Bootstrap
Cody Groover

Se acordó Dios de Noé

Cody Groover September, 2 2012 Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover September, 2 2012
What does the Bible say about God's memory?

The Bible teaches that God's memory is perfect and His remembrance signifies His grace and mercy towards His people.

In the Bible, particularly in Genesis 8:1, it states, 'And God remembered Noah.' This does not imply forgetfulness on God's part; rather, it indicates His faithfulness and the fulfillment of His covenant promises. God's memory is intimately connected with His mercy and grace. When He remembers, it is to show compassion, especially towards those like Noah, who relied on His promises. His remembrance reassures believers of the assurance of their salvation, as seen in Psalm 25:7, where the psalmist pleads for God's mercy to be remembered amidst human failings.

Genesis 8:1, Psalm 25:7

Why is God's mercy important for Christians?

God’s mercy is essential for Christians as it signifies His willingness to forgive sins and grant salvation to the undeserving.

The importance of God's mercy for Christians underscores the core of the gospel message. It is through God's mercy that individuals can find redemption and forgiveness for their sins. The Bible makes it clear that grace and mercy are for the guilty, not for the righteous. Habakkuk 3 emphasizes the cry for mercy in the face of judgment, and Romans 8:30 speaks to the same mercy found in the predestined plan of God. This mercy reassures believers that despite their sins, they are loved and accepted in Christ. God's unchanging nature and everlasting mercy provide comfort and hope to Christians, affirming that His love and grace extend beyond their failings.

Habakkuk 3, Romans 8:30, Psalm 25:7

How do we know God chose us for salvation?

We know God chose us for salvation through His eternal covenant and the assurance of His promises in Scripture.

The foundation of knowing we are chosen for salvation lies in the doctrine of election outlined in Ephesians 1:4-5, which states that God chose us in Christ before the foundation of the world. This illustrates that salvation is not based on our actions but is rooted in God's sovereign will and love for His elect. As demonstrated in Genesis, God remembered Noah and established a covenant with him, symbolizing that those who are chosen are guarded and known by God eternally. Furthermore, Romans 8 teaches that those He predestined, He also called and justified, reinforcing that our assurance of salvation comes from God's unchanging purpose towards His chosen people.

Ephesians 1:4-5, Romans 8:30

Why does God remember His people?

God remembers His people to fulfill His covenant promises and show them mercy and grace.

God's remembrance of His people signifies His active engagement and commitment to fulfill the promises He made to them. As seen in passages like Genesis 6:17 and the recollection of Abraham, Isaac, and Israel in Exodus 32, His memory is purposeful and delivered through acts of mercy. God remembers those He has chosen to save, like Noah, not by reason of their worth, but in accordance with His steadfast love and everlasting covenant. This theme of divine remembrance resonates throughout Scripture, assuring believers that they are never forgotten but are always within God's gracious observation and His plan of redemption.

Genesis 6:17, Exodus 32:13, Romans 8:30

How does God’s eternal love reassure us?

God’s eternal love reassures us of our salvation and His unchanging nature toward His people.

The assurance that stems from God’s eternal love is a fundamental aspect of the Christian faith. According to Jeremiah 31:3, God declares, 'I have loved you with an everlasting love.' This highlights the unconditional and perpetual nature of His affection towards His chosen people. Romans 8 provides a powerful affirmation that nothing can separate the elect from the love of Christ, showcasing the security believers have in their relationship with God. Consequently, this assurance empowers Christians to live confidently, knowing that God's eternal commitment reflects His desire for their ultimate good and salvation.

Jeremiah 31:3, Romans 8:38-39

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Pido que abran sus Biblias al
libro de Génesis. Génesis capítulo ocho. El texto de esta mañana es la
primera parte del versículo 1, donde nos dice, Y se acordó Dios
de noé. Se acordó Dios de noé. La memoria de Dios. La memoria
de Dios. Acabamos de leer allá en Apocalipsis,
capítulo 18, que el Dios, el Juez justo de todo el se acuerda
de la maldad de los hombres. ¿Qué día será ese día cuando
Dios traiga a memoria delante de todos los hombres sus pecados,
sus iniquidades, sus rebeliones en contra El salvista dice, si tú me traes a cuenta delante
de ti, ¿quién, Señor, podrá estar en pie? ¿Quién podrá estar en
pie? ¿Quién va a poder responder a
Dios, palabra una, si Dios trae a cuenta un pecado? Un solo pecado fue suficiente
para enviar toda esta primera creación, la creación de este
mundo, a la perdición. Un solo pecado,
por el pecado de un hombre, entró la muerte a todos los hombres,
y todos los hombres han muerto. Un solo pecado. ¿Qué serás si
Dios trae a memoria tus pecados delante de ti? Gracias sean dadas a Dios, que
Dios se revela a Sí mismo como Dios que se deleita en mostrar
misericordia. Recuerden, la misericordia es
para culpables. Misericordia es para culpables,
no para gente justa, para pecadores. En Habacuc, capítulo tres, Esta
es la oración del profeta Habacuc, y también mi oración. Oración
del profeta Habacuc sobresignó, Oh Jehová, he oído tu palabra
y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio
de los tiempos. En medio de los tiempos hazla
conocer. ¡Aviva tu obra desde la eternidad! ¡Aviva tu obra en el tiempo de
mi vida! ¡Aviva tu obra en el tiempo en
que todavía yo tenga aliento en mi nariz! En medio de mi tiempo, en medio
de los tiempos hazme conocer tu obra. Hazme conocer lo que
tú haces. y en la ira, acuérdate. Acuérdate de misericordia. Acuérdate de mostrar misericordia. Bueno, aquí en capítulo ocho,
versículo uno de Génesis, nos dicen, se acordó Dios de Noé. No que Dios haya olvidado a Noé. Pero habla a manera de los hombres. ¿Pero qué significa para Noé,
o qué significaba para Noé que Dios se acordara de él. ¿Qué significa para ti que has
creído? Estoy hablando de personas que
han creído en el Señor Jesucristo. ¿Qué tal las personas que no
han creído en el Señor Jesucristo pero que son aquellos que Dios
amó? Que Dios se acuerde de ti. ¿Qué
significó para Noé que Dios se acordara de él? ¿Tú qué has creído
el testimonio de Dios acerca de Su Hijo, el Señor Jesucristo?"
Bueno, había dos malhechores que fueron crucificados allá
junto con el Señor Jesucristo, y uno de ellos sabía qué significaba
que el Señor se acuerde de él. Él dijo, Señor, acuérdate de
mí cuando vengas en Tu reino. ¿Qué significaba que el Señor
se acordara de él? la salvación de tu alma. ¿Qué puede ofrecer el hombre? ¿Qué aprovechará el hombre si
gana todo el mundo y pierde su alma? Lo más precioso que tienes
es tu alma eterna. ¿Qué significa que Dios
se acuerde de ti? La salvación de tu alma eterna. Acuérdate de mí cuando vengas
en tu reino y el Señor Jesucristo le dijo, de cierto, de cierto
te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso. Bueno, lo que
significa es nuestra salvación. Vean lo que dice Salmo 25. Salmo
25, versículo 7. de los pecados de mi juventud
y de mis rebeliones no te acuerdes. Conforme a tu misericordia, acuérdate
de mí. Conforme a tu misericordia, acuérdate
de mí. Por tu bondad, oh Jehová. Acuérdate de mí por tu bondad. Cuando pienses en mí, piensa
en tu misericordia. Piensa en tu Hijo el Señor Jesucristo
por quien tienes misericordia. Piensa. Bueno, uno sólo puede
acordarse de alguien que antes ha conocido, ¿verdad? Está claro eso. Sólo puedes recordar
algo que sabías antes. De otra manera, no puedes acordar. Dios se acordó de Noé, al que antes conoció, como dice
en Romanos capítulo 8, a los que antes conoció en la elección
divina. Cuando Dios el Padre le dio a
su Hijo ese pueblo, Él los conoció. Él los ha amado con amor eterno.
Y su pueblo que Él ha amado con amor eterno, Él los va a salvar. Ninguno de su pueblo se perderá. El amor de Dios, Dios, personas
hablan mal de Dios, y en religión especialmente hablan de que Dios
ama a todo el mundo. Dicen, sonríe, Dios te ama y
yo te amo. Eso no es verdad. Eso no es verdad. No es lo que dice Dios en Su
palabra. claramente dice de Esaú aborrecí a Jacob amé más a Esaú
aborrecí y no significa eso lo amé menos significa lo aborrecí
ni siquiera lo tomé en cuenta lo aborrecí Dios, el amor de Dios
está en su Hijo el Padre ama al Hijo y todas las cosas ha
entregado y si tú estás en el Hijo En Cristo Jesús, en la elección
divina, antes de la fundación del mundo, Él te ha amado a ti
con amor eterno. Gracias sean dadas a Dios que
con amor eterno, que no cambia. Dios no cambia. Su amor no cambia. Y si tú amas al Señor, si tú,
por la gracia de Dios, mediante la predicación de la Palabra,
Dios ilumina en tu corazón, y tú amas al Señor Jesucristo, la
razón por lo que la amas es porque Él primero te amó a ti. y ha
derramado su amor en tu corazón de tal manera que lo ames. Porque
el mundo no lo ama, el mundo lo aborrece. Pero solamente se
puede acordar uno de alguien que ha conocido anteriormente.
Dios se ha acordado de su pueblo en la elección divina. Noten
allá en Génesis 6, 17. Hénesis 6, versículo 17. Aquí yo traigo un diluvio de
agua sobre la tierra para destruir toda carne que hay, espíritu
de vida debajo del cielo. Todo lo que hay en la tierra
morirá, mas estableceré mi pacto contigo y entrarás tú en el arca
tus hijos y tu mujer y las mujeres de tu hijo contigo. y de todo
lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en la
arca para que tengan vida contigo, macho y hembra serán. Yo hago
pacto, dice Dios, para que vivas. El pacto eterno de la gracia
es para vida. Es para vida. Dios escogió a
su pueblo para darles vida. Para que tengan vida en Cristo
Jesús. Es para vida. es el pacto eterno
de la gracia en éxodo capítulo treinta y dos nos dice la palabra
de Dios en éxodo treinta y dos versículo siete entonces Jehová dijo a Moisés
esto es cuando Dios le dio las tablas de los mandamientos a Moisés y Moisés bajaba del monte
y vio toda la idolatría del pueblo de Israel y lo que Dios le dijo
en aquel entonces entonces Jehová dijo a Moisés anda desciende
porque tu pueblo que sacase la tierra a Egipto se ha corrompido
pronto se han apartado del camino que yo les mandé y se han hecho
un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido
sacrificios, y han dicho, Israel, éstos son tus dioses, que te
sacaron de la tierra de Egipto. Dijo Masiobá a Moisés, yo he
visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora pues, déjame que se encienda
mi ira en ellos, y los consuman, y de ti Yo haré una nación grande. Oigan lo que dice Moisés. Entonces
Moisés oró en la presencia de Jehová su Dios y dijo, oh Jehová,
¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste
de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? ¿Por
qué han de hablar los egipcios diciendo, para mal los sacó,
para matarlos en los montes y para arraerlos sobre la paz de la
tierra? Vuélvete del ardor de tu ira
y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. Acuérdate de Abraham,
de Isaac y de Israel, tus siervos, a los cuales juraste por ti mismo,
y les has dicho, Yo multiplicaré vuestra descendencia como las
estrellas del cielo, y daré de vuestra descendencia toda esta
tierra que he hablado, y la tomarán por herencia para siempre. Acuérdate,
acuérdate que tú juraste, acuérdate de tu promesa, acuérdate de tu
pacto. Cuando el pueblo de Dios en Adán
caímos, todos merecemos la muerte, pero Dios se acordó de su pacto
eterno en Cristo Jesús. Antes de que hubiera un pecador,
ya había un Salvador. el Señor Jesucristo que Dios
enviaría en su tiempo para redimir a su pueblo, salvar a su pueblo
de sus pecados. Tienes aquí el capítulo 16, este
pacto eterno de la gracia. Es aquí el capítulo 16, versículo
59. Pero más, ha dicho Jehová el Señor,
haré yo contigo como te hiciste que menospreciaste el juramento
para invalidar mi pacto, haré yo eso contigo. En otras palabras,
tú te volviste atrás, tú me dejaste a mí, haré yo eso a ti, haré
yo eso a ti, gracias sean dadas a Dios que Él no puede negarse
así mismo, y nosotros somos infieles, Él no puede negarse así mismo. Si eres uno de los suyos, ni
aun tu propia maldad puede quitarte de las manos de Él. Él sabe cómo
corregirte. Él sabe cómo traerte a Él. Haré yo eso contigo. Es lo que
merecemos. Así como nosotros hemos dejado
a Dios, que Dios nos deje también a nosotros. Antes yo tendré memoria de mi
pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré
contigo un pacto sin piedad. Gracias sea de Dios, las promesas
de Dios son firmes, ¿verdad? Todas son sí y amén porque están
en Cristo Jesús. no están basados en tu obediencia,
tu decisión, tu sinceridad sino en la obediencia del Señor Jesucristo el Salmo capítulo 136 Salmo capítulo 136 esos son sólo pocos versículos la
Biblia está llena de este pacto, pacto eterno de la gracia, Salmo
136, alabada Jehová porque Él es bueno, porque para siempre
es su misericordia, es eterno, antes de la fundación del mundo,
es de eternidad, para siempre es su misericordia, brinquen
allá al versículo 23, Él es que el que en nuestro abatimiento
se acordó de nosotros, porque para siempre es su misericordia. Se acordó de nosotros. Así como
se acordó de Noé, Él se acordó de nosotros, Su pueblo. Se acordó
Dios de Noé. ¿De qué se acordó Dios de Noé? Vean lo que dice Salmo 25. Salmo
25. Dios no puso en las manos del
hombre su salvación, ni siquiera puso Dios en las manos de Adán,
el perfecto hombre, su salvación. Salmo 25, versículo 6. Acuérdate, oh Jehová, de tus
piedades y de tus misericordias perpetuas. Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y tus misericordias
que son perpetuas. Ese no es el versículo que quería
yo contar. Salmo 103, Salmo 103, 14. Estamos considerando qué es lo
que significa que Dios se acordó de Noé. Primero, se acordó de
su pacto, su promesa, su propósito que Él hizo consigo mismo, de
salvar a Noé. Noé halló gracia, nos dice la
Palabra de Dios ante los ojos de Jehová, y sabemos que esta
gracia le fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de
los siglos. osea que Dios no esta en el tiempo
mirando y ve a una persona y considera a una persona y luego dice bueno
consideré a esta persona y voy a tener gracia por mi consideración
a esa persona eso es obras si Dios mira en ti algo bueno
y basado en eso que el ve te da la gracia, esa gracia ya no
es gracia es obras La gracia fue dada en Cristo Jesús antes
de los tiempos de los tíos. En Salmos 113, versículo... 103, perdón, 103. Se ve que necesito
lentes. 103, versículo 14. ¿Qué se acordó
Dios de Noé? ¿Qué se acuerda Dios de nosotros?
Dice, Él conoce nuestra condición, Él se acuerda que somos polvo. Él se acuerda, Él conoce que
somos polvo. Se acuerda que somos polvo. Somos
criaturas. Nos dice la Palabra de Dios que
Dios encuentra no se como decirlo no me acuerdo
el texto pero a sus santos es decir a sus santos ángeles no
confían ni en sus santos ángeles Dios no puede poner confianza
ni en sus santos ángeles estoy hablando de los ángeles que no
han caído Dios no puede poner confianza ni en sus santos ángeles
Dios solamente ha puesto su confianza en si mismo en el Señor Jesucristo
en su Hijo Él no pone confianza en el hombre santo, que es polvo.
Él se acuerda que somos polvo, en Salmos 38. Versículo 38 dice, Pero él, misericordioso,
perdonaba la maldad, y no los destruía, y apartó muchas veces
su ira, y no despertó todo su enojo. se acordó que eran carne. Lo que es de la carne, carne
es. No puedes agradar a Dios en la
carne. No podemos agradar a Dios en
la carne. Lo único que agrada a Dios es aquello que Dios ha
proveído. La única manera que nosotros
podemos agradar a Dios es en espíritu, y esto Él lo da. Espíritu. Lo que es nacido de la carne,
carne es. Se acordó que eran carne, soplo, que va y no vuelve. ¿Qué es el hombre? Vanidad. Es
un soplo. Se acordó Dios de Noé que era soplo, que era carne.
No puede poner su confianza en uno que es tan débil. No tiene poder para ni siquiera
mantener su propia vida en su cuerpo. en Job, capítulo 7, versículo
7, dice, acuerde mi vida que es un soplo y que mis ojos no
volverán a ver el bien. Job 14, Job 14, capítulo 14,
versículo 1. El hombre, nacido de mujer, corto
de días y hastiado de sinsabores, sale como una flor y es cortado,
y oye como la sombra y no permanece. Sobre éste, abre tus ojos y me
traes a juicio contigo." ¿Quién hará limpio lo inmundo? ¿Quién
puede, qué hombre puede hacer que sea limpio? Es inmundo. Puede hacer, el hombre que es
inmundo puede hacer que sea limpio. ¿Puede el hombre hacerse limpio
delante de Dios? Nadie, dice la palabra de Dios. Por las obras
de la ley ninguno será justificado delante de él. las obras, la
ley es lo que testifica que somos pecadores. Job, versículo trece de ese mismo,
capítulo catorce, Job catorce, trece. Oh, quien me diera que
escondieses en el Seol, y que me encubrieses hasta que pasigue
tu ira, y que me pusieses plazo, y de mí te acordaras. Oh, quien diera que Dios se acordara
de mí. si Dios se acuerda de ti, si
Dios se acuerda de mí. Bueno, hay algo de lo cual Dios
no se acuerda de Su pueblo. En 2 Corintios, Dios no se acuerda, en 2 Corintios capítulo 5, Dios se acuerda de Noé en la
eternidad, se acordó de Dios de Noé en la eternidad en el
pacto eterno que Él hizo se acuerda que somos polvo no pone su confianza
en el hombre su confianza está en el Señor Jesucristo versículo 17 dice de modo que
si alguno está en Cristo recuerden dónde estaba Noé estaba en el
arca, ¿verdad? No estaba en el arca. Según está
en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron, y aquí
todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios,
quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio a
nosotros, la iglesia, el ministerio de la reconciliación. Que Dios
estaba en Cristo. Dios estaba en reconciliando
al mundo consigo mismo. No puso su confianza en el hombre,
se lo puso en sí mismo, en su Hijo, el Eterno Hijo de Dios. Reconciliando al mundo consigo
mismo, no tomándoles a los hombres en cuenta sus pecados, es decir,
no se acordó de sus pecados en ellos. No tomándoles, se acordó
de sus pecados en su Hijo. no tomándolos en cuenta los hombres
sus pecados, se los tomó en cuenta a su Hijo, cuando Él fue hecho pecado por
nosotros. No tomándolos en cuenta los hombres
sus pecados, y nos encargó nosotros la palabra de reconciliación,
así que somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios
rogase por medio de nosotros, os rogamos en nombre de Cristo,
reconciliaos con Dios. porque al que no conoció pecado
por nosotros, lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos
justicia de Dios en él. Por esta obra que ha hecho el
Señor Jesucristo, el eterno Hijo de Dios, cuando Él vino aquí
al mundo, y como hombre Él estableció la rectitud, la justicia, la
justicia que, la única justicia que existe, la única justicia
que agrada a Dios, la única obediencia, la obediencia del Señor Jesucristo.
Si tú crees a Dios, tu confianza está puesta en el Señor Jesucristo. Para esa obediencia es puesta
a ti. respuesta a todos los que creen
en él en Hebreos capítulo 10 nos dice versículo 17 está citando
Jeremías pero Hebreos 10 17 dice vamos a ver versículo 15 nos
atestigo lo mismo el Espíritu Santo porque después de haber
dicho este es el pacto que haré con ellos después de aquellos
días dice el Señor pondré mis leyes en su corazón y en sus
mentes las escribiré y añade, nunca más me acordaré de sus
pecados y transgresiones." Dios no se acuerda del pecado
de Su cuerpo, porque no está. Así es el poder de Dios. Así es el poder. No es como si
Dios estuviera pretendiendo que no eres pecador. No es que Dios
está pretendiendo que su pueblo no tiene pecado. Vamos a poner
el pecado aquí debajo y no lo vamos a ver. No. La sangre del Señor Jesucristo
quita, quitó el pecado. Lo alejó tan lejos como el este
es del oeste. Llamará su nombre Jesús porque
Él salvará a su pueblo de sus pecados. Él quita el pecado de
su pueblo. nunca más me acordaré de sus
pecados." ¡Qué libertad, verdad! ¡Qué libertad para entrar en
la presencia de Dios, santificado, justificado, redimido, y adorar
a Dios y llamarle Padre, sabiendo que somos aceptos, personas aceptadas
en el libertad, tenemos libertad para entrar en el lugar santísimo
solamente el sumo sacerdote podía entrar, eso era figura antes
de la venida del Señor Jesucristo, antes de que fuera establecida
justicia antes de que él pagara la deuda que su pueblo debía
había esa figura en el Antiguo Testamento y solamente el sumo
sacerdote podía entrar una vez al año y no sin sangre la sangre
del Cordero que tenía que ser ofrecida para rociar sobre el
propiciatorio la sangre. Pero ahora después que el Señor
Jesucristo, cuando Él murió en la cruz del Calvario, ¿se acuerdan
qué pasó con el velo en el templo? El velo en el templo fue rasgado
de arriba a abajo, no de abajo a arriba, de arriba a abajo,
Dios mostrando Primero, que no había nada en ese, en lo terrenal. No había nada allá adentro, ya
se lo habían llevado. Segundo, o primero, podríamos
decir primero, que tenemos libertad nosotros para entrar, ha sido
abierta la entrada al lugar santísimo, no aquí en la tierra, allá en
el cielo, por el cuerpo del Señor Jesucristo. Tenemos entrada. se acordó Dios de Noé. Tenemos
entrada, tenemos libertad para servir a Dios. Bueno, tal vez habría parecido
Noé que Dios se había olvidado de él. Él había pasado como no
había oído nada de Dios por cinco meses. Ahí estaba ya en el arca.
Tal vez le había parecido a Noé. Ya se olvidó Dios de mí. Ya se
olvidó Dios de mí. Seguro ya había pasado más tiempo
en el arte de lo que había pensado. Nunca había llovido. No sabía
cuánto tiempo iba a estar sobre el agua. Nunca había experimentado
eso. ¿Será que Dios se ha olvidado
de mí? Pero no. Dios se acuerda. ¿Y qué tal tú
y yo? ¿Estamos en Cristo Jesús? Se
acuerda Dios de nosotros, hoy. No se acordó Dios simplemente
de nosotros en Cristo Jesús en la eternidad, no se acordó Dios
simplemente de nosotros en quien vio a su Hijo al mundo, se acuerda
de nosotros hoy, en este momento. Y no importa cuál sea la prueba,
la dificultad, imagínese, ahí estaba, estaba todo cerrado, Había provisión allá adentro,
pero no era su... Él había sido prometido que iba
a ser librado a una tierra nueva. Iba a salir a una tierra nueva,
cielo nuevo, tierra nueva. Ahí estaba en el arca. Pero Dios
acordó de él. Él se acuerda de cada una de
sus ovejas. Él se acuerda de cada uno de
nosotros en todo momento. te hoy. Él ha hecho provisión
para ti. No se ha olvidado de ti. Sabe la palabra de Dios nos dice
a nosotros, acuérdate de Jehová en los días de tu juventud. Acuérdate
de tu Hacedor, dice Ecclesiastes capítulo doce, en los días de
tu juventud. Acuérdate Bueno, otra cosa que se acordó
Dios es que mi tiempo es corto. Se acuerda de su pueblo en que
está en Cristo Jesús y se acuerda que su tiempo es corto. Nuestro tiempo aquí en el mundo
es corto. Somos como el viento que pasa,
somos un soplo. Salmo 89 ¿Será que con todas las multitudes,
todos los millones de habitantes que están en el mundo, será que
uno se escape del Señor, de los suyos? No, aunque nuestro tiempo
es corto. Acuérdate que mi tiempo es corto. En Salmo 89, versículo 46, nos
dicen Dice aquí el salmista, ¿hasta
cuándo, oh Jehová? ¿Hasta cuándo? Tal vez estés
aquí y nunca has venido al Señor Jesucristo. Tal vez no tienes
la paz, consuelo. Tal vez estás en pruebas, en
dificultades, y tal vez dirás, ¿hasta cuándo, oh Señor? ¿Hasta
cuándo? ¿Hasta cuándo, oh Jehová, te
esconderás para siempre? esconderás de mí a tu Hijo para
siempre. Si Él se esconde, no lo vas a
encontrar. Si Dios se esconde, no lo vas
a encontrar. La única razón por la cual tú
crees en el Señor Jesucristo es porque se te reveló. Y algunas veces por nuestro pecado
y nuestra rebelión se aparta de nosotros ese gozo, ese consuelo
por nuestro pecado y tal vez pensamos, ¿hasta cuándo? ¿Cuándo
voy a estar? ¿Hasta cuándo voy a estar así?
Señor, si Tú no me rescatas, si Él no nos guarda y nos sigue
guardando y sigue protegiendo, vamos a irnos. Mi pie ya está
listo para resbalarse. ¿Hasta cuándo, Jehová, te esconderás
para siempre? Arderá tu ira como el fuego,
recuerda cuan breve es mi tiempo. ¿Por qué habrás creado en vano
a todo hijo de hombre? Recuerda que tan breve es mi
tiempo. No va a dejar a su pueblo tampoco en rebelión. ¿Se acuerdan de David? David,
el rey. hay muchos ejemplos pero este
viene a mi mente ahora David el rey y esto es también en cada
uno de su cuerpo cada uno de nosotros David pecó contra Dios
y él mató al esposo de Bethsabé él pensó nada se sabe de esto
pero Dios reprendió a David él corrigió a David lo trajo otra
vez a sí mismo Todo aquel que Él recibe como Hijo, Él lo correge.
Y no va a permitir que se siga yendo, se siga yendo. Él va a
traerlo a Sí mismo. Acuérdate que mi tiempo es corto.
Mi tiempo es corto aquí en la tierra. Saulo de Tarso había
vivido más de la mitad de su vida. en rebelión en contra de
Dios. Sí, todo lo que él estaba haciendo
hasta ese punto pensaba que estaba sirviendo a Dios. Persiguiendo
a la iglesia, odiando al Señor Jesucristo y todo el tiempo pensando
que Dios, que Dios le estaba haciendo favor a Dios. En el
nombre de Dios lo estaba haciendo. Son cortos mis días. Son cortos
mis días. Si Dios permite, Dios va a salvar
a su pueblo aquí en la tierra. De la manera que sale un hombre
de este mundo, de esa manera va a ser para siempre. El que es justo, sea justo todavía. El que sea sucio, sea sucio todavía. De la manera que sale un hombre
de este mundo, así es para toda la eternidad. Dios va a salvar
a su pueblo en esta vida, en este mundo. Y no va a permitir,
o sea, eso de que después se va a ver, no. Aquí en la tierra. Mi tiempo es corto. Pero Dios
se manifestó a él. Dios se manifestó a Saulo del
Tarso. ¿Cuándo fue eso? Saulo lo pone
de esta manera. El apóstol Pablo dijo cuando
agradó a Dios. ¿Cuándo agradó a Dios? ¿Qué importa? ¿En realidad qué importa? ¿Es para la gloria de Dios? No
lo entiendo. Pero gloria sea a Dios, Él va a recibir honra
y gloria en todas las cosas. Aún en los días de mi rebelión.
De alguna manera Él lo vuelve para bien. El ejemplo más grande
de esto que tengo es la maldad más grande que se ha cometido
aquí en el mundo, es la crucifixión de su hijo el Señor Jesucristo. Y él tomó esta maldad y lo hizo
para bien. Cuando agradó a Dios, ¿qué tal
el malhechor que murió allá junto al Señor Jesucristo? Toda su
vida. Toda su vida. en rebelión en
contra del Señor Jesucristo, en contra de Dios. Pero Dios
se acordó de él. ¡Qué tan corto era su tiempo!
Dijo, hoy estarás conmigo en el paraíso. Los brazos de Dios
no están cortos como para no poder salvar. Él puede salvar. Se acordó Dios de Noé. Bueno,
¿qué tal las personas que por razón de debilidad de esta carne
¿No se acuerdan? ¿Qué tal si yo no me acuerdo
del Señor? ¿Qué tal si yo no me acuerdo? Hay personas que
no recuerdan ni su propio nombre. ¿Qué tal si yo no me acuerdo
de Dios? ¿Seré perdido? Se acordó Dios
de Noé. Si Dios se acuerda. Ve lo que
dice Isaías capítulo cuarenta y nueve. Isaías capítulo cuarenta
y nueve. Pero Sion, la iglesia, dijo,
me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí." ¡Qué triste! ¡Qué triste si Dios se olvida
de uno de los Suyos! Pero no es posible. ¿Y qué dice
Dios en Su Palabra? ¿Se olvidará la mujer de lo que
dio a luz para dejar de compadecerse del de su vientre, aunque olvide
ella, yo nunca me olvidaré de ti. En otras palabras, es posible
que una mujer olvide a su hijo. Las que son madres pueden decir,
¿cómo es posible? Pero ha habido casos, la madre
olvida, es posible que es, pero Dios no puede olvidarse de sus
hijos He aquí en las palmas de las manos que tengo esculpida. En las manos del Señor Jesucristo
fueron clavados los clavos. y su pueblo, su pueblo está esculpido
en las manos del Señor Jesucristo. Él no se va a olvidar de su pueblo.
No puede olvidar su pueblo. ¿Saben el único que tiene llagas
en el cielo es el Señor Jesucristo? El único que va a tener llagas
en el cielo es el Señor Jesucristo. Todo su pueblo va a ser resucitado
con un cuerpo glorioso, sin manchas, sin arrugas, sin ninguna Pero
el Señor Jesucristo, Él va a llevar las marcas de Su amor. ¿No fueron
los clavos lo que detuvieron allá en la cruz? Fue Su grande
amor con que Él amó a Su pueblo. Él colgó allá en la cruz del
Calvario. Estás esculpida en mis manos. No te puedo olvidar.
No te voy a olvidar. Tú tal vez te olvides del Señor
Jesucristo. Pero si Él se acuerda de ti, todo está bien. Todo está bien. ¿Qué tal las personas que ahora
están en el sepulcro? ¿Qué tal sus cuerpos ahora están
en el sepulcro? ¿Qué tal cuando nosotros muramos?
¿Qué tal cuando nosotros muramos y nuestro cuerpo se ha hecho
polvo? Polvo somos y al polvo vamos
a volver. Todo está bien si el Señor se
acuerda de nosotros. Vendrá el día en que el Señor
Jesucristo descenderá del cielo y con voz de mando, con voz de
arcángel, Él va a llamar a todos estos muertos. Viene el día en
que todos los muertos resucitarán. Los que hicieron el bien, es
decir, los que creyeron a Dios, para vida. Los que hicieron el
mal, es decir, todas sus obras para perdición, para condenación. ¿Qué tal las personas que ahora
están en el sepulcro? Todo está bien si el Señor se
acuerda. ¿Cómo te va hoy, Noé? Noé está
allá en la gloria, hombre justo, justificado por el Señor Jesucristo.
¿Cómo estás allá, Noé? Si me pudiera oír, Noé. ¿Cómo
estás, Noé? ¿Cómo estás, Abraham? ¿David? ¿Saúl? ¿Pablo? ¿Pedro? ¿Juan? Todos los que han creído. ¿Cómo están allá? Estamos bien. Estamos bien. Dios se acuerda
de nosotros. ¿Cómo estamos? Bueno, ¿cómo está
Larca? ¿Cómo estás, Noé? ¿Cómo estás,
Noé? Ahí estás allá sobre las aguas,
ahí estás allá. ¿Cómo estás, Noé? Bueno, ¿cómo
está el arca? ¿Le va bien al arca? Me va bien a mí que estoy
en el arca. Así como le va al Señor Jesucristo,
así también le va a su pueblo. ¿Estás bien? Sí. Cuando estoy en la tormenta,
no puedo discernir qué es arriba, qué es abajo. Yo quiero que el
Señor se acuerde de mí. Cuando pases por los ríos, no
te amegrarán. Cuando pases por el fuego, no
se pegarán a ti, dice Isaías 42. Yo estaré contigo. Él se acuerda de su pueblo. Cuando
venga el día de mi muerte, yo quiero que Él se acuerde de mí.
Si me voy y preparar el lugar, vendré otra vez para tomarlos
a mí mismo. Dice el Señor. Yo vendré. Yo
vendré. Y cuando venga el día del juicio,
en aquel día, yo quiero que el Señor se acuerde de mí. Señor acuerde de mí. ¿Y tú? La memoria de Dios. Se acordó
Dios de Noé. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.

0:00 0:00