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Greg Elmquist

La oración del creyente,La oración de Cristo,y gloriosas doctrinas de gracia-Parte 1

2 Samuel 23:5
Greg Elmquist January, 17 2011 Audio
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Glorious doctrines of grace

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Buenos días. Buenos días. Vamos a estar viendo una porción
de las Escrituras en 2 Samuel, capítulo 23. Es una bendición especial estar
con ustedes esta mañana. Nada entiende los retos que un
pastor pasa fuera de otro pastor. Nuestro pueblo, nuestra gente
ora por nosotros y estamos agradecidos de esto. Pero las responsabilidades de
un pastor nadie las puede tener. Pablo dijo que insuficiente para
estas cosas, la preparación de mensajes, la carga de las necesidades
de la gente. dan peso en nuestras almas. Y es una bendición para mí estar
aquí con ustedes, sabiendo que ustedes entienden lo que yo paso
y yo entiendo lo que ustedes pasan. Yo siempre estoy contento recibiendo
un bosquejo para un mensaje. Me ayuda a mí preparar un mensaje
para mi iglesia. Y yo sé que es una de las razones
que ustedes vienen aquí los lunes. Y yo espero que sean bendecidos
por este pasaje, como yo he sido, y que sea una bendición para
su iglesia, mientras el Señor le da oportunidad para compartirlo. El versículo que quiero que nos
concentremos es el versículo cinco. Yo quiero que noten que hay cinco
declaraciones. Cada una de estas declaraciones
en este versículo es un punto en un mensaje. La primera es, aunque mi casa
no esté así con Dios. La segunda es, sin embargo, la
ha hecho conmigo un pacto perpetuo. Y el tercer punto es, este ordenado
es en todas las cosas y será guardado. Y el cuarto punto es, esto es
toda mi salvación y todo mi deseo. Y el quinto punto es, aunque
no lo haga crecer. Cada uno de estos puntos tiene
tres aplicaciones. Es como un banquito de tres patas. Yo espero que estas verdades
sean un lugar donde podamos descansar nuestras almas. La primera aplicación es la oración
del creyente. Todo hijo de Dios puede hacer
esta oración. David hizo esta oración. Estas
eran las últimas palabras de David. Pero David es una figura de Cristo. Y la segunda aplicación es cómo
es que esta oración se relaciona con el Señor Jesucristo. Y la tercera aplicación es la
doctrina que cada uno de estos puntos nos enseña. De manera que tenemos la oración
del creyente, La oración de Cristo y gloriosas doctrinas de la gracia. La vida del Señor Jesucristo
ciertamente se ve en la vida de David. Miren conmigo el versículo
uno. Estas son las palabras postreras
de David. Dijo David, hijo de Isaí, dijo
aquel varón que fue levantado en alto, el ungido de Dios de
Jacob, el dulce cantor de Israel. El Señor Jesucristo es ese hombre
que fue exaltado. Como hijo de David fue exaltado
a la mano derecha del Padre. El lugar donde vive para siempre
intercediendo por su iglesia. Eres el ungido de Dios. Usted ve eso en el primer
versículo. Usted sabe que el término Cristo
significa el ungido, el que vino con el poder total
de Dios, enviado por el Padre para cumplir una misión. La Escritura dice que el Señor
Jesucristo vino ungido con el aceite del Espíritu más que los otros,
viniendo con el poder entero del Espíritu Santo. No hay manera
que Él fallara o fracasara en el propósito
que Dios me envió. ¿Cuál fue ese propósito? La salvación
de su iglesia. La redención de su novia. Vemos
en el versículo uno la descripción de Cristo. El que fue exaltado.
El anointido de Dios de David. El dulce cantor de Israel. Dios le dio a David palabras
de escribir, pero el Señor Jesucristo es la palabra. La palabra que se hizo carne
y habitó con nosotros. La Escritura dice que no hubo
mentira en sus labios. Toda palabra que él habló fue
la palabra de Dios. Él mismo es la palabra de Dios. Y como Jeremiah dijo, esas palabras
son dulces a nuestro paladar. Vienen de los dulces labios de
Cristo. Y nosotros comemos de esas palabras. El Señor Jesucristo, como David,
fue un hombre detrás del corazón de Dios. Él es descrito en el
versículo 3 como la roca de Israel, la roca del fundamento, sobre
la que la iglesia es construida. sobre donde la iglesia es construida
encima de ella. Se recuerda que el Señor le preguntó
a Pedro, ¿qué dicen los hombres que soy yo? Y Pedro le dijo a Jesús todas
las cosas que estaban diciendo. Cada uno tenía una opinión diferente. Pero entonces el Señor le preguntó
a Pedro, Pedro dijo, tú eres el Cristo el ungido, tú eres
el Mesías esperado, el Salvador de Israel, el Hijo de Dios. Y el Señor le dijo, Pedro, tú
has sido bendecido de Dios. Tú no averiguaste esto por ti
mismo. Mi Padre te reveló esto a ti. Y sobre estas rocas, la
declaración que tú acabas de hacer, yo voy a construir mi
iglesia. Vemos en la oración de David
el Señor Jesucristo intercediendo por su iglesia. Vamos a tomar
estos cinco puntos individualmente. Aunque mi casa no sea así con
Dios. David estaba haciendo una confesión
de su pecado. David estaba admitiendo su necesidad
de perdón. David estaba suplicando por misericordia. David estaba exponiendo su necesidad. Cuando él dice, aunque no es
así con mi casa, David estaba considerando todas las consecuencias
terribles de su propio pecado en su casa. David me imagino que pasó muchas
noches sin dormir, mojando su almohada con las lágrimas de
sufrimiento, de sufrimiento y de duda. David tenía dentro de su propia
familia a sus hijos pecados como adulterio, violación, asesinato,
celos, traición, venganza, David's heart was broken because of the
problems that he had in his family. El corazón de David estaba quebrantado
por los problemas de su familia. You and I have people in our
churches. Usted y yo tenemos personas en nuestras iglesias.
They come to listen to a word of hope. Que vienen a escuchar
una palabra de esperanza. Pero en sus hogares tienen corazones
quebrantados. Tienen hijos rebeldes. Sufren las consecuencias de esposos que no son fieles y viven
con los resultados del divorcio. Esta misma mañana hablé con un
amigo en los Estados Unidos que el último domingo perdió
a su esposo. Y ella está sufriendo por esa
pérdida. Este es el tipo de persona que
viene a escuchar el mensaje de gracia. Tienen que saber que David encontró
esperanza, aunque no fuera así en mi casa. It wasn't as it ought to have
been. No era como debió haber sido. It wasn't as he wished
it was. Y tampoco era como él deseaba
que fuera. Está confesando su necesidad,
no solamente en su hogar, pero en el tabernáculo de su propia
carne. Esta es la casa donde vivimos,
y no está como debe estar. David en Salmo 51 dice que fui
formado en iniquidad y en pecado mi madre me concibió. David sabía desde el tiempo de
su concepción que él era un pecador. Job lo puso de esta forma. ¿Quién
puede sacar algo limpio de una cosa sucia? Pablo dijo, en mí.
Eso es en mi carne. no hay ninguna cosa buena, porque
el querer está presente conmigo. Pero cómo hacer eso que es bueno,
no le puedo. Esta primera declaración que
dice que no es así en mi casa, es la confesión del creyente
de sus pecados. Dios dice que cuando Él miró
del cielo hacia abajo, Él vio que toda imaginación del corazón
era solamente malo y continuadamente malo. Nuestros problemas en este
mundo tienen una causa, y eso es el pecado. Ustedes plegan con esto. Yo también plego con esto. David también tenía que plegar
con esto. Y nuestro pueblo, esta gente
también. Y trae gran sufrimiento a nuestros
corazones. The rest of this passage gives
us a word of hope. El resto de este pasaje nos da
una palabra de esperanza. This is where we begin. Aquí
es donde hoy comenzamos. Woe is me. Ay de mí. I am undone. Yo soy pecador. Sometimes people
think they can A veces las personas piensan que pueden encontrar
esperanza en su propia casa. Pero tratando de encontrar luz
en nuestros propios corazones pecaminosos, tratando de encontrar esperanza
en nuestros corazones oscurecidos, es como bajar a un pozo. Entre más profundo vamos, más
oscuro se convierte. No hay nada para encontrar esperanza. Aunque somos bendecidos en nuestros
hogares con muchas bendiciones, no hay tampoco nada en el hogar
para encontrar esperanza. Esta es la oración del creyente. Confesión de nuestro pecado.
Pero también es la oración de Cristo. Mientras el Hijo de David
intercediendo por su iglesia, diciéndole al Padre, Padre, aunque
no sea así con mi casa, Mi iglesia no es como debe ser. Mis pueblos no son como van a
ser. No están como yo quiero que estén.
No están como yo los voy a hacer. Padre, no está en mi casa como
va a estar. Yo estoy tan agradecido que tenemos
al Señor Jesucristo para interceder por nosotros. Se recuerda cuando el Señor le
dijo a Pedro que él lo iba a negar. El Señor le dijo a Pedro, Pedro,
anímate, porque yo he orado por ti. La única cosa que hizo la diferencia
entre Pedro y Judas es que el Señor Jesucristo había orado
por Pedro. Él no oró por Judas. En Juan 17, el Señor Jesucristo
dijo, Padre, yo no oro por el mundo. Yo oro por lo que Tú me
diste del mundo. El Tuyo será. Me lo has dado
a mí. Y ellos han mantenido Tu Palabra. ¿Por qué? Porque yo
oré por ellos. cuando el Señor Jesucristo estaba
colgando en la cruz del Calvario. Él le dijo al Padre, Padre, perdónalo
porque no saben lo que hacen. ¿Por quién estaba orando el Señor? Yo sé por uno que estaba orando. Porque en Luke, capítulo 22,
la Escritura nos dice que uno de esos soldados romanos Cuando el Señor Jesucristo entregó
el Espíritu, confesó que Cristo era el hombre justo, y adoró
a Dios. Cuando el Señor Jesucristo ora, Sus oraciones son efectuales.
Recientemente alguien me pidió que oraran por ellos. Y yo estaba contento de hacerlo. Pero entonces citaron ese versículo
en Santiago capítulo cinco, donde dice que la oración fervente de un hombre justo logra mucho. Y yo siempre me he sentido un
poquito incómodo con ese versículo. Yo sí oro. A veces el Señor me
da más corazón, más fervencia de orar que en otras veces. En
Cristo soy justo. Pero la mayoría de las veces
mis oraciones aparentes no tan fervientes. Y yo me pregunto qué efectuación. Y muchas veces oro por cosas
para mí, para mí mismo. Y a veces oro y el Señor tiene
que decir que no. Pero ese versículo aplica primordialmente
a Cristo. Él es el hombre justo. Y toda oración que Él ha hecho
es efectual, eficaz. Y toda oración que Él ha orado
ha sido fervente. Y toda oración ha sido contestada
exactamente como Él ha pedido. Aquí tenemos a David representando
al Señor Jesucristo, diciendo, Señor, aunque no sea así con
mi casa, aunque mis hijos sigan aunque mis hijos están llenos
de pecado, aunque están sufriendo las consecuencias de ese pecado, aunque todavía están llenos con
incredulidad, pero hay esperanza para su salvación.
¿Por qué? Porque tú has hecho un pacto
conmigo. Noten quién fue que hizo el pacto. Usted ve, esa primera parte de
esa frase habla sobre la depravación total, ¿verdad que sí? Y la segunda
frase, Yet you have made with me an everlasting covenant, aún
así tú has hecho un pacto perpetuo, habla sobre la elección. Ahí es que trae nuestra esperanza. La elección no es simplemente
una doctrina. La elección es esencial para
el Evangelio. Si Dios no hubiese escogido un
pueblo ante la fundación del mundo, nadie puede ser liberado
del pecado de esta casa. ¿Por qué Dios escogió un pueblo?
La Escritura nos dice en Efesios, capítulo uno, que Él lo hizo
de acuerdo a Su buena plácido voluntad. Esa es la única razón que se
nos da. Porque nuestro Dios es soberano. Y Él hace lo que Él quiera hacer. Y ningún hombre le puede agarrar
la mano. Ningún hombre le puede decir
que tú haces. Y los creyentes están contentos y agradecidos
que la salvación está basada en la lección de gracia. Aquí está nuestra esperanza. Venimos ante el Señor como pequeños
niños. El Señor dijo que a menos que
se convierta como un niño pequeño, no van a entrar al reino de los
cielos. ¿Se recuerdan cuando las madres
trajeron a los niños ante Cristo? Y los discípulos trataron de
empujarlos, de separarlos. No visten que los niños vengan
a mí. Porque así es el reino de Dios.
Tal es el reino de Dios. artistas sobre las edades, los
años, han tratado de demostrar esa
pasión, ese evento. Y nos enseñan niños pequeños
corriendo hacia Cristo. Esa palabra, pequeño niño, es
una descripción de un infante. Estas son las madres trayendo
sus bebés a Cristo. Pidiéndole al Señor que bendiga sus bebés. Si el dijo a menos que se convierta
como un pequeño niño. ¿Qué nosotros sabemos de un bebé?
Un bebé no puede caminar. Si el Señor no nos permite caminar,
nunca podríamos caminar. Somos como el hombre paralítico
que estaba suplicando por limón. El Señor no tiene que dar fuerzas
para caminar. Venimos ante Él como un pequeño
niño. Los bebés no pueden hablar. No podemos declarar la verdad
como es, a menos que nos dé palabras de hablar. Los niños no se pueden
alimentar a ellos mismos. Nosotros dependemos que el Señor
nos alimente. Nos alimenten con el pan de vida.
Los bebés tampoco se pueden vestir. Dependemos del Señor de cubrir
nuestra desnudez con el manto de justicia. Cuando un niño ensucia su pañal,
el bebé no se puede limpiar del niño. Usted ve, nosotros realmente
somos pequeños bebés. Dependemos del Señor para todo. Tenemos unas amistades en la
República Dominicana. Ellos estaban indicando un interés
en el Evangelio. Entonces le mandamos, le enviamos
algunos de nuestros mensajes. Y ellos lo escucharon. Y ellos
respondieron lo siguiente. Eso estaba bien, pero esas predicaciones
son para pequeños niños. Nosotros ya hemos pasado ese
estado. Bueno, ellos declararon su propio juicio. El Evangelio sí es para pequeños
niños. Aquellos con las casas no son
como deben estar. La esperanza de pequeños niños es que Dios ha hecho un pacto
eterno. El Señor estableció un pacto
de gracia desde la eternidad pasada. El Señor ungió su bolígrafo
en la sangre de su Hijo y escribió en el Libro del Cordero de Vida
los nombres de los cuales Cristo murió por ellos. Eso es un pacto. Él lo hizo. Tú has hecho conmigo. Ahí es donde está nuestra esperanza. Que el Padre se complació para
establecer un pacto que no puede ser cambiado. Dios desde el principio lo ha
escogido para la salvación. A veces la gente nos pregunta,
¿ustedes creen en predestinación? Y yo respondo, yo creo en un
Dios que ha predestinado a un pueblo. Aquello que Él conoció,
Él lo predestinó para ser conformados a la imagen de Su Hijo. Predestinación, elección, escoger
soberanamente, es sin condición. El Señor no vio del cielo y dijo,
hay uno bueno, voy a cogerlo, ese bueno también lo voy a coger. Es condición incondicional. Usted
ve eso en la segunda frase. Las cinco frases del versículo
cinco. declaran para nosotros cinco gloriosas verdades del
Evangelio. Y en esta frase tenemos al Señor
Jesucristo orando al Padre. Padre, mi casa no es como debe
estar. Pero Padre, Tú has hecho conmigo
un pacto eterno. Este pacto de gracia que fue establecido en
el pasado eterno, fue un pacto que fue establecido entre el
Padre y el Hijo. El Padre escogió un pueblo. El
Hijo estuvo de acuerdo en representar ese pueblo. Y el Espíritu Santo
estuvo de acuerdo en traerle vida a ese pueblo. Este es el
pacto de gracia, ¿no es así? Isaiah chapter 42, the first
four verses. Yo lo sostendré, mi escogido,
en quien mi alma tiene contentamiento. He puesto sobre él mi espíritu,
y traerá justicia a las naciones. No gritará, ni alzará su voz,
ni hará oír en las calles. No quebrantará la caña cascada, ni apagará el pábilo de humerde. Por medio de la verdad
traerá justicia. No se cansará ni se desmayará
hasta que establezca en la tierra justicia, y las costas esperarán
su ley. El Señor Jesucristo mismo es
llamado el elegido de Dios. Antes de elegirnos a nosotros,
Él eligió a Cristo. Él eligió a la novia de Cristo
en Cristo. Este versículo nos habla sobre
el éxito del Señor Jesucristo. Él no puede fracasar. Oh, el pequeño Jesús que la mayoría
de la gente cree. Es un fracaso total, no es así.
Quiere salvar a todo el mundo. Ama a todo el mundo. Murió por
todo el mundo. Pero no puede conseguir lo que
quiere. A menos que el hombre coopere
con Él. Es un figmento de la menjación
del hombre. Es un Dios falso. Es un ídolo que no puede hablar. el Jesús que nosotros adoramos. Es un Cristo exitoso. Y eso es lo que la próxima frase
se refiere. Aunque no sea así en mi casa. Esa es la confesión de nuestro
pecado. Ese es Cristo confesando la condición de su iglesia al Padre. La depravación
total ahí está. Aún así ha hecho un pacto eterno
conmigo. Ahí está la esperanza de nuestras
salvaciones. Ahí está el Señor Jesucristo
orando por su iglesia. Recordándole ese pacto de gracia. Recordándolo de la elección incondicional. Y entonces dice, y este pacto está ordenado en todas las cosas
y es seguro. En otras palabras, todo lo que es
necesario para cumplir ese pacto ya ha sido hecho o logrado por
Cristo. Ahí es que está nuestra esperanza. El Señor Jesucristo tuvo éxito obedeciendo la ley de Dios, nacido
de mujer, nacido bajo la ley, para redimir aquellos que están
bajo la ley. El Señor Jesucristo fue inspeccionado
por la ley desde el principio a fin. Y el Padre pudo decir,
Este es mi Hijo amado. En Él estoy bien complacido. Nosotros no estamos bajo la ley.
Estamos bajo la ley de gracia, la ley de amor, la ley del Espíritu, No estamos bajo la ley moral
o la ley extrema. No utilizamos la ley para monitarnos
unos a otros. No utilizamos la ley para motivarnos
unos a otros. No utilizamos la ley para medir
nuestro éxito. El Señor Jesucristo es el único
que puede medirse con la ley. Y Él lo hizo. Y eso es lo que está diciendo.
Este pacto está ordenado en todas las cosas. Y es seguro. Él tuvo éxito cumpliendo las
demandas de la ley. ¿Qué vemos aquí? El tercer punto de gracia. Si mi casa no está en orden como
debe estar, ese es mi necesidad. Ese es mi pecado. Ese es mi depravación. Aún así, Él ha hecho un pacto
eterno. Esa es la elección. Este pacto está ordenado en todas
las cosas y es seguro. ¿Qué tenemos? Redención particular. Redención
limitada. El Señor Jesucristo no murió por todo el mundo. No
presentó su rectitud al Padre por todo el mundo. Él lo hizo
por sus ovejas. Puso sus vidas por sus ovejas. Eso es lo que lo hace seguro.
No hay nada más que hacer. Él lo hizo todo. El Señor Jesucristo
lo va a hacer todo o no lo va a hacer en absoluto. Yo tengo
un buen amigo que vive como a ocho horas de donde yo vivo. Él trabaja con piedra, con losetas
y es un maestro en eso, es bien capaz. Él nunca hace un trabajo
que no es perfecto. Él estaba en mi casa el año pasado
y yo tenía un trabajo de losetas que yo quería que él me ayudara. Él había visto mi trabajo de
losetas. Él me dijo, hermano Gregorio,
yo te hago ese trabajo bajo una condición, que yo haga todo el
trabajo entero. No necesito ayuda de ti. Él se montó en su carro. Yo tenía todas las herramientas
que necesitaba para hacer ese trabajo. Él se montó en su carro. Él condució ocho horas de regreso
a su casa. Consiguió sus propias herramientas.
Regresó a mi casa ocho horas más. Y él hizo el trabajo de
los cestas de principio a fin. Ni siquiera quería usar mis herramientas. Me gustaría que podían ver ese
trabajo. La última vez que Cody estaba
en mi casa, él se llegó a bañar en esa ducha donde él hizo el
trabajo que dice. Es perfecto. Yo no había nada
que ver con ese trabajo. El Señor Jesucristo dice, te
voy a salvar. Lo voy a hacer todo. No voy a
utilizar tus herramientas. No voy a utilizar tu voluntad.
No voy a utilizar tus obras. Tú no puedes hacer ninguna contribución. Este pacto de gracia es ordenado
en todas las cosas. Todas las cosas. No hay nada
que hace falta hacer. Y es seguro. Cuando el Señor Jesucristo bajó
su cabeza poderosa en la cruz del Calvario, Él dijo dos cosas. Con su mano es. No hay más nada que hacer. Completado. Entonces le dijo, Padre, en tus
manos comiendo mi espíritu. Fielmente confiando en el Padre
hasta el último aliento de su vida, cumpliendo, satisfaciendo la
justicia, la virtud, una vez por siempre, quitando nuestro
pecado por el sacrificio de Él mismo. Este pacto de gracia es ordenado.
Es ordenado en todas las cosas. Y es cierto, es seguro. Tenemos una ancla para nuestra
alma. Está segura y segura. Back in the days when the Bible
was written. En aquellos días cuando la Biblia
fue escrita. Boats didn't have motors. Los
botes no tenían motor. They were all sailing vessels.
Todos eran botes con velas. They were dependent upon the
winds to move them. Dependían de los vientos para
moverlos. But you couldn't just sail a
boat right into the harbor. Pero usted no podía traer un
bote ahí al... And so what they would do is
they would get close to the harbor. Ellos venían a los muelles más
cerca. And then they would take the dinghy. Y tomaron un bote
pequeñito. Put the anchor in the dinghy.
Ponían la ancla en el pequeño bote. With a long rope. Con una
soga bien larga. And the forerunner. Entonces,
el que iba frente, tomaba el ancla y lo llevaba
al muelle seguro. Y ponía esa ancla, la aseguraba
en una roca. Entonces, un hombre en el barco
empezaba a jalarle la soga, le jalaba al bote al muelle. La Escritura dice que el Señor
Jesucristo es ese que va a frente y adelante. Él también es el
ancla. Y es su fe que nos conecta al
bote. Él es el ancla de nuestras almas,
no es así. Seguro y no se mueve. Y el bote o el barco de su ingleses
va a ser traído al muelle seguramente. Todo lo que es necesario para
nuestra salvación es cumplida en Cristo. Todo lo que Dios requería para
el castigo de nuestro pecado, es cumplido en el derramamiento
de su sangre. La sangre de los sacrificios
de los viajantes también nunca quitaban pecado. Pero la sangre
preciosa de Cristo es un cubrimiento suficiente separando nuestros pecados de
nosotros, tan lejos como el este y el oeste. ¿Dónde se encuentran
el este y el oeste? Tenemos algunos hermanos aquí
de Canadá. Si usted sale de aquí y va a
través de Canadá, usted va a ir al norte. Pero si usted sigue,
va a haber un punto donde usted empieza a ir al sur. Entonces va a haber un punto
donde usted va a empezar a ir norte otra vez. El norte y el
sur tienen un punto donde se encuentran. Pero si usted va
a este, usted nunca se encuentra con el oeste. The Lord said,
I've separated your sin from you as far as the east is from
the west. Yo he separado su pecado tanto como al este del oeste. No hay ningún lugar donde se
encuentre. Han sido eliminados totalmente. están enterrados en las profundidades
de los mares. Este pacto de gracia es ordenado
en todas cosas y es seguro, limitado para los elegidos, en particular
para los cual pueblo de Dios, y es exitoso en todas las cosas. Esta es la oración del creyente. Esta es la oración de Cristo. Y esta es la verdad gloriosa
del Evangelio de Cristo. Estos cinco puntos realmente
pueden ser una serie de mensajes, predicando de las últimas palabras
de David, Usted sabe, las últimas palabras
que un hombre habla nos dejan saber mucho sobre ese hombre,
¿no es así? La reina Elizabeth en 1613 Cuando ella murió, las últimas
palabras de ella, todas mis posesiones para otro momento de la vida,
nos dicen mucho sobre ella, ¿no? Estas últimas palabras liberarían la alma de un hombre
del valle de la sombra de la muerte y lo liberarían del temor
de la muerte y lo traerían seguramente al otro lado. Yo oro que el Señor nos dé gracia
de hacer nuestras últimas palabras.
Greg Elmquist
About Greg Elmquist
Greg Elmquist is the pastor of Grace Gospel Church in Orlando, Florida.

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