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Cody Groover

Que hemos de creer

John 20:31
Cody Groover September, 20 2015 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover September, 20 2015

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Hermanos, en esta mañana pido
que abran sus Biblias conmigo al libro de San Juan. San Juan capítulo 20. San Juan capítulo 20. Versículo 30. Dice. Hizo además Jesús muchas otras
señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas
en este libro. Pero estas, estas cosas, estas
cosas están escritas, se han escrito para que creáis que Jesús
es el Cristo, el Hijo de Dios. y para que creyendo tengáis vida
en su nombre. En esta mañana oímos el mensaje,
y fue un buen mensaje, hemos de creer a Dios. No es doctrina la que estamos
predicando, estamos predicando a la persona, al Señor Jesucristo. Sin embargo, hay un que creer.
Sin embargo, hay un qué creer, qué creemos, qué hemos de creer
y por qué. Ese es el tema, qué hemos de
creer y por qué. Juan está al final, llegando
al final de la epístola, la epístola que él escribió por inspiración
del Espíritu Santo. Todas estas cosas que fueron
escritas Él no las escogió, fue el Espíritu Santo que inspiró
a Juan, el apóstol, para escribir estas cosas a nosotros, a su
pueblo, a sus escogidos. Con este propósito, dice, esta
es la razón que está escrito. Es decir, no fue escrito para
cultivar tradiciones, no fue escrito para establecer tradiciones,
no fue escrito para ayudar a la gente a buscar puntos de debate
o puntos sobre qué discutir. No se discute, no se debate acerca
de la verdad que está revelado en la palabra de Dios. Y no fue
escrito como un libro de refranes buenos o proverbios. Estas cosas
se escribieron para que tú y yo creamos. La fe viene por el oír
y el oír la palabra de Dios. Es verdad que vamos a creer a
Dios. Si una persona va a ser salvo
va a creer a Dios, pero va a creer lo que Dios ha dicho. No simplemente
creer que Dios es. Dios ha hablado en su palabra. Estas cosas se escribieron para
que tú y yo podamos creer que Jesucristo es el Hijo de Dios. y que creyendo tengamos vida
a través de su nombre. Estas cosas fueron escritas y
el apóstol Juan está diciendo, por esto las escribí, por esto
están escritas. Entonces quiero que veamos dos
preguntas en esta tarde, solo dos preguntas sencillas. La primera
es, ¿qué debe creer un hombre? ¿Qué debe creer un hombre para
tener vida eterna? ¿Qué debemos creer? Y la segunda,
quiero responder a esa pregunta, ¿con qué autoridad? ¿Con qué
autoridad o bajo qué autoridad podemos decir? ¿Con qué autoridad
se puede decir que la vida eterna es de una persona, la vida eterna
es de una persona que cree lo que estamos predicando? ¿Con
qué autoridad podemos decir esto? ¿Tú crees esta palabra? Tienes vida eterna. ¿Con qué
autoridad podemos decir esto? Entonces, vamos a hablar de una
manera muy sencilla. ¿Qué es lo que tiene que creer
o qué es lo que debe creer una persona? Bueno, vamos a ver la
primera pregunta. ¿Qué ha de creer un hombre para
tener vida eterna? Cuando yo digo para tener vida
eterna, eso no es una receta. Esto no es algo que una persona
puede creer simplemente en su intelecto. Unas personas pueden
pensar, bueno, yo creo lo que tú estás diciendo. Lo que estamos
hablando es por revelación de Dios. Pero si Dios te ha revelado
esto, te ha dado vida eterna. Es lo que estoy diciendo. Si
Dios te ha revelado esto, y a todos a los que ha dado vida eterna,
les ha revelado esto. No hay salvación en ningún otro. No hay salvación en ninguna otra
palabra. No hay otro evangelio. No hay
otro mensaje. Entonces, vamos a ver lo que
dice este texto. Es lo que dice este texto. Estas
cosas Pero estas, hablando de estas cosas, dice, además, Jesús
hizo muchas otras señales en presencia de las cuales no están
escritas en este libro. Pero estas señales, esto que
Jesús hizo aquí en la tierra, están escritas, se han escrito
para que creáis. Se escribieron para que tú y
yo podamos creer que Jesús es el Cristo. Para que una persona
pueda ser justificado, para que una persona sea justificado,
santificado, redimido delante de Dios, esa persona, él o ella,
debe creer que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y cualquier
persona que no cree que Jesús es el Hijo de Dios, esa persona
no es de Dios, no es Hijo de Dios. Estas cosas se han escrito. Los cuatro evangelistas escribieron
los Evangelios. Mateo, Marcos, Lucas y Juan presentan
el Evangelio de Cristo. Cada uno presenta con un diferente
énfasis. Por ejemplo, Mateo presenta al
Señor Jesucristo como el rey de los judíos. Esto es muy obvio. Esto es muy claro. Marcos presenta
al Señor Jesucristo como el siervo de Dios. Lucas presenta al Señor
Jesucristo como el hijo del hombre. Y Juan, el libro, la escritura
que estamos viendo en esta tarde, presenta al Señor Jesucristo
como el hijo de Dios. Es decir, Juan comienza, Juan
comienza el libro de Juan, en Juan capítulo uno, dice, en el
principio era el verbo, y el verbo era con Dios, y el verbo
era Dios. el principio, principiando antes
de que algo fuera creado, todo fue creado por él y sin él nada
de lo que ha sido creado fue hecho y luego nos dice ese mismo
capítulo 1 versículo 14 dice el verbo fue hecho carne y habitó
entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del
Padre lleno de gracia y de verdad. Él es, aquí está lo primero que
quiero que veamos, Él es el Hijo de Dios. ¿Qué significa esto?
Es decir, el que rechaza que el Señor Jesucristo es Dios. manifestado en la carne. El que
rechaza la deidad del Señor Jesucristo, el que rechaza la divinidad del
Señor Jesucristo, no puede conocer a Dios. No puede venir a Dios
tampoco. No puede venir a Dios en la salvación
porque Jesucristo es Dios. Eso es lo primero que nos enseña. Eso es lo primero que hemos de
creer Jesucristo. Él es Dios. Cristo mismo dijo
en Juan capítulo 8, versículo 24, si ustedes quieren ver allá,
Él está hablando unas personas religiosas, los fariseos, ellos
eran personas muy morales, muy morales, estaban metidos en observar
la ley, eran muy rectos. Y el Señor Jesucristo les dice
en versículo 24, Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados.
No importa cuánta religión tenga el hombre, si esa persona no
cree que Jesús es el Hijo de Dios, no cree que Él es el Hijo
de Dios, que Él es Dios manifestado en la carne, esa persona con
toda su moralidad va a ir al infierno. Esto es lo que dijo
Cristo. Moriréis en vuestros pecados,
porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.
Yo soy. Yo soy quien? Yo soy Dios. Yo
soy Jehová. Jehová que se manifestó a Moisés
en la zarza. Dijo ¿Quién eres? Yo soy el que
soy dijo. Jehová el que tiene existencia
en sí mismo. Es lo que significa yo soy. El que tiene existencia en sí
mismo. Yo soy Dios. Saben, esto es por
revelación cuando el Señor Jesucristo le preguntó a sus discípulos,
diciendo, bueno, ¿qué dicen los hombres? ¿Quién dicen que soy?
Y ellos dijeron, bueno, unos dicen que eres este profeta,
o el otro. Está en Mateo capítulo 16, si
quieren verlo allá. Ellos hablaron de buenas personas. Pero si esa es tu única opinión
del Señor Jesucristo, si eso es lo que tú crees, que el Señor
Jesucristo es una buena persona, nada más. moriréis en tus pecados. Viniendo
Jesús, versículo tres, a la región de Cesarea de Filepo, preguntó
a sus discípulos diciendo, ¿Quién dicen los hombres? ¿Quién dice
la gente que es el hijo del hombre? Hablando de sí mismo. Ellos dijeron,
unos, Juan el Bautista. ¿Quién no le gustaría ser comparado
con Juan el Bautista? Un hombre lleno del Espíritu
Santo desde el vientre de su madre. Unos dicen que eres Juan
el Bautista. Pero si solamente es Juan el Bautista no puede
ser tu salvador. No puede ser tu salvador. No
puede complacer a Dios. Solamente Dios puede complacer
a Dios. Este es mi hijo amado en quien
tengo complacencia. Dijo el Señor Jesucristo. Dijo
el Padre del Señor Jesucristo. Uno es Juan el Bautista, otros
Elías y otros Eremías o alguno de los profetas. Eres un buen
hombre, un gran profeta. Bueno, esa es la opinión de los
hombres. Pero es una opinión elevada,
pero fallada. Eres mucho más que un buen hombre. Vosotros quién decís que soy
yo. Bueno, ahora te toca a ti. Lo
que piensas de Cristo, eso revela dónde estás ahora. Te toca a
ti. ¿Qué piensas de Cristo? ¿Qué
dices en tu corazón? ¿Quién es Cristo? ¿Quién dices
que soy yo? Respondiendo Simón Pedro por
todo su pueblo, por todos los escogidos de Dios, por todos
aquellos que han sido iluminados por el Espíritu Santo, que han
sido regenerados. Respondiendo Simón, Pedro dijo,
tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente. Y el Señor Jesucristo
le dijo, ¿por qué? Tú confesaste esto, Pedro, porque
Dios te bendijo. Bienaventurado eres, Simón, hijo
de Jonás. Porque no te lo reveló carne
ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Esto es revelación
de Dios. y si por la gracia de Dios tú
puedes creer en tu corazón que el Señor Jesús es Dios entonces estás creyendo el testimonio
de Dios esto es lo que Dios dice en su palabra estás creyendo
el testimonio de Dios si no crees eso estás diciendo lo que dice
Dios en tu palabra es mentira no hay término medio Cuando Felipe predicó al Eunuco
y dijo al Eunuco, estaba predicando desde este versículo, vimos esto
en esta mañana, de este mismo versículo le predicó a Jesús. Y cuando después de un tiempo
estaban yendo por el camino el Eunuco dijo, aquí hay agua, ¿qué
impide que yo sea bautizado? ¿Qué impide que yo confiese a
Jesús? Y el Eunuco le dijo, si crees
de todo corazón. Bien puedes. Y que respondió
Leonoco? Creo que Jesucristo es el Hijo
de Dios. Esto es revelación de Dios. Esto
no es obra de hombre. Bueno, debe ser muy claro. Esto
debe quedar muy claro. No estamos diciendo que una persona
puede tener buena opinión de Jesús de Nazaret. y que teniendo
una buena opinión de él puede ser salvo y encontrar la vida
eterna. Algunos dicen que el Señor Jesucristo
fue como, es uno como Mohammed, o es uno como Buda, o es uno
como Confucio, como si hubieran muchos caminos. Cristo dijo,
hay un solo camino, yo soy el camino, la verdad y la vida,
y nadie viene al Padre si no es por mí. No, aquí debemos estar firmes. Estas cosas se
escribieron para que creas que Jesús es el Cristo, el Hijo de
Dios. Esto fue el conflicto que él
tuvo con los fariseos. El Señor Jesucristo les preguntó
un día. Muchas buenas obras, dijo el Señor Jesucristo. Está
en Juan capítulo 10. muchas buenas obras he mostrado
de mi padre por cual ellas me quieren apedrear saben porque
querían apedrearle el señor jesucristo dijo yo y el padre uno somos
y cuando el señor jesucristo declaró yo y el padre uno somos
ellos entendieron exactamente lo que estaba diciendo él estaba
diciendo yo soy dios yo soy dios el dios del antiguo testamento
yo soy jehová yo soy el yo soy Levantaron piedras para pedrearle,
porque en su pensamiento de ellos, él estaba blasfemando. Y ellos
le dijeron, por buena obra no te apedreamos. Es decir, bueno,
ellos están en la tarea de buenas obras. Esa es su religión, haz
buenas obras para que Dios te acepte. No es así. Esa es la religión del hombre.
Haz buenas obras para que Dios te reciba. Por buenas obras no
te apedreamos, dice ya en versículo 33. Dice, respondieron los judíos,
por buena obra no te apedreamos, sino por blasfemia. Porque tú
siendo hombre te haces Dios. Ellos dijeron, tú eres hombre,
no puedes ser Dios. No puedes ser Dios. La verdad
es que Dios se hizo hombre. Dios se hizo hombre. Ahí está
la segunda cosa que debemos creer. Que Jesús es el hijo de Dios.
Él es Dios. Y él es hombre. Él es hombre
verdadero. Él es hombre. No solamente hemos
de creer que Jesucristo es el hijo de Dios. Estas cosas se
escribieron para que creáis que Jesús es el hijo de Dios. Bueno,
es no solamente el hijo de Dios, es también el hijo del hombre.
Su nombre es Jesús. Ese es el nombre de su humillación,
el hombre que le fue dado en su encarnación. Cuando el ángel
yo llamará su nombre Jesús, porque él salvará. Él salvará. Él salvará a su pueblo de sus
pecados. Es como vemos en esta mañana,
es un Dios exitoso, salvador, él no trata de salvar a nadie.
Él salva a su pueblo de sus pecados por su obra aquí en la tierra,
por su perfecta obra, por su obediencia a Dios el Padre. Hasta la muerte y la muerte de
la cruz, él obedeció a Dios, estableció rectitud y fue a la
cruz del Calvario y pagó la deuda. Y es por eso que fue hecho hombre.
Es hombre verdadero. Dios llegó a ser hombre. No podemos
explicar eso. No vamos a tratar de explicarlo.
Pero Dios fue hecho carne. En el principio el verbo y el
verbo era con Dios y el verbo era Dios. Y el verbo fue hecho
carne. Jesucristo es Dios. en carne
humana esto es lo que escribió Isaías de él dijo por tanto el
señor mismo os dará señal en Isaías 7 14 el señor mismo os
dará señal de aquí la virgen concebirá y dará a luz un hijo
esta es la simiente de la mujer que fue prometido por dios apenas
cayó el hombre en el huerto apenas cayó el hombre en el huerto en
su caída vino quien vino Dios vino el Señor vino el Hijo de
Dios el que iba a tomar carne Dios siempre ha hablado al hombre
por medio de su Hijo vino Jehová el eterno Hijo de Dios y habló
y le dijo a Satanás le dijo La simiente de la mujer te va a
aplastar la cabeza. Tú le herirás en el calcañar,
pero Él te herirá en la cabeza. Esta es la simiente de la mujer.
Nos está hablando de semilla. La mujer no tiene simiente. El
hombre es el que tiene simiente. La mujer no tiene simiente. Pero
Cristo no tuvo Padre Humano. El Espíritu Santo formó el cuerpo
en el vientre de María. Dice, y aquí una virgen concebirá,
dará luz a un hijo y llamará a su nombre Emanuel, que significa
Dios con nosotros. Dios con nosotros. Qué precioso es
eso. Si Dios está por ti, ¿quién contra
ti? Si Dios está contigo, ¿quién
contra ti? Dijo el apóstol Pablo. También
escribió Isaías esto, un niño nos es nacido, hijo nos es dado. El niño nació, pero hijo nos
es dado. El Principado sobre su hombre
y se llamará a su nombre, admirable consejero, Dios fuerte, Padre
eterno, Príncipe de paz. Dios el Padre dijo del Hijo también
esto, hablando en Salmos, y también está en Hebreos, Tu trono, oh
Dios, es para siempre. Dios el Padre, hablando del Señor
Jesucristo, dijo, Tu trono, oh Dios, es para siempre. Lo que estamos diciendo es esto,
no lo digo yo, lo dice la palabra de Dios. ¿Crees a Dios? Eso es
lo que Dios dice. No solamente Jesucristo es Dios,
sino también es hombre. El Dios es Dios y Él es hombre
perfecto, hombre perfecto. Nacido de una mujer concebido
por el Espíritu Santo, Él fue, creció al pecho de María Salió
del vientre de la mujer, se nutrió de sus pechos, creció en la casa
del carpintero. Dijo, ¿no es este el hijo del
carpintero? Estuvo allá viviendo 30 años en casa hasta que salió
en su ministerio público. Dios hecho carne. El Señor Jesucristo
hizo muchos milagros, pero como hombre, ¿saben qué? Él no pudo
hacer ningún milagro para sí mismo. Él es Dios. Y cuando gente tenía hambre,
gente que estaba en ayunas, no comieron desde la mañana y estaban
allá en el lugar desierto, no tenían comida, estaban en ayunas.
El Señor Jesucristo multiplicó los panes para darles de comer.
Él les socorrió a ellos en sus debilidades. Pero saben que cuando
él estuvo ayunando 40 días, él no hizo ningún milagro para aliviarse
a sí mismo en su dolor. Él tuvo hambre, hombre verdadero.
Y es eso que hizo Satanás y dijo, si eres el hijo de Dios, di que
esas piedras se conviertan en pan. Como Dios lo puede hacer. Él es el creador de todas las
cosas, pero como mi representante. como aquel que vino a establecer
justicia aquí en la tierra como hombre, no lo vaya a hacer, porque
yo no lo puedo hacer, lo puedes hacer tú. Él no hizo ningún milagro
para aliviarse a sí mismo. En sus 33 años que vivió aquí
como hombre, él fue tentado en todo punto, más sin pecado, sin
pecado. El Señor Jesucristo, Dios en
carne, tenía que cumplir todo lo que la ley exige. Todo lo que la ley exige de ti
y todo lo que la ley demanda de mí, Él tuvo que cumplirlo.
Él tuvo que cumplirlo a favor de su pueblo. Completamente. Sin ningún alivio. El Señor Jesucristo es el creador
de todas las cosas, pero aún así Él no podía ser un milagro
para aliviarse en ningún punto en el que fue probado. Bueno,
Él estaba en este mundo como hombre. Dios manifestaba, Dios
estaba en Cristo, dice la palabra, reconciliando el mundo consigo
mismo. Esto es lo que hemos de creer.
Esto es lo que hemos de creer. Hemos de creer que Jesús es el
Hijo de Dios. Jesús es hombre, Dios manifestado
en la carne. Luego, tercer lugar, hemos de
creer que Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, el Hijo de hombre,
es el Cristo. Noten allá nuestro texto otra
vez. Jesús, el Hijo de Dios, Hijo de hombre. Hemos de creer
que Él es el Cristo. Jesús es el nombre de su humillación.
Cristo es su oficio. Es su oficio. Cristo no es su
apellido. Cristo es su oficio. ¿Quién es
Él? Muchas personas no conocen qué
significa el Cristo, qué significa que Él es el Cristo. Jesús, el
nombre de su humillación, el nombre de su encarnación, pero
su nombre es Jehová Dios. Jesús significa Jehová salva,
es lo que significa Jesús. Es el mismo nombre en el Antiguo
Testamento, Josué, Jehová salva, Jesús. Pedro dijo, creemos que tú eres
el Cristo. No dijo que creemos que eres
Jesucristo. Él no dijo creemos que eres Jesucristo.
Dijimos crees que eres Jesús el Cristo. El Cristo. La multitud preguntó a Juan el
Bautista, ¿Eres tú el Cristo? Y Juan el Bautista dijo, yo no
soy el Cristo. Hay uno que viene detrás de mí.
Ellos preguntaron, ¿No es este el Cristo? El Cristo. El Cristo
significa el ungido. Y la mujer de Samaria ella sabía
que venía el Mesías, el ungido. Ella cuando vino el Señor Jesús
allá al pozo, allá en Samaria, y ella estaba hablando con el
Señor Jesucristo, el Señor Jesucristo entabló una conversación con
ella. Y el Señor Jesucristo le preguntó,
estaba mostrando su condición y le preguntó dónde está, llama
a tu esposo y ella queriendo justificarse y queriendo ocultar
la verdad dijo no tengo marido, no tengo marido y dijo bien has
dicho cinco maridos has tenido y el que ahora tienes no es tu
marido. Ella dijo, me parece que tú eres profeta. Cuando el
Señor Jesucristo, él dijo, nosotros sabemos que viene el Mesías y
cuando él venga nos va a declarar todas las cosas. Y el Señor Jesucristo
le dijo, yo soy el que habla contigo. Yo soy el que habla
contigo. Ella fue a su pueblo y dijo,
¿no es este el Cristo? Y dijo, ¿no es este el Cristo? Pedro dijo, sepa pues ciertísimamente
toda la casa de Israel que a este Jesús a quien vosotros crucificaste,
Dios le ha hecho Señor y Cristo. Este es el Cristo del que estamos
hablando. La promesa. Él es la promesa del Antiguo
Testamento. La promesa del Antiguo Testamento.
El Mesías. Aquel a quien busca la consolación
de Israel. Él es el pariente redentor. Todas
las escrituras del Antiguo Testamento se cumplen en el Señor Jesucristo. Él es aquel profeta que dijo
Moisés que Dios levantaría entre sus hermanos. Él es aquel sacerdote
como Melquisedec. Él es aquel rey, el hijo de David. Él es Jehová, justicia nuestra. Él es la vara del tronco de Isaí. Él es el rey de Salem. Él es
Silo, de quien habló Josué. Acó, perdón. Él es el renuevo. Él es el novio de quien escribió
Salomón. Y él es el pariente redentor
del que habla en el libro de Ruth. Él es la expiación, Cristo
es la expiación. Todas las promesas entonces del
Antiguo Testamento, las profecías sobre el Mesías, se cumplen en
el Señor Jesús. Los discípulos dijeron, hemos
hallado aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los
profetas. Las escrituras dicen que Él es
el Cristo. ¿Crees a Dios? Esto es lo que
Dios dice en su palabra, que Jesús es Dios, el Hijo de Dios,
que fue hecho carne. Él es el Cristo, el que cumple
todas las escrituras del Antiguo Testamento. Ahora, ¿qué hemos
de creer? Estas cosas están escritas, dice
Juan, para que creáis que Jesús es el Cristo. Ahora, fue ungido,
fue ordenado de Dios, prometido el cumplimiento de todas las
escrituras y luego dice para que creyendo, esto es quien es
Él, Él es Dios manifestado en la carne, Él es hombre verdadero,
Él es el profeta, sacerdote y rey, Él es el Cristo, pero dice para
que creyendo, otra vez en Juan capítulo 20, Estas cosas se han
escrito para que creáis que Jesús es el Cristo y para que creyendo
tengáis vida en su nombre. O sea que no hay salvación, no
hay vida aparte de creer, de confiar en él, de creer a Dios
y confiar en el Señor Jesucristo. Es decir, hemos de creer el testimonio
de Dios y la persona que cree el testimonio de Dios. Todo aquel
que oyó al Padre y aprendió de él, viene a mí, dice la Palabra
de Dios. Vamos a acercarnos, vamos a clamar
su nombre. Has pensado en su nombre, el
Señor Jesucristo. Las Escrituras hablan sobre su
nombre. Nos dice las escrituras que a
través de su nombre tenemos nosotros vida eterna. En Hechos capítulo
3, por ejemplo. Hechos 3, 16. Y por la fe en
su nombre. ¿Qué significa eso? Estamos hablando
de quién es Él y que nosotros hemos de creer en Él. Creer a Dios. Confiar en Él. Por la fe en su nombre. a este
que vosotros veis y conocéis le ha confirmado su nombre y
la fe que es por él ha dado a este esta completa sanidad en presencia
de todos vosotros por la fe en su nombre en primera de Juan
capítulo 5 versículo 13 en primera de Juan capítulo 5 Versículo 9, vean versículo 9.
Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio
de Dios. Si yo te digo, mira, tú me conoces, te voy a
decir la verdad. Esto es la verdad acerca de un
asunto. Esto es la verdad. Y dices, yo
le creo. Yo le creo. Bueno, sabemos esto,
que todo hombre es mentiroso. Todo hombre es lo que dice la
palabra de Dios. Sea Dios veraz y todo hombre mentiroso. Pero
creemos a los hombres, no es así. Alguien te dice algo y le
crees. Dice aquí este texto, el testimonio
de Dios es mayor. Si recibimos el testimonio de
los hombres, cuanto más debemos recibir el testimonio de Dios.
Dios no puede mentir. Nosotros mentimos. Dios no puede
mentir. Porque este es el testimonio
con que Dios ha testificado acerca de su hijo. Este es el testimonio
de Dios. Su palabra acerca de su hijo.
Esta Biblia fue escrita acerca de su hijo. Para que tú conozcas
quién es el hijo y para que conociendo quién es el hijo, confiando en
él, tengas vida eterna. El que cree en el Hijo de Dios
tiene el testimonio en sí mismo. No lo va a tener. El que cree
en el Hijo de Dios tiene. Es decir, es por eso que cree.
¿Oyeron eso? El que cree en el Hijo de Dios
no dice va a tener el testimonio en sí mismo. ¿Ves cuál viene
primero? Dios te pone el testimonio y
luego crees. El que cree en el Hijo de Dios
tiene el testimonio. Es por esto que cree. Dios le
da vida y cree a Dios. Es esa nueva criatura que cree
a Dios. La fe viene por el oír, es verdad,
y la palabra de Dios. Él de su voluntad nos hizo nacer
por la palabra de verdad. Y cuando Dios hace esta obra
de milagro, Él da vida a su pueblo y el resultado de esta vida es
que la persona cree a Dios. El que cree en el Hijo tiene
el testimonio en sí mismo. El que no cree a Dios le ha hecho
mentiroso. Es lo que dije al principio.
El que no cree a Dios está diciendo nada de lo que tú dices es fidedigno. No es fidedigno, no te voy a
creer. Le ha hecho mentiroso porque
no ha creído el testimonio que Dios ha dado acerca de su hijo.
Nota en versículo 13. Estas cosas os he escrito a vosotros
que creéis en el nombre del Hijo de Dios para que sepáis que tenéis
vida eterna y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. El nombre del Hijo de Dios. Todo aquel que conoce al Señor
Jesucristo, Dios le ha enseñado quien es el Señor Jesucristo
en su palabra, va a invocar al Señor Jesucristo. Es por eso
que una persona invoca. Dice Romanos capítulo 10, versículo
13, todo aquel que invocar el nombre del Señor será salvo.
Pues, ¿por qué invoca? Invoca porque Dios ya le dio
a conocer. De otra manera, no invoca. Claman
a Cristo porque Dios les ha enseñado quien es Cristo. Claman al Señor. Todo aquel que invocar el nombre
del Señor será salvo. Y nos dice la palabra de Dios
que no hay otro nombre bajo el cielo. Da a los hombres que podamos
ser salvos el nombre del Señor Jesucristo. ¿Por qué sigue hablando Dios
una y otra vez acerca del nombre del Señor Jesucristo? Nombre
del Señor Jesucristo. Sabemos que su nombre es Jesús.
¿Por qué no sigues diciendo que en el nombre de Jesús? Bueno,
de veras lo sabemos. Hay muchas personas que se llaman
Jesús. En esta noche hay varios aquí presentes que se llaman
Jesús. Pero no son el Salvador. No son el Salvador. Dios sigue
hablando acerca del nombre de Jesucristo, porque el nombre
de Jesucristo describe su carácter. El carácter de esta persona,
Dios, hecho hombre, el ungido. Estamos hablando de Él y del
Cristo verdadero. No estamos hablando de un Jesús,
pobrecito Jesús, que quiere hacer y no puede. Él es Jehová todopoderoso. Él hace todo lo que Él quiere
en los ejércitos del cielo y en los habitantes de la tierra y
nadie puede detener su mano y decir, ¿qué haces? Él salva por su soberana
voluntad, por su soberana gracia, por su soberana misericordia.
Él dijo, tengo misericordia del que tengo misericordia y me compadezco
de quien yo me compadezco. No depende del que quiere ni
del que corre. Está hablando de su carácter. Él es Dios. A
este Jesús el que clama. Si una persona clama a un Jesucito
que lo tiene en su bolsillo, ese Jesucito lo tiene en su bolsillo,
ese Jesucito no te puede salvar. Un Jesús que tienes en tu nicho,
ese Jesús no te puede salvar. Estamos hablando de Jesús, Dios
que está en los cielos. Señor de señores, Rey de reyes. Su nombre entonces identifica
quién es Él. Su nombre es sus atributos. Moisés le preguntó a Jehová,
estamos hablando de Jesús. Estamos hablando del mismo. Moisés
le preguntó a Jehová, ¿cuál es tu nombre? Cuando Moisés estaba
delante de la zarza que ardía y no se consumía, Dios le dijo,
Moisés, quítate tu zapato, la tierra en la que estás es santa.
Él dijo, yo te voy a enviar a faraón a egipto a que tú saques a mi
pueblo y Moisés le preguntó cuál es tu nombre cuando yo vaya y
le diga el dios de vuestros padres me ha enviado me digan quién
es su nombre que le voy a decir yo soy el que soy yo soy el cual
es tu nombre muchas personas tienen un dios que se llama Jesús
Jesús pero no es el Jesús de la biblia hay un Jesús falso
otro Jesús lo llama el apóstol Pablo en Corintios 2 Corintios
capítulo 11 2 Corintios capítulo 11 hay un Jesús que se predica que
no es el Jesús de la Biblia hay un evangelio que se predica que
no es el evangelio de la Biblia y debemos nosotros tener celo Esto es en añadidura. El otro día dije, esto es de
gratis. Me preguntó una persona, bueno, lo demás vas a cobrar
por ello. Entonces, vengo a ser corregido. Esto es por añadidura. Muchas personas que están escuchando
mensaje falso y dicen, bueno, voy a recibir lo bueno y lo malo
no lo voy a recibir. Cuidado. Cuidado. Dice el apóstol Pablo, ojalá
me tolerases un poco de locura. Voy a hablar como loco. Ojalá
me toques un poco de locura. Sí, toleradme. Tolérame esto. Porque yo tengo celo de ustedes,
dijo el apóstol Pablo. Yo soy celoso de ustedes. Porque
yo os he desposado con un solo esposo para presentaros con una
virgen pura, Cristo. Pero temo que como la serpiente
con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos, ¿qué son vuestros
sentidos? Tus ojos, tu oído, tu boca, tu
paladar. tu tacto, tus sentidos, tus ojos
sean desviados de solamente Cristo. Tus oídos sean desviados de oír
solamente Cristo. Tu boca sea desviada de gustar
solamente Cristo. Temo que seas desviado de esto,
de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando,
noten, otro Jesús. Ah, hay otro. Hay un Jesús falso. Un Jesús que no puede salvar.
Otro Jesús que hemos predicado, o recibís otro espíritu, no es
el Espíritu Santo, pero tiene mucho avivamiento. Otro espíritu que habéis recibido,
u otro evangelio que habéis aceptado, ustedes están tolerando esto.
Debemos tener celo, cuidado, y no tolerar. En este púlpito
o en cualquier otro, debemos tener cuidado de lo que oyes.
Tienes cuidado de lo que comes, ¿no es así? Si quieres comer
comida buena, ¿quién va a comer un platillo de su platillo favorito
aquí en Yucatán, lunes, frijol con puerco? ¿Quién va a comer
lunes frijol con puerco y le va a poner un poquito de arsénico? Es un poquito de veneno, cómelo. Dices, yo no. ¿Por qué? Porque
tiene veneno. Es un poquito de veneno, es una
pizca nada más. No lo como. No lo como, porque
te mata. De la misma manera, debemos tener
cuidado. Debemos tener cuidado con un
evangelio falso. Otro Cristo. Una persona tiene
un Jesús. ¿Cuál es su nombre? Este Jesús
del que estamos hablando, su nombre es Jesús. Él es el Cristo.
En ese nombre está poder. La sabiduría de Dios. Cristo
es el poder de Dios. Jesucristo es el poder de Dios
y la sabiduría de Dios. Hay poder en este nombre. ¿Saben? En el antiguo testamento hay
siete nombres compuestos que Jehová dio a su pueblo. Siete
nombres compuestos de Jehová. Ya se acabó mi tiempo. Siete
nombres compuestos. Voy a decirlos brevemente. Jehová
proveerá. Cristo Jesús es la provisión
de Dios. Él es el Cordero. Él es Dios a quien se ofrece
el sacrificio. El Señor Jesucristo es Dios a
quien se ofrece el sacrificio. Él es el sacerdote que ofrece
el sacrificio. Y Él es el sacrificio ofrecido. Es Jehová proveerá. Provee para
todo lo que tú necesitas ahora y para siempre. Toda la justicia
que necesitas, toda la reconciliación, toda la remisión de pecados,
en Cristo Jesús está todo, Él provee. Él también es llamado
Jehová Rafa, Jehová que te sana yo soy Jehová tu sanador el que
sana todas tus dolencias y nosotros por naturaleza estamos muertos
en delitos y pecados estamos desde la cabeza hasta el pie
lleno de llaga podrida llaga e hinchazón el señor Jesucristo
es el que sana en su nombre hay poder hay poder para sanar todos
nuestros pecados desde la cabeza y pie y presentarnos delante
de su presencia santos y sin mancha en aquel día En Éxodo,
Él es Jehová, nuestro estandarte. Jehová, nuestro estandarte. La
batalla es de Él. La batalla es de Él. Él ha ganado. ¿Cuál es la victoria que vence
sobre el mundo? Cristo Jesús, nuestra fe. El
autor y consumador de nuestra fe. Cristo Jesús es el que... Él es la batalla. La batalla
es de Él. Jehová Salom, Jehová que es nuestra
paz. Cristo Jesús ha hecho la paz
mediante la sangre de su cruz. En su nombre hay poder. Jehová
es mi pastor. Cristo Jesús es el buen pastor
que vino para dar su vida por sus ovejas. Él es Jehová Justicia
Nuestra, Jehová Tzidk'inú, Jehová Justicia Nuestra. Y en Cristo
Jesús tenemos la justicia. Mas por Él estáis vosotros en
Cristo Jesús, quien por Dios nos ha sido hecho sabiduría,
justificación, santificación y redención, para que como el
que está escrito, el que se gloríe, gloríes en Él. Él es Jehová Justicia
Nuestra. Y Él es Jehová, Sama, Jehová
está ahí. El Señor Jesucristo está con
cada uno de su pueblo. Está en cada uno. Cristo en vosotros
es la esperanza de gloria. Estas cosas fueron escritas para
que creáis. Y no estamos hablando de creer
simplemente como se cree. Se cree que, este es uno de mis
dichos Se cree que Benito Juárez era un personaje histórico. Todos
creemos eso. Diría una persona, está loco
si no crees que Benito Juárez es un personaje histórico. Hidalgo,
un personaje histórico. Jesús, un personaje histórico.
Es más que eso. Creer, está hablando de creer
con el corazón. Creer con el corazón. Dios manda. Ahora, sobre qué autoridad, voy
a terminar, sobre qué autoridad podemos decir, sobre qué autoridad
decimos, predicador, pastor, por qué, con qué autoridad puedes
decir que si tú crees, si tú crees de todo corazón que Jesús
es el Cristo, el Hijo de Dios viviente, tienes vida eterna.
¿Con qué autoridad lo dices? Bueno, primeramente, Dios lo
dice. Dios lo dice. Tienes vida eterna. Es lo que nos dice allá. La vida
que Dios da es vida eterna. Es la vida de Dios. En primer
de Juan capítulo cinco lo leímos. El que cree en el Hijo de Dios
tiene el testimonio en sí mismo. El que no cree le ha hecho mentiroso
porque no ha creído el testimonio de Dios. ha dado acerca de su
Hijo. Este es el testimonio que Dios
nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo. Es el testimonio de Dios. Dios
nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo. En 1 Juan
capítulo 3 versículo 23. Este es su mandamiento. Es el mandamiento de, no es una
sugerencia, crea en el Señor Jesucristo. No es una invitación,
te invito a que creas en el Señor Jesucristo. Este es el mandamiento
de Dios. Y su pueblo va a obedecer. Su
pueblo va a oír su voz. Este es su mandamiento, que creamos
en el nombre de su Hijo Jesucristo y que nos amemos unos a otros
como nos lo ha mandado. Él nos ha mandado esto. Es el comando, el mandato de
Dios. Y lo que Dios te manda hacer,
no tienes el derecho de hacer. Si Dios te manda hacer algo,
tienes el derecho de hacerlo. Tienes el derecho de hacerlo.
Si Dios te manda, cree, entonces cree. Entonces cree. Dices, pues tengo temor, no sé,
no tengo derecho. ¿Qué derecho? El derecho te lo
da en su mandamiento. Cuando él te dice, cree, ahí
tienes el derecho de hacerlo. En ti mismo, nadie tiene derecho. Cuando el Señor Jesucristo le
dijo a Lázaro, Lázaro, ven fuera. Eso no era una sugerencia a Lázaro. Lázaro, te invito a que salgas
del sepulcro. Él le habló con poder. Lázaro,
ven fuera. Y él habla a pecadores. Hoy día, hoy es el día de salvación. Cuando una persona oye la palabra
de Dios, oye el testimonio de Dios acerca de su hijo y le dice,
pecador, ven a mí. Hasta aquí anduviste en tu rebelión,
ahora ya sabes quién soy. Ahora ven a mí. Saulo de Tarso
era un hombre rebelde. Era religioso, pero un hombre
rebelde en contra de Dios hasta que Dios lo puso en el polvo.
Esa es buena autoridad, ¿no es así? Buena autoridad. El Señor
Jesucristo lo dice. Y luego, segundo, la autoridad
que tenemos de venir al Señor Jesucristo, de creer en Él, es
que Él es Dios de misericordia. Es el carácter de Dios. Dios
se deleita en mostrar misericordia. ¿Qué Dios como tú que se deleita
en misericordia? Es el deleite de Dios. Él no
tiene placer en la muerte de los iniquos, de los pecadores. Es decir, nunca recibe satisfacción
por la muerte de un pecador. Es por eso que el infierno es
para siempre. Porque la justicia de Dios nunca declara, tengo
suficiente paga, ya suéltalo. El purgatorio es una mentira.
El Pugatorio es una mentira. Dios nunca, así como cae el árbol,
así se queda. Si una persona sale de este mundo
y no ha creído en el Señor Jesucristo, está en rebelión a Dios porque
es mandato de Dios, así va a quedar por toda la eternidad. Es la gloria de Dios. Moisés
le dijo, muéstrame tu gloria. Y él dijo, yo tendré misericordia. del que yo quiera tener misericordia
pero tendré misericordia entonces si nosotros creemos a Dios creemos
en Cristo Jesús entonces esperamos esperamos tenemos la vida eterna
ahora mismo pero ahora no se ha manifestado lo que hemos de
ser todavía estamos en este cascarón todavía andamos con este hombre
de pecado imagínate Esto es lo que realmente está pasando en
la vida del creyente. Tenemos el cadáver de una persona
atada a nuestro cuerpo. Imagínate esto. Es una imagen
bastante fuerte, ¿verdad? Imagínate que tengas que salir,
que sales de aquí y que tienes el cadáver de un hombre atado
a tu cuerpo. Imagínate, pues esa es la condición
de cada creyente en Cristo Jesús. Andas arrastrando el cadáver
de este hombre viejo. ¿Qué hemos de creer? Hemos de
creer que Jesús es el Hijo de Dios, que Él es Dios manifestado
en la carne, que Él es el Cristo, el ungido de Dios, el profeta,
sacerdote y rey. Creyendo en Él, confiando en
Él, Es su persona, su carácter, su obra. Cuando Dios te da a
conocer quién Él es y te da vida, vas a creer. Si Dios es el que
hace la obra, vas a creer. Y creyendo, tienes vida eterna. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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