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Despiértate tu que duermes

Joel Coyoc July, 5 2017 Video & Audio
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Joel Coyoc July, 5 2017

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vamos a abrir nuestras Biblias
en Efesios capítulo 5 y vamos a leer el versículo 16
perdón versículo 13 y 14 Efesios 5 13
y 14 dice más todas las cosas cuando son
puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas porque
la luz es lo que manifiesta todo, por lo cual dice despiértate
tú que duermes y levántate de los muertos y te alumbrará Cristo,
despiértate tú que duermes. Damos gracias a Dios por la luz,
el himno que cantamos dice en la cruz, yo primero vi la luz
y Damos gracias a Dios por la luz
física, pero sobre todo por la luz espiritual. La luz física
nos habla de la verdadera luz. Cristo es la verdadera luz que
alumbra a los hombres que vino al mundo. La escritura dice,
sin embargo, que los hombres amaron más las tinieblas que
la luz porque sus obras eran malas. Si nos ponemos a pensar
en la cantidad de beneficios que nos da la luz física todo
lo que depende del hecho de que el mundo pueda tener luz, pero
es inimaginable el poder pensar en todos los beneficios que tiene
el hombre de que Dios sea luz y que no haya ninguna tinieblas
en él, aún el beneficio que tiene para aquellos que persisten en
aborrecer a Dios y que pues nada saben de lo que significa no
tener absolutamente nada que ver con la luz de Dios, porque
a pesar de que rechazan a Dios, son bendecidos por ese Dios que
toda buena dade y todo don perfecto viene de Él y aún ellos reciben
bendición, el Señor Jesús dijo que el Señor hace salir su sol
sobre los justos y también sobre los pecadores y Hay una bendición general que
ellos reciben y a pesar de que persisten en rechazar al Señor,
no tienen idea de lo que significa las tinieblas de afuera, el poder
estar privados y ajenos de la presencia favorable de Dios y
encontrarse en la presencia desfavorable de Dios y ser, encontrarse con
un Dios airado, que la Biblia dice es fuego consumidor, porque
fuera del Señor Jesús, el Señor es fuego consumidor. La otra cosa que es una bendición,
muchas cosas en nuestra vida son bendiciones, sin embargo,
la entrada del pecado, podemos pensar, por ejemplo, en un lugar
donde hay mucho frío, el fuego es una bendición y uno se sienta
alrededor del fuego y es reconfortante, pero por consecuencia de la entrada
del pecado, el fuego también es figura del juicio terrible
de Dios sobre los adversarios. Cuando pensamos, por ejemplo,
en la figura del sueño, pues es una figura del descanso y
de una bendición agradable. Sin embargo, como consecuencia
del pecado, también es una figura de algo no correcto, por lo cual
somos llamados los creyentes en este pasaje y dice, despiértate
tú que duermes. El apóstol Pablo, inspirado por
el Espíritu Santo, en otros pasajes usa la misma figura. por ejemplo
a los tesalonicenses les escribe y les dice por tanto no durmamos
como los demás sino velemos y seamos sobrios. Escribiendo a la iglesia
que estaba en Roma les escribió y les dijo que es hora de levantarse
del sueño porque la noche está avanzada y se acerca el día,
nuestra salvación está ahora más cerca que cuando primero
creímos. El Espíritu Santo través de del
apóstol Pablo, llama a su iglesia, a los creyentes a despertar,
despiértate tú que duermes. Estábamos hablando el otro día
acerca de, de estamos en Cristo y somos bendecidos con toda bendición
espiritual, sentados ya en los lugares celestiales en Cristo
Jesús, con el poder del Espíritu Santo que actúa en nosotros y
que hace las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos
o entendemos según el poder que actúa en nosotros y la verdad
es que a pesar de ello vivimos en un cuerpo que no es adecuado
para la vida espiritual un día vamos a ser transformados a la
imagen del Señor Jesucristo y tendremos cuerpos glorificados el cuerpo
que nosotros tenemos en sí mismo no es malo pero es una fuente
muchas veces de tentación y en ese sentido cuando pensamos
en que la bendición más grande va a ser cuando veamos a Cristo
que es la luz, Él dijo yo soy la luz de este mundo y seamos
transformados a su imagen, en tanto el creyente vive y vive
con aquella frase de aquel hombre que vino y le dijo que sanara
a su hijo y el dijo crees y el dijo creo señor ayuda mi incredulidad
el creyente tiene momentos en los cuales lucha con la incredulidad
y son esos momentos de lucha con la incredulidad momentos
en los cuales el creyente de pronto se inclina en amar más
algo que a Dios, en confiar en algo más que en Dios, en buscar
algo más que Dios y son momentos frecuentes en nuestra vida, sin
embargo el apóstol acá dice despiértate tú que duermes y sabes esos momentos
en los cuales fallamos en confiar en Dios, esos momentos en los
que buscamos más nuestro buscamos más la seguridad en otras cosas
que en el señor cuando amamos más otras cosas que el señor
son momentos en que caemos en credulidad y son esos momentos
en los que dormimos pero el que está en cristo es llamado a despiértate
tú que duermes no duermas como los demás los demás pues son
aquellos que están sin cristo y el creyente no tiene que dormir
como los demás su lucha diaria puede, tenemos momentos en que
dormimos pero el Señor llama a los suyos y le dice despiértate
tú que duermes y levántate de entre los muertos y hay algo
interesante que es en el capítulo 2 dice, Él os dio vida a vosotros
cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, despiértate
tú que duermes porque ya no estás muerto y hay una similitud entre
cuando una persona está muerta y una persona está profundamente
dormida. Una persona profundamente dormida
puede estar robando en su casa y al igual que si tuviera un
cadáver, ni uno de los dos va a saber qué es lo que está pasando.
Pueden estar matando a su familia y si él está profundamente dormido,
pues él no se va a dar por enterado. puede suceder muchísimas cosas
y él no se va a dar enterado porque él está dormido. Sin embargo,
está hablando a aquellos que están en Cristo porque ellos
pueden, por el poder que se les ha dado del Espíritu Santo, levantarse. Dice, despiértate tú que duermes. Y cuando pensamos en esos momentos
de incredulidad y esos momentos en los cuales acudimos a otro
lugar que no es el Señor, cometemos idolatría a nuestro
corazón y es interesante algo que la adoración transforma,
si adoramos al Dios verdadero estamos siendo transformados
de gloria en gloria, ahora no vemos claramente pero vamos viendo
y el Señor nos va mostrando y la medida que vamos conociendo a
Cristo vamos siendo transformados en el sentido incorrecto, en
el sentido de la adoración falsa, cuando adoramos ídolos en nuestro
corazón, también eso transforma. Dice la Biblia que aquellos,
dice, los ídolos de las naciones, dice, tienen ojos pero no ven,
tienen oídos pero no oyen, tienen manos pero no palpan. Y dice
algo interesante, el versículo dice, semejantes a ellos son
los que los hacen y los que en ellos confían. O sea, la gente
y muchos de nosotros dejamos de escuchar, dejamos de ver la
necesidad de mi prójimo, de mi familia, cuando no es Dios ante
quien yo estoy postrado en adoración, cuando yo estoy amando algo más
que a Dios, Dios cuando controla mi corazón por el Espíritu Santo,
cuando yo le amo con todo mi corazón, entonces puedo amar
a mi prójimo, puedo ver la necesidad de mi prójimo, mis ojos tienen
luz y puedo ver cuando estoy inclinado ante un ídolo y un
ejemplo fácil de esto es por ejemplo imaginemos dos niños
que tienen dos sillas igualitas pero de pronto uno de los dos
niños quiere tener la que tiene el otro pero las dos están iguales
y primero empieza una discusión leve que va subiendo de tono
y lo que nosotros estamos viendo ahí son dos personas adorando
están adorando y amando, el niño está amando más la silla que
quiere que a Dios, entonces ese ídolo que él tiene en su corazón
le está diciendo qué pensar, entonces llega un momento que
empiezan los jaloneos hasta que de pronto vienen las mordidas,
los jalones de pelo, porque él dice esa silla que tú tienes
yo la necesito y la tengo que tener y sabe, no puede amar a
su prójimo, porque no está amando a Dios con todo su corazón y
sabe, está siendo insensible, tiene ojos pero no ve y es interesante
que eso que produce la idolatría es semejante a estar dormido,
el que está dormido tiene ojos pero no puede ver, si está dormido
tiene oídos pero tampoco puede escuchar, no puede palpar porque
está dormido. Y aquí se nos llama al hecho
constantemente de venir a Cristo. Dice, despiértate tú que duermes,
levántate de los muertos y te alumbrará Cristo. ¿Sabe? Si tiene
vida espiritual, el Espíritu Santo le va a despertar. Y somos
llamados a despertar y somos responsables de despertar porque
se nos ha dado el Espíritu Santo. Y la verdad es que constantemente
solemos extraviarnos. constantemente solemos equivocarnos
y algo importante es que aún muchas veces hay un área con
el cual muchas veces nosotros solemos descuidarnos, muchas
veces le pedimos a Dios que nos prepare para situaciones adversas,
como cuando no hay trabajo, como cuando hay enfermedad, pero pocas
veces le pedimos a Dios que nos prepare para aquellos tiempos
cuando hay bendición. el proverbista escribió y dijo,
no me des riqueza, no me des pobreza, manténme del pan necesario. El pueblo de Israel cuando tuvo
cisternas que no cabó y tuvo viñas que no plantó, el señor
ya sabía y él dijo, anticipadamente le dijo, no sea que cuando tengas
esto entonces digas quién es Jehová. Y sabe, las cosas buenas
también pueden causarnos dormir del sueño y olvidarnos que todo
eso viene de Dios y amar a Dios con todo nuestro corazón y confiar
en Dios más que en aquellos buenos regalos que Dios nos da. Nuestro
corazón, dice la Biblia, es engañoso y perverso más que todas las
cosas y muchas veces nuestro corazón se va detrás de los regalos
en lugar de amar a aquel que nos ha dado los regalos, pero
cada vez el Señor por su palabra y por su espíritu nos redargulle,
que nos estamos desviando, que estamos cayendo en sueño, que
estamos dejando de usar nuestros ojos, que estamos dejando de
usar nuestro oído y que no percibimos la necesidad de nuestro prójimo,
de nuestro hermano, despiértate tú que duermes, despiértate y
después dice levántate de entre los muertos, Y aquí no está,
no está hablando a aquellos que no están en Cristo, ellos no
pueden levantarse a menos que el Señor diga como Lázaro, levántate. Es entonces cuando él les da
vida, pero para aquellos que están en Cristo eso ya ha ocurrido,
en capítulo dos dice, él os dio vida a vosotros cuando estabais
muertos en vuestros delitos y pecados. Y sabe, es ese llamamiento específico
que el Señor Jesucristo hace, cuando estaba delante del sepulcro
de Nicodemo, no dijo nada más, levántate. si usted lo lee, dijo
el nombre, porque si usted le ha dicho levántate, se iban a
levantar todos, pero él fue específico y él dijo Nicodemo, a ti te digo,
levántate. Perdón, Lázaro, y él se levantó,
ese llamamiento específico que puede dar vida, pero aquellos
que ya tenemos vida, el Señor nos llama constantemente, levántate. El Señor me llama, me llama a
mirar en qué aspecto de mi vida me estoy durmiendo, en confiar
en algo más que en Él, en amar algo más que a Él, en desear
algo más que a Él, en buscar algo más que a Él. Y la verdad
es que nuestra más gran necesidad es Cristo, es Dios, es el Evangelio. Pero cuán fácilmente somos engañados
y muchas veces pensamos una lista infinita de cosas que creemos
necesitar cuando realmente mi necesidad apremiante es Cristo. Y dice, levántate de entre los
muertos, porque ya no somos muertos, porque
estás en Cristo y tienes vida. Levántate de entre los muertos.
Y dice, y te alumbrará Cristo. Qué bendición de poder estar
ante aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre. ¿Sabes
si tiene vida espiritual? por el poder del Espíritu Santo
no va a quedar dormido. Nuestra salvación está más cerca.
Y sabe, Cristo viene pronto, y es una esperanza que no tenemos
que perder. El poder estar despierto, sensible
al hecho de poder amar a las personas en medio de las cuales
Dios me ha puesto, el hecho de poder mostrar amor dando testimonio
a aquellos que en verdad están muertos, y que si en el plan
de Dios está que él les ha de dar vida. Dios puede usar nuestro
testimonio para darles vida. Qué bendición más grande de poder
estar en aquella luz verdadera que alumbra a todos los hombres.
En Mateo veinticinco treinta dice y el siervo al siervo inútil
echadle en las tinieblas de afuera allí será el lloro y el crujir
de dientes Mateo ocho doce dice más los hijos del reino serán
echados a las tinieblas de afuera allí será el lloro y el crujir
de dientes Entonces el rey dijo a los que
servían, atadle de pies y manos y echadle en las tinieblas de
afuera, allí será el lloro y el crujir de dientes. Qué bendición
de poder estar en Cristo, de haber sido iluminados por aquel
que dijo yo soy la luz del mundo, de poder disfrutar y poder decir
como el salmista Jehová es mi luz y mi salvación, ¿de quién
temeré? de poder, por el poder del Espíritu
Santo, cuando Dios nos muestra que estamos dormitando en algún
aspecto de nuestra vida, despertar, levantarse, y recibir la bendición
de estar expuestos a la luz de Cristo, porque la luz es lo que
manifiesta todo. Y sabe, la bendición de no tener
nada que ver con las tinieblas de afuera, porque allí será el
lloro, dice la Escritura, y el crujir de dientes. Y la pregunta
es, ¿estás en Cristo? Si estás en Cristo, clama al
señor que te muestre en qué cosa en tu vida y en mi vida tenemos
que despertar el señor tiene siempre algo de lo cual mostrarnos
que tenemos que despertar y por el poder del evangelio poder
venir a la luz de cristo y es la figura de la vida diaria del
creyente que es venir constantemente a la luz de cristo venir constantemente
a la luz de cristo por el evangelio Y si estás muerto, déjame decirte,
no puedes levantarte. Pero si el Señor te está hablando,
si has escuchado su voz, Él tiene y está llamando a tu corazón,
es tu responsabilidad responder a ese llamado. Que puedas, por
la gracia de Dios, poder hallarte en Cristo la luz verdadera, para
que recibas esa luz que alumbra a todos los hombres y no tengas
nada que ver con las tinieblas de afuera, donde será el lloro
y el crujir de dientes. Amen.

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Joshua

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