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JC

La ayuda del Espíritu 2''parte

Romans 8:26-27
Joel Coyoc November, 9 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 9 2022
Estudios en Romanos

La predicación de Joel Coyoc aborda el tema de la intercesión del Espíritu Santo, enfatizando cómo el Espíritu ayuda a los creyentes en sus debilidades y oraciones. A través de Romanos 8:26-27, se afirma que el Espíritu intercede por los santos con "gemidos indecibles" cuando no sabemos cómo orar. Coyoc argumenta que, a pesar de nuestra debilidad y la falta de claridad en la voluntad de Dios, el Espíritu dirige nuestras oraciones según Su propósito perfecto. Este acto divino no solo nos brinda consuelo, sino que también refuerza la doctrina de la dependencia del creyente en la gracia de Dios, resaltando el propósito final de glorificar a Dios en todas las circunstancias. La predicación invita a los oyentes a confiar en la obra del Espíritu incluso en momentos de incertidumbre, recordando que el anhelo de glorificar a Cristo debe guiar nuestras oraciones y acciones.

Key Quotes

“El Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.”

“La oración no es para que Dios haga lo que nosotros queremos y forcemos su brazo a hacer exigiéndole. La oración es para alinearnos a Su voluntad.”

“Dios hace todo lo que hace para su gloria y, por eso mismo, Dios ha querido hacer lo que hace haciendo uso del medio que él ha provisto que es la oración de sus criaturas.”

“Confiemos en el Espíritu de Dios para que interceda por nosotros acerca de los detalles.”

Sermon Transcript

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La Carta del Apóstol Pablo a
los Romanos. Dice la Palabra de Dios, ahora
pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu. Porque la ley del Espíritu de
vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte. Porque lo que era imposible para
la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando
a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado,
condenó al pecado en la carne. Para que la justicia de la ley
se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne,
sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne
piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu,
en las cosas del espíritu. Porque lo ocuparse de la carne
es muerte, pero lo ocuparse del espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la
carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la ley
de Dios, ni tampoco pueden. Y los que viven según la carne
no pueden agradar a Dios, más vosotros no vivís según la carne,
sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora
en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros,
el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el Espíritu
vive a causa de la justicia. Y si el espíritu de aquel que
levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó
de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos
mortales por su espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos,
deudores somos no a la carne para que vivamos conforme a la
carne, porque si vivís conforme a la carne moriréis, mas si por
el Espíritu hacéis morir las sobras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados
por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Pues no habéis
recibido el Espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor,
sino que habéis recibido el Espíritu de adopción por el cual clamamos
Abba Padre. El Espíritu mismo da testimonio
a nuestro Espíritu de que somos hijos de Dios. Y si hijos también
herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si
es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él
seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo
ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de
los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada
a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó
en esperanza. Porque también la creación misma
será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa
de los hijos de Dios. porque sabemos que toda la creación
gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora,
y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos
las primicias del espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros
mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. porque en esperanza fuimos salvos,
pero la esperanza que se ve no es esperanza, porque lo que alguno
ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos,
con paciencia lo aguardamos. Y de igual manera, el espíritu
nos ayuda en nuestra debilidad, pues que hemos de pedir como
conviene no lo sabemos, pero el espíritu mismo intercede por
nosotros con gemidos indecibles. más el que escudriña los corazones
sabe cuál es la intención del espíritu, porque conforme a la
voluntad de Dios intercede por los santos. Y sabemos que a los
que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a
los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que
antes conoció, también los predestinó, para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos
también llamó, y a los que llamó, a éstos también justificó, y
a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué pues
diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién
contra nosotros? el que no descatimó ni a su propio
hijo, sino que lo entregó por todos nosotros. ¿Cómo no nos
dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos
de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién
es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios,
el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará
del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución,
o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito,
por causa de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados
como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas,
somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. Por
lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor
nuestro. Vamos a seguir meditando los
versículos 26, 27. De igual manera el Espíritu nos
ayuda en nuestra debilidad, pues que hemos de pedir como conviene
no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros
con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones
sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la
voluntad de Dios intercede por los santos. El domingo estuvimos
ocupados en una pregunta que es, ¿qué es lo que pide el Espíritu
por nosotros? Y hay situaciones en la que la
voluntad de Dios no nos es revelada de una manera específica, de
una manera tan clara que podamos leer un versículo en la Escritura
y sepamos qué es exactamente la voluntad de Dios. Y bueno,
lo que estuvimos meditando es que el Espíritu Pide por nosotros. ¿Y qué pide? Pide que Dios haga
su voluntad. Pide algunas veces, veíamos el
ejemplo de Pablo que oraba para que le sea quitado el aguijón
de la carne. Y pues, Pablo pedía eso y el Espíritu Santo pedía,
no se lo quites. Y vimos que en diferentes situaciones
esto es posible. No, nosotros no sabemos siempre
qué es lo que tenemos que pedir por causa de nuestra debilidad.
Y hoy vamos a meditar sobre las otras dos preguntas, que es ¿Cómo
ora el Espíritu Santo por nosotros? dice el versículo de igual manera
el espíritu nos ayuda en nuestra debilidad pues que hemos de pedir
como conviene no lo sabemos pero el espíritu mismo intercede por
nosotros con gemidos indecibles y al meditar sobre cómo el espíritu
santo intercede podríamos nosotros mirar aquí que dice inmediatamente
con gemidos indecibles Sin embargo, tenemos que mirar el contexto
del pasaje y darnos cuenta de qué es lo que produce los gemidos. ¿Quién es Jimen? Dice el versículo versículo diecinueve dice porque
el anhelo ardiente de la creación es la guardar la manifestación
de los hijos de dios porque la creación fue sujeta a vanidad
no por su propia voluntad sino por causa del que la sujeto dice
porque también la creación misma será libertad de la esclavitud
de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de dios porque sabemos
que toda la creación gime a una y después dice en el versículo
veintitrés nosotros también gemimos ¿Cómo es que el Espíritu Santo
ora por nosotros? Pareciera simple decir que lo
hace con gemidos indecibles, pero si nosotros vamos viendo
quiénes son los que gimen, la creación gime, y yo creo que
nosotros entendemos bien qué es gemir, habla de aflicción,
habla de dolor, ¿Y qué es lo que produce el hecho de que pueda
haber gemido de parte de la creación y fue sujeta a vanidad? Está padeciendo, está sufriendo
y todo por causa del pecado del hombre. Y nosotros, los creyentes,
también gemimos. Ahora, nosotros porque estamos
sujetos a un mundo en decadencia, por la futilidad, por la frustración,
por diferentes causas nosotros tendemos a gemir, pero el Espíritu
Santo no ha caído, ni está sujeto a todas esas cosas que producen
un gemido. No obstante, hay algo que el
Espíritu Santo hace, dice el versículo catorce, Versículo quince, pues no habéis
recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor,
sino que habéis recibido el espíritu de adopción por el cual clamamos
Abba Padre. El espíritu mismo da testimonio
a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. El Espíritu Santo
inspira en nosotros una exclamación, cuando Él da testimonio a nuestro
espíritu de que somos hijos de Dios, el Espíritu Santo inspira
una exclamación que es Abba Padre. Nosotros, los creyentes, son
los que exclamamos, por el testimonio interno del Espíritu Santo, la
exclamación de cariñosa hacia el Padre, Papito, Abba, Padre. Ahora, ¿de quién entonces son los gemidos?
Los gemidos, en realidad, dice también nosotros, gemimos. Y
lo que el Espíritu Santo hace, cómo ora por nosotros, inspirando
gemidos en el creyente. El creyente gime por la influencia
del Espíritu Santo, y gime ante la situación de no saber con
claridad cuál es específicamente la decisión que tomar. Y no obstante,
en ningún sentido estamos pecando, ya sea que estemos orando para
que Dios nos sane o que Dios nos muestre si debemos, si estamos
en una situación de persecución, orar y pedir que Dios nos muestre
si debemos huir o debemos permanecer. Ambas cosas no es pecaminoso
orar en ni un sentido. Porque nosotros somos débiles
y no tenemos la suficiente claridad. Entonces, el Espíritu Santo inspira
esos gemidos. Dice el versículo veintiséis,
el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Con gemidos significa con gemidos demasiado profundos para las
palabras. Literalmente, simplemente lo dice con gemidos y sin palabras.
¿Se refiere a los gemidos que hacemos o gemidos que no hacemos
nosotros, sino que hace el Espíritu Santo? Pregunta. La respuesta,
ya les dije, es Dios obrando a través de nosotros. Y el Espíritu simplemente se está
comunicando con el Padre acerca de lo que necesitamos. No podemos
imaginar que lo haga exactamente con gemidos, él se comunica perfectamente
con el Padre, él sabe exactamente lo que quiere pedir, no hay la
más mínima confusión en su mente, y él nunca pierde la forma de
comunicarse con el Padre, así que pues está descartado que
sean los gemidos del Espíritu, sino son gemidos que nosotros
hacemos inspirados por la obra del Espíritu Santo Lo que Pablo viene haciendo es
ayudarnos a entender, en medio de nuestra debilidad, en medio
del gemir por la decadencia, a poder tener esperanza. Él nos
está recordando en los pasajes acerca de la esperanza y nos
recuerda también cómo el Espíritu Santo, al igual que él, nos ayuda
en nuestra debilidad. Y, bueno, él nos anima diciendo
que nuestra debilidad de este mundo siempre incluirá alguna
ignorancia sobre cuál es la voluntad de Dios y cómo orar. No obstante,
debemos tener nosotros un esfuerzo consciente de buscar la voluntad
de Dios. Pablo nos recuerda esto en algunos
otros lugares, siempre en Romanos, por ejemplo, Romanos 12, 1, 2,
dice, así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios,
que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable
a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis este
siglo, sino transformados por medio de la renovación de vuestro
entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de
Dios agradable y perfecta. Y otro pasaje está en Efesios
capítulo 5, versículo 17. Por tanto, no seáis insensatos
sin entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No seáis
insensatos sin entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
no obstante que somos llamados y que hay algo que debemos hacer
intencionalmente tampoco debemos esperar saberlo todo siempre
o saberlo sin ninguna falla porque somos débiles y aunque somos
redimidos aún pecadores y Pablo nos está animando a comprender
cómo Dios es para nosotros incluso en esos momentos obrando por
su espíritu ahora ¿Por qué el Espíritu Santo ora por nosotros? ¿Por qué el Espíritu Santo ora
por nosotros de esta manera? Recuerde que estábamos hablando
acerca de cómo Dios el Espíritu Santo ora a Dios el Padre, y
Dios el Espíritu Santo siempre va a orar al Padre de acuerdo
a la voluntad de Dios, porque el Espíritu Santo es Dios, y
pudiera parecernos quizá un poco extraños, en realidad Él siempre
sabe cuál es la voluntad del Padre, y pudiera llevarnos esto a otra,
a otras preguntas. La otra pregunta es ¿por qué,
por qué nosotros tenemos que orar si Dios siempre va a hacer
su voluntad? Alguna de las cosas importantes
que nosotros tenemos que recordar es Contrario a lo que muchas personas
piensan, nosotros... Hay gente que piensa que oramos
y que la oración es como... como la herramienta para hacer
que Dios haga lo que nosotros queremos. Hay gente que cree
que cuando estamos orando estamos a las vencidas para hacer que
Dios cambie su propósito. Y la verdad es que, en toda la
Escritura, no puede ser eso realidad porque Dios es inmutable. Y su
propósito es inmutable. El propósito de la oración no
es para que nosotros forcemos a hacer a Dios algo que nosotros
queremos. El propósito de la oración es alinear nuestros corazones
a su voluntad. ¿Cuál es el punto acerca del
hecho de que el Espíritu Santo ore por nosotros? ¿Cuál es el
punto acerca de que Dios ha establecido que las cosas ocurran de acuerdo
a su voluntad, pero llamándonos a orar por todas las cosas. La Biblia nos llama a orar por
todo. Si no vamos a estar afanosos por nada, es porque vamos a orar
por todo. Dice, por nada estéis afanosos,
sino sean conocidas nuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego, con acción de gracias. Y podemos disfrutar
de la paz de Dios porque se alinea nuestro corazón a su voluntad.
Y antes de responder esto, quisiera que pudiéramos pensar en aún
el Señor Jesucristo Contrario a las ideas de muchas personas
que nos animan a orar y hay gente que habla de orar incluso exigiéndole
a Dios o recuerdo una persona que decía que él había decidido
servir a Dios y de pronto le hacían falta llantas a su auto
y él oró a Dios y le dijo Señor Pues yo no me voy a preocupar
de esas llantas. Es tu problema. Tú me hiciste una promesa. Esa
no es manera de orar. Dios no tiene problemas por unas
llantas que nos hagan falta. Y Dios nos ha hecho promesas.
Y por supuesto debemos echar nuestra ansiedad sobre Él. Y
no quiere decir que Dios va a hacer las cosas en el tiempo que queremos,
en la forma que queremos, pero Dios lo va a hacer mucho más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos según el poder que
actúa en nosotros. Y tenemos ejemplo del mismo Señor
Jesús cuando oró su oración siendo Él Dios Hijo, uno con el Padre. Su oración fue, Padre, si es
posible que pase de mí esta copa, pero no se haga lo que yo quiero,
hágase tu voluntad. Y una de las cosas, el versículo
dos de Romanos doce que leímos, nos deja claro por qué es que
deseamos la voluntad de Dios, porque su voluntad es buena,
es agradable, es perfecta. Cuando pensamos en responder
la pregunta, ¿por qué el Espíritu Santo ora por nosotros de esta
manera? La respuesta a esto es parte de una pregunta mucho más
amplia. ¿Por qué Dios quiso que existiera algo como la oración?
¿Por qué Dios decidió diseñar el universo de tal manera que
hiciera las cosas en respuesta a las oraciones de sus criaturas
finitas? Y yo quisiera que pudiéramos
pensar en cinco cosas por las que nos pueden ayudar a responder
esto y a tener una teología en cuanto a la oración. Ya dijimos
algunas cosas en cuanto a la oración, que son bíblicas. Y
es, la primera cosa es, la oración no es para que Dios haga lo que
nosotros queremos y forcemos su brazo a hacer exigiéndole.
La oración es para alinearnos sus corazones a su voluntad.
Ahora, tenemos que partir del principio unificador de la escritura,
el principio unificador de la historia, y es la gloria de Dios. Dios creó el universo y todo
lo que hay en él para mostrar las riquezas de la gloria de
su gracia. Y quisiera que busquemos algunos
versículos. Uno de los versículos es Isaías
43, versículos 6 y 7. Y le voy a pedir al hermano Dani
que busque ese versículo. Hermano César, Efesios 1, 6, 12 y 14. Hermana Marisela, Romanos 9, 23. Léese el primero, hermano, Isaías,
cuarenta y tres, seis, siete. Iré al norte, da acá y al sur. No detengas, trae de lejos mis
hijos y mis hijas de los confines de la tierra. Todos los llamados
de mi nombre para gloria mía los he creado, los formé y los
hice. este es un principio importante
que tenemos que recordar Dios hace todo lo que hace para su
gloria y por eso mismo Dios ha querido hacer lo que hace haciendo
uso del medio que él ha provisto que es la oración de sus criaturas
y aquí sólo habla acerca de que los hizo para su gloria pero
si entendemos en el contexto general de la escritura vamos
a entender aspectos específicos de su gloria como menciona en
Efesios hermano César versículos 6 y el catorce alabanza de su gloria, Eso es importante. Y Dios quiere,
a través de la oración, mostrar la alabanza de la gloria, de
su gracia. Es por gracia que Dios contesta las oraciones de
sus hijos. Y las contesta no siempre de
manera positiva. No siempre de manera negativa.
No siempre en el momento que nosotros queremos. Algunas veces
Dios dice, sí. Algunas veces Dios dice, no. Algunas veces Dios dice, espera. Romanos nueve veintitrés hermana
Marisela, por favor. Para ser notoria las riquezas
de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia
que él preparó de antemano para gloria. Para mostrar dice, ¿lo pueden
leer otra vez, hermana? Para dar a conocer las riquezas
y para ser las riquezas de su gloria
las mostró para dar a conocer las riquezas de su gloria a los
vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria la segunda Todo esto implica que como personas
redimidas debemos actuar de una manera que llame la atención
sobre la gloria de la gracia de Dios. Como personas redimidas
debemos actuar de una manera, ser intencionales. Hay algo,
hermanos, damos gracias a Dios que nos ha revelado que nos ha
salvado para su gloria. Y que Dios nos ayude a ser intencionales
de si comemos o bebemos, hacemos cualquier otra cosa, hacerlo
todo para la gloria de Dios. No obstante, cuando no somos
intencionales, de todos modos, Dios se glorifica. Pero qué bendición más grande
que Por su gracia, por el poder de su espíritu, seamos intencionales.
Cuando no lo somos, Él se glorifica porque no nos consume en el acto. Y se está glorificando mostrando
que Él es lento para la ira. Se glorifica mostrándonos que
es grande en misericordia. Después se glorifica mostrando
porque Su Espíritu nos hace, nos hace entendernos redargullas
de pecado. Y se glorifica al traernos otra
vez a Cristo y confesando nuestro pecado y se glorifica mostrando
que Él es amplio en perdonar, que Él es bueno y perdonador.
Se glorifica mostrando el poder de la sangre de Cristo que aún
nos limpia de todo pecado. Pero... ¿Qué mejor que por la
ayuda del Señor seamos intencionales? Y no que simplemente Él se glorifique
porque al final de cuentas Él se glorifica. Ahora, debemos
actuar de manera que llame la atención sobre la gloria de la
gracia de Dios. Mateo 5,16 a hermana Adriana.
I Corintios 10,31. y mi esposa primera de Pedro
cuatro once Mateo cinco dieciséis aquí es un llamado directo a
los creyentes así alumbre vuestra luz delante de los hombres para
que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro padre
que está en los cielos hermanos cuando nos escuchen alguien decir
hay gente que de pronto se sorprende de cosas de nosotros como hijos
de dios y no nos quedemos callados cuando nos digan a qué buena
persona que eres o recordemos y digamos es por la gracia de
Dios. No soy yo, yo soy igual que cualquier
otro. Yo soy enojón igual que ustedes.
Si de pronto no estoy mostrando lo de enojón que soy, no soy
yo, es el Señor. Tomémonos el tiempo de no dejar
que la gente piense de nosotros cosas que no son ciertas. O sea,
nosotros no somos mejores que nadie y lo sabemos bien en nuestra
casa, lo saben bien. Es cuando hacemos las cosas digamosle
a la gente, llamemos la atención hacia aquel que produce eso en
nosotros. Primero de Corintios 10, 31. Yo creo que este versículo es
muy, muy claro. Y hermanos, que el Señor nos
ayude a recordar esto. Que recordemos cuando comemos,
cuando bebemos, cuando... Una de las cosas que nosotros
más hacemos, desde que abrimos los ojos y empezamos el día,
empezamos a hablar. a hablar y no dejamos de hablar.
Y hermanos, recordar antes que Dios nos ayude, no hablemos simplemente
para que no haya silencio. A veces es mejor que haya silencio. Y a veces en nuestra imprudencia
hablamos cosas que no debiéramos, sólo con tal de que no haya silencio. Muchas veces es preferible que
haya silencio y no que de pronto digamos cosas si comes o bebes
o haces cualquier, y respecto al hablar, dice, la Biblia nos
llama por ejemplo a hablar con gracia, a fin, sean vuestras
palabras sazonadas, dice, a fin de dar gracia a los oyentes.
¿Y qué versículo más que nos llama
a la intencionalidad? Ahora, la obediencia y el servicio
del pueblo de Dios lo glorifican más cuando consciente y manifiestamente
dependen de Él por la gracia y el poder para hacer lo que
hacen. La obediencia y el servicio del
pueblo de Dios lo glorifica más cuando consciente y manifiestamente
dependen de Él por la gracia y el poder para hacer lo que
hacen. No sólo ser intencionales, sino ser intencionales en nuestra
dependencia. En recordar, debo ser intencional
para que cuando Dios glorifica a Dios comiendo, pero oremos
y pidamos al Señor No solo demos gracias por la comida, sino pidamos
al Señor, ayúdanos a glorificarte mientras participamos de este
alimento. Primero de Pedro 4.11. Si alguno habla, hable conforme
a las palabras de Dios. Si alguno ministra, ministre
conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado
por Jesucristo, a quien pertenece la gloria y el imperio por los
siglos de los siglos. Aquí Pedro nos llama a la dependencia
del poder de Dios, la dependencia de la gracia y el poder de Dios.
Y aquí es específico en el hablar en el servicio. Y dice para que
en todo sea Dios glorificado por medio de Jesucristo. Y no
olvidemos, hermanos, siempre reconocer y decirle a la gente,
porque la gloria no nos pertenece. Dice, a quien pertenece la gloria
y el dominio por los siglos de los siglos. Hermano, Daniel II
de Tesonolicenses 1, 11 y 12. Segunda de Tenelicenses, Tesalonicenses,
capítulo uno, versículos once y doce. todo propósito de bondad y toda
obra de fe con su poder para que el nombre de nuestro Señor
Jesucristo sea glorificado en vosotros y vosotros en él por
la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo. Y creo que
ahí está muy claro el por qué oramos y también el Espíritu
Santo ora y dice con este fin oramos siempre por nosotros para
que nuestro Dios dice que cumpla con su poder cumpla con su poder,
y después en el siguiente versículo dice, según la gracia de nuestro
Dios y del Señor Jesucristo. Ahora, la oración, la oración por la ayuda de Dios
es una forma en que Dios preserva y manifiesta la dependencia de
su pueblo en su gracia y en su poder. ¿Por qué es que tenemos
que orar? Porque es la manera en que Dios
preserva y manifiesta la dependencia de su pueblo en su gracia y su
poder. La necesidad de la oración es un recordatorio constante
y una demostración de nuestra dependencia de Dios para todo.
¿Y para qué? Para que él obtenga la gloria
cuando nosotros recibimos la ayuda. Para que él obtenga la
gloria cuando nosotros recibimos la ayuda. Salmo cincuenta versículo
quince hermano hermana Marisela hermano
César Juan catorce trece quince Invócame en el día de la angustia,
te libraré y tú me honrarás. Invócame en el día de la angustia,
te libraré y tú me honrarás. Dios recibe la gloria cuando
nosotros recibimos la ayuda. Hermano César. Y todo lo que
pidieres al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea
glorificado Recibimos la ayuda y Dios recibe la gloria. Recibimos la ayuda en respuesta
a nuestra oración, Dios recibe la gloria. Cuando el Espíritu
inspira y dirige los gemidos en nuestro corazón, sucede el
propósito final del universo. Dios recibe la gloria porque
Dios el Espíritu crea los gemidos en nosotros. Dios recibe la gloria
porque Dios Padre es quien escucha y hace lo que el Espíritu le
pide. Dios obtiene la la gloria porque
Dios el Hijo compró para los pecadores cada bendición que
alguna vez recibieron. Y Dios recibe gloria porque nuestros
corazones se convierten en el teatro de esta actividad divina.
Para que conozcamos y experimentemos la intercesión de la gracia de
Dios por nosotros y Quisiera que pudiéramos terminar
con este pensamiento. Cuando nos sintamos muy débiles,
ya sea por el sufrimiento, por la decadencia, por la enfermedad,
por la futilidad, por la persecución, porque los planes no salen como
nosotros los habíamos planeado, por decisiones que son no tan
claras y nos desconcierta saber qué decidir, Que estos pasajes nos ayuden
a recordar algo. No caigamos en desesperación. No caigamos en la tentación de
pensar, porque estás incierto y no sabes qué pedir, pensar
que Dios está enojado contigo. Porque eres incapaz de saber
qué hacer o qué orar. En ese mismo momento, Clamemos
al Señor que nos haga experimentar los gemidos sin palabras del
corazón como gemidos por la gloria de Cristo. Y confiemos en el
Espíritu de Dios para que interceda por nosotros acerca de los detalles. Confiemos en Él porque Él está
orando por nosotros. Y nuestro Padre producirá decisiones
y circunstancias que magnificarán a Cristo de la mejor manera en
medio de nuestra ignorancia. Recuerde las palabras de Pablo
y vamos a buscar ese pasaje en Filipenses. Pablo estaba en una
de esas situaciones donde pues no es que hay un versículo que
diga qué pedir y ambas situaciones pueden ser correctas pero poder
tener esa convicción y esa paz que Pablo nos está ayudando a
entender en este en este versículo de romanos y lo como él lo experimentó
en filipenses cuando él dice Dice, a partir del versículo 19 del
capítulo 1 de Filipenses, dice, Porque sé que por vuestra oración
y la suministración del Espíritu de Jesucristo esto resultará
en mi liberación. Estaba en la cárcel y podía ser
liberado pues que le abrieran las puertas y lo sacaran o que
Dios se lo llevara al cielo. Y dice, conforme a mi anhelo
y esperanza de que en nada seré avergonzado, antes bien con toda
confianza como siempre, ahora también será magnificado Cristo
en mi cuerpo, o por vida o por muerte. Porque para mí el vivir
es Cristo y el morir es ganancia. Más si el vivir en la carne resulta
para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger, porque
de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir
y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor, pero quedar
en la carne es más necesario por causa de vosotros. Y confiado
en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros
para vuestro provecho y gozo de la fe. Y Pablo podía descansar en saber
de que el Espíritu Santo intercede. No era una situación fácil de
saber. Y él tenía el deseo de estar
con Cristo y el deseo de quedar por causa de la Iglesia. y confiar
en la obra del Espíritu Santo y recordar que todo esto nos
lleva a amar cada vez al Espíritu Santo porque somos llamados a
amar a Dios con toda el alma, la mente y las fuerzas. Dios
el Padre es Dios, Dios el Espíritu Santo es Dios. Dios el Hijo es
Dios y que esto nos anime a recordar que en esos momentos de incertidumbre,
en esos momentos de debilidad, en esos momentos en que aparentemente
pues no hay exactamente una salida, no es que Dios está enojado,
no es como muchas personas tienden a decirnos, no es que es porque
te falta fe o porque tienes algún pecado, No siempre Dios está
contestando las oraciones como nosotros. No es incorrecto el
orar para ser sanado, para ser sacado de una situación difícil.
No obstante, algunas veces Dios dice espera. Al final vamos a
salir de todas las situaciones difíciles. Al final se va a cumplir
que llevó él todas nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. Al
final ya no va a ser necesario el vivir ahora como Pablo vivía
en todo y para todo estoy enseñado para tener abundancia y para
padecer necesidad todo lo puedo en Cristo que me fortalece al
final no vamos a tener ni una necesidad más ahora Dios tiene
una agenda y en la gloria nadie de nosotros va a usar alguna
prótesis de oro a nadie va a tener muletas de oro vamos a vamos
a estar plenos y completos y algunas veces dios sigue siendo el mismo
dios poderoso y él tiene el poder para sanarnos tiene el poder
para que podamos vivir para su gloria a pesar de nuestras enfermedades
a pesar de nuestras limitaciones Y el Espíritu Santo no es el
que está gimiendo, pero él es el que inspira en nosotros un
gemir, porque queremos que el nombre de Cristo sea magnificado.
Y Pablo, la palabra magnificar es un sinónimo de glorificar. Hay dos maneras de magnificar. Una es lo que hace el microscopio.
El microscopio magnifica cosas que son muy pequeñas. Y hay otra
manera de magnificar que es la del telescopio. Y los creyentes
gimen porque desean que sus vidas puedan magnificar a Cristo como
el telescopio magnifica. Esos cuerpos celestes no son
pequeñitos, parecen pequeñitos porque están lejos, son inmensos.
Bueno, una parte de nuestro llamado es que Cristo sea magnificado
en nuestro cuerpo, por vida o por muerte, por salud, por enfermedad,
por abundancia, por escasez. pero que nos lleve a gemir, guiado
por el Espíritu Santo el hecho de que el anhelo es, yo quiero
que de la mejor manera que me guíe el Señor a poder tener las
circunstancias, las mejores decisiones para que Cristo sea más apreciado,
sea que sea, si yo salgo de esta situación o no salgo, que Cristo
sea magnificado. Cristo es grande, pero la gente
no puede captar su grandeza, pero que Él sea magnificado en
nosotros o por vida o por muerte. Para mí el vivir es Cristo y
el morir es ganancia. Vamos a orar.

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Joshua

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