Bootstrap
Cody Groover

Un llamado a una conferencia

Cody Groover • May, 20 2012 • Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover • May, 20 2012
What does the Bible say about God's grace?

The Bible teaches that God's grace saves His people from their sins and is a source of wonder.

God's grace is central to the message of the Bible, showcasing His unmerited favor towards sinners. In Isaiah 1, we see God expressing His relationship with His people, reminding them that despite their rebellion, He saves them by His grace. This grace is not contingent on human merit; rather, it is rooted in God's sovereign will and love. Romans 2:4 highlights God's kindness, which leads us to repentance, demonstrating the transformative power of grace in calling individuals to faith and repentance through Christ.

Isaiah 1:2, Romans 2:4

How do we know predestination is true?

The doctrine of predestination is supported by Scripture, which speaks of God's sovereign choice in salvation.

Predestination is a doctrinal cornerstone of Reformed theology, affirming that God elects individuals for salvation before the foundation of the world. Ephesians 1:4-5 states that God chose us in Christ before creation, making it clear that His choice is based on His grace, not our actions or foreseen faith. Deuteronomy 7:7-8 further emphasizes that God's election is not based on the greatness or merits of the chosen but rather solely on His love and purpose. This understanding asserts that salvation is entirely a work of God, ensuring that no one can boast in their own efforts.

Ephesians 1:4-5, Deuteronomy 7:7-8

Why is repentance important for Christians?

Repentance is essential as it signifies a turning away from sin and a turning towards God for salvation.

Repentance is crucial within the Christian faith as it represents a transformative change of heart towards sin and God. In the sermon, the preacher highlights that no amount of suffering or punishment can produce true repentance, implying that it is rooted in God’s grace. True repentance brings about a sincere acknowledgment of one’s sinfulness and a heartfelt return to God, who promises forgiveness and cleansing. Isaiah 1:18 offers hope, indicating that though our sins are like scarlet, they can be made as white as snow. Therefore, repentance is vital for recommitment to God and receiving His grace.

Isaiah 1:18, Romans 2:4

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Bueno, en esta mañana pido que
abran sus Biblias nuevamente conmigo el libro de Isaías, capítulo
uno. Isaías, capítulo uno. La maravillosa gracia de Dios
para con pecadores. Dios, la gracia de Dios salva,
verdaderamente salva a su pueblo de sus pecados. Este mensaje
de la salvación por la gracia de Dios es cosa que nunca deja
de maravillarme, nunca deja de maravillarnos, ¿verdad? La gracia
de Dios. Y cuando consideramos lo que
Dios nos revela en este pasaje, vemos cómo luce más y más más
y más la gracia de Dios para con nosotros. Recuerden que la
Palabra de Dios viene a nuestros oídos. Pido al Señor que Él nos
hable a cada uno de nosotros. Estamos aquí para oír la voz
de Dios, la voz del Señor Jesucristo, y no sirve oír de parte de otro. nos sirve oír de parte de otro.
Y la bendición está en oír de parte nuestra, oír por nosotros
mismos. Aquí en este primer capítulo
de Isaías, Isaías dice que esto es una visión que él vio, visión
de Isaías, hijo de Amoz. Vamos a llegar hasta el versículo
20, y el título de este mensaje es una conferencia un llamamiento a una conferencia.
Dios llama a una conferencia a su pueblo. Esta es una visión porque Isaías
vio esta visión tan claro como nosotros nos estamos mirando
cara a cara en este momento. Cada uno de nosotros que ha creído
el Evangelio vemos la gloria de Dios en la paz de Jesucristo,
pero tenemos que confesar que lo vemos como por un lente oscuro,
¿verdad? Como por un lente oscuro. Pero
cada día vamos viendo más y más. Cada día vamos viendo más y más.
Y aquí tenemos la visión del Señor Jesucristo, cómo Él redime
como Él salva a Su pueblo. La gracia de Dios. Dice aquí,
Visión de Isaías, hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y
Jerusalén en días de Isaías, Jotán, Acás y Ezequiel, reyes
de Judá. Él vio. Todos los profetas en
el Antiguo Testamento vieron. Vieron, como dice allá en segundo
de Pedro, profetizaron de cerca de la venida del Señor Jesucristo. Todos hablan, sabemos que toda
la Biblia, nos dice la Biblia, que toda la Palabra de Dios es
inspirada por Dios. Y toda la Palabra de Dios fue
dada, dice en versículo 1 Pedro capítulo
1 versículo 20, entendiendo primero esto que ninguna profecía de
la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía
fue traída por voluntad humana, es decir, no es de hombre, no
es invento de hombre, no es pensamiento de hombre, el hombre no metió
sus pensamientos en esto, sino que los santos hombres de Dios
hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. Hablaron inspirados
por el Espíritu Santo. Entonces esta palabra que estamos
oyendo es la palabra de Dios. el Espíritu Santo a nosotros. Bueno, dice allá en versículo
2, oí cielos y escucha tú tierra porque habla Jehová. Por si no
lo sabíamos antes, el que está hablando aquí es Jehová, el Dios,
el único Dios vivo y verdadero. No hay otro Dios. Dios es el
que está hablando. oí cielo y escucha tu tierra,
porque habla Jehová. Dios llama a toda la creación
a ser testigos de esto que Dios va a decir. Sean ustedes testigos
de lo que yo voy a decir. Yo crié hijos, dice Jehová. Aquí está hablando de la nación
de Israel, pero debemos nosotros, si somos hijos de Dios y es decir
si hemos sido llamados por el Espíritu Santo o si Dios va a
llamarnos por el Espíritu Santo. Esta es la verdad de cada uno
de nosotros. Nosotros nos apartamos del Dios
vivo y verdadero. Pero Dios dice aquí, crié hijos
y los engrandecí y ellos se rebelaron en contra de mí. Podemos llegar
hasta el primer hombre Adán, cuando Dios creó a Adán y puso
todas las cosas bajo su dominio, cuando Adán desobedeció a Dios,
él se rebeló en contra de su Creador. Y todos nosotros en
Adán caímos. Todos nosotros en Adán nos rebelamos
en contra de Dios. Aquí en este pasaje está hablando
de la nación de Israel, y Jerusalén. Si quieren regresar allá a Deuteronomio
capítulo 7, pero tal vez cada uno de nosotros podamos nosotros entender que está hablando de
nosotros. Está hablando de nosotros. Es
la condición natural de cada uno de nosotros, por naturaleza.
Hablando al pueblo de Dios, dice versículo 6, Deuteronomio 7,
6, porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios. El pueblo de si tú eres de Cristo,
si tú estás en Cristo, desde la eternidad has estado en Cristo. Está claro eso, ¿verdad? Dios
no pone a nadie en Cristo en el tiempo. Todo esto es desde
la eternidad, antes de la fundación del mundo. Tú eres pueblo santo
para Jehová tu Dios. Jehová tu Dios te ha escogido
para hacerlo un pueblo especial más que todos los pueblos que
están sobre la tierra. La elección divina, Dios ha escogido
a Su pueblo. ¡Qué precioso es eso! Por la
gracia de Dios, no porque haya algo bueno en aquellos los que
Él escogió. Dice allá en versículo 7, nos
explica, no por ser vosotros más que todos los pueblos os
ha querido Jehová, no porque había algo bueno en ti, no porque
Dios miró en el futuro para ver quién iba a creer y basado en
eso hizo Su elección, no. Eso es error. Eso está poniendo
la causa de la elección sobre el hombre, la voluntad del hombre
o alguna cosa supuesta buena en el hombre, lo cual no hay,
y el hombre, la voluntad del hombre es contraria. No, no por
ser más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha
escogido Pues vosotros eras el más insignificante que todos
los pueblos. Puedes identificarte con eso. ¿El más insignificante? Sino por cuanto Jehová os amó. Ahí está la razón de su elección. Tienes oídos para oír, recibes
la voz del Señor en su creencia porque Él te amó. porque el quiso a Jacob amé mas
a Esau aborreci yo no entiendo yo entiendo exactamente yo entiendo
porque Dios aborreció a Esau no lo entiendes tu? Dios aborreció
a Esau es lo que nos debe a nosotros tambien verdad? pero que Dios
haya amado a Jacob Eso no se encuentra en Jacob. La razón
de ellos no se encuentra en Jacob. La razón de ellos se encuentra
solamente en Dios. Porque yo te quise amar. Porque
yo te amé. Qué precioso es saber que Dios
no cambia. Si Él te ama hoy, Él siempre
te ha amado y siempre te amará. Dios cuando Jehová os amó y quiso
guardar el juramento que juró a vuestros padres, os ha sacado
Jehová con mano poderosa y os ha rescatado de servidumbre de
mano de Faraón, rey de Egipto. Bueno, entonces Dios nos dice
acá, Él crió hijos. Estamos hablando en Isaías capítulo
1, versículo 2. Crió hijos, es decir, A él se le debe la honra, a él
se le debe el respeto, a él se le debe creer a Dios. No hay razón en Dios por no creerle,
por no honrarle, por no obedecerle. Yo crié hijos y los engrandecí
y ellos se rebelaron en contra de mí. Yo les di mi ley, dice
Dios, a Dios le dio la ley al pueblo de Israel. A nadie más
le dio la ley. Estoy hablando de la ley ceremonial,
la ley, los diez mandamientos y la ley ceremonial. Todo esto
habla, nos habla de la necesidad de Cristo Jesús y nos habla de
Cristo Jesús. La ley moral nunca fue dada para
salvar a nadie. La ley ceremonial nunca fue dada
para salvar a nadie. Pero en la ley se testifica de
la justicia que está en Cristo Jesús. fue dada para testificar
de que a ninguna otra nación le dio la ley. ¡Qué gran beneficio! Yo les di la ley a Israel. Yo les di a mis profetas la palabra
de Dios. ¡Qué gran bendición! Yo les di
mi palabra y ellos se rebelaron en contra de mí. Noten allá dice
versículo 3, el hombre que se revela en contra de Dios es más
burro que un burro y es más terco que un buey. Es más burro que un burro y más
terco que un buey. Dios está diciendo aquí, el buey
conoce a su dueño y el asno conoce el pesebre de
su Señor. Estos por animales que sean,
cuando menos conocen quien es su señor, cuando menos conocen
quien es su dueño, por animales que sean. El buey conoce a su dueño, el
astro, el pesebre de su señor, pero Israel, mi pueblo, Israel
no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento, no tiene conocimiento. ¿De qué está hablando eso? Está
hablando de la naturaleza del hombre, no tiene entendimiento. El hombre natural, aunque Dios
escogió a este pueblo, la elección no es la salvación. Dios escogió
a ese pueblo, ese pueblo está perdido, no tiene conocimiento,
no tiene entendimiento. Aunque Dios escoge una persona,
esta persona viene en este mundo como todos los hombres muertos
en delitos y pecados. No tienen conocimiento los que
erigen el madero de su ídolo, dice Dios en Isaías capítulo
45. No tienen conocimiento los que
erigen el madero de su ídolo y regan a un Dios que no puede
salvar. Pero el hombre por naturaleza
es un idólatra. El hombre por naturaleza se fabrica
dioses en su mente y dice yo creo que Dios es así, yo creo
que Dios es así, y todo el tiempo se está moldeando un Dios según
su propia imagen, según lo que a él le parece. Eso es una idolatría. No tienen conocimiento. Mi pueblo
no tiene entendimiento. ¿Has oído la expresión más terco
que un burro? Es más terco que un burro, más
tonto que un buey. Bueno, es lo que Dios está diciendo. Está diciendo que estos animales,
por tontos y tercos, cuando menos conocen a los que le dan de comer. Y aquí el hombre está recibiendo
toda la salud, la comida, la protección, todo el tiempo está
recibiendo esto de Dios, porque no hay vida que no venga de Dios. No hay salud que no venga de
Dios. Todo el tiempo está recibiendo esto y no reconocen, no conocen
o no reconocen al Dios vivo y verdadero. No solamente eso, no solamente
tienen este conocimiento, este entendimiento entenebrecido,
el hombre natural, sino que dice en versículo cuatro, oh gente
pecadora, pueblo cargado de maldad. generación de malignos, hijos
depravados. Dejaron a Jehová, provocaron
la ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. Está claro eso,
¿verdad? Gente pecada, cargados de maldad. Dice allá en Génesis capítulo
6 que Dios miró y vio que la maldad del hombre era de continuo
solamente el mal. Todo pensamiento, todo designio
del corazón de los hombres era de continuo solamente el mal. Sabe, la palabra de Dios dice
que el harar del iniquo es pecado. Harar todo lo que nos provenga
de fe, la fe en el Señor Jesucristo, la fe del Señor Jesucristo es
pecado. Es pecado. El hombre quiere definir el pecado,
el hombre quiere definir el pecado con cosas y decir no toques,
no manejes, no gustes quiere definir el pecado y la razón
por la cual quiere definir el pecado en estas cosas no toques,
no manejes, no gustes es porque se quiere justificar se quiere
justificar a sí mismo entonces si no toco entonces soy mejor
que esta persona un poco mejor voy a justificarme delante de
Dios por lo que hago o por lo que no hago, voy a ser mejor
que otros. ¿Ves? Yo no tomo, yo no fumo,
yo no bailo, yo no voy al cine, yo no hago todas estas cosas.
El pecado está en nosotros. Nosotros somos pecado. Nosotros
somos pecado. Puedes aislarte e irte al monasterio
y estar allá solo, alejarte de toda la sociedad y todos los
vicios y ¿sabes qué? Te acompañó el pecado contigo.
te acompañó el pecado ya en la cueva porque el pecado está aquí
del corazón provienen los malos pensamientos de la fuente en
Génesis capítulo 6 nos dice claramente Dios que vio que de la maldad
del hombre es de continuo solamente el mal vio Jehová que la maldad
de los hombres versículo 5 Génesis 6, 5. Yo, Jehová, que
la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo
designio, es decir, todo pensamiento, toda intención, todo designio
de los pensamientos del corazón de ellos, era de continuo, solamente
mal. Solamente mal. Estamos pintando una figura,
y Dios, no estamos. Dios está diciendo. Estamos hablando
lo que Dios dice y la figura no parece bonita ahora. Qué maravillosa es la gracia
de Dios. Qué maravillosa es la gracia
de Dios que alcanza a pecadores, a pecadores, verdaderos pecadores. Era de continuo solamente el
mal. Está lleno de pecado, lleno de
maldad, como una esponja. Tú metes una esponja a la cubierta
y la sacas. Donde quiera que tú toques la
esponja, está mojado, ¿verdad? Y así es el hombre. Donde quiera
que toques al hombre, está lleno de pecado en sus pensamientos,
lleno de pecado en sus manos, lleno de pecado en su andar.
Está lleno de pecado. Hijos rebeldes. Hijos de Adán,
todos nosotros nos revelamos en Adán. Hemos dejado al Señor
y hemos seguido. Dejaron a Jehová, dejamos a Dios,
todos nosotros nos apartamos, aún como ovejas, dice Isaías
53, nos hicimos inútiles. Cada uno sigue su propio camino.
su propio pensamiento. Y por esto, la ira de Dios está
sobre esta creación. Por esto, la ira de Dios se manifiesta
desde el cielo. Bueno, nos dice versículo 5,
la condición del hombre es, ya vimos que es por naturaleza,
estamos cargados de pecado, nuestro entendimiento está entenebrecido,
y en versículo 5 dice ¿por qué querréis ser castigados aún? como si el castigo pueda quitártelo
como si sufriendo pudiera una persona ser purificado en sus
caminos como si dale suficiente sufrimiento y solito va a salir
de sus pensamientos o solito va a salir de su camino errado
¿Por qué querréis ser castigados aún? Dios dice,
aunque yo envíe toda clase de castigo, todavía se van a rebelar. Puedes hablar del infierno todo
lo que quieras, puedes amenazar a la gente todo lo que quieras,
y no los vas a espantar como para que entren al reino de los
cielos. ¿No lo va a hacer? ¿Puede Dios
enviar castigo? ¿Puede Dios enviar pestilencia? ¿Puede Dios enviar toda clase
de pruebas y angustias? Y estas cosas no producen arrepentimiento
hacia Dios, fe en el Señor Jesucristo. Al contrario, la persona empieza
a blasfemar en contra de Dios. hablar mal en contra de Dios,
es decir que Dios es malo, o por otra parte decir que Dios
no tiene nada que ver con ello, que Dios está desinteresado,
empiezan a hablar mal de Dios. Todas las cosas son de Dios, todas las cosas son de Dios,
pero el hombre todavía aún se revela. Él dice allá en Amós,
no lo vamos a leer ahora, pero Dios dice, yo les envié pestilencia
y no regresaron. Les envié hambre y no regresaron. Maté a sus hijos a espada y no
regresaron. Esas cosas no producen arrepentimiento. ¿Por qué te voy a castigar más?
¿Por qué te voy, saben, aun en el infierno? Aun en el infierno
no están arrepentidos. aun las personas que han estado
en el infierno y aun toda la eternidad del infierno no va
a producir arrepentimiento hacia Dios y fe en el Señor Jesucristo
solo provoca mas rebelión vean lo que dice Apocalipsis capítulo
16 Apocalipsis capítulo 16 versículo 9 Versículo 8, dice, El cuarto
angel derramó su copa sobre el sol, la cual fue dado a quemar
a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con
el gran calor, y se arrepintieron. Es lo que dice. No es lo que dice. Se quemaron
con el gran calor y amaron a Dios. se quemaron con el calor y blasfemaron
el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas,
y no se arrepintieron para darle gloria. Estas cosas, amenazar
con fuego, sufre, va a seguir el infierno, eso no produce. ¿Qué produce el arrepentimiento
hacia Dios y la fe en el Señor Jesucristo? La misma cosa. el Evangelio de la gracia de
Dios. El Evangelio. Dios en amor dio
a Su Hijo para salvar a Su pueblo. Dios en amor dio a Su Hijo para
dar Su vida en rescate por Su pueblo. Dios utiliza este mensaje. Y Él quiebra el corazón duro,
y Él pone un corazón de carne. Él produce el arrepentimiento
y la fe en el Señor Jesucristo. Vean lo que dice allá en Romanos
capítulo 2. Romanos capítulo 2, versículo
4. Romanos 2, 4. O menospreciáis
las riquezas de su venilidad. Dios es bueno. En todas las cosas que Él hace
Él es bueno. Bueno. la paciencia de Dios y
menosprecias la paciencia de Dios, Dios es tan paciente contigo
Dios es tan paciente conmigo tan paciente con la raza humana
no queriendo que ninguno de su pueblo perezca es por eso que
Dios no envió a Adán y Eva al infierno en ese mismo momento
porque la justicia de Dios no se demora La justicia de Dios
es pronto. Pero lo que detiene, por decir
así, la paciencia de Dios es para
con su pueblo. Es que todavía hay en esta tierra,
todavía hay en este tiempo, aquellos que le fueron dados al Señor
Jesucristo antes de la fundación del mundo, y van a ser suyos. Él no va a perder ninguno. Él
es el victorioso Salvador. Ninguno se va a perder. Todos
van a prodeceder al arrepentimiento. ¿Cómo? La Palabra de Dios va
a llegar a sus oídos. Dios va a hablarles por la predicación
de la Palabra. Y Dios les va a dar vida. Y Dios
les va a dar arrepentimiento. Y Dios les va a dar fe. Él sabe
dónde están. Están perdidos, pero no para
Él. Él sabe dónde están. Él los puso allá. son sus ovejas. Están rebeldes, obstinados, tercos,
burros, pero Dios en su misericordia va por ellos. La benignidad de
Dios, la paciencia de Dios, la longaminidad de Dios, ignorando
que su benignidad te guía al arrepentimiento. Todo el tiempo,
todas las cosas que han ocurrido en la vida de cada uno de su
pueblo, son para bien son para bien todas las cosas ayudan a
bien a los que aman a Dios a los que conforman su propósito son
llamados todas las cosas ayudan a bien aun en sus días de incredulidad Dios utiliza todas las cosas
para atraer a su pueblo a los pies del Señor Jesucristo me
estoy tardando pero Dice allá en versículo seis, versículo cinco, toda cabeza
está enferma, toda cabeza está enferma, es decir, está torcido en su
mente y está muerto espiritual, su corazón está doliente. Y ni
la amenaza del juicio ni el juicio mismo puede producir arrepentimiento
de un pecador depravado. Bueno, versículo 6 dice allá,
aquí está el resultado de la caída del hombre desde la planta
del pie hasta la cabeza, no hay en él cosa sana. El hombre trata
de buscar algo bueno en sí. Está como, ¿se acuerdan de quién
era el leproso que Dios, el sacerdote pronunciaba limpio? ¿Se acuerdan
de quién era? cuando venía el leproso delante
del sacerdote y para ser examinado por el sacerdote para determinar
si era inmundo o si era limpio. Venía el leproso con una pequeña
llaga y lo examinaba el sacerdote decía, es lepra, es lepra, está
aquí en tu mano, es lepra, eres inmundo. excluido de la ciudadanía,
no tienes beneficios fuera de la ciudad, fuera de la ciudad. Pero sólo está en mi mano, dice
el hombre, sólo está en mi mano, o sólo está en mi pie, todo el
resto está bueno, inmundo, fuera. Sólo lo tengo aquí adentro, nadie
más lo puede ver, está aquí adentro, nadie más lo puede ver, inmundo,
pero cuando el hombre venía ante el sacerdote y mostraba su carne
y decía mira aquí tengo esta lepra y el sacerdote lo examinaba
y decía está en todas partes está en tu cabeza, está en tu
cabello, está en tus manos Está en tus pies, está en tu cuerpo.
Estás completamente cubierto de lepra. Estás blanco de lepra. Está cubierto completamente.
¿Saben qué pronunciaba el sacerdote entonces? Estás limpio. Estás limpio. Esta es la condición del hombre.
Si Dios te da a conocer que desde la cabeza hasta el pie no hay
cosa en ti sana. No hay cosa en mí sana. Es por
eso que el apóstol Pablo dijo, nosotros somos la circuncisión,
nosotros somos el pueblo de Dios, los que adoramos a Dios en espíritu,
nos regocijamos en Cristo Jesús y no tenemos confianza en la
carne, lo que nosotros podemos hacer. Desde la planta del pie hasta
la cabeza no hay en él cosa sana sino herida, hinchazón y podrida
ya. fuera con tratar de venir delante
de Dios con tus méritos o tus obras para ser justificado delante
de Dios con lo que tú puedes hacer la salvación del pueblo
de Dios está en la obra terminada del Señor Jesucristo en el apóstol Pablo dijo yo no
quiero ser hallado en mi propia justicia yo quiero ser hallada
en la justicia que es por la fe del Señor Jesucristo la obediencia
de él esa es mi justicia No hay vida, no hay verdad, no
hay luz, no hay cosa buena en nosotros. El apóstol Pablo dijo,
yo sé que esto es en mi carne, no... Oiganlo, no dice, no moraba
el bien, como que ahora mora. Él dice, no mora presentemente
el bien. El hombre que va a entrar al
reino de los cielos tiene que ser nacido de nuevo. Tiene que
ser una nueva criatura. Dios no está simplemente pintado
de blanco lo de afuera. sin cambiar el interior. Dios
hace una nueva criatura, un nuevo hombre, y lo que es de la carne,
carnes, va a seguir siendo carne, hasta que Dios lo ponga en la
tierra, y un día resucite incorruptible. Por esta causa entonces dice
Dios, vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego,
vuestra tierra delante de vosotros comida por extranjeros y asolada
con asolamiento de extraños. Y queda la higa de Sion como
en ramada, en viña, como cabaña, en melonar, como ciudad asolada. Bueno, ahí está la condición,
por la rebelión y por la desobediencia y por nuestro pecado, Esta condición
en la que estamos es lo que merecemos, lo que merecemos. Quebrantado,
no hay paz, no hay consuelo, no hay descanso, no hay gozo. Así es el hombre sin Dios, sin
paz, sin esperanza en este mundo y tampoco en el venidero, tampoco
en el venidero. Ahora, oigan esto. Esto es lo
que Dios ha dicho acerca de la condición del hombre. Dice versículo
nueve, Si Jehová de los ejércitos no nos hubiera dejado un resto,
si Él no hubiera en Su misericordia infinita, hubiera de la raza
caída de Adán, de todos los hombres, si él no hubiera extendido su
brazo poderoso y hubiera rescatado a los escogidos. Es un remanente, porque no son todos. Cristo Jesús no dio su vida por
todos los hombres en el mundo. Él dio su vida por todos sin
distinción. es decir, judío, gentil, yucateco,
francés, americano, africano, por todo el mundo. Él tiene su
pueblo de toda raza, pueblo, linaje, nación, pero si Él no
hubiera extendido su mano, si Él no hubiera escogido un remanente,
todos seríamos como Gomorra, todos seríamos como Sodoma, ¿Dónde
están estos dos Sodoma y Gomorra? ¿Dónde están los habitantes de
Sodoma y Gomorra? En el infierno. Y si no fuera
por la gracia de Dios, por la misericordia de Dios, todos nosotros
estaríamos igual que ellos, porque no somos diferentes. No hay ninguna
diferencia. Ahora, versículo 10 dice... ¿Qué las salvaciones de Dios,
verdad? La salvación es de Jehová. Desde el principio hasta el fin
y todo en medio. Todo en medio. Ahora dice el
versículo 10. Príncipes de Sodoma, oí la palabra
de Jehová, escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra. Ahora está usando estos dos títulos,
príncipes de Sodoma y pueblo de Gomorra. hablando del pueblo
de Israel, y está hablando a los hombres, nosotros que ya establecimos,
estamos muertos en delitos y pecados, pero no es como si estuviéramos
muertos en delitos y pecados y nada más así, con todo y que
son muertos en delitos y pecados totalmente perversos, Con todo
esto, el hombre es religioso. ¿Verdad? Con todo esto que acabas
de describir en estos primeros nueve versículos, el hombre es
religioso. El hombre está muerto en delito
civil pero quiere justificarse con sus obras religiosas. El
hombre es religioso. Dice, ¿Para qué me sirve, dice Jehová,
la multitud de vuestros sacrificios? Puedes sacrificar todos los bueyes
que quieras. La sangre de los bueyes y toros
y machos cabríos no va a quitar un pecado de ninguna persona.
Dios es santo, Dios es justo, y sólo Dios puede satisfacer
a Dios. Y sólo la sangre del Señor Jesucristo
puede quitar el pecado del alma de una persona. Todos los sacrificios
que tú puedas hacer, Dios dice, estoy hastiado de estas cosas. Dice, ¿para qué me sirven? Dice
Jehová, la multitud de vuestros... Y escuchen esto, estos sacrificios
que estaban haciendo ellos, no era porque simplemente se lo
imaginaron, Dios les dio estos sacrificios. Dios les dio estos
sacrificios, pero ¿qué estaban haciendo ellos? Ellos no estaban
viniendo a Dios por fe, creyendo en la promesa de Dios que estos
sacrificios tipificaban, o hablaban de ellos. Es decir, en el Antiguo
Testamento, cuando el Rey David venía a adorar a Dios, él tenía
que traer un cordero. No se puede acercar una persona
a Dios sin un cordero. David tenía que traer el cordero.
Pero David no fue aceptado por la sangre de ese cordero. Él
fue aceptado de la misma manera que tú y yo somos aceptados. Él creyó a Dios. Él confió en
el cordero que iba a venir, el Señor Jesucristo. Él estaba mirando
por fe en aquel que vendría. Nosotros estamos mirando de la
misma manera por fe en aquel que fue enviado. El que ya fue
ofrecido en la cruz del Calvario. Pero una persona que hace su
devoción o sus servicios, pensando que en estas cosas va a satisfacer
a Dios, Dios requiere perfección. Y el único que ha rendido perfección
es el Señor Jesucristo. Decir, todo lo que nosotros tocamos
está inmundo. Ya lo hablamos. Todo lo que nosotros
tocamos está inmundo. ¿Cómo vas a ofrecer un sacrificio?
Si tú mismo, ni que te mates tú mismo, no puedes quitar un
pecado. La única manera que Dios pudo
quitar el pecado de su pueblo, es que el Señor Jesucristo, el
Eterno Hijo de Dios que fue hecho carne, el que no conoció pecado. Él no tuvo pecado, Él no hizo
pecado, pero Dios lo hizo pecado. Y Dios, Él cargó en Sí mismo
el pecado de Su pueblo. Dios cargó el pecado de su pueblo,
el pueblo escogido, su pueblo amado, y lo puso sobre su Hijo,
el inocente. Y Él murió en lugar de su pueblo. Y esa obediencia y esa rectitud
del Señor Jesucristo es puesta sobre toda persona que cree a
Dios. Ahí está la conciencia limpia,
ahí está la satisfacción. Dios está satisfecho, Dios es
justo y también justifica al pecador. ¿Por qué me sirve? ¿Para qué
me sirve Jehová? Dice Jehová, la multitud de vuestros
sacrificios, hastiado estoy de holocaustos de carneros y de
cebo de animales gordos, no quiero la sangre de bueyes, ni de ovejas,
ni de machos y cabrillos. No quiero estas cosas. El Señor
Jesucristo dijo allá cuando Él vino, Sacrificio y ofrenda no
quisiste, las cuales cosas se ofrecen según la ley. Él dice,
aquí vengo Dios para hacer tu voluntad. En esa voluntad somos
santificados. Somos hechos santos delante de
Dios. Dice versículo doce, ¿Quién demanda
esto de vuestras manos? cuando venir a presentaros delante
de mí a hoyar mis atrios, a pisotear. Cada persona que viene, no podemos
nosotros venir a Dios si no venimos a Dios por el Señor Jesucristo. Él es el camino, la verdad y
la vida, y nadie viene al Padre sino por mí. Cualquier persona
que trate de venir de otra manera está pisoteando sus atrios. No me traigáis más vana ofrenda,
dice Dios. No me trae, es vano. No sirve
de nada. Al contrario, sólo te hace más
culpable. Vana ofrenda. El incienso me
es abominación. Tus oraciones, incienso representa. Tus oraciones me son abominación. Luna nueva y día de reposo, tus
fiestas solemnes y tus ritos solemnes. el convocar de asambleas
no los puedo sufrir, son iniquidad vuestras fiestas solemnes. Vuestras
lunas nuevas, vuestras fiestas solemnes, las tiene aborrecidas
mi alma, me son gravosas, cansado estoy de soportarlas. Cuando
extendáis vuestras manos para pedirme aceptación, pedir perdón
de pecados, cuando extiendas vuestra mano yo esconderé de
vosotros mis ojos. Asimismo, cuando multipliquéis
la oración, yo no oiré. Llenas están de sangre vuestras
manos." ¿Cuál es el remedio, entonces?
Con todos los sacrificios y con todas las ceremonias, con todas
las cosas que estaba haciendo el pueblo, todavía estaban sucios
delante de Dios. y eso es la condición de cada
uno que no está en Cristo Jesús, todavía está en su pecado. Sucio es delante de Dios. ¿Cuál
es el remedio? Sé lavado, dice ya, lavados y
limpiados. Lávate. ¿Dónde? ¿Dónde puedes lavarte de todos
tus pecados? En la sangre del Señor Él ha
abierto esa fuente para lavar toda iniquidad, toda maldad.
Es la sangre del Señor Jesucristo que quita el pecado de Su pueblo. La sangre de los toros y machos
cabríos nunca pueden quitar el pecado. obras religiosas no pueden
quitar el pecado, cumplimiento de la ley no puede quitar el
pecado, dejar de hacerlo malo es creer en el Señor Jesucristo. Eso es hacerlo bueno. ¿Qué buena
obra haremos para hacer las obras de Dios? Esta es la obra de Dios
que creáis en el que Él ha enviado. Deja de tratar de justificarte
a ti mismo delante de Dios. por lo que haces el apóstol Pablo
dijo eso de sus contemporáneos, su pueblo dijo yo tengo continuo
dolor en mi corazón porque yo les doy testimonio que tienen
celo de Dios pero no conforman a ciencia porque están tratando
de procurar su propia justicia y han ignorado han puesto a un
lado la justicia de Dios la justicia de Dios deja de tratar de justificarte
a ti mismo delante de Dios Dios es justo y el que justifica al
que es de la fe de Jesús. Aprender a hacer el bien, dice
versículo 17. Buscar el juicio, rectitud y
el agraviado, y hacer justicia y el huerto, para dar la vida.
Aprende a hacer el bien. Primero, primero lávate. Ven al Señor Jesucristo. Nadie puede agradar a Dios sin
creer en el Señor Jesucristo. Pero cuando una persona cree
en el Señor Jesucristo y las obras que son hechas por fe en
el Señor Jesucristo, por amor a Cristo Jesús, cuando visitas
al huérfano, visitas al enfermo, aquella persona que lo hace por
amor a Cristo Jesús, por amor al hermano, Dios dice son buenas
obras. Pero aparte de la fe en el Señor
Jesucristo, todo es maldad. Todo es maldad. Aprende a hacer
el bien. Aprende a hacer el bien. Verdaderas
obras de justicia son producidas por una relación correcta con
Dios. En Gálatas, el fruto del Espíritu
es amor, gozo, paz, paciencia, veneridad, fe, mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley.
Pero el observar las ceremonias y sacrificios y días de reposo,
esto no significa nada. No hace que una persona sea limpia
delante de Dios. Versículo 18 dice, Venid luego. Venid luego. Ven. Ven al Señor Jesucristo. Venid luego, dice Jehová. Esta
es la conferencia a la que Dios llama a su pueblo. Venid, estemos
a cuenta. estemos a cuenta, vamos a entrar
en cuenta si vuestros pecados fueran como la grana y lo son cuando hablamos de estos primeros
diez versículos entramos aquí hasta el versículo diez estamos
hablando de nosotros por naturaleza los primeros nueve versículos
nosotros por naturaleza Es el hombre natural. Y si estás aquí
sin Cristo, Dios dice, deja estas cosas. Lávate, límpiate. Y aunque tus pecados sean como
la gran... ¿Sabes? Tus pecados no te pueden excluir
de venir a Cristo Jesús. ¿Oyeron eso? Tus pecados no te pueden excluir
de venir a Cristo Jesús. Personas dicen, pero tú no sabes
que gran pecador soy. No sabes que es lo que yo he
hecho. No. El Señor Jesucristo dijo, el
que a mí viene, no lo echo fuera. No por ningún pecado. Si tú vienes,
¿sabes qué pasa? La persona piensa, voy a tener
que hacer algo bueno para luego venir a Cristo. No es tu pecado
el que te excluye de venir a Cristo. Es tu supuesta bondad que te
está excluyendo. Porque crees que eres bueno. Crees que no eres tan malo. Pero
Cristo vino a salvar a pecador. El apóstol Pablo dijo, de los
cuales yo soy el primero. Dios en su gracia. Si no fuera
por su gracia infinita no nos hubiera escogido. Y ahora en
su gracia infinita Él habla y dice vení luego. Él sabe quién eres. Pecador,
Él sabe quién eres. No le vas a sorprender. Él es el médico. Él es el médico. No vas a sorprender con tu pecado.
Él vino para salvar a pecadores. El pecado de su pueblo, Él ya
lo llevó. Ya lo llevó. Ven, tráele todo tu pecado. Tráele todo tu pecado. No pretendas. Tráele todo tu pecado. Confiésele
a Él todo tu pecado. Ven a Él, confiésale todo. No sirve pretender con Él, porque
Él está mirando en tu corazón. No le trates de esconder algo
a Él. A mí me puedes esconder lo que quieras. Porque yo no
puedo ver el corazón. Yo puedo esconder también. ¿Verdad
que sí? Nosotros podemos esconder de cada uno de nosotros, pero
a Dios no. No pretendas. Tráele todo tu
pecado. Señor, sálvame de mis pecados. Tú viniste a salvar a pecadores,
yo soy pecador, sálvame de mis pecados. Vení luego, dice Dios,
aunque sean como la grana, serán blancos como la nieve. Él quita
todo el pecado de Su pueblo. Si fueran rojos como el carmesí,
vendrán a ser como blanca lana. en la presencia de Dios. Dios
no puede acordarse del pecado de su pueblo. ¿Saben por qué?
Porque no existe. Así de poderosa es la sangre
del Señor Jesucristo. Él ha hecho alejar nuestros pecados
tan lejos como el oriente es del occidente. Él ha puesto nuestros
pecados en el mar del olvido. Dios no puede encontrarlos. Dios que sabe todas las cosas,
no puede encontrar el pecado de su pueblo. Han sido quitados. Ahora sí, ¿no te da gozo eso? ¿No te da gozo eso? Si quisieres, y oyer el versículo
19, si quieres, ¿quieres ser salvo? ¿Quieres ser salvo? Su pueblo se lo va a ofrecer
voluntariamente en el día de su ¿Quieres ser salvo? ¿Quieres ser limpio? Si quieres
y hoy eres, comerás de Cristo. Cristo está. Cristo está puesto
delante de cada uno de nosotros. Él dice, venid a mí todo el que
está trabajado y cargado de pecado, yo os haré descansar. Él dijo,
mi carne es comida verdadera, mi sangre es bebida verdadera.
Creen en el Señor Jesucristo. ¿Quieres? Ven y toma de las aguas
libremente, gratuitamente. ¿Verdad? Toma, come. Sin precio
y sin dinero. Ven ahora mismo, tal como estás.
¿Dónde estás? Sin mover un músculo. Ven al
Señor Jesucristo. ¿Vienes? Yo vengo. Yo vengo. Gracias sean dadas
a Dios, yo vengo. Yo vine ayer, vengo ahora. Vengo ahora mismo. Señor, sálvame. Señor, yo necesito de tu salvación. Yo necesito de tu justicia. Yo
no quiero ser allado. Yo quiero ser allado en tu perfecta
justicia. Si quieres y oyes, comeréis del
bien de la tierra, comerás de Cristo Jesús, tendrás a Cristo
Jesús, verás a Cristo Jesús y estarás con Cristo Jesús. Si quieres
y oyes. Ahora, ¿qué tal si esa persona
después de oír de la gracia de Dios, después de oír la provisión
de Dios para quitar el pecado de su pueblo, está obstinado? Y dice, no. Eh, mañana. Hoy no. Hoy no vengo. No tienes promesa de mañana.
Pero ¿qué tal si esa persona dice, no, eso no es para mí?
Eso no es para mí. No quisieres, si fueres rebelde,
eso es rebelión, porque no es una invitación, es un mandato.
Si no quisieres, si fueras rebelde, ahí viene lo que quieres. Vas a ser consumido a espada. No lo digo yo. Dios lo dice. Este es mensaje de salvación. Ven al Señor Jesucristo. que
el señor bendiga en su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.

0:00 0:00