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Cody Groover

En busca de la esposa

Cody Groover • February, 11 2013 • Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover • February, 11 2013
What does the Bible say about God's calling of the church?

The Bible illustrates God's calling of the church as the union between Christ and His bride, using figures like Isaac and Rebeca from Genesis 24.

In Genesis 24, the narrative provides a vivid picture of God's calling to the church, represented as the bride of Christ. Abraham, symbolizing God the Father, commissions his servant to find a bride for his son Isaac, who represents the eternal Son of God. This act signifies God's sovereignty in choosing and calling individuals to become part of His church, highlighting the grace through which believers are drawn to Christ. The commitment that Rebeca demonstrates in her willingness to leave her family and join Isaac reflects the same commitment that Jesus calls from those who respond to His gospel. This illustrates the eternal love God has for His people and the role of the Holy Spirit in drawing them to faith in Christ.

Genesis 24, Romans 1:1-4

How do we know the doctrine of election is true?

The doctrine of election is affirmed in Scriptures like Ephesians 1:4-5, where it states that God chose us in Christ before the foundation of the world.

The truth of the doctrine of election is rooted in Scripture, particularly in passages like Ephesians 1:4-5, which says that God chose believers in Christ before the foundation of the world. This emphasizes His sovereignty and foreknowledge, ensuring that salvation is ultimately His work rather than contingent on human effort. In the story of Genesis 24, the preordained selection of Rebeca as Isaac's bride symbolizes God's sovereign choice of His people. The servant, tasked with this mission, reflects God's initiative in salvation—demonstrating that He sends His Spirit to effectively call and draw those whom He has chosen. Therefore, the doctrine of election is both a comfort and an assurance of God's unchanging purpose in redeeming His people.

Ephesians 1:4-5, Romans 9:11-16

Why is it important to preach the Gospel without modification?

Preaching the Gospel without modification preserves its integrity and power to save, as seen in Romans 1:16.

The importance of preaching the Gospel without modification stems from the necessity of maintaining its divine integrity and the power that comes through its unchanged message. Romans 1:16 affirms that the Gospel is the power of God for salvation to everyone who believes. Just as Abraham instructed his servant not to return to the land of his family, the Church must likewise avoid altering the Gospel message to make it more palatable for a worldly audience. The effectiveness of the Gospel relies on its unfiltered presentation, as the Holy Spirit works through the proclamation of Christ to call and regenerate those whom God has chosen. A diluted message risks compromising the truth that can bring salvation and diminishes the glory of Christ. Thus, believers are called to proclaim the Gospel faithfully and fervently, trusting that God will fulfill His purpose.

Romans 1:16, 2 Timothy 4:2

Sermon Transcript

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Quiero dar la bienvenida a los
que están con nosotros por primera vez. Estamos contentos que estén
aquí con nosotros. En esta noche quiero que abran
sus Biblias el libro de Génesis capítulo 24. Esta es la segunda
parte de mensaje que se titula Buscando
a la esposa. Y para beneficio de los que no
oyeron la primera parte voy a dar un breve resumen de lo que se
dijo en el primer mensaje. Es una lectura muy larga de Génesis
capítulo 24. Ustedes podrán ver 67 versículos. Entonces no podemos tardar en ninguno de los versículos. Pero el mensaje es un precioso
mensaje que nos ilustra el llamamiento de la esposa del Señor Jesucristo,
la iglesia, la que Él ha amado con amor eterno. En esta historia,
Abraham representa a Dios el Padre. Isaac representa al Hijo,
al amado Hijo, el eterno Hijo de Dios, el unigénito Hijo de
Dios. El siervo de Abraham representa
los ministros en particular y la iglesia del Señor Jesucristo
en general, una manera más amplia, y Rebeca representa a cada creyente
verdadero, cada uno del cuerpo del Señor Jesucristo. Y como
vimos en esta mañana, Abraham encargó o comisionó a su siervo,
le hizo juramentar para que él vaya a buscar una esposa para
su hijo, el heredero. Todas las cosas habían sido dadas
a Isaac. Y le hizo juramentar que no traería
esposa, es decir, no traería o no regresaría a su hijo a la
tierra de donde salió Abraham. No lo llevaría ya otra vez. sino
que la mujer tenía que estar dispuesta a venir, iba a venir
y el preguntó que tal si la mujer no quiere venir después de que
yo le hable y ahora vamos a ver, Abraham le libró de este compromiso,
de esta responsabilidad si después de que el le hable la palabra,
después de que el la llame, ella no quiere venir él sería libre,
pero él le dijo que Dios enviaría su ángel delante de él para prosperar
su camino. Ahí vemos en esa figura al Espíritu
Santo que va delante de la predicación de la Palabra de Dios y que la
hace eficaz en el corazón del pueblo escogido de Dios. No todos
van a Pero el hecho de que una persona crea, perdón, el hecho
de que una persona no crea, no nos da licencia de modificar
el mensaje para el gusto de la persona, es decir, rebajar a
Cristo. Es decir, alterar el mensaje
o aguar, adulterar la palabra de Dios. No tenemos licencia
de hacer esto. No lo hagas, dijo Abraham al
siervo. Acuérdate que no vuelvas a mi
hijo allá. No hagas ninguna concesión. Tú
anda y predica. Tú anda y anuncia quién es mi
hijo. Y Dios va a enviar su ángel. Dice allá en versículo siete.
Pero voy a leer estos versículos. Ustedes pueden seguirlo con la
vista para alcanzar lo que ya hemos visto en esta mañana. Era
Abrán ya viejo y bien avanzado en años, y Jehová había bendecido
a Abrán en todo. Y dijo a Abrán a un criado suyo,
el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo
lo que tenía, Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentaré
por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás
para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos entre los cuales
yo habito. sino que irás a mi tierra y a
mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac." El criado
respondió, "'Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta
tierra. Volveré, pues, a tu hijo a la
tierra de donde saliste?' Y Abraham le dijo, '¡Guárdate, que no vuelvas
a mi hijo allá!' Jehová, el Dios de los cielos, que me tomó de
la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y
me juró, diciendo, A tu descendencia daré esta tierra. Él enviará
su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi
hijo." Noten el lenguaje de la palabra. No es una aventura. No es un tal vez. Tal vez alguien
va a creer al Señor Jesucristo. No es un ojalá, no es un tal
vez. Dice allá, tú vas a traer. La
Palabra de Dios nos dice que tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente
en el día de tu poder. Todo lo que el Padre me da, leímos
al principio del servicio, vendrá a mí. Todo lo que le fue dado
al Señor Jesucristo el Eterno y antes de la fundación del mundo,
le fueron dados por el Padre. Son sus ovejas, son su pueblo,
es su esposa. Y Él no es un fracaso. Es decir,
Él no está intentando o tratando de salvar a ninguna persona. Él es Salvador. Llamará su nombre
Jesús porque Él salvará a su pueblo de sus pecados. Él es
Salvador exitoso. Ella va a venir. Tú volverás,
dice allá, tú traerás de allá mujer para mi hijo. Qué ánimo
para nosotros, ¿verdad? ir y predicar el Evangelio a
toda criatura, el que creyere, porque van a haber personas que
creen. Gracias sean dadas a Dios, que van a haber personas que
creen. Hay personas que no creen, pero no hagas concesiones, no
cambies el mensaje, no rebajes a Cristo en su persona y su gloria. Tú predícalo fielmente. Su pueblo
va a venir. Y si la mujer no quisiera venir
en pos de ti, serás libre de este mi juramento, solamente
que no vuelvas allá, mi hijo." Entonces el criado puso su mano
debajo del muslo de Abraham, su señor, y le juró sobre este
negocio. Y el criado tomó diez camellos
de los camellos de su señor y se fue, tomando toda clase de regalos
escogidos de su señor, y puesto en camino llegó a Mesopotamia,
a la ciudad de Nacor. Llevó todos estos presentes,
que eran eran muestras, por decir así,
muestras de la riqueza de su Señor, muestras de la grandeza
de su Señor. Nosotros cuando predicamos el
Evangelio, predicamos las riquezas del Señor Jesucristo, las riquezas
de Su gracia. Estamos hablando de Su misericordia,
que Él es rico en misericordia, que Su gracia no la puedes agotar. recibimos de él gracia sobre
gracia. Estamos hablando de las riquezas.
Él tomó estos presentes en su mano y fue y tomó camino. Y dice allá, y el criado tomó
diez camellos, los camellos de su Señor y fue tomando toda clase
de regalos escogidos de su Señor y puesto en camino llegó a Mesopotamia,
la ciudad de Nacor. E hizo arrodillar a los camellos
fuera de la ciudad junto a un pozo de agua a la hora de la
tarde, la hora que salen las doncellas, por agua. Y dijo, Oh Jehová, Dios mi Señor,
Dios de mi Señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro,
y haz misericordia con mi Señor Abraham. Y aquí yo estoy junto
a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad
salen por agua. Sea pues, que la doncella a quien
yo dijere, baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella
respondiera, bebe, y también te daré a tus camellos, que sea
esta la que tú has designado para tu siervo Isaac. Y en esto
conoceré que habrás hecho misericordia con mi Señor. Y aconteció que
antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido
a Betuel, hijo de Milca, mujer de Nacor, hermano de Abrán, la
cual salía con su cántaro sobre su hombro. No acababa de hablar,
él pidió bendición, la bendición de Dios sobre su tarea. Y hablamos de esto un poco también,
que es una imposibilidad que nosotros demos vida a una persona. No nos pudimos dar vida a nosotros
mismos, mucho menos a otra persona. No pudimos cambiar nuestro corazón,
no podemos cambiar el corazón de otro. No podemos ir a un cementerio
y levantar a los muertos. Es necesario que Dios haga la
obra. Y es por eso que necesitamos
que Dios bendiga su palabra. Que el Espíritu Santo bendiga
su palabra. Él haga la obra. Es necesario
nacer del Espíritu Santo. Pero noten aquí, antes de que
él termine de hablar, vino Rebeca. ¿Quién cree que esto era casualidad? con Dios nada es casualidad la
gente habla de esta manera nosotros también nos encontramos hablando
de esta manera casualmente pasó esto y lo otro pero todo está
determinado por Dios así como Dios envía al mensajero a predicar
la palabra también por el otro lado prepara a la persona para
recibir al mensajero y salió Rebeca ese mismo momento y nos
dice allá y vio Estamos otra vez allá en versículo
16. Y la doncella era de aspecto
muy hermoso, virgen, a la que Barón no había conocido, la cual
descendió a la fuente y llenó su cántaro y se volvía. Entonces
el criado corrió hacia ella y dijo, te ruego que me des a beber un
poco de agua de tu cántaro. Y ella respondió, bebe, señor
mío, y se dio prisa a bajar su cántaro sobre su mano y le dio
a beber. Y cuando acabó de darle de beber, dijo también a tus
camellos, sacaré agua hasta que acaben de beber. ¿Quién puso
en el corazón de ella hacer esto? ¿Quién puso en el corazón de
ella hacer esto? Él le dijo, dame a mí de beber.
Y ahí él dijo, toma, bebe, y también voy a dar a tus... Dios es el
que está operando. Dios es el que está operando
en el corazón de su pueblo. para querer así como para ser
por su buena voluntad y se dio prisa y vació su cántaro
en la pila y corrió otra vez al pozo para sacar agua y sacó
para todos sus camellos y el hombre estaba maravillado de
ella callando para saber si Jehová había prosperado su viaje o no
es una maravilla es una maravilla. Siempre nos maravillamos de la
obra. Es un milagro. Cada vez que ves
a una persona que cree a Dios, estás viendo un milagro. Estás
viendo un milagro de una persona a quien Dios le ha abierto los
ojos. Estás viendo un milagro de una
persona a quien Dios le ha dado oídos para oír. Estás viendo
un milagro de una persona que estaba que ahora vive para Dios. Estás viendo una persona que
antes no podía andar, que ahora puede venir a Dios. Es un milagro. Y nos maravillamos de la gracia
de Dios. Él estaba maravillado, callado para saber si Jehová
había prosperado su viaje o no. Y cuando los camellos acabaron
de beber, le dio el hombre un presente de oro que pesaba medio
ciclo. y dos brazaletes que pesaban
diez. Y dijo, ¿Quién eres, hija? Te ruego que me digas, hay en
casa de tu padre lugar donde poseemos. Y ella respondió, soy
hija de Betuel, hijo de Milca, el cual ella dio a luz a Nacor. ¿Se acuerdan Nacor, el hermano
de Abraham? Y añadió, también hay en nuestra
casa paja y mucho foraje, y lugar para posar. El hombre entonces se inclinó
y adoró a Jehová. Adoró a Jehová. Debemos siempre
dar gracias a Dios, dijo el apóstol Pablo. Respecto a vosotros, hermanos
amados por el Señor, que Dios os haya escogido desde el principio
para salvación. Damos gracias a Dios. Y dijo, Bendito Jehová, Dios
de mi amo Abraham, que no apartó de mi amo su misericordia y su
verdad guiándome Jehová en el camino a casa de los hermanos
de mi amo. Y la doncella corrió e hizo saber
en casa de su madre estas cosas. Y Rebeca tenía un hermano que
se llamaba Labán, el cual corrió afuera hacia el hombre a la fuente,
y cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de su
hermana, que decía, así me habló aquel
hombre, vino a él y aquí que estaba con los camellos junto
a la fuente. Vamos a ver más adelante algo
de este Labán. Labán estaba por las riquezas,
pero era hermano de Rebeca. Y le dijo, ven bendito de Jehová,
¿por qué estás fuera? He preparado la casa y el lugar
para los camellos. Entonces el hombre vino a casa
y lavándose a todos los camellos y les dio paje y foraje y agua
para lavar los pies de él y los pies de los hombres que con él
venían. Y le pusieron delante de qué comer, mas él dijo, no
comeré hasta que haya dicho mi mensaje. Y él dijo, habla. Aquí está el próximo punto que
quiero hablar. Este mensajero fue enviado con un mensaje. Él está dedicado a esto. Esto
nos habla de nuestra responsabilidad de ir y predicar el Evangelio.
El apóstol Pablo dijo esto, cuando yo vine a ustedes me propuse
no saber cosa alguna entre ustedes más que Jesucristo y este crucificado. Hay una urgencia de hablar el
Evangelio cuando Dios prospera. Cuando Dios abre la puerta, es
evidente que Dios abrió la puerta aquí. No podemos nosotros abrir
la puerta de oportunidad para hablar y dar testimonio, pero
cuando Dios abre la puerta, es urgente que nosotros testifiquemos
quién es el Señor Jesucristo, qué es lo que Él ha hecho, cuál
es nuestra esperanza. Este hombre, este hombre no quería
sentarse a comer hasta que haya descargado su responsabilidad
de hablar del asunto por el cual vino. Hay una cosa importante,
hay una cosa importante por cima de todas las cosas y es la condición
del alma de las personas con las que nosotros tratamos. Muchas veces nosotros podemos
ser de bendición, podemos ser de ayuda, en cosas materiales. Pero hay un asunto, no nos es
enviado, no somos enviados para tratar de aliviar sus asuntos
materiales. No estamos predicando un Evangelio
social. Estamos predicando el Evangelio
de Cristo Jesús, que aprovecha al hombre, dijo el Señor Jesucristo,
si gana todo el mundo y pierde su alma. Hay una cosa más importante
sobre todas las cosas y es la salvación del alma de las personas. Y es por esto que queremos hablar
de Cristo Jesús y este crucificado. Este hombre dijo, yo no voy a
sentarme a comer hasta que haya dicho mi mensaje. No me vas a
disuadir, no me vas a desviar de mi tarea. Entonces dijo, cuando el dijo
habla, habla entonces, el dijo yo soy criado de Abraham. El se identificó a si mismo,
yo soy siervo. Y nosotros también nos identificamos,
yo soy siervo del Dios, yo soy siervo del Señor Jesucristo.
Yo no vengo a predicarme a mi mismo, somos embajadores en nombre
de Nuestro mensaje es la Palabra de Dios, es el Evangelio de Dios. Yo soy criado de Abraham, y Jehová ha bendecido mucho a
mi amo. Bueno, como dije en esta mañana,
todas las figuras fallan por ser terrenales, pero son figuras
que suceden aquí en la tierra que Dios utiliza para ilustrar
verdades celestiales. No hay nadie más bendito que
Dios. Dios bendito sobre todo, dice
la Palabra de Dios. Bendito sobre todo. Él ha bendecido mucho a mi amo,
y él se ha engrandecido, y ha dado ovejas, y vacas, y plata,
y siervos, y siervas, y camellos, y asnos. Y Sara, mujer de mi
amo, dio a luz en su vejez a un hijo a mi Señor, quien le ha
dado cuanto él Aquí está hablando del heredero. Estoy hablando
del mensaje de mi amo, Abraham, y nosotros estamos predicando
el Evangelio de Dios que es acerca de su hijo, el Señor Jesucristo,
el unigénito Hijo de Dios. En Romanos capítulo 1 nos habla
cuál es el asunto del Evangelio. en Romanos capítulo 1, dice Pablo,
siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, noten allá, Pablo
dice, yo soy siervo de Jesucristo. Ser siervo de Jesucristo es siervo
del único Dios vivo y verdadero, no hay otro Dios. Jesucristo
es Dios manifestado en la carne. separado, dice, llamado a ser
apóstol, apartado para el evangelio de Dios. Es decir, el evangelio
que traigo no es mi evangelio, no es el evangelio de hombres,
no es el evangelio de religión bautista. Algunas personas quieren
saber qué religión eres, como para que pongan, ah, identifiquen
de alguna manera. Pero la mayoría de las personas
a quien yo les digo soy bautista, están equivocados en lo que yo
creo. Porque están mirando a bautistas que conocen otros lados, que
predican otro mensaje. No estoy predicando la doctrina
bautista. No hay ninguna religión en este
mundo que te puede salvar. El Señor Jesucristo es el que
salva. Estoy predicando el Evangelio de Dios. Originó con Él. Él es el Autor, que Él había
prometido antes por Sus profetas en las Sagradas Escrituras, y
estamos viendo una figura en esta tarde. Este Evangelio del
que habla el versículo 1, no lo identifica en el versículo
3, dice, este Evangelio es acerca de su Hijo. Así es que si vamos
a predicar el Evangelio, tenemos que hablar de Cristo Jesús. Tenemos
que hablar de la persona del Señor Jesucristo. ¿Quién Él es? Hablamos de Su gloria. Él es
Dios manifestado en la carne. Igual con Dios el Padre. Dios
el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo, estos tres
son uno. Él es Dios manifestado en la
carne. El unigénito Hijo de Dios. El
Verbo fue hecho carne. Este hombre perfecto que nació
de la Virgen María, Él no tuvo pecado. Él no tuvo pecado de
hombre. El Espíritu Santo formó un cuerpo
en el vientre de María. Ese es el segundo Adán, o podríamos
decir, el posterior Adán. Y Dios siempre ha mirado a la
creación entera en uno de estos dos hombres, representante en
Adán nos dice la palabra de Dios, todos los que están representados
por Adán mueren. Y en verdad todos nosotros morimos
espiritualmente en Adán. Pero todos los que están representados
en Cristo, viven. En Cristo todos serán vivificados. En Cristo, ahí está la clave,
esa palabrita en. Todos los que están en Cristo,
por elección divina, por fe, Este Evangelio es acerca de su
Hijo Nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de avís según
la carne, y que fue declarado Hijo de Dios con poder, según
el Espíritu de la Santidad, por la resurrección de los muertos.
Entonces, Él vino hablando el mensaje. Yo soy siervo de Abraham. Jehová ha bendecido mucho a mi
amo. Y él se ha engrandecido, y le ha dado ovejas y vacas,
plata y oro, siervos y siervas, y camellos y asnos. Y Sara, mujer
de mi amo, dio a luz en su vejez a un hijo a mi Señor, quien le
ha dado todo lo que tiene." Esto nos enseña que el Señor
Jesucristo nos dice la Palabra de Dios en el Nuevo Testamento
que Él es el Heredero de todas las cosas. el primogénito de
toda creación. Esto significa el heredero de
toda la creación. Todas las cosas Dios el Padre
ha dado en las manos del Hijo. Todos los que van a honrar a
Dios el Padre tienen que honrar al Hijo. El que no honra al Hijo
no honra a Dios el Padre. Todo es del Señor Jesucristo.
El Señor Jesucristo dijo, Padre, la hora ha llegado, glorifica
a tu Hijo para que también tu Hijo te glorifique a ti, como
le has dado potestad sobre toda carne para que Él dé vida eterna
a todos los que le diste. Él tiene la autoridad, toda autoridad,
toda potestad me es dada a mí. Él es el heredero, todo cuanto
tiene, Dios lo ha puesto en las manos de su Hijo. y mi amo me
hizo jurar diciendo no tomarás para mi hijo mujer de las hijas
de los caraneos en cuya tierra habito aquí hay una soberana
elección ¿verdad? una soberana elección Dios escogió
a un pueblo soberanamente y a otros simplemente los dejó simplemente
los dejó. Dios puede hacer lo que Él quiere
con lo Suyo. ¿Y quién tiene que decir algo
acerca de esto? Dice la Palabra de Dios, más,
¿quién eres tú, hombre, para que alterques con Dios? ¿No tiene
autoridad o no tiene potestad el alfareo de hacer de una misma
masa vaso de honra y otro para deshonra? Sí. Y así también Dios. Él soberanamente escogió un pueblo.
y se lo ha dado a Su Hijo. Nosotros no podemos salvar a
ninguna persona. Dios, a los que Él escogió soberanamente,
Él va a enviar Su Palabra y ellos van a creer. Y entonces está relatando el
siervo aquí, dice allá, mi amo me hizo jurar diciendo, no tomarás
para mi hijo mujer de las hijas de los carneos en cuya tierra
habito. sino que irás a la casa de mi padre y a mi parentela
y tomarás mujer para mi hijo. Y yo dije, quizá la mujer no
querrá seguirme. Entonces él me respondió, Jehová,
en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo y prosperará
tu camino. Y tomarás para mi hijo mujer
de mi familia y de la casa de mi padre. Entonces serás libre
de mi juramento cuando hayas llegado a mi familia, y si no
te la dieren, serás libre de mi juramento. Aquí hay poder,
¿verdad? Aquí hay poder divino. Dios dice,
si no quiere venir, tú estás libre. Entonces, ¿cuál es tu
responsabilidad? Ser fiel. ¿Qué se requiere de
un mayordomo? Ser fiel en su mensaje, que se
lo entregue. No podemos nosotros cambiar.
Hay un juego que juegan los niños. creo que le llaman teléfono o
algo así, que uno se pone en línea y uno dice una palabra
y cuando llega al final no están hablando lo mismo. Eso no es
un mensajero fiel, ¿verdad? Queremos que lo que salió la
primera sale a lo que llega el último. Entonces eso es lo que
nosotros estamos haciendo, predicando fielmente la palabra de Dios. Dios va a hacer la obra. Y dice allá, llegué pues hoy
a la fuente, y dije, Jehová, Dios de mi Señor, Abraham, si
tú prosperas ahora mi camino, por el cual ando, aquí yo estoy
junto a la fuente de agua, sea pues que la doncella que saque
agua, a la cual dijera, dame de beber, te ruego un poco de
agua de tu cántaro, y ella me respondiera, bebe tú, y también
para tus camellos sacaré agua, sea esta la mujer, que destinó
Jehová para el Hijo de mi Señor. Aquí hay una señal, aquí hay
una señal, aquí hay una señal para el mensajero. Y nosotros
no sabemos quiénes son las esposas del Señor Jesucristo, pero nosotros,
cuando vamos predicando el Evangelio, sabemos esto, que dondequiera
que veamos que hay fe, donde quiera que veamos que una persona
cree el mensaje entonces sabemos, ahí está uno sea éste sea éste
que cuando yo predique el Evangelio de Cristo Jesús esta persona
diga yo vengo, yo creo ahí está la señal ahí está la señal que
buscas la persona cree el Evangelio Dios ha prosperado tu camino
bueno, estoy relatando aquí la historia Y no quiero leerlo otra vez porque
está relatando toda la historia. Pero quiero que lleguen hasta
el versículo 49. Ahora pues, ya después de que contó la historia,
dice, Ahora pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad
con mi Señor, declarádmelo, y si no, declarádmelo, uno del otro. Dime cuál es tu respuesta y me
iré a la diestra o a la siniestra. Si ustedes no me darán a su hija,
su hermana, yo me voy a un lado o al otro, pero declárenmelo. Entonces Labán y Betuel respondieron
y dijeron, de Jehová ha salido eso, no podemos hablar de malo
ni bueno. He aquí a Rebeca delante de ti,
tómala y vete, y sea mujer del hijo de tu Señor, como lo ha
dicho Jehová. Y cuando el criado de Abram oyó,
sus palabras se inclinó en tierra ante Jehová. Y sacó el criado
a lajas de plata, a lajas de oro y vestidos, y dio a Rebeca
también, dio cosas preciosas a su hermano y a su madre. Y
comieron y bebieron él y los varones que venían con él y durmieron,
y levantándose de mañana dijo, Enviadme a mi Señor. y respondieron
su hermano y su madre, espere la doncella con nosotros al menos
diez días y después irá. Aquí había una demora. El Evangelio,
cuando es predicado, ha de ser la respuesta ahora. Recuerden,
hablamos en la mañana de que no debemos poner traves o tropiezos
en el camino, o no debe haber nada entre el pecador y su Señor. No debe haber ningún impedimento. Muchos predicadores falsos, cuando
hablan el mensaje, empiezan a poner traves, empiezan a poner obstáculos
al pecador y decir, bueno, ya oíste el mensaje, ahora tienes
que dejar de hacer esto y tienes que dejar de hacer lo otro, tienes
que empezar a asistir, tienes que hacer algo. Eso es un tropiezo. Eso es un impedimento. Y eso
no está dicho en la Palabra de Dios. Lo leímos en la mañana
pero quiero repetirlo ahora en Romanos capítulo 10. No solamente
predicadores o pastores falsos ponen impedimentos entre el camino. ¿Se acuerdan cuando las ciudades
de refugio fueron instituidas? Habían de ser señaladas y debían
limpiar el camino, porque cuando venía el Vengador de la Sangre
iba a matarte. No debían poner obstáculos en
el camino para que tropieces. Limpia el camino. señala al Señor
Jesucristo. He aquí el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Eres pecador. Ven a Cristo Jesús. Ven ahora. Ven sin mover un músculo. No levantes la mano, no repites
estas palabras después de mí. No vengas aquí al frente. El
asunto está entre tu alma y tu Señor. Y está más cerca. Está
cerca de ti. Noten lo que dice allá en Romanos
capítulo 10. Versículo 6. Pero la justicia
que es por la fe, la justicia delante de Dios, eso estamos
hablando, salvación. La justicia delante de Dios que
es por la fe del Señor Jesucristo, la obediencia del Señor Jesucristo
y es por fe en el Señor Jesucristo. La justicia que es por la fe
dice así. Este es el mensaje que estamos
predicando. No digas en tu corazón. No digas tú en tu corazón. El
predicador falso dice, tienes que hacer esto, esto y lo otro.
Pero también el que oye, hay veces pone trabas en su mente.
Yo no sé nada de la Biblia. Oigo que están hablando de la
Biblia y yo no puedo ni encontrar un libro en la Biblia. ¿Dónde
dice la Palabra de Dios que tienes que poder encontrar los libros
de la Biblia para que seas salvo? Pero eso son traves que piensa
en el hombre. Tengo que empezar a asistir a la iglesia. O tengo
que sentir mi pecado. O tengo que sentir que soy salvo. Donde la palabra de Dios dice
siéntelo y serás salvo. Los sentimientos vienen y los
sentimientos van y los sentimientos son engañosos. Solamente la palabra
de Dios es firme. Solamente la palabra de Dios
es tu ancla. Crea en el Señor Jesucristo y
serás salvo. No digas en tu corazón. No el
predicador lo está diciendo. Aquí está la persona que oye.
Tengo que hacer algo. ¿Quién subirá al cielo? Esto
es para traer abajo a Cristo. ¿O quién descenderá al abismo?
Esto es para hacer subir a Cristo dentro de los muertos. ¿Cuál
es el mensaje? Ahí están diciendo ellos, tengo
que hacer esto y tengo que hacer lo otro. Tengo que subir al cielo
o tengo que descender al abismo, a las profundidades. Tengo que
sentir la presencia del Señor. Escuchen esto. No daría nada
por una persona que no tiene sentimientos hacia Cristo. No
daría nada por la salvación de una persona que no tiene sentimientos.
Pero no estamos basados en eso. Cuando una persona cree, va a
amar al Señor Jesucristo. Es decir, Dios va a derramar
su amor en el corazón de esa persona. Y va a haber sentimientos. somos pecadores. No podemos nosotros
confiar en nuestro corazón. Dice, ¿quién dirá esto? No, no
digas en tu corazón, y no digas en tu corazón quién descenderá
al abismo. El mensaje es, consumado es. El mensaje es, ya se acabó. Dios ya está satisfecho con la
obra que el Señor Cristo hizo aquí en la tierra una vez para
siempre. con un solo sacrificio hizo perfectos
para siempre a los santificados y no falta nada en la salvación
del pueblo del Señor Jesucristo estás completo en él no digas
esto, más que dice cerca de ti está la palabra cerca de ti,
¿qué tan cerca está? está en tu boca y en tu corazón
es decir, si Dios lo puso allá, ya está allá Y viene a ti como
sorpresa. Viene a ti como sorpresa porque
no estaba ahí antes. Viene a ti como revelación. Cuando
agradó a Dios revelar su Hijo en mí, dijo el apóstol Pablo.
¿Dónde estaba? Pablo dijo, no me reveló a su
Hijo allá afuera. Cuando agradó a Dios revelar
su Hijo en mí. mira la sorpresa, Pablo estaba
persiguiendo al Señor Jesucristo persiguiendo la iglesia, y el
Señor Jesucristo le dijo, ¿por qué me persigues? Pablo estaba
persiguiendo, y le dijo, dura cosa estar cosas contra la guijona,
estaba persiguiendo la iglesia y cuando estaba en el camino
a Damasco Dios se le reveló, ahí estaba adentro vino como
sorpresa, como revelación al apóstol Pablo ¿ser que tan cerca
está? está en tu boca y está en tu
corazón, o no está, y si está es porque Dios lo puso. Esta es la palabra de fe que
predicamos, que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor
y creyeras en tu corazón que Dios levantó los muertos, serás
salvo. Entonces estamos hablando de
que está cerca, Pedimos, viene la respuesta,
¿verdad? Cuando predicamos el Evangelio
pedimos una respuesta ahora. Hoy es el día de salvación. Nadie
piensa, bueno, el próximo domingo voy a creer. No tenemos promesa de mañana. Tengo que resolver esto o lo
otro, y luego voy a creer. No. Cuando oigas el Evangelio,
en el momento de oír el Evangelio, cree. Es un mandato, cree. Y serás salvo. Ellos querían poner traves. Y Él les dijo, no me detengáis,
ya que Jehová ha prosperado mi camino. despacharme para que me vaya
mis señores ellos respondieron entonces llamemos a la doncella
y preguntemoslo finalmente dijeron bueno vamos
a llamar a la doncella entonces dijeron llamaron a Rebeca y le
dijeron iras tu con este varón y ella dijo si iré que precioso
es eso verdad Vino el siervo y le habló de las riquezas de
su amo. Y nosotros venimos hablando de
las riquezas de nuestro Señor Jesucristo. La sangre del Señor
Jesucristo limpia de todo pecado. ¿Estás convencido de que eres
pecador? ¿Estás convencido de que si Dios
trata contigo por tus pecados tendrás que ser separado de Dios
por toda la eternidad? Y oyes en el mensaje del Evangelio
que el Señor Jesucristo, Él vino para buscar y para salvar lo
que se había perdido. Esta es palabra fiel y digna
de ser recibida por todos que Cristo Jesús vino al mundo para
salvar a los pecadores. de los cuales yo soy el primero",
dijo el apóstol Pablo. Hoy es de la misericordia de
Dios en Cristo Jesús. ¿Y dónde ves esta misericordia
de Dios? ¿Dónde ves el amor de Dios? ¿Dónde
ves la justicia en la persona y la obra del Señor Jesucristo?
En el Evangelio. En el Evangelio se revela la
justicia de Dios. Por fe y para fe, dice Romano,
capítulo uno. En el Evangelio se revela cómo
Dios puede perdonarte a ti, cómo Dios puede recibirte a ti, cómo
Dios puede quitar tus pecados y a la misma vez ser Dios justo,
Dios santo. ¿Cómo? En la muerte sustitutiva
del Señor Jesucristo. Él murió en lugar de su pueblo. Dios tomó el pecado de su pueblo
y lo puso sobre su Hijo. Él que no conoció pecado, por
nosotros Dios lo hizo pecado. Él fue en ese momento culpable
delante de Dios. Él llevó el pecado de su pueblo
en su propio cuerpo. Y la ira divina, lo que merece
el pecado, muerte, muerte eterna, la ira de Dios cayó sobre el
sustituto, el sacrificio. ¿Puede la muerte del Señor Jesucristo
quitar el pecado? ¿Cuál es la evidencia? ¿Pudo
quitar la sangre del Señor Jesucristo el pecado de Su pueblo? ¿Cuál
es la evidencia que tenemos? Dios lo levantó de los muertos. Él murió por el pecado de Su
pueblo y fue al sepulcro. Estuvo allá tres días y tres
noches, pero Él resucitó al tercer día. Cuando Él resucitó al tercer
día, Dios lo justificó. Ya no tiene pecado. Él llevó
el pecado y ahora Él lo ha separado. Tan lejos como el este es del
oeste. Tan lejos como el este. De tal
manera que Dios no se acuerde del pecado de Su pueblo. Delante
de Dios, si tú eres uno de los hijos de Dios, si tú eres uno...
Aquí está la riqueza. Dios ha quitado tu pecado. has oído de las feitesas del
Señor Jesucristo de su misericordia de la salvación que Él ha hecho
entonces el mensaje predicado viene y hay hay obstáculos tus
familiares tus amistades de alguna manera quieren impedirte que
vengas tras el Señor Jesucristo que vayas a Él porque si vas
al Señor Jesucristo vas a tener que dejar al mundo Y Rebeca,
si ella va a ir a estar unida con el heredero, tenía que dejar
a su familia. Vas a tener que venir al Señor
Jesucristo y amar al Señor Jesucristo por sobre todo lo demás. El Señor
Jesucristo dijo, el que ama a padre o madre más que a mí, no es digno
de mí. Pero viene la pregunta, irás al Señor Jesucristo? ¿Cuál
es la respuesta de Rebeca? ¿Cuál es la respuesta? ¡Qué precioso! ¡Qué preciosa es aquí la respuesta!
Sí, iré. Puedes decir en tu corazón, sí,
vengo Señor, vengo. Sin mover un músculo, vengo. Yo vengo ahora. Yo vine ayer,
yo vengo ahora, y si Dios me da vida, vendré mañana. Es un
continuo venir al Señor Jesucristo. No he llegado todavía al cielo. Un día abriré los ojos y diré,
llegué. Pero entretanto yo sigo viniendo. Vengo cada día. Sí, dice, iré. Entonces dejaron ir a Rebeca,
su hermana, y su nodriza, y el criado, y Abraham y sus hombres.
Y bendijaron a Rebeca y le dijeron, hermana nuestra, sé madre de
millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de
tus enemigos. Entonces se levantó Rebeca, sus
doncellas, y montaron los camellos, y siguieron al hombre, y el criado
tomó a Rebeca y se fue. Y venía Isaac del pozo del viviente
que me ve, porque él habitaba en Negev. Y había salido Isaac
a meditar al campo, a la hora de la tarde, y alzando sus ojos
miró, y aquí los camellos que venían. Y Rebeca también alzó
sus ojos y vio a Isaac, y descendió del camello,
porque había preguntado al criado, ¿Quién es este varón que viene
por el campo hacia nosotros? Y el criado había respondido,
Este es mi Señor, y ella entonces tomó su velo y se cubrió. entonces
el criado contó a Isaac todo lo que había hecho y la trajo
a Isaac a la tienda de su madre Sara y tomó a Rebeca por mujer
y la amó y se consoló Isaac después de la muerte de su madre llegó
el momento que ella vio ella había oído con el oído, ¿verdad? ella había oído de la grandeza
de Isaac pero llegó el día que ella lo vio y hubo esta unión,
este matrimonio. Nosotros hemos oído y estamos
viniendo al Señor Jesucristo, pero un día Él viene por nosotros. Él dice, si yo me fuere, vendré
otra vez para tomaros a mí mismo, para que donde yo esté, vosotros
también estéis. Qué precioso, ¿verdad? El llamamiento
en busca de una esposa, en busca de la esposa del Señor Jesucristo. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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