El sermón titulado "Una gran promesa" por Joel Coyoc se centra en la promesa divina de Romanos 8:28-30, que asegura que todas las cosas cooperan para el bien de aquellos que aman a Dios y son llamados conforme a su propósito. El predicador argumenta que esta promesa es fundamental para el creyente, ya que no solo implica la comodidad en tiempos difíciles, sino que alude a la transformación del creyente a la imagen de Cristo a través de experiencias diversas, incluidas las tribulaciones. Coyoc utiliza las Escrituras para apoyar su mensaje, destacando la soberanía de Dios y la realidad de la predestinación y la justificación, lo que subraya la importancia de un conocimiento personal de Dios. La afirmación final es que el sufrimiento tiene sentido y es parte del proceso de glorificación, lo que invita a los creyentes a confiar en la obra soberana de Dios en todos los aspectos de sus vidas.
“La gran promesa es que todas las cosas les ayudan a bien. Todas las cosas son instrumentos en las manos del Señor que está haciendo una obra.”
“¿Quién puede condenar? Cristo es el que lo justificó. No hay nada que nos pueda separar del amor de Dios en Cristo Jesús.”
“El conocimiento de Dios es tan fundamental al punto de que, hermano, la Biblia habla de la vida eterna, no como muchas veces solemos hablar de la vida eterna como el cielo, sino como conocer a Dios.”
“Nuestro sufrimiento tiene sentido, porque el sufrimiento de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo da sentido a nuestro sufrimiento y está obrando para hacernos el mayor bien posible.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!