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Cody Groover

La gloria de su gracia

Ephesians 1:1-14
Cody Groover November, 15 2015 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover November, 15 2015

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Quiero comenzar en esta noche
y por las próximas semanas un estudio aquí en el Libro de Efesios. No recuerdo cuándo fue la última
vez que pasamos por este libro. He hecho muchas referencias a
esta carta del apóstol Pablo. Y aquí vamos a ver en esta tarde,
vamos a ver en Efesios capítulo uno, la gracia de Dios en Cristo
Jesús. La gracia de Dios en Cristo Jesús. Lo que Dios está haciendo, lo
está haciendo para su honra y su gloria. Todo lo que Dios está
haciendo en el universo y en el tiempo, lo está haciendo para
su honra y su gloria. Si es que si una persona quiere
entender qué es lo que está pasando, él va a hacer que todas las cosas
abunden para su alabanza y su gloria de él. Especialmente en la salvación
de pecadores, en la salvación de pecadores. Y quiero que en
lo que se refiere a nosotros, los que creemos a Dios, Si tú
estás aquí y crees a Dios, aquí nos habla de Dios el Padre, Dios
el Hijo, Dios el Espíritu Santo. Nuestro Dios es un solo Dios.
Pero se ha revelado Dios en tres personas. Y la obra de cada una
de las personas en la Trinidad, la palabra Trinidad no se encuentra
en la Biblia, pero significa tres. Tres en uno. Y es lo que dice la Palabra de
Dios. El Verbo, el Padre de estos tres, uno son, dice. Uno son. Desde el Señor Jesucristo digo,
yo y el Padre, uno somos. Hay tres que dan testimonio en
el cielo. Tres que dan testimonio en el
cielo y estos, uno son. Son tres los que dan testimonio
en el cielo. el Padre, el Verbo y el Espíritu
Santo. Y estos tres son uno, ese gran
misterio verdad, gran misterio de Dios, Dios en tres personas. Y aquí en este libro en Efesios
en el primer capítulo nos habla de la gloria de la gracia de
Dios en Cristo Jesús. Y quiero que veamos en esta noche,
vamos a dividir estos primeros catorce versículos en Efesios
para poder comprenderlo y entender lo que está diciendo aquí. Creo
que es de gran bendición para cada uno de nosotros. Cinco,
en cinco partes. Primero tenemos la salutación
del apóstol Pablo. Dice Pablo, apóstol de Jesucristo
por la voluntad de Dios. Somos lo que somos, si somos
usados por Dios. El apóstol Pablo le decía, soy
apóstol por la voluntad de Dios. ¿Crees en el Señor Jesucristo?
¿Eres discípulo del Señor Jesucristo? Es por la voluntad de Dios también.
Es su voluntad. Por la voluntad de Dios, a los
santos y fieles en Cristo. Esta carta está dirigida a los
santos y fieles. ¿Quiénes son los santos? Cada
persona que ha creído en el Señor Jesucristo son santificados,
son hechos santos. Si tú estás aquí en esta noche
y tú has creído el testimonio de Dios, es algo que Dios ha
hecho en ti. No es la fe que tú generaste,
es la fe, el don de Dios que Dios te dio. Es el don de Dios
que te dio cuando te dio vida. por la predicación de la palabra,
te dio vida, vamos a ver esto en este pasaje, pero te dio vida
al oír el Evangelio de Cristo Jesús, el Espíritu Santo misteriosamente,
poderosamente te hizo nacer una nueva criatura, una criatura
espiritual, una nueva criatura en Cristo Jesús y esa nueva criatura
creado en Cristo Jesús es sin pecado, santo. Es santo. Si es que estoy viendo santos.
No estamos hablando de esas figuritas que se ponen en la pared. La
palabra de Dios no está hablando de esas figuritas que están en
la pared. No. Los hombres hacen estas cosas.
Y cualquiera que pone su confianza en esas figuritas que se ponen
en la pared, esa persona no conoce a Dios. Esa persona no conoce
a Dios. y cualquier religión que siga
a un hombre son ciegos que están guiando a ciegos y dijo el Señor
Jesucristo si el ciego guía al ciego los dos van a caer en el
hueco los dos van a caer en el hoyo a los santos y fieles Cristo
Jesús los ha hecho fieles somos santos en Cristo Jesús fieles
y que están en Éfeso Están en Éfeso, pero así también están
aquí en Mérida. La iglesia del Señor Jesucristo
está, es universal, pero también es local aquí en la tierra. Donde
el Señor Jesucristo haga esta obra, donde dos o tres estén
congregados, sean congregados en su nombre, es la iglesia del
Señor Jesucristo. Luego dice, graza y paz. Graza
y paz. a vosotros de Dios nuestro Padre
y del Señor Jesucristo. La primera parte, gracia y paz.
Siempre es en ese orden, gracia y paz. No puede haber paz sin
primero la gracia. Es la gracia de Dios que trae
la paz. Una persona no puede tener paz
con Dios si no ha tenido la gracia de la fe en Cristo Jesús. No
es hasta que una persona cree a Dios, que Dios le da paz. Dios
le da paz. Y no estamos bien decirle a una
persona, ten paz, ten paz. No sabemos. No debemos dejar
que una persona piense que hay paz entre esa persona y Dios.
Les estamos haciendo... Estamos mintiendo. Puede que
estemos mintiendo. Porque si Dios no les da la paz,
entonces no hay paz. Si Cristo no le hizo la paz por
ellos, Dios está irado con el Espíritu todos los días. Ahora,
en la segunda parte, aquí nos dice el apóstol Pablo, el fundamento
o la causa de la salvación de pecadores, el fundamento o la
causa de la salvación de pecadores es la gracia el fundamento la
causa de la salvación de pecadores es la gracia libre y soberana
de Dios en Cristo Jesús aquí está la segunda parte dice en
versículo tres bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor
Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en
lugares celestiales en Cristo Jesús, en Cristo. Según nos escogió
en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos
y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado
para ser adoptados en los suyos por medio de los según el puro
afecto de su voluntad para el avance de la gloria y de su gracia,
con la cual nos hizo aceptos en el amado. En estos versículos,
versículos 3 al 6, vemos la obra, podríamos decir, la obra de Dios
el Padre en la salvación de su pueblo. Dios, nuestro Señor Jesucristo,
como mediador, dice aquí bendito sea el Dios
y Padre de Nuestro Señor Jesucristo Él es Padre de Nuestro Señor
Jesucristo como hombre como como hombre como el mediador y también
como el eterno Hijo de Dios por eterna generación igual con Dios
el Padre de las dos maneras dicen bendito sea Dios es decir nosotros
bendecimos a Dios Hablamos toda cosa buena de Dios, que quien
primero dijo toda cosa buena de nosotros. Bendito sea el Dios
y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo a nosotros. Dios habló toda cosa buena de
nosotros en Cristo Jesús. Oye, ven dónde está la salvación,
ven dónde está la bendición en Cristo Jesús. Cuando Dios puso
a su pueblo en Cristo Jesús, Dios habló toda cosa buena de
nosotros en Cristo Jesús. Dios no halló iniquidad en Jacob. Dios no halló pecado en su pueblo. Están en Cristo Jesús. Están en Cristo Jesús. Dios habló
toda cosa buena de nosotros en la eternidad en Cristo Jesús. Dios habló toda cosa y nosotros
estamos entonces bendiciendo a Dios por haber bendecido a
nosotros, hablando toda cosa buena de Él. Nosotros damos toda
la honra y la gloria a Él y le damos gracias a Él por esas bendiciones
espirituales. Esas bendiciones espirituales
son más que las bendiciones comunes, las bendiciones temporales. las
bendiciones comunes y las bendiciones temporales nosotros las hablamos
como por ejemplo cuando llueve sobre los justos y los injustos
nos bendijo Dios conmigo bien decimos pero también es temporal
puede que no llueva verdad tenemos trabajo bendición de Dios porque
tenemos para comer tenemos paz aquí en la tierra decimos es
bendición hay muchos lugares en la tierra ahora que no tienen
paz No tienen paz. Bueno, son bendiciones temporales
que son sobre los hombres. Pero estas bendiciones espirituales
son las bendiciones eternas en Cristo Jesús. Es la misericordia
de Dios, la gracia de Dios en el facto eterno. Es decir, todas
las cosas que pertenecen a tu justificación. para que tú y
yo un día estemos delante de Dios. Todas las cosas que tienen
que ver con que tú seas presentado delante de Dios, santo y sin
mancha, esas bendiciones estamos hablando. Las bendiciones espirituales
y eternas fueron dadas en Cristo Jesús
antes del tiempo. La bendición de la paz con Dios
fue dada de fue dada en Cristo Jesús antes de esta gracia en
otras palabras nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos
de los siglos el perdón de pecados la adopción de hijos la santificación
la vida eterna todas estas cosas la base entonces es la gracia
de Dios En Cristo Jesús Dios se propuso, Él decretó toda bendición
espiritual, toda bendición que el cielo puede darnos, todo lo
que Dios puede requerir de nosotros para nuestra felicidad ahora
y por eternamente Dios nos ha dado, gracias sean dadas a Dios,
alabado sea su nombre. Yo estoy en Cristo Jesús y Dios
me ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales
en Cristo Jesús. Y ahora en versículo 4 al versículo
6, aquí está el tercer, la tercera parte del versículo 4 al versículo
6, aquí está hablando de los medios. Dios ya decretó la salvación
de su pueblo. nos bendijo con toda bendición
de hogares celestiales en Cristo Jesús antes de los tiempos de
los siglos. Ahora, ¿cuál es el medio para
llevar esto acá? ¿Cuál es el medio por el cual
Dios va a hacer que esto pase? Nos dice en versículo 6, aquí
está hablando de los medios que Dios ha determinado para salvar
a su pueblo, los que Él ha decretado Primeramente, versículo cuatro,
según nos escogió. ¿De quién está hablando? De Dios el Padre. La primera
persona de la Trinidad. Dios el Padre nos escogió a nosotros
en Cristo Jesús. El Señor Jesucristo es el primer
escogido. ¿Sabían eso? Dios escogió a él
primero. No significa que él fue creado,
escuchen esto, no. Pero Dios le puso a él como el
Mesías, el Cristo, eternamente. Y Dios lo escogió a él primero. Y luego nosotros fuimos escogidos
en él. Nos escogió, según nos escogió
en él, en Cristo, antes de la fundación del mundo. Fuimos escogidos
antes de la fundación del mundo no porque fuimos santos, no porque
fuimos santos antes de la fundación del mundo, sino nos escogió en
él para que seamos santos. No somos santos cuando entramos
en este mundo, pero nos escogió en Cristo Jesús antes de la fundación
del mundo para que fuésemos santos, para que fuésemos santos en Cristo
Jesús, es lo que dice. Para que fuésemos santos y sin
mancha delante de él, que fuésemos santos, que seamos un pueblo
santo, Dios ha determinado que Él va a poblar el cielo. Él va
a poblar el nuevo cielo y la nueva tierra. Así es que escogió
a todo este pueblo en Cristo Jesús, de la raza caída de Adán,
del linaje de Abraham. y nos escogió en él, no porque
fuimos santos, sino porque él nos escogió a nosotros. En cuál
capítulo 16, aquí está, es verdad que el creyente, el creyente
que ha sido obrado, Dios ha obrado en su corazón, es joven, es decir,
viene a Cristo Jesús, pero la razón por la cual nosotros escogemos
o venimos a Cristo Jesús, es porque el primero nos escogió
a nosotros. Esto antes de la fundación del mundo. Nosotros
en el tiempo, su pueblo, hablando de su pueblo, aquellos que él
escogió, vamos a amar a Cristo. Todo su pueblo va a amar. Ninguno
que aborrece a Cristo va a estar en el cielo. Pero cuando su pueblo le ama
a Cristo, es porque el primero, Cristo el primero le amó a él
con amor eterno. En Juan capítulo 16, perdón 15,
versículo 16. Versículo 16 dice, no me elegisteis
vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros. Ustedes no
me escogieron a mí, digo a los apóstoles. Y también los dice,
tú no me escogiste y nosotros todavía no lo escogeríamos. Estamos
hablando del Cristo de la Biblia. Hay muchos falsos Cristos en
este mundo que es predicado y que los hombres tienen su Jesucito,
tienen su Cristito. Y es un Cristo que ellos, está
como a ellos les parece. Uno que pueden manejarlo a su
gusto. Pero el Dios soberano que hace
todas las cosas según Él quiere, para su propia honra y su propia
gloria. Nadie puede detenerle la mano
y decir que ese Jesús no es amado en el mundo, es aborrecido en
el mundo. Y tú que crees en el Señor Jesucristo,
tú que has creído, la razón por la cual el mundo te aborrece
a ti es porque tú testificas de la verdad de Cristo Jesús.
Es por eso que te aborrecen a ti. Pero dice aquí, ustedes no me
escogieron a mí, yo les elegí a vosotros y os he puesto para
que vayáis y llevéis fruto y vuestro fruto permanece acá para que
todo lo que pidiese el Padre a mi nombre, Él os lo dé. Vean lo que dice el segundo texto
de Salonicensis. Vamos a ver varios textos que hablan de la
elección de Dios. En el segundo texto de Salonicensis,
capítulo dos, y las personas que se oponen a la elección soberana
de Dios simplemente están Yo no sé qué hacen con su Biblia,
debieran, no sé. Yo sé qué hacen algunas personas,
simplemente cambian la palabra. Pero puede, puede un creyente,
puede un creyente acaso decir, no creo esta parte, esta parte
no lo creo. ¿Puede esa persona seguir siendo
creyente? El creyente, la característica del creyente es que cree a Dios,
cree lo que dice Dios en su palabra. Cuando una persona dice, bueno,
no quiero creer esto, simplemente está diciendo, no creo nada de
lo que dice Dios. En 2 Tessalonicenses capítulo
2 nos dice, versito 13, pero nosotros debemos dar gracias
a Dios, respeto a vosotros, hermanos, amados por el Señor. que Dios
os haya escogido desde el principio para salvación mediante la santificación
con el Espíritu y la fe en la verdad Dios te escogió desde
el principio para que creas, es por esto que crees es por
eso que crees en Segunda en Timoteo, tiene una vuelta, Segunda en
Timoteo capítulo 1 versículo 9 esta gracia cita esto hace
un poquito Dice en versículo 8 la última
parte, según el poder de Dios quien nos salvó, según el Timoteo
1, última parte del versículo 8 dice, según el poder de Dios
quien nos salvó, Dios nos salvó. Versículo 9, según el Timoteo
1, 9, según el Timoteo 1, 9. Dios quien nos salvó y llamó
con llamamiento santo. no conforme a nuestras obras,
sino según el propósito suyo. El propósito suyo y la gracia
que nos fue dada, ¿dónde? En Cristo Jesús, ¿cuándo? Antes
de los tiempos de los hijos. La gracia en Cristo Jesús nos
fue dada antes que el mundo fuera creado. Dios escogió a su pueblo
Dios puso a su pueblo en Cristo Jesús. Este es el pacto eterno
de la gracia. El pueblo de Dios está en Cristo
Jesús y está seguro. Estamos hablando de la obra de
Dios el Padre en la salvación. Por Él estáis vosotros en Cristo,
Jesús nos dice. Quien por Dios, Dios el Padre
nos ha sido hecho El Señor es Cristo, sabiduría, justificación,
santificación y redención, para que, como está escrito, el que
se gloríe, gloríese en el Señor. Bueno, entonces, el Padre nos
escogió, y luego seguimos repitiendo allá en Efesios capítulo 1, el
Padre nos escogió y también entonces nos predestinó. Nos escogió para salvarnos y
nos predestinó. Dice, según nos escogió en él
antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos y sin
mancha de él en amor, habiéndonos predestinado para ser adoptados
hijos suyos por medio de Jesucristo. Nos predestinó para ser adoptados
hijos suyos. Esta es la obra de Dios el Padre.
nos predestinó para ser adoptados hijos suyos por medio de Cristo
Jesús. Es decir, nadie que cree en el
Señor Jesucristo está tomando a Dios por sorpresa. ¿Con qué? Yo no sé, yo no sabía que iba
a creer. La razón por la que creo es porque Dios ya lo predestinó. Dios ya ordenó todos los eventos
en la vida de su pueblo y va a llegar el momento cuando Él
se va a manifestar a su pueblo. Y cuando este momento llega,
Él les ha ordenado todas las cosas. Todas las cosas. El momento que vas a oír el Evangelio. Él tiene que traerte al punto
donde vas a oír a Cristo Jesús en el Evangelio. Tiene que enviarte
un mensajero que te esté hablando de Cristo Jesús. Y el Espíritu
Santo ha determinado ese momento. Ese es el momento. y te va a
dar vida. Vean lo que dice allá en Hechos,
Hechos capítulo 13, aquí nos dice que los que creyeron, los
que creyeron aquel día, versículo 48, los gentiles, oyendo
esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, glorificaban
la palabra del Señor y creyeron, Todos los que estaban ordenados
para vida eterna. Los que estaban ordenados. Esto
estamos hablando de la predestinación de Dios. Está ordenado. Está
ordenado todas las cosas para llevarnos a este propósito. El
va a querer misericordia de su cuerpo. Todas las cosas ayudan
bien a los que ama a Dios, a los que conforme a su propósito son
llamados, nos dice Romanos capítulo 8, 28. Porque los que antes conoció,
a los que antes amó en la eternidad, también los predestinó, dice
versículo 29 en Romanos 8. Los predestinó para que fuesen
hechos conforme a la imagen de su hijo, para que él sea primogénito
entre muchos hermanos. El predestinó a este pueblo para
que sean hechos conforme a la imagen de su Hijo, para la noción,
para que seamos hechos hijos de Dios. Y a los que predestinó a estos
también llamó, y a los que llamó a estos también justificó, y
a los que justificó a estos también glorificó. Y noten esto, todas
estas palabras están en tiempo pasado. los que predestinó, los llamó,
los justificó, los glorificó. Todo. Eso está hablando de las
bendiciones eternas que nos fueron dadas en Cristo Jesús. Dios no está... Dios no envió
a su Hijo al mundo para hacer una aventura a ver si se puede
salvar a su pueblo. Él vino a salvar a su pueblo.
Estamos... damos gracias al Dios por la
salvación segura en Cristo Jesús. Y el Padre también, no solamente
predestinó, si llegamos otra vez a Efesios capítulo uno, no
solamente predestinó, sino también nos dice aquí, para ser adoptados
hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.
Según el puro afecto de su voluntad, en el cual nos hizo palabras
a la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el
amado. Dios el Padre nos escogió en
Cristo Jesús, Dios el Padre nos predestinó para que fuésemos
adoptados en los suyos y Dios el Padre nos aceptó en Cristo
Jesús. Somos aceptados en Cristo Jesús. Dios nos ha aceptado en Cristo
Jesús como personas justas, no por nuestra propia justicia,
por la justicia que Él nos da. Somos redimidos, somos santos
en Cristo Jesús. Así es que Él mira, nos mira
a nosotros. Dios el Padre siempre ha mirado
a su Hijo, siempre ha mirado a su Hija, a su Pueblo, lo ha
mirado en Cristo Jesús. Siempre lo ha mirado en Cristo
Jesús. Y mirándolo en Cristo Jesús entonces Dios el Padre
está agradado con ellos. este de hecho cada uno que está
en Cristo Jesús ahora mismo está sentado en la gloria con el Señor
Jesucristo es lo que dice Jesús capítulo 2 versículo 6 juntamente
con Cristo con él nos resucitó y así mismo nos hizo sentar en
lugares celestiales con Cristo Jesús cada uno que ha creído
en el Señor Jesucristo ahora mismo está con el Señor Jesucristo
estamos aquí marcando tiempo en la carrera que vamos a verlo
un día vamos a ver todo esto entonces Dios el Padre nos dice
que lo hace lo hace para la alabanza de la gloria de su gracia Dios
está trayendo honra y gloria a su nombre Dios va a presentar
a todos sus redimidos delante de todos los tronos y
dominios y potestades ángeles todos en el cielo, aquí están
mis escogidos, aquí están redimidos. Es trofeos podríamos decir, trofeos
de la gracia de Dios. Todos los que yo escogí, todos
los que yo redimí, todos los que yo puse en mí, aquí están,
no falta ninguno. Es lo que dice aquí, para el
avance de la gloria de su gracia, ¿A qué blasfemia entonces es
hablar de un Cristo Jesús que trató de salvar y no puede? ¿Dónde
está el avance de su gloria entonces? No hay, ¿verdad? La Biblia no
conoce eso. Es un Cristo falso. Es un Cristo
que es predicado por el hombre. Es un Cristo que al ser predicado
por el hombre eleva al hombre. Eleva la voluntad del hombre
como la causa de la salvación. Yo lo escogí. Haz tu decisión
por Cristo. Bienhacer entonces por tu voluntad
y no la voluntad de él. Eleva al hombre como la causa
y no Dios. Es un Cristo falso. Ahora, la
cuarta parte la tenemos en versículo 7, versículo 12. Aquí nos habla
de la obra del eterno Hijo de Dios, el Señor Jesucristo. Aquí
nos habla del medio de salvación. El medio de salvación de su pueblo,
así como fuimos comprados por Cristo Jesús en la obra de la
redención, fuimos comprados. Es decir, la elección es para
salvación, pero la elección no es salvación. Cristo tuvo que
venir al mundo. El pueblo de Dios debía una deuda. Y para que Dios pueda ser justo,
Y para justificar a un pecador, Cristo Jesús, el eterno Dios,
tuvo que venir al mundo. Tuvo que venir. La elección es
para salvación. Pero Cristo Jesús tuvo que venir
en el tiempo. No hay nada que lo puede detener.
Pero Cristo Jesús, aquí está hablando del propósito de Dios
y cómo Dios está haciendo algo por sí mismo antes que haga algo
por ti. Dios tiene que hacer algo por
sí mismo antes que haga algo por ti. Dios tiene que, su justicia
tiene que ser establecida. Su ley tiene que ser honrada.
Su justicia tiene que ser vindicada. Y aquí entonces nos compró el
Señor Jesucristo. Cristo nos redimió, nos dice
en versículo 7, hablando del hijo, nos hizo aceptos en el
amado. ¿Quién es el amado? Cristo Jesús. El Padre ama al hijo. en quien
en Cristo Jesús tenemos redención por su sangre. Nosotros por naturaleza,
todos nosotros en Adán, nacemos en este mundo esclavos del pecado. La ley y la justicia. Somos esclavos del pecado. Todo
aquel que comete pecado, dijo el Señor Jesucristo, es esclavo
del pecado. A quien te sometas, eres esclavo.
El hombre no le gusta pensar eso. Le gusta pensar, soy libre.
No. Por imaginación del hombre. El
hombre es esclavo de alguien. El hombre es esclavo del pecado
o es esclavo de la justicia. Pero no pueden ser los dos. Es
esclavo del pecado por naturaleza. En Cristo Jesús, en Gálatas capítulo
3, Versículo 10 dice, porque todos
los que dependen de las obras de la ley están bajo la maldición. Todos los que quieren ser salvos
por la ley de los diez mandamientos, por vivir una vida buena, todos
los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición.
Porque esto es lo que dice la palabra de Dios, escrito está.
Maldito es todo aquel que no permaneciera en todas las cosas
escritas en el libro de la ley para hacerlas. En otras palabras,
¿quieres ser salvo por la ley? Adelante, pero tienes que ofrecer
perfección. Desde la cuna, desde el día que
naciste hasta el día que salgas, perfección. Ninguna falta. Ninguno de nosotros lo ha hecho
o lo podemos hacer. No lo podemos hacer. Estamos
bajo la maldición de la ley. La ley de Dios fue honrada cuando
el Señor Jesucristo, Él sí obedeció la ley. Él sí obedeció la ley
y la justicia de Dios ha sido satisfecha. La ley que demanda
el alma que pecar ciertamente morirá. La ley de Dios es satisfecha
en su justicia porque Cristo, el sustituto, murió en lugar
de su cuerpo. Cuando Dios hizo pecado, al que
no conoció pecado, Dios lo hizo pecado. El Señor Jesucristo fue
hecho pecado por nosotros. Él llevó nuestro pecado en su
propio cuerpo en la cruz del Calvario y la ira de Dios cayó
sobre él, el sustituto. La ley de Dios está satisfecha. La ley de Dios está satisfecha.
La ley que demanda la muerte de cada rebelde, desobediente,
está satisfecha, murió. Él murió como culpable. Él no siendo pecador nunca hizo
mal, pero él llevó el pecado de su pueblo en su cuerpo y él
murió en la cruz del Carvajal. Y Dios está entonces satisfecho
con su muerte. Y porque él murió entonces Dios
pueden recibirnos a nosotros. Es lo que dice en Romanos capítulo
3. En Romanos capítulo 3, versículo 19, siendo justificados, dice,
Romanos 3, vamos a leer desde versículo 19. Pero sabemos que
todo lo que la ley dice, lo dicen los que están bajo la ley con
este propósito, para que toda boca se cierre y todo el mundo
quede bajo el juicio de Dios, ya que por las obras de la ley,
Ningún ser humano será justificado delante de él, porque por medio
de la ley es el conocimiento del pecado. Pero ahora, aparte
de la ley, es decir, aparte de que tú tengas que obedecer esa
ley, Cristo la obedeció. Se ha manifestado la justicia
de Dios, ¿dónde? En Cristo Jesús, en el Evangelio.
La justicia testificada por la ley y los propetas, testificada
en el Antiguo Testamento, Eso es de lo que habla el lectivo
testamento. La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo. Si tú crees a Dios, crees que
estás confiando en Jesucristo únicamente, la justicia de Cristo
es tu justicia. La justicia de Dios. Esto está
muy claro en Gálatas capítulo 2. Nosotros hemos creído en Jesucristo
para ser justificados por la fe de Cristo. y no por las obras
de la ley. Es decir, Cristo como hombre,
Él obedeció la ley. Cristo como hombre, Él creyó
a Dios. Dice aquí, para todos los que
creen, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo
para, esta justicia es para todos los que creen en Él, porque no
hay diferencia por cuando todos pecaron y están destituidos de
la gloria de Dios, todos. siendo justificados gratuitamente,
es decir, sin causa en nosotros, siendo justificados gratuitamente
por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien
Dios puso a Cristo Jesús como propiciación por medio de la
fe en su sangre para manifestar su justicia a causa de haber
pasado por alto en su paciencia los pecados pasados. con la mira
de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que Dios
sea el justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús. En Cristo Jesús tenemos la redención,
regresamos allá a nuestro texto. En Él, en quien tenemos redención
por su sangre, por su sangre, el perdón de pecados según las
riquezas de su gracia. ¿Qué pudiera causar que Dios
envíe a su Hijo a este mundo para dar su vida por ti y por
mí? ¿Acaso lo merecemos? El favor de Dios por su gracia,
por su gracia. ¿Qué hizo su gracia? ¿Qué hizo
sobreabundar para con nosotros? La gracia hizo sobreabundar para
con nosotros en toda sabiduría e inteligencia dándonos a conocer
el misterio de su voluntad. El misterio de lo que era su
voluntad no lo sabíamos antes, antes que Cristo se ha revelado
a nosotros. Cuando Cristo está revelado entonces
la voluntad de Dios, el misterio de la voluntad de Dios es revelado.
Dándonos a conocer el misterio de su voluntad según su beneplácito
el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las
cosas en Cristo en la dispensación del cumplimiento de los tiempos,
así de los que están en los cielos como de los que están en la tierra.
En él asimismo tuvimos herencia habiendo sido predestinados conforme
al propósito del que hace todas las cosas según el designio de
su voluntad a fin de que seamos para la alabanza de la gloria,
de su gloria, nosotros los que primeramente esperamos en Cristo. En Cristo Jesús, Fuimos iluminados. Cuando oímos el Evangelio de
Cristo Jesús fuimos iluminados al misterio del Evangelio. El Evangelio de la redención
que está en Cristo Jesús. Este libro es un libro cerrado
hasta que Dios te abre los ojos. Es un misterio hasta que Dios
te abre el entendimiento. Pero antes de esto estás cegado. El hombre está ciego. Es un misterio
oculto al hombre natural, ya sea judío o gentil, no importa
quién. Sabemos que el hombre natural
no recibe, no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios.
Son espiritualmente entendidas. Ahora, en Cristo Jesús, Dios
que ya nos dio vida en Cristo Jesús, nos ha mostrado la voluntad
de Dios en Cristo Jesús, Vemos en Cristo Jesús entonces la sabiduría
de Dios. Vemos el acertijo resuelto. Vemos en Cristo Jesús cómo Dios
puede ser justo, es decir, y recibirme a mí. Yo soy pecador, de eso
estoy consciente. Y yo sé que Dios es justo. ¿Cómo
puede Dios recibirme en su presencia? En Cristo Jesús. Ahí está resuelto
ese misterio. En Cristo Jesús. Esto lo revela cuando Él quiere.
Esto lo revela a quien Él quiere. En su propio tiempo. Todos van
a ser traídos en Cristo Jesús. El cumplimiento. Y Cristo nos
enriquece. En Cristo Jesús somos hechos
hijos de Dios. y obtenemos la herencia de todas
las cosas saben en Adán perdimos en Adán perdimos el gran perdedor
en Adán fuimos sustraídos pero como vimos en José el gran añadidor
nuestro Señor Jesucristo en Cristo se nos han añadido todas las
cosas ¿Qué tienes? todas las cosas si crees en el
Señor Jesucristo eres heredero coherero con el Señor Jesucristo
todas las cosas son suyas y todas las cosas son tuyas en Cristo
Jesús la vida es tuya la muerte es tuya la eternidad es tuya
la vida es tuya es tuya todas las cosas en Cristo Jesús
Él lo ha hecho para la alabanza, la alabanza de su gloria. Ahora,
en la quinta parte, la última parte, vemos aquí entonces la
obra de Dios el Espíritu Santo. Vimos la obra de Dios el Padre
en la elección, la obra de Dios el Hijo en la redención. Ahora,
Dios el Padre escogió en la eternidad. ¿Dónde estabas tú? Solamente
en la mente el propósito de Dios. Cristo Jesús vino a este mundo
hace unos 2,000 años. Pero todos los que han sido salvos
han sido salvos únicamente por Cristo Jesús. Ya sea que lo estén
mirando a ver y estén mirando hacia el futuro cuando iba a
venir el prometido o nosotros que estamos ya 2,000 años después
de la venida del Señor Jesucristo y estamos mirando al pasado cuando
Cristo Jesús vino hace 2,000 años. Pero todo el pueblo de
Dios en todo el tiempo ha sido redimido por Cristo Jesús en
ese tiempo, en la cruz del Calvario. Pero hablando de nosotros en
esta noche, nosotros no sabíamos esto. Y ningún hombre nace en
este mundo sabiendo eso. Ese es un misterio, está oculto
al hombre, está ciego, no lo sabe. No sabe lo que Dios ha
preparado para él. No sabe lo que Dios ha hecho
para él. Esto Dios se lo tiene que dar
a conocer. Es decir, nadie va a llegar al
cielo y va a estar sorprendido. Llegué aquí al cielo, no sé cómo,
no sé quién es Jesús. Todos los que llegan allá al
cielo son redimidos por la sangre de Cristo Jesús y conocen al
Señor Jesucristo. Ahora, en versículo 13 y versículo
14 habla de la obra del Espíritu Santo la tercera persona de la
Trinidad, en Él, en Cristo Jesús, hablando de Él, en Cristo, también
vosotros, ahora está hablando de ti y de mí, habiendo oído
la palabra de verdad. Es importante, es vital oír la
palabra de verdad, la verdad de quién es Dios, la verdad de
quién es Cristo Jesús, la verdad de quién somos nosotros, Porque
si una persona no oye la verdad de quien es Dios, entonces tiene
un Dios falso. Si no oye la verdad de quien
es Cristo Jesús, tiene un Cristo falso. Y si no oye la verdad
de sí mismo, entonces piensa demasiado alto de sí mismo. No
tiene la verdad. Es importante, es vital oír la
palabra de verdad. ¿De qué palabra estamos hablando?
La palabra Cristo Jesús, habiendo oído la palabra de verdad, la
verdad acerca de quién es Cristo Jesús, la verdad acerca de lo
que Él hizo, la salvación que Él ha cumplido. Todo el tiempo
que una persona esté alabándose a sí mismo, esa persona no conoce
a Dios. Aquí está claramente en este
texto, tres veces nos dice, para el avance de la gloria de su
gracia, Es decir, Dios va a recibir la alabanza y la gloria. Y ninguna
persona que se esté alamando de sí mismo está conociendo el
mismo Dios de la Biblia. Es contrario al lenguaje del
creyente estar alamándose de sí mismo. Y yo soy lo que soy,
dijo el apóstol Pablo, por la gracia de Dios, la gracia de
Dios. En él también nosotros, habiendo
oído la palabra de verdad, el Evangelio, No un evangelio, el
evangelio de Cristo Jesús. Y lo oyen, noten, el evangelio
de vuestra salvación. Aquí hay varios puntos. Primero,
oyen la verdad. La verdad. No oyen una mentira. Espero que esté claro eso. No
sé cómo puedo quedarme aquí media hora solamente en ese punto.
La verdad es importante y tal oír la verdad. Daniel salvo creyendo
una mentira acerca de Cristo. Daniel salvo creyendo una mentira.
Si conoce un Dios falso, está creyendo un Dios falso. Si ha
oído un Cristo falso, está creyendo un Cristo falso. Y si él no ha
oído la verdad de su propia condición, entonces Dios no lo ha convencido
del pecado. Bueno. el Evangelio de vuestra
salvación, oye la palabra de verdad y lo oyen como Evangelio
de mi salvación, es decir, no lo oyen desinteresadamente, lo
oyen como esta es la verdad, esta es mi salvación. Hasta que esto sea, una persona
es convencida que Cristo Jesús es la verdad y no hay verdad
fuera de él. El Evangelio de mi salvación. Es decir, lo oye con interés
en sí mismo. No es el Evangelio de la salvación. Es el Evangelio de la salvación.
Es el Evangelio de mi salvación. Es mío. Es mío. Y dice, y habiendo
creído en él. Nadie es salvo aparte de creer
en el Señor Jesucristo. Recuerden, somos salvos por la
fe de Cristo, pero nadie es salvo aparte de creer, de confiar,
de depositar su confianza, de desmayarse en los brazos del
Señor Jesucristo. No estoy tratando de hacer ninguna
paga por ningún pecado mío. No estoy tratando de hacer ninguna
penitencia. Cristo Jesús llevó todos mis
pecados en la Cruz del Calvario y pagó por ellos en la Cruz del
Calvario. Esa es mi esperanza. Si yo tengo
que hacer una paga, una penitencia por un pecado, ¿cuál es la paga
del pecado? Muerte. ¿Muerte? ¿Cuánta muerte? ¿Pues cuánto pecado es? Todo
pecado es cometido contra Dios Santo y requiere una paga infinita. Es por eso que el infierno es
para siempre. Dios nunca recibe satisfacción por un pecado de
las personas que están en el infierno. El purgatorio es una
mentira. Es una mentira que los hombres
han utilizado para sacar dinero a las personas, la religión católica. Ganan mucho dinero, esto es verdad.
Ganan dinero cuando nacen. Ganan dinero cuando los bautizan.
Ganan dinero cuando los... primera comunión. Ganan dinero
cuando los casan. Ganan dinero cuando... última
visión. ganan más dinero cuando mueren porque ahí están allá
tratando de sacarlos del purgatorio. Y sus seres queridos ahí están
pagando, ahí están pagando. Nunca dejan de pagar. Gracias
a Dios los salvan. Es lana eso, es dinero eso. La
iglesia católica romana. ¡Falsos! ¿Está claro eso? Habiendo creído en él, confiando
únicamente en su justicia, confiando únicamente en su sangre, no estoy
tratando de colaborar con lo que hizo Cristo. Él es mi única
esperanza, es mi única justicia. Dice, fuisteis sellados con el
Espíritu Santo de la promesa, del Espíritu Santo dio vida. Dio vida. Y este, es las arras
de vuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida
para la alabanza de su gloria, la alabanza de la gloria de Dios. No deben pensar aquí que cuando
tú creíste entonces el Espíritu Santo vino a ti. Está al revés eso. El Espíritu
Santo da vida, da vida espiritual. El Espíritu Santo da vida espiritual
y por eso crees. Y el Espíritu Santo entonces
mora, mora en el corazón de un creyente. El Espíritu Santo no
está en el corazón de un ignorante. Bueno, estamos viendo aquí entonces
en Efesios capítulo 1 la gloria de su gracia. Creemos en el Evangelio
cuando Dios ha determinado en su tiempo cuando agradó a Dios
revelar su Hijo en mí. Dijo el apóstol Pablo. Fue por
revelación, oyendo el Evangelio de quién es Cristo Jesús, de
qué es lo que Él hizo. ¿Dónde está Él ahora? ¿Logró
la salvación? ¿Es mi única esperanza? ¿Es tu única esperanza lo que
Cristo hizo cuando no estuvo aquí en la tierra? ¿Estás confiando
únicamente en Él? Pues es porque Dios te escogió. Es porque Dios te predestinó.
Es porque Dios te bendijo con toda bendición espiritual en
Cristo Jesús. Él lo hizo. Es porque Cristo
Jesús te redimió. Es porque Cristo Jesús fuiste
adoptado para ser Hijo Suyo. Es porque el Espíritu Santo vino
en el tiempo y la predicación de la Palabra fue bendecida.
Y es por esto que el Señor bendiga su colabo.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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