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Cody Groover

Las Leyes de la Nueva Naturaleza

Cody Groover • August, 26 2012 • Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover • August, 26 2012
What does the Bible say about the new nature in Christ?

The Bible teaches that believers are made partakers of the divine nature through regeneration and are new creations in Christ.

In 2 Peter 1:3-4, it is stated that believers have been granted precious and great promises, allowing them to become partakers of the divine nature. This indicates that through faith in Christ, individuals are reborn not just as followers but as entirely new creations indwelt by the Holy Spirit. This new nature is distinct from the old, sinful nature, empowering believers to live in righteousness. As emphasized in John 1:12, those who receive Christ are given the right to be children of God, emphasizing the profound transformation that takes place at regeneration.

2 Peter 1:3-4, John 1:12, 2 Corinthians 5:17

How do we know if we have a new nature?

The presence of a desire to obey God and the acknowledgment of sin are indicators of possessing a new nature.

Determining whether one possesses the new nature involves examining one's inclination toward holiness and righteousness. In Romans 7:14-25, the Apostle Paul articulates the internal conflict experienced by believers, reflecting the struggle between the new self and the old nature. The new nature manifests itself through a genuine desire to follow God's laws and to express love towards others, as expressed in 1 John 3:9-10. If an individual recognizes their sins and desires to turn away from them, that is a strong indication of having been regenerated and possessing a new nature.

Romans 7:14-25, 1 John 3:9-10

Why is understanding the new nature important for Christians?

Understanding the new nature is crucial for Christians as it affects their identity in Christ and their capacity to live righteously.

Recognizing the implications of possessing a new nature is fundamental for Christian living. Believers are no longer seen as slaves to sin but instead are empowered by the Holy Spirit to live in obedience and holiness as seen in Romans 6:14. The understanding of this new identity shapes how believers interact with their old nature and assists them in recognizing their freedom from condemnation (Romans 8:1). Moreover, an awareness of the new nature fosters assurance of salvation, encourages accountability within the Christian community, and promotes spiritual growth as believers engage actively in their faith.

Romans 6:14, Romans 8:1, 2 Corinthians 5:17

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestra Biblia,
este libro de Hebreos, pero quiero recordarle lo que acabamos de
leer en el segundo de Pedro. Nuestro texto está en Hebreos
capítulo 8, pero en el segundo de Pedro nos dice en versículo
4, versículo 3, Como todas las cosas que pertenecen a la vida
y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante
el conocimiento de Aquel que nos ha llamado por Su gloria
y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas
y grandísimas promesas, para que por ellas llegáseis a ser
participantes, partícipes de la naturaleza divina, habiendo
huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia."
El título del mensaje en esta mañana es, de la naturaleza nueva,
o de la nueva naturaleza, las leyes de la naturaleza nueva. Nos dice la Palabra de Dios que
somos hechos partícipes de la naturaleza divina. Es decir,
tenemos comunión, compartimos. El creyente Aquella persona que
ha sido nacido de Dios participa de la naturaleza divina. Cristo
en vosotros es la esperanza de gloria. No es solamente creer
en Él sin ninguna nueva creación. Estamos hablando de el que cree
es una nueva criatura. Es la nueva criatura que cree
a Dios. Somos participantes, tenemos
esta naturaleza en común. Cuando Dios salva una persona,
esas personas han sido nacidas de Dios. Vean lo que dice Juan,
en el libro de Juan capítulo uno, Juan capítulo uno, versículo
once, versículo doce, Mas a todos los
que le recibieron, a todas las personas que reciben al Señor
Jesucristo, a los que creen en su nombre,
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Son hijos de Dios,
nacidos de Dios el Espíritu Santo, los cuales no son engendrados
de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón,
sino de Dios. Es una nueva criatura, engendrados
de Dios por el Espíritu y es la palabra de Dios que utiliza
él, la semilla, la simiente incorruptible, siendo renacidos no de simiente
corruptible sino de incorruptible, la palabra de Dios, la palabra
de Dios. Es una nueva creación, el hombre,
se llama también el hombre interior, el hombre interior, se llama
también el del corazón, el incorruptible, esa nueva criatura que no peca,
El hombre viejo lo único que hace es pecar. Lo único que hace. El nuevo hombre tiene la mente
de Cristo. La mente de Cristo. Cristo en
vosotros, la esperanza de gloria. Y debemos entender esto, que
no es... esta nueva naturaleza no es una naturaleza de Dios
pegada. Como si fuera una cartulina o
una calcamonía que está simplemente pegado. o algo que simplemente
cubre la naturaleza vieja. Es una naturaleza distinta, nueva. Esto no es la naturaleza vieja
cambiada o la naturaleza nueva mejorada o inclusive no es la
naturaleza vieja influenciada. No es, de ninguna manera. Lo
que es nacido de la carne, dijo el Señor Jesucristo, carne es. Va a continuar siendo carne.
pero gracias a Dios la carne por cierto no puede elevarse
por encima de lo que es no puede elevarse por encima de lo que
es pero gracias a Dios la nueva criatura es más fuerte que la
vieja la nueva criatura es más fuerte que la vieja mayor es
el que está en vosotros que el que está en el mundo mayor es
el que está en vosotros que el que está en el mundo y nos dice
la Palabra de Dios, el apóstol Pablo dice, el pecado no tendrá
dominio, es decir, no se enseñoreará de vosotros, porque no estáis
bajo la ley, sino bajo la gracia, Romanos capítulo 6. Ahora bien,
¿cómo puedo saber yo si tengo esta nueva naturaleza? como puedo
saber y como podemos saber si tenemos esta nueva naturaleza
saben es una cosa decir si tengo una nueva naturaleza porque cual
seria la consecuencia de decir no no tengo esa naturaleza verdad
yo tengo una naturaleza creo en Cristo tengo una naturaleza
una cosa es decirlo porque temo las consecuencias de no tenerla
pero es otra cosa ver en las escrituras lo que las Escrituras
revelan acerca de esta naturaleza nueva, y así ver si la poseo."
Es lo que dicen las Escrituras de esta naturaleza nueva, y así
ver si la poseo. Si el Señor bendice en esta mañana,
nuestros corazones vamos a salir de aquí sabiendo si somos o no
somos. si tenemos o no tenemos una naturaleza
nueva una naturaleza divina en Hebreos capítulo 8 en Hebreos
capítulo 8 recuerden el titulo es las leyes
de la nueva naturaleza en Hebreos capítulo 8 comenzando en el versículo
7 dice Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente
no se hubiera procurado lugar para el segundo. Si ese pacto
en el Antiguo Testamento que le fue dado a los israelitas,
al pueblo de Israel, si fuera sin defecto, no es que haya algo
malo con la ley de Dios, sino que el hombre no puede cumplirlo.
Ahí está el defecto. El defecto está en nosotros. Si el primero hubiera sido sin
defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.
O sea que si la salvación fuera por alguna manera en la ley, el Señor Jesucristo no hubiera
venido. El Señor Jesucristo no hubiera venido. Porque reprendiéndoles
dice, y aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré
con la casa de Israel y la casa de Jeudá un nuevo pacto. no como
en el pacto que hice con sus padres en aquel día que los tomé
de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, porque ellos
no permanecieron en mi pacto. Y yo me desentendí de ellos,
dice el Señor. Por lo cual este es el pacto
que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice
el Señor. Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su
corazón las escribiré y seré a ellos por Dios y ellos me serán
a mí por Cueva. Ahí están las leyes de la nueva
naturaleza. Pondré mis leyes en la mente
de ellos y sobre su corazón las escribiré. Saben, como dice allá en el versículo
ocho, versículo nueve, nos dice que
lo tomé de la mano. Ahí vemos allá Dios diciendo
que tomó al pueblo de Dios por la mano. Ser llevado o ser tomado
por la mano no tiene nada que ver con una nueva naturaleza. Aquí está lo que dice Dios, yo
tomé a ese pueblo y lo tomé de la mano y yo le hice ir donde
yo quería que vaya. Si yo soy más fuerte que un niño
de dos años, Yo puedo tomar a ese niño y hacer que haga lo que
yo quiera o que vaya donde yo quiera que vaya. Eso es tomarte
de la mano. Aquí vas a venir. Voy a tomarte
de la mano. Si soy más fuerte que un animal
salvaje, yo puedo tomar a ese animal salvaje, hacer que haga
lo que yo quiera que él haga. Si yo agarro a ese animal salvaje
y estoy más fuerte que él, yo puedo obligarlo a hacer lo que
yo quiera que él haga. ¿Verdad? ¿Pero qué tal si yo
dejo ese animal y lo suelto? ¿Qué tal si yo dejo ese animal
y lo suelto? Se va a volver en contra de mí,
¿verdad? Se va a volver en contra de mí.
Dios dice esto de ese pueblo nos dice allá en versículo 19
ellos no permanecieron en mi pacto yo los tomé de la mano,
yo hice pacto con ellos, los tomé de la mano pero ellos no
permanecieron en mi pacto y yo me desentendí de ellos yo me
desentendí de ellos si Dios si Dios los suelta si el Señor simplemente te lleva
la mano a ciertos lugares y te suelta, ¿qué va a pasar si te
suelta? si solamente te lleva de las manos y te suelta, ¿qué
va a pasar? entonces tú te vas a alejar del
Señor Jesucristo si solamente es eso si es algo externo me recuerda
a ese niño que la maestra le estaba diciendo
siéntate al niño y el niño no se quería sentar y siéntate le
seguía diciendo a la escuela siéntate y el niño no se quería
sentar se levantaba el niño por fin
la maestra ya estaba cansada de sentar al niño agarró y lo
amarró a la silla lo amarró a la silla y el niño
comenzó a sonreírse y la maestra dijo ¿por qué te estás sonriendo? y le dice al niño, es que por
fuera estoy sentado pero por dentro sigo corriendo por todas
partes no había un cambio, ¿verdad? si Dios simplemente te toma de
la mano y te suelta, tú te vas a ir bueno, yo también si Dios
me llevara de la mano, si Dios te llevara de la mano todo el
camino hasta el cielo, sin que haya esta nueva creación, un
corazón nuevo. ¿Saben qué querríamos hacer cuando
lleguemos a ella? Queríamos salirnos de ella. Sería
una tormenta. Seríamos miserables. ¿Por qué? Porque sólo tendríamos una naturaleza
malvada, una naturaleza corrupta. Ahora, tomándonos de la mano
no sirve para nada. no sirve para nada y miles y
miles de personas están en iglesias y están en templos por todas
partes y simplemente es eso están siendo tomados de las manos están
bajo ciertas reglas y requisitos, leyes, mandatos y por fuera parece
que son buenos cristianos buenos cristianos pero deja que salgan
y estén en su casa a ver cómo se comportan con su esposa cómo
se comportan con sus hijos y son sus hijos y sus esposas y los que trabajan con ellos que
saben que son los grandes hipócritas porque eso que profesan no lo
viven están simplemente tomados de las manos nos dice versículo
10 dice por lo cual este es el pacto que haré con la casa de
Israel después de aquellos días dice el Señor pondré mis leyes
este es el nuevo pacto este es el nuevo testamento tendrá una
nueva naturaleza. Voy a poner mis leyes en su mente
y en sus corazones las escribiré. Recuerden el corazón, cuando
habla el corazón la palabra de Dios habla del entendimiento,
habla de la voluntad y habla del afecto del hombre. No solamente entiendo sino que
yo quiero En otras palabras, yo he dicho muchas veces, el
creyente hace lo que quiere hacer. ¿Verdad? Y el que no es creyente
hace lo que quiere. No le puede esforzar a una persona
a hacer lo que no quiere. Hace lo que quiere. Deja al creyente
libre. Él quiere servir al Señor. No
le metas traves, no le metes obstáculos. El creyente quiere
honrar a su Señor Jesucristo. A su Señor. Bueno, yo voy a poner mis leyes,
dice allá, en su mente de ellos y en su corazón las escribiré
y seré a ellos por Dios y ellos me serán a mí por pueblo. Esto equivale, esto es un nuevo
espíritu. Esto es un nuevo espíritu, una
nueva criatura. Es, saben, en lo carnal podríamos
decir una persona tiene en cada célula nuestra de nuestro cuerpo
tenemos la ADN la DNA, no se como se dice, ADN
verdad lo que lo que determina quien somos la ADN, determina
quien somos como son nuestras características, nuestros aspectos
y causa que una persona sea lo que es. Es una ADN, una manera
de ser. Uno puede determinar, por ejemplo,
quién es el padre de un niño simplemente estudiando estas
células y el ADN de estas células, ¿verdad? Puede determinar, ese
es el padre de este niño. Y lo que eres, lo que somos,
está realmente determinado por la ADN que está en nuestro cuerpo. Bueno, ¿qué se entiende por las
leyes de Dios que ha puesto dentro de nosotros, en esta nueva naturaleza? Aquí está, podríamos decir, la
prueba de la ADN para el cristiano, la prueba de la ADN para quien
es tu padre. ¿Quién es tu padre? ¿Es tu padre
Dios? ¿Tu padre celestial? Están escritas
en nuestros corazones, el entendimiento, la voluntad y los afectos, y
regulan nuestra naturaleza. Cuando Dios dice leyes, ¿acaso
está dando a entender la ley moral? ¿Acaso está dando a entender
la ley moral? No. No está dando a entender
la ley moral. ¿Saben por qué? porque la ley
moral ya está escrita en el corazón de todos los incrédulos vean
esto en Romanos capítulo 2 en Romanos capítulo 2 esta ley ya
está escrita en el corazón de todos los incrédulos Dios no
va a poner en el corazón de su pueblo lo que ya está escrito
en el corazón eso es tomarlo de la mano en Romanos capítulo
2 versículo 14 dice porque cuando los gentiles que no tienen la
ley persona que nunca ha oído los diez mandamientos no tienen
la ley hacen por naturaleza lo que es de la ley esos aunque
no tengan la ley son ley para sí mismos mostrando la obra de
la ley escrita en sus corazones o sea que ya saben que es malo
matar Ya saben que no es bueno robar. Ya lo saben. Ya está escrito
en sus corazones. Bueno, entonces no quiere decir
eso. No quiere decir las leyes de los diez mandamientos. Dios
no utiliza los diez mandamientos para gobernar a su pueblo. No
estamos bajo ley, estamos bajo gracia. Bueno, la palabra ley
o leyes en el Nuevo Testamento no siempre hace referencia a
la ley moral de Dios. No siempre, cuando la palabra
ley es usada, no siempre da a entender la ley moral de Dios. Vean, por
ejemplo, en Romanos capítulo 7, versículo 21. Así que, queriendo
yo hacer el bien, hallo esta ley, este principio, es lo que
significa, hallo este principio en mí, que el mal está en mí. Queriendo yo hacer el bien, hay
yo este principio, esta ley en mí. Porque según el hombre interior
me deleito en la ley de Dios, pero veo otra ley en mis miembros
que se revela contra la ley de mi mente y que me lleva cautivo
la ley del pecado que está en mis miembros. Entonces no siempre
se refiere a la ley moral. Vean Romanos capítulo 8, versículo
1. Ahora pues ninguna condenación
hay para los que están en Cristo Jesús, los no andan conforme
a la carne sino conforme al Espíritu, porque la ley del Espíritu de
vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y la muerte.
La misma palabra ley es utilizada, pero aquí está hablando principio.
El principio del testimonio de Cristo Jesús, el Evangelio, me
ha librado de la condenación de la ley del pecado y la muerte
se llama ley del pecado y la muerte porque por la ley es la
revelación del pecado y la ley de los 10 mandamientos solo te
puede matar no te puede dar vida no vean lo que dice Romanos 3
versículo 28, 27 dice donde pues esta la jactancia
queda excluida por cual ley por cual principio por la de las
obras No, sino por la ley de la fe, el principio de la fe. Bueno, entonces no siempre se
refiere a ley, la ley moral cuando habla dice ley. Ahora, una ley
de la naturaleza, la ley de la naturaleza podemos decir la ley
de la gravedad, la ley de la gravedad. Cuando yo suelto algo,
tiene que caer. Tiene que caer a 32 pies por
segundo al cuadrado. Creo que esa es la velocidad,
¿verdad? Creo que es esa. Esa es la ley de la naturaleza.
Y no hay opción de obedecer o no obedecer esa ley. Si tú te caes
en un rascacielos, no puedes decir, pues escojo que la ley
de la gravedad no esté en efecto. Se tiene que cumplir, ¿verdad?
Si tú te caes del rascacielos, al suelo vas, ¿verdad? La ley de la naturaleza es una
ley que tiene que ser obedecida, es decir, es la naturaleza de
un tigre comer carne. Es la naturaleza de una vaca
comer pasto. Es la naturaleza de un gato querer
ser limpio y es la naturaleza de un cerdo querer revolcarse
en el lodo. Es su naturaleza. Es decir, no
escogemos obedecer o no esa ley natural, esa ley de la naturaleza. Un tigre que tiene hambre no
va a escoger comer zacate. No puede escoger comer pasto.
Va a comer carne. El escoger o la elección no está
involucrada en un principio de la ley natural. El escoger o
la elección no está involucrado en un principio de la ley natural.
Alguien podrá decir, puedo oír que alguien diga, ah bueno, eso
deshace la idea de la responsabilidad del hombre, porque después de
todo no puedo evitar ser lo que soy, en ninguna manera. Recuerda Dios no te hizo de esa
manera. Dios no te hizo de esa manera. El hombre siempre quiere culpar
a Dios. ¿De qué culpa me tengo que soy así porque Dios me hizo
así? No, no es verdad. Dios no te hizo así. Pero necesitamos
una nueva naturaleza. Necesitamos una nueva naturaleza.
Por esta, la caída de Adán, Estamos bajo el pecado y nuestro pecado
nos condena. Y lo que necesitamos de Dios
es una nueva creación. Bueno, podemos ver allá en nuestro
texto otra vez en Hebreos capítulo ocho. Dice allá, pondré mis leyes. Ahí hay una palabra que tiene
algo de significado. No dice, pondré mi ley. Pondré
mis leyes. Pondré mis leyes. plural. Aquí la palabra leyes se refiere
a las leyes de la naturaleza nueva. Esas son las leyes que conforman
la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús. Estas leyes son
las leyes que conforman el Espíritu de vida en Cristo Jesús. Y vamos
a ver, son seis leyes. Primero tenemos la ley de justicia. Después tenemos la ley del pecado. La ley de la fe. La ley del amor. La ley de la libertad. Y la ley de Cristo. Estas leyes están escritas en
el corazón están en la mente de cada creyente. Es decir, es
el ADN espiritual de la naturaleza divina. Un creyente no escoge
obedecer o desobedecer estas leyes. Es su naturaleza. Cuando
Dios es una nueva criatura, estas leyes están en él. Bueno, primero tenemos la ley
de la justicia. En Romanos capítulo 9, vamos
a ver estos uno por uno en Romanos capítulo 9 versículos 30 y 31 que pues diremos que los gentiles
que no iban tras la justicia han alcanzado la justicia es
decir la justicia que es por fe mas Israel que iba tras una
ley de justicia no la alcanzó la justicia la ley de la justicia el creyente conoce tiene esta
ley que solamente hay una justicia la justicia que es por la fe
del Señor Jesucristo esta ley está en su corazón esta ley está
en su mente hay solamente una justicia y es la justicia del
Señor Jesucristo El apóstol Pablo dice yo no quiero ser hallado
en mi propia justicia que es por la ley. Yo quiero ser hallado
en la justicia del Señor Jesucristo. Yo quiero ser hallado en la justicia
que es de Dios por la fe. Yo no quiero ser hallado en mi
propia justicia. El apóstol Pablo dice de esta
justicia que es una justicia, él habla de eso, dice es basura. Todo lo que era mi justicia bajo
el antiguo pacto y recuerden Pablo podía decir según la ley,
es decir, los 10 mandamientos en lo exterior era intachable
nadie podía decir, señalar, él debe decir Saul tú has quebrantado
esta ley pero en esa justicia él avantajaba a todos sus contemporáneos
pero él dice es basura Yo no quiero ser hallado en mi propia
justicia. Dice allá en Filipenses capítulo
tres, Ciertamente aún estimo todas
las cosas como pérdida por la excelencia y el conocimiento
de Cristo Jesús mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo
y lo tengo por basura para ganar a Cristo, y ser hallado en Él,
no teniendo mi propia justicia. que es por la ley, sino la que
es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe. El creyente sabe que su única
aceptación está en la obediencia del Señor Jesucristo, en su obediencia
pasiva y en su obediencia activa. ¿Cuál es su obediencia activa
y cuál es su obediencia pasiva? En su obediencia activa, Él cumplió
todos los requisitos, todos los mandatos en el Antiguo Testamento,
la ley moral de Dios, y lo cumplió no solamente en lo exterior,
sino en lo interior, en lo espiritual de esa ley. Él agradó a Dios. Y en su obediencia pasiva, habiendo
Él establecido esa rectitud como hombre, Él fue a la cruz del
Calvario. Él fue obediente hasta la muerte,
y la muerte de la cruz. Obedeció a Dios su Padre hasta
la... Él puso su vida. Este mandato
he recibido de mi Padre. Nadie le quitó la vida. Él puso
su vida, y Él la tomó nuevamente. Esa es la obediencia pasiva.
Bueno, esa es la única. Nosotros sabemos que Dios es
justo. Dios es justo. Es decir, Dios
no escoge ser justo o no ser justo. Él es justo. El Evangelio
revela la justicia de Dios. ¿Cómo es que Dios puede ser justo
y justificar lo que dice Romanos capítulo 1? En el Evangelio la
justicia de Dios se revela, dice versículo 16, porque no me avergüenzo
del Evangelio porque es el poder de Dios para salvación a todo
aquel que cree, al judío primeramente y también al griego, porque en
el Evangelio, en la persona y la obra de Cristo, la justicia de
Dios se revela. Es decir, lo que Cristo hizo,
lo hizo primeramente porque Dios tiene que hacer algo por sí mismo
antes que haga algo por ti. Dios tiene que hacer algo por
sí mismo antes que haga algo por ti y por mí. Dios tiene que
ser justo cuando Él recibe a un pecador en su presencia. Para
que Él sea justo, en el Evangelio la justicia de Dios se revela
por la fe del Señor Jesucristo, se revela por la fe del Señor
Jesucristo y para fe, es decir, para que tú tengas fe. oyendo
la obra, la persona y la obra de Cristo Jesús, Dios da fe. Dios concede la fe a Su pueblo
para que nosotros creamos en el Señor Jesucristo y seamos
salvos por Él. Nadie no es salvo aparte de la
confianza en el Señor Jesucristo. Y esto no de vosotros, es don
de Dios. Por gracia sois salvos. Por fe
y para fe, como está escrito, más el justo por la fe vivirá. Él es justo en la condenación
y Él es justo en la salvación. Dios es justo cuando condena,
y Dios es justo cuando Él perdona y recibe a pecadores. Todo esto
habla paz a la conciencia del creyente. Esa es la obra de la justificación.
al que no conoció pecado por nosotros fue hecho pecado para
que nosotros seamos hechos la justicia de Dios en él somos
hechos la justicia de Dios y esta justicia no es una justicia pegada
somos hechos la justicia de Dios en él esa es la única justificación
y si yo soy justificado en Cristo Jesús es porque Dios nunca ha
visto pecado en mí. No es como si nunca hubiéramos
pecado, eso está mal. Dios justifica cuando de veras
no hay pecado. En Cristo Jesús el creyente no
tiene pecado. Así como Cristo fue hecho pecado,
el que no conoció pecado por nosotros fue hecho pecado, así
también nosotros somos hechos la justicia de Dios. En el Romanos capítulo 8, versículo
31, nos dice esto. ¿Qué pues diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién
contra nosotros? el que no escatimó ni a su propio
Hijo, sino que lo que entregó por todos nosotros, ¿cómo no
nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los
escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién
es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios
y que también interceden por nosotros. Bueno, entonces esta
ley, este principio está en el corazón de cada uno que ha sido
regenerado. Sabe que solamente hay una justicia.
la justicia del Señor Jesucristo. Y la única manera que yo puedo
ser justo es estando en Él, creyendo en Él. Esta es una ley. Tal vez
tú no puedas mirar adentro y ver si eres una nueva criatura o
no. Porque cuando el creyente mira adentro, lo único que puede
ver es pecado. el creyente que es honesto lo
único que puede y saben es esa nueva criatura que que reconoce
como suyo el pecado del viejo hombre aunque el nuevo hombre
nunca ha pecado esa nueva criatura no puede pecar, no peca pero
el viejo hombre lo único que hace es pecar y es la nueva criatura
que reconoce como suyo el pecado del viejo hombre lo estoy repitiendo
a propósito aunque nueva criatura nunca peca El apóstol Pablo,
siendo creyente, dice miserable de mí, ¿quién me librará de este
cuerpo de muerte? ¿Quién está hablando? El nuevo
hombre. Está hablando de su viejo hombre.
Y dice miserable de mí, no dice miserable de él, miserable de
mí. Bueno, en Romanos capítulo siete tenemos
esta segunda ley, la ley del pecado. Romanos 7.23 dice, pero
veo otra ley, otro principio en mis miembros que me revela,
que se revela contra la ley de mi mente y me lleva cautivo a
la ley del pecado que está en mis miembros. Esa nueva criatura
quisiera, quisiera vivir sin más pecado. Quisiera vivir sin nunca más
pecado. Pero todavía tiene que arrastrar
a ese viejo hombre. Tiene que arrastrar a ese viejo
hombre. ¿Y saben qué? Se requiere de dos naturalezas
para poder verlo. La persona que sólo tiene una
naturaleza no puede ver esto. Es decir, si no hay batalla,
si no hay conflicto en ti, es porque solamente hay una naturaleza. Hay una naturaleza. Se requiere
de estas dos naturalezas para poder entrar en lo que significa
esto. Romanos 7, 14 nos dice, porque
sabemos que la ley es espiritual, me aseo soy carnal, vendido al
pecado. Apóstol Pablo está diciendo esto.
Y esto es lo mismo que dice cada creyente. El creyente no está
pretendiendo vivir por encima del pecado, reconoce que su pecado
está siempre delante de él, como dijo David. El bien que quiero
no lo hago, el mal que no quiero eso hago. Porque lo que hago no lo entiendo,
dice, pues no hago lo que quiero sino lo que aborrezco, eso hago.
Y si lo que no quiero eso hago, apruebo que la ley es buena.
De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado
que mora en mí, o el viejo hombre que mora en mí. Yo sé que en
mí, esto es en mi carne, no mora el bien. No dice no moraba el
bien, ahora soy un poco mejor. Sigue siendo carne, no mora el
bien. Porque el querer el bien está en mí, pero no al hacerlo.
Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero eso
hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado
que mora en mí. Así que queriendo yo hacer el
bien, hallo esta ley, este principio que el mal está en mí. Porque según el hombre interior
me deleito una ley de Dios, pero veo otra ley en mis miembros
que se revela contra la ley de mi mente, y me lleva cautivo
la ley del pecado que está en mis miembros, miserable de mí.
¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? gracias doy a Dios
por Jesucristo Señor nuestro así que yo mismo con la mente
sirvo la ley de Dios más con la carne la ley del pecado y
recuerden esto es una batalla dijo el apóstol Pablo no puedes
hacer lo que quieres puedo hablar al viejo hombre y decirle viejo
hombre tú le darías rienda suelta estoy hablando al viejo hombre
de cada uno de nosotros a mí mismo y cada uno de nosotros
Viejo hombre, tú le darías rienda suelta a todos tus conquistisencias,
todo lo que quieras, pero no puedes porque el Espíritu de
Cristo no te permite. Y puedo decirle a cada creyente
que ha sido reina, tú quisieras vivir sin pecado, pero no puedes
porque ese viejo hombre todavía lo tienes. Es esa batalla. nos dice allá en Proverbios capítulo
24, vean esto Proverbios capítulo 24 una persona que niega esta realidad
está vencido por el pecado una persona que dice yo no peco está
vencido por el pecado en Proverbios capítulo 24 Versículo 16. Porque siete veces
cae el justo y vuelve a levantarse. ¿Sabe qué es el número siete? Continuamente. Continuamente
cae el justo y vuelve a levantarse. No es que yo tenga un problemita
aquí y un problemita allá, es que todo el tiempo tengo esta
carne. Todo el tiempo. juntamente con la fe que tengo
en el Señor Jesucristo, tengo también incredulidad. Tengo también incredulidad. Y como dije, ¿cuál persona que
niega esto? Esta persona está vencida por
el pecado. En Galatias, perdón, en Efesios,
no, perdón, en 1 Juan, capítulo 1, versículo 8, dice, si decimos
que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad
no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados,
parece ser una contradicción. Si confesamos nuestros pecados,
Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos
de toda maldad. Nuestra comunión con Dios en
Cristo Jesús está sobre esta base. Él es Salvador de pecadores
y nosotros somos pecadores en necesidad de un Salvador. el
momento que dejes de ser salvador, pecador, ya no necesitas salvador si decimos que no tenemos pecado
pero dice ya en el versículo uno del capítulo dos, hijitos
míos estas cosas os escribo para que no pequéis y si alguno hubiera
pecado o cuando alguno hubiera pecado, abogado tenemos para
con el Padre Jesucristo el justo, bueno la tercera ley es esta
la ley de la fe la ley de la fe el nuevo creyente perdón,
la nueva criatura no puede más que creer a Dios Dios lo dijo es que la religión no tiene todo
de cabeza porque dicen que el hombre tiene la elección para
creer a Dios pero cuando Dios da vida una persona no elige
creer, cree porque cree crea porque cree, no puede ser otro. Nosotros clamamos como ese hombre,
Señor, creo, ayuda mi credulidad, ayuda mi credulidad. Si tú tratas de no creer la Biblia,
no puedes. Dios lo dijo, y tú crees, tú
conoces, tú tienes la certeza, tú crees que Cristo puede salvarte. Tú crees que Cristo puede salvarte.
Así como ese hombre dijo, Señor, si Tú quieres, Tú puedes salvarme.
Porque miro adentro y veo lo malo que soy, tal vez tenga dudas
de que sí quiere. pero estoy mirando mal nunca
se nos dice mira adentro mira al Señor Jesucristo mira que
Él quiere y mira que Él puede Él vino para salvar a pecadores no puedes escoger creer o no
creer el creyente cree a Dios en Romanos capítulo 4 versículo
5 más al que obra mas el que no
obra sino cree en aquel que justifica le envío su fe le es contado
por justicia no, el cree a Dios voy a apurarme, la cuarta es
esta la ley la ley real esta ley real es la ley del amor la
ley del amor, vean lo que dice Santiago Capítulo 2 LA LEY REAL Si en verdad cumplís la ley real,
conforme a la Escritura, amarás a tu prójimo como a ti mismo
bien hicieres. la ley real cada uno que es nacido
de Dios ama no escoge amar vean lo que dice
1 Juan capítulo 3 Versículo 9, mirad cual amor
nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos de Dios,
por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él. Amados,
ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos
de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos semejantes
a Él. Ya no estoy mal. El versículo,
capítulo 5, perdón. Primer de Juan, capítulo 5. Todo
aquel que cree que Jesús es el Cristo es nacido de Dios. Y todo aquel que ama al que engendró,
ama también al que ha sido engendrado por él. Esta ley del amor está
en el corazón de cada creyente. Está en la naturaleza nueva amarnos
los unos a los otros. El que no ama a su hermano está
mintiendo. Si alguno dice yo amo a Dios
y aborrece a su hermano, es mentiroso. está en la naturaleza de cada
creyente. Amar a Dios y amamos a Dios todos
Sus atributos. Cuando Dios derrama Su amor en
nuestro corazón, amamos a Dios en todos Sus atributos. No solamente
Su misericordia y Su amor, también Su santa ira. Dios tiene que
ser Dios. Amamos a Dios. Amamos al Señor Jesucristo. La quinta es ésta, la Ley de
la Libertad. ¿Saben? La única manera que yo
puedo regocijarme es si estoy libre. La Ley de la Libertad,
Santiago Capítulo 1. versículo 25 Santiago 1 versículo 25 Más el que mira atentamente la
perfecta ley, la de la libertad La única manera que yo puedo
adorar a Dios es si soy libre. Libre de adorar a Dios. Y el
creyente está libre. Tengo que ser libre. Y es por
eso que el apóstol Pablo dice en Galatas capítulo 5. Estad
pues firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres. Y
no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud. Somos
libres de entrar en la presencia. Somos libres de llamarle padre. Tenemos la libertad, tenemos
el acceso a Dios, tenemos esa libertad. Está firmes en la libertad. No
puedo deber nada. Dicen que el que debe teme. El
que debe teme. Solamente puedo servir a Dios
si soy libre. Libre de pecado, libre de culpa. Venir y adorar y servir a Dios. Es por esto que nosotros amamos
tanto a nuestro Señor Jesucristo. Él ha pagado todo lo que nosotros
debemos, como nuestro abad. Cuando tú tienes una deuda, no
puedes estar libre, ¿verdad? Siempre temas que va a venir
el que colecta. Está golpeando. Siempre va a golpear al que colecta,
¿verdad? No nos gusta estar bajo alguna deuda. Queremos servir
a Cristo, queremos seguir a Cristo. Pero la única manera que podemos
servir a Cristo, seguir a Cristo, es bajo esta perfecta ley de
verdad. Perseverar en ella, no siendo
oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra. Este será bienaventurado
en lo que hace. Y rápidamente, la sexta es esta,
la ley de Cristo. En Gálatas capítulo 6. Gálatas
capítulo 6. 1. Dice, hermanos, si alguno fuere
sorprendido en alguna falta vosotros que sois espirituales, restauradle
con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo sea
que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas
de los otros, y así cumplid la ley de Cristo. Yo debo sobrellevar tus cargas.
y tú debes sobrellevar mis cargas y así cumplir la ley de Cristo. ¿Cuál es tu carga? Tu carga es la misma carga que
yo tengo. Soy pecador. Y esa carga siempre te tiene
apocado. Esa carga siempre te tiene bajo,
eres pecador. Yo soy pecador. y yo debo sobrellevar
tus cargas. Perdonar, entender, es mi hermano,
es mi hermano en Cristo. Él está sufriendo lo mismo que
estoy sufriendo y yo debo, en vez de patearlo cuando está en
el suelo, ayudarlo. Dice, hermano, si alguno fuere
sorprendido en alguna falta, no es como si no tienes falta,
no es como si no tengo falta, tenemos faltas. Nunca nadie debe pensar, bueno,
yo estoy en pie, yo voy a estar firme, yo no voy a caer. Cuidado,
ahí viene. ¿Verdad? Ahí viene. El que piense estar
firme, mira que no caiga, porque todos vamos a caer. Si alguna
sorprendido, alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle
con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo. La
única razón por la cual tú no estás en sus zapatos es porque
Dios no te ha tentado. No sea que tú también seas tentado.
Sobrevive, llevar los cargas unos de los otros y cumplir así
la ley de Cristo. Porque creas ser algo, no siendo
nada, así mismo se engaña. Mi carga, tu carga. Saben, el
amor, nos dice allá, lo soporta todo. En 1 Corintios 13. El amor todo lo sufre, todo lo
cree, todo lo espera, todo lo soporta. El creyente todo lo
sufre, todo lo soporta. El amor cubre una multitud de
pecados. ¿Cuántas veces debo perdonar
a mi hermano que peca contra mí? ¿Siete veces? Setenta veces
siete. El amor cubre una multitud de
pecados, y así cumplir la ley de Cristo. ¿Están estas leyes
en tu corazón? Yo sé que podemos ver estas. Si Cristo ha hecho una obra,
estas leyes están. Es la ley de la justicia, la
ley del pecado, la ley de la fe, la ley del amor, la ley de
la libertad, y la ley de Cristo. Esto es el ADN de un creyente. Y la persona hace lo que quiere.
Dios no te está tomando de la mano y obligando. Quiere hacerlo. Y sigue al Señor Jesucristo.
Bueno, esas son las leyes de la nueva naturaleza. Que el Señor
bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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