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Cody Groover

El perro fiel

Numbers 14:1-25
Cody Groover September, 13 2015 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover September, 13 2015

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Hermanos, pido que hagan sus
Biblias conmigo al libro de Números, Números capítulo 14. Mantengan
su lugar allá por un momento. Quiero que hablemos de un hombre
que se llamaba Caleb. ¿Saben qué significa el nombre
Caleb? Caleb significa perro fiel. ¿Por qué le habrán nombrado
a su papá? Perro fiel. Si tienes un perro,
quieres que sea fiel, ¿verdad? Perro fiel. ¿Saben? La palabra de Dios se dirige
al pueblo del señor Jesucristo como los fieles Pablo apóstol
de Jesucristo por la voluntad de Dios a los santos y a los fieles en Cristo Jesús.
Nosotros no somos fieles en nosotros mismos, pero el Señor nos hace
fieles. Y luego en Colosenses también
dice lo mismo, a los santos y fieles hermanos en Cristo que están
en Colosas. Cristo nos dice a nosotros en
Apocalipsis, sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona
de la vida. Por la gracia del Señor vamos
a permanecer fieles al Señor. Pero la razón por la cual nosotros
mantenemos o somos fieles a Él es porque Él es fiel. Fiel es
el que prometió, también lo hará el Señor Jesucristo. En Números
capítulo 14 tenemos el relato de qué es lo que hace una persona
que sea fiel. ¿Qué es lo que hace que una persona
sea fiel? En Números 14, versículo 1, voy
a leer hasta el versículo 25, dice, Entonces toda la congregación,
los hijos de Israel, gritaron, dieron voces, y el pueblo lloró
aquella noche. Esto es en respuesta al reporte
que recibieron de 10 espías, espías malos. Habían dos espías
que dieron el reporte fiel y se quejaron contra Moisés y contraron
todos los hijos de Israel y les dijo toda la multitud ojalá muriéramos
en la tierra de Egipto o en este desierto ojalá muriéramos. ¿Y
por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada y que
nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería
mejor volvernos a Egipto? Y decían el uno al otro, designemos
un capitán y volvamos a Egipto. Entonces Moisés y Aarón se postraron
sobre sus rostros delante de toda la multitud y de la congregación
de los hijos de Israel. Y José, hijo de Nun, y Caleb,
hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra,
rompieron sus vestidos y hablaron a toda la congregación de los
hijos de Israel diciendo, la tierra por donde pasamos para
reconocerla es tierra en gran manera buena. Si Jehová se agradara
de nosotros, él nos llevará esta tierra y nos la entregará, tierra
que fluye leche y miel. Por tanto, no seáis rebeldes
contra Jehová ni temáis al pueblo de esta tierra porque nosotros
los comeremos como pan. Y su amparo se ha apartado de
ellos y con nosotros está Jehová, no los temáis. Entonces toda
la multitud habló de apedrearlos, pero la gloria de Jehová se mostró
en el tabernáculo de reunión y todos los hijos de Israel. Y Jehová dijo a Moisés, hasta
cuándo me ha de irritar este pueblo, hasta cuándo no me creerán
con todas las señales que les he hecho en medio de ellos. Yo
los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre
gente más gran y más fuerte que ellos. Pero Moisés respondió
a Jehová, lo oirán luego los egipcios, porque de en medio
de ellos sacaste a este pueblo con tu poder. Y lo oirán los
habitantes de esta tierra, los cuales han ido, oído que tú,
oh Jehová, estabas en medio de este pueblo. Que cara a cara
aparecías tú, oh Jehová, y que tu nube estaba sobre ellos, y
que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche
en columna de fuego. Y que has hecho morir a este
pueblo como a un solo hombre, y las gentes que subían, hubieran
oído tu fama, hablarán diciendo, por cuanto no pudo Jehová. por
cuanto no pudo meter a este pueblo en la tierra de la cual les había
jurado, los mató en el desierto. Ahora pues, yo te ruego que sea
magnificado el poder del Señor, como lo hablaste, diciendo, Jehová,
tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la
iniquidad y la rebelión. aunque de ningún modo tendrá
por inocente al culpable que visite la maldad de los padres
sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos. Perdona
ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia
y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí." Entonces
Jehová dijo, Yo lo he perdonado, conforme a tu dicho. Más tan
ciertamente como vivo yo y mi gloria llena toda la tierra,
todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en
Egipto y en el desierto, me han tentado ya diez veces, no han
oído mi voz, no verán la tierra de la cual juré a sus padres. No, ninguno de los que me han
irritado la verá. Pero a mi siervo Caleb, por cuanto
hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré
en la tierra de donde entró, y su descendencia la tendrá en
posesión. Ahora bien, el amalecita y el
caraneo habitan en el valle. Volvéos mañana y salí del desierto
camino del Mar Rojo. Porque el pueblo de Dios Israel. Recuerden, no todos los que salen,
esa es figura del Israel verdadero de Dios. Pero esos israelitas
que salieron de Egipto, es figura de cómo Dios saca a su pueblo
escogido, redimido por el Señor Jesucristo, por la sangre del
Cordero, todos son salvos. Pero en realidad, la gente que
estaba allá, no todos eran creyentes. Muchos, la mayoría, la gran mayoría,
no creyeron a Dios. Estos hijos de Israel acamparon
al pie del monte Sinaí y estaban allá como por un año. Y durante
ese tiempo Dios les dio su ley, Dios les dio el tabernáculo,
el sacerdocio, Dios les dio los sacrificios, les dio los días
festivos. Por un año estaban allá al pie
del monte Sinaí. Y Dios les habló dando estas
leyes. Y ellos estaban yendo, siguiendo
la nube por día, siguiendo el fuego de noche. Y llegaron a
este lugar que se llama Cadés Barnía. Llegaron allá al borde,
por decir así, donde estaba la tierra prometida. Sólo tenían
que entrar y poseerla. Y Dios le dijo a Moisés, envía
espías. Uno de cada tribu envía a los
espías a que espíen, esto está en Números capítulo 13, espíen
la tierra. Jehová habló a Moisés, envía
tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo
les estoy dando a ellos. Estos espías recorrieron entonces
la tierra de Canaán, la tierra prometida. durante 40 días estuvieron
recorriendo la tierra, atravesando toda la tierra, y ellos en una
de las cosas que hicieron, cortaron unos racimos de uvas grandísimos,
tenían que poner un palo para cargarlos, y regresaron entonces
después de esos 40 días con el informe, el reporte de qué es
lo que ellos vieron allá, y es verdad que allí habían gigantes,
Los habitantes eran como gigantes en estatura. Pero las personas
que están viendo con ojos carnales todos los peros y todas las dificultades
no están creyendo la promesa de Dios. La fe no mira las cosas
con los ojos carnales. Mira las cosas, Dios dijo así. Dios dijo que él daría la tierra.
Y todos los espías, excepto estos, exceptuando esos dos, Josué y
Caleb, ellos, estos 10 espías desalentaron al pueblo. Y es
por eso que leemos aquí que empezaron a gritar y a llorar y decir,
ojalá hubiéramos muerto allá en Egipto, nos iba mejor allá.
¿Por qué nos acoge o va aquí al desierto a matarnos? y Caleb
y Josué, ellos porque ellos creyeron a Dios, ellos dieron el buen
reporte, ellos dijeron no oigan eso, entremos y tomemos posiciones,
Dios nos va a dar la tierra, Dios ya nos los prometió, vamos
a entrar a la tierra, pero como leímos ellos trataron de apedrearlo,
así es que Dios se enojó contra ellos, La incredulidad es lo
que nos habla en Hebreos capítulo 4, ¿verdad? No entraron al reposo
porque no creyeron a Dios. No haya incredulidad en ninguno
a quien cree a Dios. Cree en el Señor Jesucristo y
serás salvo. Creer a Dios, esto es lo que
agrada a Dios. Sin la fe es imposible agradar
a Dios. Y Dios dijo entonces pues ya
ninguno de los que tiene 20 años para arriba van a entrar. Solo
los de 20 años para abajo van a entrar en la tierra prometida.
Todos ustedes se regresan al desierto, solamente Caleb y Josué
van a pasar. Y todos ustedes se regresan al
desierto a estar vagando ya 40 años dando vueltas en el desierto
hasta que todos sus cadáveres caigan en la arena. Y así sucedió,
así sucedió. Pero Dios introdujo entonces
a Caleb y a Josué y dice la palabra de Dios porque era, él creyó,
él creyó a Dios. Su nombre es Caleb, que significa
perro fiel. ¿Saben? Hablando de este nombre,
Caleb, es un nombre que todo el pueblo de Dios toma para sí
mismo, perro, perro fiel. encuentro en la palabra de Dios
que las personas a quienes el Señor Jesucristo ha sido misericordioso,
las personas que han recibido la misericordia de Dios conocen
al Señor de gloria, conocen al Cristo, al Dios santo, santo,
santo, y ven lo que Dios ha hecho por pecadores como yo en Cristo
Jesús, Dios ha tenido misericordia de mí, Cuando yo veo a Cristo
Jesús, yo no me engrandezco a mí mismo. Ningún hombre que vea
al Señor Jesucristo se engrandece. El que vea al Señor Jesucristo
tal como Él es, se humilla. Y ninguno está por encima de
tomarse el nombre de perro. ¿Se acuerdan de Mefiboset? Vimos esto la semana pasada.
Mefiboset, cuando él oyó de la misericordia que David iba a
mostrar a él. David le dijo, me vivo sed, y
él temblando, aquí tu siervo. Y dijo, no temas, porque yo la
verdad haré misericordia contigo por amor de Jonathan tu padre.
Yo voy a estar en misericordia. Pero él dijo cuando, David le
dijo, voy a devolverte todo lo que era de Saúl, ahora es tuyo. ¿Sabes qué dijo Mephiboset cuando
él oyó de la misericordia de David? Él dijo, ¿Quién es tu
siervo para que mires a un perro muerto como yo? Un perro, un
enemigo de Dios por naturaleza. ¿Se acuerdan de esa mujer cananea? Ella se reconoció a sí misma
como perro cuando el Señor Jesucristo ni siquiera le habló. Ella comenzó
a dar voces detrás del Señor. ¡Ten misericordia! Y el Señor
Jesucristo ni siquiera le habló. Por fin, cuando le habló, le
dijo, no está bien que yo tome el pan de los hijos y lo eche
a los perros. Ella no se ofendió a eso. Ella dijo, ven allá. Ella dijo,
sí, Señor, yo soy perro. Sí señor, pero los perros comen
de las migajas que cae de la mesa del amo. Eso es lo que estoy
pidiendo yo, migajas. Bueno. saben la razón por la cual el
pueblo de Dios no se ofende cuando reconocemos es que nosotros no
podemos así como no podemos ensalzar
al Señor Jesucristo como quisiéramos como debiera ser de veras no
podemos nosotros humillarnos como debemos humillarnos solamente
el Señor Jesucristo cuando él se revela cuando él se revela
entonces pero saben cristo no vino a llamar más que a esas
personas que se reconocen como pecadores cristo vino a llamar
no a los justos él no vino a llamar a los justos él no vino a llamar
a los buenos él no vino a llamar a los que son gente moral él
vino a salvar a pecadores hay pecadores encuentra un pecador. Encuentra un pecador, como decimos,
de hueso colorado. Por dentro, por fuera, todo alrededor,
encuentra un pecador hecho y derecho. Uno que, un pecador es una persona
que todo lo que hace es pecar. Eso es un pecador. Que todo lo
que hace es pecar. Hay buenas nuevas para ese hombre.
Hay buenas nuevas para esa mujer. Cristo Jesús vino a salvar a
pecadores. Él vino a salvar. Él murió por
los impíos, dice Romanos capítulo 5, versículo 6. Cristo, cuando
aún éramos débiles, dice cuando aún éramos débiles, a su tiempo
murió por los impíos. ciertamente apenas morirá alguno
por un justo con todo pudiera ser que alguno osara morir por
el bueno más Dios muestra su amor para con nosotros en que
siendo aún aún siendo pecadores Cristo murió por nosotros por
pecadores Cristo saben la gente cuando personas vienen y dicen
bueno ustedes son puro hipócrita es lo único que puedes decir
que soy hipócrita soy mucho más que eso adelante sigue hablando
sigue hablando porque soy eso y más solo eso puedes decir de
mí ni mucho más es verdad soy pecador pero gente se ofende
Gente se ofende cuando vienen personas que pues uno puede decir
yo sé que él hace eso, él hace lo otro y gente dice yo no me
junto con él. Este lugar es para pecadores. Para pecadores. Los que son justos. Los que se creen justos. No deben
sentirse cómodos acá. deben sentirse llenos, rodeados
de pecadores. Los únicos que se sientan cómodos
aquí son los pecadores. Cristo fue a comer un día con
publicanos y pecadores. Y los religiosos, los santurrones,
los buenos, ellos estaban ofendidos. vinieron los fariseos y dicen,
¿por qué come vuestro maestro con publicanos y pecadores? ¿Por
qué lo hace? ¿Por qué se junta con esa chusma? El Señor Jesucristo cuando vio
esto, Él dijo, los sanos no tienen necesidad de médico, sino los
enfermos. Los que se creen completos que
no tienen necesidad, no necesitan a Cristo. Y pues, vayan ustedes
y aprendan esto. ¿Qué significa misericordia?
Quiero y no sacrificio. Porque no he venido a llamar
a los justos sino a pecadores al arrepentimiento. ¿Saben? Una persona tiene que estar perdida
antes de que sea hallada, ¿no es así? Una persona tiene que
ser perdida antes que sea encontrada, perdida antes que sea salvo.
Una persona tiene que ser vaciada de sí mismo antes de que Dios
lo llene con Cristo. Es que no es una colaboración
esto, lo que tú haces y lo que Dios hace. Una persona va a reconocer,
no soy nada, no tengo nada, no puedo nada, así soy de pecador. Así soy. Dios nos va a poner
en el polvo. Así como esta mujer que fue traída,
fue cachada, sorprendida en el acto de adulterio. Sorprendida. Has sido sorprendido
tú por el Espíritu Santo cuando te muestra quién eres delante
de él y te pone a los pies. La ley te acusa, la ley te condena. La ley te trae, te desnuda y
te trae a los pies del Señor Jesucristo. Es buen lugar, es
lugar de miseria pero solamente en ese lugar de miseria vas a
oír las palabras de gracia del Señor. Ni yo te condeno, ve y
no peques más. Bueno, Él no llama a los poderosos,
a los nobles, a lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar
lo fuerte, lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios y
lo que no es para deshacer lo que es. Y la razón por la que
Dios hace esto es que nadie se va a gloriar en su presencia.
Esta es la razón por la que Dios pone al hombre en el polvo. porque
el hombre es un hablador. Ahí va a querer alabarse a sí
mismo. Dios tiene que ponernos en el
polvo antes de que nos vista. Dios va a tapar nuestra boca
antes de que oigamos. Esto aplica también en el mundo
físico. Antes de que alguien te oiga,
tiene que dejar de hablar. Si estás hablando con una persona
y esa persona está hablando, puedes estar seguro de esto,
que esa persona no te está oyendo. Esa persona te está hablando.
Y los dos están hablando y nadie está oyendo al otro. Dios va
a tapar nuestra boca y es lo que hace. Sabemos que todo lo
que la ley dice, lo dicen los que están bajo la ley para que
toda boca se cierre. Cállate. Dios está hablando. y hasta que el hombre se calle,
no está oyendo. Dios va a tapar la boca antes
de que abra nuestros oídos para escuchar las buenas nuevas del
Evangelio, de la redención que es en Cristo Jesús. Ahora, cuando las personas son por la
gloria de Dios traídos a esta condición, Dios les muestra a
Cristo. Es que Dios pone en la miseria
a una persona no para burlarse de esa persona. Cuando una persona
de veras esté angustiada por su pecado, cuando una persona
esté adolorida por su pecado, tiene dolor por ello, está contrito,
Quítate de su camino. No trates de meter allá bálsamo.
No trates de consolar allá. Si Dios lo puso así, qué bueno. Dios también le va a poner el
bálsamo. Entendemos eso. Si Dios lo pone en esa miseria,
Dios también le va a mostrar al Redentor. Pero muchas veces
la persona tiene esta angustia y la persona trata de andar y
hacerle lo suyo y le pone un bálsamo allá y ya se le olvida
a la persona. Bueno, si es del Señor no puede
hacer daño. Pero a lo que voy es esto. Muchos
tienen falsa esperanza porque le estamos hablando y tratando
de dar un remedio cuando Dios no es el que los ha puesto allá.
No deben ser engañados. Si una persona está viniendo,
ha venido a Cristo Jesús de veras, está viniendo a Cristo Jesús
hoy. Si una persona se ha arrepentido, está arrepintiéndose hoy. Y no
es una cosa de una vez y ya olvidarlo. Pero las personas que fueron
bendecidos por Dios para ver su condición, vieron también
la gloria de Dios. Perro. vieron su condición, también
vieron la gloria de Dios, y confesaron, yo no soy nada. ¿Se acuerdan
de Job? Él dijo, de oídas te había oído.
Ahora mis ojos te ven, yo me aborrezco a mí mismo. ¿Se acuerdan
de Isaías? Isaías dijo, el año que murió
el Señor, yo vi, yo vi, el año que murió, este, Usías, yo vi
al Señor alto y sublime, sentado, y luego dice Isaías los quisiales
de las puertas se estremecieron a la voz y entonces dije cuando
él vio la gloria de Cristo Jesús y cuando una persona ve la gloria
de Cristo Jesús en la predicación del evangelio cuando la luz del
evangelio de la gloria de Dios en la paz de Cristo Jesús alumbra
en el alma de la persona entonces el Espíritu Santo y convence
de pecado. ¡Ay de mí! Yo no he creído en el Señor Jesucristo. Yo no me he arrepentido. Yo sigo
queriendo hacer lo que yo quiero. Yo con dinero y sin dinero creo
que sigo siendo el Rey. ¡Ay de mí! Dijo Isaías que soy
hombre muerto, soy hombre de labios inmundos y habito en medio
de un pueblo que... labios inmundos. Bueno, Dice aquí la palabra de Dios
que, que, que Caleb, Caleb, este perro fiel, nos dice la palabra
de Dios que él siguió, él decidió ir en pos del Señor. Vean lo
que dice otra vez, números catorce. En esto consiste la fidelidad,
seguir a Cristo Jesús. En esto consiste creer a Cristo
Jesús. En esto consiste ser fiel, creer
a Dios. Nosotros en nosotros mismos no
somos fieles, pero si tú crees al Señor Jesucristo, la fidelidad
del Señor Jesucristo es tuya. Es la fe del Señor Jesucristo,
es la justicia del Señor Jesucristo, la fidelidad del que es imputada,
puesta a tu cuenta. Dice aquí, pero a mi siervo Caleb,
por cuanto hubo en él otro espíritu y decidió ir en pos de mí, yo
le meteré en la tierra donde entró y su descendencia la tendrá
en posesión. Caleb, dice la palabra de Dios,
él decidió ir en pos de mí. Él creyó, hubo otro espíritu
en él y este otro espíritu que hubo en él le movió para ir en
pos de mí. Noten cuando dice él decidió
ir en pos de miedo. La religión falsa siempre va
a tomar palabras como leímos allá en en este Pedro capítulo
tres, hombres inductos toman y tuercen para su propia destrucción.
Y ponen allá la causa de la salvación en la voluntad del hombre, el
hombre perverso. Escuchen, Dios nunca dejó la
salvación de su pueblo a la voluntad perversa del hombre. No. Hubo otro espíritu en Caleb. Este otro espíritu que hubo en
Caleb es la nueva criatura. Es la nueva criatura. Y Dios,
el Espíritu Santo, mora en esa nueva criatura. Y esa nueva criatura
sí quiere venir al Señor Jesucristo. Esa nueva criatura sí decide
venir a Cristo Jesús. Esa nueva criatura, sí, pero
es la obra, la causa es Dios y no la voluntad perversa. Nunca
se le dice a un hombre, haz tu decisión por Cristo. No, porque
el hombre no puede, el hombre muerto en delitos y pecados no
puede. Un hombre que tiene vida en Cristo Jesús le puede exhortar
a dedicarse, presentaos vuestro cuerpo en sacrificio vivo, vuestro
culto racional. a un hombre que tiene vida le
puedo exhortar así de esa manera, pero a un hombre que no tiene
vida, ¿cómo le voy a decir a un hombre muerto que se levante? ¿No puedo
decirle a un hombre muerto que se levante? Él creyó, Él vino en voz de Jehová. ¿Qué es? decidir ir en pos de
él. ¿Qué es seguir? Ir en pos es
seguir, ¿verdad? Ir en pos de mí. Dice ya versículo
veinticuatro. Decidió ir en pos de mí. Es decir,
decidió seguirme a mí. La palabra ir en pos. ¿Qué es
ir en pos o qué es seguir a Jehová? ¿Qué es seguir a él? Decidió ir en pos de mí. Bueno,
primero, seguir al señor es seguir a él, no a la doctrina. Escuchen, acerca de la doctrina,
la doctrina es muy importante. No, no, la doctrina de Cristo
es importante. Pero una persona puede tener
doctrina correcta, es decir, ser muy ortodoxo en su doctrina. Y si no conoce a Cristo, viene
a ser como un cañón de una escopeta. Recto pero vacío. ¿Entienden? Recto pero vacío. Conoce a Cristo
Jesús. Y si conoces a Cristo Jesús,
la doctrina de Cristo lo va a seguir como los patitos siguen a una
mamá pato. Se van a enfilar. ¿Ya me entendieron? Si conoces a Cristo Jesús, la
doctrina de Cristo se va a alinear. Pero una persona puede conocer
la doctrina, como llamamos, de los cinco puntos del calvinismo. La palabra de Dios es la doctrina
de Cristo, no es la doctrina de Calvino. Es la doctrina de
Cristo. Y seguirlo, entonces, ir en pos
de Cristo es seguirlo a él. Cristo dijo, mis ovejas oyen
mi voz. Es bueno tener este sistematizado, doctrina sistematizada, teología
sistematizada. Es bueno tener esto. Es bueno
poder ordenarlo en nuestras mentes, pero debemos oír a Cristo Jesús. Mis ovejas oyen mi voz y me siguen
y a un extraño no siguen. Seguimos la voz del Señor Jesucristo. Cuando oímos la palabra de Dios,
sus ovejas están oyendo a Cristo. Los que no son sus ovejas están
oyendo otra cosa. Están oyendo un hombre nada más. Pero las ovejas de Cristo oyen
la voz de Cristo. y siguen a Cristo. Él es el Señor. Él es el Maestro. Él es el único
Señor y Él es el único Maestro. A Cristo voy a seguir. No voy
a seguir a un hombre. Voy a seguir a ese hombre. Mientras
tanto, ese hombre está siguiendo a Cristo. Pero si ese hombre
se desvía de Cristo, adiós. Si ese hombre no está siguiendo
a Cristo, adiós. Estoy hablando de este que está
delante de ustedes. siguen a Cristo Jesús, es decir,
buscan hacer la voluntad de Cristo, la voluntad revelada en su palabra. Cuando decimos hágase tu voluntad,
lo que él ha dicho en su palabra, esto es lo que buscamos, seguirle
a él. Y luego, la segunda cosa que
significa ir en pos de mí es, parece obvio tener que decirlo,
pero es ir en pos, no ir delante. ir en voz significa ir detrás,
es decir, no adelantarnos a Cristo Jesús, no ir delante de Él, sino
seguirlo a Él. Ir delante es hacer lo que se
nos pega la gana, ¿verdad? Yo quiero hacer esto y espero
que sea la voluntad del Señor. Ahí te vas a adelantar. No estás
siguiendo al Señor. Allá en el Antiguo Testamento,
ellos no se movían hasta que se moviera esa nube. Cuando se
movía la nube, ellos se movían. Mientras la nube estaba allá,
ellos tenían que quedar allá. Y luego seguir al Señor es seguirle
con el corazón. No es una actividad física. Seguir al Señor Jesucristo como
dice la palabra de Dios en proverbio, hijo mío, dame tu corazón, dame,
hijo mío, tu corazón y miren tus ojos por mis caminos. Seguir al Señor, como dicen,
no es seguirlo en el cuerpo. Muchas personas honran al Señor
con sus labios, pero su corazón está lejos, dicen. Seguirlo en
el corazón, en el corazón. Cuando una persona hace lo que
hace por amor a Cristo, por amor a Cristo, es seguir a Cristo. El apóstol Pablo, ¿por qué estaba
predicando? ¿Y por qué hacemos nosotros lo
que hacemos? Si no lo hacemos por amor a Cristo, por el bien
de su gloria, si no buscamos su gloria, haced todo lo que
hagáis para la gloria del Señor. Esa es la regla, verdad, una
regla. Todo lo que hagas en hecho o en palabra sea para la gloria
del Señor. Si no lo hacemos por amor, de
corazón, de nada sirve. Si no tengo amor, dijo el apóstol
Pablo, yo puedo hacer muchas cosas y vengo a hacer una abominación. Yo puedo hablar, bueno, tengo
que ir a Corintios capítulo 13, no lo estoy citando bien. Seguirlo
de corazón significa seguirlo de amor. El que no ama al Señor
Jesucristo sea anatema, sea condenado cuando el Señor venga. Si yo
hablo con lenguas humanas y angélicas, si yo pudiera predicar de tal
manera que pudiera yo convencer a todas las personas que me oigan,
si no lo hago por amor a Cristo, si no lo hago por amor a las
almas, queriendo que vengan a conocer al señor Jesucristo. Y escuchen,
yo tengo que confesar, no amo como quisiera amar, pero la razón
y la única razón por la que sé que yo amo a mis hermanos es
porque amo a Cristo. Amo a Cristo y sabiendo que amo
a Cristo, amo a mis hermanos. Esto no es un sentimentalismo,
algo débil. Esto es amor a Cristo. Les puedo mostrar esto. Quiero llegar a esto. Vengo a
ser como un metal que resuena un símbolo, que retiñe. Si tuviera
profecía y entendiese todos los misterios y todas las ciencias
y si tuviera toda fe, de tal manera que trasladase los montes
y no tengo amor, nada soy. Si repartiese todos mis bienes
para dar de comer a los pobres y si entregara mi cuerpo para
ser quemado y no tengo amor de nada, me sirve. servir o seguir al señor es seguirlo
con el corazón el apóstol Pablo dijo el amor de Cristo nos constriñe
pensando esto que si uno murió por si Cristo murió por mí entonces
yo estoy muerto yo estoy muerto debemos predicar esto es mostrar
amor a las almas es predicar la verdad de Cristo Jesús ser
fiel a la palabra de Dios Una persona no está mostrando amor
si no le dice la verdad acerca de su condición delante de Dios. Si simplemente le está pintando
todo de rosa, si no le está declarando la verdad, el peligro en el que
se encuentra su alma si no viene a Cristo. ¿Cómo puede decir que
le ama a esa persona? Bueno, si amamos, dijo el Señor
Jesucristo a Pedro, ¿Pedro me amas? Ustedes, San Pedro dijo,
sí, yo te amo. ¿Y qué le dijo el Señor? Apacienta
a mis ovejas. Darles de comer a mis ovejas.
¿Y qué vamos a darles de comer? El pasto verde de la palabra
de Dios, la palabra de Dios. Si nuestra obediencia, nuestro
servicio, nuestra labor no están motivados por labor, entonces
es miedo. Es uno de los dos. O es amor
o es miedo. miedo de un siervo. ¿Qué vale? No servimos por miedo y no servimos
por por codicia o por querer ganar. Eso es mercenario. Servimos para tener mejor mansión
allá en el cielo. Eso es mercenario. Nuestro motivo
es amor a Cristo. Y dice aquí, seguir al Señor
es seguirlo de corazón, es seguirlo de corazón, es seguirlo a Él,
es seguir en pos de Él, ir detrás de Él, es seguirlo de todo corazón,
y es seguir al Señor todos nuestros días. todos nuestros días y regresamos
allá a Josué capítulo catorce en versículo del seis al catorce aquí está
hablando Josué ya tenía ochenta y cinco
años de edad Versículo seis dice, Y los hijos de Judá vinieron
a Josué en Gilgal, y Caleb, hijo de Jefone, Seneseo, le dijo,
Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades Barnea,
tocante a mí y a ti. Yo era de edad de cuarenta años
cuando Moisés, siervo de Jehová, me envió de Cades Barnea a reconocer
la tierra, y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón.
Noten allá, es precioso. Yo traje noticias como lo sentía
en mi corazón. Él vio lo mismo que vieron los
demás. Él vio esos gigantes. Él vio
Jericó y esas tremendas torres. Yo traje noticias como lo sentía
en mi corazón. Hay una diferencia, ¿verdad?
Yo lo sentía en mi corazón. Dios dijo que nos va a dar la
tierra. Y esa es la noticia que traje. Dios nos va a dar la tierra. como lo sentía en mi corazón.
Mis hermanos y los que habían subido comieron hicieron desfallecer
el corazón del pueblo, pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi
Dios. Entonces Moisés juró diciéndome
ciertamente la tierra que oyó tu pie será para ti y para tus
hijos en herencia perpetua por cuanto cumpliste siguiendo a
Jehová mi Dios. Ahora bien Jehová me ha hecho
vivir como él dijo. Jehová me ha hecho vivir. Yo
sigo aquí porque Él me ha guardado. Jehová me ha hecho continuar. Cuarenta años después, cuarenta
y tantos años después, veinte años duró la campaña, cuarenta
años, ya tenía que leer muchos años. Jehová me ha hecho vivir
como Él dijo. su él es fiel como él dijo él
lo hizo Jehová me ha hecho vivir como él dijo ahí vemos la fidelidad
de Dios a Caleb y la fidelidad de Dios a nosotros él dijo la
palabra de Dios nos dice que el que comenzó en vosotros la
buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo Si el evangelio que tú crees
depende de que tú al final des un pasito. Todos los días te guarda Dios,
pero al último día te deja que tú des un pasito. Olvídate, ya
estás perdido. No hay salvación. Pero Él nos
lleva hasta el fin. Él ha cumplido como él dijo estos
cuarenta y cinco años desde el tiempo que Jehová habló estas
palabras a Moisés cuando Israel andaba por el desierto y ahora
aquí hoy soy de edad de ochenta y cinco años todavía estoy tan
fuerte como el día que Moisés me envió todavía tengo mi fuerza
Dios no solamente Te guarda pero te da las fuerzas para que sigas
vigoroso. Todavía consigo ahora mi fuerza. Todavía estoy fuerte como el
día que Moisés me envió. ¿Cuál era mi fuerza entonces?
Tal es ahora mi fuerza para la guerra, para salir y para entrar. Ahora, dame pues. Dame pues ahora
este monte. Caleb, ¿saben lo que está diciendo?
Dios me dijo, Dios me prometió y ahora dame lo que me prometió. 45 años todavía creo a Dios. Todavía sigo creyendo a Dios.
Eso es ser fiel. Eso es ser fiel. no desviarte
de la sincera fidelidad que está en Cristo Jesús. Es el apóstol
Pablo hablando allá en Segunda de Corintios. Él dijo yo me temo
y ese es mi temor por ustedes hermanos a quienes han oído mi
mensaje. Yo temo que Satanás con su astucia
os desvíe. Os desvíe de la sincera fidelidad
a Cristo Jesús. Eso significa solamente Cristo.
Una y otra vez el apóstol dice, de la manera que comenzaste en
Cristo Jesús, así terminas. Así anda en él. Estás completo
en Cristo. No te falta nada. No vayas tras
la ley. No te desvíes a la derecha. No
te desvíes a la izquierda. Tú sigue viniendo a Cristo Jesús. Yo sigo creyendo a Dios hoy.
Dame la herencia. Dame la herencia. Seguir a Cristo es seguirlo hasta
el fin. Seguirlo de corazón. Seguirlo
a él. Seguir en pos de él. Seguirlo
hasta el fin. Y seguirlo aunque seamos solos. Aunque seamos solos. Tú sígueme,
dijo el Señor Jesucristo. Pedro le preguntó, ¿y qué de
este ha hablado de Juan? Él dijo, tú sígueme. No estés
mirando a la derecha, no estés mirando a la izquierda. Tú no
puedes creer por otra persona, no puedes salvar a otra persona,
no puedes ser fiel por otra persona, tú sigue al Señor Jesucristo. Sé fiel, sé fiel. Aún cuando
toda la congregación del pueblo de Israel estaba en contra, iban
a pedrear a Josué y a Caleb, ellos estaban firmes con su testimonio. Yo creo a Dios. Yo creo a Dios. Cuando una persona tiene esa
resolución, Dios utiliza eso de vez en tiempos. Ha utilizado esa resolución para
cambiar a muchas personas. ¿Verdad? Cuando una persona está
firme por la verdad, Dios cambia. al corazón de muchas personas.
Pero ya sea que lo haga o no lo haga, tenemos que quedarnos
con Dios. Esteban estaba ya solo, ¿verdad?,
testificando contra todos esos lobos. Al fin murió él, pero
fue fiel, fiel hasta la muerte. y seguir a Cristo, seguir a Cristo,
ser fiel, es seguirlo en el poder y la fuerza de su espíritu. No lo seguimos en nuestro propio
fuerza, nuestra propia fuerza. Dice la palabra de Dios, mi hijo
Caleb tenía otro espíritu, tenía otro espíritu con él. Si lo seguimos
en la carne, lo que es nacido de la carne, carne sigue siendo
carne y no puede agradar a Dios. seguirlo, no es por nuestra sabiduría
que creímos, es por el Espíritu Santo. No vamos a continuar,
no vamos a mejorar en la carne, vamos a continuar por el Espíritu
Santo. Vamos a continuar por él. No
es nuestra sabiduría que nos hizo creer al principio. Es por
el Espíritu Santo. No es por nuestros méritos que
nosotros recibimos la gracia de Dios. No es por nuestra fuerza,
sino por el Espíritu Santo. Y no es por nuestra fuerza que
nosotros permanecemos fieles. es por el Espíritu Santo dice
allá en en Zacarías no con ejército ni con fuerza sino con mi espíritu
ha dicho Jehová de los ejércitos es por su Espíritu Santo que
somos hechos voluntariosos en el día de su poder es por su
Espíritu Santo que nosotros también somos guardados por el poder
de Dios mediante la fe. Somos guardados por el Espíritu
Santo. Entonces, la gloria y la honra
es de él. No a nosotros, no a nosotros,
sino a tu nombre da gloria. ¿Qué es lo que nosotros tenemos?
Dices, bueno, el Señor me ha hecho fiel. ¿Qué tienes? ¿Fidelidad? ¿Quién te lo dio? ¿Qué tienes que no hayas recibido?
El Señor nos ha dado todo, ¿verdad? En Cristo Jesús nos ha dado aún
la fidelidad para continuar creyendo, confiando y viniendo a Él. Caleb,
su nombre es traducido perro fiel, y yo quiero ser Caleb. el Caleb del Señor Jesucristo,
perro fiel. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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