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Cody Groover

La parabola de la oveja perdida

Matthew 18:10-14
Cody Groover March, 6 2016 Video & Audio
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Cody Groover March, 6 2016

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Muy bien. En esta mañana pido
que abran sus Biblias conmigo el libro de Mateo capítulo 18. Y en esta mañana vamos a leer
del versículo 10 al versículo 14. Mateo capítulo 18. Este es el pasaje paralelo de
la porción que leímos en Lucas. Capítulo 15, del 3 al 7, dijo
el Señor Jesucristo en Mateo 10, mirad que no menospreciéis
a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los
cielos ven siempre el rostro de mi padre que está en los cielos,
porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se
había perdido. ¿Qué os parece? Si un hombre
tiene cien ovejas y se descarria una de ellas, no deja las noventa
y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado.
Y si acontece que la encuentra, de ciertos digo que se recosija
más por aquella que por las noventa y nueve que no se descarriaron.
Así no es la voluntad de vuestro padre que está en los cielos
que se pierda uno de estos pequeños. Nuestro Señor Jesucristo está
hablando en referencia a lo que dijeron los apóstolos en el versículo
uno. Estaban discutiendo entre sí
quién sería el mayor en el reino de los cielos. Y desde que una
persona piensa que es mayor, piensa que otro es menor. Es la naturaleza de ese pensamiento.
Si yo pienso que soy mayor, entonces tú eres menor. Eso es contrario
a la gracia del Señor Jesucristo, la gracia de Dios en la salvación,
primero. Y segundo, es menospreciar. Desde que yo
piense que tú eres menos, estoy menospreciándote. Estoy despreciando
o menospreciando, poniendo menosprecio a otra persona. Y el Señor Jesucristo
está diciendo esta parábola que el Espíritu Santo inspiró a Lucas
en la narración que vimos en el capítulo 17 de Lucas, perdón,
capítulo 15 de Lucas. Estos fariseos y estos escribas
se acercaron y ellos empezaron a murmurar porque estaban alrededor
del Señor Jesucristo publicanos y pecadores. Lo peor de lo peor. ¡Qué espanto! ¡Qué espanto! Que pecadores acudan al Salvador
de pecadores. Pues precisamente para esto vino
el Señor Jesucristo. Nadie estaría asombrado si ven
a un doctor entrar allá a un hospital. El doctor va al hospital
porque ahí están los enfermos, ¿verdad? Nadie se asombra. Y
aquí están estos religiosos, estos fariseos, escribas y fariseos
están allá murmurando y diciendo al Señor, diciendo Este, la palabra
este es un despreciando. Este, míralo, este recibe a pecadores
y con ellos convive con ellos.
En otra manera diciendo, él no puede ser santo de Dios, mira
con quien se junta. Mira con quien se junta. y el
señor Jesucristo refirió esta parábola en Lucas capítulo diecisiete
en otra ocasión vamos a ver esta parábola que es una parábola
larga que tiene tres partes en la que el señor Jesucristo les
dice en en verdad si es verdad el hijo de Dios ama y recibe
a pecadores el padre El Espíritu Santo llama a pecadores y el
Padre recibe a pecadores. Eso es lo que dice en Lucas capítulo
17. Pero está corrigiendo a estos
que están diciendo, mira cómo se está juntando con pecadores,
publicanos y pecadores. Con ellos come y convive. Pero
aquí en este pasaje el Señor Jesucristo está hablando a sus
discípulos. Y el Espíritu Santo toma la misma
parábola, inspira a Mateo, no son cosas contrarias, las dos
consuelan el pueblo de Dios. Y dice aquí, no debemos despreciar
a los redimidos de Dios. Despreciar los redimidos del
Señor Jesucristo es despreciar al Redentor. despreciar a los
que son salvos es despreciar al Salvador. El Señor Jesucristo, hemos visto
que Él considera cualquier cosa hecha, cualquier cosa hecha a
su pueblo, ya sea para su pueblo o ya sea contra su pueblo, como
cosa hecha a Él, como cosa hecha a Él. y aquí está diciendo el
Señor Jesucristo en versículo 6 cualquiera que haga tropezar
ya vimos esto la semana pasada cualquiera que haga tropezar
a uno de estos pequeños que creen mi mejor le fuera que se colgara
en una piedra de molino de asno y que se hundiera en el profundo
del mar hay del mundo porque vienen tropiezos y hay una diferencia
muy grande en la manera que Dios va a tratar al mundo por el tropiezo
que ocasiona y por la persecución que causa y cómo Dios trata a
sus hijos que causan tropiezo. Pero aquí dice hay del mundo
por los tropiezos. Hay de aquellas personas que
no son los hijos de Dios, pero están persiguiendo la iglesia
del Señor Jesucristo. Hay de aquellas personas, el
juicio contra ellos es fuego de infierno. A las personas que
son sus hijos que causan tropiezo, el padre de familia los trata
como hijos y los corrige. No permite que haya ese desorden
en su familia. Él va a corregir a los suyos,
pero precisamente para que no se pierdan. precisamente para
que no se pierda. Al que ama, al Señor Jesucristo,
al que ama, corrige. Y aquí dice, hay del mundo por
los tropiezos, porque es necesario que vengan tropiezos, pero hay
de aquel hombre por quien viene el tropiezo. Por tanto, si tu
mano o tu pie es ocasión de caer, cualquier cosa, córtalo y échalo
de ti, mejor te es entrar en vida cojo o manco que teniendo
dos manos o dos pies se has echado en el fuego eterno. Si hay alguna
cosa que causa ofensa, deshazte de esto, deshazte de esto. Si
tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti. Mejor
te centrar con un solo ojo en la vida que teniendo dos ojos
se has echado en el infierno del fuego. Cualquier cosa que
causa ofensa. No debemos nosotros causar ofensa. El pueblo de Dios, nosotros,
en la manera que nosotros tratamos, nos tratamos los unos a los otros,
debemos recordar, estamos tratando a los hijos de Dios. Y tener
mucho cuidado, porque él va a corregir a cualquiera que trata mal a
sus hijos. Ahora, Dice versículo diez, mirad
que no despreciéis. Nos dice que debemos saber, mirad
que no despreciéis a uno de estos pequeños porque os digo que sus
ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi padre que está
en los cielos. Acá hay una enseñanza muy preciosa. El Señor Jesucristo
nos dice que los ángeles de Dios los acompañan todo el tiempo.
Eres tú un hijo de Dios. Eres uno de los escogidos. ¿Has
creído en el Señor Jesucristo? ¿Estás creyendo en el Señor Jesucristo?
El Señor envía ángeles. Están aquí. No los puedes ver. Pero son ministros. Son ministros
a favor de los que son herederos de la vida. Vamos a ver esto
en un momento. Son amigos y protectores. No es poca cosa despreciar a
aquellos que tienen ángeles de Dios a su favor. Un solo ángel
destruyó la tierra de Egipto en una noche, ¿verdad? Un solo
ángel. ángeles poderosos no es cosa pequeña despreciar a uno
que tiene a uno tan fuerte cuidándolo sus ángeles compañeros y amigos
nos dicen hebreos capítulo 1 versículo 14 si ustedes quieren apuntarlo
no dice aquí hablando de los ángeles no son todos los ángeles
espíritus ministradores enviados para el servicio a favor de los
que serán herederos de la salvación. Así es que los ángeles están
cuidando a los que son herederos de la salvación aún antes de
su conversión. ¿Saben cómo es que Dios desarrolla
su propósito en el tiempo? Sus ángeles lo hacen. ¿Has tenido
alguna ocasión antes de tu conversión, antes de que el Señor te dé fe
donde piensas yo seguramente debía haber muerto. Me pasó algo
que otras personas mueren en eso. A mí me ha pasado varias
veces antes de que yo el señor me llamara y milagrosamente sin
poder yo explicarlo, así es que no lo voy a hacer, librado. ¿Quién fue? Los ángeles del Señor. No puede morir uno de los escogidos
de Dios antes que sea sellado, antes que el Espíritu Santo le
dé vida a esa persona por medio de la predicación de la palabra.
Es inmortal. Es inmortal. No puede morir antes. Son ministros enviados para servicio
a favor de los que serán herederos. Y todo el tiempo están cuidando.
Y Dios, el Señor Jesucristo dice acá, sus ángeles están siempre
en la presencia de Dios, mirando. Estos ángeles guardan, vigilan
a los santos de Dios con profundo interés y amor. Ellos están, dice la palabra
de Dios, que ellos se regocijan. Hay gozo en el cielo con los
ángeles. Ellos anhelan mirar estas cosas
de la gracia de Dios a pecadores. Saben, los ángeles nunca van
a entender lo que es la gracia de Dios en la salvación. Nunca
lo pueden entender. ¿Por qué? Porque no son recipientes
de esto. Los ángeles santos que no cayeron
con Lucero, ellos siempre han vivido, siempre han existido
santos. por tanto no necesitan misericordia
gran maravilla si los ángeles a quienes no le pertenece o no
les toca están tan ininteresados su creador el señor jesucristo
el eterno hijo de su creador se hizo menor que los ángeles
se sujetó a la voluntad de dios el padre estableció justicia
y fue a la cruz y dio su vida Si los ángeles están maravillados,
cuánto más deberíamos estar maravillados nosotros. Maravillados. Así os digo, dice que hay gozo
delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
Y los ángeles son los que llevan a su pueblo a la gloria. Cuando
murió ese mendigo, nos dice la palabra de Dios que fue llevado
por los ángeles al seno de Abraham en Lucas 16. Ahora, como dije, nosotros no
lo vemos, no los vemos y ni los pensamos. Todo el tiempo están
alrededor de nosotros. Ninguno de nosotros estamos suficientemente
conscientes de la obra de Dios, que la obra de Dios, que Dios
ha designado, dado a los ángeles para nosotros. Y por eso, pues,
no estamos tan agradecidos a Dios por sus ángeles. Pero cuando
nosotros damos a gracia a Dios por su providencia y su protección,
Son los ángeles que lo están haciendo. Ahora, las escrituras
nos hablan, esto es como aparte, vamos a ver la parábola en un
momento. Los ángeles, la escritura nos dice claramente, enseña siete
cosas acerca de los ángeles de Dios. Primero, los ángeles siempre
están atendiendo constantemente al Señor Jesucristo. Pueden ustedes
comparar Isaías capítulo seis, versículo uno al seis, donde
los ángeles están alrededor del trono, los serafines, uno diciendo
al otro, santo, santo, santo, sirviendo, haciendo la voluntad
de Dios. Número dos, los ángeles fueron
los primeros en traer las buenas nuevas de la encarnación del
Hijo de Dios. Estaban los pastores apacentando
sus ovejas y repentinamente apareció con el ángel una multitud de
huestes celestiales, de ángeles que alababan a Dios y decían,
Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz, buena voluntad
para con los, gracia para los hombres. Gloria a Dios, que Dios
envíe a su Hijo Es la gloria de Dios. Cómo salva él a pecadores
por la persona y la obra del Señor Jesucristo. Es la gloria
de Dios en las alturas y en la tierra. Paz. Cristo Jesús es
la paz. Él ha hecho la paz mediante la
sangre de su cruz. No paz entre los hombres. El
Señor Jesucristo dijo, no piensen que he venido a traer paz. Vine
a traer espada. Y los enemigos van a ser de su
propia casa. pero la paz que Dios ha hecho
por medio de Cristo Jesús en el corazón. Buena voluntad para
con los hombres es la gracia de Dios, la buena voluntad por
su soberana gracia porque Él quiso. Buena voluntad para con
los hombres. Y luego el número tres, los ángeles
nos dice la palabra de Dios que son los el coro celestial, los
coristas en Apocalipsis capítulo 5 versículo 11 y 12. Dice, miré
y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los
seres vivientes y de los ancianos, y su número era millones de millones
que decían a gran voz, el cordero que fue inmolado es digno para
tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la
honra, la gloria, la alabanza. Y los ángeles número cuatro son
los protectores de pecadores escogidos. Vimos esto ya en Hebreos
1, 14. Son los protectores de los pecadores
escogidos. Número cinco, los ángeles son
los defensores. Defensores. Hablé de milagros. Y tenemos los milagros escritos
aquí en la palabra de Dios. Esos leones tenían hambre. Esos
leones tenían hambre. Estaban en esa fosa. y los que
eran envidiosos de Daniel. Ellos sabían, echamos a ese hombre
a la fosa y en un dos por tres o como dicen allí, ya se acabaron
con Daniel, ya nos deshicimos de Daniel. Ustedes saben la historia,
Darío él amaba a Daniel, pero por la ley que había, tenía que
ser honrada, él puso a Daniel en esa fosa. y en Daniel capítulo
6 dice respondió Daniel al rey oh rey vive para siempre mi Dios
envió su ángel mi Dios envió su ángel el cual cerró la boca
de los leones para que no me hicieran daño hizo cojines de
los leones Daniel para dormir sobre ellos en la noche cerró
la boca Dios, sus ángeles protegen a
su pueblo. ¿Se acuerdan de aquella noche
cuando estaban encarcelados el apóstol? Y nos dice que un ángel
del Señor abriendo de noche las puertas de la cárcel lo sacó. Escuchen, no tenía llaves el
ángel. El ángel no tenía llaves. Pero ya la puerta no puede permanecer
cerrada si un ángel la abre. Abro la noche las puertas de
la cárcel y sacándolos, dijo, y puestos en pie en el templo
a anunciar al pueblo todas las palabras de esta vida. Y número
seis, los ángeles son un ejemplo de obediencia. Nos dijo el Señor
Jesucristo en la oración que nos enseñó, hágase tu voluntad. ¿Cómo debe hacerse la voluntad
del Señor? Así como la hacen en el cielo.
así también en la tierra. Como su voluntad es hecha en
el cielo, así hágase tu voluntad en mi vida. Prontamente, rápidamente,
sin quejarnos, hágase tu voluntad. Venga a tu reino, hágase tu voluntad
como en el cielo, así también en la tierra. Y los ángeles son
ejecutores de la justicia divina. Ellos van venir un día por orden
del señor Jesucristo y van a recoger a todos los que no creyeron y
van a atarlos dice van a ser echados al fuego con todo esto
hablando de los ángeles nunca nunca adoramos a los ángeles
nunca nunca Adoramos a los ángeles. Nunca, nunca oramos a los ángeles. Hay un solo mediador entre Dios
y los hombres, el Señor Jesucristo. Jesucristo, hombre. Ellos son
ministros. Dios nos ha hecho a nosotros. Damos gracias a Dios por los
ángeles, pero no los adoramos. Y no oramos a ellos. Ahora nos
dice el versículo 11 de nuestro texto. Dice, versículo 10, mirad
o ten cuidado de no menospreciar a uno de estos pequeños, hablando
de el pueblo de Dios, que son hechos como niños en la regeneración. Son como niños nacidos de Dios,
nacidos por el Espíritu Santo, nacidos por la palabra de Dios. Mira que no menospreciéis a uno
de estos pequeños. Os digo que sus ángeles en el
cielo ven siempre el rostro de mi padre que está en los cielos.
Porque el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había
perdido. El Hijo del Hombre, el Señor
Jesucristo vino a salvar lo que se había perdido. El propósito
del Señor Jesucristo al venir a este mundo es salvar a su pueblo
escogido, su pueblo amado que se había perdido en nuestro padre
Adán. La misión y la obra por el cual
nuestro Señor Jesucristo vino a este mundo, la obra que él
emprendió y la obra por el cual el Señor Jesucristo se hizo responsable
El Señor Jesucristo, el eterno Hijo de Dios, se hizo responsable. Oye Ernesto, Él vino a ser nuestro aval. El
Señor Jesucristo se hizo responsable a Dios el Padre de traer a la
gloria a todos aquellos que el Padre le dio. Él es el responsable. Tú no eres el responsable. Desde
que Él chocó manos, por decir así, el acuerdo, el pacto eterno
de la gracia, Dios nunca ha visto a su pueblo requiriéndole algo
a ellos. Todo lo que Dios requiere de
ti, Dios lo ha proveído. Su nombre es Jehová proveerá.
¿Qué requiere Dios de ti? ¿Santidad? En Cristo Jesús tienes
santidad perfecta. ¿Qué requiere de ti? Justicia.
En Cristo Jesús eres la justicia de Dios. ¿Qué requiere Dios de
ti? Sabiduría. En Cristo Jesús tenemos
la sabiduría. ¿Qué requiere Dios de ti? Que
seas redimido. En Cristo Jesús nos dice, más
por él estáis vosotros en Cristo Jesús, quien por Dios Cristo
nos ha sido hecho sabiduría, justificación, santificación
y redención para que, como está escrito, el que se regocije,
el que se glorie o el que se jacte, hágalo en el Señor Jesucristo. Hágalo en el Señor Jesucristo.
Nosotros nos perdimos en Adán. El pueblo escogido de Dios antes
de la fundación del mundo se perdió en Adán. Cristo Jesús
nos dice que Él es el buen pastor. En Juan 10, 11. Yo soy el buen
pastor. El buen pastor su vida da por
las ovejas. Dijo en ese mismo capítulo 10,
versículo 16, dice, también tengo otras ovejas. ¿De dónde las tienes? El Padre se las dio. Son mis
ovejas, no ovejas cualquiera. Tengo presente. Si tú estás aquí
y el Señor Jesucristo te ha llamado a ti y estás creyendo en el Señor
Jesucristo, Él te tuvo a ti en la eternidad. Tengo. Las he tenido desde que el Padre
me los dio. No han nacido todavía. Tengo
ovejas, dice, que no son de la nación de judíos. Ese es el redil. El redil fue la nación de los
judíos fueron confinados bajo la ley del antiguo testamento,
la ley mosaica, todas las ceremonias y ritos. Eso fue una jaula, un
redil para encerrar al pueblo de Dios hasta que venga Cristo,
el cumplimiento de ello. Tengo otras ovejas que no son
de los judíos. Aquellas también debo no tenga
esa palabra debo yo tengo que traerlas tengo que traerlas ellos
van a oír mi voz no tal vez ojalá ellos van a oír mi voz la voz
de quien la voz del señor jesucristo no doctrina no el mensaje de
la iglesia bautista o cualquier otra denominación van a oír mi
voz y habrá un rebaño y habrá un pastor. El Señor Jesucristo, su nombre
es Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Las escrituras
revelan claramente que el Señor Jesucristo vino a salvar a todos
los escogidos de Dios que se perdieron en Adán. Serán salvos
porque esa es la voluntad de Dios. nos dice en el versículo
cuatro catorce de ese mismo texto no es la voluntad de vuestro
Padre Nuestro a los que se pierda uno de aquellos pequeños no es
la voluntad que uno de estos pequeños que le fueron dados
al Señor Jesucristo de estas ovejas que le fueron dadas al
Señor Jesucristo se pierda viene la pregunta no es la voluntad
que ninguno de estos de los que está hablando de los pequeños
de los Ovejas del Señor Jesucristo se pierden. Entonces, ¿hay alguien
que puede evitar que la voluntad de Dios sea hecha? No Dios, no el Dios de la Biblia.
No el Dios único, vivo y verdadero. Él está en el cielo. Hace su
voluntad en los ejércitos del cielo y entre los habitantes
de la tierra. Y no hay quien detenga su mano
y que le diga, ¿qué haces? Él es soberano, todopoderoso. Y es la voluntad de Dios que
todos aquellos que el Padre le dio al Señor Jesucristo sean
salvos. Entonces todos aquellos que Dios el Padre le dio a su
Hijo van a ser salvos. Obviamente el Señor Jesucristo
no vino a dar su vida por todos. Claramente lo dice el Señor Jesucristo.
Ustedes no son mis ovejas, hablando de estas personas religiosas.
Él vino para dar su vida por las ovejas. Él les dijo que eran
hijos de Satanás. Dios Todopoderoso siempre hace
su voluntad. Ese es el Dios de la Biblia.
Isaías 46, versículo 10. Dice, yo hago todo lo que quiero,
mi consejo permanecerá. Dice, yo anuncio lo porvenir
desde el principio, yo anuncio lo que va a ser en el tiempo,
lo anunció en la eternidad. Eso es el decreto de Dios. Ese es el libro que está escrito
por dentro y por fuera y está sellado con siete sellos. Es
el propósito, la voluntad de Dios que es desarrollada en el
tiempo. Yo anuncio desde el principio,
el porvenir desde el principio y desde la antigüedad lo que
aún no era hecho. Que digo, mi consejo permanecerá
y haré todo lo que yo quiero. Si una persona está sirviendo
a un Dios que puede ser frustrado, por la voluntad del hombre, o
por Satanás, o por... Ese Dios es Dios falso. No es
digno de tu oración, no es digno de tu reverencia. Olvídalo. Arrepiéntete de esa idolatría. Si tú puedes frustrar a Dios,
entonces eres más poderoso que Dios. Ese mensaje de los arminianos, no quiero ser chistoso, pero
un hombre estaba tratando, estaba enseñando que Dios quiere salvar,
pero no puede si no le dejas. Dios quiere salvarte, pero no
puede si no le dejas. Es demasiado caballeroso. No
puede salvarte si tú no le dejas. Usan frases como esas, palabras
como esas para elevar al hombre, la voluntad del hombre sobre
la voluntad de Dios. Mentira, engañan a las personas. Pero este hombre no quería hacer
su confesión de fe, no quería repetir su oración después de
él. Y le estaba diciendo al hombre, no ves que si no te arrepientes
y no vienes al Señor Jesucristo, el Señor te va a echar en el
infierno. Dijo el Señor, pues creo que
no. Y le dijo, ¿cómo, cómo, cómo que no? Pues tú ya dijiste que
Él quiere y no puede si yo no le dejo. Pues cuando quiere echarme
al infierro, tampoco le dejo. ¿Ah? ¿No es así? Un Dios que tú puedas
manipular no es Dios. No es Dios. Ahora, en este pasaje, para ilustrar
este hecho, nos dice versículo 11, para ilustrar este hecho
de que el Señor Jesucristo va a salvar a todo su pueblo. Para ilustrar lo que acaba de
decir en el versículo 10 y 11. El Señor Jesucristo El Espíritu
Santo inspiró a Mateo a dar esta parábola. Como dije, en Lucas
capítulo 15 está esta parábola más plena. Pero para entender
correctamente la parábola, debemos leer ambos Mateo 18 y Lucas 15. Vamos a leer otra vez Lucas 15. Lucas 15, versículo 4. ¿Qué hombre
de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el desierto y va atrás el que se perdió hasta
encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone
sobre sus hombros gozoso, y al llegar a casa, reúne a sus amigos
y vecinos, diciéndoles, gozaos conmigo porque he encontrado
mi oveja, no una cualquiera, mi oveja que se había perdido.
Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que
se arrepiente que por 99 justos que no necesitan arrepentimiento. Esta parábola aquí en Mateo capítulo
18 nos muestra el profundo amor de nuestro Señor Jesucristo a
su pueblo, pecadores, perdidos que están pereciendo. El profundo
amor del Señor Jesucristo, profundo y abnegado amor de nuestro Señor
Jesucristo. En esta parábola vemos en el
corazón de Dios mismo y nos muestra qué tan agradable, qué tan agradable
es a Dios salvar a pecadores. nos dice la palabra de Dios que
Dios como tú que se deleita en mostrar misericordia se deleita
en mostrar misericordia hay diferencias obvias en la narración dada por
Mateo y en la que es dada por Lucas pero ninguna de estas dos
se contradicen Mateo simplemente no fue inspirado para escribir
la parábola entera por razones obvias. Tal como Lucas lo escribió,
la parabla fue originalmente hablada por nuestro Señor Jesucristo
a estos fariseos santurrones. O sea, los 99 que no necesitan
arrepentimiento. Yo no soy pecador. Este sí es
un pecador para que veas. Ellos, según ellos, ellos no
necesitan arrepentimiento. Ellos no son pecadores. Pero
Mateo fue inspirado a escribir en la narración con la que nos
muestra el Señor Jesucristo con la misma parábola, consuela a
los santos. En el 1, el Espíritu Santo está
mostrando cómo él habló en contra, lo mismo que habla en contra
y condena a los santurrones, consuela al pueblo de Dios. Es
así el Evangelio. Así es el Evangelio. El mismo
evangelio predicado consuela a su pueblo y a los que odian
al Señor Jesucristo y se creen justos, los molesta, los irrita. Nos enseña también cómo tratar,
cómo debemos nosotros considerar con ternura a sus escogidos.
Pero en ambos, en ambos lugares, el objetivo es asegurarnos de
que Cristo ha venido a salvar a pecadores. a buscar y a salvar
lo que se había perdido. Ahora, quiero que veamos al pastor,
el pastor. Otra vez en nuestro texto, Mateo
18. Este pastor, nos vemos aquí, versículo de ¿Qué os parece si
un hombre tiene cien ovejas? El pastor del Señor Jesucristo
de él son las ovejas. Es decir, no es un asalariado. El Señor Jesucristo dijo, cuando
ve un asalariado de quien no son las ovejas, cuando ve venir
el lobo, dice, ¿yo para qué voy a morir acá? Corre, porque es
asalariado, no son suyas las ovejas. Pero el Señor Jesucristo,
como pastor, él no es un asalariado, él es el dueño de estas ovejas. Él es el dueño de cada uno de
los suyos. Él cuida. No solamente es dueño,
sino también cuida a sus ovejas. Es el pastor. Es una de las descripciones
más hermosas que encontramos en la palabra de Dios. Descripciones
de nuestro Señor Jesucristo. como nos gozamos con David cuando
oímos y podemos decir nosotros Jehová es mi pastor nada me faltará
no decimos Jehová es un pastor es el pastor de mi alma Jehová
es mi pastor nada me faltará un pastor que es un pastor es
un pastor es una persona que atiende a las ovejas que sirve
a las ovejas El Señor Jesucristo atiende a su pueblo. Él es el
Señor de señores, pero Él hace esto para su pueblo. Él es el
pastor de sus ovejas. Y el pastor, un pastor conoce
a sus ovejas. Él sabe cómo conducirlos. Él
sabe cómo guiarlos. Él los conoce. Él sabe cómo alimentarlos
y sabe cómo protegerlos, cómo cuidarlos. Un pastor, si usamos
la enseñanza, un pastor viene en la mañana y saca a sus ovejas
y las pastorea, les da comida, los hace descansar junto a lugares
de reposo. Y al terminar el día, el pastor
los regresa al lugar de seguridad. El Señor Jesucristo nos ha sacado
de la religión falsa. y nos está pastoreando en los
pastos verdes de su palabra. El agua que es Cristo Jesús. Y cuando termine este día nos
va a llevar a la gloria. A tener con él, a estar con él
por toda la eternidad. El pastor, el Señor Jesucristo,
el pastor de Jehová fue herido por la espada de la justicia
divina, para que sus ovejas puedan ser librados y salvados. Es lo
que dice Zacarías 13, 7. Levántate, oh espada, contra
el pastor y contra el hombre, compañero mío, dice Jehová de
los ejércitos. Levántate, oh espada. La espada
de la justicia divina fue clavada en su hijo, el Señor Jesucristo. ¿Para qué? para que nosotros
seamos librados, para que nosotros seamos salvos. El Señor Jesucristo
como el buen pastor, Él cuida de sus ovejas, Él da su vida
por las ovejas. Uno de estos ejemplos tenemos
allá en Juan capítulo 18, cuando vinieron los soldados, vino Judas
Iscariote, vinieron los soldados, y se acuerdan, el Señor Jesucristo
dijo, nadie me quita la vida, yo de mí mismo la pongo. vinieron
los soldados vino Judas Iscariote y nos dice Juan capítulo dieciocho
que les preguntó a quién buscan a
quién buscáis y ellos dijeron a Jesús y el Señor Jesucristo
dijo yo soy es la voz de Dios pero cuando él dijo yo soy en
esa ocasión todos se cayeron de espaldas Cayeron al suelo. ¿Qué poder tenía esa banda contra
el Señor Jesucristo? Él dijo, yo soy. Pum, se cayeron
de espaldas. Les dio tiempo que se levanten
otra vez. Le dijo, bueno, y ustedes, ¿quién
buscan? Le volvió a preguntar, ¿a quién
buscáis? El Señor Jesucristo le dijo,
¿a quién buscáis? Ellos dijeron a Jesús Nazareno. Ahora el Señor
Jesucristo no respondió, yo soy. Él dijo, os he dicho que yo soy,
pues si me buscáis a mí, oh justicia divina, oh justicia de Dios que
demandas que el alma que pecare esa alma morirá. Si me buscas
a mí, si vienes a cobrar de mí, deja que mis ovejas sean libres. deja ir a estos la espada de
la justicia divina cayó sobre él para que se cumpliese aquello
que había dicho de los que me diste dice versículo 9 de Juan
18 no perdí ninguno Cristo es el buen pastor que
voluntariamente puso su vida por las ovejas el buen pastor
su vida da por las ovejas Cristo no solamente es el buen pastor,
él es el gran pastor que resucitó de los muertos triunfante y victorioso. Nos dice Hebreos 13, 20, y el
Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo,
el gran pastor de las ovejas por la sangre del pacto eterno,
os haga aptos. en toda buena obra para que hagáis
su voluntad haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de
él por Jesucristo al cual sea la gloria por los siglos de los
siglos, amén. No solamente es el buen pastor,
no solamente es el gran pastor, Cristo Jesús es el príncipe de
los pastores que pronto aparecerá por segunda vez sin pecado para
salvar a su pueblo. No solamente es el buen pastor,
el gran pastor, el príncipe de los pastores, Cristo también
es el pastor y obispo de nuestras almas. Como dice el primero de
Pedro, capítulo dos, versículo veinticinco, porque vosotros
erais como ovejas descarriadas. Primero de Pedro dos veinticinco. Eras como ovejas descarriadas,
pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas. El Señor Jesucristo es el Pacto,
es el Pastor del Pacto. Y Cristo, como Pastor, las ovejas
le pertenecen, como dije, le pertenecen a Él, le pertenecemos
a Él. El Señor Jesucristo conoce a
cada uno de sus ovejas, con un conocimiento particular, un conocimiento
de amor y de gracia. Él sabe todo acerca de sus ovejas. Yo las conozco, dice el Señor
Jesucristo. ¿Saben qué dice el Señor Jesucristo
de aquellas personas que vienen en el último día y dicen, Señor,
Señor, no profetizamos? Él dijo, apartaos de mí, hacedores
de maldad, nunca os conocí. No está diciendo que no estaba
enterado de ellos. Tienen existencia porque el Señor
Jesucristo les dio existencia. Están en este mundo respirando
el aire que Dios les da. Ellos están haciendo la voluntad
de Dios. No están haciendo nada más ni
nada menos que eso que Dios permite. Pero lo que está diciendo es
nunca te amé. Nunca fuiste mío. El Señor Jesucristo conoce a
sus ovejas. Ahora quiero que veamos la segunda
cosa. Vemos el pastor. Ahora las ovejas. Las 100 que son mencionadas en
esta parábola podemos considerarlos como toda la humanidad. Toda
la raza de Adán. Son llamados aquí ovejas, pero
sabemos que las ovejas son. En este sentido, Todos los hombres son del Señor
Jesucristo porque Él es el Creador de todos. Todos los hombres son suyos porque
Él es el Dios de todos los hombres. No hay otro Dios. Hay Dioses
falsos pero no son Dioses. El Dios único y verdadero es
el Señor Jesucristo. Así es que Él es Dios de los
musulmanes aunque Él no los ama a ellos. Ellos están sirviendo
a un Dios falso. Pero Él es el único Dios vivo
y verdadero. Las ovejas del Señor Jesucristo,
las 100, representan entonces toda la humanidad en Adán. Toda la raza humana le pertenece
a Cristo porque Él los creó. Todos los hombres somos su propiedad. Y las 99, representan a esas
personas que no se consideran pecadores. Las personas que no
fueron escogidos por Dios en la eternidad, que no tienen necesidad
de un salvador, según su propia estimación. Son santurrones,
es decir, los fariseos en el mundo que tienen, se tienen como
justos Toda aquella persona que pretende venir delante de Dios
por sus propias obras, se cree justo delante de Dios en sus
propias obras, se justifica a sí mismo. No importa entre los paganos,
entre los paganos, uno piensa que es mejor que otro y hablan
de su Dios como que este va a entrar delante de Dios haciendo obras. no tiene necesidad en sí mismo,
no piensa que no tiene necesidad de arrepentimiento y Dios ni
los considera, ni los toma en cuenta. El amor de Dios es distintivo. El amor de Dios está en Cristo,
está para su pueblo. Dios no ama a toda la raza humana.
Dios no ama a una persona y después de esto le envía al infierno.
Ni tú siendo pecador harías eso. Las personas que amas envirias
el infierno. No. Si pudieras salvar a tus
hijos, lo harías. Sí. Dios puede y lo hace. El amor de Dios es amor invencible. Dios puede salvar a su pueblo
y Dios salva a aquellos a quien ama. bueno entonces las noventa
y nueve cuando el pastor dice aquí en esta parábola una de
ellas ovejas esta una representa aquellos que son escogidos de
Dios el remanente el los escogidos de Dios y el pastor ni considera ah pues
tengo noventa y nueve ¿Qué significa esto? Que ni siquiera
les toma en cuenta. Las deja a las noventa y nueve
en el desierto. Que estén por sí solas. Y va
tras una. Va tras esa que él ama. Va tras
esa que se perdió. Esa ese pueblo escogido de Dios
que se perdió en Adán. Tras ellos está el Señor Jesucristo. Tras ellos. Ninguno de ellos
se va a perder. Una oveja perdida representa
entonces todos los escogidos de Dios amados en el Señor Jesucristo
que están en todo el tiempo por todo el mundo. Un pueblo que
nadie puede nombrar. Es un número como las estrellas
del cielo. Pero son llamados por la gracia. Dios les dio su gracia en Cristo
Jesús antes de la fundación del mundo. Pero cuando en Adán se
perdieron todos, todos se descarriaron. Dijo el Señor Jesucristo, no
soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. No soy enviado. El pueblo de
Dios en este mundo son descritos o representados como ovejas. Las ovejas son animales tontos.
Pues así somos, así somos. Una oveja perdida, ¿saben qué?
No puede buscar su casa. Un perro, un perro. He oído que hasta un gato. ¿Dónde
está? Se acuerda su gato, regresó a
su casa. Dice, ¿cómo llegó a mi casa?
El gato regresó a la casa. Pero una oveja es un animal tonto.
Se sigue extraviando y se va más lejos y más lejos. Así somos
representados nosotros, el pueblo de Dios, como ovejas perdidas. Oveja es un animal indefenso,
impotente contra las fieras. No podemos nosotros, no tiene
garras, no tiene colmillos. Es un animal indefenso. y todos nosotros somos como ovejas
nos descarriamos dice Isaías capítulo 53 versículo 6 nos extraviamos
como ovejas cada uno se apartó por su propio camino nos perdimos
por el pecado y la caída de nuestro padre Adán Y nosotros nos descarriamos. En Adán todos morimos, pero cada
uno de nosotros en particular nos descarriamos desde el vientre. Estamos hablando mentira. Mentira
desde que nacimos, dice Salmos 58, 3. Y si esas ovejas son dejadas para
valerse por sí mismas, para defenderse por sí mismas, para salvarse
por sí mismas o regresar al regresar al pasto, van a perecer, van
a morir. Nunca se salvarán. No tienen
sentido de dirección. Hay un camino que le parece bien
al hombre, y ese camino, ¿cuál es? Es muerte. El fin de ese camino es perdición,
muerte. Así son las ovejas del Señor
Jesucristo. No hay diferencia. perdidos y
no tenemos dirección. Vagamos alejándonos más y más. Ahora, consideremos este punto
la búsqueda del pastor. El pastor deja las noventa y
nueve en el desierto y sale a buscar esa que se perdió. La búsqueda
continúa hasta cuándo? Hasta que la encuentra. No se
da por vencido. Ah, ya busqué. Ya no sigo buscando. No se da por vencido. Ninguna
se va a perder. El pastor busca hasta que encuentra
esa perdida. Él conoce la oveja. Y escuchen
esto. Él sabe dónde está perdido también.
Algunas personas dicen, bueno, tú hablas de la elección de Dios
y tiene que oír el evangelio, pero ¿qué tal esa persona que
está allá en Timbuktu, que nunca ha oído el evangelio? Tú no eres
más justo que Dios y no eres más amoroso que Dios. Si el Señor
Jesucristo escogió a esa persona antes de la fundación del mundo,
Él sabe dónde está porque Él la puso allá en Timbuktu. Y él
va a ir a buscarlo allá en Timbuktu, o va a sacar a esa persona de
Timbuktu, o va a enviar un mensajero a Timbuktu. Sea como sea, él
va a salvar a esa oveja. Por la predicación de la palabra.
La persona con esos argumentos piensa ser más misericordioso,
más justo que Dios. ¡No! En ninguna manera. No son
argumentos de las personas que dicen, eso no es justo, quejándose. ¿Tú quién eres? Dice el apóstol
Pablo. ¿Quién eres? Dios tiene misericordia del que
quiere misericordia y Él se compadece del que se compadece. Él es soberano. Él conoce sus ovejas, las tiene
en su corazón, las tiene escritas en sus manos. El pastor no piensa
en absoluto en las 99, ahí las deja allá en el desierto. El
deseo es por su oveja perdida. Su pensamiento del pastor es,
una oveja mía se me perdió. Él es responsable. El honor de
este pastor como pastor, la honra y el honor y la gloria de este
pastor como pastor, está en la seguridad y el bienestar de esa
oveja. El buen pastor no va a perder
ninguna de sus ovejas. La búsqueda es una búsqueda que
lo absorbe, lo consume, Él va buscando esa oveja hasta que
la encuentra. Es una búsqueda definida, una
oveja en particular, una búsqueda activa. No hay montaña tan alta,
no hay lugar más remoto donde no va a ir a buscar esa oveja.
Hablé de Timbuktu, ni siquiera sé dónde está. Pero siempre se
refiere de ese lugar como un lugar más lejano. Ninguna montaña demasiado alta
o difícil para subir. Ningún precipicio demasiado rocoso. No hay distancia. El pastor va
a tener a su oveja. Él va a perseverar y preservar
a esa oveja. Una búsqueda exitosa. Puedes
imaginar a la oveja. Ahí está por un barranco. ya
está parada la oveja en un barranco y puede ver el rámpago, relámpagos
y rayos del cielo como diciéndole no hay salvación en la ley. Y por otro lado está viendo el
precipicio, dice por poco se resbala mi pie y estoy yendo
al infierno. Pero el Señor Jesucristo con
su brazo poderoso la gracia de Dios levanta y rescata a esa
oveja. Y la pone sobre sus hombros.
La pone sobre sus hombros. No le enderece, dice, a ver cómo
llegas. Él la pone sobre sus hombros
y la lleva hasta casa. Somos guardados por el poder
de Dios mediante la fe. En su encarnación, Cristo vino
por sus ovejas En su vida, él buscó a sus ovejas. En su muerte,
él puso a sus ovejas sobre sus hombros. En su resurrección,
él los llevó. Y en su ascensión, él está en
casa con sus ovejas. Sabemos que todas las ovejas
ahora mismo están con el Señor Jesucristo. Estamos sentados
con él en la gloria. Él los llevó hasta la gloria.
Bueno. Ya se acabó mi tiempo. ¿Qué precioso
es? ¿Qué consuelo es para nosotros?
La oveja, el Señor Jesucristo, el pastor, que va en busca de
su oveja perdida. Acontece que la encuentra, de
ciertos digo que se regocija más por aquella, su oveja que
fue rescatada, que por las noventa y nueve que, según ellos, no
se rescarraron. Así, no es la voluntad de Dios
el padre que uno de estos que está en los cielos, que se pierda
uno de estos pequeños. Qué precioso es eso, ¿Verdad?
No debemos nosotros despreciar aquellos por quien el Señor Jesucristo
vino a dar su vida. Ten cuidado a no tú siéntate acá en lugar alto
y tú siéntate allá en el estrado. Eso es contrario al mensaje de
la gracia.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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