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Cody Groover

Jose

Genesis 37
Cody Groover September, 23 2015 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover September, 23 2015

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en esta noche Génesis 37. Vamos a seguir el estudio. Y
en la palabra de Dios. De la vida de Josué de perdón
de José la vida de José. Y como José es un tipo de nuestro
Señor Jesucristo una figura. Uno de los patriarcas del Antiguo
Testamento que. Era sombra. de nuestro Señor
Jesucristo, nuestro Redentor. Y aquí en Génesis capítulo 37
vamos a comenzar a leer en el versículo 12. Y después fueron sus hermanos
a apacientar las ovejas de su padre en Siquem. Y dijo Israel
a José, tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem. ven y te
enviaré a ellos. Y él respondió, eme aquí. E Israel le dijo, ve ahora, mira
cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas y tráeme la
respuesta. Y lo envió del valle de Hebrón
y llegó a Siquem. Y lo halló un hombre andando, andando él, errante por el camino,
y le preguntó aquel hombre diciendo, ¿qué buscas? José respondió,
busco a mis hermanos, te ruego que me muestres dónde están apacentando. Aquel hombre respondió, ya se
han ido de aquí y yo les oí decir, vamos a Dotán. Entonces José
fue tras de sus hermanos y los halló en Dotán. Cuando ellos
lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron
contra él para matarle. Y dijeron el uno al otro, aquí
viene el soñador. Ahora pues venid y matémosle
y echémosle en una cisterna y diremos, alguna mala bestia lo devoró.
Y veremos qué será de sus sueños. cuando Rubén oyó esto, lo libró
de sus manos y dijo, no lo matemos. Y les dijo Rubén, no derrame
sangre echando en la cisterna que están, echarlo en la cisterna
que está en el desierto y no pongas mano en él, por librarlo
así de sus hermanos para hacerlo volver a su padre. Sucedió pues
que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica
la túnica de colores que tenía sobre él y le tomaron y le echaron
la cisterna pero la cisterna estaba vacía y no había en ella
agua y se sentaron a comer pan y alzando los ojos miraron y
aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galat y sus camellos
traían aromas bálsamo y mira y iban a llevarlo a Egipto hasta
ahí vamos a llegar en esta noche En esta noche quiero que veamos
la comparación o la figura que es José de nuestro Señor Jesucristo. Y vemos aquí que José fue traicionado
por sus hermanos. José fue traicionado por sus
hermanos. La primera cosa que podemos notar
aquí como figura de nuestro Señor Jesucristo, podemos notar aquí
en versículos 12 y 13 de nuestro texto. que José fue enviado de
su padre. ¿Cómo figura eso a nuestro Señor
Jesucristo? José fue enviado por su padre. Después que sus hermanos fueron
a apacentar las ovejas de su padre en Siquem, y vamos a ver
qué significa la palabra Siquem, la traducción de la palabra Siquem.
Vamos a ver otras traducciones, por ejemplo, el Valle de Abrón,
vamos a ver qué significa eso. Pero ellos fueron a apacientar
ovejas en capítulo 37 de Génesis, versículo 12, en Siquem. Entonces le dijo Israel, su padre,
le dijo a José, tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem,
ven, te enviaré a ellos. Y él respondió, eme aquí. Ven allá, no hay ninguna pausa.
Ven, te enviaré. He aquí, aquí estoy. Podemos
ver aquí qué maravillosa es esta escena típica, la sombra de nuestro
Señor Jesucristo. Los hermanos de José. Los hermanos de José estaban
lejos. Aquí podemos ver la figura entera. Los hermanos de José estaban
lejos de la casa del padre. Y Jacob, el padre, le dice a
su hijo amado. Ven, te enviaré a ellos. Te voy a enviar a ellos. Pueden
ver allá, cómo esto revela el corazón de Jacob. Cómo revela
el amor que está en el corazón de Jacob a los hermanos de José. Jacob su padre, es decir, ahí
estaban allá lejos de la casa de su padre, los hermanos de
José. Pero Jacob no era indiferente
a la situación y la condición en que se encontraban sus hijos. estaban ausentes de la casa y
Jacob se preocupa por el bienestar de los hermanos de José. Entonces él se propone enviar
a su hijo amado a la tarea de misericordia buscando el bien
de sus hijos, buscando el bien de sus hermanos de José. Esto nos muestra, esto nos consuela
el corazón también ver con qué rapidez, con nada de duda. Recuerda, José era odiado por
sus hermanos, despreciado, odiado, y José no era ignorante de esto. José les habló la visión de sus
sueños y lo odiaron, esto vimos la semana pasada, lo odiaron,
lo aborrecieron, y él no era ignorante de esto. Pero cuando
el padre, que es decir, cuando Israel dijo, te voy a enviar
a tus hermanos, ve y ve cómo están ellos allá. Él inmediatamente
dijo, eme aquí. Podemos ver entonces aquí que
esta historia en la palabra de Dios nos habla de algo que pasó
antes del tiempo. Nos habla la palabra del Espíritu
Santo narró esto y por cierto dirigió todo esto para darnos
la historia de nosotros el pueblo de dios los hermanos del señor
jesucristo el señor jesucristo somos sus hermanos somos sus
hijos somos sus ovejas que le fuimos dados a él antes de la
fundación del mundo y el padre determinó enviar a su hijo. Determinó
enviar ahí. Vemos allá como Jehová, Dios,
en su omnisciencia, Él sabía de la caída. Él... Nada toma
a Dios por sorpresa. Él sabía de la caída de Adán
en el huerto y de la caída de todos nosotros en Adán. El alejamiento de la raza humana
pero Dios no es indiferente al estado de su pueblo que el amó
con amor eterno dice la palabra de Dios con amor eterno te he
amado por tanto te prolongue mi misericordia con amor eterno
te he amado antes de la fundación del mundo y Dios no es indiferente
a la condición en la que se encuentran el pueblo escogido El pueblo
amado en Cristo Jesús no es indiferente a la condición de esto. Y vemos
la gracia, la gracia en el corazón. Dios envió a su hijo. Dios envió a
su hijo en el cumplimiento del tiempo. Dios envió a su hijo
a una misión de misericordia buscando a aquellos que estaban
lejos del padre. Pueden ver allá la figura. ¿Qué es lo que leemos del Señor
Jesucristo? Él es el enviado del Padre. Él es el enviado. En esto consiste el amor, dice
1 Juan capítulo 4. No en que nosotros hayamos amado
a Dios, 1 Juan 4, 10, sino que Él nos amó a nosotros y envió
a su Hijo en propiciación de nuestros pecados. Dios el Padre envió a su Hijo. El Hijo amado salió en esta misión
libremente, es decir, voluntariamente. Era su placer hacer la voluntad
de Dios su Padre. He aquí vengo, oh Dios, como
en el rollo del libro está escrito de mí, el agradarte. Quiero que
lo leamos porque no lo estoy citando bien. Él vino para hacer
la voluntad de Dios su Padre en esta tarea que Dios el Padre
le dio que él viniera a hacer a este mundo en Hebreos capítulo
10 como en el rollo del libro está escrito de mí versículo 5 por lo cual entrando
en el mundo dice sacrificio y ofrenda no quisiste más me preparaste
cuerpo holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradar entonces
dije cuando entonces dijo lo dijo cuando vino pero él lo dijo
desde la eternidad en el pacto eterno yo voy a ir yo voy a ir
entonces dije he aquí vengo Dios el hacer tu voluntad como en
el rollo del libro está escrito de mí El vino inmediatamente. Habíamos
el Señor Jesucristo dispuesto. Era dispuesto. Entonces es la
primera cosa que podemos ver allá en este texto. José es enviado
de Jacob el padre, así como nuestro Señor Jesucristo fue enviado. Y la segunda cosa podemos ver
aquí en el versículo catorce es que José vino para buscar
el bienestar de sus hermanos. Israel le dijo, ve ahora, mira
cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas y tráeme respuestas. Y lo envió del Valle de Hebrón
y llegó a Siquén. Como dije, vemos allá la gracia
de nuestro Señor Jesucristo. Él no vino porque nosotros le
amábamos. Él no vino a ver a amigos. Él vino a enemigos. Así como
José salió para ver cómo estaban sus hermanos. ¿Qué tú y yo diríamos? Estas personas me odian. ¿Qué
voy a verlos a ellos? Estas personas me aborrecen.
Estas personas me quieren matar. Yo no voy. Yo no voy. Pero ahí vemos la gracia de Dios.
la gracia de Dios. Él no estaba, él no era ignorante
de la envidia de sus hermanos, de cómo lo odiaban. Pero vemos la gracia de Dios,
cómo se magnifica la gracia de Dios a nosotros, a nosotros. Él estaba listo para ser. Dos cosas son muy evidentes. En primer lugar, José fue enviado
con un propósito definido, el de buscar a sus hermanos. Notan allá el texto. Y dijo Israel, tus hermanos apacientan,
ven te enviaré a ellos, a tus hermanos. Él vino para buscar
a sus hermanos. Qué precioso es esto. Cuando
vemos en la palabra de Dios, el Señor Jesucristo vino, fue
enviado a la casa de Israel. ¿Se acuerdan? Él vino a lo suyo. Él vino a los suyos y los suyos
no la recibieron. Él vino a la casa perdida de
Israel. Él vino a los suyos y los suyos
no la recibieron, leemos en Juan capítulo 1. Cuando habla de los
suyos, se refiere a su propio pueblo, los judíos. El Señor
Jesucristo dijo expresamente, Él declaró, no soy enviado, sino
a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Él vino por sus hermanos. Ahora sabemos que cuando el Señor
Jesucristo, Él vino en el sentido espiritual, vino para su pueblo. los suyos. Es decir, el Señor
Jesucristo no está buscando alguna oveja. Él no está buscando alguna oveja.
De hecho, solamente hay ovejas y borregos. Las ovejas son las
ovejas del Señor Jesucristo y los demás son borregos. Así tan claro
como se distingue, así tan claro lo sabe el Señor Jesucristo.
Así como tan claro tú puedes distinguir entre un borrego y
una oveja. Así tan claro el Señor Jesucristo
sabe quiénes son los suyos y quiénes no son los suyos. También en Romanos capítulo 15
versículo 8. Dice pues os digo que Cristo
Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la
verdad de Dios para confirmar las promesas hechas a los padres.
Él vino a los suyos. Y luego en segundo lugar, él
vino a sus hermanos y luego vino a ver cómo están. Vino para ver
cómo están. Ve ahora y mira cómo están tus
hermanos, cómo están las obesas y tráeme la respuesta. Es decir,
él no fue enviado para censurar. Hay suficiente allá en ellos
para censurar. Pero no fue enviado para censurar.
Él vino para el bien de ellos. El Señor Jesucristo dijo yo no
he venido al mundo a condenar el mundo. El Señor Jesucristo
no vino para condenar al mundo. Eso es lo que nos dice Juan capítulo
3, versículo 17, porque no envió Dios a su hijo al mundo para
condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Él no vino para juzgar. Escuchen, él va a juzgar. Él
va a juzgar. Todos vamos a comparecer ante
el Tribunal del Señor Jesucristo. Todos los hombres van a comparecer
ante el Juez, el Supremo Juez, el Señor Jesucristo. Pero cuando
Él vino aquí al mundo, Él no vino para juzgar. Él vino para
dar su vida en rescate por su pueblo. Él vino para buscar el
bien de su pueblo. qué preciosos esa esa esa comparación
de de José él fue a buscar el bien de sus hermanos y luego
podemos notar allá en versículo que catorce lo envió del Valle de Hebrón
dije que íbamos a ver qué significa estamos viendo todas como este
pasaje nos habla del Señor Jesucristo fue enviado del Valle de Hebrón
¿saben qué significa Hebrón? Hebrón significa compañerismo
o comunión. El Valle de Tranquilidad. Fue
enviado de este lugar de compañerismo, tranquilidad, este lugar de comunión,
al Valle de Siquem. ¿Qué significará Siquem? Siquem
significa lugar de guerras, derramamiento de sangre. ¿Qué exacto es la palabra de
Dios? Lo que está señalando aquí a
nosotros está señalando la comunión de Dios el Padre con Dios el
Hijo en el cielo en la eternidad. Él dejó la gloria. El Señor Jesucristo, el Eterno
Hijo de Dios, dejó la gloria, dejó el lugar de feliz comunión
con Dios, su Padre. Ahí estaba en su casa. Ahí estaba
en su casa. Ahí era conocido, ahí era amado,
ahí era entendido. ¿Y qué hizo? Vino a este lugar
donde no era amado, no era conocido, no era entendido. De ese lugar
de tranquilidad, de ese lugar vino este lugar de luchas, es
lo que significa Sikkim. El lugar de luchas, lugar de
guerra, lugar de derramamiento de sangre. A los que no lo apreciaban,
a los que envidiaban y a los que odiaban. Podemos ver allá
el descenso, ¿verdad? El descenso del Señor Jesucristo,
la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Tal vez eso era menos obvio por
el tener que traducir esas dos palabras. Para nosotros, Hebron
es Hebron, no sabemos qué significa. Pero ahora sí lo sabemos. Ahora
sí lo sabemos. Él fue enviado de Hebron a Siquem. Y luego, nice en nuestro texto
en versículo 14. Y llegó. José llegó a Siquem. Llegó a Siquem. También la palabra Sikkim significa
subyugar, hombro, siervo. Él vino a esta tierra para servir,
para sujetarse. Qué interesante entonces es ver
que este lugar que el Señor Jesucristo vino, Él vino no para servir
sino no para ser servido sino para servir. Él se humilló a
sí mismo como dice en Filipenses capítulo 2. Él siendo en forma
de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse
sino que se humilló a sí mismo. Y estando en condición de hombre
Él se humilló a sí mismo tomando forma de ser. Voy a tener que
leerlo en Filipenses capítulo 2. Filipenses 2. Hablando de Dios dice versículo
6, el cual siendo en forma de Dios el Señor Jesucristo no estimó
el ser igual a Dios como cosa que aferrarse, sino que se despojó
a sí mismo tomando forma de siervo y hecho semejante a los hombres,
y estando en condición de hombre se humilló a sí mismo. haciéndose
obedientes a la muerte y muerte de cruz. Él se humilló a sí mismo.
Él vino a ser siervo, siervo de Dios su Padre. A las personas
a las que Dios no se ha revelado, nosotros sabemos que Dios el
Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo, estos tres unos
son. Y que no es menor el Señor Jesucristo
que Dios el Padre. yo y el Padre uno somos, igual
a Dios el Padre. Pero en este pacto eterno de
la gracia hay muchas personas que quieren utilizar razonamiento
carnal para tratar de descifrar la deidad. Dicen no puede ser
Dios porque él vino a ser siervo de Dios. En este pacto eterno
de la gracia, el eterno Hijo de Dios vino a ser siervo del
Padre. Él vino a ser siervo del Padre.
Él se humilló a sí mismo. Y yo no tengo ninguna duda que
esa es precisamente la gloria que fue velada, la gloria que
fue velada del eterno Hijo de Dios cuando en el pacto eterno,
antes de la creación de cualquier cosa, cuando Dios el Hijo acordó
ser el responsable y acordó ser el siervo de Jehová Dios su Padre,
que esa gloria que tenía con él antes que el mundo fuese fue
velada. Es decir, sabemos que su gloria
fue velada cuando él fue hecho carne. Es correcto. Es decir,
los hombres vieron hombre y no vieron a Dios. Algunas personas
viendo al Señor Jesucristo dijo tú eres Dios. Su deidad fue velada
con carne humana, pero esa no fue su primera velada, no fue
su primer velo, por decir así. El primer velo en la eternidad
cuando Él se sujetó a la voluntad de Dios el Padre, para ser la
voluntad del Padre. Y así entonces, Él no es menor,
es igual con Dios el Padre. Entonces, Sikkim es el lugar
de pecado, el lugar de dolor, el lugar de pasiones malas, el
lugar de derramamiento de sangre. Ven lo que dice Génesis 34. ¿Saben qué pasó allá en el valle
de Sikkim? dice versículo veinticinco pero
sucedió que al tercer día cuando sentían ellos el mayor dolor
ustedes saben de qué está hablando aquí los hermanos está hablando
de los estos mismos hermanos de de José cuando este hombre
había tomado a su hermana Dina Dina la hija de Lea y la había maltratado, la había
tomado, y ellos dijeron, no podemos juntarnos con ustedes en matrimonio,
pero si ustedes se circuncidan, podemos hacerlo. Y los varones
de aquel lugar se acordaron a hacerlo. Y al tercer día, cuando todos
estaban doloridos y no podían moverse, entonces es cuando descendieron
estos hermanos, dice, Jacob y Simeón, y Levi, hermanos de Dina, tomaron
cada uno su espada y vinieron contra la ciudad, Siquem, que
estaba desprevenida y mataron a todo varón. Y a Jamor y a Siquem,
su hijo, los mataron a filo de espada y tomaron a Dina de la
casa de Siquem. Y se fueron, y los hijos de Jacob
vinieron a los muertos y saquearon la ciudad por cuanto habían amancillado
a su hermana. Tomaron sus ovejas, sus vacas,
sus asnos y lo que había en la ciudad y en el campo, y todos
sus bienes llevaron cautivos y todos sus niños y sus mujeres
y robaron todo lo que había en casa. Entonces dijo Jacob a Simeón
y a Levi, me habéis turbado con acervo abominable a los moradores
de esta tierra, el cananeo y el faraseo, temiendo yo, pocos hombres
se juntarán contra mí y atacarán y seré destruido yo y mi casa. en el valle de Siquem, es el
lugar de matanza, el lugar de muerte. Entonces, llegaron aquí
a este lugar, Siquem. Ahí fue enviado el Señor Jesucristo,
a este mundo lleno de dolor, de tristeza, de muerte, de derramamiento
de sangre. Bueno, podemos ver también en
nuestro texto, en versículo 15 dice, y lo halló un hombre andando
él errante por el campo aquí esto muestra a nuestro Señor
Jesucristo aquí José es errante por el campo y nuestro Señor
Jesucristo el Señor Jesucristo el dueño de todo el universo
nos dice la palabra de Dios que él no tenía lugar donde reposar
su cabeza errante La idea es de una persona que no tiene hogar,
no tiene casa. Él se despojó a sí mismo. Siendo
el dueño de todo, él se despojó a sí mismo. Nuestro Señor Jesucristo
vino a ser errante en este mundo. El campo es el mundo, el mundo
es suyo. Y Él viene a buscar a sus ovejas
aquí en el mundo. Como dije, las zorras tienen
sus cuevas, las aves tienen sus nidos, pero el Hijo del Hombre
no tiene donde reposar su cabeza. Nos dice en Juan capítulo 7,
versículo 53, que todos se fueron a su casa, pero el Señor Jesucristo
no tenía casa, así es que se fue al monte de los olivos. todos tenían su propia cabeza.
Que precioso es pensar que el Señor Jesucristo se despojó.
¿Saben por qué se despojó así? Tú y yo perdimos todo derecho.
El pueblo de Dios perdió todo derecho en la rebelión de nuestro
Padre Adán. Luego podemos ver en nuestro
texto, Él preguntó Lo halló un hombre andando errante por el
campo y le preguntó a aquel hombre diciendo, ¿qué buscas? Y José
respondió, busco a mis hermanos, te ruego que me muestres dónde
están apacentando. Y aquel hombre respondió, ¿se
han ido de aquí? Y yo les oí decir, vamos a Dotán. Entonces, se fue tras sus hermanos
y los halló en Dotán. Podemos ver aquí que José estaba
errante, lleno de aquí para acá. Estaba buscando a sus hermanos.
¿Cuándo dejó de buscarlos? Cuando los encontró. Cuando los
encontró. Están en Dotán. Entonces se fue,
dice la palabra de Dios. Entonces se fue tras sus hermanos. José fue tras sus hermanos y
los halló. El Señor Jesucristo. Él vino
aquí a este mundo y encontró a sus hermanos, a su pueblo,
idos. Están idos, están perdidos. Cada
uno se apartó por su propio camino. Cada uno sigue sus propios dioses. Dios hizo al hombre recto y los
hombres inventaron mil y una cosas. Cada mente es fábrica
de dioses falsos. Están alejados de Dios. Cada uno se apartó por su propio
camino. No estaban donde Dios nos hizo. Bueno, hablando de José, cuando
llegó allá donde el bienestar, no estaban. Él pudo haber dicho,
no los encontré, voy a regresar. No los encontré allá donde me
enviaste, voy a regresar. Vemos ahí entonces lo que quiero
que veamos es la persistencia. La persistencia del Señor Jesucristo
de ir tras sus ovejas hasta hallarlas. Ahí podemos ver lo que nos enseña
la Palabra de Dios en toda la Palabra de Dios que el Señor
Jesucristo no va a perder ninguna de sus ovejas. Él va en busca
de sus ovejas hasta que las encuentra. Él sabe dónde están. Él sabe
dónde están. Están en el mundo. Están perdidos.
Son sus ovejas. Él las puso allá. Es decir, en
el área donde nacieron, el tiempo donde nacieron y dónde están.
No es como que esté... No sabe dónde están. Él sabe
dónde están. Están perdidos. Y Él va a ir tras ellos hasta
que los encuentre. y nada podía desviar a nuestro
Señor Jesucristo de su propósito de hallar a su pueblo hasta que
Él cumpla la tarea. Antes de que el Señor Jesucristo
fuera a la cruz del Calvario y diga consumado es, muchas personas trataron de desanimarlo. Muchas personas trataron de desanimarlo. El hombre rechazado, despreciando
a los hombres Pedro trató de desanimar al Señor
Jesucristo. Cuando el Señor Jesucristo le
dijo que él iba a ir a Jerusalén y iban a crucificarlo, Pedro
dijo, no lo hagas, Señor. Ten piedad de ti, no lo hagas.
Ten compasión de ti mismo, no hagas eso. ¿Qué le dijo el Señor
Jesucristo? Quítate de mí, Satanás. Quítate
de mí, Satanás. Ni los enemigos que trataron
de ni Satanás mismo, ni los amigos, nada podía desviar a nuestro
Señor Jesucristo de esa tarea, de ese trabajo de ir y buscar
a sus ovejas. Que precioso saber que el Señor
Jesucristo no va a fallar, no va a fallar, los halló, nos dice
el texto. nos halló, los halló a ellos
y también nos ha hallado a nosotros. Qué precioso es leer en las escrituras
que dice el Señor y era necesario que vaya a Samaria. ¿Qué necesidad les impuesta al
Señor Jesucristo, Él siendo Dios? ¿Qué necesidad les impuesta al
Señor Jesucristo de ir a Samaria? Son un montón de ni siquiera
judíos son entre los dos. ¿Qué necesidad había impuesta
sobre él? Ahí estaban sus ovejas. Él va a ir allá, a donde ellos
están. Él vino a buscar y a salvar lo
que se había perdido. ¡Qué gracia, verdad! Bueno, podemos
notar aquí también en nuestro texto, versículo 18, que sus
hermanos de José conspiraron contra él. Los hermanos de José
conspira cuando ellos lo vieron de lejos antes que llegar acerca
de ellos, conspiraron contra él para matarle. Dice Salmo capítulo
2, Salmo capítulo 2 dice se levantarán los reyes de la tierra, consultarán
unidos y dirán rompamos de nosotros sus cuerdas, vamos a matarlo. ¿Por qué se amotinan las gentes
y nosotros? Nosotros antes de que el Señor
nos conquiste somos enemigos. Cuando dice allá en Salmo capítulo
7 días, Jehová enviará desde Sion la vara de su poder, domina
en medio de tus enemigos. ¿Quiénes son los enemigos? el
pueblo de Dios, sus hermanos, él va a dominar, él va a conquistar
a su pueblo con su, pero somos enemigos, no queremos que este
reine sobre nosotros, no hay ninguna diferencia entre nosotros
y cualquiera, todos nosotros por naturaleza, hijos de ira
lo mismo que los demás, con el puño levantado al cielo diciendo,
tú no me vas a decir qué voy a hacer, tú no me vas a decir
qué voy a hacer, ah bueno, vamos a ver, Vamos a ver. El Señor Jesucristo nos conquista.
Nos conquista. Pero el punto aquí que vemos
es que los hermanos de José conspiraron cuando lo vieron de lejos antes
de que él llegara allá donde él los estaba. Es decir, el odio
y el desprecio que estaba en su corazón de ellos. Ellos odiaron. Es decir, cuando Dios envió a
su Hijo en amor, ¿qué hicimos nosotros? Tomamos
al Hijo de Dios y lo crucificamos. Si alguien no cree en la depravación
total del hombre, solamente tiene que ver allá la cruz. Cuando Dios por fin, digo por
fin en el cumplimiento del tiempo, En una sola ocasión, en un solo
momento, Dios entregó a su hijo a la voluntad perversa del hombre. Hagan con él lo que ustedes quieran.
Aquel que fue solamente haciendo bien, aquel que vino a este mundo
por amor de Dios el Padre. Aquel que vino en misericordia,
nosotros dijimos, crucifícale, fuera con él. Qué demostración
de la perversidad y la maldad que está en el corazón del hombre
natural. Así es que el odio y el desprecio
que estaban en el corazón de nosotros halló oportunidad en
el amor del Padre. en el amor del padre en enviar
a su hijo a este mundo nuestro desprecio halló oportunidad ahí
está el heredero vamos a matarlo porque Dios está en el cielo ¿quién puede? puedes levantar
el puño y gritar y todo lo que quieras y puedes estar en contra
de Dios no lo vas a tocar el que more en los cielos se reirá
dice Salmo capítulo 2 Puedes levantar, puedes hacer toda clase
de berrinche que quieras. Pero Dios está en los cielos.
Él está sentado sobre su tronco, tranquilo. No le vas a molestar
a Él. Él va a hacer su voluntad. En
los ejércitos del cielo, los habitantes de la tierra, nadie
puede detener su mano y decir ¿Qué haces? Pero cuando Dios
en amor envió a su... ¡Ahí está! ¡Vamos a matarlo! ¡Vamos a matarlo! Esta conspiración
se vio desde su infancia. Apenas vino la noticia de que
nació en Belén el rey de los judíos, Herodes. Envió a todos
sus soldados a que maten todos los niños allá dos años para
abajo. Vemos allá el odio y el desprecio. Y luego se cumplió en los días
de nuestro señor Jesucristo en su ministerio público cuando
los fariseos salieron y tomaron consejo contra de él como podían
destruirlo es lo que dice Mateo capítulo 12 buscaron consejo
como poder destruirle bueno podemos ver allá otra similitud las palabras
de José no fueron creídas vemos allá en el versículo 19 19, 20.
19, 20. Y dijeron el uno al otro. Y aquí
viene el soñador. ¿No te muestra esa incredulidad? ¿Estás soñando? ¿Qué estás diciendo?
Es un soñador. No creyeron lo que estaba diciendo.
José les habló del sueño que él había tenido y eso era profético. Ellos entendieron que era profético. Dieron la interpretación de ello.
No les gustó, pero ¿cómo le llamaron a él? Eres un soñador. En otras
palabras, tu palabra no es verdad. Ellos no creyeron. Y aquí dice,
ahí viene, ahí viene el soñador. Vengamos, vamos a matarlo, dice. Ahora puedes venir, matémosle
y echemos en una cisterna y diremos que en una mala vez se lo devoró
y veremos qué será de eso. Vamos a ver qué, ahora sí vamos
a ver qué pasa de sus sueños. es el soñador, ahora vamos a
ver qué pasa con sus sueños. Él dijo que nosotros vamos a
postrarnos delante de él, vamos a matarlo y a ver cómo se va
a cumplir su sueño. ¿No es así? Bueno, vamos a ver qué pasa con
sus sueños. no solamente lo aborrecieron
a él, sino rehusaron creer lo que él había dicho. Su incredulidad
sale claramente en esta palabra. Vamos a matarle. Vamos a ver
qué pasa con sus sueños. Lo mismo con Nuestro Señor Jesucristo. Lo mismo. Después de que fue
clavado Nuestro Señor Jesucristo en la cruz del Calvario, ¿saben
qué dijeron? Pasaron, meñaron la cabeza y
dijeron, tú que destruyes el templo en tres días y luego lo
edificas, a ver cómo se van a cumplir tus palabras ahora. Ellos no creyeron lo que decía
el Señor Jesucristo. Y ahora ellos están diciendo,
¿ahora cómo se va a cumplir lo que dijiste? Que en tres días
destruyes el templo y lo redificas. Tú que vienes a salvar a otro,
¿no te puedes salvar ni tú mismo? A ver cómo se cumple tu palabra.
El Hijo del Hombre viene a buscar y a salvarlo. A ver cómo se cumple
tu palabra. Ahí estás allá en la cruz. Dijeron
si eres Dios, dijiste que eres igual con Dios el Padre. Yo y
el Padre uno somos. Tomaron piedras para arrojarlas.
Dijeron si eres el Hijo de Dios, desciende de la cruz. También los principales, ellos
se burlaban de los escribas, los ancianos, dijeron salvó a
otros, pero así mismo no se puede salvar. Si Él es el Rey de Israel, descienda
ahora, baje de la cruz y le creeremos. ¿Qué están diciendo? No te creemos. No te creemos. Los judíos no creyeron su palabra. En otras palabras, ellos estaban
diciendo, lo que tú estás diciendo son puros sueños. Eres un soñador. también después de su muerte,
también después de su sepultura y su resurrección, aún así todavía
no creía en sus palabras. Los principales, los fariseos
en Mateo capítulo 27, ellos dijeron Señor recordamos que Él dijo
cuando Él todavía vivía que después de tres días Él iba a resucitar.
Y ellos entonces mandaron que el sepulcro sea hecho seguro. Y luego, cuando la piedra fue
removida, estos mismos fariseos le pagaron a gente para que diga
que vinieron sus discípulos a robarlo. Esto no es nada diferente con
lo que se llama cristianismo hoy día. Ellos no creen la palabra de
Dios. Muchos de los que se dicen ser cristianos no creen la palabra
de Dios. No creen lo que dice la palabra
de Dios. Es decir, no dicen que lo que
Dios dice es verdad. No creen verdaderamente. Y cuando una persona no cree
a Dios, la ira de Dios está sobre él.
la ira de Dios. Qué terrible es esto, ¿verdad?
La ira de Dios. Solamente hay una manera de escapar,
de creer. Creen en el Señor Jesucristo
y serás salvo. Pero no creen. José fue insultado, en versículo
23, voy a estar apurándome. José fue insultado, sucedió pues
que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica,
es decir, lo avergonzaron, quitaron su túnica, la túnica de colores,
su vestimenta, lo humillaron que tenía sobre sí, su túnica
lo humillaron. También esto nos habla de lo
que nosotros los hombres hicimos a nuestro Señor Jesucristo. como
bestias cayeron sobre él para quitarle esta túnica de colores,
no era suficiente simplemente lastimarlo, tenían que también
lastimarlo de una manera vergonzosa. No era simplemente que lo crucificaron,
lo crucificaron desnudo. Es decir, lo pusieron a vituperio,
no le dieron ni eso, dignidad. De la misma manera nuestro Señor
Jesucristo, Él fue tratado de esta manera. Nosotros, los gobernadores,
los soldados, tomaron a Cristo Jesús del praetorio, se pusieron
alrededor del Señor Jesucristo y empezaron a golpearle. Le quitaron
su ropa, le pusieron una manta de púrpura, empezaron a burlarse
de Él. Otra vez cuando él fue a la cruz
del Calvario ellos tomaron sus vestimentas y echaron suerte
sobre ella. Otro punto. José fue sacado de
esa fosa. Vemos allá en el versículo 28. Cuando pasaron los marianitas
mercaderes, sacaron ellos a José la cisterna y le trajeron arriba. Y le vendieron los ismalitas
por 20 piezas de plata y lo llevaron, llevaron a José a Jito. Él fue
vendido. Nuestro Señor Jesucristo fue
vendido. Él fue vendido por 30 piezas de plata. ¿Cómo son las,
cómo está figurando al Señor Jesucristo? y vemos allá la hipocresía
de los hermanos de José. Ellos se sentaron inmediatamente
a comer allá en nuestro versículo 27. Vendamosle a los ismaelitas
no sea que nuestra mano esté sobre él porque él es nuestro
hermano. Lo vamos a matar porque él es
nuestro hermano. ¿Lo odiaban? la hipocresía de
ellos. También los fariseos, los judíos
hipócritas, llevaron al Señor Jesucristo a Pilato y a Herodes
porque ellos no querían hacerlo, porque no querían ser manchados
para la Pascua, pero querían que se muera. José fue vendido y así también
nuestro Señor Jesucristo. y la sangre de José fue rociada,
perdón, la sangre del animal fue rociada sobre el manto de
muchos colores. Vamos a seguir esto la semana
que viene. Vemos allá la comparación de
José y nuestro Señor Jesucristo. Ellos no creyeron. ¿Crees tú?
¿Crees tú? Si crees, no eres condenado. Gracias sean dadas a Dios. Por
esta, el amor de Dios. El amor de Dios a personas ingratas,
personas enemigos. Vemos allá el amor del padre
a los hermanos de su hijo amado en enviarlo para su bien, en
una tarea de misericordia. Y qué precioso es ver la obra
del Señor Jesucristo, que por amor de Dios el Padre, de tal
manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Uniénito, para que
todo aquel que en el crea no se pierda, más tenga vida eterna.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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