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Cody Groover

Casi persuadido

Acts 26:24-32
Cody Groover February, 28 2016 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover February, 28 2016

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Pido que abran sus Biblias nuevamente
al libro de Hechos capítulo 26. Tuve esa lectura larga al principio. Y vamos a hablar en este texto.
El apóstol Pablo estaba hablando al rey Agripa. Estaba testificando
delante del rey Agripa. Agripa era un rey un hombre de
riqueza, un hombre de poder, un hombre respetado. Era rey
sobre Judea. Por ser rey sobre Judea, él tenía
entendimiento de todas las cosas de los judíos. Agripa era un
hombre religioso, era un hombre que pensaba, tenía pensamientos
profundos y era un hombre religioso. Había adoptado los principios
de la religión judía, es decir, era un prosélito. Había confesado
su fe en las escrituras del Antiguo Testamento. Este hombre disfrutaba
de un gran privilegio, un raro privilegio. Él oyó al hombre
de Dios, él oyó al apóstol Pablo predicar el Evangelio en el poder
del Espíritu Santo. Él oyó a este hombre y él estaba
convencido de la veracidad del mensaje del apóstol Pablo el
apóstol Pablo dijo yo sé que crees yo sé que tú crees esto
son cosas son hechos son hechos como dicen de la vida real esto
no se hizo en un rincón tú sabes que esto es así lo que estoy
diciendo pero cuando llegó la hora cuando le llegó la hora
a Agripa. En vez de clamar a Dios, en vez
de creer el testimonio de Dios acerca de su hijo Jesucristo,
él vaciló entre dos opiniones. Cuando Dios habló por decir así,
Agripa tapó los oídos. Tapó los oídos para no oír a
Dios. Según sus propias palabras de
Agripa, Casi, casi estoy persuadido a ser cristiano. Casi me persuades, Pablo, a ser
cristiana. En estos versículos que tenemos
aquí en Hechos capítulo 26, comenzando en el versículo 24, el Espíritu
Santo presenta a este rey Agripa ante los ojos de cada uno de
nosotros. Nosotros tenemos un alma eterna. un alma eterna y estamos yendo
a la eternidad. Cuando cerramos los ojos por
última vez en este mundo, estaremos en la eternidad. Y así como salgas
de este mundo, así vas a estar por toda la eternidad. Hoy es
el día de salvación. A gripa vino la palabra de Dios
a él y él tapó sus oídos. el taposo se dio por poco me
persuades a ser cristianos y aquí el espíritu santo entonces nos
presenta a gripa este hombre privilegiado este hombre que
conocía las escrituras era un prosélito de la religión judía
nos muestra como una advertencia saben los los faros que hay en
las islas allá en mar abierto son como una advertencia a las
naves que van cruzando de noche cuando ven las luces de los faros
dicen no te vayas a ir por allá te vas a dar contra el arrecife
advierten aquí hay arrecife, aquí hay peligro y aquí hay peligro
aquí hay peligro a todas las almas que están rumbo a la eternidad
todas las almas que dicen bueno yo no voy a recibir, no voy a
creer. Mañana, mañana. Como en los días de Elías, los
judíos, la nación de Israel estaba vacilando entre dos opiniones,
y Elías dijo, por fin, ¿hasta cuándo van a estar ustedes vacilando
entre dos? Si Dios es Dios, sírvele. Si
Baal es Dios, sírvelo a él. decide. Pero van a continuar en su rebelión. Una persona puede decir, bueno,
casi estoy persuadido, pero casi estar persuadido es estar completamente
perdido. Este hombre rico, ¿se acuerdan?
Quiero que vean allá en Marcos, Marcos capítulo 12. vino al Señor Jesucristo y el
Señor le hizo una pregunta en Marcos capítulo 12 versículo
34 pero este hombre vino y le preguntó versículo 28 acercándose
a uno de los escribas de los que había oído disputar
y sabía que les había respondido bien, le preguntó, ¿cuál es el
primer mandamiento de todos? Jesús le respondió, el primer
mandamiento de todos es, oye Israel, el Señor nuestro Dios,
el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con
todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con
todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
Y el segundo es semejante, amarás a tu prójimo como a ti mismo.
No hay otro mandamiento mayor que estos. Entonces el escriba,
le dijo, bien maestro, verdad has dicho que uno es Dios y no
hay otro fuera de él. Y él, amarle con todo el corazón,
con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al
prójimo como uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús entonces, viendo que había
respondido sabiamente, le dijo, no estás lejos. del reino de
Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle,
no estás lejos, pero estar cerca no es estar adentro. No estás
lejos, pero todavía estás afuera. ¿De qué les servía a las personas
que estaban cerca del arca cuando vino el diluvio? Podían haber
estado sobre el arca. Podían estarse colgando del arca.
Pero todos los que no estaban adentro del arca, perecieron.
Perecieron. Bueno, no estar en el reino es
estar del todo afuera. Y si una persona continúa así
como este hombre del que estamos viendo, entre dos opiniones,
por poco me persuades. Bueno, ¿por qué no estás persuadido? Por poco me persuade. Vamos a
ver en un momento. ¿Por qué era por poco estaba
persuadido? Si una persona sigue jugando
con esto, Dios no juega. Un día va a llegar su destrucción
y va a ser destrucción completa. Tenemos que entrar a la puerta
de la misericordia mientras busca a Jehová, mientras está
cerca, dice la palabra de Dios. Tenemos que buscarle. Hoy es
el día de salvación. No debemos nosotros jugar con
esto. ¿Qué es un cristiano? Vamos a ver nuestro texto. Versículo 28. Entonces Agripa
dijo a Pablo, por poco me persuades a ser cristiano. Quiero que veamos
tres cosas. ¿Qué es persuadir? ¿Qué es ser
un cristiano? ¿Y por qué por poco está persuadido? Primero, ¿qué es un cristiano?
Una persona que es cristiano es una persona que ha sido escogido
por Dios. Una persona que ha sido escogido
por Dios es una persona que es seguidor de Cristo, es una persona
que Cristo es su Señor, es como Cristo. Es decir, es seguidor
de Cristo. Eso es lo que significa cristiano. Y en realidad nada en este mundo
puede ser llamado verdaderamente un cristiano, sino la iglesia
verdadera del Señor Jesucristo, el pueblo escogido de Dios. Estos son los verdaderos cristianos.
Muchos van bajo ese nombre y no son cristianos. Ustedes saben
eso. Muchos tienen ese nombre de cristianos y no están siguiendo
a Cristo. Tampoco fueron escogidos por
Dios. Tampoco Cristo murió por ellos.
Simplemente tienen el nombre de cristianos, pero no creen
a Dios. Pero un cristiano es una persona
que ha sido escogido por Dios. Está siguiendo al Señor Jesucristo. Y eso es lo que significa ser
un cristiano. Pablo nos dice en versículo 18
de este texto que es ser un cristiano. Si ustedes ven allá en versículo
18, para que abra sus ojos, para que se conviertan de la tinieblas
a la luz, de la potestad de Satanás a Dios, para que reciban por
la fe que es en mí perdón de pecados y herencia entre los
santificados. Pueden ver todas las cosas que
describen un cristiano en ese versículo. Primeramente, un cristiano
es una persona que sus ojos han sido abiertos. Por naturaleza,
el hombre está ciego. Está ciego a la gloria de Dios,
está ciego a las cosas espirituales. Pero un cristiano es una persona
que ha sido enseñado por Dios. Sus ojos han sido abiertos para
conocer la verdad. el hombre ha creído la mentira
y está en la mentira pero cuando Dios enseña a un hombre enseña
la verdad en Juan capítulo seis versículo cuarenta y cuatro nos
dice esto el Señor Jesucristo y serán todos enseñados por Dios
eso es un cristiano una persona que ha sido enseñado por Dios
es decir sus ojos han sido abiertos Juan capítulo seis Versículo
44. Juan 6, 44. Ninguno puede venir a mí, dijo
el Señor Jesucristo. Ninguno tiene la habilidad. No
está diciendo ninguno tiene permiso. No está diciendo no tiene permiso.
Está diciendo no tiene la habilidad, porque está muerto. ninguno puede
venir a mí si el padre que me envió no le trajere y yo le resucitaré
en el día postrero escrito está en el antiguo testamento en los
profetas y serán todos enseñados por dios así que todo aquel que
oyó al padre y aprendió del padre viene al señor jesucristo todo
aquel que oyó al padre y aprendió de él, viene a mí, dijo el Señor
Jesucristo. Así como nuestro texto dice entonces
para que abra sus ojos, porque es enseñado de Dios, entonces
el creyente, todos los verdaderos cristianos tienen la mente de
Cristo. Somos enseñados para entender
las cosas espirituales. No podemos ver el reino de los
cielos, no podemos entender el reino de los cielos, Las cosas
que son espirituales son cosas extrañas. Esto es un libro, es
un misterio hasta que Dios te da ojos para ver a Cristo. Estás
leyendo la Biblia y es un misterio hasta que Dios te abre el entendimiento. Es un cristiano, la persona que
ve a Cristo. Si quieren ver allá en 1 Corintios,
el apóstol nos dice exactamente esto. En 1 Corintios capítulo
2, versículo vamos a leer desde el dos y nosotros
no hemos recibido el espíritu del mundo sino el espíritu que
proviene de dios el espíritu santo para que sepamos lo que
dios nos ha concedido dios nos ha concedido en la eternidad
su gracia y todo lo que eso significa Somos recipientes de la gracia
de Dios desde la eternidad, antes de la fundación. Y Dios nos ha
dado su Espíritu, el Espíritu Santo, para que sepamos, de otra
manera no lo podemos saber, lo que Dios nos ha concedido, lo
cual también hablamos, no con palabras enseñadas, por sabiduría
humana, sino las que enseñan el Espíritu Santo, acomodando
lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre en su naturaleza,
el hombre natural no puede ver, no percibe, no entiende las cosas
que son del Espíritu de Dios, porque para esa persona, para
él, son locura, las cosas espirituales son locura. Y no las puede entender
porque se han de entender o ver espiritualmente, dice. Se han
de discernir espiritualmente. En cambio, la persona que ha
nacido de Dios, el espiritual, entiende, juzga, es lo que significa
entiende todas las cosas. Entiende, pero él no es entendido
o juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente
del Señor? ¿Quién conoció la mente ¿Cuál
es el propósito de Dios en esta creación? Los filósofos están
debatiendo esta pregunta. ¿Cuál es mi razón de existencia?
Y nunca llegan a la respuesta. ¡Cristo! ¡Cristo! Esa es la respuesta. ¿Quién conoció
la mente del Señor? ¿Quién la instruirá? Mas nosotros
tenemos la mente de Cristo. Así es que un creyente Un cristiano
es una persona a quien Dios le ha dado ojos para ver, le ha
abierto el entendimiento para entender las cosas espirituales. Y número tres, un cristiano es
una persona que ha sido enseñado por Dios a reconocerse a sí mismo. A la luz de Cristo nos vemos
nosotros mismos. ¿Quién somos? A la luz de Cristo. ¿Saben? Dijo el apóstol en Gálatas
6, 14. Lejos esté de mí gloriarme, sino
en la cruz de Cristo Jesús. Es en la cruz de Cristo Jesús
que vemos la verdad de quién es Dios. Allá en la cruz vemos
todos los atributos de Dios manifestados, magnificados. Ahí vemos el amor
de Dios. Ahí vemos la justicia de Dios.
Dios es justo. Dios va a castigar el pecado
donde quiera que lo haya. Y cuando fue hallado en su Hijo,
La ira de Dios cayó sobre él. Dios es justo. Dios es amor. Mira qué tal amor de Dios. De tal manera amó Dios a su pueblo
perdido, al mundo de pecadores, su pueblo escogido. De tal manera
amó Dios. ¿Qué ha dado a su Hijo? A su
Hijo amado, para que todo aquel que en él crea no se pierda,
más tenga vida eterna. Ahí vemos la justicia de Dios.
Dios es justo. Vemos la santidad de Dios. No
podemos entender lo que es la santidad aparte de verlo en la
cruz del cabaret. Entonces vemos todos los atributos,
la misericordia de Dios. Pero vemos a ti también la verdad
del hombre. La verdad del hombre. Si usted
pudiera mirar todos mis pensamientos y todas mis obras que yo he hecho. yo estaría tan avergonzado yo
oí esto y es verdad, tengo que repetirlo yo estaría tan avergonzado
que no podría mirarles a las caras todos somos hipócritas
pretendemos, ponemos fachada y si yo pudiera mirar todos los
pensamientos que tú tienes si Dios te ha hecho saber quién
eres todos los pensamientos y todas las acciones dirías no ya no
te quiero ver la cara no me estoy tan avergonzado que no puedo
dar la cara pero saben que si pudiera saber todo acerca de
mí eso no contaría la verdad del hombre no contaría la verdad
del hombre la verdad del hombre la encuentras en la cruz del
calvario que tan malo es el hombre que tan pecador es el hombre
Ahí está el Señor Jesucristo, el santo ser, el que sólo fue
haciendo bien. Y cuando Dios entregó a la voluntad
perversa del hombre, Dios entregó a su Hijo para hacer con su Hijo
lo que ellos quieran. Estoy hablando de nosotros mismos.
¿Qué hicimos? Crucifícalo, fuera con Él. ahí está la verdad de lo que
está aquí. Esa es la verdad del hombre.
Así es que por malo que pienses que eres, todavía no sabes la
verdad. La verdad se ve en la cruz de
Cristo Jesús. Nos enseña Cuando vemos a Cristo
Jesús, cuando Dios nos da entendimiento, nos abre los ojos, nos da entendimiento,
vemos quien es Dios y nos vemos a nosotros mismos. Nos enseña
el Señor Jesucristo a venir delante de Él confesando nuestros pecados.
Gracias sean dadas a Dios, el Evangelio comienza con eres perdonado. Todos tus pecados han sido perdonados. Ese es el verdadero Evangelio.
Ese mensaje falso de la religión dice al hombre, haz esto, haz
lo otro, haz esto acá, deja de hacer eso o aquello, deja de
hacer lo otro, y cuando llegues allá al cielo, Dios te va a perdonar. Eso no son buenas nuevas. No. primero porque no hay salvación
en tus obras pero el evangelio declara al pobre pecador habla
al corazón de mi pueblo dile a voces que su tiempo es cumplido
que doble de ha recibido de la mano de jehová por todos sus
pecados tus pecados son perdonados ahí está el inicio verdad Pero
nos enseña la palabra de Dios a confesar nuestros pecados,
que somos pecadores. De hecho, Cristo Jesús solamente
vino a salvar a pecadores. Hay algunos que se creen justos. Y pena, porque no son salvos. Cristo vino a salvar a pecadores
de hueso colorado. hecho y derecho. Un pecador es
una persona que sólo pecar hace, sólo eso puede hacer, pecar. Todas mis obras, aún mis obras
de justicia son delante de Dios trapo de inmundicia. Eso nos
enseña, si estamos viendo la santidad de Dios, eso es lo que
dijo el Isaías, hay de mí que soy muerto. Es lo que dijo, ¿verdad? ¿Cuándo? ¿Cuándo lo hizo? Cuando
vio la gloria del Señor Jesucristo. Un pecador ha sido enseñado,
no solamente su condición, ha sido enseñado a confiar en el Señor Jesucristo. Cuando una persona dice, yo no
lo creo, ¿qué afrenta a Dios? ¿Qué afrenta a Dios? Dios dice,
cree en el Señor Jesucristo y serás salvo. Es la palabra de Dios. Es palabra digna de ser recibida
por todos. Que Cristo Jesús vino al mundo
a salvar a pecadores, de los cuales yo soy el primero, digo
el apóstol Pablo. ¿Qué hay de una persona que no crea a Dios,
que rehúsa creer y confiar en el Señor Jesucristo, está diciendo
como diciéndole a Dios, y es lo que está diciendo de hecho,
tú no eres digno de mi confianza. ¿Qué afrenta? Y nosotros que somos mentirosos,
deja que alguien te diga mentiroso. Si tu hijo no confía en ti cuando
vas a hacerle un bien, vas a hacerle algo, tu hijo no confía en ti,
¿cómo te molesta eso, verdad? ¿Te molesta? Te estoy diciendo
la verdad. Ven, no te voy a hacer, te voy a hacer bien. Y tiene
desconfianza. ¿Cómo te molesta? Y es que tú
eres malo. ¿No es así? Bueno, ha sido enseñado
a confiar en Dios, el Señor Jesucristo, el Dios hombre, como el único
sustituto. Es lo que Dios nos ha abierto
los ojos para ver que Él es el único, único Salvador. Hay un solo nombre dado a los
hombres en que podemos ser salvos, el Señor Jesucristo. El único
sustituto de pecadores, solamente por su sangre, Somos redimidos,
somos salvos. Y el cristiano ha sido enseñado
a confesar con agradecimiento. Yo soy lo que soy por la gracia
de Dios. Un cristiano ha sido enseñado
que si yo tengo fe, es por la gracia de Dios. Por gracia soy
salvo, por medio de la fe. Esto no es de vosotros. No tenemos
nada de qué jactarnos. No hay nada más feo que la jactancia,
la arrogancia, presumir. El hombre es orgulloso de raza,
orgulloso de casa, pero más que todo, lo peor que todo esto es
orgulloso de gracia. ¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te
jactas? No tenemos nada de qué gloriarnos.
Yo soy lo que soy, dijo el apóstol Pablo. Y yo digo por la gracia
de Dios. Los cristianos, un cristiano
es una persona, un pecador que ha sido transformado por la gracia
de Dios y el poder de Dios. Han sido vueltos y se vuelven. Vimos esto en esta mañana. Han
sido vueltos y se vuelven de la oscuridad, como dice nuestro
texto. para que abra sus ojos. Un cristiano
es una persona que sus ojos han sido abiertos para que se conviertan
de las tinieblas a la luz. Un cristiano es una persona que
ha sido convertido de las tinieblas, de las ideas del hombre, de Satanás,
las tinieblas, las tinieblas de este mundo a la luz de Cristo
Jesús y del poder de Satanás. la potestad de Satanás a Dios. Había un tiempo en que no podíamos
creer, estábamos bajo el dominio de Satanás, el espíritu que ahora
opera en los hijos de desobediencia. Pero cuando hoy en el evangelio
y Dios da vida a esta persona, un cristiano se convierte del
poder de tinieblas, del poder de Satanás a Dios, de tal manera
que esa persona es una Nueva criatura. Nueva criatura creada
en Cristo Jesús. Y los cristianos, un cristiano
es una persona, como dice nuestro texto, que ha recibido perdón
de pecados. ¡Qué gran descripción de un cristiano,
verdad! Ha recibido perdón de pecados.
¿Cuántos? ¿Cuántos pecados? Si Dios te
perdona a todos, menos uno. Tienes esperanza. No tienes ninguna
esperanza. La salvación no es una colaboración. Cristo pagó por todos mis pecados
menos uno. Ahí no hay evangelio. Ahí solamente
es expectativa de condenación eterna. Cristo Jesús pagó por
todos los pecados de su pueblo. De hecho, Él es el Cordero inmolado
antes de la fundación del mundo. ¿Dónde estaban tus pecados antes
de la fundación del mundo? Todos eran futuros. Todos eran
futuros. Al que no conoció pecado por
nosotros, lo hizo pecado. Un pecador es una persona que
ha sido perdonado. Un cristiano es un pecador que
ha sido perdonado. ha recibido el perdón por la
sangre de Cristo Jesús. Todos los pecados pasados, presentes
y futuros son perdonados por la sangre del Señor Jesucristo. Y un cristiano es una persona,
dice aquí, y herencia entre los santificados. ¿Qué herencia tan
gloriosa nos espera? ¿Verdad? ¿Qué herencia tan gloriosa
nos espera? Somos herederos y coherederos
con el Señor Jesucristo, herederos con nuestro Señor Jesucristo.
Él entró al cielo y tomó posesión por su pueblo, como representante
de su pueblo. Todo lo que él ganó, si tú estás
en Cristo Jesús, todo es tuyo, todo es tuyo. Bueno, somos Entonces,
esto es lo que es un cristiano, una persona que ha sido santo,
hecho santo por la gracia de Dios. Somos santificados, justificados
por la justicia del Señor Jesucristo. Un cristiano es una persona que
cree en el Señor Jesucristo por la fe que es en mí, dijo el Señor,
por la fe que es en mí. Una persona puede tener mucha
fe, pero si su fe está en su fe, esa persona no es salvo. La fe salvadora es la fe que
tiene su objeto, el Señor Jesucristo. La fe que salva es la fe del
Señor Jesucristo. Pero nadie es salvo aparte de
confiar en el Señor Jesucristo. ¿Esto qué significa? Desmayarte
en los brazos del Señor Jesucristo. No tratar de hacer ninguna cosa
como para contribuir a esa obra perfecta. Todo lo que Dios requiere
de mí ahora y por la eternidad, Cristo Jesús ya lo hizo. Eso es tener confianza plena.
No estoy tratando de ganar mi salvación. Estoy descansando
en la obra consumada del Señor Jesucristo. La vida que ahora
vivo, la vida por la fe del que me amó y se entregó por mí. El,
los frutos, si hay algo bueno en mí, son los frutos del Señor
Jesucristo obrando en mí. No es que yo los esté tratando. Los frutos vienen de la raíz.
De la savia que viene de la raíz. Y si Cristo está en una persona,
si Cristo mora, y Él mora en todo creyente, entonces él morando
en el creyente va a producir el fruto hay muchos que están
haciendo obras y son imitación obras obras de imitación pero
son aquellos son las obras verdaderas son las que dios produce en su
pueblo bueno ahora nos dice aquí nuestro texto que pablo estaba
persuadiendo Porque eso es lo que dijo Agripa, por poco me
persuades a ser cristiano. Pablo estaba persuadido. ¿Cómo
persuadimos nosotros a los hombres? Primeramente, testificando. Es
decir, no somos indiferentes. Si una persona, si Dios abre
la puerta para que nosotros testifiquemos, vamos a hablar de lo que sabemos.
No podemos hablar lo que no sabemos. Pero Pablo estaba persuadiendo
porque él estaba testificando. No era indiferente a estos hombres,
la condición de estos hombres. Él quería, como dice nuestro
texto, dice, quiera Dios, quisiera Dios que por poco o por mucho,
no solamente tú, Agripa, sino también todos los que hoy me
oyen, fueses hechos tales como yo, excepto estas. Yo quiero
que todos ustedes crean. Esa es la razón por la cual testificamos. No estamos testificando como... Dice, bueno, no lo vas a creer.
No lo vas a creer. Queremos que crean. Y decimos,
cree en el Señor Jesucristo. Confía en Él. Y esperamos, sabemos
que el Señor, su palabra, no va a regresar al vacío. Y no
sabemos que nosotros no tenemos poder para darles la fe o darles
vida. Pero persuadimos a los hombres,
como si Dios rogase por medio de nosotros. Dios no roga a nadie,
Dios manda. Pero nosotros no sabemos quiénes
son los escogidos. Los escogidos no tienen su gafete
aquí en la frente donde podemos nosotros decir, yo sé que eres
escogido. La única manera que nosotros sabemos que una persona
es escogida es cuando esa persona crea a Dios. Se convierte de
sus ídolos para servir al Dios vivo. Se vuelve seguidor del
Señor Jesucristo. Esa es la única manera que sabemos
que una persona, si crees de todo corazón, si crees, es porque
Dios te escogió. De otra manera no creerías. Dice
aquí, Él no era diferente entonces a las almas que estaban escuchando
y conociendo el temor de Dios sabemos que todos vamos a comparecer
delante del Señor Jesucristo. El juicio no es un juego, no
es una fábula. Sabemos que todo hombre va a
dar cuenta Va a haber un juicio y todos van a responder por toda
palabra, por todo hecho. La única manera de escapar es
de estar en Cristo Jesús. La persona que está en Cristo
Jesús, el juicio ya pasó. El juicio ya pasó. Ninguna condenación hay para
los que están en Cristo Jesús. Pero cómo convenció Pablo y cómo
convenzamos nosotros. Primero, convencemos a los hombres
usando la palabra de Dios. Esta es la autoridad que tenemos.
Y Pablo usó lo mismo, en versículo 22. Habiendo obtenido auxilio
de Dios, perseveros al día de hoy, dando testimonio a pequeños
y grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas
y Muisés dijeron que habían de suceder. Lo que estamos diciendo
cuando persuadimos a los hombres, no estamos siendo contrario a
lo que dice la palabra de Dios. No estamos usando fábulas artificiosas. Cuando estamos hablando a los
hombres, tenemos que llevarlos a la palabra de Dios, porque
ahí está la autoridad. Ahí está el poder en el Evangelio. Bueno, apelamos entonces a la
palabra de Dios, no a la ciencia, no a la historia, no al canal
de la historia, a la lógica. No tratamos de usar ninguna de
estas cosas como puntales, como para apuntalar a la fe. Así ha
dicho Dios. Así ha dicho, no tienes que defender
la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es un león.
No tienes que defender a un león, suéltalo. Suéltalo. La Palabra de Dios se defiende
por sí misma. No tienes que tratar de suavizarlo. Di lo que dice. Dios no pide
perdón por nada. Así es. Esa es la Palabra de
Dios. Bueno, segundo, el apóstol Pablo
testificó a gripa y nosotros testificamos, a los que nos oyen,
lo que hemos experimentado, es decir, ¿qué es lo que Dios ha
hecho por nosotros? Esa es la manera que apelamos,
esa es la manera que convencemos a las personas. Pablo, él era
un fariseo. Él dijo eso, si quieren dar testimonio,
yo era fariseo. Y yo perseguía a la iglesia.
Esa era mi condición antes. Pero Dios se me reveló. Ahí está
la experiencia personal. Dios hizo algo por mí. Dios hizo
algo por mí. Solo podemos ser testigos si
testificamos de esas cosas que hemos oído y esas cosas que hemos
visto. Bueno, nosotros no hemos visto
al Señor Jesucristo con estos ojos físicos, pero si has creído
en el Señor Jesucristo, tienes ojos espirituales con los cuales
puedes ver al invisible. Ves a Cristo. Yo veo a Cristo
sentado sobre el trono. Ese hombre Jesús de Nazaret es
el Cristo de Dios. Él está sentado sobre el trono.
Esto lo reveló Dios a mi corazón. Antes yo no lo creía. Ahora yo
lo creo. Eso es lo que Dios ha hecho por
mí. Entonces, es un testimonio personal. Eso es un testigo. Tercer lugar, el apóstol dijo
a Agripa, le dio a Agripa una declaración de los hechos, tal
y como fueron. En versículo 23, nos dice en
versículo 23, que el Cristo había de padecer
y ser primero en resurrección de los muertos para anunciar
luz al pueblo y a los gentiles. Estas cosas no podían ser refutadas. Estos son hechos. Y Pablo dijo,
yo sé que tú sabes esto. Esto no se hizo en un rincón.
Esto se hizo públicamente. Todos hablan de esto. Le dio a Gripa una declaración
de todas las cosas hechos históricos. ¿Cuáles son los hechos históricos
de nuestro Señor Jesucristo? Los hechos históricos. Dios puso una estrella. ¿Por
qué? Dios puso una estrella en el cielo. ¿Cuándo? Cuando el
verbo fue hecho carne. Ahí está un hecho de la historia.
El que es Dios eterno, el creador de todas las cosas. Dios fue
manifestado en la carne. El verbo fue hecho carne. Eso es un hecho histórico. Dios
se manifestó en la carne. Y Cristo encarnado llevó los
pecados. Cristo había de padecer. Es lo
que nos dice versículo 23. Cristo había de padecer. Había de padecer por el pecado
de su pueblo allá en la cruz del Calvario. Eso es lo que dice
el Antiguo Testamento. que él había de padecer, que
él había de padecer como sustituto del pecador. Sí, en el Antiguo
Testamento eran figuras, sombras, tipos, pero todas ellas hablan
de Cristo. Así como mañana en la mañana,
si te levantas a las cinco y media de la mañana cuando empieza a
esclarecer, puedes ver algunas cosas, pero no las ves tan bien
como cuando las sabes al mediodía, ¿verdad? Si tú sales en la mañana
a las cinco y media cuando todavía está cruzando los rayos del sol
por el horizonte, ves, empiezas a distinguir formas. ¿Sí? No estoy hablando de luz artificial.
Sale cuando está oscuro y empieza a alumbrar en la mañana. Y dices,
ya puedo ver. Pero ves muy poco comparado a
que si sales al mediodía. medio día ves con toda claridad
pues así en el antiguo testamento las sombras y los tipos en el
antiguo testamento eran cristo pero ahora vino el cumplimiento
del tiempo y él cumplió todas las figuras las profecías del
antiguo testamento ahora vemos claramente cristo jesús Él testificó
que Él fue a la cruz del Calvario y Él satisfizo todas las demandas
de la justicia divina contra la ley quebrantada. Pagó por
completo. Dios dice estoy satisfecho. Esto
es un hecho. Dios lo resucitó de la muerte. Si Dios no hubiese estado satisfecho
con la muerte del Señor Jesucristo, si no hubiera dado paga absoluta,
completa, a la santa justicia divina de Dios, no hubiera resucitado
a los muertos pero eso es lo que está testificando Dios cuando
lo levantó a los muertos que Dios está satisfecho con esa
paga que no falta nada que Él resucitó a los muertos el tercer
día conforme a las escrituras y aquí está otro hecho el Señor
Jesucristo está sentado sobre el trono Él ha tomado posesión
ha sido exaltado hasta lo sumo Y ahora está haciendo intercesión
por su pueblo. Cuando decimos que está haciendo
intercesión o abogando por su pueblo, no debemos pensar que
Dios el Padre está renuente o indispuesto hacia su pueblo y el Señor Jesucristo
está rogando por ellos. No, de ninguna manera. La misma
presencia del Señor Jesucristo es todo lo que se requiere. La
misma presencia, su presencia en el cielo es seguridad para
todo su pueblo. Así como él está la cabeza, ahí
va a ir todo el cuerpo. Así como está el esposo allá,
ahí va a ir la esposa. Ninguno, ninguno puede faltar. Y luego entonces el apóstol Pablo,
como persuadía, no lo dejó a la indiferencia, a ver si quieres,
si no quieres, como quieras. Él dijo esto, Él dijo en versículo
27, yo sé que crees o agripa. En otras palabras, estamos pidiendo
un veredicto. No somos indiferentes, no simplemente
se lo decimos y a ver, estamos diciendo crees, cree. Crees o re-agripa a los profetas. Yo sé que crees. Yo sé que crees,
es decir, tienes un entendimiento de estas cosas. Ahora, noten
lo que dijo Agripa. Entonces, Agripa dijo a Pablo,
por poco me persuades a ser cristiano. Pablo dijo, quisiera Dios que
por poco, por mucho, no solamente tú, sino también todos los que
hoy me oyen, fuesen hechos tales como yo, excepto estas cadenas. Aunque Pablo estaba encadenado,
estaba encadenado con las cadenas del rey. Pablo seguía testificando
y exigiendo a Gripa, cree en el Señor Jesucristo, cree en
el Señor Jesucristo. Él no vino al Señor, no se rindió,
no se sometió al Señor Jesucristo, pero no pudo negarlo. Dijo, por
poco me persuades. ¿Por qué dice por poco me persuades? ¿Cómo es que una persona está
casi o poco, por poco persuadido? ¿Por qué es que hombres y mujeres
que saben que el evangelio es la verdad? Dice la persona, yo
sé lo que tú estás diciendo, hermano, es verdad. Lo veo en
la Biblia, yo sé que es la verdad. ¿Por qué no vienen a Cristo?
¿Por qué dicen por poco me persuaden? Todo el tiempo andan por poco
persuadidos. pero no cierran, es decir, no
vienen con el Señor Jesucristo. Dicen, yo sé que esta es la verdad,
pero no vienen. Tal vez por las mismas razones
por las que a gripa no vino. Cuando una persona viene a Cristo,
no solamente es venir, la fe verdadera siempre va con arrepentimiento. El arrepentimiento hacia Dios
y fe en el Señor Jesucristo son dos cosas de la misma, dos lados
de la misma moneda. Y si una persona solamente tiene
entendimiento de estas cosas en su cabeza y Dios no le ha
dado ese amor a la verdad, si Dios no es el que le ha dado
un corazón nuevo, se va a quedar con ese entendimiento. Puede
ser tal vez un teólogo, pero no conoce. Puede ser recto como
el barril de una escopeta y dos veces vacío. No tener amor, no
tener voluntad dispuesta. ¿Qué había en esta vida de este
hombre a gripa? Bueno, ustedes se acordarán cuando
leímos, él estaba con una mujer que se llamaba Berenice. Berenice no era su esposa. Él
estaba viviendo una relación ilícita con esta mujer, Berenice. Y para venir al Señor Jesucristo,
si una persona no deja el mundo, ¿cómo va a venir a Cristo? Una
persona va a renunciar estas cosas. Berenice era su hermana,
una mujer hermosa, pero una mujer desvergonzada. Ella y Agripa
estaban viviendo juntos en una relación incestuosa. Y si él
venía a Cristo, entonces tenía que dejar a Berenice. Si venía
a Cristo, tiene que dejar a Berenice. Y no lo iba a hacer. Por eso
dijo, por poco me persuades. Muchas personas saben que esto
es la verdad, pero venir a Cristo Jesús significa negarte a ti
mismo. Significa dejar tus ídolos. Significa
dejar tu pecado. Y la persona no quiere. No quiere. También había otro al otro lado
de Agripa. Este era Festo. Y Festo era uno
de menor rango que Agripa, Agripa era el rey de Judea. Era de menor
rango que Agripa, pero si Agripa empezaba a mostrar que creía
el testimonio de Dios que estaba diciendo Pablo, tal vez este
Festo lo hubiera acusado con César y hubiera tenido problemas.
Es decir, contó el costo. con todo el costo de lo que es
lo que le va a costar. Voy a creer en el Señor Jesucristo,
pero me va a costar veranice. Voy a creer en el Señor Jesucristo,
pero me va a costar mi reinado. Y dijo, no puedo. Cristo no vale
la pena. ¿Se acuerdan lo que dijo el Señor
Jesucristo? El reino de los cielos es semejante a un mercader que
va en busca de buenas perlas. Y cuando haya esa perla preciosa,
el Señor Jesucristo vende todo lo que tiene. Tal vez no tenga
que dejar de ser rey, va a dejar de tener a Berenice, pero va
a tener que estar dispuesto a perderlo todo. Él dijo, ahí está Pedro,
ahí está uno de los escogidos de Dios. mira cómo está azotado
tiene cadenas no vale la pena yo aquí estoy muy cómodo amar
al mundo es muerte dijo el señor Jesucristo el que quiera salvar
su vida la perderá y el que pierda su vida por mi causa la hallará fue entonces al menos en parte
temor del hombre que causó que Agripa no viniera a Cristo, al
menos en parte. Pero por otra parte, vio también
a Pablo. Vio Pablo con sus grillos, estaba
ya encadenado, había sido azotado. Vio todo lo que tenía que soportar
Pablo por amor a Cristo y dijo, no puedo. Vean lo que dice Mateo capítulo
13. Hemos visto lo que es un cristiano
descrito en el versículo 18. Mateo capítulo 13 versículo 44. Además, el reino de los cielos
es semejante a un tesoro escondido en un campo. el cual un hombre
haya y lo esconde de nuevo y gozoso por ello va y vende todo lo que
tiene y compra aquel campo. También el reino de los cielos
es semejante a un mercader que busca buenas perlas que habiendo
hallado una perla preciosa fue y vendió todo lo que tenía y
la compró. La persona va a tener que estar
dispuesta a dejar todo y venir al Señor Jesucristo. Pero sobre todo, este Rey Agripa,
el problema estaba en su corazón. Agripa amaba el mundo, amaba
la pompa, la ceremonia, sus placeres, amaba la fama, las riquezas,
amaba el pecado. Y dijo el Señor Jesucristo, Aquí
está la condenación, que la luz vino al mundo. Aquí está la condenación
de Agripa, la luz. Cristo Jesús es la luz del mundo,
la luz de quién es Dios, la luz de cómo podemos ser salvos, la
luz de quién somos nosotros. Ahí está la luz, Cristo Jesús.
Aquí está la condenación, dijo Cristo Jesús. La luz vino a los
hombres y los hombres amaron más las tinieblas de su tradición,
las tinieblas de su superstición, las tinieblas de su pecado. Amaron
más esto que la luz. Y ahí está su condenación. Casi convencido, pero no podía
dejar el mundo. Vas a, si tú estás aquí en esta
tarde y no conoces al Señor Jesucristo, si vas a venir a Cristo Jesús,
vas a tener que dejar el mundo y venir a Cristo Jesús. Si quieres
salvar tu vida, vas a perderla. Vemos que es un cristiano, versículo
18. Vemos que Pablo persuadía y como persuadía. Nosotros también
persuadimos y decimos, cree en el Señor Jesucristo. Estamos
testificando lo que Dios ha hecho por nosotros. Estamos testificando
según la palabra de Dios. La palabra de Dios, Dios no miente,
Dios no cambia. Este mundo va a pasar, pero la
palabra de Dios no cambia. Estamos hablando de lo que sabemos
y cuál es la respuesta en esta noche. Yo sé que si has venido
al Señor Jesucristo, vienes. Y si te has arrepentido, te estás
arrepintiendo. Oremos por aquellas personas,
nuestras amistades. No seamos indiferentes. No podemos
ser indiferentes. El amor de Dios nos constreña.
No seamos indiferentes. Pidamos al Señor que tenga misericordia
para su honra y gloria.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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