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JC

Cristo, Humano y Divino

John 4:1-10
Joel Coyoc June, 10 2020 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc June, 10 2020
Estudio del Evangelio de Juan
What does the Bible say about Jesus being both human and divine?

The Bible affirms that Jesus is both fully human and fully divine, a fundamental truth for Christians.

The doctrine of Christ's dual nature is essential for understanding His role in salvation. Scripture asserts that Jesus is 100% human and 100% God. The apostle John emphasizes in his writings that Jesus' humanity was necessary for Him to fulfill the law and bear the penalty for sin; as it states, 'the Word became flesh and dwelt among us' (John 1:14). This means He can fully identify with our experiences and suffering, making Him a compassionate high priest. Christ faced rejection, temptation, and suffering, allowing Him to understand the human condition deeply, thus providing comfort and hope to believers.

John 1:14, Hebrews 2:14-17, Hebrews 4:14-16

How do we know Jesus is the Messiah?

Jesus is recognized as the Messiah through His fulfillment of Old Testament prophecies and His divine works.

Jesus claimed to be the Messiah, and His life and ministry were characterized by the fulfillment of prophecies that pointed to His coming. For instance, He interacted with the Samaritan woman at the well, declaring, 'I who speak to you am He' (John 4:26). The miracles He performed, including His resurrection, confirm His divine identity and validate His claims. The apostles testify to these truths, culminating in the recognition that Jesus is the Savior of the world, as declared by the Samaritans after they encountered His teaching and power.

John 4:26, John 20:30-31

Why is understanding Jesus' humanity important for Christians?

Understanding Jesus' humanity is crucial as it assures believers that He empathizes with their struggles.

The significance of Jesus' humanity lies in His ability to relate to the human experience fully. As Hebrews 4:15 states, He was tempted in every way as we are, yet without sin. This identification with our struggles provides immense comfort to believers, who can approach Him with confidence, knowing He understands their pain and afflictions. Furthermore, His human experience underscores the reality of His sacrificial death; it was necessary for Him to be fully human in order to bear the weight of human sin. This dual nature serves not just as a theological concept but as a source of hope and consolation in times of trouble.

Hebrews 4:15, John 1:14

Sermon Transcript

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100%
Buenas tardes, hermanos. Vamos
a abrir nuestras Biblias en el Evangelio de Juan en su capítulo
cuatro. Dice la palabra de Dios Cuando,
pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir, Jesús
hace y bautiza más discípulos que Juan, aunque Jesús no bautizaba,
sino sus discípulos. Salió de Judea y se fue otra
vez a Galilea, y le era necesario pasar por Samaria. Vino, pues,
a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que
Jacob dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob.
Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. Vino
una mujer de Samaria a sacar agua. Y Jesús le dijo, dame de
beber. Pues sus discípulos habían ido
a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo,
¿cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer
samaritana? Porque judíos y samaritanos no
se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo, si
conocieras el don de Dios, ¿y quién es el que te dice dame
de beber? Tú le pedirías, y Él te daría agua viva. La mujer
le dijo, señor, no tienes con qué sacarla y el pozo es hondo.
¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que
nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron
él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo, cualquiera
que bebiera de esta agua volverá a tener sed. Mas el que bebiera
del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que
yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo, Señor, dame
esa agua para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jesús le dijo, ve, llama a tu
marido y ven acá. Respondió la mujer y dijo, no
tengo marido. Jesús le dijo, bien has dicho,
no tengo marido. Porque cinco maridos has tenido,
y el que ahora tienes no es tu marido. Esto has dicho con verdad. Le dijo la mujer, Señor, me parece
que Tú eres profeta. Nuestros padres adoraron en este
monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se
debe adorar. Jesús le dijo, Mujer, créeme,
que la hora viene, cuando ni en este monte ni en Jerusalén
adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis,
nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación viene de
los judíos. Mas la hora viene y ahora es,
cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu
y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca
que le adoren. Dios es espíritu, y los que le
adoran en espíritu y en verdad es necesario que le adoren. Sé que ha de venir el Mesías,
llamado el Cristo. Cuando Él venga nos declarará
todas las cosas. Jesús le dijo, yo soy el que
habla contigo. En esto vinieron sus discípulos
y se maravillaron de que hablaba con una mujer. Sin embargo, ninguno
dijo, ¿qué preguntas o qué hablas con ella? Entonces la mujer dejó
su cántaro y fue a la ciudad y dijo a los hombres, Vete a
un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho, ¿no será este
el Cristo? Entonces salieron de la ciudad
y vinieron a él. Entre tanto, los discípulos le
rogaban diciendo, Rabí, come. Él les dijo, yo tengo una comida
que comer que vosotros no sabéis. Entonces los discípulos decían
unos a otros, ¿le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo,
mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe
su obra. ¿No decís vosotros, aún faltan
cuatro meses para que llegue la ciega? He aquí os digo, alzad
vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para
la ciega. Y el que ciega recibe salario y recoge fruto para vida
eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que ciega.
Porque en esto es verdadero el dicho, uno es el que siembra
y otro es el que ciega. Yo se he enviado a cegar lo que
vosotros no labrastéis. Otros labraron y vosotros habéis
entrado en sus labores. Y muchos de los samaritanos de
aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer que
daba testimonio diciendo, me dijo todo lo que he hecho. Entonces
vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con
ellos. Y se quedó allí dos días, y creyeron muchos más por la
palabra de él. Y decían a la mujer, ya no creemos
solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído y
sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el
Cristo. Dos días después salió de allí
y fue a Galilea, porque Jesús mismo dio testimonio de que el
profeta no tiene honra en su propia tierra. Cuando vino a
Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas
que había hecho en Jerusalén, en la fiesta, porque también
ellos habían ido a la fiesta. Vino pues Jesús otra vez a Caná
de Galilea, donde había convertido el agua en vino, y había en Capernaúm
un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. Es de cuando
yo, que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y
le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto
de morir. Entonces Jesús le dijo, si no
vierais señales y prodigios, no creeréis. El oficial del rey
le dijo, señor, desciende antes que mi hijo muera. Jesús le dijo,
ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra
que Jesús le dijo, y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos
salieron a recibirle, y le dieron nuevas diciendo, Tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué
hora había comenzado a estar mejor, y le dijeron, Ayer a las
siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que
aquella era la hora en que Jesús le había dicho, tu hijo vive
y creyó él con toda su casa. Esta segunda señal hizo Jesús
cuando fue de Judea a Galilea. Amén. Vamos a meditar los versículos
del uno al diez y el el tema es Vamos a recordar nuevamente cuál
es el propósito por el cual el Espíritu Santo guió al apóstolo
Juan a escribir este evangelio. No nos olvidemos de Juan capítulo
20, versículos 30 y 31, que dice, hizo además Jesús muchas otras
señales en presencia de sus discípulos, dice, las cuales no están escritas
en este libro. Pero las que se han escrito,
se han escrito para que sepáis que Jesús es el Cristo, el Hijo
de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre. El apóstol Juan presenta milagros
que muestran el carácter sobrenatural del Señor Jesucristo. El apóstol
Juan empieza diciéndonos que el principio era el verbo, y
el verbo era con Dios, y el verbo era Dios. en el versículo once
del capítulo uno dice y este verbo se hizo carne y habitó
entre nosotros y damos gracias a Dios aquellos
que Dios nos ha dado vida en Cristo aquellos que Dios nos
ha dado fe que Dios nos ha abierto nuestros ojos y que podemos ver
a Cristo tal y como él se revela en la escritura punto principal del apóstol es
hacer énfasis en que Cristo es el hijo de Dios y mostrar su
carácter divino, su divinidad, pero también tiene como propósito
mostrar que él era humano y divino. Porque desde el principio ha
habido gente que ha intentado negar tanto la deidad del Señor
Jesucristo como negar su humanidad. Por eso el apóstolo cuando escribe
dice lo que hemos visto y oído lo que han palpado nuestras manos
tocante al verbo de vida porque desde el principio hubo gente
que pretendía decir que Jesús sólo simuló tener un cuerpo y
eso es grave porque si él sólo simuló entonces el sacrificio
no fue real y en verdad fue un sacrificio real. Él tomó forma
humana. Es fundamental en el cumplimiento
de la Escritura y en la salvación del pueblo de Dios el que Él
se hiciera carne de nuestra carne y hueso de nuestro hueso. Era
necesario que un hombre un hombre cumpliera la ley divina. Era
necesario que un hombre y Dios recibiera la descarga justa por
la ira, la condenación por haber quebrantado la ley, su pueblo.
Y dado que la ofensa era infinita, se necesitaba también alguien
infinito para poder recibir y satisfacer la justicia divina. Jesús es
hombre. Jesús es Dios. En los capítulos que hemos estado
estudiando hasta ahora se ha hecho bastante énfasis en su
carácter divino, pero interesantemente en el capítulo cuatro el apóstol
Juan va a hacer un énfasis fuerte en el carácter humano y damos
gracias a Dios porque mirar que Cristo fue humano es
de gran consuelo para el pueblo de Dios. Nos trae gran consuelo. La Biblia dice que Dios trae
aflicciones a la vida de su pueblo y nos consuela para que podamos
consolar con el consuelo con que somos consolados por el Espíritu
Santo, por la obra de él en nuestro corazón. No olvidemos que Dios
trae todo a nuestra vida para hacernos crecer a la semejanza
de Cristo. Sabemos que a los que aman a
Dios todas las cosas les ayudan a bien. Esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados. Dice, porque los que antes conoció
también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen
de su Hijo. Y Dios trae situaciones y le
vamos conociendo en diferentes situaciones que Él trae a nuestra
vida. Sin embargo, ningún creyente va a experimentar todas las situaciones. Yo puedo escuchar a algún hermano
que esté afligido y si yo he pasado una aflicción similar,
yo puedo consolarle con el consuelo con que he sido consolado. Pero
hay ocasiones en que el hermano va a compartir conmigo una aflicción
que sencillamente yo no puedo decir que le entiendo. Y algo
que podemos darle tantas gracias al Señor es que tenemos alguien
que comprende toda la aflicción porque no hay aflicción que él
no haya pasado en su humanidad y ese es el Señor Jesucristo. Y aquí el apóstol está presentando
y dice versículo uno dice cuando pues el Señor entendió que los
fariseos habían oído decir Jesús hace y bautiza más discípulos
que Juan aunque Jesús no bautizaba sino sus discípulos. Juan aquí
está mostrando al Señor Jesús como alguien que está enfrentando una, dos situaciones
que nosotros enfrentamos. Uno, los enemigos, críticos,
opositores, y pues es algo que nosotros vamos a enfrentar en
nuestra vida. ¿Y cuál es la manera en que Cristo enfrenta esto?
No olvidemos que el Señor Jesús no tenía necesidad de que nadie
le dijera qué hay en el corazón del hombre porque Él conocía
a todos. Y aquí estaba Él en Jerusalén y estaban habiendo
muchos discípulos. Pero el Señor sabía quiénes eran
esos discípulos. Y el Señor no se fiaba de ellos
porque Él conocía y conoce lo que hay en el corazón del hombre.
nosotros podemos recordar que más adelante en la en este evangelio
hubo una ocasión cuando el señor dijo y habló de que el que no
come su carne y bebe su sangre no tiene vida eterna y la gente
dijo dura es esta palabra y muchos de sus discípulos que quizá eran
de estos muchos que se estaban haciendo muchos dejaron de seguirle
y el señor no estaba apurado con la cuestión de la popularidad
El señor no empezó a decirles, bueno, ¿qué vamos a hacer para
que no se vayan? El señor le dijo a los doce, ¿ustedes también
se quieren ir? También pueden irse. Y ahí Pedro
dijo, señor, ¿a quién iremos? Tienes palabras de vida eterna.
El señor enfrentó oposición y lo que él hizo, es interesante que
el señor es los fariseos. Pilato y toda la demás gente,
y toda la gente que se oponía al Señor Jesús en ciertos momentos
de su vida, toda esa gente era gente que para poder permanecer
vivos, ¿quién sostenía sus cuerpos con cada parte, con cada célula
en su lugar? Dice la Escritura que es el Señor
el que sostiene todas las cosas. Y sabe, el señor podía enfrentar
de una manera espectacular a sus enemigos, pero aquí él lo hace
de una manera que lo identifica con su pueblo, encomendando la
causa a aquel que juzga justamente, confiando en el señor y hubo
momentos en que él tuvo diálogos fuertes con ellos, pero lejos
de hacer algo espectacular, el señor de una manera humana, deja
ese lugar para ir a otra región. Y ahí nos va mostrando cómo el
Señor se identifica con su pueblo, cómo confiando, confiando en
la soberanía del Padre y confiando y encomendando la causa a aquel
que juzga justamente. después el versículo cuatro dice
y le era necesario pasar por Samaria y le era necesario pasar
por Samaria cuando pensamos en esto estaba
yo Jesús es humano Jesús es Dios y yo recordaba un himno que escuché
en algún lugar que dice Jesús te necesita cristiana juventud. La verdad es que Jesús no necesita
nada, porque él es Dios. Ahora, leer a necesario, ¿y cómo
explicamos qué es lo que quiere decir leer a necesario? Está enfatizando el hecho de
que él se despojó a sí mismo, el hecho de que él no vino a
esta tierra precisamente Él hizo milagros con un propósito de
mostrar su gloria y que fuera desvelado a sus elegidos, que
no era sólo un hombre, sino que era un hombre y era Dios al 100%. Pero Él no vino para satisfacer
la curiosidad de la gente y hacer cosas. supuestamente lo que el
corazón perverso cree que es espectacular, porque él hace
siempre dar vida a un muerto espiritual es sumamente espectacular,
pero el corazón perverso y engañoso no le parece muchas veces eso
espectacular. El corazón engañoso y perverso
quiere ver fuego caer del cielo, quiere ver que se levante el
paralítico diario y salga corriendo y diario uno y que no haya nadie
paralítico. El Señor lo hizo cuando esa era la voluntad del
Padre y era lo que mayor gloria iba a traer a su nombre. Cuando
eso iba a hacer que sus elegidos vieran su gloria, Él lo hizo. Pero le era necesario por causa
de su condición humana. Y le era necesario porque, pues,
para llegar de Judea a Galilea, pues, en medio estaba Samaria. Y en la ruta estaba la ciudad
de Sicara. le era necesario porque, ¿por
qué le era necesario? Juan capítulo 9, versículo 4. Dice, me es necesario hacer las
obras del que me envió, entre tanto que el día dura, la noche
viene cuando nadie puede trabajar. Le era necesario por causa de
hacer la voluntad de su padre, le era necesario porque él hizo
muchas de las cosas autolimitándose, despojándose, tomando forma de
siervo. Él pudo haber ido de Judea a
Galilea si él caminó sobre el mar. Él pudo haber ido sin usar
la ruta que había. Él lo pudo haber hecho porque
él es Dios, pero por amor de sus escogidos. por amor a su
padre, y porque su deleite era ser la voluntad de su padre,
le era necesario, porque allí en ese lugar habían ovejas, que
iban a escuchar su voz, y por eso es que a él le era necesario,
él pudo haber ido de otra manera, él, pero aquí, Juan está mostrando,
Cristo es humano, Cristo es Dios. Dice, después de ahí, versículo seis dice y estaba
allí el pozo de Jacob entonces Jesús cansado del camino se sentó
junto al pozo y qué detalle importante de su humanidad
sabe como una persona que Dios ha dado vida me Me es de consuelo, me es de gozo
poder mirar a que el Señor Jesús sabe qué es cuando me canso en
la obra. Cuando el sol, dice la Biblia
aquí que era la hora sexta, el mediodía. El Señor Jesús sabe
qué es que un creyente albañil tenga que estar rompiendo las
piedras bajo el sol al mediodía cuando están haciendo cimentación
y no hay árboles. El Señor Jesús entiende perfectamente
eso. El Señor Jesús le dice a la mujer,
dame de beber, porque el Señor Jesús sintió sed. El Señor Jesús entiende absolutamente
toda situación que nosotros podamos enfrentar y mucho más de lo que
jamás nosotros vamos a enfrentar. ¿Sabe? Él verdaderamente entiende
a su pueblo. él verdaderamente puede consolar
a su pueblo y él envió al Espíritu Santo el Consolador para consolarnos
en nuestras aflicciones, en nuestro cansancio, el Señor comprende
que es estar cansado, el Señor comprende que es ir por el camino,
comprende que es tener sed, y el Señor comprende algo que que y muchos hacemos, porque no podemos
decir que siempre somos víctimas. A veces somos víctimas y a veces
somos victimarios. Dice el Señor Jesús, dice el
versículo siete, versículo seis dice, cansado del camino, se
sentó así junto al pozo, era como la hora sexta. Vino una
mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo, dame de beber,
pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer.
La mujer samaritana le dijo, ¿cómo tú siendo judío me pides
a mí de beber que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no
se tratan entre sí. Y hay algo que es un problema para
el ser humano. Y el pueblo de Israel es una
ilustración de lo que en realidad somos toda la raza humana. Hay algo de lo cual el Señor
constantemente le dijo al pueblo de Israel que no se olvidara
de los extranjeros y no maltratara al extranjero, porque extranjero
fuiste en la tierra de Egipto. Y si el Señor se lo repitió tantas
veces al pueblo de Israel, es porque el pueblo de Israel era
fácil de cometer pecados de discriminación racial o de menosprecio racial.
No sólo el pueblo de Israel, cada ser humano, de cualquier
pueblo, de cualquier nación, incluso dentro de gente de la
misma raza en diferentes regiones. El Señor Jesús aquí estaba siendo
objeto de desprecio. Hay traducciones de la Escritura
que hablan en un lenguaje fuerte la expresión de la mujer cuando
el Señor Jesús le pide de beber, porque tristemente Tenemos un
elevado concepto de nosotros mismos, y eso nos hace mirar
con menosprecio a otras personas. Y el Señor Jesús experimentó
también un menosprecio racial, no sólo de la mujer samaritana.
Recuerde que se burlaban de él por ser galileo, y era menospreciado
por ser galileo. Justo pues en el plan de Dios
estuvo que él naciera en un pueblo insignificante, en una región
menospreciada. Isaías cuando escribe dice, varón
de dolores y experimentado en quebranto, menospreciado, varón
de dolores, experimentado en quebranto. Y sabe, eso es de
gran consuelo para el pueblo de Dios. porque seguramente alguna
vez hemos sido menospreciados, ya sea por raza, por condición
económica, por lo que usted quiera. También hemos de reconocer que,
en verdad, el que ha sufrido el mayor menosprecio, porque
él es el señor de la gloria, él es el rey de reyes, él es
el que tiene el derecho, el que es digno de
recibir toda la gloria, la honra y el honor. Y sin embargo, esta
mujer le pide agua y le da menosprecio. Es interesante que dice la escritura,
a lo suyo vino y los suyos no le recibieron. Vino a la creación
que él hizo, a la humanidad que él creó, y él experimentó, dice,
le vimos sin atractivo para que le deseemos. Sin embargo, al
pueblo de Dios nos consuela poder saber que, ¿por qué es que él
se hizo humano y pasó toda esta aflicción. Muchas veces la gente
se queja con cuestiones como la cuestión racial o como el
cansancio, la enfermedad, el dolor, el sufrimiento físico,
todo ello el señor lo experimentó. La diferencia es nosotros merecemos
más que eso. El hecho de que alguien me menosprecie
por el color de piel o por mi condición económica o porque
no puede hablar bien el idioma o por mi ropa, no es eso lo que
yo merezco. Yo merezco la condenación, merezco
la justa ira de Dios. Sin embargo, el Señor Jesucristo,
que es digno de recibir la gloria, la honra y el honor, no hubo
para Él lugar en un mesón. sufrió menosprecio de la mujer
samaritana, sufrió menosprecio de la gente de Galilea, sufrió
menosprecio de los hermanos de su familia, sufrió menosprecio
mío. Mucho tiempo escuché el evangelio
y escuchaba a ese Jesús que vino a salvar a su pueblo de sus pecados,
y a mí no me parecía. A mí me parecía mejor un Jesús
que viniera a hacer posible la salvación de toda la humanidad.
¿Y qué es lo que yo estaba haciendo? También menospreciándole. porque
no estoy aceptando a él como él se revela, sino quiero aceptar
a uno que se adapta a cómo a mí me gusta que él sea y le menosprecio
y él no merece de menosprecio porque él es digno de recibir
la gloria, la honra, y el honor. ¿Sabe? Todo esto, el Señor lo
hizo, no sabemos qué es lo que el pueblo de Dios le espera más
adelante, pero muy probablemente tengamos que pasar dificultades,
persecución, pero en todo ello tenemos un sumo sacerdote que
no hay situación que nosotros vayamos a pasar que él no haya
pasado. Él dice, la Biblia dice que tenemos un sumo sacerdote
que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Por lo tanto, podemos acercarnos
confiadamente al trono de la gracia. para alcanzar el oportuno
socorro. Y hay pasajes maravillosos en
hebreos que nos muestran la razón por qué su humanidad. La de mayor
peso es que un hombre tenía que cumplir la ley, pero para consuelo
de su pueblo es la identificación. Y yo quisiera leer algunos pasajes
en hebreos. que independientemente de qué
es lo que esté usted atravesando, ya sea una situación de postración,
de discapacidad, de dolor físico, de muerte, de enfermedad, de
persecución, de menosprecio, Si usted ha visto al Señor Jesucristo
como hombre, pero como Dios, y le ha visto como Él se ha revelado,
estas palabras son de consuelo para usted. Y dice en Hebreos
capítulo 2, versículo 10, Dice, porque convenía
aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas
las cosas subsisten, cabiendo de llevar muchos hijos a la gloria,
perfeccionarse por aflicciones al autor de la salvación de ellos. Porque el que santifica y los
que son santificados, de unos son todos, por lo cual no se
avergüenza de llamarlos hermanos. diciendo, anunciaré a mis hermanos
tu nombre, en medio de la congregación te alabaré, y otra vez yo confiaré
en él, y de nuevo, he aquí yo y los hijos que Dios me dio.
Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre,
él también participó de lo mismo. para destruir por medio de la
muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
y liberar a todos los que por el temor de la muerte estaban
durante toda la vida sujetos a servidumbre. porque ciertamente
no socorrió a los ángeles sino que socorrió a la descendencia
de Abraham por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos
para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que
a Dios se refiere para expiar los pecados de su pueblo. Y el
capítulo cuatro versículo catorce dieciséis hasta el Porque no tenemos un sumo sacerdote
que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno
que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos pues confiadamente
al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia
para el oportuno socorro. Porque todo sumo sacerdote tomado
de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo
que a Dios se refiere. para que presente ofrendas y
sacrificios por los pecados, para que se muestre paciente
con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado
de debilidad, y por causa de ella debe ofrecer por los pecados,
tanto por sí mismo como también por el pueblo. y nadie toma para
sí esta honra, sino que el que es llamado por Dios como lo fue
Harón. Así tampoco Cristo se glorificó
a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo, tú eres
mi hijo, yo te he encendrado hoy. Como también dice en otro
lugar, tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. Y Cristo en los días de su carne
ofreció ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que
le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor
reverente, y aunque era hijo por lo que padeció, aprendió
la obediencia, y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor
de eterna salvación para todos los que le obedecen, y fue declarado
por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. Y hermano,
Hay alguien que nos entiende. En cualquier situación presente
o futura que tengamos que pasar, hay alguien que nos entiende.
El Señor Jesucristo nos entiende. Quizá yo no te pueda entender
en todo. Quizá en algunas cosas que Dios
permita que yo enfrente, sí. Pero el Señor Jesucristo te puede
entender en absolutamente todo. Varón de dolores y experimentado
en quebranto. Si hay alguien experto en sufrimiento,
es el Señor Jesucristo. Aunque Él es digno de la gloria,
la honra y el honor, Él sufrió los peores sufrimientos que nadie
jamás va a pasar aquí en la tierra. Y aquellos que le rechacen, aquellos
que sólo le vean como hombre, van a pasar sufrimientos, van
a experimentar la ira de Dios. Y es algo que mucha gente no
subestima. pero la ira de Dios es terrible
y fuera del Señor Jesucristo, Dios es fuego consumidor. El hecho de que Jesús es hombre
es de gran consuelo para su pueblo. Jesús es hombre porque se hizo
carne de nuestra carne, se hizo semejante a nosotros, y fue tentado
en todo según nuestra semejanza, más nunca cometió pecado. Él hizo milagros para mostrar
su gloria, pero no estuvo haciendo milagros como mucha gente quiere
ver hoy día, nada más así porque sí, o porque la gente así quiere
que sea. Él hizo milagros para mostrar
a sus escogidos quién era él. Y sabe, a partir del versículo
que sigue, después de mostrar Juan acerca de la humanidad,
y tristemente mucha gente se queda solo en la humanidad. ¿Qué es lo que la mujer samaritana
estaba viendo? Estaba viendo a un hombre cansado,
a un hombre sediento, estaba viendo a un hombre que lo había
menospreciado por ser de otro pueblo y porque había una enemistad
y una rivalidad entre pueblos. Eso es lo que la mujer estaba
viendo. Y viéndole así, le estaba subestimando, como mucha gente
hoy le subestima. Mucha gente dice, ah, sí, Jesús
fue un buen hombre, fue un gran maestro. Y es verdad, Él fue
un hombre y fue 100% hombre, pero Él fue 100% Dios. En Él habita corporalmente la
plenitud de la Deidad. El verbo se hizo carne y habitó
entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del
Padre. Y dice el Señor Jesús a la respuesta de la mujer, esa
mujer que veía a nada más que su humanidad, le dice, respondió
Jesús y le dijo, si conocieras el don de Dios, ¿y quién es el
que te dice dame de beber? tú le pedirías y él te daría
agua viva. Damos gracias a Dios porque aquellos
que Dios ha abierto nuestros ojos nos es de consuelo ver que
él se hizo hombre como nosotros, que nos avergüenza de llamarnos
hermanos, que es nuestro sumo sacerdote, que es nuestro sacrificio,
que es nuestra justicia, que es nuestro todo. y hallamos gran
consuelo, porque Dios ha mostrado a nuestros ojos que él es hombre,
pero que él es Dios, que él es el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Y la pregunta es para ti la misma
que le hizo, la declaración es la misma que Cristo le declaró
a la mujer cuando ella solo veía a un hombre. y le dice, y te
dice, si conocieras el don de Dios. Y mi pregunta es, ¿conoces
el don de Dios? ¿Y sabes quién es ese que es
100% hombre, y que se cansó, y que fue menospreciado, y que
fue experimentado en quebranto? ¿Sabes que no es solo un hombre,
sino que es aquel que puede dar agua para vida eterna? Que el
don de Dios es el evangelio, y que él es el evangelio. que
él es la vida eterna. Esta es la vida eterna que te
conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien
has enviado. Que él vino para revelarnos al
Padre y que conocer al Padre en el Hijo, en Jesucristo, eso
es la vida eterna. Esta es la declaración. Para
nosotros nos trae gozo en el corazón y nos consuela. Nos consuela
a pesar de no sabemos qué Dios va a traer a nuestra vida. Pero
nos consuela el poder saber que él enfrentó toda esa aflicción.
Hay mucha gente que tristemente en últimos años se ha predicado
un evangelio que no es el evangelio. Y se le ha dicho a gente que
ha creído un evangelio que no es el evangelio que la iglesia
no va a pasar tribulación porque el Señor se le va a llevar antes.
La iglesia ha sido atribulada en toda la historia. ¿Por qué
los creyentes de ahora no deberíamos pasar tribulación? el Señor Jesús
dijo, en el mundo tendréis aflicciones, pero yo he vencido al mundo,
y nos es de gran consuelo el saber de que el siervo no es
mayor que su señor, y que si a él pasó aflicción, ¿por qué
no vamos a ser afligidos? Pero nos es de consuelo el saber
que él nos entiende, que él sabe que es todo lo que podamos sufrir,
el ser menospreciado por causa de la fe, el ser menos, él murió
por sostener quien él era, el hijo de Dios, y podemos morir
por eso, y sabemos que él nos va a sostener, nos va a consolar,
si hay escasez económica, él se nos va a revelar como el proveedor,
como el sustentador, y le vamos a conocer de nuevas maneras,
y si hay hambre, tenemos al pan de vida. y no hay nada. La mayor necesidad no era que
le sacaran el agua a la mujer y no volver a tomar agua. Siempre
pensamos que nuestra necesidad es algo material o algo tangible
o algo social. La mayor necesidad, por ejemplo,
contra la cuestión del pecado racial, No es un cambio político,
es un cambio del corazón. El problema es el corazón del
hombre. Y la pregunta sigue siendo, ¿estás viendo solo a un hombre?
Él fue 100% hombre, pero él es 100% Dios. Él es el don de Dios. Y la pregunta es, ¿conoces el
don de Dios? ¿Conoces a aquel que te puede
dar agua de vida? ¿Aquel que puede resolver tu
verdadero problema? que tu verdadero problema y tu
verdadero enemigo y tu gran peligro no es lo que está afuera, no
es un virus, no es algo que puedas combatir con alguna protección,
tu verdadero enemigo está en tu corazón que es engañoso y
perverso más que todas las cosas, en un corazón que aborrece a
Dios, en un corazón que se atreve a rechazar, a despreciar a aquel
que es digno de recibir la gloria, la honra, y el honor. Ese es
el verdadero problema. Y sabes, Cristo puede resolver
ese verdadero problema y darte un corazón de carne. Cristo puede
mostrarte a Dios, puedes ver a Dios en la faz del Señor Jesucristo,
en aquel que se hizo hombre, en aquel que fue molido por nuestros
pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre él y por su llaga
fuimos nosotros curados. En el mundo vamos a tener aflicción,
pero las aflicciones del tiempo presente no son comparables a
las glorias venideras que en nosotros han de manifestarse. Y esta es la victoria que vence
al mundo nuestra fe. Cristo ha vencido al mundo y
nosotros en Cristo somos más que vencedores. Y el llamado
es clama a Dios, que te abra los ojos, Vamos a estudiar más
adelante. Cristo tuvo, le fue necesario
ir porque había una oveja ahí, y en un momento vio sólo un hombre,
despreció a ese hombre, pero en un momento la misericordia
de Dios le abrió sus ojos a esa mujer y ella pudo ver el don
de Dios. ella pudo beber del agua de la
vida y ella pudo experimentar vida eterna, pudo conocer al
Padre en la faz del Señor Jesucristo, pudo ver aquel verbo que se hizo
carne, pudo ver la gracia y la verdad en el Señor Jesucristo,
y Cristo le dio vida eterna. Esa mujer también había sido
objeto de menosprecio, pero ese no era su problema. Su gran problema
no era que la menospreciaban por su vida. Su gran problema
era su corazón engañoso, perverso, y rebelde contra Dios. Pero Dios
en su misericordia le abrió sus ojos y vio al Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo. Amén.

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Joshua

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