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Cody Groover

Vive

John 20:1-17
Cody Groover March, 27 2016 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover March, 27 2016

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A ver si pongo esto en orden. En esta mañana pido que abran
sus bibles. Hemos estado estudiando en Mateo, pero quiero que veamos
el libro de Juan en esta mañana. Juan capítulo 20. Tuvimos la lectura al comenzar
el servicio hermano Joel Leyon en Marcos capítulo 16 de cuando el Señor Jesucristo resucitó
de los muertos como los discípulos los que habían oído el mensaje
que él había dado no creyeron el testimonio de María, no creyeron
en el testimonio de los que vieron al Señor Jesucristo. Vamos a
leer el versículo 1, el versículo 17. El primer día de la semana, María
Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro y vio
quitada la piedra del sepulcro. Entonces corrió y fue a Simón
Pedro y al otro discípulo, está hablando de Juan, Aquel que amaba
Jesús. Aquel que amaba Jesús y les dijo. Se ha levantado el señor. Se
han llevado del sepulcro al señor y no sabemos dónde le han puesto.
Y salieron Pedro y el otro discípulo y fueron al sepulcro. Corrían
los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más a prisa
que Pedro y llegó primero al sepulcro. y bajándose a mirar,
vio los lienzos puestos allí pero no entró. Luego llegó Simón
Pedro tras él y entró al sepulcro y vio los lienzos puestos allí
y el sudario que había estado sobre la cabeza de Jesús, no
puesto con los lienzos sino enrollado en un lugar aparte. Entonces
entró también el otro discípulo que había venido primero al sepulcro
y vio y creyó. porque aún no habían entendido
la escritura que era necesario que él resucitase de los muertos
y volvieron los discípulos a los suyos. Pero María estaba afuera,
llorando junto al sepulcro, y mientras lloraba se inclinó para mirar
dentro del sepulcro. Y vio a dos ángeles con vestiduras
blancas que estaban sentados el uno a la cabeza y el otro
a los pies donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. Y le
dijeron, Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo, Porque se han llevado,
mi Señor, y no sé a dónde le han puesto. Cuando había dicho esto, se volvió
y vio a Jesús que estaba allí, mas no le sabía que era Jesús. Jesús le dijo, Mujer, ¿por qué
lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando
que era el hortelano, le dijo, Señor, si tú lo has llevado,
dime dónde lo has puesto y yo lo llevaré. Jesús le dijo, María. Volviéndose, ella dijo, Ramón,
¿qué quiere decir maestro? Jesús le dijo, no me toques.
o no te aferres a mí porque aún no he subido a mi padre, mas
ve a mis hermanos y dile subo a mi padre y a vuestro padre
y a mi Dios y a vuestro Dios. Que agradecidos que agradecidos estamos, su pueblo,
por la resurrección de los muertos de nuestro Señor Jesucristo. No seguimos fábulas artificiosas. Estamos sirviendo a un Dios vivo,
vivo y verdadero. Él está aquí con nosotros en
esta mañana y su espíritu testifica al corazón de cada creyente Él
está vivo. Él resucitó de los muertos el primer día de la semana. Lo
que había pasado, nuestro Señor había sido crucificado tal como
Él había dicho. Él vino precisamente para este
trabajo. Él vino para hacer expiación
por el pecado de su pueblo. Él vino para dar su vida, para
quitar el pecado de su pueblo. Cuando llegó la hora, esa hora
cuando Dios el Padre entregó a su Hijo a la voluntad perversa
del hombre y los hombres, nosotros la humanidad dijimos fuera con
este, no queremos que él reine sobre nosotros, lo tomamos y lo crucificamos. Eso
es lo que es el hombre. Ahí tienes lo que es el hombre
verdaderamente. pero él murió no como una víctima,
él puso su vida, él dio su vida, él ofreció el sacrificio de su
humanidad, él siendo el sacerdote, él ofreció el sacrificio de su
humanidad sobre el altar de su deidad, él es Dios manifestado
en la carne y así fue como La sangre de Dios fue derramada
en la cruz del Calvario. Y con esa sangre preciosa, él
ofreció a sí mismo a Dios para quitar el pecado de su pueblo. La ley que demandaba nuestra
muerte ha sido satisfecha en la muerte de nuestro sustituto,
el Señor Jesucristo. Él murió el inocente por los
culpables. Pero no hay evangelio aparte
de la resurrección del Señor Jesucristo. No hay buenas nuevas
para nosotros aparte de la resurrección del Señor Jesucristo. Y cuando
él murió en la cruz no fue a la aventura. No fue para ver si
podía salvar a su pueblo. Él vino para salvar a su pueblo. Él tenía esta seguridad y esta
confianza Él dijo, nadie me quita la vida, yo la pongo por mí mismo.
Yo tengo poder para ponerla, yo tengo poder para tomarla otra
vez. Este mandamiento recibí de mi
padre. Y habiendo hecho satisfacción, habiendo dado satisfacción a
esa ley que demandaba la muerte de su pueblo, Él, suelto los
dolores de la muerte, resucitó. Esto nos testifica a nosotros,
primeramente, que Dios está satisfecho con el sacrificio que hizo el
Señor Jesucristo. Que Él verdaderamente quitó el
pecado de su pueblo. Que ya no hay más que hacer.
Está consumada la obra de la salvación. Completos. Él resucitó
de los muertos, tal como había sido dicho en las Escrituras
del Antiguo Testamento. tal como había sido predicado
en el antiguo testamento el apóstol Pablo dijo esto yo les confirmo
el evangelio en 1 Corintios 15 el evangelio que yo les he predicado
que Cristo Jesús murió conforme a las escrituras que fue sepultado
conforme a las escrituras y que resucitó al tercer día conforme
a las escrituras y el señor Jesucristo no solamente las escrituras del
antiguo testamento hablaban de su resurrección el señor Jesucristo
mismo habló una y otra vez de que él iba a morir iba a resucitar
al tercer día pero con todo esto los discípulos no lo creyeron
no lo creyeron el señor Jesucristo estuvo en
el sepulcro en la última parte del día viernes, todo el día
sábado, y la primera hora del día primero, la primera hora de Él resucitó
de los muertos. Gracias Dios. Su resurrección declara o confirma
todas sus declaraciones. ¿Entienden eso? Si él dijo una
cosa que no es verdad, se hubiera quedado en el sepulcro. Hubiera mentido, ¿verdad? Si
él dice una cosa que no es verdad, sería mentira. Habiendo mentido
no podría ser el sustituto de pecadores. No habría podido ofrecer
ese sacrificio perfecto. Estoy hablando de cosas que son
ciertas que el Señor Jesucristo, Él, todo lo que Él dijo es verdad,
Él es la verdad. Él es la verdad. En Romanos capítulo
1, versículo 4, esto es lo que declara la resurrección del Señor
Jesucristo. Vinieron un día los hombres y
dijeron, si tú eres el Cristo, dínonos abiertamente. Él dijo,
ya se los dije, y ustedes no lo creyeron. El Señor Jesucristo
dijo yo y el Padre uno somos. Uno somos. Ellos entendieron
y querían apedrear al Señor Jesucristo porque Él estaba testificando
que Él era Dios. En Romanos capítulo 1 el apóstol
Pablo dice Pablo siervo de Jesucristo llamado a ser apóstol apartado
para el Evangelio de Dios que Dios había prometido antes por
sus profetas en las santas escrituras acerca de su hijo nuestro señor
Jesucristo. El evangelio es acerca de él.
Que era del linaje de David según la carne y noten fue declarado
hijo de Dios con poder. Él había declarado anteriormente
yo soy el hijo de Dios. Pero ahora es declarado con poder.
ustedes están ofendidos porque por esto y que van a hacer cuando
yo vea que yo resucite fue declarado hijo de dios con poder según
el espíritu de santidad por la resurrección de entre los muertos
el espíritu testificado este es dios dios Y su resurrección
declara entonces la aceptación de Dios el Padre de la obra que
Él hizo. Dios el Padre está satisfecho.
Este es mi Hijo en quien estoy complacido. Este es mi Hijo en
quien mi alma tiene contentamiento mientras estaba aquí en la tierra.
Y ahora vemos que Él está contento con el Hijo allá en la gloria.
Esto lo que hizo el Señor Jesucristo lo hizo como representante de
un pueblo. Representante de un pueblo que
Dios le dio. Él les llama sus ovejas. Las
que Él escogió, las que Él amó con amor eterno. Y la resurrección
del Señor Jesucristo es la seguridad de nuestra resurrección. Porque
Cristo vive, dice, porque yo vivo, vosotros también viviréis. Es la seguridad. Así como Cristo
está ahora en la gloria, todos aquellos por los cuales Él dio
su vida, un día estaremos con Él en la gloria. Que agradecidos
a Dios por tan grande salvación. Es la seguridad de cada creyente. Las mujeres que vinieron ese
día, el primer día de la semana, no pudieron, no pudieron venir. Lo quitaron el último día, el
viernes en la tarde. Y no podían hacer ningún trabajo
porque ya comenzaba el día de reposo. No podían hacer esta,
ponerle las especias para su cuerpo. Así es que la primera
hora entonces ellos llegaron allá al sepulcro. Pero nos dice
versículo 2 que después de que las mujeres vieron el sepulcro,
la piedra quitada, que el Señor Jesucristo no estaba allá, corrió
y fue a Simón Pedro y al otro discípulo de aquel que amaba
a Jesús y le dijo, se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos
dónde le han puesto. Juan nos dice nada acerca de
las otras mujeres porque juntamente con María Magdalena estaba María,
la madre de Jacobo. Habían otras mujeres allá. Pero
Juan no habla de ellas. No habla de los ángeles que le
dijeron el que ustedes buscan ha resucitado. No habla de esto
Juan. Juan está hablando de lo que
María dijo. si ustedes quieren ver allá en
Marcos capítulo 16 esto es lo que les dijo que lento somos
para oír verdad pero Marcos capítulo 16 versículo
7 cuando aparecieron los ángeles dice versículo 6 él les dijo
a los que estaban en ropa blanca Les dijo, no os asustéis, buscáis
a Jesús Nazareno, el que fue crucificado, ha resucitado, no
está aquí. No está aquí. Mirar el lugar
donde le pusieron. Lucas nos dice que los ángeles
preguntaron, ¿por qué buscas al que vive entre los muertos?
Buena pregunta, ¿verdad? ¿Por qué los hombres buscan al
que vive entre los muertos? El que vive debe ser buscado
entre los que viven. El Señor Jesucristo ha de ser
buscado en la iglesia del Señor Jesucristo. Es ahí donde Él ha
dado ese Evangelio. Los que están muertos tienen
religión, pero están muertos. No conocen al Señor Jesucristo.
¿Cómo van a encontrar al Señor Jesucristo? No les predican la
verdad allá. pero ir y decir a sus discípulos
y a Pedro. Oh, qué palabra de gracia es
esta. Hace nota especial. Ir a decir
a sus discípulos, especialmente a Pedro. ¿Se acuerdan? Pedro había dicho, aunque todos
te nieguen, yo nunca te voy a negar. Pero Pedro había negado al Señor
Jesucristo. Y el Señor Jesucristo se volvió
y miró a Pedro. Y Pedro se fue y lloró amargamente. Lo he traicionado, lo he negado. Saben, somos salvos por la fidelidad
del Señor Jesucristo. Aunque nosotros lo neguemos,
Él no puede negar a sus ovejas. Él los que Él ha amado, los ha
amado con amor eterno. Y ni aún nosotros mismos podemos
arrancarnos de las manos del Señor Jesucristo. Con toda nuestra
infidelidad, con toda nuestra rebelión, ni nosotros mismos. Anda y dile a Pedro. Anda y dile
a Pedro. Háblale. Dile a Pedro. que Él va adelante de vosotros
a Galilea, ahí le veréis como os
he dicho. Bueno, eso es lo que le dijeron
los ángeles, pero cuando nos habla el Espíritu Santo aquí
por Juan y nos dice lo que María dijo, ella dijo, se ha llevado
nuestro Señor y no sabemos dónde está. Corrió y fue a Simón, Pedro y
el otro discípulo que amaba a Jesús y le dijo, se han llevado del
sepulcro al Señor y no sabemos dónde le han puesto. Encontró a Pedro y a Juan y ahora
en versículo tres, salieron Pedro y el otro discípulo y fueron
al sepulcro. Fueron corriendo, evidentemente
Juan era más veloz que Pedro. Corrían los dos juntos, pero
el otro, es decir, Juan, discípulo, corrió más a prisa que Pedro
y llegó primero al sepulcro. Nos dice, llegó primero al sepulcro. Versículo 5 dice, y bajándose
a mirar, vio los lienzos puestos ahí,
pero no entró. Luego llegó Simón Pedro tras
él y entró él en el sepulcro y vio los lienzos puestos ahí
y el sudario que estaba sobre la cabeza de Jesús no puesto
con los lienzos sino enrollado en lugar aparte. Entonces entró también el otro
discípulo que había venido primero al sepulcro y vio y creyó. Juan no entró al llegar al sepulcro,
no entró, inclinándose miró los lienzos de sepultura que habían
sido envueltos en la que había sido envuelto el cuerpo de nuestro
Señor Jesucristo, no entró, esperó a Pedro. Pedro entró enseguida
y luego lo siguió Juan. Los lienzos estaban envueltos.
El Señor Jesucristo dejó esta muerte, dejó esta, él envolvió
estos lienzos de muerte. estaban envueltos, puestos en
orden. O sea que esto no fue obra de ladrones, como dijeron
los oficiales. Él no tuvo prisa, envolvió estos
sudarios y los puso. Nos dice aquí en el libro de
Juan que Juan vio y creyó. Pero quiero que veamos ¿Qué dice
el versículo 9? Porque aún no habían entendido
la escritura. A la noticia de María de que
se habían llevado el cuerpo del Señor, Juan y Pedro corrieron
a ver como diciendo, ¿Qué? ¿Se llevaron el cuerpo? No lo
puedo creer. Y cuando llegó Juan y vio que
el cuerpo no estaba allá, creyó. ¿Pero qué era lo que Juan creyó?
¿Creyó que el Señor Jesucristo había resucitado a los muertos
verdaderamente? ¿O creyó el informe de las mujeres
que alguien se había llevado el cuerpo del Señor Jesucristo?
Es difícil, difícil para nosotros entender qué era lo que creían
los discípulos porque dice, aún no habían entendido, versículo
9, aún no habían entendido la escritura que era necesario que
él resucitase de los muertos. Hay una cosa que quiero mencionar
aquí. La fe, la fe que Dios da no es entendimiento,
aunque Dios honra la fe con entendimiento. El Evangelio no es entiende y
serás salvo. muchas personas piensan, pero
hay muchas cosas que yo no entiendo hay muchas cosas que si vivieras
toda tu vida no vas a entender si vivieras cien años, mil años
no vas a entender cosas difíciles de entender dijo el apóstol Pedro
así es que no es entendimiento, la fe no es entendimiento, yo
entiendo todo entonces de por si tengo fe, no no la fe es don
de Dios La fe viene por oír la palabra
de Dios. Dios misteriosamente, milagrosamente,
da vida a su pueblo, da vida espiritual. Y el que antes no
tenía apetito para las cosas de Dios, no tenía apetito para
Cristo, no podía oír la voz de Cristo, no podía ver la gloria
de Dios en la faz de Cristo Jesús, ahora por el milagro y la gracia
de Dios pueden ver ahora veo la gloria de Dios en la faz de
Cristo ahora puedo ver cómo Dios puede ser justo y justificarme
a mí que soy pecador en mi en mi salvador Cristo Jesús en su
muerte sustituto ahora lo veo Dios es justo y Dios puede ser
misericordioso conmigo en Cristo Jesús ahora puedo oír su voz
Ahora puedo oír su voz que me dice ven a mí, confía en mí,
cree y serás salvo. Ahora puedo oír. Ahora puedo
gustar de él. Ahora puedo oír. Ahora puedo
palparlo. Los sentidos de este cuerpo son
cinco, verdad? La vista, el oído, el olfato,
el gusto, el tacto. Pues el alma también tiene sentidos.
El alma tiene sentido si puede ver, oír, gustar, ¿sí? Puede oler el olor fragante de
Cristo Jesús. ¿Por qué? Porque tiene vida.
Un muerto no puede olerlo, un muerto no puede verlo, un muerto
no puede oírlo, pero cuando Dios da vida, mediante la predicación
de la Palabra, delante del Evangelio, entonces la persona tiene vida.
La evidencia de esa vida es la fe. La fe que es don de Dios. ¿Y qué es lo que hace la fe?
La fe cree a Dios. La fe cree a Dios. Dios honra esa fe con entendimiento. Vamos creciendo en el conocimiento
y la gracia del Señor Jesucristo. Vamos entendiendo más y más.
Ellos no entendieron lo que estaba escrito. No habían entendido
la escritura que era necesario que él resucitase de los muertos. Y así entonces también cada uno
que ha creído ahora. Hay muchas cosas que todavía
no entiendes. ¿Verdad? No necesitas un Dios
que tú puedas entender. Si tú tienes un Dios a quien
tú puedes entender todo, eres igual que Dios. Tu Dios es demasiado chiquito. Si tú eres un Dios que todo lo
tienes arreglado, todo lo entiendes, tu Dios es demasiado chico. El
Dios soberano, el Dios vivo y verdadero es infinito y nuestra mente de
cacahuate no puede recibirlo. A pesar de que el Señor les había
dicho que él se levantaría de los muertos. Él les había dicho
esto. Desde entonces, estoy leyendo
Mateo 16, 21. Desde entonces comenzó a Jesús
a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén
y padecer mucho de los ancianos y de los principales sacerdotes
y de los escribas y ser muerto y resucitar al tercer día. Esa parte de resucitar al tercer
día parece que no lo oyeron porque Pedro inmediatamente tomando
aparte el Señor comenzó a reconvenirle y diciendo Señor ten compasión
de ti en ninguna manera esto te acontezca. No vayas a la... Está obrando como Satanás es
lo mismo que le dijo el Señor ve quítate de mí Satanás. Quítate
de mí. para que el entre a la gloria
para que el redima a su pueblo para que el quite el pecado de
su pueblo era necesario que el vaya a la cruz y de su vida hasta
la muerte que derrame su sangre porque eso es lo que demanda
la justicia divina el alma que pecare esa alma morirá y Dios
no puede recibir a ninguna persona en su presencia que no esté bañada
en la sangre del Señor Jesucristo que no esté limpio por la sangre
del Señor Jesucristo de ninguna otra manera Dios puede ser justo
y recibir a un pecador en su presencia cuando no encontraron
su cuerpo pensaron que alguien lo había llevado ellos no entendieron
las escrituras no entendieron los tipos del Antiguo Testamento
por las que su resurrección había sido claramente anunciado o figurado
en Salmo capítulo 16 versículo 10 dice porque no dejarás mi
alma en el Seol ni permitirás que tu santo vea corrupción Dios
dijo esto no permitirás y está hablando no está hablando David
de sí mismo está hablando Cristo En Jonás, ¿se acuerdan de la
historia de Jonás? Estuvo en el vientre del pez
tres días y tres noches. Y el Señor Jesucristo dijo, eso
es figura de lo que yo voy a hacer. Así como Jonás estuvo en el vientre
del pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre
en el corazón de la tierra tres días y tres noches. Pero cuando vinieron las las
hermanas cuando vinieron los discípulos del señor a darle
las nuevas a los discípulos nos dice lucas 24 11 nos dice que
ellos les parecía locura las palabras de ellas les parecía
locura y no las creían en lucas capítulo 24 versículo
22 Estos discípulos que estaban en camino a Emmaus están hablando
con el Señor Jesucristo mismo. Y le están contando lo que pasó
ese fin de semana. Aunque también nos asombraron,
dice versículo 24, capítulo 24, versículo 22 de Lucas, Lucas
24, 22. Aunque también nos han asombrado
unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron
al sepulcro. Y como no hallaron su cuerpo,
vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles,
quienes dijeron que él vive. Y fueron algunos de los nuestros
al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero
a él no le vieron. Entonces, el Señor Jesucristo
les dijo, oh insensatos, oh insensatos y tardos de corazón para creer
todo lo que los profetas han dicho. El problema no es falta
de entendimiento, el problema es falta de fe. El problema no
es falta de entendimiento, es falta de fe. Cree. Falta de creer. Todo lo que han dicho, no era
necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en
su gloria. El camino de la gloria era por
el camino de la cruz. Bueno, versículo 11 de nuestro
texto. Pero María estaba afuera. María estaba afuera llorando
junto al sepulcro. Y mientras lloraba, se inclinó
para mirar dentro del sepulcro y vio a dos ángeles con vestiduras
blancas que estaban sentados, el uno a la cabecera y el otro
a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. Y le
dijeron, mujer, ¿por qué lloras? Mujer, ¿por qué lloras? María había regresado después
de dar las nuevas a los discípulos. Ella había regresado también
al sepulcro. Y ella permaneció allá afuera
llorando. Llorando. Porque no sabía que el Señor
Jesucristo había resucitado. Aunque los ángeles le habían
dicho que había resucitado. Pensando que alguien había removido
el cuerpo. Ella se inclinó, miró nuevamente
dentro del sepulcro, vio a los angeles, uno a la cabecera y
el otro a los pies, el lugar donde estaba el cuerpo de nuestro
Señor Jesucristo. Le preguntaron, ¿por qué lloras?
¿Saben nuestro llorar? Todo nuestro llorar en esta tierra es pura carnalidad. es incredulidad. Si pudiéramos de veras vivir
con la mirada del Señor Jesucristo sentado sobre el trono, nos estarían
llamando locos por estar gritando en las calles, danzando y gritando. Bueno, yo sé que cada creyente
está gritando y gozándose en su corazón. El Señor Jesucristo
vive, pero todo nuestro llorar todo nuestro lamentarnos no hay
razón de ello no estamos aquí en este reino
terrenal estamos aquí pero este no es nuestro hogar estamos aquí
de paso nada más estamos pasando por este valle de lágrimas es
pura carnalidad increíble no hay motivo para llorar motivo
hay para regocijarnos motivo hay para alegría si pudiéramos
nosotros quitar la mirada de nosotros mismos quitar la mirada
de nuestro entorno quitar la mirada de nuestro mundito y ver
a nuestro señor nuestro esposo nuestra cabeza sentado allá en
el trono el señor ha resucitado qué significa esto para ti no
estás tú con él No has sido resucitado tú juntamente con él. Es lo que
nos dice la palabra de Dios. Estamos ahora mismo sentados
juntamente con el Señor Jesucristo. ¿Cómo nos debería llenar de gozo
eso? Estamos allá. La batalla ha sido completada.
Estamos viviendo, viviendo gozosos en la victoria de nuestro Señor
Jesucristo. El Señor Jesucristo sabe esto
acerca de nosotros. Él dijo esto en Juan capítulo
16, versículo 20. Juan 16, 20. De cierto, de cierto,
os digo que vosotros lloraréis. Lloraréis y lamentaréis. El mundo
se alegrará. El mundo cuando se puede deshacer,
no se deshace del todo, pero piensa que se deshace. Piensa
que se deshace de Cristo, de sus ligaduras, de su evangelio,
de sus demandas. la demanda de Dios. El mundo
se alegra. Ya nos deshicimos de él. Fuera. El mundo se alegrará. Pero aunque
vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. ¿Cuándo se convierte nuestra
tristeza en gozo? Cuando vemos al Señor Jesucristo.
Cuando vemos, ella estaba llorando. Ella estaba llorando porque no
veía al Señor Jesucristo. La mujer cuando da a luz tiene
dolor porque ha llegado la hora. Pero después de que ha dado a
luz un niño, ya no se acuerda de la angustia por el gozo que
ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros ahora tenéis
tristeza, pero os volveré. Os volveré a ver. También sentimos
tristeza cuando nuestros familiares se van a México sentimos triste
pero qué gozo sentimos cuando vuelven verdad qué gozo sentimos
cuando volvemos a verlos cuando sabemos que vamos a volverlos
a ver y nosotros sabemos que vamos
a ver al Señor Jesucristo vamos a verlo En ese momento, María no se acordaba
de la promesa de nuestro Señor Jesucristo que Él se levantaría.
En ese momento, ella estaba ignorando la presencia de estos dos seres
celestiales. Ella estaba ignorando la presencia. Hay dos ángeles aquí en mi presencia.
Y sigue llorando. ¿Por qué? Los ángeles no te pueden
dar consuelo. Para un creyente, para un hijo
de Dios, los angeles no son mi consuelo, yo tengo que tener
a Cristo Jesús. Ella estaba ignorando la presencia
de estos angeles, continuó llorando porque se habían llevado el cuerpo
de mi Señor dijo. Versículo 14, cuando había dicho
esto se volvió en versículo 13 le dijeron mujer ¿por qué lloras?
les dijo porque se han llevado a mi señor y no sé dónde le han
puesto se han llevado a mi señor no sé dónde está ¿sabes dónde está? ¿sabes dónde
está? cuando había dicho esto se volvió
y vio a Jesús todavía no sabía que era Jesús
Pero ahí estaba él. Ahí estaba el Señor. Ella se
volvió. Tal vez uno de los ángeles, como que ella estaba llorando
y el ángel le dijo, date vuelta, mira atrás. O tal vez oyó al Señor Jesucristo
detrás de ella. Pero ella se dio vuelta y vio
a Jesús que estaba allí, mas no sabía que era Jesús. no sabía que era tal vez estaba
velado sus ojos por sus lágrimas y todo el tiempo que están nosotros
con nuestros ojos están llenos de lágrimas no podemos ver todo
el tiempo que estamos nosotros considerando nuestro propio dolor
no podemos ver la gloria no podemos ver si estamos mirando aquí adentro
no podemos ver la gloria que nos espera el señor Jesucristo le dijo mujer
porque lloras a quien buscáis ella pensando que era el hortelano
le dijo señor si tu has llevado dime donde lo has puesto y yo
lo llevaré ella pensaba que estaba hablando
con el hortelano y el señor Jesucristo le dijo María aquí es lo que quiero que yo
se que ya se acabo mi tiempo pero esto es tan precioso el
señor Jesucristo le dijo María cuantas personas dicen tu nombre. ¿Cuántas personas dicen tu nombre?
Pero hay una diferencia cuando tu amado dice tu nombre. ¿Verdad? Yo puedo decir tu nombre. Tú
puedes decir mi nombre. Pero es una cosa que yo diga
tu nombre y otra cosa que tu amado diga tu nombre. Esta es la voz de su amado. Esta
es la voz de su pastor. Esta es la voz de aquel que la
amó y se entregó por ella. Ella había oído la voz de él.
Él había echado de ella demonios. Él había librado a ella. Ella
reconoció esa voz. Cuando él dijo, María, cuando
él te llama a ti, te dice, pecador. Te dice tu nombre. Él conoce. ¿Sabes por qué te dieron el nombre
que te dieron? Tú dices, pues, mis papás se
les ocurrió. Les voy a decir algo. Mi papá se les ocurrió
darme un nombre. Y mi papá también puede decir
lo mismo. Le dieron un nombre que a él no le gusta. Estaba yo hablando con, con un
hombre un día me dijo me dieron este nombre quien sabe porque
me dieron este nombre mis papás nosotros pensamos que se le ocurrió
a nuestros papás darnos el nombre de hecho el nombre si tu crees
en el señor Jesucristo sabes porque te dieron el nombre que
te dieron porque Dios escribió tu nombre en el libro de vida
del cordero antes de la fundación del mundo es por eso es por eso
que te llamas como te llamas Y Él sabe tu nombre. Tu nombre
está escrito en su libro. La Libro de Vida del Cordero.
Así es que no es al azar. Él la llamó María y ella dijo,
Maestro, Maestro, a el consuelo cuando el Señor Jesucristo te
llama, cuando el Señor Jesucristo te habla. Ten ánimo. El Señor
te llama. El Señor te habla a ti. María. Ella dijo, maestro. Inmediatamente
se tiró a los pies del Señor Jesucristo para aferrarse de
él. Ya no te vuelves a ir. Lo agarró. Y el Señor Jesucristo,
mira, no te aferres a mí, dice. Es lo que le dijo el Señor. No
me toques. No está diciendo no, no me toques.
Lo que significa esa palabra toques es no. María estaba. Brazando los pies del Señor Jesucristo. Y lo que le estaba diciendo el
Señor Jesucristo no me toques. Todavía no voy a subir el padre
iba a estar allá con los discípulos. Algunos días antes de ascender
a la gloria vas a tener tiempo. Vas a tener tiempo de oírme vas
a tener tiempo de hablar conmigo. de estar en mi presencia de tocarme
vas a tener tiempo todavía no voy al padre todavía no he subido
a mi padre mas ve a mis hermanos anda a
mis hermanos anda a mis hermanos anda a predicar a mis hermanos
las buenas nuevas anda a decirles Diles que subo a mi Padre y a
vuestro Padre. ¿Saben? Por la obra del Señor
Jesucristo, nosotros podemos llamarle a Dios nuestro Padre. Somos del Padre porque Él nos
ha hecho nacer de nuevo por su Espíritu Santo. Pero esto es
únicamente por la sangre del Señor Jesucristo. porque el Señor
Jesucristo dio su vida. Ahora el Espíritu Santo da vida
a su pueblo sobre la base de la obra redentora del Señor Jesucristo. Somos sus hijos porque Él nos
ha adoptado. Somos herederos y coherederos. Si somos hijos de Dios somos
herederos y coherederos. Mirad cuál amor nos ha dado el
Padre que seamos llamados hijos de Dios. y que nosotros tengamos
el privilegio de llamarle a él nuestro padre. No todos pueden
llamarle padre. Voy a mi padre y a vuestro padre. Voy a mi Dios y a vuestro Dios. Anda y diles esto. Yo voy. Voy a la gloria. Qué precioso
es esto. El Señor Jesucristo vive. Él
está sentado sobre el trono. Podemos oír su voz. Cuando oímos
su voz, tenemos el consuelo, tenemos la paz. Más adelante
les dijo, paz a vosotros. Él ha hecho la paz mediante la
sangre de su cruz. ¿Has creído en el Señor Jesucristo?
Si has creído, entonces tú puedes llamarle Padre. Sabiendo que
Él es tu Dios, tú eres suyo, Él te redimió. que el Señor bendiga
su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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