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JC

Una extraña deuda

Romans 13:8-10
Joel Coyoc April, 16 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc April, 16 2023
Estudios en Romanos

La predicación titulada "Una extraña deuda" por Joel Coyoc aborda el concepto de amor cristiano como cumplimiento de la ley, según Romanos 13:8-10. El predicador argumenta que, aunque los creyentes tienen deudas materiales que deben pagar, existe una "deuda de amor" que siempre debe permanecer en nuestras vidas. El pasaje enfatiza que el amor al prójimo es esencial y resume los mandamientos de la ley. Coyoc hace referencia a las enseñanzas del apóstol Pablo, que subrayan cómo el amor es la verdadera esencia del cumplimiento de la ley, apoyando su argumento con citas de 1 Juan y pasajes del Antiguo Testamento. La significación doctrinal es profunda, ya que este amor es visto como un reflejo del amor de Dios hacia la humanidad, quien ha amado a los pecadores sin esperar nada a cambio.

Key Quotes

“No debáis a nadie nada sino el amaros unos a otros, porque el que ama al prójimo ha cumplido la ley.”

“La ley, según lo que dice este pasaje, son directrices de amor.”

“Tenemos una deuda de amor para con toda la humanidad, aunque ellos no nos han dado nada.”

“Cuando estábamos diciendo, yo voy a hacer mi propia voluntad, cuando estábamos diciendo, yo tengo mi propia manera de pensar, aún así Él nos amó.”

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstol Pablo a los romanos. Romanos, capítulo trece. Dice la palabra de Dios Sométase
toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad
sino de parte de Dios, y las que hay por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a
la autoridad, a lo establecido por Dios resiste, y los que resisten
acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados
no están para infundir temor al que hace el bien, sino al
malo. Quieres, pues, no temer la autoridad,
haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella. Porque es servidor de
Dios para tu bien, pero si haces lo malo, teme, porque no en vano
lleva la espada. Pues es servidor de Dios, vengador
para castigar al que hace lo malo. por lo cual es necesario
estarle sujeto, no solamente por razón del castigo, sino también
por causa de la conciencia. Pues por esto pagáis también
los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente
a esto mismo. Pagad a todos lo que debéis,
al que tributo, tributo. Al que impuesto, impuesto. Al
que respeto, respeto. Al que honra, honra. No debáis a nadie nada sino el
amaros unos a otros. Porque el que ama al prójimo
ha cumplido la ley. Porque no adulterarás, no matarás,
no hurtarás, no dirás falso testimonio. no codicerás y cualquier otro
mandamiento en esta sentencia se resume. Amarás a tu prójimo
como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo,
si que el cumplimiento de la ley es el amor. Y esto conociendo
el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño, porque
ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando
creímos. La noche está avanzada y se acerca
el día. Desechemos pues las obras de
las tinieblas y vistámonos las armas de la luz. Andemos como
de día honestamente, no en glotonerías y borracheras, no en lujurias
y lascivias, no en contiendas y envidias, sino vestidos del
Señor Jesucristo y no proveáis para los deseos de la carne.
Versículos 8 hasta el versículo 10 dice la palabra, no debáis
a nadie nada, sino el amaros unos a otros, porque el que ama
al prójimo ha cumplido la ley. porque no adulterarás, no matarás,
no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codicerás, y cualquier otro
mandamiento en esta sentencia se resume, amarás a tu prójimo
como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo,
así que el cumplimiento de la ley es el amor. ¿Se suele hablar mucho del amor? Mucho. La escritura habla bastante
acerca del amor. El mundo habla también acerca
del amor. Allí por los años 1967, en que por primera vez hubo una transmisión
mundial que se transmitió a aproximadamente 26 países. Esa transmisión concluyó
con una canción que los Beatles estrenaron ese día. y que se
llama todo lo que necesitas es amor a partir de ese tiempo y en el
contexto de esos años era un tiempo donde la juventud pues
empezó a apelar al hecho de el amor y exaltar el amor y la escritura
tiene mucho que hablar acerca del amor en esos tiempos se dio
diferentes expresiones acerca del amor, hubo jóvenes que pensaron
que era el amor libre, y se salieron de sus casas, se fueron a vivir
en campamentos, a abusar de drogas, a tener comportamientos moralmente
inadecuados, y hubo nefastas consecuencias en la vida de muchos
de ellos. Y damos gracias a Dios porque la
escritura habla abundantemente del amor, algo que nosotros vamos a mirar
es que el apóstol Pablo guiado por el Espíritu Santo dedica
once capítulos a hablar y exaltar el amor de Dios ese amor que
ha sido expresado en el evangelio ese amor por el cual él hace
un giro en el capítulo doce empieza a recordarnos y dice así que
hermanos os ruego por las misericordias de Dios esas misericordias de
Dios presentadas en el evangelio en la persona del Señor Jesucristo
En once capítulos, Él ha exaltado el amor de Dios expresado en
el Evangelio. El amor de Dios expresado para
personas en las cuales no hay nada digno de ser amado. Personas
que lo único que merecen de parte de Dios es condenación, como
dice en los primeros capítulos, porque han cambiado la gloria
de Dios, porque han rendido culto a las criaturas antes que al
Creador. Y como consecuencia dice el apóstol Pablo que pues
no hay justo ni siquiera uno, que no importa si es un judío
religioso o un gentil pagano, todos han pecado y están destituidos
de la gloria de Dios y por lo tanto lo único que ellos merecen
es la muerte. después él introduce el hecho
de esa expresión del amor de Dios que debiendo traer condenación
él tiene misericordia de quien quiere tener misericordia y le
ha hecho una provisión para el fracaso del hombre en el Señor
Jesucristo en esa redención que es por su sangre esa redención
que es gratuita esa redención que es por fe sólo en la obra
del Señor Jesucristo esa redención hecha eficazmente a favor de
su pueblo, y que se obtiene cuando Dios da vida y da fe, y somos
justificados por la fe por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Y el apóstol Pablo, en estos versículos, nos va a expresar
lo que es nuestro tema. Y nuestro tema es una extraña
deuda. Una extraña deuda. En el versículo 7, el apóstol
Pablo cierra diciendo, pagad a todos lo que debéis, al que
tributo, tributo, al que impuesto, impuesto, al que respeto, respeto,
al que honra, honra. No debáis nada a nadie. Y algunas
personas han pretendido decir que el creyente pues absolutamente
no debe prestar nada. No es precisamente ese el caso.
Pero el apóstol Pablo sí está diciendo que el que debe, debe
pagar. Pero hay algo que el apóstol
Pablo está expresando aquí como una deuda, una extraña deuda,
porque él dice en el versículo ocho, no debáis nada, no debáis
a nadie nada. Y hay una conexión, dice, sino
el amaros unos a otros. Hay una extraña deuda, que aquellos
que han sido objetos del incomparable amor de Dios, Dios, por ese amor
que ha mostrado para con ellos, A partir del capítulo 12, el
apóstol Pablo, si usted mira el capítulo 12, está lleno de
hablarnos acerca del amor, de ser unánimes, de ser miembros
de un cuerpo, y en especial esos versículos que vamos a meditar
abundan en repetir lo que es el amor. Y el apóstol Pablo nos
está expresando aquí que no debamos nada, que paguemos lo que debemos,
pero hay algo que debemos, hay una deuda, una deuda extraña,
y esa deuda extraña es una deuda de amor al prójimo. el creyente,
el apóstol Pablo, esta palabra que él expresa aquí como deuda,
no debáis a nadie nada sino el amaros unos a otros, que hace
que nosotros tengamos una extraña deuda, es una Es una palabra
que el apóstol Pablo utiliza en otros lugares y que nos puede
dar luz, y no sólo el apóstol Pablo, también el apóstol Juan
utiliza esta expresión, esta misma palabra. Y algunos lugares
donde nosotros vamos a encontrar esta palabra es en Romanos capítulo
uno, versículo catorce. Dice el apóstol Pablo, a griegos
y a no griegos, a sabios y a no sabios, soy deudor. Y está hablando de la misma palabra
que usa allá en el versículo ocho, para referirse a no deber
nada, sino solo deber, o algunas traducciones dicen, excepto el
amaros unos a otros. ¿Qué es lo que explica lo que
el apóstol Pablo está diciendo en el versículo 14? Lo que explica
lo que Pablo está diciendo en el versículo 14 está en el versículo
5. El versículo 5 nos ayuda a entender
el versículo 14. Dice, y por quien recibimos,
hablando del Señor, del Señor Jesucristo, la gracia y el apostolado
para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de
su nombre. El creyente es llamado a amar. Y si hay algo que nosotros vamos
a tener como una deuda siempre vigente es amar. Nunca va a ser suficiente. ¿Y
por qué es, cómo es que Pablo obtuvo esta deuda? Esta deuda
es extraña porque siempre que usted va a pagar una deuda, pues
si Banamex le prestó, usted no va a Bancomer y le devuelve el
dinero a Bancomer. Si se lo prestó el vecino, usted
no va con su amigo a devolver el dinero. Usted va y devuelve
el dinero a aquel que le hizo el préstamo. Algo extraño de
esta deuda es que vamos a pagar la deuda a personas que no nos
han dado nada. El apóstol Pablo está hablando
de que ha recibido todo acerca del Señor Jesucristo. El apóstol
Pablo ha dicho que nosotros incluso somos llamados a amar aún a nuestros
enemigos. Tenemos una deuda de amor para
con toda la humanidad, aunque ellos no nos han dado nada. Cristo
nos ha dado todo, y no pretendamos y no nos equivoquemos de intentar
pagar a Cristo lo que nos ha dado, porque lo que Él nos ha
dado es de gracia y no hay precio que lo pueda pagar, pero sí somos
llamados a algo que siempre va a ser una deuda vigente. Hermanos,
siempre vamos a tener esa deuda vigente, y es porque estamos
siendo conformados a la imagen del señor jesucristo somos llamados
a una deuda de amor a personas que no nos han dado nada y que
no nos han dado nada y tampoco merecen que les amemos pero es
exactamente lo que el señor hizo con nosotros nosotros indignos
de su amor pero él nos amó cuando aún éramos pecadores cuando aún
éramos sus enemigos él nos amó y Ese amor, obrando en nuestros
corazones, nos ha capacitado para nosotros amar. Y hermanos,
siempre va a estar vigente esa deuda. Cuando pase el tiempo
y nosotros seamos amados, estaremos pagando siempre los intereses
y el capital seguirá siendo en deuda. Nunca vamos a poder decir,
pues yo ya amé suficiente. Siempre será una deuda, una deuda
extraña. personas que no son merecedoras
de nuestro amor. Es una deuda que es generada por algo que nosotros
no recibimos de las personas a las que nosotros vamos a pagar
en amor, a las personas en las cuales nosotros tendremos siempre
una deuda de amor, y es todo por amor de Jesús, el cual nos
ha dado a nosotros todo. Y quiero repetir, no es porque
ellos nos hayan dado algo, no es porque ellos merezcan nuestro
amor, sino es porque Cristo nos ha dado todo. Y nos dio todo
cuando nosotros no merecíamos su amor. No había nada que amar
en nosotros, pero Él nos amó. Él nos amó con amor eterno. Esta
expresión se encuentra en otros lugares de la escritura. Primera
de Juan, capítulo 3, versículo 16. dice el apóstol Juan, guiado
por el Espíritu Santo, dice, en esto hemos conocido el amor
en que él puso su vida por nosotros. En esto hemos conocido el amor
en que él puso su vida por nosotros. También nosotros, y aquí aparece
la misma palabra que usa Pablo allí para deuda, debemos poner
nuestras vidas por los hermanos. En esto hemos conocido el amor
en que Él puso su vida por nosotros. También nosotros debemos poner
nuestras vidas por los hermanos. Primera de Juan 4, versículo
11. Amados, si Dios nos ha amado
así, debemos también nosotros Y ahí aparece otra vez la misma
palabra. Debemos también nosotros amarnos unos a otros. Una deuda siempre vigente. ¿Por
causa de qué? De que Él me ha dado todo. Y
que soy llamado a reflejar exactamente lo que Él hizo conmigo. Es que
yo no merecía Su amor y Él me amó. Es que no nos vamos a poner
a pensar si alguien merece nuestro amor. es que Él me ha dado todo,
y somos llamados a vivir en consecuencia. Y esto nos deja dos cosas. La
primera es, nunca será demasiado nuestro amor para el prójimo.
Nunca. Nunca podremos decir, pues yo
ya he amado suficiente. Nunca es suficiente. No importa
si Él lo merece o no lo merece. El llamado es, yo no merezco
el amor de Cristo y Él me amó. Porque Él me ha amado y me ha
dado todo de pura gracia. Entonces, yo debo amar como Cristo. Y por ese amor que he experimentado,
Él me ha capacitado en el corazón para poder amar así, sin que
las personas lo merezcan. La segunda cosa es, hermano,
los demás no tienen que ganarse el derecho de que los amemos.
Los demás no tienen que ganarse el derecho de que los amemos.
El Señor Jesucristo dice en Mateo capítulo 10 versículo 8 Dice, sanat enfermos, limpiat
leprosos, resucitat muertos, echat fuera demonios. Pero fíjese,
el final del versículo dice, de gracia recibisteis, dat de
gracia. De gracia recibisteis, dat de
gracia. Hemos conocido lo que es el amor
en que él puso su vida por nosotros, de pura gracia. No había nada
en mí valioso ni digno para que el Señor Jesús diera su vida,
pero él por el puro afecto de su voluntad para la alabanza
de la gloria de su gracia. El padre envió a su hijo. El
hijo voluntariamente se despojó de su gloria. Se hizo obediente
hasta la muerte y muerte de Cruz. Él no esperó a que yo tuviera
el derecho de que me amara. Yo tenía un solo derecho. Y mi
único derecho era que él me mandara derecho al infierno. Eso era
todo lo que era digno. hemos recibido de gracia y si
hemos recibido de gracia el señor dice demos de gracia eso quiere
decir que los que somos esposos hermanos nunca es suficiente
el señor nos llama a los esposos a amar a nuestras esposas y nunca
va a ser suficiente siempre vamos a tener una deuda de amor y tal
vez algún esposo diga lo que pasa es que usted no conoce a
mi esposa Y es cierto, yo no conozco a su esposa, pero yo
sé lo que dice la Escritura a los creyentes. Que tienes una deuda
de amor, dice Romanos, y que si has conocido el amor, entonces
debes amar como él te ha amado. Si él puso su vida por ti, debes
poner tu vida por los hermanos. Las esposas son llamadas también
por lo mismo a amar a sus esposos. Los padres son llamados a amar
a sus hijos. Como miembros del Cuerpo de Cristo,
somos llamados a amarnos los unos a los otros. Y no se olvide. No tenemos que esperar a que
los demás nos vean bien para amarles. No tenemos que esperar
a que se ganen el derecho de que les amemos. Somos llamados
a amarles porque Él nos amó. Cuando estábamos con nuestro
puño levantado y diciendo, no queremos que Él reine sobre nosotros,
cuando estábamos diciendo, yo voy a hacer mi propia voluntad,
cuando estábamos diciendo, yo tengo mi propia manera de pensar,
aún así Él nos amó. Él nos amó y esa es la razón
por la cual somos llamados a amar. No debáis a nadie nada sino lamaros
unos a otros. el amaros unos a otros hermanos es la primera
cosa importante del pasaje la segunda es hay algo que el apóstol
Pablo está haciendo aquí y es nosotros hemos visto a lo largo
de esta carta que las obras y la ley las obras y la fe son incompatibles
o es por obras o es fe pero son incompatibles totalmente incompatibles
la gracia y el orgullo son incompatibles pero acá hay algo que el apóstol
Pablo está poniendo constantemente junto y es el amor y la ley el
amor y la ley dice cuando termina el versículo 8 dice porque el
que ama al prójimo ha cumplido la ley después de dar una serie
de los mandamientos dice En esta sentencia se resume, amarás a
tu prójimo como a ti mismo. Y después dice, el amor no hace
mal al prójimo, así que el cumplimiento de la ley es el amor. Y hermanos, la ley, la ley, ¿qué
es la ley? La ley no son simples colecciones
de mandamientos, en el caso de los diez mandamientos que expresan
cómo debemos conducirnos. La ley, según lo que dice este
pasaje, son directrices de amor. Son directrices de amor que nos
dirigen cómo es que habiendo recibido del Señor todo, soy
llamado a amar porque he recibido de él todo, aunque no haya recibido
amor de los otros. Porque soy llamado a amar a los
que me aborrecen. Soy llamado a hacer el bien a los que me
persiguen. Soy llamado a bendecir a los que me maldicen. Soy llamado
a amar al que me desprecia. Ese es el llamado. Y la verdad
es que probablemente la persona que hay que amar no está haciendo
nada para que tenga derecho que le ame. Pero igual no importa.
Así estaba exactamente yo con el Señor y Él me amó. Y hermanos,
la ley nos dirige para poder enfrentar esta extraña deuda. ¿Y cómo es que nos dirige la
ley? Lo primero que hace la ley es dirigirnos al Señor Jesucristo. La ley tiene como propósito guiarnos
al Señor Jesucristo. ¿Cómo es que el salmista puede
decir, oh, cuánto amo yo tu ley? Todo el día es ella mi meditación.
¿Cómo es que él dice que amó su palabra más que millares de
oro y plata? ¿De pronto nosotros seguimos
un impulso de algún tiempo atrás? Hoy día hay jóvenes que piensan
en su cabeza y dicen, el amor debe ser libre. O sea, no tenemos
por qué firmar un documento legal, podemos amarnos. Yo no necesito
firmar un papel para ser fiel. Y pensamos que el amor y la cuestión
de sumisión a la autoridad, y recuerden que toda autoridad viene de Dios,
son incompatibles. Sin embargo, la escritura, la
respuesta es, ¿por qué él puede amar la ley? Porque la ley es
la expresión del carácter de Dios. Y cuando he probado que
Dios es amor, yo amo el carácter de Dios. Cuando he sido objeto
del amor del Señor Jesucristo, estoy admirado por mi hermano
mayor, ese que no se avergüenza de llamarme hermano. Ese que
a pesar que sabe que soy un fracasado, me amó y murió por todo mi fracaso. Y pagó por mi fracaso. Y yo estoy
admirado de cómo él me ama. corazón hay un deseo de imitarle
y no sólo hay un deseo sino que la ley habiéndome dirigido a
Cristo porque la ley al final de cuentas lo que hace es encerrarnos
y mostrarnos que no podemos cumplir la ley. No adulterarás, no matarás,
no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás cualquier otro
mandamiento en esta sentencia se resume amarás a tu prójimo
como a ti mismo. Un joven se apresuró a decir
algo y se apresuró a decir que él había cumplido todo esto. Él dijo, todo eso yo lo he hecho
desde mi juventud. Y es muy probable que externamente
él lo había hecho todo. Pero recuerde que el sentido
de la ley no es solo lo que se puede hacer externamente. Y el
Señor tuvo un propósito con este joven. La ley son directrices de amor,
no son simples reglas para cumplir. Y la primer directriz que da
es encerrarnos y mostrarnos por la gracia de Dios. La misma ley
es una obra de gracia. El que Dios nos haya dado su
ley es una expresión de su gracia. Y esa ley tiene como propósito
que podamos mirar que no podemos cumplirla. Y el Señor Jesucristo,
que esa ley es la expresión de su carácter, cuando escuchó a
este joven decir, todo esto lo he guardado desde mi juventud,
el Señor le dijo, una cosa te falta. Ya que lo has hecho todo
desde tu juventud, una cosa te falta. Anda, vende todo lo que
tienes y dalo a los pobres. Y ven, sígueme. El Señor Jesús no estaba diciendo
que si él iba y vendía todo por hacer esa obra, él iba a tener
vida eterna. Lo que el Señor quiso mostrarle
a él era que él acababa de decir una tremenda mentira, que él
estaba muy engañado. Recuerde lo que vimos en la mañana,
Cristo es la verdad. Y él, como la verdad, le estaba
mostrando a este joven la verdad acerca de sí mismo. Estaba mostrando
que él había estado, no cumpliendo la ley de su juventud, sino profundamente
engañado desde su más tierna edad. Eso es lo que el señor
le quiso decir. Porque recuerde que vino una
persona a preguntarle al señor y a decirle, ¿cuál es el más
grande, más importante mandamiento? hermanos que Dios nos guarde
de hacer esa clase de cosas porque los judíos tenían la tendencia
y nosotros nos parecemos mucho a los judíos de empezar a buscar
qué es importante ir clasificando de lo más importante a lo menos
importante pero esto que es la expresión del carácter de Dios
no hay menos importante en esto que es la expresión del carácter
de Dios y Dios es amor entonces en esto todo es importante y
el Señor Lo que estaba haciendo con este joven es llevarlo al
punto de poder mirar que cuando la ley empieza dice, oye Israel,
Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Llamarás al Señor tu Dios
con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas
y a tu prójimo como a ti mismo. Y lo único que le quiso mostrar
el Señor es que pues él se fue triste porque tenía muchas riquezas. Y el Señor le mostró, ninguno
de los mandamientos has cumplido porque Cuando le preguntaron
cuál es el más importante, él dijo, el primero es, amarás al
Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente, con todas
tus fuerzas. Y el segundo, a tu prójimo como a ti mismo. Y Pablo
está diciendo que aquí se resume la ley. Hermanos, cuestiones
importantes con ese joven. Ese joven no debió haber venido
a preguntar qué hacer para heredar la vida eterna. No hay algo que
usted pueda hacer para que alguien le haga parte de la herencia.
Usted tiene que ser, usted tiene que ser un hijo de ese alguien
y entonces usted puede aspirar a algo en la herencia. No importa
qué es lo que usted haga. La otra cosa es, él vino y le
preguntó también, maestro bueno, el señor lo quiso enfocar, ¿por
qué me estás llamando bueno? Estás llamando bueno en simples
calificativos humanos como un maestro más pero muy bueno si
así me estás viendo no hay necesidad de preguntarle a otro maestro
más porque bueno sólo hay uno en el sentido absoluto de la
palabra la biblia es abundante en decirnos alabata que va porque
él es bueno si tú estás viendo en mí la deidad la divinidad
o nada más como un maestro humano y la otra el señor jesús lo estaba
dirigiendo para que la ley hacia lo que la ley tenía que hacer,
que era encerrarlo y mostrarle, no es verdad, no has cumplido
la ley. Hermanos, usted sabe, yo espero
que Dios le ha mostrado, que los bebés no tienen que cumplir
15 días para haber quebrantado la ley, que los bebés no saben
hablar, pero ya mienten, ya manipulan, ya están rebeldes a la autoridad. ya están quebrantando la ley
sin ni siquiera poder pronunciar una sola palabra. Y hermano,
el propósito de la ley, la primera directriz en amor es mostrar,
tú no puedes hacer esto, tú no puedes mostrar el carácter de
Dios por ti mismo, porque has pecado y estás destituido de
la gloria de Dios. Tú no eres capaz, tú necesitas
algo más que simplemente proponerte. necesitas tú necesitas un nuevo
corazón necesitas satisfacer la demanda de la justicia debe
haber castigo y tu castigo es muerte y lo que la ley hace es
llevarnos al señor Jesucristo y ya que estamos en el señor
Jesucristo la ley nos guía cómo expresar ese amor y pagar esa
deuda de amor Y cuando pensamos en la cuestión
de que es una unidad, Santiago dice que uno ha quebrantado a
todos. Y cuando pensamos en eso que
le preguntaron al Señor, y el Señor resumió la ley en dos mandamientos,
en las dos tablas, y Él dijo que la primera era amar al Señor
tu Dios con toda tu alma, tu mente, tus fuerzas, y a tu prójimo
como a ti mismo. Hermanos, el Señor Jesús dijo
el segundo, el segundo, el primero y el segundo. El Señor Jesucristo
no habló de tres mandamientos. Hay algo que es lamentable y
es cuando algunas veces pensamos que no podemos amar porque no
sabemos amarnos a nosotros mismos. El Señor Jesucristo asumió correctamente
que si hay algo que nosotros hacemos correctamente es amarnos
a nosotros mismos. el razonamiento del apóstol Pablo
en Román en Efesios 5, 28, hablando a los esposos, dice Si también los maridos deben
amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos, el que ama a
su mujer a sí mismo se ama. Si hay algo que nosotros hacemos
bien desde el principio es amarnos a nosotros mismos, y en ese sentido
él está razonando. Pues, ¿usted por qué come? porque
usted ama su cuerpo, por eso usted alimenta su cuerpo. Si
usted siente de pronto un dolor en su cabeza, usted va a buscar
cómo quitarse ese dolor en su cabeza porque usted ama su cuerpo.
Si usted de pronto hace algún ejercicio, lo hace porque usted
tiene amor, y Pablo está diciendo, dado que con tu esposa eres un
solo cuerpo, el que ama a su mujer a sí mismo se ama. Y hermanos,
algo que ha sido una influencia muy fuerte y que Dios nos guarde
es las corrientes de la psicología humanista dicen que debemos amarnos
a nosotros mismos. Es común escuchar cosas como,
quiérete a ti mismo, ámate, perdónate. Hermanos, eso no existe en la
escritura, eso no es bíblico. Es más una característica de
los hombres en los últimos días, dice la Biblia, que serán amadores
de sí mismos. Ya nos amamos. No hay tres mandamientos. No es amar a Dios, amarte a ti
mismo y amar al prójimo. Ya es algo que hacemos bien,
amarnos a nosotros mismos. Él es, aún las personas que se
suicidan, hermano, se aman a sí mismo. Cada cosa que hacemos,
el que se suicida piensa que va a estar mejor, que va a terminar
sus luchas. He dicho otras veces, el que
se suicida no es porque se quiere morir, es porque quiere dejar
de sufrir. Y lo desea con tanta intensidad
que él, pues, en amor a sí mismo, pues pasa por alto amar a sus
hijos, amar a su esposa, amar a todos los que tenga que amar,
a él le importa solamente parar con lo que está sufriendo porque
él se ama a sí mismo. Ahora, la ley nos dirige hacia Dios,
es sabiduría de Dios, es la expresión de su carácter. Hermanos, Uno
pudiera decir, y hay personas que a veces piensan, por ejemplo,
imagínense, nada con la ley, solo el amor. Y alguien dijera,
pues yo voy a amar a mis padres, pero sin honrarlos. Y eso, pues
no es posible. Es que es un menosprecio al amor
de Dios, pero es una ofensa a la sabiduría de Dios. Es que Dios
ha establecido cómo es que yo voy a pagar esa deuda de amor
hacia mis padres. Imagínense alguien que diga,
bueno, yo, nada con la ley, yo voy a codiciar, voy a hacer,
tal vez, adulterar, pero una cosa voy a hacer, todo eso lo
voy a hacer amándoles. No hay sentido, no es posible. es totalmente incompatible porque
es la expresión del carácter de Dios y es sabiduría de Dios. Dios nos dice cómo es que hemos
de expresar y lo dice en la suma de su palabra que es verdad.
Hermanos, la Escritura nos va guiando cómo tiene que ser el
amor. Algunas veces, fíjese que por
ejemplo el Señor dice en la Escritura que aquel joven se fue triste.
Pero dice el pasaje que Jesús le amó. Y tal vez uno preguntaría,
y si le amó, ¿por qué no fue corriendo detrás de él? Bueno,
porque Dios es sabio y Él sabe cómo amar a las personas. Aunque
humanamente nosotros, siguiendo nuestro emocionalismo, podemos
pensar a veces que estamos amando, a veces no es precisamente lo
que estamos haciendo. Para los padres, el Señor ha
establecido, por ejemplo, cómo debemos amar a nuestros hijos.
y el modelo es el Señor. Y uno pudiera pensar, pues yo
voy a amar a mi hijo y debe ser disciplinado, pero no lo voy
a disciplinar porque pensamos ser más sabios que Dios. Y note
que disciplina piadosa, no maldades en ira, que es algo totalmente
distinto. Es disciplina piadosa, porque
el Señor al que ama disciplina como el padre al hijo a quien
quiere. Pero a veces solemos pensar tristemente por nuestro
corazón engañoso y perverso, y el Señor da directrices en
su palabra de cómo es que nosotros tenemos que hacer las cosas que
el Señor nos llama a hacer a nuestro prójimo. Cerrando con el pasaje, dice, después de dar los mandamientos,
que si usted va mirando, las referencias están todas referenciadas
a Éxodo y Deuteronomio, y dice, amarás a tu prójimo como a ti
mismo. El amor no hace mal al prójimo,
Así que el cumplimiento de la ley es el amor. Y en el versículo
14 dice, sino vestidos del Señor Jesucristo y no proveáis para
los deseos de la carne. La ley es, describe el carácter
del Señor y es vestirse del Señor Jesucristo. Pero algo que no tenemos que
olvidar es, hermano, no se olvide, la ley es las directrices del
amor. y la ley no puede salvar a nadie. Imagínese una mujer que esté
casada con un hombre perfecto, un hombre perfecto que no tiene
nada que se le pueda reprochar. De pronto esta mujer está muy frustrada
porque su marido perfecto tiene la expectativa de que él sea
como ella. y está muy frustrada porque ella
no está alcanzando las expectativas de su marido. Pero aparte el
otro problema es que ella no se puede divorciar porque él
es perfecto y no hay donde que ella pueda tener una ocasión
para divorciarse. Y de pronto aparece otro hombre
que también es perfecto. Pero aparte de ser perfecto,
este hombre es, el primero no da ni una ayuda, solo demanda
y espera que ella sea como él. El segundo, el segundo es perfecto,
pero aparte es compasivo, es lleno de gracia, lleno de bondad. Y él, en compasión, tiene un
plan. porque aparte no sólo es compasivo
y lleno de gracia sino además es todopoderoso y él le dice a la mujer no te preocupes
la manera en que vamos a resolver esto es que yo te voy a matar
y recuerde que el apóstol Pablo usa cuando uno está sujeto a
la ley por ejemplo la mujer con el marido mientras éste vive
Pero cuando alguno muere, está fuera del alcance de la ley y
le dice, te voy a matar, pero también te voy a resucitar. Y
entonces tú vas a estar casado conmigo. Esto no es una ilustración
perfecta, porque ni una ilustración puede mostrar de manera perfecta,
pero esto es lo que el Señor ha hecho con su pueblo. La ley
es perfecta y tiene altas expectativas, pero la ley no tiene misericordia,
no tiene gracia, sólo tiene demanda, sólo exige. El Señor Jesucristo,
el Señor Jesucristo es perfecto, es tierno, amoroso, compasivo.
Él se compadece. Y hermano, cuando nosotros creemos
en el Señor Jesucristo, prácticamente morimos a la ley. No es el cumplir
la ley con tal de alcanzar salvación y vida eterna. Jamás lo va a
lograr. El papel de la ley es encerrarnos
y mostrarnos que no hay en nosotros la capacidad para hacerlo. Y
es clamar al Señor Jesucristo. La ley demanda muerte del que
falla en cumplir la ley. Pero el Señor Jesucristo ofrece
gracia, ofrece una vida nueva, un corazón nuevo, ofrece el poder
del Espíritu Santo. Eso es lo que el Señor Jesucristo
ganó en la cruz, Él pagó por el fracaso. Pagó por el fracaso,
Él nos viste de su justicia. Él nos da el poder y nada de
eso nosotros merecíamos. Nosotros no estábamos ni siquiera
buscándole. Nosotros no estábamos absolutamente
interesados y si el Señor no nos hubiera buscado, hermano,
yo estoy seguro que nosotros estaríamos en cualquier lugar
haciendo cualquier otra cosa menos lo que estamos haciendo
ahora. Por la gracia de Dios, Él nos amó cuando nosotros no
le amábamos. Y el llamado es por causa de
que Él nos ha dado todo. Nosotros tenemos una deuda de
amor porque estamos llenos de gozo y queremos que otros, queremos
que otros hallen el gozo que Él nos ha dado. Queremos que
otros experimenten el amor que nosotros hemos experimentado.
Y ese amor está en la obra del Señor Jesucristo. Hermanos, si
Él nos ha amado así, tenemos una deuda de amor, no con Él,
no para pagarle a Él. Es una deuda de amor por el gozo
que hay en nuestro corazón y anhelamos que otros puedan mirar, que es
un engaño decir que hemos guardado la ley desde la juventud, que
es una ilusión, que en verdad no hemos guardado la ley, que
hemos quebrantado toda la ley todos los días de nuestra vida.
y que nuestra única posibilidad es venir al Señor en arrepentimiento
y fe, reconociendo nuestra total incapacidad, mirando a Él como
la provisión, no sólo por la falta nuestra al no ser capaces
de cumplir la ley, sino también que Él nos ha vestido de su justicia,
que Él ha lavado nuestros pecados con su sangre, el Dios sangre
para poder limpiarnos de toda maldad. La sangre de Jesucristo,
Su Hijo, nos limpia de todo pecado. Y hermano, aún estando en Cristo,
de pronto nosotros necesitamos Su gracia. Necesitamos seguir
clamando al Señor. Necesitamos el Evangelio cada
día para hacer lo que Él nos llama a hacer, a amar a aquel
que, pues, no tiene derecho precisamente que lo ame, pero que lo amo porque
Dios me ha dado todo, porque he recibido de gracia. y que
Él me dé gracia suficiente y nos dé gracia suficiente para poder
amar, como dice Pablo, aún a los difíciles de amar. En el caso
de los que son trabajadores, a veces tenemos patrones que
son difíciles de amar. Puede ser que alguien diga, no
pues mi esposa es bien difícil de amar, no la conoces. Pero
entre más difícil de amarse a nuestras esposas, Dios da mayor gracia. Vengamos al Señor Jesucristo
y allí vamos a hallar gracia para poder amar con las directrices
del carácter del Señor, vistiéndonos del Señor Jesucristo. Vamos a
orar.

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Joshua

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