Bootstrap
Cody Groover

En memoria de mi

1 Corinthians 11
Cody Groover March, 6 2016 Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover March, 6 2016

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
en esta noche libre 1 Corintios. 1 Corintios capítulo 11. Vamos a ver lo que el apóstol
Pablo por el Espíritu Santo está enseñando,
corrigiendo, redargüendo a la iglesia de Corinto en el asunto de observar la escena
del Señor. Y quiero que veamos lo que dice
el versículo 17. Pero al enunciaros esto, es decir,
al tratar este tema que sigue, no os alabo, porque no os congregáis
para lo mejor, sino para lo peor. Si no estamos firmes Si no estamos firmes en el evangelio,
si no estamos, si nuestro corazón no está cimentado, arraigado
en la gracia del Señor Jesucristo. Todavía estamos en esta carne
y esta carne le atrae, le atrae la ceremonia, le trae, le atrae
todo lo que puede ver con los sentidos. Y fácilmente podemos
movernos es decir, podemos ser movidos a comenzar cosas que
al momento tal vez parezcan cosas insignificantes o indiferentes,
pero en las cosas de la adoración de nuestro Señor Jesucristo debemos
quedarnos en esto que el Señor Jesucristo nos ha dado. La manera
que Dios ha determinado salvar a su pueblo es por la predicación
de la palabra. Y no debemos apartarnos de esto
buscando otros métodos, tratando de facilitar a la gente perdida,
a los hombres muertos en delitos y pecados, tratando como de echarle
la mano a Dios, tratando de facilitar la conversión de esas almas.
La salvación es obra milagrosa de Dios. Solamente Dios puede
hacer eso. Y cuando nosotros tratamos de
meter mano, lo único que hacemos es pervertir, pervertir el Evangelio. Este servicio tan sencillo como
es, hay personas que no tienen la verdad, dicen, ah, están muy
muertos allá, están muy apagados, no hay avivamiento. Pero escucha,
donde el Evangelio es creído y recibido, donde el Espíritu
Santo está hablando por medio de la palabra de Dios, hay avivamiento,
pero está en el corazón de su pueblo. Y no revolcándose en
los pasillos. Pero el hombre natural solamente
puede juzgar por lo que ve, por lo que oye. Bueno, a lo que voy
es esto. la iglesia de Corinto, ellos
habían recibido del Señor, de los apóstoles, la ordenanza de
recordar al Señor Jesucristo de la manera que Él determinó. Es decir, todos reunidos con
este propósito de recordar al Señor Jesucristo, y obedecer
este mandato del Señor. Hacer esto en memoria de mí. Hacer esto y no lo otro. Hacer esto y nada más esto. Pero la iglesia Corinto, entonces,
empezaron a hacer sus convivencias, podríamos decir. Nosotros tenemos
convivencias, cuando menos cuatro veces al año, donde todos traemos
comida y todos comemos juntos. Y eso es un tiempo de gran bendición
y nos gusta hacer esto. Pero lo que ellos estaban haciendo
es estaban trayendo su comida a la iglesia, al lugar de reunión.
Y el uno tenía mucho y el otro tenía poco. El uno era afluente,
tenía comida, vino, todo. Y el uno estaba comiendo y bebiendo
y el otro un hermano pobre estaba muriéndose de hambre, por decir
así, viendo lo que estaba comiendo el otro y no se lo daba. ¿Se
acuerdan lo que vimos en esta mañana? El Señor Jesucristo dijo,
mirad que no despreciéis a uno de estos pequeños. Van a ver
en este texto que el apóstol Pablo dice, o menosprecien. Ustedes
se están menospreciando con esto que hacen. Cuando se juntan para
supuestamente recordar lo que el Señor Jesucristo ha hecho
por nosotros. Están metiendo esto otro y al
hacerlo están comportándose de una manera muy contraria a la
gracia, muy contraria. Están haciendo distinción el
uno con el otro. Cuando en el reino de los cielos
No hay grandes ni pequeños, todos son salvos por la gracia de Dios.
Bañados en la misma sangre, justificados, vestidos en la justicia del Señor
Jesucristo. Y es por eso que el apóstol Pablo
dice aquí en versículo 17, no se reúnen para lo mejor, sino
para lo peor. Ahora dice, versículo 18, pues
en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, que hay algo muy
importante se están reuniendo como iglesia como cuerpo del
señor Jesucristo si quieres tener tu fiesta invita a los que quieras
invitar y a los que no quieras invitar no los invites tal vez
no tengas suficiente para invitar a 500 personas yo no conozco
a 500 personas y si las conozco no quieren venir a mi fiesta
pero Tal vez no quieras invitar a todas las personas que conozcas. Está bien. Nadie te dice, puedes
tener una fiesta con dos o tres personas. Está bien, es tu fiesta,
hazlo como quieras. Invita, tienes fiesta en tu casa,
invitas a quien quieras y al que no quieras, no invitas. Pero
cuando te reúnes como iglesia, es otra cosa. Cuando se reúnen
como iglesia es cuando estaban haciendo esto. Oigo que hay entre
vosotros divisiones y en parte lo creo. Oigo que hay divisiones
y esto no es, esto no debe ser y esto es lo peor. Cada uno en
la iglesia del Señor Jesucristo es, estoy hablando de los que
creen en el Señor Jesucristo, es Hijo de Dios, amado por el
Señor Jesucristo. Dice, esto lo creo porque es
preciso que entre vosotros haya disensiones. ¿Se acuerdan? Satanás
siembra cizaña donde quiera que haya trigo. Donde quiera que
el Señor Jesucristo siembre su trigo, Satanás viene y siembra
cizaña. Así es que en cualquier iglesia
local, se comprende de personas que creen a Dios y los que pretenden
creer a Dios. Se nos dijo el Señor Jesucristo,
nos dijo, ustedes no traten de arrancarlos, no les incumbe primero
y segundo, ustedes no pueden distinguir quien es el verdadero
y quien es el falso. No pueden distinguir. Él es el
único que sabe. A nosotros nos toca predicar
el Evangelio. Porque es preciso que entre vosotros
haya disensiones para que se hagan manifiestos entre vosotros
los que son aprobados. Una de las maneras que sabes
quién es verdadero creyente es cuando estas divisiones se presentan. ¿Cómo, cómo, cómo responde? ¿Cómo responde a la persona?
Puedes ver la gracia, la gracia de Dios actúa. Esa eficacia actúa en los creyentes. Puedes verlo. Cuando la gracia de Dios está
presente, cuando el Señor Jesucristo está gobernando en el corazón
de su pueblo, esto va a mostrar quiénes son los verdaderos. Es
muy fácil decir, yo creo, cuando todo va bien. Pero es fácil decirle
a una persona, te amo. cuando todo va bien, cuando estás
de acuerdo con lo que yo quiero hacer. Pero deja que alguien
te cruce y a ver si de veras te ama. ¿Verdad? Ahí salen los
colmillos, ahí salen los dientes. Ahí vas a ver si una persona
verdaderamente ama o no. Dice, es preciso que hay entre
vosotros. Hay muchos falsos maestros, falsos
profetas, falsos hermanos Y cuando estos se presentan,
estos falsos maestros y falsos profetas, falsos hermanos se
presentan, tratan de llevar afuera o tratan de hacer división, tratan
de hacer bandos, como le llaman en las escuelas, todos tienen
su pandilla o tienen su grupito, tratan de hacer esto. Estas cosas no suceden como por... o sea, sin que Dios sepa. Porque
dice aquí, es preciso. El Señor envía estas cosas. Envía estas cosas y va a manifestar
quiénes son los verdaderos. Vamos a ver quién es su conducta
es según las escrituras y quién su conducta no es según las escrituras. Ahí se va a ver. y se va a ver
claramente. Es lo que dice el versículo 19.
Pues cuando os reunís vosotros esto es a comer la cena del Señor.
Ustedes se están reuniendo supuestamente para comer la cena del Señor.
Porque al comer cada uno se adelanta a tomar su propia cena. Y uno
tiene hambre y el otro se embriaga. Uno tiene hambre y el otro se
está aborazando. Están haciendo ustedes división.
Están haciendo diferencia. No están mostrando amor. No están
mostrando amor. Si una persona dice, hermano,
yo te amo. Y tiene con qué, pero no le da
lo que necesita su hermano, ¿de qué sirve esa fe? Si alguna persona
dice que tiene Estoy buscándola acá. En Santiago capítulo 2. Versículo 14. Hermanos míos,
¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe? Cree en el
Señor Jesucristo. Ama al Señor Jesucristo. Ama
a su hermano. Y no lo respalda con obras. No
tiene obras. ¿Podrá esa clase de fe salvar
esa persona? Es una fe muerta. Es una fe muerta. Y si un hermano o una hermana
están desnudos o tienen necesidad de mantenimiento de cada día,
en este caso, ahí está el uno comiendo y el otro tiene necesidad
y no le da un taco. Y algunos de vosotros decís,
id en paz, calentados y saciados. Pero no les das las cosas que
son necesarias para el cuerpo. ¿De qué aprovecha? ir y caliéntate. No le das lo que tienes a la
mano para dar. No lo das. Así también la fe,
si no tiene obras, es muerta en sí misma. Y aquí el apóstol
Pablo está diciendo, ustedes se adelantan, hay divisiones
entre ustedes. Y dice en versículo 22, pues
que no tenéis casas en que comáis o bebéis. No tienes casa donde
tú puedes hacer lo que te pegue a la gana. Tienes casa donde
si quieres puedes comer a las 8 de la mañana, a las 9 de la
mañana, a las 10 de la mañana. Puedes comer como pájaro. No
es conveniente. No es conveniente, pero puedes
comer cuanto quieras comer. No es conveniente. La glotonaría
no es conveniente. Pero no estás despreciando a
los hermanos. o menospreciáis a la iglesia
de Dios al hacer lo que estás haciendo, eso es lo que estás
haciendo, menospreciando a un hermano por quien Cristo murió. Menospreciar a los que son salvos
es menospreciar al Salvador. Menospreciar a los redimidos
es despreciar o menospreciar al Redentor. Y avergonzáis a
los que no tienen nada ¿Qué os diré? Os alabaré en esto no os
alabo. Esto no es la cena del Señor.
Quítense eso de la mente. Eso que están haciendo está mal. Es división y Dios corrige a
su iglesia. Dios corrige a su iglesia cuando
su iglesia, sus miembros de su familia se comportan de una manera
contraria al Evangelio. Recuerden Hay del mundo por quien
vienen los tropiezos, le fuera mejor que se colgara una piedra
en molino de asno y fuera echado en el mar. Las personas que no
son los creyentes, que no son los hijos de Dios, ¿cuál es el
castigo para ellos? Fuego eterno. Infierno eterno. Pero Dios no deja a sus hijos
sin corrección. A los que ama, Él corrige. Y
en este caso, en el capítulo 11 de Corintios dice, por lo
cual versículo 30, hay muchos enfermos y debilitados entre
vosotros. Tienen aflicciones y muchos,
Dios ya los sacó de este mundo. Muchos duermen por esta razón. Dios ya los corrigió y los sacó.
No son perdidos eternamente, su alma no es perdida. pero él
no va a permitir que causen tropiezo en su iglesia, aquí en la tierra.
Si pues nos examinasen nosotros mismos, no seríamos juzgados,
mas siendo juzgados somos castigados por el Señor para que no seamos
condenados con el mundo. Así que hermanos míos, cuando
os reunís a comer, esperaos los unos a los otros. Y si alguno
tuviera hambre, coma en su casa para que no os reunáis para juicio.
Las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere. Bueno,
el apóstol Pablo entonces dice, en esto no os alabo. Y luego
en el capítulo 11, versículo 23, comienza el apóstol Pablo desde
el 23 al 26 a otra vez establecer lo que es la cena del Señor.
El Señor Jesucristo nos ha mandado tres cosas, dos cosas que son
muy claras, bautismo. Todo aquel que creyere y fuere
bautizado será salvo. Ese es uno de los mandamientos
del Señor Jesucristo, de ser bautizado, de identificarse con
Él, confesarlo a Él, en identificarse con Él en su muerte, su sepultura
y su resurrección. Esto es mandamiento del Señor
Jesucristo. El segundo es este de la Cena del Señor que no imparte
ninguna de estas ordenanzas del Señor Jesucristo imparten gracia. Es decir, te meten al cielo. El bautismo no salva a nadie. El bautismo es un símbolo. de aquello que Dios ya es una
confesión de fe. Esta es la confesión de fe. Personas
pueden sumergirse todo lo que quieran, pero si no creen, no
son salvos. La fe es don de Dios. Es obra de Dios. Y cuando Dios
hace esta obra, la persona va a confesar lo que Dios ha hecho
en su corazón. Está confesando que cuando Cristo
murió, yo morí. Que cuando Cristo fue sepultado,
yo fui sepultado. Y cuando Cristo resucitó, yo
resucité con Él. Esta es mi esperanza. El segundo
es la ordenanza de la cena del Señor, porque todos somos olvidadizos. ¿Se acuerdan? Esta mañana vimos
las ovejas, que son animales tontos. Además de eso, somos
olvidadizos. Siempre nos olvidamos. Siempre
nos olvidamos. Y aquí el Señor Jesucristo con
este sencillo, esta ordenanza sencilla, nos trae a recordar
su obra, nos trae a recordar su muerte. Y es una figura de
la fe en el Señor Jesucristo. El justo por la fe vivirá, nos
dice la palabra de Dios. Esto está hablando del Señor
Jesucristo y de aquellas personas que son justas en Cristo. Vivimos
por la fe de Cristo. Vivimos creyendo en Cristo, confiando
en Cristo. Y el Señor Jesucristo habla de
la fe como comer y el beber, comer su carne y beber su sangre. Es simbólico. Ahora, Aquí entonces
el apóstol Pablo primeramente establece que esto que él está
diciendo a la iglesia es algo que recibimos del Señor. Yo recibí
del Señor lo que también os he enseñado. Esta no es la ordenanza
de la iglesia. Esta es la ordenanza del Señor
Jesucristo. Es lo que Él ha dejado. Es mandamiento
de Él. No es sugerencia de Él. No es sugerencia del Señor Jesucristo. Es la cena del Señor. Y el Señor Jesucristo dice, come. Y el Señor Jesucristo dice, bebe. En memoria de mí. Come en memoria,
bebe en memoria de mí. Es la cena del Señor, no es la
cena de la iglesia. La iglesia no la despacha. Nosotros
no estamos poniendo el pan en la boca de ninguna persona. No
estamos poniendo el vino en la boca, los labios de ninguna persona.
Cada uno debe tomar. Cada uno debe extender la mano
y tomar por sí mismo. No despachamos. No despachamos
la cena del Señor. Muchas, muchas iglesias erróneamente
utilizan, y también no solamente las iglesias, aún la misma persona. yo creo que porque han sido influenciados
por mala doctrina, piensan que no puedo tomar la cena del señor
porque soy pecador. Cuando dice el apóstol Pablo,
examínese cada uno a sí mismo, ellos empiezan inmediatamente,
el hombre natural, ¿qué es lo que piensa el hombre? Me voy
a examinar. ¿De dónde me voy a examinar? A ver, ¿qué voy a
examinar de mi vida? ¿Leí capítulos esta semana? ¿Cuánto tiempo pasé en oración
esta semana? ¿Estoy consciente de pecados? ¿Soy gran pecador o ofendí a
una persona? Empieza la persona, su mente,
esa es la mente carnal, de alguna manera tratar de hacerse digno
de eso que Cristo ha hecho. No somos dignos de la muerte
del Señor Jesucristo. Nadie es digno de esto. La persona
que piensa que es digno, ah, ya me preparé, ya hice mi parte,
ahora puedo tomar, esa es la persona que no es digna. Porque
la salvación es por gracia. Bueno, el apóstol Pablo, entonces,
primeramente nos dice cómo es que él lo está enseñando por
revelación del Señor Jesucristo. Yo lo que estoy enseñando lo
recibí directamente del Señor. El Señor Jesucristo es el autor.
Y cuando lo estableció el Señor Jesucristo la noche que fue entregado,
ustedes se acuerden, y esto es importante, la noche que fue
entregado estaban celebrando la Pascua. Cristo Jesús celebró
la última Pascua. según el Antiguo Testamento.
Y después de esto, él murió en la Cruz del Calvario y ya no
celebramos la Paz. Cristo es nuestra Paz, que fue
sacrificado por nosotros. Él es el cumplimiento de esa
Paz. Él es el cumplimiento. Pero cuando
fue establecido la Paz allá en Éxodo, cuando fueron librados
el pueblo de Israel de la servidumbre allá en Egipto, Dios envió plagas
en la tierra de Egipto, ¿se acuerdan? Bueno, la última de estas plagas
era que todo primogénito en la tierra iba a morir. Y Dios le
dijo al pueblo de Israel que cada uno debía tomar un cordero,
separarlo, examinarlo por cuatro días, y luego cada familia, según
el número de la familia, debía sacrificar ese cordero, debían
tomar la sangre de ese cordero y con un hisopo poner la sangre
sobre los postes y el dintel, la puerta, debían estar adentro
de la casa, debían estar vestidos listos para salir, listos para
viajar y debían comer todo el cordero, no debía quedar nada
del cordero, debían comerlo con hierbas amargas, debían comerlo
con pan sin levadura, no había, no podía haber levadura en la
casa, no podía haber levadura en la casa. Bueno, así fue instituido
la Pascua. Y cuando el Señor Jesucristo
estaba celebrando la Pascua, lo único que había en ese lugar,
en ese aposento, era vino, verdadero vino, no jugo huelches, no jugo
de uva, era vino, vino verdadero. Y pan, pan sin levadura. La levadura es un emblema de
el pecado, del mal. Y recuerden, debemos saber esto,
que esto es algo, el jugo de uva tiene levadura en sí mismo. No es hasta que se convierte
en vino que esa levadura se muere. Esa levadura se muere. Bueno,
el pan, lo más importante de esto es el pan que representa
el cuerpo del Señor Jesucristo, el eterno Hijo de Dios que vino
a este mundo y fue hecho carne de nuestra carne, hueso de nuestro
hueso. Él es hombre verdadero, pero él no tuvo pecado. Él no
conoció pecado. Él no hizo pecado. Esto es el
cuerpo, representa el cuerpo, es por eso que el pan no tiene
levadura, representa el cuerpo del Señor Jesucristo. Su cuerpo
que fue preparado. Y el vino, el vino representa
su sangre que fue derramada en la cruz por su pueblo. Y Nada se dice en este pasaje y
nada se dice aún cuando el Señor Jesucristo instituyó la cena. Nada se dice de esa doctrina
de transubstanciación. La doctrina de transubstanciación
es esa doctrina que enseña que al momento de hacer, decir las
palabras, que misteriosamente, milagrosamente, ese vino se vuelve
literalmente la sangre de Cristo. y ese pan se vuelve literalmente
el cuerpo de Cristo. Cristo murió una sola vez y con
un solo sacrificio hizo perfectos para siempre a los santificados.
No estamos haciendo un sacrificio. No estamos ofreciendo nuevamente
la sangre del Señor Jesucristo. Él ofreció su sangre una vez.
Entró al lugar santísimo, no lugar hecho con manos de hombre,
sino en el lugar santísimo, el cielo mismo. El pan y el vino
no se convierten entonces en el cuerpo y la sangre de Cristo,
sino solamente representan el cuerpo y la sangre del Señor
Jesucristo. Dijo el Señor Jesucristo, haced
esto en memoria de mí. Si tienes una memoria de algo,
es porque en un entonces lo supiste. No sé si lo dije bien. Para que
tú puedas recordar algo, tiene que haber un tiempo que lo conociste.
¿Verdad? Recuerdo esto. Esto significa
que en algún tiempo lo supiste, se te olvidó y lo estás recordando. ¿Verdad? Recuerdo. Haced esto
en memoria de mí. Recuérdame a mí. No podemos acordarnos
de algo que nunca hemos sabido, así como no podemos regresar
de un lugar donde nunca hemos ido. No podemos regresar de un
lugar donde nunca hemos ido. El Señor Jesucristo dijo, Haced
esto en memoria de mí. Partió el pan. Hacer esto en
memoria de mí, para que tengamos fresca en la mente el sacrificio
de nuestro Señor Jesucristo por nuestros pecados. Acuérdate,
sabiendo que no fuimos rescatados con cosas corruptibles como el
oro y la plata, sino con la sangre preciosa. Saben, la sangre, no
es la cantidad de sangre que fue derramada en la cruz, lo
que... ¿Cuánto tiene el cuerpo? ¿Cuánta sangre tiene? ¿Cuántos
litros tiene? ¿Cuatro litros tal vez? Cinco
litros. No es la cantidad de la sangre,
sino la sangre de quién. Es la sangre de Dios. La sangre
de Dios. Debe ser observado cada vez que
la congregación, la iglesia, se reúne para esto. No nos dice
tiempo especificado. Pero debe ser hecho recordando
su muerte. Recordamos que el eterno Hijo
de Dios vino a este mundo. Tomó carne de nuestra carne y
hueso de nuestro hueso. Tenía que ser hombre. Tiene que ser hombre, porque
la ley, los requisitos de Dios fueron dados, la ley fue dada
al hombre. Así es que un hombre tiene que obedecer, tiene que
satisfacer. Tú y yo nunca podemos, nunca
lo hemos hecho. La ley solamente nos maldice.
Pero el Señor Jesucristo en ese cuerpo de su humanidad, él siendo
Dios es hombre verdadero y en su humanidad él obedeció la santa
ley de Dios a perfección. Y luego ese cuerpo, ese cuerpo
santo fue llevado a la cruz y ahí nos dice la palabra fue molido,
molido. Fue desfigurado su parecer. No para que nosotros le tengamos
lástima, Esto lo hizo porque esto es lo que nosotros merecemos.
Es el castigo de Dios. Y la muerte en su cuerpo, la agonía
en su cuerpo no comienza a mostrar la agonía que sufrió el Señor
Jesucristo en su alma. La agonía más grande que sufrió
el Señor Jesucristo la sufrió en su alma. En su espíritu. Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has desamparado? Esa es la agonía más fuerte,
el de ser separado de Dios. El vino representa su sangre.
Sin el derramamiento de sangre donde dice la palabra de Dios,
no hay remisión de pecados. Y el hecho de que los dos elementos
están separados nos habla de muerte, ¿verdad? Si tienes el
cuerpo acá y la sangre de ese cuerpo está acá, hay muerte. La vida del cuerpo, la vida de
la carne, está en la sangre. Cuando separas los dos, habla
de muerte. Y es lo que nos está recordando
aquí el Señor Jesucristo. Ahora, versículo 27 dice, de
manera que cualquiera que comiera este pan o viviera de esta copa
del Señor indignamente. Como dije, ¿qué significa comer
indignamente? Indignamente en el contexto En
el contexto significa dos cosas. Una persona es indigna cuando
no está recordando porque nunca ha sabido. Una persona dice el
Señor, haced esto en memoria de mí. ¿Qué tal si no sabes?
No lo hagas. Haced esto en memoria de mí.
Es decir, si no te acuerdas. Es decir, si Dios no se te ha
revelado. Si no has creído en el Señor
Jesucristo, si no moriste con el Señor Jesucristo allá en la
cruz, si no fuiste sepultado con Él, si no fuiste levantado
con Él, ¿qué vas a recordar? Nunca has estado allá. Entonces,
estás comiendo indignamente, ¿verdad? No se trata de nada,
sino solamente la fe. Estoy creyendo en el Señor Jesucristo, No si yo creía hace cinco años
o hice mi profesión de niño, estoy creyendo ahora. Tal pecador como soy, estoy consciente
de mi pecado. Mis pecados están siempre delante
de mí. Pero yo, no obstante, vengo al
Señor Jesucristo. Estoy confiando en Él ahora.
Eso es lo que está diciendo el Señor Jesucristo. Si piensas
que eres digno, no eres digno. Eso es en el contexto. Cualquier
persona que no puede recordar lo que el Señor Jesucristo hizo,
no lo debe hacer. ¿Verdad? Eso es comer indignamente. Porque una persona puede comer
la cena del Señor y eso no lo va a salvar. No le va a impartir
ninguna gracia. Y también en el contexto comer
indignamente es menospreciar, es menospreciar a los hermanos. Porque si nosotros creemos a
Dios, entonces el amor de Dios ha sido derramado en nuestros
corazones y como dice 1 Juan capítulo 5, todo aquel que es
engendrado de Dios ama al que ha sido engendrado por él. Noten versículo 1, 1 Juan 5,
1. Todo aquel que cree que Jesús
es el Cristo. Bueno, eso es lo que estamos
confesando, ¿verdad? Que creemos que Jesús es el Cristo. Eso es lo que estamos confesando.
Bueno, la razón por la que crees es porque eres nacido de Dios.
Dios te dio vida. Por la predicación de la palabra,
por el Espíritu Santo. Y todo aquel que ama, Alejandro,
se da por hecho. Si eres nacido de Dios, amas
a Dios. Y todo aquel que ama a Dios que
engendró, ama también al que ha sido engendrado. Todo aquel
que ama a Dios, ama al Señor Jesucristo. Dice un musulmán, yo amo a Dios,
pero no amo a Cristo, a Jesús. No ama a Dios. Nadie puede honrar
al padre si no honra al hijo. Nadie puede honrar. Dios solamente
se ha manifestado en el hijo, en el Señor Jesucristo. Toda la plenitud de la Deidad
está corporalmente en el Señor Jesucristo. En esto conocemos que amamos
a los hijos de Dios cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. que os améis los unos a los otros
como yo os he amado. En esto conocemos que somos hijos
de Dios cuando amamos a Dios. No dice en esto conocemos que
somos hijos de Dios cuando amamos a los hijos de Dios, cuando amamos
a Dios y guardamos sus mandamientos. Si amamos a Dios y guardamos
sus mandamientos, ¿qué vamos a hacer? Vamos a amarlos unos
a los otros. imposible que no sea así. El
amor de Dios es derramado en el corazón de su pueblo de tal
manera que se ama el uno al otro. En otras palabras, no desprecia
a su hermano. No menosprecia a su hermano.
Al contrario, lo levanta. Entonces, cualquier persona que
come indignamente es esa persona que se cree más que el otro. Esa persona que está juzgando
que éste es ciudadano de segunda. Este no merece el mismo trato
que yo soy alguien más que él. Eso es horrendo, es horrible
en la iglesia. No debe estar ahí. Cuando veas
eso, sabes que la gracia de Dios no está allá. Beber y comer indignamente, entonces,
primeramente es cuando no puede recordar, y segundo,
cuando desprecia. ¿Pero qué entonces es examinar? Será culpado el cuerpo
y la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno
a sí mismo y coma así del pan. Pruébese
cada uno a sí mismo. Bueno, aquí está el punto de
la prueba. vean lo que dice según el corintios capítulo 3 aquí
está el punto de la prueba es ninguna otra cosa más que ésta no si ya leí tantos capítulos
y así tengo suficiente estoy arrepentido suficiente que es
versículos 5 según el corintios 13 5 examinaos a vosotros mismos
no examines a otro No somos jueces. No examines, examina a cada uno. Nos examinamos a nosotros mismos.
Si estáis en la fe. Hay una sola fe. Hay un solo
evangelio. Examínate a ti mismo. Estoy en
la fe. Estoy creyendo a Dios. Estoy creyendo el testimonio
de Dios acerca de su hijo Jesucristo. Estoy creyendo. Estoy confiando
únicamente en él. Estoy confiando en su sangre
para quitar todos mis pecados. Es esa tu confianza. Entonces
come, porque esa es la fe de los escogidos de Dios. Estás
confiando únicamente en la sangre del Señor Jesucristo como toda
la paga de tus pecados. Entonces bebe, porque esa es
la fe de los escogidos de Dios. Come. están comiendo, bebiendo
del Señor Jesucristo. Él es nuestra vida. Él es nuestra
fuerza. Examinaos a vosotros mismos si
estáis en la fe. Hay una sola fe. Probamos a vosotros
mismos o no os conocéis a vosotros mismos que Jesucristo está en
vosotros a menos a que estéis reprobados. Tenemos el testimonio. Si crees en el Señor Jesucristo,
tienes un testimonio en ti mismo. El Espíritu Santo. El que no
tiene el Espíritu de Cristo no es de él. Tienes un testimonio
en ti mismo. Si tienes este testimonio en
ti mismo, tú sabes que Cristo está en ti. Él es la esperanza
de gloria. No es Cristo en un diploma, que
tú tengas tu certificado de membresía en una congregación, o que tengas
tu foto y tu diploma de cuando fuiste bautizado. Más vale que
cuando vengamos delante del trono en el día final, tengamos más
que un papel que diga que fui bautizado tal día en tal año. Cristo en ti es la única esperanza.
Cristo en ti es la única esperanza. No lo que dicen otras personas
o los papeles y los documentos que tengan. Personas quieren
tener, no es cosa chistosa, a los religiosos les gusta tener certificados. Están pidiendo certificado de
bautismo, certificado de eso, certificado de membresía. Si solamente tenemos un papel
donde dice eres miembro de la congregación acá, ¿de qué sirve
eso? Es mejor que estés escrito en
el corazón, ¿verdad? Mejor que estés escrito en el
corazón de los miembros de esta congregación y no en un papel. Estás confiando. ¿Conoces a Cristo? ¿Sabes quién Él es? Eso es básico,
¿verdad? Es básico la fe. Él es Dios. ¿Conoces lo que Cristo hizo?
Es el Dios hombre. ¿Sabes lo que Él hizo? Él quitó
el pecado de su pueblo. Llamará su nombre Jesús porque
Él salvará a su pueblo de sus pecados. ¿Sabes por qué sufrió? Para salvar a su pueblo. La ira
de Dios cayó sobre él. Al que no conoció pecado por
nosotros, Dios lo hizo pecado. Para que nosotros seamos la justicia
de Dios. ¿Estás confiando en el que está
sentado ahora sobre el trono? Esta es la fe de los escogidos
de Dios. Entonces, determina esto. Determina esto que es estás examinando
esto, pruébese cada uno a sí mismo y dice, coma. Eso es lo único. No dice, pruébese
cada uno a sí mismo y si tienes mucha fe, come. No, pruébese. Estás creyendo, estás confiando
en el Señor Jesucristo, come. Es un mandato del Señor. Recuerda. Si poco recuerdas, pero recuerdas.
Come del pan y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente
sin discernir el cuerpo del Señor. Sin discernir el cuerpo del Señor. No está discerniendo el cuerpo
en el pan. No está discerniendo el cuerpo.
Está discerniendo el cuerpo del Señor Jesucristo. en aquí está
Cristo. Cristo es su iglesia, ¿verdad?
¿Dónde está Cristo aquí en la tierra? En su iglesia. Y si yo digo que creo en el Señor
Jesucristo y no estoy discerniendo que si yo, si yo voy a hacer
algo por Cristo aquí en la tierra, ¿a quién se lo voy a hacer? A
mis hermanos en Cristo Jesús. ¿Verdad? ¿Qué necesita Dios de
mí? Dios no necesita nada de mí,
¿verdad? Dios no necesita nada de mí. Pero si yo voy a ser de
servicio al Señor Jesucristo, ¿a quién tengo que servir? A
su cuerpo, aquí en la tierra. Bueno, dice versículo 30, por
lo cual, hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros
porque no están discerniendo el cuerpo. porque no están discerniendo
que somos miembros los unos de los otros y están despreciándose
los unos a los otros y el Señor está corrigiendo a su iglesia. Hay muchos enfermos y debilitados
entre vosotros y muchos ya salieron de este mundo. Si pues nos examinásemos a nosotros mismos no seríamos
juzgados. ¿Estás despreciando a tu hermano?
No lo hagas. Pide perdón. Tu hermano te va
a perdonar. Tu hermano en Cristo Jesús te
va a perdonar. Si nos examinásemos a nosotros
mismos, no seríamos juzgados. Más siendo juzgados, somos castigados
por el Señor para que no seamos condenados con el mundo. Así
que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos
a otros. Si alguno tuviera hambre, coma
en su casa para que no reinase para juicio. Las demás cosas
las pondré en orden cuando yo fuere." ¡Qué preciosa verdad
es esta figura de la Cena del Señor!
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.