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Cody Groover

Consuelo para el creyente

Cody Groover • January, 21 2013 • Audio
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Cody Groover
Cody Groover • January, 21 2013
What does the Bible say about the comfort of believers?

The Bible emphasizes that God calls His people to comfort, as expressed in Isaiah 40:1-2, where God reassures His people of their forgiveness and redemption.

The concept of comfort for believers is fundamentally grounded in God's promises. In Isaiah 40:1-2, God instructs His ministers to 'comfort' His people, reminding them of their forgiven status and the end of their warfare. This call to comfort underscores the assurance that despite their sins and weaknesses, believers are wrapped in God's mercy and grace. God does not leave His people in despair but, instead, calls them to embrace joy and hope through His redemptive work in Christ. Thus, comfort is not just a mere emotional support but is deeply rooted in the eternal Word of God which remains unchanged, highlighting the eternal nature of His promises and the hope found in Jesus Christ.

Isaías 40:1-2

How do we know that God forgives our sins?

God's forgiveness is guaranteed through the sacrificial death of Jesus Christ, as He paid the penalty for all our sins, ensuring that there is no condemnation for those who are in Him.

The assurance of God's forgiveness is rooted in the sacrifice of Jesus Christ, who bore the sins of His people. Isaiah 40:2 speaks of the forgiveness received, which is a result of Christ's payment for sin on the cross, affirming that God does not remember the sins of His people as stated in Hebrews 10:17. This forgiveness encompasses all past, present, and future sins. Believers can rest assured that their transgressions have been fully dealt with by Christ's atoning work. The gospel message that proclaims our sins are forgiven provides profound comfort, as it assures believers that they stand justified before God, freed from the burden of sin and capable of living in righteousness by grace.

Isaías 40:2, Hebreos 10:17

Why is it important for Christians to find comfort in God?

Finding comfort in God is essential for Christians as it restores hope, strengthens faith, and reminds them of their identity and security in Christ amidst life's challenges.

For Christians, seeking comfort in God is vital, especially in a world fraught with trials and tribulations. This comfort serves to anchor their souls, providing strength and peace despite external circumstances. The assurance found in Isaiah 40 encourages believers to turn their eyes away from themselves and instead focus on the Lord Jesus, who is victorious over all. By recognizing that their identity is rooted in God's unchanging word and His promise of redemption, they can withstand the struggles of life with confidence. Furthermore, God's comfort is not just for the moment but is a continual source of strength that empowers believers to persevere and encourages them to share this hope with others. The community of believers also plays a crucial role as they are called to remind one another of this divine comfort.

Isaías 40:1-2, 1 Corintios 15:57

Sermon Transcript

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Pido que abran sus Biblias conmigo
en esta mañana Libro de Isaías, capítulo cuarenta. El Consuelo del Creyente. El Consuelo del Creyente. Dice
aquí en Isaías, capítulo cuarenta, ¡Consolaos, consolaos, pueblo
mío! dice vuestro Dios. Hablad al
corazón de Jerusalén, decidle a voces que su tiempo es ya cumplido,
que su pecado es perdonado, que doble ha recibido de la mano
de Jehová por todos sus pecados. Vos que claman el desierto, preparad
camino a Jehová. Enderezad calzada en la soledad
a nuestro Dios. Todo váyase alzado, y bájese
todo monte y collado. Y lo torcido se enderece, y lo
áspero se allane. Y se manifestará la gloria de
Jehová. Y toda carne juntamente la verán,
porque la boca de Jehová ha hablado. ¡Vos que decía, da voces! Y yo
respondí, ¿qué tengo que decir a voces? Toda carne es hierba,
y toda su gloria como flor del campo. La hierba se seca y la
flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella. Ciertamente
como hierba es el pueblo. Sécase la hierba y marchítese
la flor, mas la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.
Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion. Levanta fuertemente
tu voz, anunciadora de Jerusalén. Levántala, no temas. Di a las
ciudades de Judá ver aquí al Dios vuestro. Yo necesito consuelo. ¿Necesitas tu consuelo en esta
mañana? Hay tiempo de redarguir, hay
tiempo de corregir, hay tiempo de instruir, pero aquí el mandato
de Dios a sus ministros, el mandato de Dios a su pueblo, es ser consolados. ¡Consolaos, consolaos, pueblo
mío! Dios manda que seamos consolados. Hemos de vivir gozosos. Hemos
de vivir en este mundo gozosos. porque Dios ha hecho algo Dios
ha hecho algo por nosotros estamos conscientes de que somos pecadores
estamos conscientes estoy hablando de personas en un momento vamos
a definir a quien le esta hablando esta palabra de consuelo pero
esta diciendo ya pueblo mio el pueblo de Dios vamos a definir
quién es el pueblo de Dios, pero aquí el mandato es de ser consolados. El pueblo de Dios es un pueblo
que está consciente de sus flaquezas, es un pueblo consciente de sus
debilidades, consciente de su pecado, pero aun consciente de
todas estas cosas, nunca hemos, nunca recibimos y nunca vemos
en la Palabra de Dios palabra al pueblo de Dios que mire adentro,
que mire adentro buscando razón de esperanza. Nunca hemos de
mirar adentro y decir, bueno, yo tengo esperanza porque yo
hice mi profesión de fe. Yo tengo esperanza y tengo consuelo
porque yo soy fiel a los servicios. yo tengo esperanza y yo tengo
consuelo porque yo ya hice mi bautismo." Ninguna de estas cosas
es base de una esperanza firme y una esperanza segura. Ninguna
de estas cosas, y cualquiera que está recibiendo su consuelo
porque tiene alguna de estas cosas que mencioné, su esperanza
es una esperanza falsa, y no conoce al Señor. el pueblo de
Dios no tiene ninguna confianza en la carne. Consolaos, consolaos. Aquí está hablando, noten aquí, no es el pastor que da el consuelo,
no es la iglesia que da el consuelo, Saben, cuando alguien quiere
consolarme a mí acerca de un asunto, yo necesito saber que
esa persona primero ha vivido eso que yo estoy viviendo. ¿Verdad? Si quieres ser consolado por
alguna persona, más vale que esa persona pueda identificarse
contigo. Que sepa exactamente cuál es
tu situación. Porque no vale que una persona
diga, ese tu problema no vale, ese tu problema es un problema
pequeño. Tú no has vivido mi problema, no sabes si es pequeño,
¿verdad? Yo quiero saber que tú ya pasaste
por mi mismo problema, que ya te identificaste conmigo. Bueno,
Dios dice, consolados, y Dios en Cristo Jesús, Él se identificó
con nosotros. Él se identificó con Su pueblo.
Él fue probado en todo punto. Él sabe lo que es el pecado. Aunque Él no hizo pecado, aunque
Él no conoció pecado, Él fue hecho pecado. Y Dios dice, consolaos. Dios es el que está hablando.
Si tenemos nosotros oídos para oír, Dios es el que nos habla
en esta mañana y nos dice, Es decir, no andes con la cabeza
para abajo. En Cristo Jesús somos victoriosos. Somos victoriosos. Deja de mirar
adentro. Pon tus ojos nuevamente en el
Señor Jesucristo. ¿A quién está hablando? Consolaos. Y lo repite, consolaos. Pueblo mío. El pueblo de Dios
está hablando a todos aquellos y es mandato de Dios a su pueblo
y es mandato específico de los que predican la palabra, de los
que predican la palabra al pueblo de Dios. Hemos de predicar consuelo. Así como yo dije yo necesito
consuelo, yo sé que si tú estás aquí y crees en el Señor Jesucristo,
tú también necesitas consuelo. Y yo no estoy en un lugar donde
que yo no necesito consuelo, ustedes solo necesitan consuelo,
o viceversa. Todos necesitamos consuelo, y
es el mandato a sus pastores, a sus predicadores, a los maestros
que enseñen la Palabra de Dios, y a todos que son siervos de
Dios, de consolar el pueblo de Dios. La Palabra de Dios fue
escrita para consuelo. son buenas nuevas, ¿no es así?
el Evangelio de Cristo Jesús no te consuelan buenas nuevas
bueno, consolaos pueblo mío consolaos y dice aquí pueblo mío pueblo
mío no pueblo cualquiera no pueblo
alguno pueblo mío está hablando de aquellas personas que fueron
escogidos por Dios en la eternidad, fueron dados a su Hijo el Señor
Jesucristo. El Señor Jesucristo los llama
sus ovejas, sus ovejas, son suyas. Son pueblos no solamente escogidos
de Dios, son llamados, son llamados por el Espíritu Santo, llamados
desde la eternidad. y llamados en el tiempo en el
Evangelio por el Espíritu Santo, llamados a la fe en el Señor
Jesucristo. Oímos de la fe del Señor Jesucristo
y somos llamados a creer en el Señor Jesucristo. Y somos un
pueblo, este consuelo sale para el pueblo que es llamado y el
pueblo que es redimido. No hay consuelo para un pueblo
que no sea aquí la palabra es doble ha recibido de la mano
de Jehová por todos sus pecados, ha sido redimido. La palabra
aquí redimido está hablando de ser comprado, comprado por precio. Dios eres Suyo, no solamente
por creación, no solamente porque Dios te dio al Hijo y te dio
a ti al Hijo, sino eres suyo porque el Hijo te compró, y te
compró con Su sangre preciosa, y somos pueblo de Dios por fe. Dios nos ha dado la fe. Es don de Dios. La fe que tienes
es don de Dios. Bueno, entonces este consuelo
es para el pueblo de Dios. Es decir, no podemos estar dando
consuelo a personas que no creen a Dios. De estas cosas que mencioné,
escogido, llamado, redimido, estas cosas son cosas que Dios
hizo para su pueblo. Pero la única manera que nosotros
sabemos que una persona fue escogido fue llamado y fue redimido, es
si esa persona cree. Esa es la única manera que nosotros
sabemos, es la única manera que nosotros podemos saber si fuimos
escogidos de Dios, si fuimos redimidos por el Hijo, si fuimos
llamados por el Espíritu Santo, crees el Evangelio, crees el
testimonio de Dios acerca de Cristo Jesús, entonces eres pueblo
de Dios. Si crees a Dios. Esta fe que te has dado
no es de hombre. Por gracia sois salvos por medio
de la fe, y esto no de vosotros. Esta fe con la que crees a Dios
no es de vosotros, Dios te lo dio. Y esta fe que tienes es
evidencia de la elección de Dios, del llamado de Dios, y de la
redención en Cristo Jesús. Ahora, como he dicho, necesitamos
el consuelo porque aunque somos creyentes, salvos, estamos conscientes
entonces de nuestras debilidades. Saben, antes de que viniera la
vida, antes de que viniera la vida en Cristo Jesús, estábamos
inconscientes de nuestra depravedad. Estamos inconscientes de la maldad
que existía en nuestro corazón. Pero ahora, después de que se
nos dio vida, ahora vemos esta maldad. Y especialmente para
creyentes nuevos, muchas veces esto les espanta. Y tal vez hasta
les quita la paz, porque piensan, pues, no puedo ser creyente. Pero no es hasta que una persona
tiene vida que tiene sentimiento, ¿verdad? Por ejemplo, tú le puedes
agarrar una alfilera a una persona que está muerta y le puedes picar
todo el día y no le vas a hacer ningún daño, ¿verdad? No lo siente.
Pero deja que esa persona tenga vida y apenas pongas la aguja
va a decir, ¡ouch!, ¿verdad? ¡Ouch! Bueno, de la misma manera
cuando Dios da vida, la evidencia de esta vida entonces es que
comenzamos a ver que tan malos somos en verdad que tanta es nuestra depravedad
y no solamente necesitamos consuelo porque estamos conscientes de
eso sino que necesitamos consuelo porque el mundo no nos quiere el mundo no es amigo de Cristo
y tampoco es tu amigo No trates de ser amistad con el mundo,
que es amigo del mundo, es enemigo de Dios. Pero el mundo no es
tu amigo. Bueno, necesitamos consuelo entonces. Y dice aquí, versículo 2, habla,
por tanto dice, habla el corazón. Me gusta esta palabra. Habla
el corazón. Saben, podemos hablar al intelecto. Podemos hablar al intelecto,
es decir, podemos presentar la verdad en una manera fría. Pero esto no es... Cristo Jesús
no es una verdad fría. Es verdad. Y nadie lo puede torcer,
nadie lo puede negar. Pero el hecho de que el Señor
Jesucristo es el Señor, habla al corazón del pueblo de
Dios. ¿Verdad? El hecho de que Cristo es soberano habla al corazón del pueblo de
Dios. Que nada puede sacarte de la
mano del Señor Jesucristo. Habla al corazón del pueblo de
Dios, no al intelecto. Es decir, no se pide que se dé
una cátedra. necesitamos hablar al corazón
de Jerusalén. ¿Y qué hemos de decirle entonces?
Dice, Decidle a voces que su tiempo. Decidle a voces que su
tiempo es ya cumplido. Su tiempo, ¿qué significa que
su tiempo es ya cumplido? Bueno, hay una batalla, hay una
guerra, Esta batalla y éste ha sido cumplido. Ha sido vencido. La batalla ya está concluida. Estás todavía en esta batalla,
¿verdad? Pero si pudieras, como hacen
en... Conozco a un hermano que era
fanático del básquetbol. A algunos les gusta el deporte,
¿verdad? Era este hermano fanático del básquetbol. De tal manera
que si veía un partido de básquetbol el sábado en la noche y su equipo
perdía, lo alteraba tanto que casi ni podía ir al servicio
el domingo porque estaba muy alterado. No podía disfrutar
porque su partido, su equipo perdió. Pero, ¿sabe qué decía
este hermano? Él grababa ese partido, el juego,
lo grababa en su aparato. Y, sin que él sepa cuál era el
resultado, pero él avanzaba hasta el fin y veía, ah, mi equipo
ganó. Mi equipo ganó. Ah, entonces
todo va bien. Ahora se podría regresar al principio
y podría ver todo el partido y disfrutarlo completamente.
No importa que a mitad de tiempo estuvieran 30 puntos por debajo. No importa que el jugador, el
más goleador, lo hubieran expulsado. No importa que todo parezca de
cabeza y todo parezca malo. Ya sabe cuál es el resultado,
ya sabe cuál es el fin. Ganamos. saben que en Cristo
Jesús ganamos y si tú miras alrededor y ves todo
de cabeza ahora puedes disfrutarlo si miras al Señor Jesucristo
allá sobre el trono si miras al Señor Jesucristo
tu cabeza al que te amó y se entregó por ti ahí está ya sentado
sobre el trono y Él ganó la victoria Él ganó la victoria sobre todos
nuestros enemigos y si tú miras en tu vida y dices uff parece
que voy a perder parece que voy a perder el problema es que estás
mirando estás mirando aquí mira ya al final mira ya al Señor
Jesucristo vean lo que dice allá en 1 Corintios Primera Corintios, capítulo 15, versículo 55. Aquí está uno de
nuestros enemigos, la muerte. ¿Tienes temor de la muerte? Cada
uno de nosotros tiene sus planes, ¿verdad? Tenemos planes para
el día de mañana. Plan para esto, plan para lo
otro. y nos ponemos tal vez ansiosos pensando voy a morir no voy a
alcanzar mi plan bueno que importa que importa si ves el plan de
Dios que esta ya venciste crees que vas a ser derrotado si no
se cumple uno de tus planes siempre oramos Señor venga a tu reino
hagas tu voluntad quiero confesarles que cuando estaba esperando que
mis hijos se casaran estaba yo pensando quisiera ver que mis
hijos se casaran pero que tal si el señor venia antes no vino
verdad pero yo no hubiera visto que mis hijos se casen que importa
que importa el propósito de Dios siempre es cumplido su voluntad
siempre es hecha dice allá este enemigo es la muerte En el versículo
cincuenta y cinco dice, ¿Dónde está tu muerte, tu aguijón? ¿Dónde
está tu sepulcro, tu victoria? ¿Tienes temor a la muerte, al
sepulcro? Bueno, es algo que todos nosotros
vamos a pasar si el Señor no vuelve en los días de nuestra
peregrinación aquí en la tierra. Todos vamos a pasar por esto.
No hay ninguno que no haya pasado anteriormente nuestros ancestros. donde os sepulcro tu victoria,
ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del
pecado la ley. Mas gracias sean dadas a Dios
que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Así que, hermanos míos, amados, estad firmes y constantes creciendo
la obra del Señor sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no
es en vano. Cristo ganó la victoria sobre
nuestro enemigo la muerte. La paga del pecado es muerte. Está hablado de una muerte, por
el pecado entró la muerte en el mundo, entró la muerte espiritual,
y porque la muerte espiritual entró, entró la muerte física,
y si Dios no interviene o no hubiera intervenido, sería muerte
eterna. Pero Cristo Jesús quitó la Él
venció sobre la muerte en Su muerte. Cuando Él murió en la
cruz del Calvario, Él pagó el pecado de Su pueblo. Por tanto,
la muerte ya no tiene dominio sobre Su pueblo. Y un día vamos
a ser resucitados porque Él vive, nosotros también vivimos, y porque
Él está en la gloria con un cuerpo glorificado, también nosotros
estaremos allá con un cuerpo glorificado. todos nuestros enemigos
han sido enfrentados por nuestro capitán y han sido conquistados
y pronto estarán debajo de nuestros pies ahora están debajo de sus
pies pero un día nosotros nosotros vamos a poder poner nuestros
pies debajo sobre su cuello ¿dónde va a estar? el pecado entonces. Vean lo que dice Hebreos capítulo
10. Hebreos capítulo 10, versículo 17. Hablando de la
muerte del Señor Jesucristo y la paga del pecado, Dios dice, nunca
más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Nunca más me
acordaré. Dios no se acuerda del pecado
de Su pueblo. ¿Tú te acuerdas? Está siempre
en tu mente, ¿verdad? Tal vez algunas personas tienen
un pecado en particular que no se pueden olvidar de él. Pero
gracias sean dadas a Dios, Dios no tiene memoria de ello. ¿Por
qué? Porque la sangre del Señor Jesucristo ha quitado todo el
pecado de Su pueblo. Un día vamos a poner nuestro
pie sobre el yo, ¿verdad? El mismo yo. Es un enemigo nosotros
mismos. El pecado, nosotros mismos. Vean lo que dice Gálatas 2, 20.
Con Cristo estoy juntamente crucificado. Ya no vivo yo, mas vive Cristo
en mí. Lo que ahora vivo en la carne,
lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó
por mí, sí mismo por mí. hay mucho de yo todavía en mí,
mucho de yo. Un día esto va a ser, ya está. Él venció sobre Satanás en Juan
capítulo catorce, en Juan capítulo catorce. El Señor Jesucristo
venció sobre Satanás. El propósito de Satanás es tratar
de arrabatar a uno de las ovejas del Señor Jesucristo de su mano,
pero Él no puede hacerlo. El Señor Jesucristo ya venció
sobre Él en Juan 14, versículo 30, dice, Ya no hablaré ya mucho
con vosotros, porque viene el Príncipe de este mundo, y nada
tiene en mí. Nada tiene, no tiene nada en
Él. No tiene ninguna relación con Con nosotros, el tentador
siempre está, ¿verdad? Pero el Señor Jesucristo ya venció
sobre él. Ya venció en Juan capítulo 16,
versículo 1. Estamos convencidos de esto,
de juicio por cuanto el príncipe del mundo ha sido ya juzgado. Estamos conscientes de que Satanás
ha sido vencido. El mundo ha sido vencido. Y la
muerte misma. Cristo dijo, porque yo vivo,
vosotros también viviréis. Marta, yo soy la resurrección
y la vida. Yo soy. Nos dice aquí en nuestro
texto en Isaías capítulo 40, habla el corazón de Jerusalén.
Decirle que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado. Saben, la religión la religión
falsa del mundo comienza de esta manera dice bueno ya que estás
consciente de que eres pecador porque muchos llevan a la ley
y dicen ah ya desagradaste a Dios según su entendimiento pero la
ley está escrita en el corazón de todos los hombres nos dice
romanos y tan conscientes de que ya desobedecieron a Dios
y y la mente carnal y la religión del hombre presenta su mensaje
de esta manera bueno para que seas salvo tienes que
cumplir con requisitos 1, 2, 3, 4 tienes que cumplir con tienes
que comenzar a vivir correctamente tienes que dejar de hacer algunos
vicios Tienes que hacer tu profesión de fe. Tienes que asistir a la
iglesia. Tienes que hacer todas estas
cosas. Tienes que dejar de hacerlo malo y comenzar a hacerlo bueno.
Tienes que hacer eso. Y cuando llegues allá delante
de Dios, Dios te va a perdonar. Es mentira eso. Es mentira eso. El Evangelio de Dios comienza
con este mensaje, Tu pecado es perdonado. Ahora, este mensaje,
Tu pecado es perdonado, la gracia de Dios en Cristo Jesús, produce
un deseo de vivir y agradar a Dios. No da licencia no da licencia
a la persona que ha experimentado esta gracia no nos da licencia
a decir bueno ya que somos salvos por la gracia pues vamos a continuar
pecando para que la gracia abunde mas esa persona no conoce la
gracia de Dios la persona que quiera torcer
esta palabra la torce para su propia destrucción El pecado
del pueblo de Dios ha sido perdonado. Delante de Dios no tienes pecado.
No te rompe el corazón eso. El corazón duro, el corazón de
piedra que Dios te ha perdonado en Cristo Jesús todos tus pecados. Lo que la ley no podía hacer,
tu cumplimiento de la ley no podía hacer, nunca Dios lo hizo
en su Hijo. Tus pecados han sido personal. ¿Cuántos pecados? aquí hay lugar
para otro error no hay lugar pero el hombre lo
hace dice bueno y el ya perdonó todos tus pecados pasados pero
ahora es como si dicen bueno el señor Jesucristo es el buen
pastor que va en busca de la oveja y ya que encuentra la oveja
allá en el campo que está perdida le da la vuelta a la oveja la
punta hacia al redil y le dice bueno a ver si llegas Ya te apunté
en la dirección correcta, a ver si llegas. Eso no es lo que dice
el Señor Jesucristo. El buen pastor cuando haya esa
oveja, la levanta, la pone sobre sus hombros y la lleva a casa. La lleva a casa. ¿Cuántos de
tus pecados son perdonados? ¿Todos menos uno? ¿Qué tal la
incredulidad? ¿No éramos todos increyentes?
No éramos todos increyentes en un tiempo. Cristo murió por todos
tus pecados, aun tu incredulidad. Gracias sean dadas por el poder
de Dios para vencer sobre nuestra mente obstinada, nuestro corazón
obstinado, nuestra perversidad y nuestra incredulidad. Él domina
contra su pueblo con vara. la vara del Evangelio. Dice ya
en Salmos 110, Domina en medio de tus enemigos. Todos por naturaleza
fuimos enemigos, hablado de su pueblo, pero Él dominó aún sobre
nuestra incredulidad. Todos nuestros pecados han sido
perdonados. Pasados, presentes, y gloria
sea a Dios también nuestros futuros. No queremos pecar, pero sabemos,
confesamos que en nuestra carne no mora el bien. Mi única esperanza es que Cristo
murió por todos mis pecados. Si Él dejó uno, si Él dejó uno
y yo pagué por ese, no tengo precio para pagar por ese pecado. y la paga por ese un pecado sería
separación eterna de Dios, el infierno, justamente. Ese es el evangelio. Cristo murió
y pagó por todos los pecados de Su pueblo. ¿Crees a Dios? ¿Sabes? No solamente Él pagó
por todos nuestros pecados, Doble ha recibido de la mano de Jehová
por todos sus pecados. Doble ha recibido. ¿Saben? Dios requiere de nosotros no
solamente que no pequemos. Dios requiere de su pueblo no
solamente que no peque, sino que hagan justicia todos los
días de su vida. no solamente requiere que no
tengas pecado, eso es negativo, sino requiere de ti positiva
obediencia a Dios en todo. Y eso es lo que nos estancia
en la Sagra del Señor Jesucristo, en la persona y la obra del Señor
Jesucristo. Tenemos nosotros, Él nos ha dado,
no solamente el perdón del pecado, no solamente ha quitado nuestros
pecados, sino que nos ha dado la justicia del Señor Jesucristo. La obediencia del Señor Jesucristo,
aquí en este mundo como hombre, ¿quieres leer la vida del pueblo
de Dios? ¿Quieres leer la Biblia, la obediencia
del pueblo de Dios? Lee Mateo Marcos Lucas Juan.
lee la vida del Señor Jesucristo aquí en este mundo como hombre
esa es mi vida delante de Dios la justicia del Señor Jesucristo
es puesta a la cuenta imputada eso es doble no solamente si
pudiéramos tomar una escala pudiéramos decir que
aquí está el nivel cero muchos tienen que llegar a nivel cero,
nivel cero, donde no deben y tampoco tienen, tampoco dan. Si Cristo
solamente pagó por el pecado de su pueblo y te trajo a cero,
no te sirve de nada, porque no tienes obediencia. Pero no solamente
te trajo a cero, sino te llevó a la justicia de Dios. Al que
no conoció pecado por nosotros, lo hizo pecado para que nosotros
seamos hechos la justicia de quién? La justicia de Dios. ¿Dónde? En Cristo Jesús. Bueno, voy a tener que apurar. Vos que
claman el desierto, vos que claman el desierto, preparad camino
a Jehová, enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Aquí
está hablando de Juan el Bautista que fue enviado por Dios para predicar este mensaje, este
evangelio. Y esta voz que clama en el desierto,
recuerden el desierto es un lugar donde no hay agua, un lugar árido. Claman este mundo que es desierto. reclaman este mundo donde el
calor está. Preparad camino a Jehová, enderezad
calzada a nuestro Dios. Preparad camino. Él era el que
iba a venir delante del Mesías, Juan el Bautista. Vino delante
del Mesías para preparar a los hombres a que dejen sus pensamientos
preparar camino, deja tus pensamientos que tenias antes de que oyeras
el evangelio si tenias pensamientos y todo
hombre tiene pensamientos de como va a agradar a Dios viene
el mensaje de la palabra de Dios estas buenas nuevas y dice deja
todos tus pensamientos acerca de como vas a agradar a Dios
como vas a venir a Dios deja esas cosas eso es pura idolatría,
puro pensamiento, pura vanidad. Son contrarios a Dios, son contrarios
al Rey. Deja esos pensamientos y recibe
al que viene, el Señor Jesucristo. Y nos dice allá, todo valle sea
alzado, todo aquello que está bajo, todo aquello que está apocado,
todo aquel que sea humillado va a ser enaltecido. ¿verdad?
Digo el Señor. Todo aquel que tiene necesidad
de perdón de pecados va a ser enaltecido con el perdón de pecados. Pero toda aquella persona que
se cree justa y que no necesita un Salvador, esa persona va a
ser humillada. Bájese todo monte y collado.
Todo aquel que se cree justo en su propia estimación, esa
persona va a ser humillado. y lo torcido se endereza y lo
áspero se allane lo torcido y lo áspero es algo que no está muy
liso, está rugoso difícil de ver porque está rugoso si yo
tomo este papel y lo arrugo lo aplasto y luego lo trato, lo
abro no se puede ver las letras muy bien ¿verdad? no se puede
entender el mensaje con un papel que está arrugado. Pero si yo
tomo ese papel y lo plancho, ya se hace claro lo que está
en el mensaje, ¿verdad? Cuando el Señor Jesucristo vino
a este mundo, las profecías del Antiguo Testamento no eran tan claras, podríamos decir.
No eran tan claras. Pero cuando vino el Señor Jesucristo,
Él es la llave para entender todo lo que está escrito en el
Antiguo Testamento, porque todo habla de Él. Se hizo claro. Allá en Lucas capítulo 24, cuando
el Señor Jesucristo estaba hablando con estos discípulos que fueron
camino a Emmaus, estaban en camino a Emmaus, el Señor Jesucristo
apareció a estos discípulos. Es en Lucas, no sé qué dije,
pero es Lucas Lucas capítulo 24 Ellos estaban contándole lo que
había pasado algunos días anterior en Jerusalén, tres días antes
y dice versículo 24, y fueron algunos de nuestros al sepulcro
y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le
vieron Entonces Él les dijo, O insensatos y tardos de corazón
para creer todo lo que los profetas han dicho. No era necesario que
el Cristo padeciera estas cosas sin que entraran en Su gloria.
Y comenzando desde Moisés y siguiendo por todos los profetas, les declaraba
en todas las Escrituras lo que de Él decían. ¡Ah! Eso es lo que quiere decir esto.
se acuerdan cuando estaba leyendo el hombre eunuco allá en hechos
capítulo 8 como cordero fue llevado al matadero mudo no abrió su
boca el eunuco estaba leyendo, era un hombre estudiado era un
hombre que era un procédito de la religión judía pero el hizo
esta pregunta te ruego que me digas de quien habla el profeta
esto, ¿de sí mismo o de otro? Y vino Felipe y dijo, es Jesús
de Nazaret. Y le fue abierto el entendimiento. Ah, ya se hizo claro de quién
está hablando Isaías 53. Ya está claro. Lo aspero se hallare. Y nos dice allá, cuando esto
pase, cuando esto áspero se añade, cuando esto torcido se enderece,
dice, se manifestará la gloria de Jehová. La gloria de Jehová. La gloria de Jehová es revelado
en Cristo, es Cristo Jesús mismo, es la gloria de Dios. Vean lo que dice Hebreos capítulo
uno. Si Dios muestra su gloria, muestra al Señor Jesucristo. Hebreos capítulo 1, versículo
1 dice, Dios, habiendo hablado muchas veces de muchas maneras
en otro tiempo los padres por los profetas, en estos postreros
días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de
todo y por quien asimismo hizo el universo, el cual siendo el
resplandor de su gloria. Cristo Jesús es el resplandor
de la gloria de Dios. Nosotros vemos la gloria de Dios
en la paz de Cristo Jesús. ¿Cuándo? Cuando Dios manda. Cuando
Dios abre nuestro entendimiento, cuando nuestro áspero se allane
y esto torcido se Cuando el Evangelio viene siendo predicado, Cristo
Jesús y este Crucificado es exaltado, esto torcido y esto áspero se
endereza, y vemos la gloria de Dios. ¡Cómo Dios puede ser justo y
recibirme a mí como pecador! ¡Ah, ahí está mi consuelo! ¡Ahí
está mi consuelo! cómo Dios puede ser misericordioso
y justo. Él es Dios justo y Dios misericordioso. Y nos dice allá nuestro texto,
tengo que apurarme, se manifestará la gloria de Jehová. El Señor Jesucristo es Jehová
mismo. Es Jehová manifestado en la carne. No es un Dios. Él es Dios. Él es. No hay otro Dios. Se manifestará
la gloria de Jehová. Y toda carne, no solamente judíos,
toda carne la verá, juntamente la verá. mujeres de toda nación. Se ve
la gloria de Dios, la gloria de Jehová en la faz de Cristo
Jesús, porque la boca de Jehová ha hablado. Versículo 6 dice, ¿vos qué decía? Da voces y yo respondí. ¿Qué
tengo que decir a vos? ¿Cuál es mi mensaje que debo
decir? ¿Qué tengo que decir a voces?
Bueno, hay estas cosas que tenemos, vemos aquí en el mensaje de la
persona que predica el Evangelio. Primero, dice ya, ¿qué tengo que decir a voces?
Primero, que toda carne es hierba, y toda su gloria como la flor
del campo. Toda carne es hierba, y la gloria
del hombre como la flor del campo. Toda carne, hombre, mujer, judío,
gentil, educado o no educado, joven, viejo, toda carne es hierba. El hombre natural está marcado
para destrucción en la carne no mora el bien," dijo. Romanos
8. La mente carnal es enemistad
en contra de Dios. Es enemistad. En la carne nadie,
ningún hombre puede agradar a Dios. Y esto tiene que ser, esta es
la primera cosa que tiene que ser predicada en un mensaje que
va a dar consuelo a un pueblo, es primero darle el análisis
correcto de su condición. ¿Has oído de un doctor que esté
tratando a una persona para una cosa y luego tiene otra? No le hace bien. Lo empeora,
¿verdad? El doctor todo el tiempo está
tratando a esa persona para esta enfermedad y luego no tiene esa
enfermedad. le está dando toda la medicina
para curar esa enfermedad y no tiene esa enfermedad es otro
que lo está matando y en vez de mejorar empeora y todo tiempo
que el hombre no llega a conocer su condición delante de Dios
que en sí mismo no es nada y no puede hacer nada por sí mismo
se está engañando y está creyendo que todo lo que hace de alguna
manera lo mejora se está poniendo un huentos,
¿verdad?, para tratar lo que es incurable, el pecado. El hombre no puede. Lo que necesita
el hombre es nacer de nuevo, no es una regeneración, pero
no es una renovación. No necesita una renovación. Eso es lo que predica mucho en
la religión. Bueno, deja de hacer estos vicios.
Tienes Tienes malas costumbres, malas cosas. Deja de hacerlo.
Ya te vas a sentir mejor. Bueno, hay cosas que te sientes
mejor porque tu cuerpo está mal, ¿verdad? Pero no te hacen justo
delante de Dios. Pero no solamente toda carne
es hierba, pero aún lo mejor del hombre es vanidad, es pecado. No solamente sus obras malas,
sino también sus supuestas obras buenas. Isaías dijo, todas nuestras
justicias son delante de Dios como trapo de inmundicia. Trapo
de inmundicia. El hombre, el mejor hombre, el
hombre en su mejor estado es pura vanidad. Nada delante de
Dios. Bueno, este es el primer punto.
La hierba se acerca y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló
en ella. Ciertamente como hierba es el
pueblo, sé que se la hierba, marchita es la flor, pero la
palabra de Jehová permanece para siempre." Tu única esperanza,
ahora y por toda la eternidad, es la palabra que se está predicando.
Esta palabra no puede fallar. No solamente es bueno para este
día, en enero de 2013, es la Palabra Eterna. Es la Palabra
en la eternidad antes de la creación, la Palabra en la eternidad después
de que esta creación sea terminada. La Palabra de Jehová permanece
para siempre. Ahí está tu esperanza. Cree la Palabra de Dios. Cree a Dios. permanece para siempre. La palabra de Dios es firme,
no puede ser quebrantada. Dios ha prometido. Todo el que
está trabajado y cargado, venid a mí y yo os haré descansar.
Esas no son palabras de un mensajero, esas palabras del Hijo de Dios
mismo, el que es verdad. Toda Su palabra es verdad. Y luego nos dice aquí a nosotros,
la anunciadora del Evangelio ha de ser predicado por la Iglesia
del Señor Jesucristo. Súbete sobre un monte alto anunciadora
del Señor, Iglesia del Señor Jesucristo. Súbete sobre un monte
alto. No encubras este mensaje. Súbete
sobre un monte alto para que tu voz lleve. Levanta fuertemente
tu voz. No dejes este mensaje al oído. Háblelo claramente. Anúncialo. Levanta, no temas. Di a las ciudades de Judá al
pueblo de Dios. Tú no sabes quiénes son, pero
habla. Ved aquí al Dios vuestro. Mira, es lo que dijo Juan el
Bautista aquel día. He aquí el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Ahí está, míralo allá. Mira al
Señor Jesucristo, el que vino en el cumplimiento del tiempo,
al que Dios Padre envió. Míralo allá obedeciendo a Dios
su Padre, agradando a Dios su Padre en todo. Míralo allá obedeciendo
a Dios su Padre en dar su vida en rescate. Míralo allá victorioso
sobre todo tus enemigos. Míralo allá en la gloria, sentado
sobre el trono. Ahí está el Dios vuestro. Ahí
está consuelo. Ahí está el consuelo. ¡Consolaos, consolaos, pueblo
mío! Bueno, eso es mi consuelo. Que
el Señor bendiga Su Palabra y que este sea todo nuestro consuelo.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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