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JC

La base solida de la promesa 1''parte

Romans 8:28-30
Joel Coyoc November, 16 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 16 2022
Estudios en Romanos

La predicación de Joel Coyoc aborda la doctrina de la predestinación, destacando cómo esta forma la base sólida de la promesa divina expresada en Romanos 8:28-30. Coyoc argumenta que la obra de salvación es completamente de Dios, desde la predestinación hasta la glorificación, enfatizando que todos los que son llamados son aquellos que han sido elegidos conforme a su propósito. Se examinan varios pasajes, incluido Romanos 8:29-30, en que se revela que la predestinación es esencial en la obra redentora, mostrando que la transformación a la imagen de Cristo es el "bien" del que habla Pablo. Esta enseñanza tiene una profunda significancia práctica para los creyentes, que son animados a reconocer que su salvación y su vida en Cristo son cuestiones de gracia, instándolos a glorificar a Dios, quien es soberano en toda acción redentora.

Key Quotes

“El propósito de la historia, el gran propósito de la historia... es la gloria de Dios.”

“La base sólida de la gran promesa es el llamado conforme a su propósito.”

“Todo lo que ha hecho, lo ha hecho para gloria mía.”

“La predestinación es la base más sólida porque toda la obra de salvación de un pecador es obra de Dios de principio a fin.”

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Dice la Palabra de Dios, ahora,
pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu, porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha
librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que
era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne,
Dios enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa
del pecado, condenó al pecado en la carne. Para que la justicia
de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la
carne, sino conforme al espíritu. Porque los que son de la carne
piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu,
en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne
es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Por contra
los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque
no se sujetan a la ley de Dios ni tampoco pueden. Y los que
viven según la carne no pueden agradar a Dios. más vosotros
no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que
el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros,
el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el Espíritu
vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de Aquel que
levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, El que levantó
de los muertos a Cristo Jesús, vivificará también vuestros cuerpos
mortales, por su Espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos,
deudores somos no a la carne, para que vivamos conforme a la
carne. Porque si vivís conforme a la
carne, moriréis, mas si por el Espíritu hacéis morir las sobras
de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados
por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis
recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor,
sino que habéis recibido el espíritu de adopción por el cual clamamos,
Abba Padre. El Espíritu mismo da testimonio
a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también
herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si
es que padecemos juntamente con Él para que juntamente con Él
seamos glorificado. Pues tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo
ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de
los hijos de Dios. Porque la creación fue sujeta
a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó
en esperanza. Porque también la creación misma
será libertad de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa
de los hijos de Dios. sabemos que toda la creación
gime a una y a una está con dolores de parto hasta ahora y no sólo
ella sino que también nosotros mismos que tenemos las primicias
del espíritu nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos
esperando la adopción la redención de nuestro cuerpo porque en esperanza
fuimos salvos, pero la esperanza que se ve no es esperanza, porque
lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos,
con paciencia lo aguardamos. Y de igual manera el Espíritu
nos ayuda en nuestra debilidad, pues que hemos de pedir como
conviene no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por
nosotros con quemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones
sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la
voluntad de Dios intercede por los santos. Y sabemos que a los
que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a
los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que
antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos. y a los que predestinó, a éstos
también llamó, y a los que llamó, a éstos también justificó, y
a los que justificó, a éstos también glorificó. Que pues diremos
a ésto, si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que
no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos
nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién
acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién
es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios,
el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará
del amor de Cristo? ¿Tribulación o angustia? ¿O persecución
o hambre? ¿O desnudez o peligro o espada? Como está escrito, por causa
de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados como ovejas de
matadero. Antes, en todas estas cosas,
somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por
lo cual, estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni
ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor
nuestro. Amén. Vamos a seguir meditando los
versículos del 28 hasta el versículo 30. Y sabemos que a los que aman
a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados. porque los que antes conoció
también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen
de su hijo para que él sea el primogénito entre muchos hermanos
y a los que predestinó a estos también llamó y a los que llamó
a estos también justificó y a los que justificó a estos también
glorificó. El domingo estábamos viendo una
gran promesa y mencioné la idea de pensar en
la gran promesa como un edificio, como un edificio enorme, alto,
un edificio al cual no se le puede hacer más alto. Todas las
cosas ayudan a bien. Y estuvimos mirando quiénes son,
cuál es en sí esa promesa, y la promesa es que todas las cosas
obran para nuestro bien. también estuvimos mencionando
que el bien no es, ese versículo no es para que nosotros pongamos
el bien que nos imaginamos, el bien es escrito con todas sus
letras en el versículo 19, 29, cuando dice Porque a los que
antes conoció también los predestinó para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos. Ser hechos conforme a la imagen
del Señor Jesucristo. Y después estábamos mirando cómo
Pablo describe a los destinatarios en dos expresiones, los que aman
a Dios, los que son llamados conforme a su propósito, los
que aman a Dios, los que son llamados conforme al propósito
de Dios, no conforme al propósito de nosotros como personas, sino
conforme al propósito de Dios. Hoy vamos a, estuvimos viendo
un poco de lo que es el cimiento, pero hoy vamos a profundizar
más en la base, cuál es esta base sólida de la promesa. Nuestro
tema es la base sólida de la gran promesa. La base sólida
de la gran promesa. ¿Cuál es la base sólida de esta
gran promesa? y empezamos a pensar en ello
el domingo pasado y es el ser llamados conforme a su propósito,
el ser llamados conforme a su propósito. Hermanos, hay algo
que es importante que nosotros podamos captar con mucha claridad,
es algo que en muchos ambientes evangélicos se suele hablar de
ello, Y tristemente es muy probable que gente que habla de ello tal
vez no entienda qué es lo que está diciendo. Es muy común que
en cultos la gente participe y después que participa la gente
dice, para la gloria de Dios. Y la gente suele hablar mucho
de la gloria de Dios. No obstante, sabemos qué es la
gloria de Dios. La gloria de Dios es, he dicho
otras veces, que la gloria de Dios es el carácter de Dios manifestándose. La gloria de Dios son sus perfecciones
o sus atributos mostrándose. Cuando Él está mostrando sus
perfecciones, Él está mostrando su gloria. Y Él es el único que
es digno de gloria. De hecho, la Biblia nos recuerde,
dice que buscar la propia gloria no es gloria, porque Dios es
el único ser glorioso. El pasaje que leyó el hermano
dice cómo él describe su relación con Israel como con una mujer
que estaba en un estado deplorable. Y cómo el Señor se encargó de
ella y después dice, fuiste hecha hermosa en mi hermosura. Porque
somos como el sol y la luna. La luna no tiene luz propia,
simplemente refleja la luz del sol. Y la idea es nosotros debemos
ser hermosos en la hermosura del Señor. Y recuerdo, por ejemplo,
una de las cosas que a mí me enseñaron, gracias a Dios, cuando
muy pequeño, y no lo entendía hasta alrededor del año 2003
empecé a entenderlo y aún Dios sigue enseñándome a entender
pero fue una pregunta que era la primera pregunta era ¿quién
te creó? y la respuesta era Dios, Dios te creó y la segunda pregunta
era ¿para qué te creó Dios? y la respuesta era Dios me creó
para su gloria y yo aprendí a repetirlo y se quedó grabado en mi mente
pero yo no entendía al igual que muchas personas cantan y
hacen cosas y se bajan y dicen para la gloria de Dios y no saben
muchas veces ni siquiera qué es lo que están diciendo y la
escritura dice en el Salmo 19 que los cielos cuentan la gloria
de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos Y está hablando
de cómo hay un mensaje no audible, pero que se escucha por toda
la tierra. La tierra está proclamando. El
apóstol Pablo, tomando en el capítulo uno, este Salmo diecinueve,
nos recuerda, dice, las cosas invisibles de Dios, su eterno
poder y deidad se hacen claramente visibles desde la creación del
mundo. Y acá Pablo está diciendo, porque
las cosas invisibles de Dios, su gloria, su eterno poder, cuando
hablamos de su eterno poder, estamos hablando de su gloria,
su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde
la creación del mundo, se han entendido por medio de las cosas
hechas. Algo que nosotros vamos a notar
cuando Dios va creando es que Él dice que todo lo que ha hecho,
dice, para gloria mía lo he creado, a todos los llamados de mi nombre,
para gloria mía los he creado, los formé y los hice. Y quisiera
que pudiéramos tener un asunto muy claro aquí. Hermanos, el
propósito de la historia, el gran propósito de la historia,
algunos creen que es la redención del hombre. Pero el gran propósito
de la historia es algo más grande que la redención del hombre.
El gran propósito de la historia no es como mucha gente piensa
que es. Algunos piensan que es como una
línea recta. otros creen que son círculos interminables de
cosas que se van repitiendo y se repiten y se repiten y uno pudiera
pensar porque la biblia dice que no hay nada nuevo debajo
del sol lo que antes fue, lo que será ya fue no obstante a
la luz de la biblia nosotros sabemos que no son exactamente
una línea recta pero tampoco son círculos fastidiosos interminables
Por la revelación de la escritura podemos ver que la historia es
como una espiral, no círculos, va avanzando, no se repite, pero
rima, y tiene un inicio. y todo inicia en Dios y tiene
una consumación, un clímax. Y el clímax de la historia es
la gloria de Dios. Ese es el clímax de la historia.
El pasaje que estamos estudiando ya ha hablado de esto. El apóstol
Pablo habla de que la creación está esperando la manifestación
gloriosa de los hijos de Dios. Hoy día la creación gime porque
por causa del pecado del hombre, que el hombre pecó y fue sujeto,
sujeta a la creación a vanidad por causa del pecado del hombre.
Y note que los cielos cuentan la gloria de Dios, pero Dios
dice, cuando crea al hombre, dice, y creó Dios al hombre a
su imagen y semejanza, hombre y mujer los creó, y dice, a imagen
de Dios los creó. Cuando Dios iba creando todos
los otros seres vivos, Dios iba diciendo, según su especie. Pero cuando Dios creó al hombre,
lo formó del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de
vida, y fue un ser viviente, y Dios se involucró directamente
en su creación, incluso la Escritura habla que hubo un solemne consejo
divino, Dios hablando consigo mismo. En las tres personas de
la Trinidad, Él dijo, hagamos al hombre conforme a nuestra
imagen, conforme a nuestra semejanza. Todo está proclamando la gloria
de Dios. La criatura con la mayor responsabilidad
de mostrar la gloria de Dios, de mostrar el carácter de Dios,
es el hombre. El hombre y la mujer fueron hechos
a su imagen para que ellos administraran esta creación en nombre de Dios,
como su virrey o su vicerregente, para ejercer autoridad de administrar
esto en nombre de Dios, y no obstante el hombre fracasó en
ello por eso la escritura dice con claridad en romanos 3 23
por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de dios
la gloria de dios cuando viene el señor jesucristo el segundo
adán dice la escritura dice y aquel verbo fue hecho carne y habitó
entre nosotros y vimos su gloria Gloria como del unigénito del
Padre, lleno de gracia y de verdad. Dice, a Dios nadie le vio jamás.
El unigénito Hijo que está en el seno del Padre, Él le ha dado
a conocer. Cuando el Señor Jesucristo consistentemente
estuvo mostrando la gloria, el carácter del Padre, Él actuaba
como el Padre. Él hacía siempre la voluntad
de su Padre. Él vivió siempre en santidad. Al final del ministerio, cuando
estaban tristes los discípulos, Felipe le dice al Señor, Señor
muéstranos al Padre y nos basta. Y el Señor Jesús le dice, no
me has visto Felipe. Hace tanto tiempo que estoy contigo
y no me has visto. El que me ha visto a mí, ha visto
al Padre. En hebreos la escritura dice
que Dios habló, en otros tiempos dice a los padres por los profetas,
en estos posteriores tiempos nos ha hablado por el Hijo. quien
es la imagen misma de su substancia, es el resplandor de su gloria,
el Señor Jesucristo es el único que consistentemente Él ha reflejado,
Él hizo lo que Adán fracasó en hacer, no obstante que Adán fue
tentado en un paraíso, lleno de comida. El Señor Jesucristo
fue tentado en un desierto después de 40 días sin comer, pero Él
estaba siempre con el gran amor hacia Su Padre, con fidelidad
hacia Su Padre. Él derrotó al pecado, Él derrotó
a la muerte, Él ganó victoria para Su pueblo, Él vino a salvar
a un pueblo. Toda la humanidad caída está
incapacitada de mostrar cómo es Dios. Hay algo que no debería
estar sucediendo y es, si Dios es un Dios de paz, ¿por qué es
que nosotros prendemos la televisión o buscamos noticias en internet
y resulta que hay guerra por todos lados? ¿Por qué es que
hay tanto odio Evidentemente hay odio porque el hombre está
privado de la gloria de Dios. Sigue siendo una imagen de Dios
pero distorsionada por el pecado. Una imagen de Dios manchada y
distorsionada, incapaz de vivir para lo cual Dios lo creó. Y estoy diciendo esto porque
el punto es el fin único del hombre, sea o no sea creyente,
es glorificar a Dios gozando de él para siempre. y obviamente
sin cristo no es posible hacerlo pero el hombre es responsable
de ello porque fue creado para eso dado que pecamos la paga
del pecado es muerte y todos toda la humanidad merecemos una
sola cosa dios nos debe muerte, descargar su ira, eso es todo
lo que Dios nos debe, eso es todo lo que merecemos recibir
de Dios, pero Dios tiene un propósito, el propósito de la historia,
el propósito que vemos en toda la escritura es su gloria, Al
final, en los versículos anteriores, cuando Pablo está hablando de
lo que está esperando la creación, la manifestación gloriosa de
los hijos de Dios. ¿Y por qué va a ser gloriosa
esa manifestación? Dios está obrando en ese pueblo que salvó,
el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará
hasta el día de Jesucristo. Dios está obrando todas las cosas,
alegrías, tristezas, dificultades, todas las cosas para nuestro
bien. Y el mayor bien que se nos puede hacer es la manifestación
gloriosa. ¿Y cómo va a ser esa manifestación
gloriosa? versículo veintinueve, cuando
seamos conformados a la imagen del Señor Jesucristo. El apóstol
Pablo escribe y dice, ahora vemos oscuramente como a través de
un espejo, y vamos siendo transformados de gloria en gloria. Dios se
nos ha revelado y conforme se nos revela el Señor y nosotros
le adoramos. Y qué importante es, hermano,
adorar no es simplemente, adorar no es simplemente que estamos
cantando y ya estamos adorando. Uno puede cantar y no estar adorando.
adoramos cuando estamos asombrados de quién es Dios, cuando estamos
creciendo en conocerle, y ahora somos transformados de gloria
en gloria, y qué importante es que el clamor de nuestro corazón
sea conocer a Dios en Cristo Jesús, que Dios se revele a nosotros
en el Señor Jesucristo y podamos crecer en asombro, y podamos
decir con el apóstol Juan, sorprendido, mirad cuál amor nos ha dado el
Padre, que seamos llamados hijos de Dios, que podamos estar expectantes
ante este que es el mayor bien, ser conformado a la imagen de
su hijo, que es lo que el apóstol Juan dice, amados, ahora somos
hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser,
pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes
a él, porque le veremos tal como él es. Hermano, ese era el deseo
del corazón de Pablo, él tenía todo por basura, con tal de conocer
a a Cristo Jesús, mi Señor. Era el anhelo de su alma. Él
entendía que ese era el mayor bien que se le podía hacer a
un escogido del Señor, a un redimido del Señor, hacerlo conforme a
la imagen de su Hijo. Hermanos, clamar al Señor para
conocerle, porque incluso la vida eterna, ¿qué es la vida
eterna? Que te conocen a ti el único
Dios verdadero y a Jesucristo tu Hijo, a quien has enviado. Dios manifiesta Su gloria en
el Señor Jesucristo. Dios manifiesta su gloria, y
su gloria está revelada en la Escritura. Cristo Jesús es la
imagen misma de su substancia, es el resplandor de su gloria.
Y no obstante, la gente puede leer la Escritura y no ver la
gloria de Dios. Hay gente que puede ser docta,
que puede ser apasionada con la Escritura. Los judíos, los
líderes religiosos de aquel tiempo del Señor Jesús lo eran. ellos
escudriñaban la Escritura, dice Jesús, vosotros escudriñáis las
Escrituras porque a vosotros os parece que en ellas tenéis
la vida eterna, pero no queréis venir a mí. Y a pesar de que
ellos escudriñaban la Escritura, ellos y crucificaron al Señor de la
gloria. Algo grandioso es el hecho de
que el Señor Jesucristo vino a salvar a su pueblo de su pecado.
Los discípulos, Andrés, Natanael, habían leído el Antiguo Testamento.
No uno distinto al que leían los líderes religiosos, el mismo. ¿Qué fue la diferencia? Algunos
de ellos eran más merecedores de otra cosa que no fuera la
muerte. Los líderes religiosos, al igual que Natanael, que Pedro,
que Marcos, que Juan, todos merecían la misma condenación y muerte.
La diferencia fue Dios, que es rico en misericordia. Dios que
quiso abrir los ojos de su entendimiento para que ellos puedan ver la
gloria de Dios en el Señor Jesucristo. Unos decían, este no es el Hijo
de Dios, tiene demonio. Pero Pedro podría decir, tú eres
el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y el Señor Jesús dice, bienaventurado
eres Simón, hijo de Jonás, porque no es que eres más inteligente
que los otros. No es que estudiaste más que
los otros. Él era sin letras y del vulgo. Bienaventurado eres,
Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni
sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y el Señor dice,
escondiste esto de los ilustres y lo revelaste a los humildes. Hermanos, la gloria de Dios,
la gloria de Dios, conocer a Dios en Cristo Jesús. Lo más grandioso
es el ser hechos conforme a la imagen de Su Hijo. El anhelo
de nuestro corazón es esa manifestación gloriosa de los hijos de Dios,
esa que está descrita en diferentes lugares de la Escritura. En Apocalipsis
está descrito como después del Señor va a ser cielo nuevo y
tierra nueva. en los cuales mora la justicia,
y la justicia es un aspecto de la gloria de Dios. Nadie más
va a hablar de injusticia porque habrá justicia. Y esa descripción
de la nueva Jerusalén viniendo del cielo, teniendo la gloria
de Dios, esa descripción que los profetas tienen donde dicen,
y será llena la tierra de su gloria como las aguas cubren
la mar. ¿Y por qué va a ser llena la
tierra de su gloria como las aguas cubren la mar? Porque ahí
van a estar los redimidos de Jehová. Aquellos que van a ser
ya hechos conforme a la imagen del Señor Jesucristo. Cuando
se habrá cumplido el mayor bien que se le puede hacer a un creyente. Y entonces, nadie le va a tener
que decir, ya no vamos a predicar más y hablar de la gloria de
Dios y decirles, conoce a Dios. Ya no vamos a orar más para que
sea el anhelo de nuestro corazón conocer a Dios porque todos me
conocerán, dice el Señor, dice, y escribiré mi ley en sus corazones. Ya no va a ser algo externo,
sino una pasión en nuestro corazón de vivir para agradar a Dios,
como el Señor Jesucristo tenía esa pasión en su corazón. El
Salmo 48, que es propósito de Dios. la manifestación de su gloria
una creación donde morará el lobo con el cordero y el tigre
con el cabrito se acostará el becerro el león y la bestia doméstica
andarán juntos y un niño de pecho los pastoreará donde las naciones
no harán más herramientas para la guerra sino sus máquinas de
guerra serán instrumentos de arado dice la escritura porque
porque seremos la herencia del señor seremos una una humanidad
salva de todo linaje, lengua, pueblo y nación, como dice en
Apocalipsis. Hermanos, la base sólida es el
llamado conforme a su propósito. Dios, nuestro Dios está en los
cielos. Hermanos, nuestro Dios está en
los cielos y todo lo que quiso, ha hecho. Ese es el Dios en que
nosotros creemos. Y que nadie quiera engañarnos
de un Dios que quiere salvarte, pero si no se lo dejas, no puede. El Dios de la Biblia está en
los cielos y todo lo que quiso ha hecho. Y cuando Él quiere
salvar a alguien, lo salva. Porque hace las cosas conforme
a su propósito. El ejemplo más notorio quizás
es el apóstol Pablo. Él tenía un propósito, y su propósito
era destruir la iglesia. Dios tenía un propósito. Y un
día... Pablo no se levantó pensando,
ah, hoy voy a ir con los hermanos, y voy a escuchar, y hoy voy a
recibir al Señor Jesucristo. No, él se levantó con un propósito,
y su propósito era destruir la obra del Señor. Pero Dios lo
llamó conforme a su propósito, para su gloria. Dios le mostró
su gloria. Dios le mostró en el camino a
Damasco al Cristo glorificado. Y él cayó como un muerto a sus
pies. Y Él ahí dijo, ¿Quién eres, Señor?
Y la respuesta fue, Soy yo, Jesús. Y no le dijo, soy yo Jesús y
tú persigues a mi iglesia. Dios se toma muy personal cómo
se trata a su iglesia. Soy yo Jesús a quien tú persigues. Dura cosa te es dar coces contra
el aguijón. Y ese día Dios lo salvó conforme
a su propósito, conforme a su, lo llamó efectivamente, eficazmente
conforme a su propósito. El apóstol Pablo no escuchó simplemente
un mensaje de predicación y se fue a pensarlo. Fue un llamamiento
eficaz en su corazón y él obedeció la voz de Dios y él fue salvado
y nunca más fue Saulo de Tarso sino el apóstol Pablo. Ahora,
el llamado La base sólida de la promesa es el llamado conforme
a su propósito, pero la base sólida de la promesa es el llamado
sobre la base de la predestinación. Esta es la base sólida, es el
llamado sobre la base de la predestinación. Dice el versículo veintinueve,
a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen
hechos conforme a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito
entre muchos hermanos. ¿Y a los que predestinó? A estos
también llamó. ¿A quiénes llamó? A los que Él
predestinó. Esta es una verdad que está por
toda la Escritura. Porque la verdad es que toda
la obra de salvación de un pecador es obra de Dios de principio
a fin. Y si no hubiera sido de esa manera,
Esta es una verdad que permea por toda la escritura. No es
simplemente algo que escribió el apóstol Pablo, como algunas
personas piensan. Tampoco es que es algo que inventó
un hombre que se llamó Juan Calvino. Esta es una verdad de la escritura
que está enseñada por Lucas, está enseñada
por el apóstol Pablo, está enseñada por el apóstol Juan, y es una
verdad que es chocante para el hombre, porque el hombre al caer
en pecado se convirtió en un ladrón de gloria, y el hombre
quiere gloria, el hombre quiere aún gloria en su salvación, pero
la base sólida es la predestinación El llamado, el llamado es hecho
por Dios sobre la base de la predestinación y esta es la base
más sólida. ¿Por qué? Si Dios no nos hubiera
predestinado para salvación, sencillamente nosotros nunca
hubiéramos elegido a Dios. El hombre caído en Adán es aborrecedor
de Dios. Si Dios nos hubiera dejado, si
nosotros, a veces, no sé si alguna vez usted ha pensado, pero muchos
hemos pensado que si hubiéramos vivido en el tiempo del Señor
Jesús, si hubiéramos visto lo que Él hizo, no hubiéramos hecho
lo que hicieron los que estaban allí. Y la verdad es que nosotros
Nosotros fuimos los culpables de que Cristo esté en la cruz. Ahora, vamos a mirar Romanos
11, versículo 4 al 8. Dice, ¿pero qué le dice la divina
respuesta? Me he reservado siete mil hombres
que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también,
aún en este tiempo, ha quedado un remanente escogido por gracia.
Note, un remanente escogido por gracia. O sea, gente que merecía
condenación, pero fueron escogidos por gracia. Ellos no se lo merecían. Dice, y si por gracia, ya no
es por obras. De otra manera, la gracia ya
no es gracia, y si por obras ya no es gracia, de otra manera
la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel
no lo ha alcanzado. y otra vez la palabra, pero los
escogidos sí lo han alcanzado y los demás fueron endurecidos. Como está escrito, Dios les dio
espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no
oigan hasta el día de hoy. Y David dice, se han vuelto sucumbita
en trampa y su red en tropezadero y en retribución. Se han oscurecido
sus ojos para que no vean y agobia las espaldas para siempre. Es
el citando al profeta Isaías. Y pues es que caídos en Adán
estamos ciegos, en oscuridad, muertos. y Dios dentro de esos
muertos tiene un remanente escogido por gracia, escogido por gracia,
un remanente escogido por gracia. Hermanos, nunca pensemos que
dios nos guarde de pensar que somos como la última coca cola
del desierto que somos los únicos porque eso lo pensó elías en
este justo es que está citando el apóstol pablo elías quería
morirse decía señores el único que quedo y el señor le dice
no estás muy equivocado me he reservado siete mil Es muy probable que lo que el
Señor Jesús le quiso decir es, el Señor le quiso decir a Elías,
no era incluso ni siquiera hablando de siete mil que pudiéramos contar
del uno al mil, porque siete es el número de plenitud, número
de perfección, y Probablemente la palabra está
usada como, no te digo hasta siete, sino hasta setenta veces
siete. Y, porque los escogidos van a estar delante del trono
del Cordero. Y son una multitud que nadie puede contar de todo
linaje, de toda lengua, de todo pueblo, de toda nación. Un remanente,
aquí vemos la predestinación en un remanente elegido por la
gracia. Vamos a mirar que el llamado
es un llamado, es un llamado sagrado, es un llamado sagrado,
un llamado por gracia. Y Segunda edición de licencias
dos trece. Perdón. Segunda Tessalonicenses 2.13. dice pero nosotros debemos dar
siempre gracias a Dios respecto a vosotros hermanos amados por
el Señor de que Dios os haya escogido desde el principio para
salvación mediante la santificación por el espíritu y la fe en la
verdad aquí está hablando de la predestinación
y dice elegidos desde el principio ¿cuándo es el principio? Hay tres libros en la Biblia
que empiezan con en el principio. Uno es Génesis 1.1 que dice en
el principio creó Dios los cielos y la tierra. Marcos empieza y
dice principio del evangelio de Jesucristo. Y Juan dice en
el principio era el verbo y el verbo era con Dios y el verbo
era Dios. El principio de Génesis es antes
del principio en Marcos, pero el principio en San Juan es antes
del principio en Génesis. Y aquí está hablando del principio
que menciona Juan. Dice Pero nosotros debemos dar
siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por
el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para
salvación mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la
verdad. Escogidos desde el principio. Porque el principio no es en
el principio del mundo. El principio es, dice Cristo,
yo soy el alfa y omega, yo soy el principio y el fin, escogidos
desde el principio, escogidos en Cristo, en aquel que es el
mismo principio. Efesios 2, 4 al 6 dice, pero Dios que es rico en
misericordia por su gran amor con que nos amó, aún estando
nosotros muertos en pecado, nos dio vida juntamente con Cristo,
y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en
los lugares celestiales en Cristo. ¿Qué es lo que suele rebatirse
en contra de la predestinación? La autodeterminación. al hombre
le gusta pensar que él determina. De hecho, alguien escribió una
poesía que dice que cada uno es arquitecto de su propio destino,
la autodeterminación. Pero la Biblia, aquí en este
pasaje, uno pensaría dónde está la predestinación o la elección
en este pasaje. Aquí la elección y la predestinación
están en el contexto de toda la la pistola del apóstol pablo
a los efecios pero está en el amor de dios que es un amor y
uno pudiera pensar pues no ama a dios a todo el mundo dice pero
dios que es rico en misericordia por su gran amor con que nos
amó En verdad, Dios ama a toda su creación, pero hay un amor
que es distinto para su pueblo escogido desde el principio.
Dios ama a todos y hace salir el sol sobre buenos y malos,
pero Dios aborrece a los que hacen iniquidad, y Dios tiene
un gran amor porque nos amó en Cristo. por causa de habernos
elegido en Cristo, y aquí está la predestinación, y note que
no es la autodeterminación, sino es, no es, es Dios que es rico
en misericordia, por el gran amor con que nos amó, aún estando
muertos en pecados. ¿Quién nos dio vida? Él nos dio
vida. Él nos dio vida, Él nos resucitó,
Él nos hizo sentar en los lugares celestiales, Él obró nuestra
salvación. Nuestra salvación es su obra
de principio a fin. Primera de Corintios 1.26.30
Dice... Cuando vemos la base del llamado
en la predestinación, vamos a mirar y considerar nuestro llamado.
Dice, pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos
sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles,
sino que lo necio del mundo, ¿qué hizo Dios? Escogió Dios
para avergonzar a lo sabio. Y lo débil del mundo escogió
Dios para avergonzar a lo fuerte. Y lo vil del mundo y lo menospreciado
escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es. ¿Y cuál
es el propósito de que Dios lo haya hecho así? A fin de que
nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en
Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios. sabiduría,
justificación, santificación, y redención, para que como está
escrito, el que se gloría, gloríese en el Señor, y aquí vemos el
propósito, porque Dios escogió, porque es para su gloria, porque
nadie puede jactarse y decir, es que yo fui muy inteligente
y entendí lo que Dios estaba ofreciendo, y yo pues Dios me
eligió porque Dios vio que iba a creer. No, yo creí porque Dios
me escogió. Yo creí porque Él me dio la fe.
Él escogió y lo hizo para su propósito, para su gloria. Nuestro
llamado es en Cristo, no siendo muy inteligentes, ni muy fuertes,
sino lo vil y lo menospreciado, escogió Dios. Hechos, note quienes creen, y
note como todo lo que hemos citado ahorita es Dios usando al apóstol
Pablo para enseñar, pero vamos a leer un pasaje de Lucas, no
en el Evangelio de Lucas, sino en Hechos, Lucas le escribió
Hechos, perdón, Hechos fue escrito por
Lucas, Hechos capítulo trece, versículos cuarenta y siete y
cuarenta y ocho Porque así nos ha mandado el
Señor diciendo, te he puesto para la luz, para la luz de los
gentiles a fin de que seas para salvación hasta lo último de
la tierra. Los gentiles oyendo esto se regocijaban y glorificaban
la palabra del Señor y creyeron todos los que estaban ordenados
para vida eterna. ¿Quiénes creyeron? Los que estaban
ordenados para vida eterna. Y siempre ha sido así. Todos los judíos que estaban
ahí escucharon la predicación. Líderes, maestros de la ley,
escucharon la predicación de Juan el Bautista. Escucharon
la predicación del Señor Jesucristo. Pero dentro de todos ellos pues
Dios salvó a Nicodemo. Dentro de todos ellos Dios salvó
a los doce apóstoles. ¿Por qué? Porque estaban ordenados
para salvación. Y eso es idéntico a lo que está
diciendo Pablo en Romanos 8.30, el pasaje que estamos estudiando. Dice, a los que antes, dice,
a los que predestinó, a estos también llamó. Y aquí se predicó
el Evangelio y quiénes fueron los llamados con llamamiento
eficaz, los que ya estaban ordenados desde el principio para salvación.
Ahora, Hechos 18.10, dice versículo 9 y 10 entonces
el señor dijo a pablo en visión de noche no temas sino habla
y no calles porque yo estoy contigo y ninguno pondrá sobre ti la
mano para hacerte mal porque yo tengo mucho pueblo en esta
ciudad y hermanos el hecho de que dios haya escogido no es
algo que apague nuestro celo evangelístico y las misiones
Al contrario, el mismo Señor Jesucristo está motivando el
fuego de la misión, diciéndole, no le dijo cuáles eran los escogidos,
pero le dijo, tengo muchos escogidos. En esa ciudad yo tengo mucho
pueblo, muchos que han sido elegidos desde el principio para salvación,
muchos que han sido llamados, que han sido escogidos en Cristo,
que han sido predestinados para ser llamados por la predicación
del Evangelio. Ahora, ya vimos a Lucas, y bueno, en este pasaje, aquí en
18.10, son palabras del mismo Señor Jesucristo. Y vamos a seguir
mirando palabras del Señor Jesucristo. Hechos 1, capítulo 8. Versículos 46 y 47 dice, ¿Quién
de vosotros me reorgulle de pecado? Pues si digo la verdad, ¿Por
qué vosotros no me creéis? El que es de Dios, las palabras
de Dios oye. Por esto no las oís vosotros,
porque no sois de Dios. Los que Son de Dios, le fueron
dados al Señor Jesucristo. Y el Señor Jesús está diciendo
aquí, claro, no es la autodeterminación del hombre. es el llamado conforme al propósito
de Dios, basado en la predestinación. Dios predestinó un pueblo. Dice, ¿Quién de vosotros me rede
orgullo de pecado? Pues digo la verdad, ¿Por qué
vosotros no me creéis? El que es de Dios, las palabras
de Dios, oye. Por eso no las sois vosotros,
porque no sois de Dios. Capítulo 10, versículo 25 al
27. Dice Jesús, y Jesús le respondió,
os lo he dicho y no creéis. Las obras que yo hago en nombre
de mi Padre, ellas dan testimonio de mí. Pero vosotros no creéis. ¿Por qué? Porque no sois de mis
ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo
las conozco y me siguen. Y yo les doy vida eterna, y no
perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Hermanos,
qué gran bendición, sabiendo que, igual que todos, merecíamos
sólo condenación. No somos mejores que nadie. Esta
doctrina trae toda la gloria para Dios. Esta doctrina molesta
a muchos porque queremos tener mérito, queremos tener algo,
queremos figurar en la obra de salvación. No sólo esta gran
verdad, este cimiento sólido de la gran promesa que todo está
obrando para bien, nos llama a la humildad. En verdad, hay
algo que sucede cuando Dios revela a su Hijo. Cuando Dios revela
a su Hijo, Dios quita todo orgullo. ¿Dónde quedó el apóstol Pablo
cuando Cristo fue revelado? Dice el Salmo 107, perdón, 108, dice versículos doce y trece,
danos socorro contra el adversario porque vana es la ayuda del hombre,
en Dios haremos proezas y él hoyará a nuestros enemigos. Hermanos,
hay una cosa que Dios tiene que hacer. Nosotros éramos enemigos
y aún cuando éramos enemigos, Cristo murió por nosotros. Sí
sabe que es hoyar a los enemigos. pisotearlos en el polvo y eso
es ahí estaba pablo pisoteado entre el polvo y cada uno para
que pueda creer en el señor jesucristo tiene que ser pisoteado entre
el polvo tiene que llegar a mirar que no hay nada que yo pueda
ofrecer tiene que mirar que no hay nada bueno en mí sino sólo
Soy un mendigo. Tengo que reconocer humildemente
y venir para recibir todo de Dios lo que Él ha provisto en
el Señor Jesucristo. Y qué bendición que Dios siempre
pisotea a sus enemigos entre el polvo. Pero qué bendición
que algunos nos hizo comer el polvo para hacernos sus amigos.
Y otros van a ser pisoteados eternamente. los va a ahollar
por toda la eternidad. Él va a salpicar sus vestidos
con la sangre de sus enemigos. Pero qué bendición que aquellos
que nos revela el Señor Jesucristo. Isaías cayó como muerto y dijo,
ay de mí que soy muerto. El apóstol Juan vio al glorioso
Señor Jesucristo y dice, caí como muerto a sus pies. Pero
qué bendición de caer ahí humillado en el polvo y escuchar esas benditas
palabras, no temas, no vas a morir porque yo he muerto tu muerte.
Y hermanos, que eso nos lleve a recordar algo. Todo es por
gracia. No hay nada de qué jactarnos.
No hay nada que no hayamos recibido. Si entendemos es porque Él quiso
darnos entendimiento. Si tenemos fe es porque Él quiso
darnos el don de la fe. Si hoy nosotros somos sus ovejas
es porque Él nos escogió en Cristo desde antes de la fundación del
mundo. Una verdad, muchas personas creen que Dios está escribiendo
su nombre en el libro de la vida cuando ellos repiten la oración
del pecador. Pero eso no es la verdad de la
escritura. Dice aquellos cuyos nombres están escritos en el
libro de la vida del Cordero desde antes de la fundación del
mundo. Y dice el Señor, no borraré su
nombre del libro de la vida. ¿Y por qué no la va a borrar?
Porque el borrador es para los que cometen errores. Dios no
comete errores, no necesita borrador en su lápiz. Lo que Él escribió
desde antes de la fundación del mundo nunca lo va a borrar, porque
Él no comete errores, Él no comete equivocaciones. Él, siendo nosotros
aborrecedores de Él, siendo enemigos, Él mandó al Señor Jesucristo
para consumar nuestra salvación. Y aquellos que Él ha ordenado
para la salvación van a creer el Evangelio y van a creer porque
Dios les va a dar la fe para creer. Hermanos, que Dios nos
guarde de intentar robar gloria. Quisiera que pudiéramos terminar
pensando en Hechos 12, 23 y podamos aprender de Herodes. Vamos a leer desde el 21 para
entender un poco mejor, dice... O sea, dio un discurso, tenía
habilidades de oratoria. y el pueblo aclamaba gritando
voz de Dios y no de hombre y qué sucedió al momento un ángel del
Señor le hirió por cuanto no dio la gloria a Dios y expiró
comido de gusanos y qué debemos aprender de aquí de este pasaje
si Dios con un don menor que es el don de ser un buen orador
Él dice que no dará a nadie más
su gloria Y este hombre, por ese don de orador, no dio gloria
a Dios y aceptó que dijeran voz de Dios y no de hombre. ¿Cuánto
más no hay comparación entre un don de oratoria y el don de
la salvación en Cristo Jesús? Hermanos, recordar, todo es por
gracia. Soy un pecador que lo único que
he hecho ha sido ofender a Dios, pero Él me ha amado con amor
eterno. Él me ha dado vida por Su Espíritu. Él me ha hecho oír
la voz de Dios. Hoy le puedo amar porque Él me
amó primero. ¿Por qué? Por causa de que Él
me escogió en Cristo por Su propósito eterno y que es seguridad de
un Dios que todo lo que quiere hacer, hace. Un Dios que me escogió
en Cristo para salvación y me trajo al Señor Jesucristo y me
hizo oír Su voz y me dio fe. Y hoy puedo amar al Señor y ese
Dios da una garantía de que me va a glorificar. La misma garantía
que Pablo dice cuando dice, estando persuadido de esto, que el que
comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta
el día de Jesucristo. Ahora, algo importante que hemos
de hacer, hermanos, asegurarnos que el Señor empezó una buena
obra. Porque si es una obra que tú
has empezado, déjame decirte que es triste. Asegurémonos de
que en verdad Él ha comenzado una obra. Porque si Él ha comenzado
una obra, todo está obrando para bien. Si Él ha comenzado una
obra, se puede ver en que somos humildes, y siempre humildes,
y siempre reconociendo que la gloria toda es para el Señor.
Él me escogió en Cristo. No es que yo le escogí. No es
que yo le amé y por eso Él me amó. Es que Él me amó primero,
por eso yo le amé. No es que Él me escogió por causa
de mi fe, sino Él me dio la fe por causa de que me había escogido.
No es que, si él no me hubiera escogido a mí, yo nunca lo hubiera
escogido a él. Y quisiera recordarles la ilustración
que es la elección que el hombre hace,
la hace de acuerdo a su naturaleza. Y siempre me gusta poner el ejemplo
del león. Imagine que tenemos un león después
de una semana de no comer y nosotros trajéramos una palangana de carne
y una palangana con las mejores frutas y las mejores verduras.
No hay nada afuera del león que lo obligue a elegir, pero él
va a elegir de acuerdo a su naturaleza. Y evidentemente, él no va a hacer
caso a las verduras. Él va a ir sobre la carne, porque
esa es su naturaleza. La naturaleza del hombre caído
en Adán es aborrecer a Dios. Por eso es que Dios eligió un
pueblo. La pregunta no es por qué Dios
escoge a unos y a otros no. Esa es una pregunta arrogante.
La pregunta humilde es por qué Dios, debiendo condenar a todos,
está salvando a una multitud que nadie puede contar de toda
lengua, de todo pueblo, de toda lengua y de toda nación. La pregunta
es por qué me elegiste a mí entre millones, sabiendo el mal que
hice yo, y cómo pudiste perdonar toda mi maldad y darme en Jesús
salvación. Esa es la pregunta humilde que
trae Gloria a Dios. Esa es la pregunta... Dejamos
de hacer esa pregunta tonta de por qué Dios está eligiendo a
unos y a otros, no, cuando comemos polvo y vemos que Dios debe consumirnos
a todos. Pero debiendo consumirme por
el gran amor con que me amó, me dio vida juntamente con Cristo,
por gracia soy salvo por medio de la fe. Y en eso descansa la
gran promesa, la gran promesa de que todo está obrando para
nuestro bien. Vamos a orar.

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Joshua

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