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Cody Groover

Jose

Genesis 37
Cody Groover September, 16 2015 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover September, 16 2015

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Hermanos, en esta noche pido
que abran sus Biblias conmigo otra vez al libro de Génesis,
capítulo 37. Donde hemos comenzado un estudio
en la vida de José. José, todas las escrituras hablan
de nuestro Señor Jesucristo. Y José es un tipo de el Señor
Jesucristo, típicamente hablando. Muchas de las cosas que se ven
en la vida de José son representativas. Dios estaba anunciando en sombra,
en tipo, su hijo, nuestro Señor Jesucristo, la venida del Señor
Jesucristo y su exaltación sobre el trono. La semana pasada, solamente
quiero continuar lo que vimos la semana pasada y quiero recordarles
Las cosas que vimos acerca del nombre de José, vimos el significado
de su nombre. Qué precioso es eso, ¿verdad? Un doble significado. José significa
añadidor y consideramos en contraposición como nuestro Señor Jesucristo
es el gran añadidor del cielo. Adán, por su parte, el gran subtractor. En Adán todos murieron y en Cristo,
los que están en Cristo Jesús son añadidos. Y luego también
significa revelador, su nombre significa revelador de sueños,
revelación de lo que está en el corazón, secretos, revelación
de secretos, revelador de secretos. Y en verdad el Señor Jesucristo
revela, ha revelado para lo que para nosotros era secreto, ha
revelado el corazón de Dios a su pueblo, lo que está en el corazón
de Dios, el Padre para su pueblo, el amor de Dios. Y también ha
revelado la justicia de Dios y ha revelado la misericordia
de Dios. Nosotros vemos al Dios invisible
en la persona y la obra del Señor Jesucristo. Y también la persona
del Señor Jesucristo, Él es el revelador de los corazones, los
pensamientos secretos del hombre. Porque lo que piensa el hombre
de Cristo Jesús, eso es lo que está en su corazón. Así es esa
persona. Lo que piensa en su corazón acerca
de Cristo Jesús, así es. Y el Señor Jesucristo es el gran
revelador de los corazones. Vimos también su ocupación, José
era pastor de ovejas. Y no voy a ver todo, no voy a
repetir el mensaje. Vimos que José era, él se opuso
a la maldad de sus hermanos. Él tenía que decir la verdad
y el Señor Jesucristo, Él testifica de las obras del hombre que son
malas. Donde quiera que el hombre trate
de justificarse delante de Dios por sus propias obras, es obra
mala. y el Señor Jesucristo testifica
en contra de esto. Dios solamente puede ser agradado
por la persona y la obra, la gracia de Dios en Cristo Jesús. Dios en su sabiduría halló el
camino, halló la manera que Él puede salvar a un pecador sin
manchar su justicia, sin manchar su dignidad. Es decir, en otras
palabras, como dice la palabra, él sea el justo y el que justifica
al que es de la fe de Jesús. Y vemos el amor, el amor que
tenía el padre Jacob a José, un amor especial, ¿verdad? Y
también vimos la relación con su edad, el padre era el hijo
de su edad avanzada y consideramos que el Señor es esta palabra
edad avanzada en términos espirituales es eterno el Señor Jesucristo
es el hijo eterno del Padre igual con Dios el Padre y luego vimos
el abrigo de muchos colores que habla de la dignidad y la nobleza
del Señor Jesucristo, preferido sobre todo, él tiene la preeminencia
en todas las cosas. Y luego vimos el odio, el desprecio
de sus hermanos y consideramos esto, todo hombre por naturaleza
aborrece al Señor Jesucristo. Gracias sean dadas a Dios que
cuando él salva a su pueblo, él derrama su amor. en el corazón
de su pueblo, de tal manera que lo que antes yo odiaba, ahora
amo. Esa es la única manera. Si una
persona no ama al Señor Jesucristo, cuando venga el Señor Jesucristo,
¿cómo va a pensar una persona que Dios va a tener en su presencia
una persona que lo aborrece? No es posible. Nuestro corazón tiene que ser
cambiado, ¿verdad? A un corazón que ama al Señor
Jesucristo, que lo ama. Gracias sean dadas a Dios en
la regeneración, cuando Dios da vida. Esta es la evidencia. Amor, amor. Y el fruto del Espíritu Santo,
la primera cosa que se menciona, es decir, eh se puede interpretar
esto el fruto del espíritu es amor singular es amor y el amor
se manifiesta en gozo, paz, paciencia, fe, mansedumbre, templanza, contra
tales cosas no hay ley el que todo aquel que ha sido engendrado
por Dios dice la palabra de Dios ama al que ha engendrado ama
al que ha engendrado ahora en esta tarde quiero que veamos
a continuación Quiero que veamos, José era despreciado, odiado
por sus hermanos. Nuestro Señor Jesucristo, hemos
visto que el hombre natural odia, desprecia al Señor Jesucristo. ¿Pero por qué? Lo que era verdad
de José es verdad de nuestro Señor Jesucristo, él como tipo.
de Cristo. Vamos a leer en capítulo 37,
versículos 5 al 11. Génesis 37, versículos 5 al 11. Vamos a leer desde el principio,
versículo 1. Habitó Jacob en tierra donde
había morado su padre, en la tierra de Canaán. Esta es la
historia de la familia de Jacob, José. ¿Saben cuando leen en el capítulo
36 las generaciones de Esaú? Esto es gratis. Pero cuando leen
las generaciones de Esaú, a Jacob, a Me, más a Esaú, a Borresí. Leen en 36 las generaciones de
Esaú y da una gran lista de todos los diferentes personajes. Pero cuando habla de Jacob, su
vida es José. Toda su vida es José. Este dice,
esta es la historia de la familia de Jacob. José. José es todo. Esta es la historia del pueblo de Dios. Esta es la
familia del pueblo de Dios, Jesucristo. Él es todo. José dice, siendo
de edad de 17 años, apacentaba las ovejas con sus hermanos,
y el joven estaba con sus hijos, con los hijos de Vilja y con
los hijos de Silpa, mujeres de su padre, e informaba José a
su padre la mala fama de ellos. Y amaba a Israel, a José, más
que a todos sus hijos, porque la había tenido en su vejez,
y le hizo una túnica de diversos colores. Y viendo sus hermanos,
que su padre lo amaba más que todos sus hermanos, le aborrecían,
y no podían hablarle pacíficamente. Y soñó José un sueño, y lo contó
a sus hermanos, y ellos llegaron a aborrecerle más todavía. Y él les dijo, oído otra, ahora
este sueño que he soñado. Y aquí atábamos manojos en medio del
campo, y aquí que a mi manojo se levantaba y estaba derecho,
y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al
mío. Le respondieron sus hermanos,
¿reinarás tú sobre nosotros o señorearás sobre nosotros? y le aborrecieron
aún más a causa de sus sueños y de sus palabras. Y soñó aún
otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo, He aquí que
he soñado otro sueño, y aquí que el sol y la luna y las once
estrellas se inclinaban a mí. Y lo contó a su padre y a sus
hermanos. Y su padre le reprendió y le
dijo, ¿qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo
y tu madre, tus hermanos, y apostarnos en tierra ante ti? Y sus hermanos
le tenían envidia más. Su padre meditaba en esto. Hay dos cosas que son muy evidentes
en este pasaje. Hay dos cosas que son muy evidentes. Primero, en este cuadro típico
vemos el amor de Jacob a su hijo, José. Y segundo, en segundo lugar
vemos el odio de los hermanos a José. En estos pocos versos,
del versículo 4 al versículo 11, tres veces Tres veces se
nos dice que sus hermanos le aborrecían. En versículo 4 nos
dice que sus hermanos le aborrecían y no podían hablarle pacíficamente. En versículo 5, segunda vez,
y ellos llegaron a aborrecerle más todavía. Y otra vez en el
versículo 8 nos dice, y le aborrecieron aún más a causa de sus sueños
y sus palabras. Se puede ver entonces en estos
tres versículos, se puede ver que ellos odiaban a José, odiaban
la persona de José por el amor especial que tenía Jacob a él. Y en segundo, ellos odiaban a
José por sus palabras. odiaban a José por el amor especial
que tenía Israel hacia él y lo odiaron por sus palabras. Ahora,
es decir, lo odiaban por quien era y lo odiaron por lo que dijo. Por quien era y por lo que dijo. Ahora, esto es figura de nuestro
Señor Jesucristo. esto es figura encontramos en
los evangelios que los que eran hermanos y ahora estoy hablando
en un sentido más amplio es decir los judíos los que eran los hermanos
según la carne del señor jesucristo odiaron al señor jesucristo por
estas mismas dos cosas por quien era y por lo que el dijo Con
respecto al odio que el hombre tiene por quien es el Señor Jesucristo,
si nosotros vemos en Juan capítulo 5, en Juan capítulo 5, versículo
18, Podemos ver esto. Por eso dice,
note el versículo 17, el versículo adelante 18. Y Jesús le respondió,
mi padre hasta ahora trabaja y yo trabajo. Ellos entendieron
exactamente lo que estaba diciendo el Señor Jesucristo. Ellos entendieron
exactamente, él estaba confesando que él es el Hijo de Dios. Por eso los judíos aún más procuraban
matarle, porque no sólo quebrantaba el día del robozo, sino también
decía que Dios era su propio padre, noten, haciéndose igual
a Dios. Haciéndose igual, no semejante. Ellos entendieron en aquel entonces,
cuando el Señor Jesucristo dijo, hasta ahora mi padre trabaja
y yo trabajo. Ellos entendieron que el Señor
Jesucristo estaba diciendo yo y el Padre uno somos. Se hace
igual a Dios, no un Diosito, no un Dios debajo de Dios el
Padre, como aquellos que se dicen falsamente ser los testigos de
Jehová. Ellos entendieron exactamente
que él estaba diciendo yo soy igual con Dios el Padre y la
razón nos dice la palabra del Espíritu Santo nos dice que por
esto por eso querían más matarle por eso se encendió en ellos
el furor para querer matarle porque él testificó de su deidad,
él es Dios no es un diosito, no es un derivado de Dios él
no fue creado todo lo que fue creado fue creado por él ahora
en Juan capítulo 6 otro texto nos dice que ellos murmuraba
murmuraban entonces de él los judíos porque había dicho yo
soy el pan que descendió del cielo ellos estaban yo soy el
que descendió del cielo el único que ha descendido del cielo es
el es dios Y luego, para culminar, aquí está en capítulo 10 de Juan. Aquí se los dijo muy claro. Juan
capítulo 10, versículo 30. Yo y el Padre uno somos. Entonces, los judíos volvieron
a tomar piedras para pelearle. Hasta entonces, todo estaba,
como por decir así, tranquilo estaban ellos molestos está pero
no se encendió en ellos el el furor pero cuando él testificó
de quién es él es dios es que el hombre está está airado
en contra de que el señor jesucristo sea dios mientras mientras una
persona diga mientras una persona diga mira
está bien que tú creas en buda porque después de todo los que
creen en buda también van a llegar al cielo o los que creen en en
mohammed ellos también van a estar yendo por otro camino mientras
tú digas eso no hay ofensa no hay ofensa Estás negando la verdad,
estás negando al Señor Jesucristo, pero todos van a estar en paz
contigo. Pero cuando tú digas, solamente hay un camino, y es
por medio de Dios quien vino a este mundo, al Señor Jesucristo,
entonces se molestan. Entonces están listos para ponerte
a la hoguera. Pero así aborrecieron al Señor
Jesucristo. Y el Señor Jesucristo en la lectura
que tuvimos al principio, a ti te van a aborrecer, a mi me aborreceron
primero, dijo el Señor Jesucristo. Esa es la maldad, la hostilidad,
la maldad que hay en el corazón del hombre. Pero no solamente
por su persona, no solamente por quien es, sino por sus palabras. Ahí está. Noten Lucas capítulo
4. En Lucas capítulo 4 aquí hay
algo. Es tremendo esto. El Señor Jesucristo
les habló de su soberanía. Él es soberano en la salvación.
El Señor Jesucristo, para darles el relato, Él regresó a Nazaret
de donde había sido criado. Y la gente pues como piensa la
gente hoy día. Yo no tengo un interés pero mi
papá es creyente, mi papá es cristiano y él me va a llevar
al cielo. Es decir, porque él cree, él
me va a llevar al cielo. Cuando él llega al cielo va a
rogar por mí. Él va a orar por mí, interceder por mí. O creen que de alguna manera
por ser el Señor Jesucristo venir aquí
a este mundo y ser hecho carne de nuestra carne y huesos de
alguna manera nosotros tenemos al él tiene alguna obligación
con nosotros es la religión del hombre siempre quiere tener a
Dios obligado al hombre que de alguna manera Dios está comprometido
y se oye en sus oraciones Dios hace esto y yo hago lo otro o
yo hago esto para que tú hagas esto bueno la gente allá en Nazaret
ellos pensaron hemos oído todas las cosas que ha hecho en otros
lugares todos los milagros seguramente aquí entre nosotros nosotros
lo conocemos desde que fue criado sabemos, conocemos a María, conocemos
sus hermanos. Nosotros los conocemos. Por tanto,
tenemos palanca, por decir así, como es una, una, dicho muy,
no sé si es muy mexicano, pero tenemos, de alguna manera podemos
moverlo. Y el Señor Jesucristo entró en
la sinagoga y les dijo, les leí ustedes saben allá en versículo
dieciocho buscó el libro en Isaías y dice el Espíritu del Señor
está sobre mí por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas
a los pobres me ha enviado a sanar los quebrantados de corazón a
pregonar libertad a los cautivos y vice a los ciegos y a poner
en libertad a los oprimidos a predicar el año agradable del Señor y
enrollando el libro dio al ministro se sentó y los ojos de todos
estaban fijos en él Vamos a ver qué dice, vamos a ver qué dice.
Y él les dijo, hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros.
Y todos daban buen testimonio de él. Daban buen testimonio
de lo que él leyó. Amén, hasta allá todo amén. Todos
dieron amén. Y estaban maravillados de las
palabras de gracia que salían de su boca. Estaban maravillados. Y decían, No es este el hijo
de José. Mira cómo está acá y está hablando
de esta manera. Ahora, el Señor Jesucristo, él
sabe las intenciones, pensamiento de cada hombre. Dice, sin duda
me diréis este refrán, médico, cúrate a ti mismo. Tantas cosas
que hemos huido que se han hecho en Caparrón, haz también aquí
en tu tierra. Haz también estas cosas aquí,
en tu propia tierra. Y ahora el Señor Jesucristo les
habla de su soberanía. Y dice, y añadió, de cierto os
digo que ningún profeta es acepto en su propia tierra. Y en verdad
os digo que muchas viudas habían en Israel en los días de Elías,
pero en el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y
hubo gran hambre en toda la tierra. Pero a ninguna de ellas fue enviado
Elías, sino una mujer viuda en Zareb de Sidón. Y muchos leprosos
habían en Israel en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno
de ellos fue limpiado, sino Namán el Sirio. La viuda de Sarepto,
una gentil, Namar el Sirio, otro gentil. No solamente no de su
tierra, de una tierra ajena y enemigos. Al oír estas cosas, al oír esto,
nos dice, todos en la sinagoga se llenaron de ira. y levantándose
le echaron fuera de la ciudad y le llevaron hasta la cumbre
del monte sobre la cual estaba edificada la ciudad de ellos
para despeñarles, para despeñarle, para echarlo. ¿Por qué razón? Él está declarando tendré misericordia
del que yo tenga misericordia y me compadeceré de quien yo
me compadezca y no crean ustedes que porque son de los hijos de
Abraham por la carne que de alguna manera tienen palanca con de
que Dios está obligado. La salvación no es mérito, no
es por obligación, es gracia. Es gracia. Y el hombre aborrece
eso. No depende de lo que quiere. ¿Qué es lo que muchos, ustedes
lo han oído, los que se llaman o son llamados los arminianos,
los que creen que la salvación es un chance, Es decir, Cristo
murió para darle oportunidad a todos. Es mentira. Cristo no vino aquí al mundo
a una aventura. A ver quién va a ser salvo. Echar
los dados, a ver quién va, cómo va a salir la cosa. Cristo no
vino para aventurar. Él vino para salvar a su pueblo.
Él vino para hacer la salvación segura. Él vino para dar su vida
por su pueblo. Y la gente dice, ah, pues eso
no da oportunidad a todos. Escucha, si tú quieres venir
al Señor Jesucristo, ven al Señor Jesucristo. Sabe que Dios es el que obra
en ti. Ninguno quiere, esa es la verdad. Pero el hombre quiere
torcer la palabra de Dios, quiere darse la gloria a sí mismo. Y
aborrece. a Cristo, la doctrina de Cristo. Esta es la doctrina de Cristo.
Él dijo, ustedes no me eligieron a mí, yo les elegí a ustedes. Le aborrecen por sus palabras.
El mundo no aborrece al Cristo de su imaginación. Hay millones
de personas que se llaman cristianos en el mundo. El mundo aborrece
al Cristo de la Biblia. No aborrecen el Cristo de su
imaginación, ese Cristo que lo ponen sobre sus hombros y lo
llevan, lo ponen en su nicho, hacen tratos con él. El mundo
no odia a ese Dios de su imaginación, odian y aborrecen al Dios de
la Biblia, el que se declara a sí mismo. Ahora, aquí podemos
ver en este texto que tenemos en esta mañana que aborrecieron
a José y sus hermanos. Ya vimos no solamente por quien
era, sino por sus palabras. Y en sus palabras, José estaba
profetizando de algo que ocurriría a su vida. Es decir, estaba en sus palabras estaba intimando
que José, el hijo favorito de Jacob, tendría un destino muy
glorioso, un destino muy elevado. Esto, en la palabra de Dios,
son anunciaciones en el Antiguo Testamento de los sufrimientos
y de las glorias que vendrían tras ellos. Vean en Lucas capítulo
24. Esto es el camino que Dios, en
Lucas capítulo 24, los sufrimientos y las glorias que vendrían tras
ellos. José sufrió mucho, José sufrió
mucho de sus hermanos, desprecio, odio. Versículo 46, Lucas 24. Y les dijo, está escrito, está
hablando de las escrituras de Moisés, lo que estamos viendo
ahora. Versículo 44, y les digo, estas son las palabras que os
hablé estando aún con vosotros, que era necesario que se cumpliese
todo lo que está escrito de mí. Ahí está, en Génesis 37. Esto
habla de José, pero está escrito de Cristo. Está escrito del Señor. Está escrito de mí. En la ley
de Moisés, es decir, Génesis, deuteronomio en los profetas
y en los sábados entonces les abrió el entendimiento para que
comprendiese las escrituras y les dijo así está escrito y así fue
necesario que cristo padeciera y resucitase de los muertos al
tercer día Primero viene el sufrimiento, primero y luego la gloria. Entonces,
estos sueños eran anunciaciones de la gloria que vendría a José. Hay que entender que estos hermanos
entendieron que sus palabras de José eran más que simplemente
cuentos chistosos, porque su papá los reprendió. Ellos entendieron. Ellos entendieron, percibieron
que sus sueños eran proféticos, porque eso es lo que ellos dijeron.
Respondieron, reinarás tú sobre nosotros. Entendieron que era
de naturaleza profética su sueño. Reinarás tú sobre nosotros o
señorarás sobre nosotros. Y también Jacob dijo, dice, le
reprendió. ¿Qué sueño es este? ¿Acaso vendremos
yo y tu madre y tus hermanos y nos postularemos a ti a la
tierra? Entendieron que era de naturaleza profética. De otra manera, no se hubieran
molestado si fueran simplemente un sueño chistoso. Pero podemos notar aquí en versículo
11 que Jacob, su padre, meditaba en esto. Él meditaba en esto. Él vio algo más que simplemente
un sus hermanos se molestaron. José Jacob no lo entendía, pero
él meditaba en estas cosas. Bueno, Cristo también, que es
el antitipo de José. Cristo Él, cuando Él vino a este
mundo, Él pasó por sufrimientos y luego Él tendría, después de
los sufrimientos, un futuro glorioso. Estamos hablando de la eternidad
gloriosa. Él apareció aquí a este mundo
en humildad Él dijo el Señor Jesucristo, los zorros tienen
cuevas y los padres tienen nidos. El Hijo del Hombre no tiene donde
recostar su cabeza. Él nació de una familia pobre. Cuando nació lo pusieron en un
pesebre, no había lugar en mesón. Así que humilde. y fue despreciado,
desechado entre los hombres, varón de dolores y experimentado
en quebranto, nos dice la palabra. Pero este niño que iba a nacer
a Israel, vean, Isaías capítulo nueve. Este niño que nos es nacido
a nosotros, el eterno hijo de Dios que nos es dado, Isaías
capítulo nueve. Un niño nos es nacido. El eterno
Hijo de Dios vino a este mundo y tomó carne de nuestra carne
y hueso. El verbo fue hecho carne. Un
niño nos es nacido, hijo. El hijo no fue nacido, el hijo
fue dado. Y aquí nos dice, nos habla de
la gloria que sería sobre el Señor Jesucristo. Y el principado
sobre su hombro. y se llamará a su nombre admirable
consejero dios fuerte padre eterno príncipe de paz lo dilatado de
su imperio y la paz no tendrán límite sobre el trono de david
sobre su reino disponiendo y confirmado en juicio injusticia desde ahora
y para siempre el celo de jehová de los ejércitos hará esto también
el ángel declaró a María ahora concebirás en tu vientre le dijo
el ángel y dará a su luz un hijo llamará su nombre Jesús este
será grande este será llamado hijo del altísimo y el señor
Dios le dará el trono de David su padre él va a ser exaltado
sobre el trono hay un hombre Esto es precioso. Hay un hombre,
carne de nuestra carne, nuestro hermano, ahora está sentado sobre
el trono. Ahora está sentado en el cielo.
Está sentado porque su tarea ha sido consumada. Está en lugar
de aceptación, está en lugar de poder. Toda autoridad le ha
sido dada. Le daré el trono de David su
padre y reinará sobre la casa de Jacob para siempre. Y su reino
no tendrá fin. Así entonces, el sueño de José
hablaba de la gloria futura. El Señor, el Señor Jesucristo,
cuando él vino, se habló de la gloria futura que tendría él
al cumplir su tarea aquí en la tierra. Y José, también podemos
ver, predijo o declaró de antemano su soberanía futura en este sueño. En los dos sueños que están mencionados
aquí en estos versículos, vemos la soberanía de José, hablar
del campo, el campo. tenía que ver con habla de su
dominio sobre la tierra y José fue puesto sobre la tierra verdad
y luego en el segundo sueño se trataba del sol y la luna y las
estrellas y nos habla en tipo del dominio celestial de nuestro
señor Jesucristo a quien le ha sido dado toda autoridad toda
potestad dice el señor Jesucristo me es dada en el cielo y en la
tierra Él tiene supremacía, él tiene autoridad, soberanía total
en todo el universo. El anuncio de José, de su futura
exaltación, sólo cuando él habló de esto, sólo sirvió como para
abanicar las llamas del fuego del odio de sus hermanos. Cuando
él anunció que él iba a ser puesto sobre el torno y sus hermanos
iban a postular, como que le estés abanicando al al fuego
se enciende más verdad se enciende más así también cuando nuestro
señor Jesucristo cuando el señor Jesucristo cuanto más revelaba
al señor Jesucristo la gloria de su persona y cuanto más hablaba
de su exaltación que él iba a ser con el que él iba a ser exaltado
los judíos que eran sus hermanos según la carne más lo odiaron
al Señor Jesucristo. El punto culminante de esto está
en Mateo capítulo 26. Mientras más él declaraba quién
era, declaraba su soberanía, declaraba su exaltación, más
lo aborrecieron. Y cuando vino aquí en Mateo capítulo
26, dice Jesús callaba. entonces el sumo sacerdote aquí
está delante del sumo sacerdote veintiséis versículo sesenta
y tres mas Jesús callaba estaba ante el concilio la suprema corte
si pudiéramos hablar de esa manera Jesús callaba entonces el sumo
sacerdote le dijo te conjuro por el dios viviente te hago
que jures que nos digas si tú eres el Cristo,
el Hijo de Dios. Y al Señor Jesús les digo, tú
lo has dicho, tú lo has dicho. Lo que tú has dicho es verdad.
Yo soy el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y además, no solamente
eso, además te digo, que desde ahora veréis al hijo del hombre
está hablando de sí mismo sentado a la dieza del poder de Dios
y viniendo en las nubes del cielo entonces el sumo sacerdote se
rasgó las vestiduras diciendo ha blasfemado que más necesidad
tenemos de testigos y aquí ahora mismo habéis oído su blasfemia
esa fue la respuesta del sumo sacerdote cuanto más el señor
cuanto más claro era con En esto, más lo aborrecieron, más. Y mientras más claro se haga
el evangelio, mientras la palabra de Dios se hable en oscuridad,
o no se habla con términos claros, una persona puede oír y le pasa
por encima, no lo entendió, no se ofendió porque no lo entendió.
Es que el evangelio no te puede dejar en la media calle. El Evangelio
cuando es oído y es entendido, hablo naturalmente. Una de dos
cosas, o la gente se va a alegrar o la gente se va a molestar.
Una de dos cosas tiene que suceder. Rasgó sus vestidos. Ahora, la otra cosa que quiero
que veamos, la razón. cuando la razón por la cual odiaron
al Señor Jesucristo. La razón lo vemos en el versículo
4. En el versículo 4. Y viendo, es decir, o cuando
vieron sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus
hermanos, le aborrecían y no podían hablarle pacíficamente. Aquí en estas palabras, entonces,
vemos la clave de lo que sigue. La razón es que ellos, nos dice,
envidiaban. José fue envidiado de sus hermanos. en versículo cuatro nos dice
cuando ellos vieron que su padre lo amaba más que todos sus hermanos
le aborrecían y no podían hablarle pacíficamente brinca el versículo
ocho ah once y sus hermanos le tenían envidia sus hermanos le
tenían envidia ellos estaban envidiosos de la de la supremacía. Ellos estaban envidiosos de la
atención que el padre daba a su hijo. Jacob daba a José. Ellos estaban entonces envidiosos
de José, su medio hermano. Y esta cosa de envidia, esta cosa
de envidia, Es un pecado que nos ha afectado a la raza humana
desde el inicio. La envidia. ¿Saben? La envidia se diferencia de la
codicia en esta manera. La codicia, codiciamos cosas. Envidiamos personas. codiciamos
cosas, envidiamos a personas. Y aquí el tipo, es decir, ellos
envidiaron a su hermano José. Los hombres, sus hermanos, que
eran hermanos según la carne, envidiaron al Señor Jesucristo. Esto no los habla el Señor Jesucristo
en Marcos capítulo 12. En una parábola que el Señor
Jesucristo dio, Hablando de sí mismo. En Marcos, capítulo 12,
versículo 6. Por último, teniendo un hijo
suyo, amado, le envió también a ellos. Ustedes saben la parábola,
pero voy a leerla. Entonces comenzó Jesús a decirles
por parábolas, versículo 1 de Marcos 12. Un hombre plantó una
viña. la acercó de vallado, cavó un
lagar, edificó una torre y la arrendó a unos labradores y se
fue lejos. A su tiempo envió a un siervo
a los labradores para que recibiese de estos del fruto de la viña,
mas ellos tomándole le golpearon y le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviarles otro siervo,
pero apedreándole le hirieron en la cabeza y también le enviaron
afrentado. Volvió a enviar a otro y a este
mataron, y a otros muchos golpeando a unos, matando a otros. Por
último, teniendo aún un hijo suyo, amado, lo envió también
a ellos diciendo, tendrán respeto a mi hijo. Mas aquellos labrodes
dijeron entre sí, este es el heredero. matémosle y la heredad
será nuestra. Vamos a matarlo a él y la heredad
será nuestra. El Señor Jesucristo es el heredero
de todas las cosas. Él es el creador de todas las
cosas. Por él crearon creadas y Él es el heredero. A Él le
pertenecen todas las cosas. Y el hombre Quiere lo que le
pertenece solamente al Señor. Quiere la gloria que solamente
le pertenece al Señor Jesucristo. Ellos dijeron, matémosle. Ahí
está la envidia. En Juan capítulo 12. En Juan
capítulo 12. versículo 18 por lo cual también
había venido la gente a recibirle porque había oído que él había
hecho esta señal pero los fariseos dijeron entre sí ya veis como
no conseguís nada, mirad que el mundo va tras él están envidiosos
de que la gente vaya tras el Señor Jesucristo y la religión
la religión de este mundo está envidiosa que una persona vaya
tras Cristo. El verdadero ministro está contento
que una persona vaya a Cristo. ¿Se acuerdan cuando vinieron
esos hombres y le dijeron a Juan el Bautista? Mira que el que
tú diste testimonio en el otro lado, ahora todos están yendo
a él a ser bautizados. Y Juan el Bautista, él no estaba
envidioso, él dijo, esto es rigoso. Eso es lo que yo quiero. Eso
es lo que yo quiero. Que todos vayan a Cristo. Mi gozo es cumplido. Cristo es el esposo. Yo soy el
amigo del esposo. Ahora. Ahí se manifiesta entonces el
celo. La envidia que hay en su corazón.
Pero hay un testimonio más claro. Creo que vean este Mateo capítulo
27. Hay un testimonio más claro.
porque ahí vemos la misma palabra, envidia. En Mateo 27, versículo, ¿se acuerdan? Pilato, él examinó
al Señor Jesucristo y él no halló razón en él para que sea el muerto. Versículo 15 dice, ahora bien,
en el día de la fiesta, acostumbraba el gobernador soltar al pueblo
un preso, el que quisiera, al que ellos quieran. Y tenían entonces un preso famoso,
llamado Barrabás, famoso porque era asesino, famoso porque era
marrón. Y reunidos pues ellos, les dijo
Pilato, ¿a quién queréis que os suelte? ¿A Barrabás? ¿O a Jesús? llamado el Cristo. Noten, porque sabía que por envidia
lo habían entregado. Envidia. ¿A quién quiere que
lo suelte? ¿A Barrabás? Y ustedes saben,
ellos pidieron Barrabás. ¿Qué hago con Cristo? Crucifícalo.
Crucifícalo. Ahí vemos entonces en este, en
estas cosas que hemos visto como el señor Jesucristo fue odiado
y despreciado todavía es odiado y despreciado por el hombre natural
gracias sean dadas a Dios por las mismas razones gracias sean
dadas a Dios por su gracia invencible que conquista a sus enemigos
domina dice domina en medio de tus enemigos. Jehová enviará
desde Sion la vara de su poder, domina en medio de tus enemigos. La vara de su poder es el evangelio
de Cristo Jesús, con el cual él conquista a su pueblo. Y los cambia, los hace de ser
enemigos, como leímos allá en Juan, Ahora amigos. Ahora yo les llamo siervos, les
llamo amigos. Amigos. Qué precioso. Que el
Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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