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Todd Nibert

Poderosa Predicación - Parte 2

Romans 3
Todd Nibert August, 22 2011 Audio
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Preachers Class 2011

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I wanted to bring a message,
quería traer un mensaje, showing you from Romans 3, mostrándoles
a ustedes allá en Romanos capítulo 3, a way of looking at the scriptures,
una manera de mirar las escrituras, in an outline form, en una manera
en una manera de bosquejo. Ahora, esto es un bosquejo. Un bosquejo que ustedes pueden
hacerlo suyo propio. Cualquier cosa que cualquier
persona diga, alguien lo dijo antes que ellos. Yo saqué este
bosquejo de alguien más. Y yo no... No demoro, no titubeo en utilizar
los mosquejos de otros. Lo único que nosotros tenemos
original es pecado. Y cualquier intento de ser original
es estúpido. La forma en que me presento este
mensaje De la manera que yo presento
o introduzco este mensaje, es esto. Si hubiera un hombre en
la cárcel y este hombre iba a ser ejecutado
al día siguiente, era culpable de asesinato. había violado y
toda cosa horrible que puedas pensar y este hombre sabe que
el va a morir a la mañana y este hombre me preguntara dime cual es el evangelio yo
necesito saber pregrícame el evangelio Y tal vez hubiera otro
hombre, el hombre más moral que haya
vivido, pero está enfermo, y sabe que solamente le quedan 24 horas
de vida. Y este hombre me dijera, Predícame el Evangelio. Sólo
tengo 24 horas para vivir. Yo le daría a estos dos hombres
el mismo mensaje. Exactamente el mismo mensaje. Y aquí es donde yo comenzaría.
En Romanos capítulo 3. Y yo haría esta pregunta. ¿Cuál
es nuestro estado o nuestra condición delante de Dios? No trataría de comprobar que
Dios existe. No trataría de comprobar que
la Biblia es la palabra de Dios. Una persona que trate de comprobar la existencia de Dios o trata
de comprobar que la Biblia es la Palabra de Dios está comenzando
desde una posición o una postura de defensa. No está predicando
con autoridad, no está predicando con poder. ¿Verdad? Una persona
que está tratando de convencer a una persona de la Escritura
es la Palabra de Dios o que Dios existe, esa persona desde el
principio está comenzando a la defensiva. Eso no es autoridad,
eso no es poder. ¿Cuál es nuestra condición delante
de Dios? Romanos 3, 19. Romanos 3, 19.
Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que
están bajo la ley. Para que toda boca se cierre
y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios, le diría a ambos
hombres, somos culpables delante de Dios y quedamos bajo el juicio
de Dios, y si Dios nos envía y el infierno, Él nos va a estar dando exactamente
lo que merecemos. Somos pecadores, culpables delante
de Dios. Estamos en la mano de Dios, y
Él puede hacer con nosotros según Él quiere. Esa es nuestra condición
delante de Dios. Aquí está la segunda pregunta
que yo haría. ¿Hay algo que nosotros podemos
hacer para cambiar esa condición o ese estado en el que estamos? ¿Saben cuál es la respuesta a
esa pregunta? Versículo 20. Ya que por las obras de la ley
ningún ser humano será justificado delante de él. Porque por medio de la ley es
el conocimiento del pecado. No hay nada que podemos hacer,
absolutamente nada, para cambiar nuestra condición de culpables
delante de Dios. Lo único que hace la ley es exponer
nuestro pecado o revelar, manifestar nuestro pecado. La tercera pregunta. Significa eso que no hay esperanza? Significa eso que simplemente
tengo que esperar a que Dios me envíe al infierno? Y no hay ninguna manera que yo
pueda ser salvo? No. Hay esperanza. Versículo 21. Pero ahora parte de la ley se
ha manifestado la justicia de Dios. Hay un camino a una manera
que yo puedo ser salvo teniendo la mismísima justicia de Dios. De tal manera que yo no esté
delante de él condenado, sino que yo esté delante de él perfecto. no hay ninguna cosa que me alegra
más que pensar que yo tengo la justicia
de Dios. Yo recuerdo oír a un predicador. Hoy que este predicador diga,
nuestra justicia está basada sobre la justicia de Cristo.
Eso está mal. Mi justicia no está basada sobre
la justicia de Cristo. Mi justicia es la justicia de
Cristo. Esa es nuestra esperanza. Aquí
está la cuarta pregunta. ¿Cómo puedo saber yo que esto
es así? ¿Sobre qué autoridad me estás
diciendo esto? ¿Sobre qué autoridad me estás
diciendo que hay esperanza? Versículo 21 Esto es lo que ha sido testificado
por la ley de los profetas. Esto es lo que enseñan las Escrituras. La Escritura es la palabra de
autoridad. Alguien diría, bueno, ¿de veras
debo creer que la Biblia es la palabra de Dios? Sí, tienes que
creer eso. ¿Puedes probar que es la palabra
de Dios? No, no lo puedo probar. Pero
no necesito probarlo. Alguien diría, bueno, ¿es tan
difícil creer que la Biblia es la palabra de Dios? Bueno, ¿es
difícil creer que Dios creó el mundo? Es más difícil creer que no lo
hizo. Si Dios puede crear el mundo, Él puede escribir un libro que
está inspirado y preservarlo hasta este día. Y este es el
mensaje de las Escrituras. Este mensaje ha sido testificado
por la ley y los profetas. Aquí está la otra pregunta. Siguiente pregunta. ¿Para quién es esta gran bendición? ¿Quién recibe la justicia de
Dios? ¿Quién es el que va a estar delante
de Dios sin culpa? ¿Es para todos los hombres sin
excepción? Bueno, ¿son todos acaso salvos?
No. Esto es para aquellos que creen. ¿Vean lo que dice el versículo
22? La justicia de Dios por medio
de la fe en Jesucristo para todos los que creen en Él, porque no
hay diferencia. ¿Creen qué? Que no hay diferencia entre hombres.
Que todos pecaron y quedaron destituidos de la gloria de Dios.
Que la justificación viene gratuitamente por su gracia, por medio de la
redención que está en Cristo Jesús. Eso es lo que ellos creen. Ahora hay otra pregunta. ¿Hay algo que yo debo pagar para
obtener esto? ¿Hay algo que yo necesito hacer
para lograrlo? ¿Para que Dios me dé esta gran
bendición? No. Versículo 24 nos dice que somos
justificados gratuitamente por su gracia. Por su gracia. Mediante la redención que es
en Cristo Jesús. Ahora, pregunta, ¿quién planeó
todo esto? Versículo 25. A quien Dios puso.
Eso significa al que Dios ordenó antemano. como propiciación por medio de
la fe en su sangre. Él tiene la sabiduría para planear
esto, y Él tiene el poder para ejecutarlo, para hacer que se
cumpla. Cómo Él puede salvarnos. Dios lo puso a Él como propiciación. ¿Qué es lo que significa esto? Quiero regresar allá al publicano,
allá en el templo. El fariseo estaba orando, Dios
te doy gracias que no soy como los otros hombres. Y comenzó a hablar de todas las
cosas buenas que él hacía. Y todo lo que él dijo era mentira. Y se comenzó a comparar con el
publicano. Yo no soy como este publicano.
Pero el publicano, él se golpeó en su pecho, clamando, dice,
Dios se propicio conmigo, el pecador. La propiciación significa, quitar la razón de la ira, de
la ira. Y eso es lo que Cristo, el Señor,
hizo en la cruz. Él quitó la razón de Dios de
estar enojado. Dios no tiene razón de estar
enojado conmigo. Y Dios dice con respecto a ese
hombre, Dios dijo, el Señor Jesucristo dijo,
Él regresó a su casa justificada. en vez del otro, y no el otro. Y alguien dijo en una ocasión,
el Señor Jesucristo no comentó sobre
qué significa eso, pero toda la Biblia enseña qué significa
eso. Y esa es nuestra tarea en la
predicación, de enseñar qué significa eso. ¿Quién planeó esto? Dios lo planeó. ¿Por qué hizo esto? ¿Por qué
hizo esto Dios? ¿Por qué hizo esta salvación?
Versículo 26, con la mira de manifestar en este tiempo su
justicia, a fin de que él sea el justo
y el que justifica el que es de la fe de Jesús. Ahora, ¿hay algo que nosotros
podemos jactarnos en esto? Pablo dice, ¿dónde está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? No hay nada que nosotros podemos
jactarnos. ¿Qué podemos concluir con todo
esto? Concluimos, pues, que el hombre
es justificado por la fe sin las obras de la ley. ¿Es esto para todas las clases
de hombres? ¡Sí! ¿Es Él el Dios de los judíos
únicamente? ¡Sino ciertamente de los gentiles!
¿Y qué tal, qué dice de Dios, la ley de Dios? ¿Hacemos nula la ley de Dios
por la fe? Dice, luego, por la fe invalidamos
la ley en ninguna manera sino que la confirmamos o confirmamos
la ley. Ahora, si yo estuviera hablando
con un hombre que va a morir, este es un mensaje que yo le
traería. Y ese es un ejemplo de un bosquejo. Es un bosquejo tomado de la palabra
de Dios. Ahora vamos a ir a Lucas. Tienen ustedes ese bosquejo.
Es un bosquejo tomado de la palabra haciendo las preguntas. Tienen
allá como 10 o 12 preguntas donde sale el bosquejo. Es una delineación. Un bosquejo es una delineación. Cuando pensamos en arte, por ejemplo, cuando pensamos
en arte, un bosquero es un dibujo, ¿verdad? Un dibujo. Pero cuando
hablamos de bosquejo en la Palabra de Dios, estamos hablando de
algo, un detalle, detalles para representar la figura. Un
bosquejo son líneas para representar la figura. Y aquí en bosquejo
en la Palabra de Dios estamos trazando, por decir así, trazando
el orden lógico del mensaje para que sea entendido, para que sea
claro. Vamos a ir a Lucas capítulo uno. Lucas capítulo uno, ahora vamos
a cambiar el tema un momentito. Vamos a cambiar el tema un momento.
Lucas capítulo uno, voy a leer los primeros cuatro versículos. Ahora vamos a hablar de la responsabilidad
del predicador. Lucas capítulo uno, voy a leer
el versículo uno, versículo cuatro. Puesto que ya muchos han tratado
de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros
han sido ciertísimas, tal como nos enseñaron los que desde el
principio lo vieron con sus ojos y fueron ministros de la palabra,
Me ha parecido también a mí, después de haber investigado
con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas
por orden, oh excelentísimo teófilo, para que conozcas bien la verdad
de las cosas en las cuales has sido instruido. Ahora, quiero que noten en este
primer verso... ¿Tienes una introducción sobre
eso, Tom? Sobre lo que... Esto va de mano en mano con lo
que acabas de decir. Sobre la... ¿Dijiste? La orden. Ok, dijiste... No,
voy a entrar en eso. Sí, esto es... Esa es la responsabilidad de
cada predicador, es decir, lo que queremos hacer en la presentación
del Evangelio. Noten allá en versículo uno,
dice, puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la
historia de las cosas. Es decir, ellos han tomado la
responsabilidad. Ahora, si Dios te ha llamado
para predicar, tú no tomaste esta responsabilidad para ti
mismo. Si Dios te ha llamado para predicar, tú fuiste... ¿Cómo se le llama con lo de la
bolita? No, no, la bolita cuando van
a hacer... Zorkear, pero cuando están llamando
a los que van a ir al ejército, ¿cómo le llaman a eso? Zorkeo.
Perdón, pero ese es el acto. Cuando una persona es traído
al ejército. Es como la bola negra. Sí, bola negra. reclutado, es otra palabra, ¿qué? What's the word you use? Drafted,
like a draft in the army, I mean, you don't volunteer. Eso es decir,
esa persona que está recibiendo la bolsa de dinero, no es un
voluntario, está siendo consignado, ¿cómo? Seleccionado. elegido. Todas estas palabras
son buenas, pero no es la palabra que... Summons draft. Gilberto, how long have you been
in Calcutta? Hermano, Gilberto, ¿cuánto tiempo
ha estado usted en Calcutta? Sí. El punto es, si eres el pastor
de esa iglesia, El punto es este, si tú eres
el pastor de esa iglesia, Dios te hizo pastor. Tú no te hiciste pastor. Dios
te hizo pastor de esa iglesia. Él te llamó a predicar. Pero
si Él te llamó a predicar, tú quieres predicar. Es tu deseo predicar. Su evangelio. Tú, entonces, Tomas esto a ti mismo. Primero Dios te llama. Elio,
Dios te llamó a ser pastor. Entonces, conscrito. Esa es la
palabra que se le llama. Conscrito. Es conscrito. Y cuando Él te llama, tú quieres
tomar la responsabilidad. En Isaías capítulo 6, Dios dice,
¿a quién enviaré y quién irá por nosotros? Primero Él tiene
que enviarte, pero si Él te envía, tú serás un voluntario. Vas a
ser un voluntario conociendo tu debilidad. Aún así, tú quieres... ahora si conociendo tu debilidad
tu quieres la responsabilidad ahora vean lo que dice allá estoy
otra vez en Lucas capítulo 1 eso era Isaías 6,8 pero apunto nada
mas Lucas capítulo 1 dice otra vez versículo 1 esto es lo que
nosotros hemos tomado para nosotros de poner en orden la historia de las cosas que
entre nosotros han sido ciertísimas. Es de poner en orden, de arreglar
en orden, ordenadamente, es de juntar en una manera ordenada. Eso es
lo que acabo de hacer, tratar de hacer en Romanos 3. Tomas
un pasaje en las Escrituras y tratas de presentar de una manera ordenada
donde la gente puede seguir tus puntos y los ve claramente y
en una manera sencilla. Aquí hay otro ejemplo. Vean lo que dice Filipenses capítulo
tres. Esto es poner en orden o declarar
en una manera ordenada. Versículo siete. Pero cuantas
cosas eran para mi ganancia, las he estimado como pérdida
por amor de Cristo. Había un tiempo cuando yo consideraba
estas cosas como beneficiosas para mí. Pero ahora las considero basura. Y ciertamente, Aún estimo todas las cosas como
pérdida. Por la excelencia del conocimiento
de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo,
y no lo cuento como una pérdida. Estas cosas que he perdido, lo
tengo por basura. ¿Saben qué es eso? Si, esta palabra basura es estiércol. Estiércol. Si tú perdieras estiércol,
estarías dolido de eso. Esto suena algo crudo. Pero la última vez que sonaste
el inodoro, estabas dolido por lo que Se fue allá a Linodoro. No estabas contento por lo que
se fue, ¿verdad? Esto es lo que Pablo consideraba su religión anterior. Él sufrió
la pérdida de todo, pero lo cuento como basura, lo tengo como basura. Ahora, en estos siguientes versículos,
Pablo declara su deseo en seis puntos. Y esto es entonces presentar
la verdad de la palabra de Dios en una manera ordenada, en una
manera lógica. Aquí está su primer deseo del
apóstol Pablo. Y dice, y ser hallado en él. Cuando Dios venga buscándome
a mí, simplemente yo quiero ser hallado en Cristo. ¿Qué significaba Noten aquí que está declarando
el punto y luego está dando ejemplos. Ser hallado en Cristo y ahora
el ejemplo ser hallado en el arco. Cuando descendía la lluvia, Cuando
descendió la lluvia, solamente hay un lugar donde yo quisiera
ser hallado. Esto es adentro del arca. ¿Qué tal cuando Dios pasó por
la tierra de Egipto y destruyó todo Primogénito? Solo había
un lugar de seguridad. Es en la casa donde estaba aplicada
la sangre. ¿Hubieras acaso sacado tu tu mano de la ventana, yo no
sacaría mi mano de la ventana. Yo solo quiero estar adentro
de esa casa donde Dios dijo, donde dijo, cuando yo vea la
sangre, yo pasaré. Ese es el único lugar donde yo
quiero ser hallado. Si Cristo regresara hoy mismo,
la mayoría de la gente diría, O yo quisiera ser hallado leyendo
la Biblia. O yo quisiera ser hallado testificando. O yo quisiera ser hallado en
mis rodillas orando. Pablo dijo, no yo, yo quiero
ser hallado en Cristo. Donde todo lo único que Dios
ve, es el Señor Jesucristo. no teniendo mi propia justicia,
que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo,
la justicia que es de Dios por la fe. Eso significa que si estoy
en Cristo, lo único que tengo es la justicia de Dios. Y es
todo lo que quiero. Y es todo lo que necesito. Pero vean lo que dice en versículo
10. Esta es la segunda cosa que él pide. Dice, yo quiero conocerle,
a fin de conocerle. No quiero saber meramente acerca
de él. Yo quiero conocerlo a él. Yo
quiero tener una relación con él. donde Él me conoce a mí, y yo
le conozco a Él. Y la tercera cosa que yo quiero, yo quiero conocer el poder de
Su resurrección. ¿Para qué es el poder de Su resurrección? Las Escrituras nos dicen que
Él fue entregado por nuestras ofensas y resucitado por nuestra
justificación. Cuando Cristo salió de ese sepulcro,
resucitado de los muertos, Él salió de ese sepulcro sin mi
pecado. Él entró con mi pecado, y Él
salió sin mi pecado. Y yo quiero conocer el poder
de qué es lo que Él logró en Su resurrección. Y luego dice, yo quiero conocer
la participación de sus padecimientos. Yo quiero saber que tuve una
parte en aquello que él hizo. Yo quiero saber que cuando él
murió, él murió por mí. y por su gracia yo quiero sufrir
por él yo lo contaría un gran privilegio de ser perseguido
por la causa del evangelio y luego Pablo dice yo quiero ser semejante a él en su muerte.
Yo quiero ser igual a él en su muerte. En Filipenses capítulo
dos, él se humilló a sí mismo y haciéndose
obediente hasta la muerte. Bueno, yo quiero humillarme a
mí mismo. Yo quiero tomar el lugar más
bajo. Y yo quiero ser obediente. Su muerte fue su obediencia máxima
a su padre. Así que yo quiero ser semejante
a él en su muerte. Versículo 11. Si de alguna manera
llegase a la resurrección de los muertos. Ahora, ese es un ejemplo de presentar
la Palabra de Dios en una manera ordenada. Es la delineación o
un bosqueo de las Escrituras. Esa es nuestra tarea, de poner
en orden, pero luego dice ya en Lucas capítulo
uno, una declaración, la historia. El contar de la historia. Cuando nosotros predicamos el
Evangelio, estamos contando la historia. Es una historia verdadera. Es una historia emocionante.
Es una historia gloriosa. Y yo quiero decirla de esa manera. Usted sabe cuál es la historia.
Usted sabe también lo que es oír una historia que está mal
contada. Una historia que está mal contada
te adormece. Yo no quiero hacer eso en la
predicación del Evangelio. Yo he puesto a sueño a muchas
personas. Cada vez que yo predico, alguien
se duerme. Carlos Spurgeon una vez estaba
predicando Y un hombre en la congregación se durmió, y él
se detuvo en la predicación, y le dijo a la persona que estaba
sentada junto al que estaba dormido, despiértalo. El hombre le respondió y le dijo,
tú lo adormeciste, tú despiértalo. Pero estamos contando la historia. Ahora, regresamos allá a Lucas
1. Perdí mi lugar pensando en eso.
Quiero decirles otra historia. Cuando yo era joven, había un
predicador que era muy intelectual. Y él predicaba dos horas. Y cuando
yo era un niño, odiaba yo escuchar que este hombre predicara. Pero una vez después de que él
predicó, él predicó dos horas, y había otro hombre que debía
seguir después de él. Y hermano Mahan dijo, bueno,
vamos a terminar el servicio. Todos ya no tienen la habilidad
de escuchar. Y el hombre dijo, yo de veras
quiero predicar. Así es que este hombre se paró. Y todos tenían la cabeza, estaban
cabeceando. Y les digo una historia acerca
de la Segunda Guerra Mundial. En la Segunda Guerra Mundial,
dijo este hombre, estaba hablando de la congregación. Cuando alguien era muerto en
la batalla, Ponían su foto allá en la iglesia, en el templo.
Y un niño estaba con su papá. Y el niño le preguntó a su papá,
dijo, papá, ¿quiénes son esos hombres? Él dijo, hijo, son personas
que murieron en el servicio. Y el niño respondió, bueno, ¿murieron
en el servicio matinal o en el nocturno? Aquellos en los que estaba él
contando esta historia, todos empezaron a reir. Y después de esta risa, entonces
pudieron escuchar. Lucas capítulo uno. For as much as many have taken
in hand to set forth in order a declaration of those things
which are most surely believed among us. puesto que ya muchos han tratado
de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros
han sido ciertísimas. Aquí está el contenido. El contenido de nuestra predicación
son las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas o creídas
verdaderamente. ¿Qué es aquello que entre nosotros
es ciertísimo, es creído verdaderamente? Aquí es donde comenzamos. La
palabra, la Biblia es la palabra de Dios. Es la palabra infalible,
la palabra inspirada por Dios. Quiero darles tres palabras con
respecto a la Biblia. Primero, inspiración. Es decir, fue respirado e inspirado
por Dios. Toda Escritura es inspirada por
Dios. ¿Puedo comprobar esto? No, no
lo puedo comprobar. Pero yo sé que es verdad, es
ciertísima entre nosotros. Aquí está la segunda palabra.
Misterio. La Biblia nos habla de los misterios
de Dios. Un misterio es algo que nosotros
no pudiéramos saber a menos a que Dios le agrade darnos a conocer
esto. Predicamos el Evangelio como
un misterio. Un misterio no es tanto entendido
como creído. ¿Usted puede entender que Dios es un Dios en tres personas?
No lo puede entender, pero lo cree. ¿Usted entiende cómo Dios puede
ser hecho carne? ¡No! ¡Pero lo cree! ¿Usted puede entender cómo Dios,
el Espíritu Santo, crea vida espiritual en un hombre? ¡Y Cristo
mora en su corazón! ¡No lo entiendes! ¡Pero lo cree! Esa es la manera que predicamos. Predicamos los misterios de Dios. Y en realidad, si tratamos de
explicarlo, lo estamos arruinando. Lo declaramos. No tanto lo explicamos. Declaramos los misterios de Dios. Aquí está la tercera palabra
con respecto a la palabra de Dios. Esta es su historia. La historia se comprende de hechos. No estoy dando mi interpretación. Estoy declarando la verdad de
la Palabra de Dios. Así es que la primera cosa que
nosotros creemos es que la Biblia es la palabra de
Dios. Y aquí está la segunda cosa que
todos nosotros creemos ciertísimamente. Yo ciertísimamente creo esto
y ustedes ciertísimamente creen esto. Que Dios es tal como la Biblia declara que
Él es. Lo único que nosotros verdaderamente
conocemos de Dios es lo que este libro nos dice. Ahora, sin la
Biblia, puedo tener algunas adivinanzas acerca de Dios, puedo especular
acerca de unas cosas, Pero lo único que verdaderamente
puedo conocer es esto que Dios nos ha revelado
en Su Palabra. Todo lo que Dios declara de Sí
mismo ser, en Su Palabra, nosotros creemos. La Palabra declara que
Dios es justo. La Palabra declara que Dios es
santo. La Palabra declara que Dios es
soberano. Él tiene una voluntad. Él tiene el poder para hacer que
su voluntad se lleve a cabo. Y Él hace que su voluntad se lleva a cabo. La Palabra de Dios nos declara
que Él es justo y que Él está lleno de gracia y de misericordia. Todos sabios, toda sabiduría. Nosotros creemos ciertísimamente
que Dios es exactamente como Él declara ser en la Palabra
de Dios. Y la tercera cosa, nosotros hemos creído ciertísimamente,
estas cosas son ciertísimas entre nosotros, que el hombre es tal
como Dios lo declara ser en la Biblia, en la Palabra. Creemos que el hombre está muerto
en delitos y pecados. No tiene habilidad para hacer
alguna cosa para ser salvo. Eso es lo que la Biblia dice.
Y nosotros creemos la palabra de Dios. Y la cuarta cosa, Nosotros creemos que la salvación
es exactamente como la Biblia declara
ser. La salvación es de Jehová. Es de Dios el Padre en la elección.
Es de Dios el Hijo en la redención. Es de Dios el Espíritu Santo
en la regeneración. Es recibido por fe. Viene por medio de la palabra
predicada. Causa que el hombre se niegue
a sí mismo, que tome su cruz y siga al Señor Jesucristo. Decimos
o contamos esta historia en una manera ordenada. tal como nos lo enseñaron los
que desde el principio lo vieron con sus ojos y fueron ministros
de la palabra. Cuando nosotros decimos estas
historias, decimos la historia de Génesis 1. en el principio de Dios y predicamos
el Evangelio de allí. Predicamos el Evangelio de Génesis
3. en la historia de la caída y
la simiente prometida. Contamos la historia en Génesis
4, Caín y Abel. Contamos la historia en Génesis
5, Enoch, creyendo en Dios, andando con Dios. Contamos la historia
en Génesis 6, Contamos la historia en Génesis
6, Noé y el Arca. Estamos contando la historia,
pero no es de nuestra propia imaginación. Traemos estas historias tal como nos la enseñaron los
apóstoles, los que desde el principio lo vieron con sus ojos y fueron
ministros de la palabra. Para nosotros predicamos como
testigos visuales, oculares. Ahora, si yo oigo a un predicador
predicar, hay tres cosas que yo necesito cuando yo oigo a
una persona predicar. Primero, ese predicador tiene
que ser enviado por Dios. Tiene que tener el mensaje de
Dios, el mensaje que Dios le ha enseñado a él. No estoy interesado en un hombre
que empiece a blotear de cosas que otro hombre le dijo. Yo quiero oír lo que Dios le
ha enseñado a ese hombre. Yo quiero oír el mensaje de la
verdad. Pero la segunda cosa que yo necesito de él Yo, ese
hombre que me está hablando necesita vivir lo que habla. Y si él no
vive lo que habla, yo no me importa que todo lo que diga es verdad.
Yo no lo quiero oír. Y tampoco tú lo quieres oír.
Aquí está la tercera cosa que necesito. Este hombre tiene que
tener mi interés en su corazón. Tiene que tener primero mi interés
en su corazón. Yo no quiero que él piense de
mí como uno de sus convertidos, sino yo quiero saber que él quiere
que yo conozca al Señor. Testigos oculares y ministros
de la Palabra. Lucas dice allá en versículo
3, me pareció también a mí, después de haber investigado
con diligencia todas las cosas desde su origen. Esta palabra en inglés es entendimiento
perfecto. Esta palabra está hablado de donde buscamos
la palabra trazar aquí está en español es investigar y esta
palabra si lo buscan en la concordancia es de donde viene la palabra
de trazar está trazando el orden de las cosas una buena descripción de predicar
es trazar Cuando yo era un niño, me gustaba
sacar una moneda, y ponía un pedazo de papel sobre esa moneda,
y empezaba yo a mover el lápiz y luego veía la imagen y decía,
¡Mira qué bonito está eso! Eso es lo que es la predicación.
Estamos trazando de la Palabra de Dios. Y dice, me ha parecido
también a mí, después de haber investigado o trazado desde el
principio, describírtelas por orden. Ahí está esa palabra,
orden. ¡Oh, excelentísimo teófilo! Ahora quiero que noten aquí con
qué amabilidad y gentileza Gracia está tratando a este hombre.
Él no está predicando como así hacia abajo a él. Él lo trató con respeto. ¡Oh,
excelentísimo teófilo! Y cuando yo predico a alguien,
debo hacerlo respetando a esa persona y tratándola de una manera
honorable. Si yo estoy predicando hacia
abajo a alguien, es no es bueno. Es una manera de hablar, si yo
estoy menospreciando, no estoy haciendo bien. Debemos exhortar. aquí está nuestra meta, versículo
4, para que conozcas bien la verdad
de las cosas en las cuales has sido instruido. Mi meta en la
predicación, es para que las personas a quienes
yo estoy predicando, que ellos conozcan la verdad, la seguridad,
o la verdad, la seguridad de las cosas en las cuales han sido
instruido. Aquí está la última palabra usada
para describir la predicación. que es utilizada para describir
la predicación. Se llama instrucción o instruido. De esa palabra instruido es de
donde En lo original, la palabra, es
de donde viene la palabra catecismo o catecizar. Catecizar significa
hacer preguntas y contestarlas. Y eso es muy importante en nuestra
predicación. Hacemos preguntas y dejamos a
nuestro público responderlas. y dejamos que nuestra audiencia
la conteste. No quiero dar a entender que
las están hablando, pero presentas la verdad en tal manera que la respuesta a la pregunta
viene a ser obvio para ellos. Entonces, de esa manera ellos
lo aprendieron. Eso es instrucción. Quiero darles
un ejemplo de eso. Vamos a terminar con esto. Hebreos
capítulo 4 O sea que cuando hacemos la pregunta
nosotros mismos damos la respuesta de tal manera que es obvio que
esto es la respuesta a la pregunta Hebreos 4 Hebreos 4 versículo
16 Acerquémonos, pues, confiadamente
al trono de la gracia para alcanzar misericordia y hallar gracia
para lo oportuno socorro. Ahora, en este versículo de las
Escrituras, voy a hacer seis preguntas. Ahí está el catequismo,
seis preguntas. Ahí está la primera pregunta.
¿Quiénes son los nosotros? Acerquémonos. Ahí ven la palabra
nos en nosotros. Acerquémonos. ¿Quiénes son los
nos? ¿Quiénes son aquellos nosotros
a quienes está escribiendo el escritor? Si yo dijera Mis padres nos han dejado a nosotros
una gran cantidad de dinero. Yo no estoy dando a entender
todos, ¿verdad? Estoy dando a entender a mí y
a mis hermanos. Así es que, ¿quiénes somos nosotros? a los que se les llama a acercarse
confiadamente al trono de gracia. Pueden ver allá esta palabra,
acerquémonos nosotros. Ven allá en el versículo 16. Acerquémonos quienes. No se dice
acerquémonos ustedes. Acerquémonos nosotros. Esa palabra se da a entender.
Esa es una de esas que estaba hablando anteriormente. Acerquémonos,
¿quiénes? Ustedes. Está mal. Acerquémonos,
nosotros. Bueno, aquí está la pregunta.
¿Quiénes son los nosotros a los que se les dice acerquémonos?
¿Está claro ya? ¿Está claro, Elliot? ¿Está claro? Ok. Dice... Aquí hay un ejemplo, cuando el
Señor dijo, venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados,
yo os haré descansar. ¿A quién les está diciendo? Que
vengan a los que están trabajados y cargados. Todo aquel que... quieren, vengan y tomen el agua
gratuitamente. La segunda pregunta. ¿Qué se les manda hacer o qué
se les dice hacer? Acerquémonos o venid. No ir a,
no esperes no esperes a que tu vida sea arreglada acerquémonos
ahora mismo o vengamos, esa palabra acercar es venir el llamado del
evangelio es de venir El Espíritu y el Esposo dicen
ven, no y ve y haz, no dice anda y hazte mejor, sino ven al Señor
Jesucristo ahora mismo. Eso es lo que se nos manda a
hacer, de acercarnos o venir. La tercera pregunta, ¿Cómo hemos
de venir o cómo hemos de acercarnos? Aquí está la respuesta, confiadamente,
con confianza, de verdad creyendo que la sangre
de Cristo nos da el derecho de venir. Si Cristo es mi justicia, puedo
acercarme a la presencia o venir a la presencia de Dios confiadamente. Si su sangre de veras quitó el
pecado, yo puedo venir confiadamente. Hemos de venir confiadamente. La cuarta pregunta, ¿a dónde
hemos de acudir o dónde hemos de venir? Al trono de la gracia. Ahí es donde se me dice que debo
acudir o debo venir. Al trono de la gracia. De la
gracia soberana. Aquí está la quinta pregunta. ¿Para qué o por qué hemos de
venir? para alcanzar misericordia y hallar gracia en el oportuno
socorro. Esa es la razón por la cual hemos
de venir, para hallar gracia y misericordia. ¿Cuándo? Ahí está otra pregunta.
¿Cuándo hemos de venir? En tiempo de necesidad. Aquí tenemos entonces este versículo,
que hemos preguntado seis, hecho seis preguntas, quién, qué, cómo, dónde, por
qué y cuándo. Y todas estas preguntas son contestadas
en este mismo versículo. Esa es la manera que queremos
presentar la verdad, instruyendo. Esa es la instrucción. Con respecto a un pasaje de las
escrituras, yo me hago esta pregunta. ¿Quién está hablando? ¿A quién
está hablando? ¿Qué es lo que está diciendo?
¿Cuál es el mensaje? Pues eso es lo que hacemos.
Todd Nibert
About Todd Nibert
Todd Nibert is pastor of Todd's Road Grace Church in Lexington, Kentucky.

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Joshua

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