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Walter Groover

Predica la palabra

2 Timothy 4:1-8
Walter Groover September, 25 2002 Audio
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Walter Groover September, 25 2002

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El apóstol Pablo está exhortando
a Simóteo diciendo predica la palabra y la iglesia es responsable
por la predicación de la palabra de Dios porque una iglesia es
un candelero del Señor una iglesia verdadera es candelero del Señor
y un candelero es para extender la luz está en la verdad, la
luz está en la Palabra del Evangelio. Si nosotros no estamos predicando
la Palabra y apoyando la predicación de la Palabra de Dios, no estamos
haciendo nuestro ministerio. ¿Ya entienden? No es solamente
el ministerio de Iverso, es el ministerio de toda la Inglesa. La predicación de la Palabra
de Dios. Es el ministerio de todos los
creyentes. y está apoyando con su presencia,
con sus oraciones, con sus ofrendas están apoyando la predicación
de la predicación de la Palabra de Dios debemos orar por el Ministerio,
por el Ministro debemos orar para que la Palabra tenga la
bendición del Espíritu Santo sobre ella. Y es lo que quiero
predicar en esta noche. El verso 16 está diciendo toda
Escritura es inspirada por Dios. Está hablando de toda la santedilla. La Biblia fue dada por la inspiración
del Espíritu Santo. Fue dada por los apóstoles y
por los profetas. y nuestra fe está establecida
sobre el testimonio de ellos. Sin creer esta palabra, es imposible
tener fe, fe en Dios. La fe salvadora, la fe salvadora
viene de esta palabra. Hay muchas clases de fe en el
mundo, pero la única fe salvadora es la fe que viene de esta palabra. Debemos predicar la palabra porque
es inspirada por el Espíritu Santo. Estamos leyendo las palabras
eternas de Dios. El cielo y la tierra pasará,
pero esta palabra nunca pasará. Y es muy útil para enseñar, para
redaguir. Nosotros necesitamos la corrección
de nuestra vida. para corregir, para instruirnos
en justicia. El único camino de justicia delante
de Dios está manifestado por esta predicación, por la palabra
del Evangelio. Los únicos que son justos delante
de Dios son los que viven por la fe, por la fe en esta palabra. Esta palabra nos habla y nos
testifica de Jesús. Jesús es de Cristo. Jesús es
de Cristo. Es el testimonio de esta palabra. Dice, afine que el hombre de
Dios sea perfecto. Perfecto en esta palabra quiere
decir maduro. Por la palabra de Dios tenemos
el crecimiento espiritual. Porque la palabra de Dios es
nuestro alimento. Si no está cuidándose de alimentarse
con la palabra de Dios, no va a crecer espiritualmente, no
va a ser fuerte en lo espiritual, va a ser muy débil. Está trabajando
muchos allá en Mérida, alejados de los servicios, como de antes. Y, si no, no lleva la Palabra de
Dios en su corazón, en su mente, siendo alejado de la comunión
entre los hermanos. Va a sentir de él, ¿verdad? Va
a sentir de él. Necesita la comunión de la iglesia,
la comunión de los hermanos, la comunión de la Palabra de
Dios para tener fuerza espiritual. para el crecimiento y la salud
espiritual en el alma de creyentes Pablo está diciendo a Timoteo
porque Timoteo era un discípulo de Pablo él está dándole sus
últimos consejos porque Pablo dijo que él pelearon la buena
batalla y acabaron la carrera guardaron la fe Él estaba listo
para ser sacrificado. Él murió como un marco, predicando
la Palabra del Dios. Él fue matado. Murió como un marco. Pero Él
estaba diciendo, he peleado la buena batalla de fe. Esa fe es
una lucha. y Él está diciendo a Eusebio
que predica la Palabra. Son las últimas palabras de la
Jota. Pablo, predica la Palabra. Es
lo que quiero hacer. Yo quiero predicar la Palabra. ¿Por qué? Es nuestra carga. Es
la carga de Iberse, Armado y también todos los miembros de esta iglesia.
La predicación de la Palabra de Dios. Yo quiero darle unas razones
por las cuales debemos predicar la Palabra. Ocho razones por las cuales debemos
predicar la Palabra de Dios. Hay muchos pastores que gastan
todo el tiempo hablando de tonterías, ideas y filosofías humanas, pero
las filosofías, ideas y pensamientos de los hombres no pueden salvar
no puede producir la fe en el alma de un pecador. Número uno,
debemos predicar la palabra de Dios porque sin la palabra de
Dios no hay fe y salvación. Yo quiero predicar la palabra
del Evangelio porque por mi propia salvación. No es que yo esté
ganando la salvación por medio de hacer algo, sino que mi salvación
está en la misma palabra. No quiero alejarme de esta fe
porque no hay otro salvador. Es lo que dijo Pedro uno de esas.
¿A quién iremos, Señor? Tú tienes las palabras de vida.
Todos estaban dejando al Señor. Y Él les preguntó a los demás,
¿Quieren ir vosotros también? Y Pedro dijo, ¿A quién iremos
Señor? Tú tienes la palabra de vida,
hemos creído que Tú eres el Cristo. Jesús es el Cristo. Él es Dios,
el Hijo. Si Él no es Dios, Él no es el
Cristo. Pero debemos predicar la palabra.
Porque sin la palabra no hay salvación y no hay fe salvadora. Los demonios tienen fe, pero
no es la fe salvadora. La fe salvadora solo viene de
esta palabra. Y esta fe salvadora es la fe
en el Señor Jesucristo. Así que la fe es por el oír,
dice Pablo en Romanos 10, 17. y el oír por la Palabra de Dios. Respetamos la Palabra de Dios,
¿verdad? No tenemos imágenes y cosas así
para adorar, pero ¿cómo adoramos Dios? En espíritus y en verdad. La fe viene por el oír. La fe es por el oír y el oír
por la Palabra de Dios. Por esa razón debemos predicar
la Palabra. Yo sé que por la lectura podemos
recibir la Palabra también, pero Dios ha establecido la predicación
del ministerio de predicar, anunciar, proclamar la Palabra. ¿Y debemos predicar la Palabra
de Dios también? Porque todo lo que no proviene
de fe es pecado. Todas las obras religiosas que
hacen los hombres sin fe en Cristo no son obras buenas, son obras
muertas, son obras de pecado. Aunque son obras religiosas,
una obra que no proviene de fe no es buena, es pecado. Es lo que dice Román 14, verso
23, Pablo lo dijo. Todo lo que no proviene de fe es pecado. Proviene quiere decir
que no procede, que no nace de la fe en Cristo Jesús, es puro
pecado. Sea lo que sea, en el mes próximo
Aquí en Yucatán muchos van a hacer ritos y ceremonias religiosos,
pero no están confiando en el Señor Jesucristo. No están confiando
únicamente en Cristo, en lo que Él es y lo que Él ha hecho y
dónde está ahora como nuestro único Mediador. Confían, creen
en un Cristo, pero no confían en el Cristo de la Santa Virgen.
y todas las obras que hacen durante cuaresma y viernes santo la mayoría
de esas obras son obras muertas de pecadores muertos en sus pecados
que tienen fe en un Cristo que no es el Cristo de la Santa Biblia
porque creen que Él está muriendo otra vez y esa idea es una blasfemia
con el Evangelio pero debemos predicar la palabra porque la
gente no va a entender y no puede tener la fe sin conocer la verdad,
reconocer la verdad todo lo que no proviene de fe es pecado debemos predicar la palabra de
Dios porque porque sin la palabra de Dios no hay luz espiritual
y nosotros no hay luz Solamente por la Palabra de Dios ha llegado
a nosotros la Luz Divina. Porque el Señor Jesucristo es
la Palabra viviente. La Luz del Evangelio es el testimonio
de Dios acerca de Su Hijo. Es la Luz que ha resplandecido
en nuestros corazones y es la Palabra que debemos predicar. porque debemos predicar la palabra
porque la palabra es la luz divina que alumbra a todos personas
que han sido salvadas por la gracia de Dios. Isaías 8, 19,
versos 19 a 20. El profeta Isaías dijo estas
palabras hace mucho tiempo. Antes de la venida del Señor
Jesucristo, Él dijo, a la ley y al testimonio. Si no dijeron conforme a esto,
es porque no les ha manifestado. ¿Qué están diciendo? A la ley
y al testimonio. A la Palabra de Dios. La ley
es lo que escribió Moisés. Los libros que escribió Moisés.
Los primeros libros de la Biblia. Cinco libros. Genesis, éxito. Cinco libros de la Biblia son
fuera de escritos como este. Se llama la ley. A la ley y al
testimonio, al testimonio de todos los profetas del Antiguo
Testamento. Hemos creído en Dios por el testimonio
de ellos. Y las personas que no prediquen
conforme al testimonio de ellos, los apóstoles, los profetas,
Es porque no hay luz en ellos. ¿Y qué es el testimonio de ellos? Pedro dijo a Cormelio, a esos
y esos dan testimonio. Todos dan testimonio de Él, de
Cristo, que Él es el Salvador, que Él es el Mesías, que Él es
el Cristo. Este Jesús es el Cristo. De Él
dan testimonio todos los profetas en el Antiguo Testamento. Entonces
debemos predicar la Palabra de Dios porque sin predicar la Palabra
no hay luz en nosotros y la gente no puede ser iluminados y conocer
el único Dios verdadero. Debemos predicar la Palabra de
Dios Pero debemos predicar la palabra
pura, no adulterada. Para el crecimiento espiritual
necesitamos la leche no adulterada de la palabra de Dios. La palabra
de Dios del Evangelio es leche para los niños, pero también
es alimento para los grandes. El Evangelio es leche para los
niños, pero también es es alimento sólido por el grande, por el
maduro en la fe. Yo nunca me he cansado de tomar
leche. Me gusta leche hasta hoy. La leche es un buen alimento
complejo. Y Pedro dijo esas palabras, primero
de Pedro 2.2. Desead como niños recién nacidos
la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para
salvación. Yo quiero crecer en la gracia
de Dios. Para crecer lo que necesitamos
es alimento completo. La leche es un alimento completo. Y el Evangelio es leche para
los niños, también es alimento para los grandes. Cristo nunca vamos a crecer en
la fe tanto que no vamos a crecer tanto que no necesitamos más
de esa leche espiritual de la palabra no adulterada. ¿Qué es
adulterar algo? Cuando una cosa está adulterada,
cuando la leche está adulterada se echa Algo adentro, ¿verdad? Es pura. Sí, no es pura. Cuando las personas comienzan
a añadir algo, quitar algo, están adulterando. Debemos predicar
la Palabra de Dios pura, la doctrina sana, completa, la soberanía
de Dios, en su salvación, en su elección divina, en la propiciación de Cristo. y
el llamamiento eficaz en el corazón y en la perseverancia y la seguridad
de los creyentes. Toda la doctrina sana de Dios.
Sin adulterar, quitando algo porque alguien puede ser ofendido
y no le gusta. Muchas veces los niños no quieren
tomar leche, quieren poner algo de eso. Chocalate algo. Pero a mí me gusta el sabor de
la leche. Es bueno eso. Vamos a seguir. Debemos predicar
la Palabra de Dios, no abulgar a todo el Consejo de Dios. Es imposible, es imposible predicar todo lo
que hay de Dios, pero podemos predicar lo que está revelado
y no cambiarlo ni torcerlo. Debemos predicar la palabra porque
es la simiente divina y incorruptible del Nuevo Nacimiento. 1 Pedro 2.23 Siendo renacidos,
Pedro dijo, el apóstol Pedro dijo, siendo renacidos no de
simiente incorruptible Está hablando de la simiente incorruptible
de nuestros padres terrenales, siendo renacidos, no de simiente
incorruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive
y permanece para siempre. Debemos predicar la palabra de
Dios porque es la simiente divina, incorruptible. y por ese simiente
Dios nos ha hecho nuevas criaturas de Cristo. Como nos dice en Santiago
1, 18, Él, hablando de Dios, el Padre, Dios el Hijo, Dios
el Espíritu Santo, Él nos hizo nacer, pero dice, Él de Su voluntad,
no de la voluntad del hombre, Él de Su voluntad, la voluntad
de Dios, nos hizo nacer por la Palabra de Verdad, para que seamos
primicias de sus criaturas. Está hablando de la voluntad
de Dios, Él de su voluntad. Es lo que nos predigen hoy día. Muchos religiosos están adulterando
la palabra de Dios. Hablan de Jesús, hablan del Nuevo
Nacimiento, pero están adulterando, diciendo que el Nuevo Nacimiento
está en la voluntad del hombre. Diciendo que ese Nuevo Nacimiento
no está solamente en la voluntad de Dios, pero está en la voluntad
del hombre. ¿Qué están haciendo? Están adulterando,
torciendo, pervertiendo. Pero debemos predicar la palabra
pura y sana, no adulterada, porque es la semilla inconocible. Por esa palabra Dios nos ha hecho,
nos hace nuevas criaturas en Cristo Jesús, por su voluntad. nos hizo nacer por la Palabra
de Verdad. Por esa razón debemos predicar
la Palabra pura, ¿verdad? Pablo está diciendo a Pedro de
Museo, predica la Palabra de Museo, no seas desviado de esto. Y Pedro está predicando el Evangelio
acá. Hay muchos pastores que han dejado
el Evangelio. Yo creo que nunca han creído
en el Evangelio. lo que ellos quieren es tener
un grupo de religiosos y comienzan a hacer muchas cosas para atraer
la gente para divertir la gente yo no
quiero divertir a personas de mi camino al infierno yo quiero
predicarles la verdad aunque aunque parece que son menos los que
quieren oír la verdad. Pero es mejor tener grupos pequeños
de personas que en verdad aprecien, aprecien la Palabra de Dios. Es una tentación del diablo. Es una tentación de él. cuando
cualquier cosa que nos presiona para desviarnos de la predicación
del Evangelio. Por esa razón Pablo está diciendo,
te encarezco, predica la Palabra. Predicar la Palabra de Dios es
el único medio ordenado para salvar a los pecadores. Debemos
predicar la Palabra de Dios porque es el único medio que Dios ha
establecido para salvar a los pecadores. No fume de ritos. Dios no estableció el bautismo
en agua para salvar a los pecadores. Dios no estableció la fe en el
Señor para salvar a los pecadores. No. Dios ha establecido el ministerio
de la predicación de la Palabra de Dios para salvar a los pecadores. Es lo que nos dice en 1 Corintios
2, 21. Predica la palabra, dice. Porque
agradó a Dios salvar a los creyentes por medio de la locura de la
predicación. Es lo que el hombre natural, el hombre natural no entiende,
no puede apreciar, es la palabra del Evangelio. Porque locura
es. Por esta razón no pueden apreciarlo. Pero agradó a Dios salvar a los
pecadores, salvar a los creyentes por medio de la locura de la
predicación. Dios ordenó esto. La Señal del
Señor es una ordenante, pero no es una ordenante para salvar
a pecadores. Es una ordenante para los creyentes,
para los que han sido salvos por la fe. por medio de Cristo? Y cómo ha llegado la fe a ellos
por medio de la predicación de la Palabra? Cómo pueden invocar
el nombre de una persona que no han creído? Y cómo van a creer
sin haber oído de Él? Dios no te ha mandado predicar
la Palabra. Por esa razón debemos predicar
la Palabra de Dios. Otra razón. Número ocho, debemos
predicar la palabra de Dios porque es nuestra carga y nuestra responsabilidad
y nuestro ministerio. Efesios 4, 11 a 15, nos explica
que el apóstol Pablo, que Dios ha establecido en la iglesia Él constituyó a unos apóstoles,
a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros a
fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio,
para la edificación del cuerpo de Cristo. Por esta razón debemos predicar
la palabra porque es nuestro ministerio, es nuestra carga. Pablo está diciendo, te encarezco
delante de Dios, delante de Dios y del Señor Jesucristo, que predica
la palabra, que estés a tiempo y fuera de tiempo. Hoy en día es un tiempo difícil
para nosotros. Muchos están viajando para trabajar
en otros lugares. Llegan al pueblo cansados. Pero deben predicar la Palabra
de Dios con su presencia aquí, apoyando el servicio. Deben predicar la Palabra de
Dios donde están trabajando como testigos. En estos tiempos de prueba, deben
ser constantes, y estés a tiempo y fuera de tiempo. La predicación de la Palabra
de Dios es nuestra carga, es nuestra responsabilidad, pero
es nuestro privilegio. Dios no encargó a los ángeles
con este ministerio. ¿Se recuerda cuando Dios envió
el ángel a Cornelio? Cornelio era un hombre gentil
y ese fue un ejemplo de Dios abriendo la fuerza de fe a los
gentiles. Y el ángel vino a Cornelio, Cornelio
era uno de los escogidos de Dios entre los gentiles, como los
ocho somos gentiles. Pero el ángel no le predicó el
evangelio, le dijo envía alguien a la casa de de Pedro y llámale
y dígale que venga acá y Él va a decirle lo que tienes que hacer. Tenemos que oír la Palabra de
Dios, la predicación del Evangelio, pero el ánimo le predicó al Evangelio. Ese privilegio ha sido entregado
a hombres como Pedro, como nosotros. Cada uno de los tres que tiene
nuestra carga pero en la iglesia hay apóstoles, profetas tenemos los apóstoles aquí, el
testimonio de ellos tenemos los profetas aquí yo estoy leyendo
el testimonio de un apóstol, Pablo ya tenemos la base de nuestra
fe en el testimonio de ellos y los apóstoles y profetas tenemos
evangelistas también, misioneros Yo soy evangelista, misionero.
Tenemos pastores y la iglesia. Con el fin de perfeccionar a
los santos. ¿Cómo? Predicando la palabra,
enseñando la palabra. Es la única manera de crecer
en lo espiritual. El ministerio es el ministerio
de la palabra. si tiene comezón de por otra
cosa. Es peligroso esto. Es el comezón
del diablo, el gusano del diablo en su oído, que está dándole
comezón de oír otra cosa. No debe ser como los judíos que
estaban en el desierto comiendo el panal del cielo, diciendo
que estamos cansados de ese pan ligero, leviana, ese pan leviana. y quiere comer la carne allá
en Egipto, de pozole, con el chile habanero y todo esto. Ellos
estaban cansados de comer el pan del cielo. Si estamos cansados
de ese pan del cielo, estamos en graves condiciones. Predica
la Palabra. Debemos apoyar la predicación. Es nuestra carga. Bueno, yo creo que es casi todo
lo que quiero decir. Tengo una cosa más. Debemos predicar la Palabra,
porque la Palabra, esta Palabra, es la Palabra viviente. La Palabra viviente es la Palabra
de Cristo. Él es la Palabra viviente de
Dios. Y esa Palabra es la misma Palabra
que va a juzgar a cada uno de los hombres. Los hombres todos
serán juzgados por esta Palabra. Van a ser juzgados por la Palabra
viviente del Señor Jesucristo. Los creyentes ya fueron juzgados
en Cristo Jesús cuando Él murió en lugar de ellos. Pero un día
los creyentes van a comparecer delante del tribunal de Cristo
y Él va a juzgar muchas cosas que hemos hecho en la vida, no
para ser condenados, sino para... Yo no sé lo que va a pasar en
ese tribunal, pero la Biblia nos enseña que vamos a comparecer
delante del tribunal de Cristo. En el libro de Romanos, cuatro
días, nos habla del tribunal de Cristo, porque tú, pero tú,
¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué maestreses
a tu hermano? Porque todos compareceremos ante
el tribunal de Cristo. antes de esta palabra vamos a
ser juzgados. La palabra viviente nos va a
juzgar. Hay otro texto donde Pedro está
diciendo a la familia de Cornelio, en Hechos 10, 42, nos mandó,
Dios nos mandó que predicásemos al pueblo y que explicásemos
que es que Cristo, Él que Dios ha puesto por juez de vivos y
muertos está hablando de Jesucristo, Él es la Palabra viviente estamos
predicando la Palabra escrita pero la Palabra viviente es la Palabra de Dios y esta
Biblia fue escrita de Él y Él va a juzgar A todos los hombres,
a los vivos y a los muertos también. Los muertos serán juzgados por
Jesucristo delante de gran tono blanco. Los libros van a ser
abiertos. Y todos los hombres serán juzgados
por sus obras, por las cosas que están escritas en los libros.
Y serán condenados al infierno por sus obras. Pero allá en otro
tribunal, delante del mismo Señor Jesucristo, serán juzgados a los ministros, todos creyentes. Pablo dijo esto en 2 Corinthians
5 y 10, porque es necesario que todos nosotros comparezcamos
ante el tribunal de Cristo. Él está hablando de creyentes. para que cada uno recibe o reciba
según lo que haya hecho mientras que estaba en el cuerpo, sea
bueno o sea malo. Ahora, ese tribunal de Cristo
no es para que sean condenados, porque este creyente del Señor
Jesucristo ha pasado de la muerte a la vida y no hay más condenación
para los que están en Cristo Jesús. Pero Pablo está hablando
a los creyentes de aquí diciendo Porque es necesario que todos
nosotros, los que ya son pasados de la muerte a la vida, los que
están en Cristo, no hay condenación para ellos porque Cristo murió
en la cruz por ellos. Cristo fue condenado en lugar
de ellos, en la cruz. Resucitó para justificarles. Entonces, ¿qué será ese tribunal
de Cristo? Yo no entiendo todo esto, pero
está diciendo que todos nosotros tenemos que comparecer delante
del tribunal de Cristo y dar cuenta a Él. Y hay una manera
en la cual vamos a dar cuenta a Cristo Jesús. Yo no sé qué será esto, pero
yo creo que no será una cosa de mucha alegría por nosotros,
porque hay muchas cosas en nuestra vida que por las cuales vamos a tener
vergüenza, ¿verdad? Yo no estoy hablando de la condenación
o de la recompensa. Yo no, yo no, en verdad no sé
cómo explicar esto. Estoy solamente predicando lo
que dice la Palabra de Dios. Tenemos que dar cuenta en una
manera delante de Cristo. Porque el Padre a nadie juzga,
sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al
Hijo como honran al Padre. Todo el juicio ha sido entregado
al Señor Jesucristo, la Palabra viviente. Él va a juzgar a los
condenados en el gran trono blanco, todos serán condenados. Podemos
leer eso en Apocalipsis, pero en ese tribunal blanco de Cristo
nadie será salvo, todos son condenados a la hierro. Pero en el tribunal
de Cristo, Él va a tratar con sus redimidos en una manera. Escuche este texto en Hebreos
13, verse 17. Pablo está hablando de los pastores.
Él está diciendo a Timoseo, predica la palabra porque usted tiene
que dar cuenta a Dios. Él va a juzgar a los vivos y
los muertos en su manifestación en su reino. Ahora está diciendo
en Hebreos 13, versos 17, obedecer a vuestros pastores. Él está
diciendo a todos vosotros, obedecer a vuestros pastores. y sujetados
a ellos porque ellos velan por vuestras almas como
quienes han de darse cuenta cuenta a quien? cuenta al Señor
Jesucristo delante del gran trono tribunal de Cristo algunos lo
llaman la vima la vima como en una carrera. Y ellos tienen un lugar donde
están los jueces, están juzgando la carrera. ¿Entienden? No estamos hablando de un tribunal
para que sean condenados al infierno, no. Los creyentes van a estar
ya delante del tribunal de Cristo, no para ser condenados al infierno,
pero para ser juzgados. para dar cuenta. Para dar cuenta. Por esa razón,
Pablo está diciendo, tenga cuidado, predica la palabra, porque tiene
que dar cuenta. Ahora otro texto, 1 Corintios
3, 10 a 15. La obra de cada uno se hará manifiesta. Porque el día la declarará, pues
por el fuego será revelada. Y la obra de cada uno, cual sea
el fuego, la probará. Está hablando de una prueba de
fuego. Pero está hablando de la obra
de los ministros. La obra de los ministros que
están predicando en este texto, si estudiamos esto. no están
hablando de la... los ministros que están tratando de predicarlo dicen
que ganar almas por Cristo pero muchas veces en vez de ganar
almas están engañando almas pervertiendo el Evangelio y llenando
la iglesia con personas que no saben nada de la fe en Cristo
Jesús y lo hacen solamente para aumentar
el número de gente y tener un gran grupo de personas pero Dios
va a aprobar esta obra la obra de un pastor es como
una persona haciendo un ejercicio haciendo un edificio. Si lo hace
de materiales buenos, que puede aguantar la prueba, entonces,
los materiales van a pasar la prueba, pero si está haciéndolo
de paja, de cosas que van a quemar, entonces, en esta prueba, su obra será perdida. Ah, yo
no puedo explicar todo eso, hermano, estoy luchando para explicarlo.
Solo estoy diciendo que debemos tener cuidado lo que estamos
predicando, Porque hay muchos que son grandes ministros y el
mundo está diciendo que gran ministerio tiene este hombre.
Pero un día el fuego va a probar las obras de ellos. La única
cosa que va a quedar sin pie delante de Cristo es la obra
de gracia en el corazón. La obra de gracia en el corazón,
la obra del cual Cristo es el autor y el consumador. Es la
obra preciosa. Y el fundamento es Cristo. Este
fundamento no puede ser quemado. Y todas las obras que son hechas
en Cristo, poseen Él, son obras preciosas. Son obras buenas. Nunca serán olvidadas. Pero el
fuego es lo que va a probar las obras. Ahora usted no puede probar
mis obras. Yo puedo dar algo Tal vez estoy
dándolo por la gloria de mí mismo. Alguien va a pensar, bueno, él
es un gran cristiano que está glorificando
al Señor con sus bienes. Pero Dios sabe, un día será manifestado. Será manifestado. Yo no entiendo
todo esto, pero sólo estoy explicándole lo poco que entiendo. que hay
alguna manera en la cual los creyentes van a comparecer delante
del Triunfal de Cristo. Y todo lo que no está de fe,
todo lo que no proviene de fe, será quemado, será quemado. Bueno hermano, predica la palabra,
dijo Pablo. Y Pablo dijo que he terminado
la batalla. Por lo demás me está guardada
la corona de justicia. No está hablando de una corona
de justicia que él había ganado, no. Es la corona de justicia,
la corona de justicia. Es la corona de su misericordia
en Cristo Jesús, la justicia de Dios, que es por la fe en
Cristo. Esta justicia es la corona de
cada uno de los creyentes. Por lo demás me está guardada
la corona de justicia, la cual me dará el Señor, pues justo
en aquel día, ¿cuál día? El tribunal de Cristo, ¿verdad?
Y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. Ese tribunal de Cristo será después
de su venida. Yo creo que muchas cosas que
hacemos serán como basura y serán perdidas, ¿verdad? Quemadas. Pero una cosa que no será quemada
Es la fe del Señor Jesucristo en el corazón del creyente. Y las obras que son hechas por
el amor de Él, por la gloria de Él, esas obras nunca serán
olvidadas, nunca serán quemadas. Esas obras permanecen para siempre. Y esas obras siguen aún después
de la muerte de un creyente. David habló de la corona de favores
y misericordia. En Salmos 103, 4. En Filimón
4, 1. Pablo habló de la corona de gozo. Hermanos míos, gozo y corona
mía. Eso puede ser una corona también,
¿verdad? Las personas que han sido bendecidos
por medio de nuestro servicio al Señor en una manera... si
hemos sido instrumentos en la obra de Dios, en la salvación
o la... o la... el servicio de los hermanos. Es una corona de gozo. Será una corona de gozo para
siempre. en el primer de Pedro 5.4 la
corona incorruptible de gloria en Apocalipsis 4 días y dicen
que los santos allá delante del trono de Dios, delante del Cordero
de Dios Jesucristo van a echar sus coronas delante del trono
delante del Señor Jesucristo diciendo tú eres digno Señor
tú eres digno esas cosas van a pasar yo no
se como pero yo veo un poco pero estoy tratando de explicarles
que hay que predicar la palabra porque vamos a ser juzgados por
esta palabra los creyentes van a ser juzgados los pastores tienen
que dar cuenta de lo que estan predicando y tienen que dar cuenta
de lo que estan escuchando tambien yo tengo la carga de predicarles
esto Pero usted tiene la responsabilidad también de recibirlo y creerlo. Y está predicando la verdad. Que Dios les bendiga.

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