros problemas
están fuera de nosotros, pero el problema más grave está en
el corazón, que es engañoso y perverso. Y mirando ahí en el versículo 20, dice, nuestros padres adoraron
en este monte y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar
donde se debe adorar. Y vemos aquí al Señor Jesús siendo
paciente con ignorantes y extraviados en la falsa religión y en la
confusión religiosa. Y sigue siendo muy parecido el
día de hoy. Cuando pensamos un poco en quiénes
eran los samaritanos, y por qué esta mujer estaba extraviada
no solo en una vida de idolatría, sino extraviada en una falsa
religión los cuando Dios trajo juicio sobre Israel dos dos reyes
se llevaron gente cautivo de esa zona de de de Samaria y esos
dos dos reyes hicieron algo que fue colonizar esa esa región
y la biblia dice allá en el antiguo testamento que había fieras que
atacaban a los colonos que estaban ahí y pues ellos entendieron
que el problema era porque no estaban adorando al dios de esta
tierra en la manera correcta porque no sabían entonces mandaron
a un sacerdote de los que habían sido llevados en cautiverio y
mandaron también algunas personas y se les empezó a enseñar cómo
adorar, pero ni adoraban al Dios de Israel como era debido, ni
dejaban sus ídolos, y tenían un culto parecido al culto supuestamente
cristiano que impera dominantemente en el mundo, un culto que toma
elementos de la escritura y lo mezcla y mete todos los dioses
paganos que hay en el mundo, como teniendo una reina del cielo
que no tiene nada que ver con el cristianismo, sino totalmente
con el paganismo, que llega a este continente y toma dioses de los
pueblos paganos que habitaban aquí y los les ponen nombres
y es una falsa religión y esa era la la la condición de de
la religión de Samaria al punto de que incluso ellos construyeron
un templo que fue destruido quizá como ciento veinte años antes
de que Cristo viniera En aquel tiempo cuando la mujer
estaba hablando con el Señor Jesucristo, pues ya ellos habían
acercado mucho más a la religión de Israel. Y esta mujer, en su
confusión, le dice al Señor, bueno, ustedes dicen que se debe
adorar en Jerusalén, y nosotros, nuestros padres, dicen que aquí
se debe de adorar. Al final Jesús le dijo, bueno,
lo correcto es adorar en Jerusalén, pues la salvación viene de los
judíos. Pero Jesús quiso dejar con mucha claridad algo. Algo
que es necesario dejar con claridad hoy. Hay una falsa religión que representa una de las más grandes
maldades que se pueden hacer, que es mezclar la verdad con
la mentira. Mezclar la verdad con el error,
porque no hay ni una comunión de la luz con las tinieblas.
Sin embargo, intentar vender esa falsa religión y atreverse
a declarar cosas como, fuera de esta iglesia no hay salvación.
y son cosas que son terribles, que Dios un día va a juzgar,
y mucha gente piensa que por ser esa religión la que tiene
más gente, la que tiene, según ellos, más antigüedad, la que,
según el engaño, es la que mismo Jesucristo fundó. Y era algo similar lo que estaba
enfrentando esta mujer. Pero el Señor deja claro algo.
El Señor deja claro que no importa si es la religión de los judíos
y aunque es a través de la cual Dios ha proclamado el evangelio,
el asunto vital e importante empieza a hablar Jesús aquí de
lo que ha hablado con Nicodemo, hay que nacer de nuevo, le dice,
créeme que la hora viene y ahora es cuando los verdaderos adoradores,
la adoración ya no va a ser aquí ni en Jerusalén, ni ni en en
Samaria, la verdadera adoración es necesaria que sea una adoración
en espíritu y en verdad, pero el que es nacido de la carne
no puede adorar en espíritu y en verdad. Jesús está diciendo aquí,
es necesario nacer de nuevo para que puedas adorar como el Padre
quiere que le adoren. Es necesario que quien adore,
le adore en espíritu y en verdad. Y el Señor está respondiendo
aquí. Lo mismo, respondiendo a aquellos que están extraviados
en la falsa religión. Y el Señor está diciendo, es
necesario nacer de nuevo. Es necesario no confiar más en
tu religión o en lo que hayan dicho tus antepasados o tus padres. Es necesario nacer de nuevo porque
es necesario nacer del espíritu para poder adorar a Dios que
es espíritu y solamente en Cristo puede haber un nuevo nacimiento.
Quizá esa mujer también confusa y con sus preguntas. Y hoy vivimos
tiempos de falsa religión y de confusión. Hay gente que dice,
¿y cómo saber quién tiene la verdad si hay tantas religiones?
Si hay los bautistas, los presbiterianos, los pentecostés, los testigos
de Jehová. Y la respuesta del Señor es la
misma. No importa cuántos hay, hay cuántos lugares. Y no importa
si estás en los bautistas y están predicando lo correcto. La pregunta
es, ¿has nacido de nuevo? Porque no es garantía estar en
el lugar donde se está predicando el evangelio verdadero. La garantía
es, Dios quiere que quienes le adoren, le adoren en espíritu
y en verdad. Y es bueno estar en un lugar
donde se predica el evangelio verdadero, pero es necesario
no sólo estar, es necesario nacer de nuevo, es necesario nacer
del agua y del espíritu. No es simplemente estar allí,
no es simplemente pensar que cumples ciertos requisitos que
te dé la iglesia, llámese como le quieras llamar, porque al
final de cuentas la iglesia verdadera del Señor Jesucristo no se llama
bautista, no se llama presbiteriana, no se llama metodista. La iglesia
verdadera del Señor Jesucristo es los elegidos de Dios que están
escritos en el libro de la vida del Cordero desde antes de la
fundación del mundo. Aquellos que Él llama por la
predicación del Evangelio, aquellos que dejan de confiar en lo que
dijeron sus antepasados respecto a la religión, aquellos que dejan
de considerar la importancia de simplemente un lugar y aquellos
que empiezan a mirar es necesario estar en Cristo porque es necesario
nacer de nuevo y es es la realidad del día de hoy y el Señor sigue
siendo sigue siendo paciente con ignorantes y extraviados
que están extraviados en la falsa religión y envueltos en la confusión
Después dice la mujer, hay algo que es maravilloso y que está
sucediendo. En Juan 6, 63, el Señor Jesús
dice, el espíritu es el que da vida,
la carne para nada aprovecha, la palabra que yo os he hablado
son espíritu y son vida. ¿Sabe? No sé si usted está captando,
pero hay algo que está ocurriendo desde que esta mujer está hablando
con el Señor Jesucristo. Palabras de Cristo que son espíritu
y son vida. Y está desde una hostilidad nosotros podemos mirar aquí cómo
va obrando la palabra del Señor Jesucristo y dice el versículo
veinticinco le dijo la mujer sé que ha de venir el Mesías
llamado el Cristo cuando él venga nos declarará todas las cosas
Cristo paciente con ignorantes y extraviados en que por su palabra
ha querido poner una sombra de esperanza Por su palabra el Señor
había querido poner en esta mujer una sombra de esperanza. Había
escuchado que el Mesías, el Cristo iba a venir y es interesante
cómo Ella era una de las ovejas elegidas
del Señor. No había nada especial en ella.
Era de un pueblo despreciado. Y dentro de su pueblo era una
mujer señalada. Era una mujer con la que quizá
pocos quisieran estar platicando al mediodía. Sin embargo, Dios
había querido poner una sombra de esperanza en su corazón. Los
judíos, Nicodemo, por ejemplo, habían
oído del Mesías, muchos de los fariseos, pero ellos estaban
esperando tenían la esperanza de que ese Mesías, el Cristo,
iba a venir a sacar a los romanos y a seguir dándoles una posición
privilegiada. Ese era el Mesías que ellos estaban
esperando. Pero esta mujer Dios había querido poner una sombra
de esperanza y sabía que el Mesías iba a venir y iba a declararles
todas las cosas. Y al oír esas palabras que son
espíritu y son vida, ella reflexionó en eso porque el Señor le estaba
declarando las cosas. El Señor le estaba declarando
qué es lo importante, que no es donde adoras, no es si es
en Jerusalén o es en Samaria, que lo importante es nacer de
nuevo. Y eso hizo a la mujer reflexionar
y expresar esa sombra de esperanza que Dios había querido sembrar
por su palabra en el corazón de esta mujer. versículo veintiséis y aquí viene un punto impresionante,
un punto clímax en lo que es el lo que el Señor está platicando
con esta, con esta mujer, y el Señor dice, versículo veintiséis,
Jesús le dijo, yo soy el que ignorantes y extraviados a quienes
él quiere darse a conocer plenamente. Cristo paciente con ignorantes
y extraviados a quienes él quiere abrir sus ojos y mostrarle su
deidad. Abrirle sus ojos y mostrarle,
sí, soy un hombre en debilidad, que me canso, que siento sed,
que me he despojado de mi gloria, pero que soy yo soy el que habla
contigo. Y no era simplemente como decir
yo soy Joel, sino yo soy, ahí estaba declarando el nombre con
el que Dios se dio a conocer a Moisés y le dijo, vas a decir
yo soy, me envió a vosotros. Y el Señor Jesucristo le está
diciendo yo soy, yo soy el que existo por mí mismo. Yo soy,
no soy el que fui, sino soy el que soy. Yo soy el alfa y la
omega. yo soy la vid verdadera, yo soy
la raíz de David, yo soy el en ese momento, pues de él no había
muerto, pero en las palabras de apocalipsis que dice yo soy
el que vivo y estuvo muerto, más sea aquí que vivo por los
siglos de los siglos y el señor dándose a conocer y obrando en
la vida de aquellos que él ha querido, no dependía de la mujer,
No había nada en esa mujer como no hubo nada en nosotros que
obligara al Señor a abrir nuestros ojos y hacernos tener vida, que
nos volviera de la locura porque el pecado es locura y hacernos
entrar en razón y poder ver al Señor de la gloria a quien teníamos
por menospreciado. por herido de Dios, de quien
escondimos el rostro, a quien aborrecimos. Y el Señor ha querido
hacerlo así, y lo ha hecho de diferentes maneras según él quiere
tratar y como es en su sabiduría que él lo ha planeado. Lo hizo
así con Isaías en el Antiguo Testamento. Lo hizo así en Lucas,
por ejemplo, Lucas cinco, uno al ocho, narra cuando Pedro,
el señor le pidió su barca para que predicara y después el señor los hizo mover la barca para
pescar porque habían trabajado toda la noche y no habían pescado
y dice la escritura así Aconteció que estando Jesús junto al lago
de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra
de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del
lago, y los pescadores, habiendo descendido de ella, lavaban sus
redes. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón,
le rogó que la apartase de tierra un poco, y sentándose, enseñaba
desde la barca a la multitud. Cuando terminó de hablar, dijo
a Simón, voga mar adentro y echad vuestras redes para pescar. Respondió
Simón, respondiendo Simón le dijo, maestro, toda la noche
hemos estado trabajando y nada hemos pescado, más en tu palabra,
echaré la red. Y habiendo hecho esto, Y habiéndolo
hecho, encerraron gran cantidad de peces y su red se rompía.
Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la
otra barca para que viniesen a ayudarles, y vinieron y llenaron
ambas barcas de tal manera que se hundían. Viendo esto, Simón
Pedro cayó de rodillas ante Jesús, diciendo, Apártate de mí, Señor,
porque soy hombre pecador. lo mismo que hizo con la mujer,
mostrando su gloria, y la mujer captó en ese momento y captó
es que no es simple profeta, es que es el profeta, es que
es el sacerdote, es el Mesías, es el Cristo, es el salvador
del mundo, y sabe qué maravilloso es poder ver cómo las palabras
de la escritura cuando dice el apóstol Pablo, no me avergüenzo
del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo
aquel que cree. Poder de Dios para salvación.
¿Y por qué menciono esto? Digamos que estaba en el momento
máximo, en el clímax del encuentro con Jesús, y de pronto llega
la interrupción de los judíos que vienen trayendo la comida.
Y algunos dirían que cuando se está predicando, pues hay que
ver que los niños no lloren. o se trata de crear un clima
así con un piano que toca una música y la gente trata de tener
un ambiente propicio y no quieren sabe, nada de eso se necesita,
no fue un problema que quizá uno humanamente pensara estos
discípulos llegaron en el momento más inoportuno y aunque no preguntaron
nada, pero sabe que el evangelio es poder de Dios para salvación
y el hecho de que esos discípulos llegaran quizá quizá un poco
ruidosos, no fue ni una dificultad. Dice la Biblia que la mujer dejó
el cántaro, Aquí muestra cómo Dios cambió las prioridades. Sin duda necesitaba agua, pero
ya no estaba preocupada por tener llaves con agua purificada en
su casa, que no tuviera que asolearse y cargar el cántaro. Eso ya no
era una preocupación. Dejó el cántaro y regresó corriendo. porque Cristo había querido mostrarse
a ella. ¿Y sabe? Cuando Cristo se muestra
a una persona ocurre que si alguno está en Cristo, nueva criatura
es. Las cosas viejas pasaron. Quizás
se escondía de la gente, pero llegó al pueblo a gritar. Seguramente había una expresión
de gozo. Y aunque la luz era gradual, estaba dando testimonio
y vamos a ver qué dice el versículo veintiocho al veintinueve
dice entonces la mujer dejó su cántaro y fue a la ciudad y dijo
a los hombres venid vete a un hombre que me ha dicho todo cuanto
he hecho no será este el cristo el señor jesucristo paciente
con ignorantes y extraviados, a quienes da luz como la luz
de la aurora, hasta que el día es perfecto. Todavía había una
pregunta, todavía estaba dando testimonio, pero todavía tenía
una pregunta, ¿no será este el Cristo? Pero ya no era como al principio. dice la Biblia que la luz de
los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta
que el día es perfecto. No se olvide aquel que le dice
el Señor Jesús crees y él dice creo Señor ayuda mi incredulidad
y sabe la fe del creyente es preciosa porque es don de Dios
pero en cuanto a que es dada a nosotros pues está llena de Dios, Cristo es paciente con
ignorantes y extraviados a quienes da luz, como la luz de la aurora,
hasta que el día es perfecto. Y sabe, Dios le dio luz al apóstol
Pablo. Y fue quizá de una manera distinta.
Lo que Dios hace en la conversión de un pecador no existe una regla,
no es una misma forma en que va a ocurrir con cada persona.
pero a pesar de todo, la luz de los justos es como la luz
de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto.
Pablo decía que ahora vemos encubiertamente como a través de un espejo, pero
un día vamos a ver cara a cara. Y sabe, cada día Dios va trayendo
mayor luz y haciendo brillar más gloria a nuestros ojos. Y
nuestra esperanza es justamente cuando la Biblia dice, dice la
Biblia que un día vamos a ser semejantes a él, porque le veremos
tal como él es. Dios estaba trayendo luz, trayendo
luz a esta mujer y dice ¿Cómo vemos que la luz va aumentando?
En los versículos que vimos termina con una pregunta, dice, ¿no será
este el Cristo? Pero en el versículo treinta y nueve dice, y muchos
de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la
palabra de la mujer que daba testimonio, me dijo todo lo que
he hecho, y empezó a dar testimonio, él es Él es Dios. Es hombre, pero es Dios. Porque
Él sabe todas las cosas. Él me conoce. Él me conoce desde
que estaba en el vientre de mi madre. Él me conoció desde antes
de la fundación del mundo. A los que antes conoció, también
los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de
su Hijo. versículo cuarenta y uno cuarenta
y dos dice y creyeron muchos más por la palabra de él y decían
a la mujer ya no creemos solamente por tu dicho porque nosotros
mismos hemos oído y sabemos que verdaderamente y ahí estaba la
mujer ya convencida junto con la gente de su pueblo que Dios
la había utilizado para dar testimonio y sabemos que verdaderamente
este es el salvador del mundo, el Cristo. la luz de la de los
justos y justos porque están justificados con la justicia
de Cristo. Es como la luz de la aurora que va en aumento hasta
que el día es perfecto. Y aunque ya estaba diciendo sabemos
que este es el Cristo, que este es el salvador del mundo, este
es mi salvador. Aún no era perfecta esa luz.
Aún esa luz va a ser perfecta cuando estemos con él. Cuando
le veamos cara a cara. ¿Qué es lo que hace al Señor
ser paciente? Y lo que hace al Señor ser paciente
es que la paciencia es un aspecto de su gloria. Es su naturaleza. Él es paciente. Él es paciente,
Él es lento para la ira, es grande en misericordia. ¿Qué es lo que
hace a Cristo ser paciente con ignorantes y extraviados? Versículo
treinta y cuatro dice mi comida es hacer la voluntad del que
me envió y que acabe su obra. Lo que hace a Cristo ser paciente
es el amor por su gloria, el amor por su nombre, el amor por
su padre, el amor por sí mismo, por causa de su nombre, es que
él ha amado. es todo con respecto a sí mismo,
y también porque por ser quien es, él ha dicho a su pueblo,
a su pueblo ignorante y extraviado, con amor eterno te he amado,
por tanto, te prolongué mi misericordia. Y qué maravilloso poder experimentar
también en nosotros esa paciencia, Como a pesar de haber venido
a la luz, somos muchas veces tontos como ovejas y fáciles
de extraviar, pero el Señor es persistente, persistente con
sus ovejas. Y esta mujer al final oyó la
voz del Señor porque era una de sus ovejas. Por eso al Señor
le era necesario pasar por allí porque tenía ovejas en ese lugar. Ovejas que igual que nosotros
no eran merecedores, sino únicamente de la justa ira de Dios. pero
el señor que los conoció desde antes de la fundación del mundo,
que los amó porque lo hizo por amor de sí mismo, para su gloria,
los amó no por nada en ellos, nos amó no por nada en nosotros.
Nosotros no merecemos nada de Dios, no merecemos su paciencia,
no merecemos su gracia, nosotros merecemos su justa ira. Pero
él que es rico en misericordia, soportado el tiempo de nuestra
ignorancia y a su tiempo ha dado vida por su palabra sus palabras
son espíritu y son vida y por su palabra nos ha dado vida y
por su palabra ha abierto nuestros ojos y le alabamos y nos regocijamos
que ha querido mostrarse a nosotros y ha dicho yo soy el que habla
contigo. Yo soy el Cristo, yo soy tu salvador,
y fuera de mí, no hay salvación. No es fuera de una iglesia que
no hay salvación, llámese como se llame, y no importa qué vieja
sea esa iglesia. Fuera de Cristo, no hay salvación. Porque no hay otro nombre dado
a los hombres en que podamos ser salvos. Solamente en el nombre
del Señor Jesucristo. Ven al Señor Jesucristo. Amén.

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Joshua

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