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Cody Groover

El Cordero la provición de Dios

Cody Groover February, 3 2013 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover February, 3 2013
What does the Bible say about God's tests on believers?

God tests believers not to discover their faith, but to manifest it and purify them.

The Bible teaches that God tests believers to manifest the genuine faith that He has already given them, as seen in Genesis 22 with Abraham. These tests serve to purify their faith and draw them closer to God. God never tests us beyond what we can bear, as He provides the grace necessary to endure trials. His purpose in allowing tests is ultimately for our good and to show us the depth of His love and provision.

Genesis 22:1, 1 Corinthians 10:13

How do we know that God's grace is sufficient during trials?

God's grace is sufficient because He provides the necessary support and strength for every challenge.

In times of trial, believers can rely on God's promise that His grace is sufficient for their needs. The apostle Paul emphasizes this in 2 Corinthians 12:9, reminding us that God's strength is made perfect in our weakness. As we face hardships, God’s grace sustains us, assuring that we will not be tempted or tested beyond our ability to endure. This sufficiency enables believers to experience comfort and strength in the midst of difficulties, proving that God is faithful.

2 Corinthians 12:9, 1 Corinthians 10:13

Why is Jesus referred to as the Lamb of God?

Jesus is the Lamb of God because He was the ultimate sacrifice for sin, fulfilling God's plan for redemption.

Jesus is called the Lamb of God as a central part of God's redemptive plan, as He served as the perfect sacrifice for sin. In John 1:29, John the Baptist declares Jesus as the Lamb who takes away the sin of the world, signifying His role as the ultimate atonement for humanity's transgressions. This designation connects Jesus to the sacrificial system established in the Old Testament, where lambs were offered to cover sin, thus fulfilling the typology of the sacrificial lamb in Genesis 22 with Abraham. Ultimately, Jesus’ sacrifice on the cross signifies complete redemption for His people.

John 1:29, Genesis 22:7-8

What does Genesis 22 teach us about God's provision?

Genesis 22 illustrates God's ultimate provision for His people through the sacrifice of Jesus Christ.

In Genesis 22, the story of Abraham and Isaac serves as a profound illustration of God's provision. When God commanded Abraham to sacrifice his son Isaac, Abraham responded with obedience, demonstrating profound faith. God then provided a ram as a substitute, which not only spared Isaac but also foreshadowed the future sacrifice of Jesus Christ. This moment encapsulates the essence of divine provision, where God Himself provided the Lamb needed for atonement. It reassures believers that God will provide for all their needs, both spiritually and materially, through Christ.

Genesis 22:13-14, John 3:16

Sermon Transcript

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Pido que abran sus Biblias conmigo
ahora al libro de Génesis. Y en esta mañana vamos a ver
Génesis capítulo 22. Génesis capítulo 22. Nos dice ya versículo 1, Aconteció
después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo, Abraham,
y él respondió, heme aquí. Nos dice aquí la palabra de Dios,
que Dios probó a Abraham. Dios nunca prueba a sus hijos
para ver o saber si tienen fe. La prueba no es para determinar
si hay fe. Si hay fe, Dios la dio desde
el principio. Así que Dios no prueba a sus
hijos para determinar si van a permanecer o no. Pero la prueba se puede decir
es el fuego que purifica. el oro. No le hace daño al oro,
solamente manifiesta que verdaderamente es oro. Verdaderamente es don
de Dios. Los dones de Dios son irrevocables. Y donde Dios da fe, Él va a continuar
esa obra hasta la venida del Señor Jesucristo. Un día no vamos
a necesitar la fe. Cuando la vista cuando veamos
aquel que proveyó por todas nuestras necesidades, ahora lo vamos a
ver como dijo Job, yo lo voy a ver con mis ojos. Y la fe,
lo que se ve ya no es fe, ahora va a ser realidad. Pero aquí
nos dice aquí que Dios probó, Dios habrá. Esta era una de las pruebas.
Había muchas pruebas. Y hay que entender esto. En la
vida de un creyente hay muchas pruebas. Y el Señor nunca prueba o nunca
permite que alguien sea probado más allá de lo que Él le da la
capacidad de sobrellevar. Dios no pone una carga a su pueblo
que Él no también da gracia, gracia de fe para continuar. Es que la salvación no es una
cooperación entre Dios y el hombre. La fe que tenemos es don de Dios,
y nunca permite Dios que un hijo suyo sea probado más allá de
lo que Él da para ayudar. Así es que la gracia de Dios
es suficiente, como dijo el apóstol Pablo. Es algo que yo aprecio
cada día más y más, especialmente hablando con hermanos que están
pasando por pruebas muy difíciles. Les hablaba de un pastor, su
esposa está muy enferma, pero los doctores piensan que no va
a vivir mucho tiempo. Pero cuando una persona habla,
cuando yo hablé con él, yo salgo más consolado que él, pienso
yo, porque veo la gracia de Dios que sí es suficiente. La gracia
de Dios es suficiente para cualquier prueba. Dios probó a Abraham. Había muchas pruebas en la vida
de Abraham. Pero ahora Dios lo prueba a Abraham
con esta gran prueba, gran prueba. Abraham dijo, heme aquí. Y dijo,
toma ahora tu hijo, tu único Isaac, a quien amas, y vete a
la tierra de Moria y ofrécelo allí en holocausto sobre uno
de los montes que yo te diré. ¡Qué prueba! qué angustia, qué
dolor habrá sentido Abraham en su corazón. Tomar su hijo, su
único. Recuerden aquí, Dios únicamente
reconoce a Isaac como hijo suyo. Es su único hijo. Este otro que
tuvo fue por la carne y Dios nunca lo reconoció como hijo.
Aquellos que son se meten en las iglesias o se
meten en la iglesia local o piensan que están en la iglesia del Señor
Jesucristo y Dios no los puso allá no son hijos no son hijos
solamente aquellos que son engendrados de Dios milagrosamente por la
palabra de Dios son hijos de Dios son hijos de Dios Toma aquí
tu hijo. Toma tu hijo, tu único. Dios probó a Abraham en este
tiempo, el tiempo que él tenía. Isaac era un hijo de como de
15 años. Isaac tenía como 15, 16 años. Era un joven fuerte. Cuánto gozo,
cuánto placer habrá dado. Ustedes saben cuánto gozo y placer
son nuestros hijos, ¿verdad? Cuánto gozo y placer, cómo se
gozaba su alma de Abraham en Isaac, su hijo. Y escuchen esto,
Dios había hecho promesas a Abraham, que en su simiente, hablando
de Cristo, serían bendecidas todas las naciones de la tierra.
En su simiente Dios salvaría a su pueblo. Está hablando de
Cristo, no de simientes, como de muchos, en su simiente, que
tenía que nacer de Isaac. El Cristo, el ungido, el Mesías,
tenía que venir por Isaac, pero ahora Dios le está diciendo a
Abraham, toma a Isaac, tu hijo, tu único, al que tú amas, y ofrécelo
allá en el Bueno, dice aquí estas palabras,
después de todas estas cosas. Versículo 1. Aconteció después
de todas estas cosas. Todas estas cosas. La palabra esta, todas estas
cosas, nos da a entender toda la providencia de Dios. Todas
estas cosas sucedieron porque Dios las envió, ¿no es así? Todo
esto proviene de Dios, dice la Palabra de Dios. Todas las cosas
que ocurren, ocurren porque Dios las tiene determinadas. Todas
estas cosas desde el principio de la creación hasta el final
cuando Dios venga, todas estas cosas son hechas a propósito. Son hechas a propósito. Dios
las envía. Y escuchen esto, todas estas
cosas Hablando de estas, hablan de la persona y la obra del Señor. Todas las Escrituras. Todas estas
cosas que han acontecido en el Antiguo Testamento. Todas estas
cosas en el Nuevo Testamento. El Evangelio es acerca de su
Hijo, el Señor Jesucristo. Es acerca de Él. Y Dios ha determinado
salvar a su pueblo por el Señor Jesucristo. Él es el que Dios
ha puesto. Pero todas las Escrituras hablan
de Él. En Lucas capítulo 24, el Señor Jesucristo tomó a estos
hombres que estaban en camino a Emmaus. Él apareció a ellos después de
su resurrección. Y ellos estaban tristes. pensaron
que el Señor Jesús había muerto.
Ellos pensaron que Él iba a establecer un reino aquí en la tierra y
su esperanza de ello se había acabado. Pero el Señor Jesucristo
les apareció y les abrió el entendimiento. No es que sea la primera vez
que el Señor Jesucristo diga esto. Y no es la primera vez
que Dios ha dicho el Evangelio. Desde el principio lo tiene dicho.
Desde el principio habló el Evangelio. Pero es otra cosa que una persona
esté hablando el Evangelio y otra cosa es que Dios se dé entendimiento. Cuando Dios da el entendimiento,
entonces ahora entendemos qué es lo que Dios está diciendo.
Y dijo allá en versículo 25 de Lucas 24, dice, oh, y entonces
Él les dijo, oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo
que los profetas han dicho, no era necesario que el Cristo padeciera
estas cosas y que entrar en su gloria. Noten el orden. Primero
el padecimiento y después la gloria. Primero el sufrimiento
y después la gloria. Y comenzando desde Moisés y siguiendo
por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que
de él decía. Vean aquí el versículo 44. Y les digo, estas son las palabras
que os habré, estando aún con vosotros, que era necesario que
se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés.
Estamos leyendo en esta mañana este libro de Génesis que comprende
la ley de Moisés y habla de Cristo Jesús es una
historia es una historia real de lo que Dios le dijo a Abraham
que él hiciera esto verdaderamente ocurrió pero la figura es Cristo
vamos a ver el Evangelio en esta figura que Dios le dio a Abraham cumpliese la ley de Moisés y
en los profetas y en los salvos entonces les abrió el entendimiento
para que comprendiesen las escrituras y les dijo así está escrito y
así fue necesario que Cristo padeciera y resucitase de los
muertos al tercer día bueno vemos allá entonces Dios le dijo toma
tu hijo tu único Isaac Puedes imaginarte entonces lo duro de
esta prueba. Puedes imaginarte lo duro de
esta prueba. Una prueba muy fuerte para Abraham. Pero vemos aquí la gracia de
Dios también. La gracia de Dios para dar fe. Para dar fe de tal manera que
Abraham haga esto. La gracia de la fe. Dios le dijo,
toma tu hijo, haz todo lo que Dios te diga que hagas. Haz todo
lo que Dios te diga que hagas. Asegúrate que lo haya dicho en
su palabra. No vayas a oír otra palabra.
No vayas a oír un sueño. Me dijo Dios que yo haga esto.
No. Dios dice que hagas en Su Palabra. En tiempos pasados apareció a
los profetas en sueños, en visiones, pero ahora tú y yo no somos profetas
como Abraham, como Moisés, como David. Nosotros tenemos la palabra. Tenemos palabra firme. La palabra está escrito. Esta
palabra no vino por deseo del hombre. Vino por voluntad de
Dios. El Espíritu Santo inspiró a estos
hombres. Así es que cuando nosotros, cuando
yo dije, haz todo lo que Dios te diga, asegúrate que sea Dios
que te lo dijo. Y donde lo vas a oír, lo vas
a oír en su palabra. He oído que personas dicen, Dios
me dijo que yo haga esto. Mentira, estás siendo engañado.
Dios no te dice que hagas algo que sea en contra de lo que está
escrito. Dios nunca te mueve a ir en contra de lo que está
escrito, revelado en su palabra. Pero Dios le dijo a Abraham,
toma a tu hijo. Y quiero que consideremos lo
que podemos nosotros ver acerca de nuestros señores como figura
de nuestro Evangelio, del Evangelio de nuestra salvación. Tomamos
estas palabras de Dios Abraham y vemos allá al Señor Jesucristo. Primero notamos allá, toma ahora
tu hijo, no el hijo de otro. Toma a tu nos dice la Palabra
de Dios que el que vino, el que vino y fue hecho carne es nadie
menos que el eterno Hijo de Dios. Toma tu hijo. El que fue sacrificado
en la cruz del Calvario, el que fue, el que murió allá como sacrificio,
como sustituto de su pueblo, es nadie menos que el eterno
Hijo de Dios, el unigénito hijo de Dios. Esa es la segunda parte.
Toma a tu hijo tu único. Dios tiene muchos hijos por adopción,
pero tiene un hijo unigénito, igual con el Padre, de eterna
generación. ¿Qué significa de eterna generación?
Significa que nunca ha habido Dios el Padre sin haber Dios
el es lo que nos dice en el principio era el verbo y el verbo era con
Dios y el verbo era Dios este en el principio con Dios el verbo
era Dios es uno y el mismo yo y el Padre uno somos dijo el
Señor Jesucristo toma tu Hijo el que vino aquí al mundo es
el eterno Hijo de Dios Jehová manifestado en la carne toma
tu Hijo toma tu Hijo Tu único. El unigénito Hijo de Dios. Nadie
ha visto a Dios jamás. El unigénito. El unigénito. Que está en el seno del Padre. Él nos ha dado a conocer. Él lo ha manifestado. Pero nadie
puede conocer a Dios aparte de conocer al Señor Jesucristo.
Él es Dios. En Él habita toda plenitud de
la Deidad corporalmente. toma tu hijo. No hay buenas nuevas, no hay
buenas nuevas de salvación para una persona que no cree, no conoce
aquel que es Dios manifestado en la carne. Lo que quiero decir
es esto, aquella persona que niega la eterna deidad del Señor Jesucristo.
No conoce a Dios. Las personas que niegan que el
Señor Jesucristo es igual con Dios el Padre, que Él es Jehová
manifestado en la carne, no conocen a Dios, y no tienen esperanza
de salvador. Han creído una mentira. Toma
a tu hijo, tu único Entonces, ¿Quién fue sacrificado? El Eterno Hijo de Dios. El Cordero
de Dios es el Eterno Hijo de Dios. El Unigénito Hijo de Dios. Y no solamente eso, nos dice
aquí la palabra, toma tu Hijo, tu Único, a quien amas. A quien amas. ¿Saben? Dios es amor. Dios es amor. Y Dios va a manifestar Su amor. Él manifiesta Su amor. Pero ¿saben
dónde está manifestado Su amor? En el Hijo. Nos dice allá Juan capítulo 3,
el Padre ama al Hijo. ¿Saben? Las palabras nos dicen
que los hermanos son amados de Dios. ¿Verdad? Somos amados de Dios. Aquellos
que son escogidos amados de Dios el apóstol Pablo les dice amados
pero las escrituras nos dicen esto nosotros solamente podemos
saber que Dios nos ama y escuchen esto en la religión
y estoy hablando cuando yo hablo con términos de religión estoy
hablando de la falsedad estoy hablando de la religión falsa
en la religión falsa dicen las personas Dios ama a todos porque
Dios es amor pues entonces Dios ama a todos en el mundo sin excepción y eso es una mentira
eso es una mentira y es una palabra es una mentira que calumnia,
calumnia el carácter de Dios. Oigan esto, si Dios ama, aquel
que Dios dijo es hijo de perdición. Si Dios amó a Judas Iscariote,
así como amó a Pedro, entonces ¿de qué le sirvió a
Judas Iscariote el amor de Dios? Cero. el amor de Dios, si eso fuera.
Y eso es lo que están diciendo los mentirosos, que Dios ama
a todos, que Dios a aquellos que Él ama los está enviando
al infierno. Dios ama a todo el mundo, pero
después de todo, si tú no haces tu parte, Dios va a enviarte
al infierno. Pero escuchen, ni siquiera el
hombre con todo y su maldad hace eso a los que ama. ¿No es así? Ni siquiera el hombre con toda
su maldad hace eso a aquellos que él ama. El amor busca lo
mejor para el objeto de su amor, ¿verdad? Y nosotros, si pudiéramos,
salvaríamos a nuestros hijos. Lo que nos falta es poder. Pero
a Dios no le falta poder. A Dios no le falta poder. Dice
allá en Juan capítulo 3, El Padre ama al Hijo. Dios dijo cuando Él fue bautizado,
éste es mi Hijo amado. Cuando estuvo allá en el monte
de transfiguración, éste es mi Hijo amado en quien tengo complacencia
a Elohí. Dios ama al Hijo. Dios ama al
Señor Jesucristo. y todos aquellos que están en
el Señor Jesucristo. ¿Sí? El amor de Dios es derramado
en el corazón de una persona por el Espíritu Santo, en la
regeneración, cuando Dios da vida, Él pone Su amor, Él pone
Su amor en el corazón de una persona. No es un amor carnal,
es un amor supernatural. Dios pone Su amor Y el amor que
Dios pone en el corazón de su pueblo ama primeramente a Dios
y ama al Señor Jesucristo y ama a aquellos que son engendrados
por el Espíritu Santo. Es lo que nos dice en 1 Juan. Toma a tu Hijo, tu único, al
que amas. y porque Dios ama al Hijo, nos
dice aquí la palabra que todas las cosas ha entregado en Sus
manos. Todas las cosas ha entregado
en Sus manos. Las cosas pasadas, las cosas
futuras, las cosas en el tiempo, las cosas en la eternidad, sea
lo que sea, está en las manos del Amado, del Señor Jesucristo. Pero oigan esto, toma a tu Hijo,
tu Amado, y noten allá la segunda. Y vete a la tierra de Moria y
ofrécelo. Ofrécelo allí en holocausto.
¿Saben qué era un holocausto? Un holocausto era una matanza. Un holocausto era algo a la carne,
a los ojos carnales, algo feo. El cuchillo era tomado y el animal
era degollado. era abierto el animal y puesto
sobre fuego y quemado sobre el altar. Eso era un holocausto. No era cosa agradable a estos
dos carnales. Pero a los ojos de Dios, sí,
agradable. Era lo que agradaba a Dios. ¿Por
qué? Porque estaba hablado de su justicia. Estaba hablado de
cómo Él puede ser justo y justificar a un pecador. Tómala ya y ofrécele como un
holocausto. Cristo Jesús, entonces el que
Dios amó, Dios el Padre amó al eterno Hijo, Su Hijo unigénito, el que Dios dijo, mi Hijo amado,
este es mi Hijo amado, quien tengo complacencia, Dios lo dio. Dios lo ofreció. Dios lo ofreció. Ofrécelo allá
sobre el monte que yo te diré. Este monte moría. Vete a la tierra
de moría. Muchos piensan, y yo soy uno
de ellos, que el monte sobre el cual Abraham subió era nada
menos que el monte Calvario. Que años cientos y años después
subiría el antitipo, subiría el cumplimiento de esta promesa. Pero bueno, ya sea como un monte
nada más, un monte sobre un lugar elevado, toma y ofrécelo allá
sobre uno de los montes que yo te diré. ¿Saben? ¿Acaso no ¿Sabía
Dios dónde estaba el lugar exacto que iban a poner la cruz de su
Hijo, el Señor Jesucristo? Sí, antes de la fundación del
mundo. Bueno, ofrécenos. Dios dio a su... De tal manera
amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo ¿Cómo lo dio? Lo dio como sacrificio. Lo dio
como sacrificio. Llamará su nombre Jesús porque
Él salvará a su pueblo de sus pecados. No lo dio como un ejemplo
para que el hombre pecador siga y siguiendo sus pasos pueda alcanzar
justificación o santificación. Aunque escuchen, seguimos al
Señor Jesucristo. Él es nuestro ejemplo, pero no
lo dio como un buen hombre, no lo dio simplemente como un profeta,
aunque Él es el profeta. No lo dio como un... lo dio como
sacrificio. Dios tiene que hacer algo para
Sí mismo primero, antes que haga algo para ti. En Isaías capítulo
cincuenta y tres Versículo 10 dice, con todo esto
Jehová quiso. Jehová quiso quebrantarlo. Jehová quiso enviarlo a la cruz. Jehová quiso que él muera allá
en la cruz del Calvario. Es la voluntad de Dios que se
estaba cumpliendo. allá en la Cruz del Calvario.
Jehová quiso quebrantarlo sujetándolo a padecimiento. Ah, yo creí que
los esclavos lo sujetaron allá. No, los esclavos no lo sujetaron. Los soldados lo tenían preso. No, los soldados no lo tenían
preso. Dijo, yo puedo orar y mi padre enviaría dos legiones de
ángeles. Fue su gran amor. del Señor Jesucristo,
Su gran amor del Hijo al Padre, y Su gran amor del Padre a Su
pueblo que Él dio a Su Hijo. Quiso sujetándolas a padecimiento. Era necesario que Él padeciese
y que resucitase. Noten allá está en ese texto,
versículo 10, ahí está la resurrección. Cuando haya puesto su vida en
expiación por el pecado, Cuando esto haya sucedido, va a haber
linaje. Cuando esto pase, Él va a haber
linaje. Es decir, nosotros tenemos vida por la muerte del Señor
Jesucristo. Cuando Dios lo resucitó a Él
de los muertos, nosotros resucitamos juntamente con Él. Si Él nos
resucita de los muertos, no hay resurrección de muertos. Si Él
nos sale victorioso sobre todos nuestros enemigos, no hay victoria. Cuando haya puesto su vida en expiación porque verá linaje,
vivirá por largos días la eternidad, y la voluntad de Jehová será
en su mano, en la mano del Señor Jesucristo, va a ser prosperar,
exitoso, exitoso. no conozco un evangelio de un
frustrado salvador detesto oír que personas hablen
en términos de que el Señor Jesucristo yo simplemente entiendo esa persona
no conoce al Señor Jesucristo de la abundancia del corazón
habla la boca dijo el Señor Jesucristo y cuando hablan están pensando
que son muy religiosos, están pensando que están glorificando
a Dios, yo simplemente estoy oyendo que ese no es el lenguaje
de gracia ese no es el lenguaje del reino el reino es el lenguaje
del rey no lo conocen pero todos los que conocen al Señor tienen
el mismo idioma gracia Salvador exitoso tiene el mismo idioma
Hebreos capítulo 10 nos dice lo mismo, vean allá. Hebreos
capítulo 10. Noten aquí la voluntad de Jehová. Diciendo allá al Señor Jesucristo,
versículo 9, He aquí vengo Dios para hacer tu voluntad. Quítalo
primero. Estas cosas que fueron puestas
en el Antiguo Testamento eran figuras y nunca fueron dadas
para salvar a ninguno. Pero el hombre, en su condición
muerto espiritualmente, puede tomar cualquier cosa que Dios
haya instituido y lo hace un ídolo. El hombre puede tomar las cosas
que Dios ha dado para señalar a Cristo Jesús y los hace un
ídolo. Tuerce, en otras palabras, tuerce
la palabra de Dios para su propia destrucción. El Señor Jesucristo
quitó esto primero. Nunca fueron dados para salvar
a nadie. Fueron dados para señalar al
Cordero que iba a venir. Los judíos estaban pensando que
al hacer este rito, al hacer este ritual, con eso basta. No, la salvación es conocer a
Dios. Quítalo primero para establecer
esto último. En esa voluntad, la voluntad
de Dios, somos hechos santos. Somos santificados mediante la
ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre. Y ciertamente todo sacerdote
está día tras día ministrando y ofreciendo las veces los mismos
sacrificios que nunca pueden quitar los pecados, pero habiendo
ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados,
se ha sentado a la diestra de Dios. Regresamos en nuestro texto
en Génesis 22. Anda, tómalo. Y nos dice la palabra de Dios
a Abraham se levantó muy de mañana y enalbardó su asno, y tomó consigo
dos siervos suyos, y a Isaac su hijo y cortó leña para el
holocausto y se levantó y fue al lugar que Dios le dijo. Evidentemente
se tardó tres días en llegar allá, era largo el camino, pero
esto es muy significativo también. Tres días. Es decir, cuando el
mandato vino a Abraham para tomar a su hijo y ofrecerlo en el holocausto,
nos dice allá Lebrán se levantó muy de mañana. No era perezoso en esto. No estaba
esperando hasta la tarde para hacerlo del día siguiente o tardó
una semana. Muy de mañana al día siguiente,
él se levantó para hacerlo. Dios le dijo, toma a tu hijo
y ofrécelo, y muy de mañana se levantó. Es decir, en el momento
que Dios le dijo, toma tu hijo y ofrécelo, Abraham en su corazón
obedeció a Dios. Era su plena intención, aunque
vamos a ver en un momento, Dios no le permitió que lo hiciera.
Dios no le permitió que le clavara el cuchillo. Dios le detuvo la
mano, porque le estaba mostrando una figura de la sustitución. de un inocente muriendo en lugar
del culpable. Pero en su corazón Dios, Abraham,
lo cumplió. Y tres días pasaron. Enalbargó
su asno, tomó consigo sus siervos, Isaac su hijo, y cortó leña para
el holocausto. O sea, él preparó las cosas con
cuidado. Preparó las cosas. y que podemos
decir esto de esta preparación así como Abraham preparó las
cosas para este holocausto y estaba en ello decimos de esta manera
en esto estamos en esto estoy pues en esto estaba Abraham todas
estas cosas estaban tenían que ocurrir es decir para que llegue
allá a ese monte allá en Moria Tenía que transcurrir tres días
de camino. Tenía que pasar lomas y valles
y ríos. Tenía que pasar diferentes terrenos. Tenía que ocurrir estas cosas.
Bueno, Dios el Padre ha determinado desde la eternidad dar a su Hijo
como sacrificio por su pueblo. Es decir, cuando vino el Señor
Jesucristo, vino con ese propósito. Y ese propósito de Dios, Dios
había determinado antes de la creación del mundo. Nos dice
la Palabra de Dios allá en Apocalipsis capítulo trece, Apocalipsis trece
ocho, que el Señor Jesucristo, el Cordero de Dios, fue enmolado,
está hablando Apocalipsis 13, 8. Y está hablando en este versículo
de todos aquellos que no conocen a Dios. No conocen a Dios, adoran
a la bestia, adoran o sirven la mentira. Y dice,
la adoraron todos los moradores de la tierra, ahora noten aquí,
quienes no adoran. ¿Quiénes no adoran a esta bestia? ¿Quiénes no adoran a esta bestia?
La adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no
estaban escritos en el Libro de Vida del Cordero. O sea que
aquellos que están escritos en el Libro de Vida del Cordero
no van a adorar esta falsa imagen, esta bestia. pero nos dice algo
acerca del Cordero aquí, el Cordero que fue inmolado desde el principio
del mundo, del principio del mundo. Bendito sea Dios y Padre
nuestro Señor Jesucristo, que según Su grande misericordia
nos ha bendecido con toda bendición espiritual en lugares celestiales,
nos dicen, en Cristo según nos escogió en Cristo, en Él, antes
de la fundación del mundo. Fuimos escogidos en Cristo. Pero
cuando el pueblo de Dios fue escogido en Cristo, no fue escogido
en Cristo aparte de esta obra de salvación, aparte de esta
mediación, aparte de este sacrificio. Fue escogido en Cristo, y Cristo
fue determinado desde antes de la fundación del mundo. Dios
no cambia, su propósito no cambia y que bueno porque es por eso
que nosotros no somos consumidos con toda nuestra infidelidad
y toda nuestra incredulidad la razón por la cual el pueblo de
Dios no puede ser perdido es porque Dios no cambia porque
yo no cambio por eso no soy consumidos pero allá en sabemos que Dios
no cambia el propósito de Dios es firme aquellos que Él ha escogido,
el Israel espiritual de Dios, ellos van a venir. Bueno, aquello
que se hizo en la cruz del Calvario fue hecho según la voluntad del
designio de Dios, nos dice allá en Hechos capítulo 2 y también
en Hechos capítulo 4. Se reunieron los príncipes de
la tierra. se reunieron Poncio, Pilato,
se reunió Herodes, se reunió a los judíos, los centiles y
a una gritaron crucifícale, crucifícale, no queremos que este reine sobre
nosotros pero que dice la palabra de Dios acerca de esto en Hechos
4, 27 porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo
hijo Jesús a quien ungiste se unió Herodes y Poncio Pilato
con los gentiles y el pueblo de Israel noten aquí versículo
20 para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado
que sucediera entonces lo que quiero que notemos aquí en esta
figura que estamos viendo es que Dios preparó todas las cosas
desde la eternidad. Así como Abraham estuvo en camino
tres días. Bueno, vemos allá en versículos
seis, cinco y seis. Al tercer día alzó Abraham sus
ojos. En un momento vamos a ver algo acerca de este tercer día.
Es el día de la resurrección. Pero al tercer día alzó Abraham
sus ojos y vio el lugar de lejos. Entonces dijo Abraham a sus siervos,
esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí,
y adoraremos y volveremos a vosotros. Pueden ver allí la fe de Abraham. Él está diciendo, yo y el muchacho
vamos a ir, y después de que yo lo degolle, vamos a regresar. nos dice la Palabra de Dios allá
en Hebreos, que Él estaba plenamente convencido que Dios era poderoso
para levantarlo de los muertos después de que lo desgallaran.
Él está viendo, confiando en Dios, y noten allá también dice,
quédense ustedes los siervos, quédense ustedes aquí abajo,
yo y el muchacho vamos a ir a adorar. Este asunto de la redención de
su pueblo, ese asunto en el que Dios el Padre, Dios el Hijo y
Dios el Espíritu Santo, Dios está únicamente involucrado. Allí no entra la voluntad del
hombre. Allí no entra la sangre del hombre. Allí no entra la... Dice allá,
los que son engendrados no son engendrados de voluntad de carne,
de voluntad de varón ni de sangre. en esa voluntad somos santificados
mediante la ofrenda del Cuerpo de Jesucristo hecha una vez para
siempre. Solamente la voluntad de Dios y solamente Dios, solamente
Dios puede satisfacerse a Sí mismo. Esto está figurado en muchos
lugares en el Antiguo Testamento, pero uno de esos días de los
lugares que está figurado es allá en Levítico 17, el día de la expiación. En el día de
la expiación, el sumo sacerdote otros días tenía su vestimenta
muy bonita. Pero ese día de la expiación,
una vez al año, se quitaba todos esos vestimentas de gloria, podríamos
decir, y se ponía un lino blanco, sencillo. No tenía nada, era
simple y sencillo, blanco. Y ese sumo sacerdote confesaba
el pecado de su pueblo sobre ese macho cabrillo, y desgollaba,
tomaba la sangre, y entraba allá al lugar santísimo, detrás del
velo para rociar la sangre sobre el propiciatorio, el lugar donde
Dios se reunía con su pueblo o iba a tratar con su pueblo,
pero solamente el sumo sacerdote, solamente una vez al año, y no
sea sin sangre. Esa es la manera que Dios va
a salvar a su pueblo. Solamente la sangre del Señor
Jesucristo, hecha una vez para siempre. habiendo cumplido. Bueno, dijo a sus siervos, espera, yo
y el muchacho iremos. Era solamente asunto de Dios
estaba en Cristo, nos dice allá Segundo Corintios. Dios estaba
en Cristo reconciliando el mundo consigo mismo, no tomándoles
en cuenta los hombres, sus pecados. Nos encargó a nosotros este Ministerio
de la Reconciliación. Dios es el que levantó. Allá en la cruz del Calvario
Él sufrió. El Señor Jesucristo como hombre
sufrió grandemente. No podemos nosotros llegar a
imaginar lo que sufrió en Su cuerpo, pero más ahí de nuestra
capacidad es de entender lo que Él sufrió en Su alma como hombre. de ser arrancado, de que sea
separado de esa íntima comunión con su Padre. Dios mío, Dios
mío, ¿por qué me has desamparado? Pero Dios estaba en Cristo reconciliando
el mundo consigo mismo. Él fue solo. Fue solo. Yo y el muchacho iremos y adoraremos
y volveremos y fueron ambos juntos. Nos dice ya versículo 7, entonces
habló Isaac a Abraham, su padre, y dijo, Padre mío, y él respondió,
heme aquí hijo, mi hijo, y él dijo, he aquí el fuego y la leña,
mas donde está el cordero para el holocausto. Isaac había sido enseñado por
su padre. No podemos nosotros entrar en
la presencia de Dios, no podemos nosotros adorar a Dios, no podemos
nosotros orar a Dios, no podemos nosotros cantar a Dios, no podemos
dirigir la palabra a Dios si no es por medio del Señor Jesucristo. cuando oramos, oramos en el nombre
de nuestro Señor Jesucristo. Amén. Pero no ponemos eso al
final de la oración como para que todos sepan que ya terminamos.
Nosotros comenzamos la oración en el nombre del Señor Jesucristo.
Todo es por el nombre del Señor Jesucristo, por Su persona y
Su obra. No tenemos acceso a Dios el Padre
si no es por medio del Señor Jesucristo. todo lo que hacemos
es por medio de Él. Sin el Cordero, sin el holocausto,
no se puede adorar a Dios. No podemos nosotros entrar en
la presencia de Dios sin la sangre. ¿Se acuerda el error de Caín?
Caín trató de venir delante de Dios con una ofrenda, con un
sacrificio, los productos de su labor. y me imagino que era
una ofrenda muy bonita a quien no le gusta ver todas esas frutas
imagínese poco después de la creación la caída había caído
el hombre pero no había tenido todo este tiempo que bonitos
aparecen en el mercado los frutos a nosotros verdad y que agradable
como los deseamos para comer imagínate allá en ese tiempo
cuando todo era ¿Cómo daba fruto? ¿verdad? ¿Cómo daba fruto? Pero
Dios no estaba agradado. Dios no está agradado contigo
si tú levantas un dedo. Dios no está agradado contigo
si tú levantas un dedo para contribuir en esta salvación. Esta es obra
del Señor Jesucristo. Dios en Cristo Jesús reconciliando
a su pueblo. Bueno, Abraham le contestó esta
pregunta de su hijo Isaac versículo 8 y respondió Abraham Dios se
proverá de cordero Dios se proverá de cordero para el holocausto
inhumano. Esta era una profecía una profecía
de Abraham Dios se proverá. Primero quiero que consideremos
estas palabras Dios es el que provee. Dios es el que ha proveído
el Cordero. Es el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. No es un Cordero, Él es el Cordero. El Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Y notemos allá, Él hizo la provisión,
y noten esto, Él mismo es la provisión. Él hizo la provisión, y Él mismo
es la provisión. Él proveyó el Cordero, y Él es
el Cordero. Dios se proveerá de Cordero,
o Dios se proveerá el Cordero. Dios se proveerá el Cordero para
Lopausto, hijo mío. Sabemos que el Señor Jesucristo
es la provisión de Dios que fue dado por Dios. y noten allá,
Él proveerá. Él proveerá. Es decir, Él va
a ver que se cumpla. No te apures. El que en Él confíe,
no se apure. No te apresures. No te apresures. Confía. Descansa en el Señor
Jesucristo. No te apures. Él va a proveer
todo lo que tú necesitas. Tú necesitas santidad ¿Ah? Sin la santidad nadie va a ver
a Dios. ¿Qué tal? Piensa en los últimos, este tiempo
desde que estuvimos acá. ¿Crees que esa santidad tuya
te permite venir delante de Dios que no se has quemado? Cuidado,
¿verdad? Pero necesitas santidad entonces.
Su nombre se aprobará. Él va a proveer la santidad que
tú necesitas. ¿Y quién es? El Señor Jesucristo.
¿Necesitas justicia? ¿Qué tal? ¿Confías en tu propia
justicia que tú haces por medio del cumplimiento de la ley? En
ninguna manera. Pero Él provee la justicia. Cristo Jesús es nuestra justicia.
Él provee la redención. Él es todo para Su pueblo. El alfa y el omega, Él es todo
para Su pueblo. Él proveerá. Es por eso que el
Señor Jesucristo, cuando Él vino aquí al mundo, Él cumplió toda
la voluntad de Dios. Y cuando Él murió en la cruz
del Calvario, Él dijo, ya se acabó. Está cumplido. No falta nada de tu salvación. Estás completo. Creyente en Cristo
Jesús. Y aquellos que están viendo por
Internet, Tú crees en el Señor Jesucristo, descansa en el Señor
Jesucristo. Estás completo en Él. Y no permitas
que nadie te diga que te falta algo. Confía, regocíjate en el Señor
Jesucristo. Estás completo. Sigue mirándolo
a Él. Sigue confiando en Él. Es completo. Bueno, Abraham lo puso allá cuando llegaron al lugar que
Dios le había dicho, edificó ahí a Abraham un altar tengo
que terminar y compuso la leña y ató a Isaac su hijo y lo puso
en el altar sobre la leña puso a Isaac sobre la leña y extendió
a Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo ahí está, ahí viene el golpe
ahí viene el golpe la mano levantada a megollar a su hijo. Entonces el ángel de Jehová le
dijo, dio voces desde el cielo y dijo, ¡Abram, Abram! Y él respondió,
oeme aquí, y dijo, no extiendas tu mano sobre el muchacho ni
le hagas nada, porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto
no me rehusaste tu hijo tú único. Dios ya lo sabía. Dios ya lo sabía. Pero ahora
nosotros lo sabemos. ¿Verdad? ¿Ves ahí cómo las obras
justifican a Abraham delante de nosotros? Dios ya lo sabía. Dios le dio la fe. Pero cómo
sabemos nosotros que Abraham creyó a Dios. Ahora nosotros
lo sabemos. ¿Verdad? Su fe de Abraham es
justificada delante de nosotros. Entonces dijo, no extiendas tu
mano sobre el muchacho ni le hagas nada porque ya conozco
que temes a Dios por cuanto no me rehusase tu hijo tú único.
Entonces alzó a Abraham sus ojos y miró y aquí en sus espaldas
un carnero, a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal
por sus cuernos. Y fue a Abraham y tomó el carnero
y le ofreció en el holocausto, noten ahí la palabra, en lugar
de su hijo. Eso es la sustitución. En lugar
de su pueblo, que Él conoció y Él amó con amor eterno, en
lugar de ese pueblo Dios dio a Su Hijo, Él murió por el pecado
de Su pueblo. Al que no conoció pecado por
nosotros, Dios lo hizo pecado. Y Él vino a ser culpable delante
de la justicia divina. Él vino a llevar el pecado de
Su pueblo en su propio cuerpo, y la justicia divina cayó sobre
el sustituto. Lo tomó allá y lo degolló. Ese animal, ese sustituto, su
sangre fue derramada. Dios está mostrando allá que
hay un sustituto, Cristo Jesús. Dios no le permitió que Abraham
haga eso a su hijo, pero Dios sí hizo eso a su hijo. Allí Isaac
en ese momento representa al creyente. Las figuras así son. Las figuras muchas veces hay
que saber dónde terminan y comienza otro. Isaac era figura de Cristo
hasta el momento que Dios le dijo a Abraham, no lo mates. Pero cuando él tomó a Isaac y
lo bajó de allá y puso el carnero en lugar de Isaac, ahora Isaac
no representa a Cristo, Isaac representa al pueblo
en Cristo. Él representa a todos los que
estaban, de hecho Isaac murió en el carnero, en el cordero,
¿sí? Y nosotros morimos en Cristo. y dijo Abraham, en versículo
15, llamó el ángel, perdón, en versículo 14, y llamó
Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto, se
dice hoy, en el monte de Jehová será provisto. Es uno de los
nombres con que Dios se ha revelado a su pueblo, ¿verdad? Él provee,
Él provee. que va a proveer todo lo que
tú necesitas pecador mira al cordero que Dios ha proveído
crea en el Señor Jesucristo serás salvo. Que el Señor bendiga su
palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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