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Cody Groover

El poder de la incredulidad

Matthew 13:53-58
Cody Groover November, 1 2015 Video & Audio
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Cody Groover November, 1 2015

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conmigo el libro de Mateo, San
Mateo capítulo trece y en esta mañana quiero que leamos
versículo cincuenta y cuatro hasta el cincuenta y ocho y venido a su tierra. Les enseñaban la sinagoga de
ellos, de tal manera que se maravillaban y decían, ¿de dónde tiene éste
esta sabiduría y estos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María y
sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus
hermanas con nosotros? ¿De dónde pues tiene éste todas
estas cosas? Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo, no hay profeta
sin honra sino en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí
muchos milagros a causa de la incredulidad de ellos. En esta mañana quiero que veamos el poder de la incredulidad,
el poder de la incredulidad. A menudo oímos y es verdad acerca
del poder de la fe, el poder de la fe y con razón. Nuestro
Señor Jesucristo dijo allá en Mateo capítulo 17 versículo 20, El Señor Jesucristo dijo a sus
discípulos, por vuestra poca fe, porque de cierto os digo,
que si tuvieras fe, ¿de qué fe está hablando? La
fe del Señor Jesucristo. No fe en la cosa que tengas fe,
eso es tener fe en tu fe. Si tuvieras fe, creas a Dios. Si tuvieras fe como grano de
mostaza y dijeras a este monte, pásate de aquí allá y se pasará
y nada os será imposible. Pero en este último versículo
del capítulo 13, el Señor Jesucristo dijo, si tuvieras fe como una
Semilla de mostaza, de alegría está esta montaña, pásate de
aquí allá y se pasaría. Nuestro Señor Jesucristo en este
último versículo, el Espíritu Santo nos está diciendo, nos
está hablando del poder de la incredulidad. Así como la fe, la fe que tiene su mira cuesta
en el Señor Jesucristo, aunque sea tamaño de semilla o grano
de mostaza. Tiene poder y recuerden, no estoy
hablando de la fe, estoy hablando de Cristo Jesús, el autor de
la fe. Pero nadie es algo aparte de
creer en él. Y no es la fuerza de tu fe, es
en quién estás creyendo, a quién estás creyendo. Debe ser claro
eso. La fe que tiene su mira puesta
en el Señor Jesucristo, aunque sea poca fe, tiene poder para lanzar la montaña
de nuestros pecados al mar, al mar del olvido, a las profundidades
del mar. Así también la incredulidad,
la incredulidad tiene poder para arruinar nuestra alma eterna,
desatar la ira de Dios y arrastrar nuestra alma al infierno, la
incredulidad. El poder de la fe en Cristo Jesús
es manifestado por todas las escrituras. Abraham creyó a Dios
y le fue contado por justicia. ¿Tú crees a Dios? La fidelidad
del Señor Jesucristo es tuya. La justicia del Señor Jesucristo
es tuya si tú crees a Dios. Si tú crees, estás confiando
únicamente en la sangre preciosa del Señor Jesucristo para quitar
todos tus pecados. Estás confiando únicamente en
su justicia, su rectitud. Él estableció la ley. Si estás
confiando únicamente en su justicia, tú eres justo delante de Dios. Y así como dijo Dios de Noé,
pero donde Abraham, Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia,
así también todo aquel que cree a Dios, el testimonio de Dios
acerca de su hijo Jesucristo que tienes aquí en la palabra,
lo tienes en tu mano, Dios está hablando de Cristo Jesús. Está hablando de Él, para eso
fue escrito la palabra de Dios. Noé creyó a Dios y construyó
un arco para la salvación de su familia. Él creyó a Dios. Estoy hablando del poder de la
fe. Israel creyó a Dios y pasó por
el mar rojo, como por tierra seca. David creyó a Dios y mató
a Goliat. El soldado, el centurión, creyó
a Dios y vio a su criado sanado. Los ciegos creyeron, esos dos
ciegos que tenemos aquí en Mateo, creyeron a Dios y recibieron
la vista. La mujer con el flujo de sangre,
ella creyó a Dios y fue sanada de su enfermedad. Jairo creyó
a Dios y su hija fue vuelta a él a la vida, su hija que estaba
muerta. El carcelero de Filipos, él creyó a Dios y recibió la
vida eterna. Y si tú crees a Dios, tienes
vida eterna. El que cree en el Hijo tiene
vida eterna ahora mismo. No está esperando cerrar los
ojos por última vez aquí en la tierra para saber cómo le va.
Tienes esta seguridad. Tienes ahora mismo vida eterna.
La lista puede seguir y seguir y seguir. Podemos estar todo
el día hablando de la lista de testimonio de la Palabra de Dios.
La Biblia nos dice mucho acerca del poder de la fe, pero la palabra
de Dios también nos habla del poder de la incredulidad. Estoy
hablando del poder de las tinieblas. La incredulidad, el poder de
las tinieblas. Adán no creyó a Dios. La generación en la que vivió
Noé no creyó a Dios. La esposa de Lot, ella no creyó
a Dios. Faraón, Israel en el desierto,
los escribas y los fariseos, ellos no creyeron a Dios. El
joven rico, Félix, Festo, todos estos no creyeron a Dios. Y son
como advertencias a cada uno de nosotros en esta mañana. Acabamos
de leer en hebreos, en hebreos, no haya en vosotros incredulidad. Crea a Dios. Crea a Dios. Sigue poniendo la vista en Cristo
Jesús. hasta que un día abras tus ojos
y lo veas cara a cara. Sigue viniendo ahí. Toda incredulidad. La incredulidad,
¿saben qué? Es asunto de la voluntad obstinada
del hombre. Hay un albedrío del hombre, pero
el albedrío del hombre siempre está puesto en contra de Dios.
Esa es la realidad. Esa es la muerte espiritual. Es lo que llama Vosotros estáis
muertos en vuestros delitos y pecados. Está hablado de la voluntad del
hombre que está obstinado para ir en contra de lo que dice Dios
en su palabra. Toda incredulidad es asunto de
la voluntad del hombre. Si Dios te deja tener tu voluntad,
vas a perecer y vas a estar en el infierno por toda la eternidad.
Sea Dios, quiera Dios, que Él venza Él ven, los sacerdotes
van diciéndome que Él derrote tu voluntad y establezca la suya. La incredulidad es un asunto
de escoger, creer no es asunto de escoger, creer es porque Dios
te da la fe, pero cuando una persona no cree, esa persona
está escogiendo no creer. Una persona está escogiendo no
creer. Una persona no puede escoger
creer. Es revelación de Dios. Pero cuando
una persona escoge, escoge siempre el mal. Escoge no creer. La incredulidad
le dice no a Dios. Es una tontera. Necedad. El necio dice en su corazón no
a Dios. Dile no a un hombre y peleate
con él, pero no te pelees con Dios. Vas a salir perdiendo siempre. No puedes estar en desacuerdo
con lo que Dios dice. La incredulidad dice no a Dios,
a pesar de todas las evidencias que Dios ha puesto, la evidencia
que está en ti mismo, la evidencia que está en la creación, la evidencia
que está en su palabra. Dios no se ha dejado sin testigo. Pero la incredulidad dice no,
Dios. No. Y eso es lo que vamos a ver
en esta mañana, el poder de la incredulidad. Ustedes saben,
Capernaum había sido la sede del ministerio de nuestro Señor
Jesucristo hace como un año. Un año había estado allá en Capernaum. Esto lo vemos en Mateo capítulo
14, perdón, Mateo capítulo 4, versículo 33. 53. Mateo 4, 50. Mateo 13, perdón. Mateo 13, 53. No. Mateo 4, 13. Mateo 4, 13.
No son mis lentes. Quiero culparlos a ellos. No son mis lentes, son mis ojos. Mateo 4, 13 nos dice, y Jehano
Nazaret vino y habitó en Capernaum. Como un año estuvo allá. Habitó
en Capernaum, ciudad marítima en la región de Zabulón y de
Naltalí. Y vemos también en Mateo 8, 5. Mateo 8, 5. El Señor Jesucristo dice, está
entrando Jesús en Capernaum. Vino Él un centurión a rogarte. Eso es el relato cuando el Señor
sanó el criado del centurión. Entonces estaba en Capernaum. La gente de ahí había visto sus
milagros del Señor Jesucristo. Muchos milagros hizo en Capernaum. Habían oído su palabra. Habían
visto su vida. Pero no creyeron en él. Y no
creyeron, no creyeron. a Dios y no creyeron en el Señor
Jesucristo. El Señor Jesucristo dijo, Capernaum,
si en Sodoma y en Gomorra se hubieran hecho las obras que
en ti han sido hechas, ellos hubieran permanecido hasta el
día de hoy. Pero será más tolerable el castigo para Sodoma y Gomorra
que para Capernaum. Porque Capernaum fue elevada
hasta el cielo en la presencia del Señor Jesucristo. Y ellos
no creyeron, no creyeron No le creyeron a él y no creyeron en
él. Por lo tanto, el Señor dice en el versículo 53, ahora regresamos
a nuestro texto. Mateo capítulo... Quiero que vean capítulo 13,
versículo 53. El Señor Jesucristo habló estas
parábolas. Aconteció que cuando terminó
Jesús estas parábolas, está hablando de las parábolas que comenzó
a hablar el Señor Jesucristo, las hemos estado viendo, cuando
terminó de hablar estas parábolas, se fue de ahí, se fue de ahí
para nunca volver, nunca regresó a Capernaum, lo único que hizo
de ahí en adelante era pasar por Capernaum, pero nunca regresó
a predicar allá, nunca regresó allá sino sólo para atravesar. Oigan esto, yo doy gracias a
Dios en esta mañana. Cada uno de nosotros debe dar
gracias a Dios en esta mañana que el Señor Jesucristo está
aquí. Su palabra es predicada aquí. Podemos reunirnos para oír al
Señor Jesucristo. Pero cuando el Señor Jesucristo,
el Señor Jesucristo así como se fue de Capernaum, se ha ido
de muchos lugares. De muchos lugares donde en un
tiempo se predicaba la palabra y ahora ya no se predica. Podemos
citar muchos ejemplos de años pasados. Ustedes han oído de
Charles Perkins. Allá en Cúcuto donde él predicó
semana tras semana. ¿Sabes? No predica el Evangelio
ahora. El Señor Jesucristo no está allá. Conozco iglesias hoy día donde
hace 6 años, 7 años estuvo un hombre predicando la palabra
fielmente por 50 años estuvo predicando. Y ahora está un hombre
que no predica. ¿Qué vamos a hacer nosotros si
en este lugar Dios quiera que yo muera antes que esto pase?
Pero si en este lugar se deja de predicar el Evangelio, es
decir, si Cristo se va de acá, ¿qué tienen que hacer los discípulos
del Señor Jesucristo? Ir a donde está Él. No se quede en un lugar donde
no está predicada la Palabra de Dios. Simplemente por lealtad
a un hombre. Nuestra lealtad es al Señor Jesucristo. Tenemos que huir de Él. ¿A quién
iremos? Tú tienes las palabras de Dios. Allá, si quieren ver
allá en Lucas capítulo 6, cuando nos dice eso mismo, en Lucas
capítulo 6. Perdón, no dije Lucas, es Marcos. Marcos capítulo 6. Es el mismo relato de lo que
tenemos en Mandeo capítulo 13. Y salió Jesús de ahí. y vino
a su tierra y nota que dice, le seguían sus discípulos. Así
es que donde vaya el Señor Jesucristo, ahí tenemos que ir. Donde vaya el Señor Jesucristo,
ahí es donde. No deben permitir que un hombre,
si yo muero el día de hoy y ustedes buscan otro pastor, no deben
permitir que un hombre se pare y no predique la verdad, que
no predique el Evangelio. Y si por alguna razón alguien
se levanta y no está predicando el Evangelio, Vayan a otro lugar
donde prediquen el Evangelio. Hay que seguir al Señor Jesucristo. La gente había visto sus milagros.
Doy gracias a Dios que el Señor está aquí. No debemos tomarlo a la ligera,
es cosa preciosa. Es cosa preciosa. El Señor ha dejado otros lugares.
Bueno. Cuando el Señor Jesucristo regresó
a Nazaret, al lugar donde fue criado, se tocó con oposición
e incredulidad en la ciudad, en su ciudad donde habían crecido. La oposición entre las personas
que lo conocían, es decir, lo vieron crecer, lo vieron desde
niño, vieron trabajar con José en la carpintería, lo vieron
a él como carpintero, sus parientes mismos, ellos no creyeron, no
creyeron. Y saben, nos dice, otra vez si
regresan allá a Marcos capítulo 6, cuando el Señor Jesucristo
vino allá a Nazaret, versículo 2 dice, llegando el día de reposo
comenzó a enseñar en la sinagoga Y muchos, oyéndole, se admiraban,
estaban admirados de las palabras que él hablaba. Admirados. Decían, ¿de dónde tiene él estas
cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que
le es dada? Y estos milagros que por sus
manos son hechos. ¿No es este el carpintero, hijo
de María, hermano de Jacobo, José, Judas y Simón? ¿No están
aquí? no están también aquí con nosotros
sus hermanas y se escandalizaban, se escandalizaban de él. Mas Jesús les decía no hay profeta
sin honra sino en su propia tierra y entre sus parientes y en su
casa. Y no pudo hacer allá ningún milagro
salvo que salvó a algunos pocos enfermos poniendo sobre ellos
las manos. Saben, ellos estaban asombrados
Estaban asombrados, maravillados. ¿Pero saben qué es lo que maravilló
al Señor Jesucristo? ¿Saben qué es lo que asombró
al Señor Jesucristo? Al Señor Jesucristo le asombró
la incredulidad de ellos. Ven lo que dice el versículo
6. Y Jesús, el Señor Jesucristo estaba asombrado de la incredulidad
de ellos. y recorría las aldeas de alrededor
enseñando. La gente que le oyó predicar,
vieron los milagros que él realizó, estaban asombrados por su doctrina,
por su poder divino, pero estaban, como dice la palabra, escandalizados. Esta palabra que es traducida,
escandalizados, es estaban ofendidos. Se ofendieron. por lo que decían. No estaban ofendidos por los
milagros que hizo. Recuerdan el Señor Jesucristo
dijo un día, muchos milagros se han mostrado de mi padre,
¿por cuál de ellos me apedreáis? Y ellos dijeron, no, por buena
obra no te apedreamos. Estaban ofendidos por lo que
él dijo, tú siendo hombre te haces Dios. Estaban ofendidos,
es lo que significa esa palabra, escandalizados. Estaban ofendidos
por la doctrina del Señor Jesucristo. En ellos se cumple, la palabra
está, eran, ellos tropezaron en la piedra de tropiezo, lo
que debía haber sido un apoyo para ellos, lo que debía ser
para ellos un refugio, un reposo. Ellos tropezaron. Ellos tropezaron en que él, al
que ellos, es decir, no cuadraba con lo que ellos podían ver en
la carne. Este es el hijo del carpintero.
Nosotros lo vimos trabajar en la carpintería. Él es Dios. Estaban ofendidos por lo que
él dijo. Este, el hijo de Dios, el amigo
del pecador, el sustituto que él dijo que él iba a dar su vida.
El evangelio que él predicaba vino a ser para ellos una roca
de ofensa. Vean Isaías capítulo 8. Versículo 13. A Jehová de los ejércitos, a
Él santificar, sea Él vuestro temor y Él sea vuestro miedo. Teme a Dios. Entonces, Él será
por santuario. Cuando tú temas a Él, Él va a
ser santuario, reposo a algunas personas. Pero a las dos casas
de Israel, por tierra para tropezar, por tropezadero para caer y por
lazo y por red al morador de Jerusalén. Ellos no cuadraban,
no podían cuadrar con sus pensamientos y ellos no creyeron, ellos tropezaron. Para vosotros los que creéis,
dice la palabra de Dios en 1 Pedro 2, Él es precioso. El Señor Jesucristo es precioso.
Vimos esto la semana pasada sobre la perra de Gran Precio. Él es
precioso. Pero para los que no creen, Cristo
Jesús es piedra de tropiezo. Piedra que los edificadores desecharon. Ha venido a ser cabeza del anglo.
Y piedra de tropiezo y ropa que hace caer porque tropiezan en
la palabra, siendo desobedientes a lo que fueron también destinados. Cuando las multitudes de hoy
día, así como en las multitudes de
aquel día, oyeron la palabra de sus labios, estaban maravillados. Él fue para ellos un olor de
muerte para muerte. Cuando oyes el Evangelio, no esperes llegar a la casa y
razonar. Cuando la palabra de Dios dice,
si oyeras hoy su voz, está hablando de este mismo instante, al momento
de entrar en tu vida, créelo. No vayas a la casa a tratar de,
de razonar algo, tratar de hacer que encaje, cree ahora mismo,
cree ahora mismo la palabra. Cuando una persona oye la palabra
de Dios y dice esto, No me suena bien, esto no me gusta. Es para
ellos olor de muerte. Ya no aguanto oír ese mismo mensaje. Todo el tiempo que voy, siempre
hablan el mismo mensaje. Ya no me aguanto. Es como olor
de muerte. Es algo repugnante. Para ser más claro, una persona
que pasa, está cazando por el camino. Creo que nos ha topado
un perro muerto. Y el olor de ese perro muerto
nos repugna. Nos aleja, no queremos eso. Decimos,
como dicen en mi catarro, ojo. No me gusta eso. No me gusta
eso. Estamos oliendo muerte. Pero
cuando una persona oye el evangelio y es olor grato. Cristo Jesús
es olor grato a Dios. Cristo Jesús es el único que
ha agradado a Dios en su muerte y en su obediencia. Él es el
único que ha agradado, ha obedecido a Dios. Y Cristo Jesús, el mensaje
de la cruz de Cristo Jesús es grato a Dios y grato también
a todos los que son salvos. Así es que si Cristo Jesús te
huele bonito, dices, ah, esto es todo para mi alma. Es evidencia
que Dios ha hecho algo por ti. Evidencia que Dios ha hecho algo
por ti. Te ha dado vida y por eso te
huele a vino. Estas personas allá en Nazaret
porque solo conocieron a Cristo según la carne. Pero nosotros
no conocemos a Cristo. Dijo el apóstol Pablo, nosotros
ya no conocemos. Lo conocimos según la carne, pero ya no lo
conocemos así. Segundo de Corintios, capítulo
5. Porque sólo conocían como en la carne, lo despreciaban.
Por tanto, fue un profeta sin honor en su propio país y en
su propio pueblo. Un profeta sin honor. Saben,
la ofensa de la cruz no ha cambiado hoy día. Sigue siendo lo mismo. Nunca, nunca va a cesar. La amistad
del hombre está en contra. del Evangelio, en contra de Cristo
Jesús. Una y otra vez nuestro Señor
Jesucristo vino a Nazaret, pero sin embargo no hizo muchos milagros,
dice el versículo 58. No hizo muchos milagros ahí a
causa de su incredulidad. En esta palabra está el secreto
de la ruina eterna de las multitudes. No creyeron. parecen para siempre
porque no creen a Dios. Quiero mostrar seis cosas en
esta mañana acerca de la incredulidad. Pido al Señor que nos enseñe,
nos dé entendimiento. Seis cosas. Primeramente quiero
que notemos esto, la incredulidad ignora lo que es obvio. La incredulidad ignoran o rechazan
lo que es obvio. En versículo 54 de Mateo capítulo
13 dice, viniendo a su tierra les enseñaban
a sinegó de ellas de tal manera que se maravillaban y decían,
ellos se maravillaban, enseñaban y se maravillaban, ellos estaban
maravillados, ellos vieron sus milagros, No lo rechazaron por
falta de evidencia. Algunas personas piensan, si
yo pudiera ver uno de estos milagros, yo creería. Mentiroso. Mentiroso. Te estás engañando
a ti mismo. Muchas personas en el día del
Señor Jesucristo vieron los milagros y no creyeron. La fe no viene
por la vista. La fe viene por el oído. es don
de Dios. Pero la persona se engaña y piensa,
si yo tuviera evidencia, la fe ignora o pone a un lado lo que
es obvio. Los que oyeron su doctrina y
vieron sus milagros no rechazaron por falta de evidencia, pero
a pesar de la evidencia. Ellos decían, nunca hemos visto
cosa como esta. No se ha oído que otro abra los
ojos. El mismo Nicodemo dijo, sabemos
que has venido de Dios porque nadie hace las obras que tú haces.
Estas obras no se hacen. Y él dijo, sabemos. Es decir,
no solo yo, Nicodemo, sino todo el San Benito. Sabemos esto.
Pero aún teniendo esta evidencia, no lo rechazaron porque les hizo
falta la verdad, pero porque ellos rechazaron la verdad. Rechazaron
la verdad. Ellos despreciaron la luz porque
amaron más las tinieblas. El Señor Jesucristo dijo esta
es la condenación en Juan capítulo 3. Aquí está o consiste la condenación. La luz que es Cristo Jesús, la
luz del Evangelio, la luz para conocer al Dios vivo y verdadero,
el Dios invisible, la luz para conocer a Dios, donde lo vemos
únicamente en la paz de Cristo Jesús. Él es Dios. ¿Quieres saber cómo Dios salva
a pecadores? Ahí está la luz, Cristo Jesús.
¿Quieres saber cómo puede ser quitado tu pecado? Ahí está la
luz, Cristo Jesús. En Él, en Él únicamente está
la luz. Y Cristo dijo, yo soy la luz
del mundo. El que en el cree en el Señor Jesucristo
no es condenado, pero el que no cree ya ha sido condenado. No tiene que esperar, ya ha sido
condenado. Es por eso que digo cree ahora,
no esperes, no esperes. al oír la palabra de Dios, cree
y pídele al Señor, Señor, creo, da misericordia de mí. Ayuda mi credulidad. Ayuda mis
pensamientos, que yo deshaga todo esto y ponga mi mirada solamente
en ti. Cree en el Señor. Pero el que no cree ya ha sido
condenado porque no ha creído en el nombre del Unigénito Hijo
de Dios. Y esta, aquí consiste la condenación que la luz, Cristo
Jesús, el Evangelio, vino al mundo y los hombres amaron más
las tinieblas que la luz. No es que no tenían luz, amaron
más las tinieblas que la luz porque sus obras eran malas.
Si vas a venir a la luz, va a ser expuesto tu maldad. Vas a tener
que dejar tu maldad. Pero no quieren, no quieren,
no quieren dejar su religión. Cuando los hombres, cuando mujeres
voluntariamente, ahora si estoy hablando de la voluntad del hombre,
la voluntad perversa del hombre. La religión habla del libre albedrío,
escuchen. Si Dios te deja tener tu voluntad,
vas a tener tu voluntad hasta el infierno. La voluntad del hombre es obstinada
en contra de Dios. Pero cuando el hombre o la mujer
está rechazando la verdad, Cuando una persona se opone a la verdad,
los argumentos más, los argumentos más convincentes,
los hechos no pueden convencerlos de la verdad. Hay un dicho, no
hay nadie, no hay ciego como el que no quiere ver. ¿Han oído
eso? No hay ciego como el que no quiere ver. Significa que tiene ojos, hablando
en el carnal, le puedes mostrar hechos, les puedes mostrar aquí
está, aquí está y se cierra, no quiero verlo. Bueno, cuando una persona voluntariamente
rechaza a Cristo, no importa qué argumentos, no importa qué
hechos se les presente, lo rechaza. El pueblo, la verdad es esta, Si Dios te deja a ti, si Dios
me deja a mí, a mi propia voluntad, a mí mismo, entonces no vamos
a venir a Él, porque no queremos venir a Él. No vamos a venir
a Él porque no queremos. No importa que la enseñanza sea
muy convincente. No importa que se puedan mostrar
hasta milagros. Yo les puedo mostrar milagros
en esta mañana. ¿Tú crees en el Señor Jesucristo?
Mira alrededor. ¿Conoces una persona que cree
en el Señor Jesucristo? Es un milagro de Dios. Es un milagro de Dios. Dios le dio ojos para ver al
invisible. Dios le hizo caminar, poder venir,
caminar con Dios. Dios lo limpió de su ventra. Es un milagro de Dios. Lo estás
viendo alrededor de ti. Tú, si no crees en eso, estás
viendo alrededor de tuyo. No lo crees. Pero en sentido
natural, lo mismo. La fe en el Señor Jesucristo
es don de Dios. Nefesios 2 dice, por gracia soy
salvo, por medio de la fe. Y esto no de vosotros, pues es
don de Dios. no por obras para que nadie se
lo diga. Es algo que tiene que ser obrado
en el corazón de una persona por el poder, por Dios Todopoderoso,
por la misericordia de Dios a través del Espíritu Santo, es don de
Dios, es una nueva creación. En Colosenses capítulo 2, Colosenses
2 La persona que ha creído en el
Señor Jesucristo ha sido sepultado con Él, murió con Cristo en el
bautismo, en el cual también fuiste resucitado, has sido resucitado
a nueva vida mediante la fe, noten en el poder de Dios que
le levantó a los muertos. No es nada menos milagroso que
tú creas en Dios, que tú creas a Dios, perdón. No es nada menos
milagroso que tú creas a Dios en esta mañana que Dios levanta
al Señor Jesucristo de los muertos. Es el mismo poder. Ahora, la segunda cosa es esta. La incredulidad, en primero,
la incredulidad rechaza lo que es obvio, ignora lo que es obvio. Y segundo, la incredulidad exalta lo que no viene al caso. Exacto lo que es. No tiene realidad,
no tiene, no tiene punto. La incredulidad siempre busca
cosas, detallitos para fijarse de estas cosas y no venir al
punto. Ellos, en vez de creer a Dios
que Él es el Hijo de Dios, comenzaban a buscar detalles, no es este
el libro del Capitán, no está la Cristo, o sea, no conocemos
esto, buscan detalles que no tienen significado o no tienen
relevancia y tratan de hacer algo de ellos, estas cosas, el Señor Jesucristo nació en
este, vino aquí en este mundo Dios fue hecho carne formado en el vientre de María
pero María no tiene nada que ver con tu salvación María no es la salvadora Cristo
Jesús es el salvador Dios escogió a María vaso así como escogió
a todos los escogidos de Dios que es bendita entre las mujeres,
no sobre las mujeres. Él escogió ahí y él la hizo ahí. Pero esto no viene al caso. Personas quieren meter cosas
que no tienen relevancia. Cristo Jesús predicó el evangelio
a estas personas. Estas personas que su alma eterna
va a estar en uno de dos lugares. Su alma eterna va a estar en
uno o dos lugares. Y ellos comenzaron a hacer estas
observaciones en vez de creerle. Empezaron a buscar estas otras
observaciones. Este libro. ¿Qué tiene que ver
eso? Ahí están sus hermanos. Pero,
¿qué tiene que ver eso? ¿Qué tiene que ver eso? Empezaron con su sarcasmo. empezaron a llamar, no son este,
no es este el hijo del carpintero. En lo que estaban diciendo que él no pudo haber aprendido
esta sabiduría, ellos mismos se estaban juzgando porque dijeron,
no puede haber aprendido esta sabiduría era Neymar en el taller
de carpintería. Si es verdad, no de allá vino.
El Señor Jesucristo se humilló a sí mismo y fue hecho hombre.
Y él trabajó con sus manos, con el sudor de su frente, para comer
por sí mismo. Pero él no aprendió nada de los
rabinos, no aprendió nada, no fue a la educación superior.
Y ellos dijeron, pues no puede saber mucho. ¿Cómo nos está hablando
así? ¿Cómo pudo haber ha tenido tanta
eminencia. Él es un nadie. ¿Saben? Hay personas hoy día, hay personas
hoy día que miren a la persona que van a leer, a oír, basado
en sus títulos. No voy a oír a esa persona porque
no tiene su título de doctorado en teología. Hay personas que
basan, si van a oír a una persona basado en cuántos libros escribió,
¿Qué autoridad tiene él? ¿A qué universidad asistió? Mira,
si Dios te quiere hablar por un burro, escúchalo. Este burro. Pero hay personas que dicen,
bueno, empiezan a ver cosas. ¿De dónde agarraron su aprendizaje? ¿Qué tiene que ver eso? ¿Estoy
hablando de Cristo Jesús? Una persona que tiene sed, si
viene a tu casa y dice, toca el timbre o golpea la reja y
dice, tengo sed, me das un vaso de agua, le traes una de estas Yo quiero un vaso de cristal. No me traigas de plástico. No
vayas a traer una jícara. Yo tengo sed, pero no lo voy
a tomar si me traes jícara. ¿Qué es lo único que puedes decir?
Esa persona no tiene sed. Porque la persona que tiene sed,
cuando venga la jícara, le está huyendo el agua, ¿verdad? Así
también la persona que está huyendo la palabra de Dios, Si está oyendo
la Palabra de Dios, está queriendo oír la Palabra. Está queriendo oír la Palabra
de Dios y no está mirando el mensajero. Muchas personas se consideran
teólogos y quieren discutir acerca de cosas. Siempre quieren corregirte
por cualquier cosa. Bueno, el mensaje es Cristo Jesús. La incredulidad siempre busca
hacer eso. Siempre busca textos oscuros,
hablando de oscuros porque no son muy claros, cuando ignoran
lo que está muy claro. Van a textos muy oscuros y dicen,
ah, aquí están, mira esto. Como yo he dicho en otras ocasiones,
la persona que quiere ahorcarse, Dios le ha puesto suficientes
hojas para que se ahorque. El apóstol dijo esto, hay muchas
cosas que son difíciles de entender y los que no tienen enseñanza,
tuercen para su propia destrucción. Déjanos ser como niños, al niño
le dices esta cosa y lo crees. Bueno, otra cosa acerca de la
incredulidad. brevemente. La incredulidad tropieza
sobre la verdad. Ellos estaban escandalizados.
No podían creer. Y la cosa es esta, si una persona
es dejada para sí misma en su incredulidad, son ofendidas por
Cristo, el Evangelio de Cristo Jesús. El Señor Jesucristo dijo
esto, bienaventurado el que no haya tropiezo en mí. bienaventurado, verdaderamente
bienaventurado de Dios, bendecido por la gracia de Dios, bendecido
por la salvación que es en Cristo Jesús, las personas que oyen
el Evangelio y creen. Las personas que oyen, como esta
persona que busca mercaderes, que busca perlas de gran precio,
y habiendo hallado la perla de gran precio, Cristo Jesús, están
dispuestos a venderlo todo. para tener a Cristo. Luego, la incredulidad detiene
a lo supernatural. No hizo ya muchos milagros a
causa de la incredulidad de ellos. El Señor Jesucristo hizo algunos
milagros, pero no muchos. Solamente puso las manos sobre
algunas pocas personas que estaban enfermas y los sanó. Pero a estas personas a las que
sanó simplemente sirvió para asombrarlos más todavía. La razón por la que nos dice
la Palabra de Dios que no hizo allá muchos milagros era causa
de la incredulidad. Ahora, escuchen esto. Esto no
significa que el Señor Jesucristo no tenía poder para sanar. Esto no significa que el Señor
Jesucristo estaba de alguna manera con las manos atadas y no puede
sanar si tú no le dejas sanar. En ninguna manera. En ninguna
manera. De alguna manera que la incredulidad
es demasiado o demasiado poderosa para... Escuche. El Señor Jesucristo
vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Y el pecado que
te condena es la incredulidad también de ese pecado te viene
a librar. Y todo el pueblo de Dios es librado
del poder de las tinieblas y trasladado al reino del Señor Jesucristo. Todo el pueblo de Dios, si tú
crees ahora, hubo un tiempo cuando no creías. Hubo un tiempo cuando no creías,
no podías creer y no querías creer. pero Dios venció sobre
tu incredulidad. El Señor no significa aquí que
Él estaba de las manos atadas y no tenía habilidad porque el
pobrecito Jesús no le dieron oportunidad porque así lo presenta
la religión falsa. Tú eres semestre para decir Dios
no te puede salvar si tú no le dejas. No. Cuando Él da fe, Él
da fe, Él te da vida cuando estás muerto. no cuando estás moribundo. Él te da vida cuando estás muerto. No pide que dudes el primer paso
y él lo levanta. Él da vida a los muertos. Algunos
de los milagros fueron hechos en respuesta directa a la fe
personal. Es hablando de la mujer que vino
detrás y tocó el manto. El Señor Jesucristo le dijo,
grande es tu fe. algunos milagros, pero la mayoría
de ellos fueron hechos sin ninguna expresión de fe de parte de la
persona que los recibió. Sin ninguna expresión de fe cuando
pasó aquel hombre lo sanó, le dio vista, sin ninguna expresión
le dio vida a la hija de Jacob, sin ninguna expresión de ella
que recibió la vida. Así es que entonces la falta
de fe del hombre no ata el poder de Dios. No ata el poder de Dios. La incredulidad del hombre no
tiene dominio sobre omnipotencia. Otra vez ahora. La incredulidad
del hombre no tiene dominio sobre omnipotencia. Cuando Él va a
salvar a su pueblo, Él vence sobre tu incredulidad. Tu pueblo
se te ofrecerá voluntariamente en el día de su poder. Dios hace
lo que Él quiere hacer, ya sea que creas o no creas. Sin embargo,
en el ministerio terrenal de nuestro Señor, Él no quiso hacer
estas obras de milagros donde los hombres y las mujeres manifestaron
su incredulidad. Cuando estos hombres y mujeres
manifestaron, Él no quiso hacer milagros en ese lugar. Entonces,
la incredulidad vino a ser una barrera de estas bendiciones. El Espíritu Santo nos dice específicamente
de que no hizo muchos milagros a causa de la incredulidad de
ellos. La quinta cosa es esta, la incredulidad
nunca puede ver la gloria de Dios. La incredulidad. ¿Cómo
la incredulidad roba al hombre? ¿Cómo roba al hombre? Si pudiéramos
nosotros creer en este momento. Todos estamos, yo creo, dices,
yo creo, dices. Si pudieras creer, si yo pudiera
creer, sin incredulidad presente, podríamos vivir como en el cielo
mismo ahora, en este momento. Pero estamos plagados de incredulidad.
Todavía estamos en la carne. Todavía tenemos a este hombre
encarnado. El Señor Jesucristo habló de esta manera que Él habría
hecho en Isaías capítulo 48 Él puede hablar de esta manera,
Él es Dios. Isaías 48, versículo 16 dice, acercados a mí oí de esto desde
el principio, no hablé en secreto. Desde que esto se hizo, ahí estaba
yo y ahora me envió Jehová el Señor y su Espíritu. Así ha dicho
Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel. Yo soy Jehová, tu
Dios, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino
que debes seguir. ¡Oh, si hubieras atendido! ¡Oh, si hubieras atendido a mis
mandamientos! ¡Oh, si hubieras creído! ¡Fuera
entonces tu paz como un río! Siempre. El río siempre está
avanzando. el río, fuera tu paz como un
río y tu justicia como las ondas del mar. Si pudiéramos nosotros creer. Muy a menudo nosotros estamos como aquella persona
que anda sobre el hielo, creemos a Dios y estamos andando en un
lado lago. Ustedes han visto, los lagos
se congelan y cuando se congelan se vuelve espeso el hielo de
tal manera que te soporta el peso y puedes caminar encima.
Pero hay algunos lugares donde el hielo está muy delgado y si
lo pisas te vas al fondo. Muchas veces nosotros somos como
esos que caminan sobre el hielo y todo el tiempo estamos pensando,
voy a caerme, voy a caerme, voy a caerme. En vez de confiar con
todo tu peso sobre el Señor Jesucristo, echas sobre todas tus ansiedades,
sigue viniendo el Señor Jesucristo. La incredulidad, qué cosa tan
vergonzosa, ¿verdad? Lo decimos con pena. Y luego
la sexta cosa y última, La incredulidad tiene a las almas en la condenación
y bajo la ira de Dios. Si una persona que está aquí
oyendo, una persona que está por Internet o que va a ver este
mensaje en Internet, oye este mensaje, si perece, es por una
razón, solamente una razón. porque no crees en el Señor Jesucristo. No hay ninguna cosa en el cielo
y en la tierra que te impide, sino solamente tu incredulidad. Cristo dijo, ustedes no quieren
venir a mí. Hay tres enemigos para el creyente,
hay tres enemigos por los que siempre debemos debemos orar
en contra de él, orar por esto. Siempre debemos orar que no seamos
elevados en jactancia, orgullo. Siempre debemos orar que no caigamos
en la mundialidad, mundiales. Amar el mundo. Y tercero, siempre
debemos orar que no caigamos en la incredulidad. Y de los
tres, el que ora es incredulidad. Siempre debemos tener mucho cuidado
de no caer en incredulidad. Es por eso que la palabra de
Dios nos advierte que no haya en nosotros esta raíz de amargura,
de incredulidad. Debemos siempre orar, Señor,
creo. Ayuda mi incredulidad. Ayuda
mi incredulidad. Gracias sean dadas a Dios que
nos ha trasladado. Quiero que vean esto y terminamos
este texto. Colosenses capítulo 1. Para esta
razón Dios ha enviado su Palabra. En Hebreos capítulo 26 dice esto
pero solo vamos a ir a ver Colosenses. Gracias sean dadas a Dios, si
tú crees en esta mañana, el cual nos ha librado de la potestad
de las tinieblas, te ha librado de la incredulidad, esa es la
potestad de las tinieblas. Satanás mantiene a su pueblo
en paz con la mentira, y creen la mentira y no creen a Dios,
pero Dios te ha librado del poder de las tinieblas, de la potestad
y ha trasladado al reino de su hijo amado, al reino de la luz. El poder de las tinieblas es
grande, gracias sean dadas a Dios, que el poder del Señor Jesucristo
es más grande. Lo abundó, me abundó el pecado,
sobreabundó la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Vamos a hacer
despedidos con oración. Recuerden el servicio. en esta
noche, a las seis de la tarde. Puedo ir manual?
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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