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JC

Una humanidad entendida

Romans 1:29-32
Joel Coyoc April, 27 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc April, 27 2022
Estudios en Romanos

En su sermón titulado "Una humanidad entendida", Joel Coyoc aborda la naturaleza del juicio de Dios sobre la humanidad, basándose en Romanos 1:29-32. El predicador sostiene que la humanidad, a pesar de tener una comprensión clara de su pecado y del juicio de Dios, elige rebelarse y complacerse en las iniquidades. Coyoc destaca que la justicia de Dios, que se revela en el evangelio, es un tema central, argumentando que el pecado humano se manifiesta a través de una lista de injusticias que todos reconocen, como la fornicación y la avaricia. Él se apoya en las Escrituras, enfatizando que el conocimiento del juicio de Dios abastecido por la ley moral escrita en el corazón humano deja a todos sin excusas. La significación práctica de este sermón radica en la llamada a la humildad y a la responsabilidad, instando a los creyentes a vivir en la luz del evangelio y a glorificar a Dios en todas las circunstancias.

Key Quotes

“La humanidad ha entendido, y no solo han entendido acerca del juicio de Dios sobre los que practican tales cosas. Si no han entendido cuál es ese juicio de Dios.”

“Toda la justicia es divina. Todo lo que no se conforme al carácter de Dios no es justicia.”

“A mayor luz, mayor responsabilidad.”

“Es totalmente injusto no creerle al que es la misma verdad en persona.”

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la epístola del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
uno. Dice la palabra de Dios, Pablo,
siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para
el evangelio de Dios que él había prometido antes por sus profetas
en las santas escrituras. acerca de su Hijo, nuestro Señor
Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que
fue declarado Hijo de Dios con poder, según el espíritu de santidad,
por la resurrección de entre los muertos. y por quien recibimos
la gracia y el apostolado para la obediencia a la fe en todas
las naciones por amor de su nombre, entre las cuales estáis también
vosotros, llamados a ser de Jesucristo. A todos los que estáis en Roma,
amados de Dios, llamados a ser santos, gracia y paz a vosotros,
de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Primeramente doy
gracias a mi Dios mediante Jesucristo, con respecto a todos vosotros,
de que vuestra fe se divulga por todo el mundo, porque testigo
me es Dios a quien sirvo en mi espíritu, en el Evangelio de
su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en
mis oraciones, rogando que de alguna manera tenga al fin, por
la voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros. porque
deseo veros para comunicaros algún don espiritual a fin de
que seáis confirmados. Esto es para ser mutuamente confortados
por la fe que nos es común a vosotros y a mí. Pero no quiero, hermanos,
que ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros,
pero hasta ahora he sido estorbado, para tener también entre vosotros
algún fruto, como entre los demás gentiles. A griegos y a no griegos,
a sabios y a no sabios soy deudor, así que en cuanto a mí, pronto
estoy a anunciaros el evangelio, también a vosotros que estáis
en Roma. Porque no me avergüenzo del Evangelio,
porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree,
al judío primeramente y también al griego. Porque en el Evangelio
la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito,
más el justo por la fe vivirá. porque la ira de Dios se revela
desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que
detienen con injusticia la verdad. Porque lo que de Dios se conoce
les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas
invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente
visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por
medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. pues
habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni
le dieron gracias, sino que se embanecieron en sus razonamientos,
y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron
necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza
de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de
reptiles. Por lo cual también Dios los
entregó a la inmundicia en las concupiscencias de sus corazones,
de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que
cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando
culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito
por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó
a pasiones vergonzosas, pues aún sus mujeres cambiaron el
uso natural por el que es contra la naturaleza. Y de igual modo
también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se
encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos
vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la
retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener
en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada para hacer
cosas que no convienen, estando atestados de toda injusticia,
fornicación, perversidad, avaricia, maldad, llenos de envidia, homicidios,
contiendas, engaños y malignidades. murmuradores, detractores, aborrecedores
de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males,
desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural,
implacables, sin misericordia. Quienes habiendo entendido el
juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte,
no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las
practican. Vamos a meditar el versículo
treinta y dos que dice, quienes habían entendido el juicio de
Dios que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no
solo las hacen, sino que también se complacen con los que las
practican. Y nuestro tema es una Es sorprendente lo que Dios nos
enseña en la Escritura, y es la segunda vez que Pablo hace
alusión, guiado por el Espíritu Santo, a que somos una humanidad
entendida. Quizá hay muchas cosas que no
entendemos, pero es claro que hay cosas que la humanidad entiende,
todos entendemos con claridad, y eso El apóstol Pablo lo va
a mencionar en algunos otros lugares cuando dice, por ejemplo,
el que sin ley pecare, sin ley será juzgado. Pues aquellos que
no tienen la ley escrita, pero la tienen escrita en su corazón.
Y, hermanos, eso nos hace reflexionar también en el hecho de que a
mayor luz, mayor responsabilidad. Y, en especial, el pueblo de
Dios que no solo tenemos la luz, sino también tenemos el poder
del Espíritu Santo. El pasaje enseña algunas cosas
acerca del hecho de que la humanidad es una humanidad entendida. Y
las cosas que están claras que explica el apóstol Pablo aquí,
que la humanidad entiende uno, la humanidad entiende del juicio
de Dios. la humanidad entiende acerca de este juicio de Dios,
¿sobre quién? Sobre los que practican tales
cosas. ¿Y cuáles son esas tales cosas?
Pues es todo lo que Pablo ha dicho anteriormente, incluidos
la lista de veinti... veintitrés, veintitrés pecados,
que yo creo que se puede reducir a veintiuno, y se puede reducir
a uno solo. Después voy a explicar por qué. han entendido quiénes merecen
la el juicio de Dios. La humanidad ha entendido acerca
de de por qué viene el juicio de Dios y la humanidad ha entendido
cuál es ese juicio de Dios. Pero también el pasaje nos muestra
que a pesar de haber entendido pues prefieren seguir viviendo
de esa misma manera. Y ahí está el asunto que el problema
de la de nosotros la humanidad al rehusarnos a creer en Dios,
no es un asunto, no es un asunto de falta de evidencias o de falta
de entendimiento, por el contrario es un asunto sumamente grave,
porque es la abierta rebelión contra Dios, no es que no vemos
bien, no es que no entendemos bien, pues el pasaje enseña que
habiendo entendido, pues dice Que los que practican tales cosas
son dignos de muerte, no sólo las hacen. Ya entendieron el
justo juicio de Dios, pero vamos a seguir haciendo lo que estamos
haciendo. Y además vamos, no sólo a hacerlo, sino a complacernos
con los que las hacen. Y yo digo, estaba mencionando
la responsabilidad que hay en el hecho de creer y el no querer
creer. Y es que nosotros somos iguales. Lo que nos ha hecho creer es
la rica misericordia de Dios. Si no fuera por esa misericordia
de Dios, nosotros seguiríamos exactamente igual con la misma
rebelión. Si bien es cierto que hay cierta
ceguera y que el mismo juicio de Dios va haciendo que quede
oscuro el entendimiento de la gente, no obstante, hay entendimiento. Y vamos a mirar primero qué es
lo que la humanidad ha entendido. Lo que la humanidad ha entendido
entendido sobre los que practican tales cosas, cuáles son esas
cosas, la lista de todos los pecados que están allí, y me
gustaría que pudiéramos mirar en esa lista cuando empieza el
versículo veintinueve, dice, estando atestados de toda injusticia,
y yo creo que ahí es lo que Pablo va a hacer después en la lista
que sigue a continuación, es empezar a mostrar todos los aspectos
de lo que es estar atestados, lo que es estar atestados de
toda injusticia. Eso es lo que Pablo está haciendo.
Estaba mirando que él divide allí primero atestados de toda
injusticia y después empieza a mencionar fornicación, perversidad,
avaricia, maldad, y después vuelve a dar otra. Yo estaba pensando
en un autobús usualmente por ejemplo los autobuses van a los
pueblos o si usted va en un autobús que trae normalmente 40 asientos
pues el autobús si van todos sentados pues está lleno pero
hay ocasiones en que el autobús no va lleno sino va como dice
Pablo atestado o sea que el camionero todavía sigue diciendo para atrás,
para atrás, y ya están llenos los asientos, y ya no hay donde
que pare uno más, pero el camionero sigue metiendo gente. E imagínese
la descripción que hace Pablo aquí, estando atestados de toda
injusticia, atestados de toda injusticia. Y qué importante
es que, al final, todo gira en torno a la cuestión de la En
este caso, estar atestados de injusticia es que no hay justicia. ¿Y qué es la justicia? Una definición
de justicia dice que es principio moral que inclina a obrar y juzgar
respetando la verdad, dando a cada uno lo que le corresponde. dando
a cada uno lo que le corresponde. Y justo nuestro versículo treinta
y dos habla que la humanidad ha entendido el justo juicio
de Dios, que va a dar a cada uno lo que le corresponde. Ahora,
esta definición de justicia, recuerde que todo parte, Pablo
empieza a explicar desde el hecho de que la humanidad no ha glorificado
a Dios ni le ha dado gracias. Y es interesante que Podemos
decir que todo se engloba en un asunto. A la gente le gusta
mucho hablar de justicia. De pronto, la gente hace divisiones
de justicia divina y de justicia humana. La verdad es que no existe
tal cosa como justicia humana. Toda la justicia es divina. Toda la justicia es divina. Y
hermanos, que Dios nos haga reflexionar mucho en lo que hablamos. Estando
estudiando este pasaje, me hace pensar en la necesidad que nosotros
tenemos de ser cuidadosos cuando hablamos, pero también de orar
por aquellas gentes que gobiernan. Porque la gente que gobierna
de pronto habla mucho de justicia y de decir cosas como no vamos
a cometer injusticia. Y la verdad es que Una cosa es
que ellos lo digan, otra cosa es que ellos están en verdad
ahí para no cometer injusticia, porque Dios los ha puesto allí
y los sepan o no están allí para mostrar el carácter de Dios.
Y es interesante, hermanos, que ¿qué es justicia? Justicia es
todo lo que se conforma al carácter a la voluntad, a la persona de
Dios. Todo lo que no se conforme al
carácter de Dios no es justicia. Por eso digo que Pablo, en ese
versículo, cuando va a explicar quienes merecen el juicio de
Dios, los que practican estas cosas, y los que practican las
que están más atrás de esta lista, son los que merecen el juicio
de Dios. Y es importante que podamos entender, la justicia
es Esta definición dice principio moral que inclina a obrar y juzgar
respetando la verdad y de cualquier forma donde lo queramos ver la
justicia es divina y no hay nada que digamos de justicia humana.
El hombre puede hacer leyes, y hay cosas que pueden ser legales,
pero no por eso justas. Porque si no se conforman al
carácter de Dios, no importa que esté en la ley, será legal,
pero nunca será justo. Y hermanos, orar para que Dios
extienda su misericordia y Dios quiera, aunque algunas veces
nuestras autoridades se comporten como nuestros enemigos, Dios
puede salvar a los enemigos de su pueblo, si así es su voluntad.
Pablo un día fue enemigo del pueblo de Dios y Dios lo salvó. Y alguien que puede estar terriblemente
empujando las cosas contra el pueblo de Dios, Dios puede hacer
lo mismo si así quiere y es nuestro deber orar por ellos. ¿Por qué?
Porque ellos suelen, están allí, aunque no hablen, están allí
para que no cometan injusticia. Pero aparte hay algunos que hablan
mucho de eso y se pasan diciendo que no van a hacer injusticia.
Pero cada vez que hacen algo que no se conforma a la ley de
Dios, están haciendo justamente injusticia. Y dice, es obrar
y juzgar respetando la verdad. Y aquí volvemos otra vez a la
persona de Dios, porque ¿quién es verdad? Jesús dijo, yo soy
el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. La verdad lo
define la persona de Dios. Y no voy a explicar cada uno
de los pecados de la lista, pero sí quisiera que pudiéramos pensar
lo impresionante que es la humanidad estamos atestados hasta el tope
de toda injusticia y toda la injusticia es por ejemplo cuando
en versión a fornicación pues fornicación no es conforme al
carácter de Dios entonces es injusticia y después vamos a
ir estudiando cada uno de esos aspectos de la lista pero lo
que el pasaje en sí está enseñando es que la humanidad entiende
que practicar todas estas cosas están mal. De hecho, el domingo
yo decía, el propósito de lo que estamos predicando no es
decirle a la gente que vivir un estilo de vida homosexual
es pecado. Ese no es el propósito. El propósito
es mostrar a la gente dónde está el origen de ese asunto y cuál
es la manera de revertirlo. Porque en verdad que no hace
mucha falta decirles. Ellos son conscientes de que
eso está mal. De hecho, por eso se esfuerzan
porque entienden que está mal es que se esfuerzan con tantas
ganas de que sea legal porque así medio quieren justificar
pues es legal y porque su pensamiento oscuro les hace confundir entre
lo legal y lo justo. Y no importa que algo sea legal,
si no se conforma al carácter de Dios, seguirá siendo injusto.
Aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación lo haya puesto en
la Constitución, seguirá siendo, y seguirá siendo, siempre injusto,
porque no se conforma al carácter de Dios. Ellos han entendido,
la humanidad toda entiende, por eso está el esfuerzo, por eso
ese esfuerzo y esas ganas de que aparezca en leyes y tratar
de pensar que son muchos, porque a veces nos tendemos a consolar
de pensar, la gente equivocadamente a veces piensa que la mayoría
no puede estar equivocada. pero bíblicamente la mayoría
puede estar equivocada, porque la norma no es la mayoría, la
norma es el carácter de Dios, esa es la norma. La mayoría puede
estar equivocada, puesto que el Señor Jesús dijo que la puerta
que lleva a la perdición es ancha, y muchos son los que entran por
ella. O sea, no importa, la mayoría puede estar equivocada. De hecho,
no sólo la mayoría, la totalidad de la humanidad nacimos totalmente
equivocados y algunos hemos vuelto en sí por la misericordia de
Dios. Pero esfuerzos de cosas que vamos
a ver más adelante indican que es verdad lo que la Biblia dice
la humanidad entiende. Después entienden también qué
es lo otro que entienden. Pablo está haciendo referencia
a todo lo que ha dicho antes. Dice la otra cosa que ellos entienden
es Entienden que todas estas cosas
de esta lista de pecados que está ahí en el capítulo, en el
versículo veintinueve, empezando en el versículo veintinueve y
terminando en el treinta y uno, entienden que esto es juicio
de Dios, porque no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios
les entregó a una mente reprobada para hacer cosas que no convienen,
estando atestados de toda injusticia. También la humanidad entiende
que la homosexualidad es el juicio de Dios por cambiar la verdad
de Dios por la mentira y tal vez eso no lo entiendan de una
manera sumamente clara pero damos gracias a Dios porque está en
su palabra y se ha predicado y se seguirá predicando y quizá
por la oscuridad de su corazón no sea claro pero el hecho de
que sean expuestos a la luz de la verdad es interesante que
Hay un cambio de capítulo después del versículo 32, pero si recordamos,
Pablo no escribió dividido por capítulos. Y justo empieza el
capítulo 2 con un por, lo cual que conecta con lo anterior,
dice, eres inexcusable. Ya antes Pablo, cuando empezó
a decir lo que está diciendo, ha hablado de estar sin excusa. La humanidad es inexcusable,
está sin excusa. Que entienden que la homosexualidad
es el juicio de Dios por cambiar la verdad por la mentira. Versículo
25 dice ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira. Que es
el resultado de honrar y dar culto a la criatura antes que
al Creador. También entienden que es vivir esclavo de deseos
inmundos, deshonrando entre sí sus propios cuerpos. Y aquí,
tanto como en esta lista, que abarca no sólo el asunto de gente
que practica estilos de vida homosexual, sino de todo tipo
de desviación sexual, sea homosexual o heterosexual, que deshonra
entre sí sus propios cuerpos. Y es por cambiar la gloria de
Dios por la gloria de la criatura. Y la otra es no glorificar a
Dios ni darle gracias. Y hermanos, a mayor luz, mayor
responsabilidad. Y cuando pensamos en esto, gracias
a Dios, Dios nos ha traído a la luz. Pero yo estaba reflexionando
el otro día en ¿Qué importante que es glorificar a Dios? Y glorificar
a Dios es hacer justicia. Es interesante que la Biblia
dice, por ejemplo, creyó a Abraham a Dios y le fue contado por justicia.
Y cuando alguien cree a Dios, es vestido de la justicia de
Cristo. Dios lo ve a través de la perfección del Señor Jesucristo.
Esa forma en que Cristo mostró aquí el carácter del Padre consistentemente
es abonado a nuestra cuenta. Pero también estaba reflexionando
en el hecho de creer a Dios es contado por justicia. Eso quiere
decir que no creer a Dios es injusticia. O sea, una persona
puede sentirse buena persona, una persona puede practicar una
buena moral, pero si esa persona no cree a Dios es injusta, aunque
a la humanidad no le parezca, porque es el carácter de Dios
que define lo que es justo. ¿Y por qué es injusticia no creer
a Dios? Dios es la única persona, Dios
es la única persona digna de ser creída, digna de que se confíe
en Él. Y si tú no crees a la única persona
que es digna de ser creída, eso es totalmente injusto. es totalmente
injusto. La gente respetable, si alguien
duda de su honorabilidad, de que su palabra se puede confiar,
se ofende. Y eso que sólo son personas.
Pues imagina el tamaño de la ofensa de no creerle al que es
la misma verdad en persona. Es totalmente injusto. Y eso
de no creerle a Dios es no glorificar a Dios. Cuando le crees a Dios,
estás glorificando porque estás diciendo, él es digno de ser
creído. Él es digno de que yo confíe
en él. Y la otra es la cuestión de la
gratitud. Hermanos, dar gracias a Dios.
Dar gracias a Dios por la vida, por la salud, por el trabajo.
Pero dar gracias a Dios cuando, por ejemplo, en el momento más
inesperado se rompe una llanta y y empiezan las dificultades. Y es interesante, hermanos, no
solo pensar en función de los que no han creído. Los que hemos
creído tenemos nuestras batallas. Es en ese momento cuando, por
ejemplo, ¿qué corresponde? Como creyentes que tenemos, Luz,
¿qué corresponde en ese momento? Dar gracias en todo, porque esa
es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. Pero
si yo no doy gracias en ese momento, es interesante que se... ¿Cómo
uno puede experimentar? Yo no sé si usted lo ha experimentado,
pero si no lo ha experimentado, yo le invito a prestar atención,
porque en ese momento la tentación no es muchas veces a dar gracias. o glorificar a Dios porque glorificar
a Dios es darle gracias porque sé que Él es soberano y está
en su trono. Y a mí me descuidó la llanta, pero a Él no le descuidó,
Él sabía. Él lo había decretado así, Él
lo está gobernando. Y cuando yo me pongo como un
rebelde y empiezo a porrear cosas, pues yo no estoy dando gloria
a Dios porque no estoy mostrando mi Dios es soberano. Él tiene
todo en control. Él sabía que esto iba a pasar.
Además, mi Dios es bueno y Él hace todas las cosas para mi
bien, para hacerme cada vez más parecido a Cristo. Y yo, en ese
momento, cuando yo empiezo a pensar otras cosas y a actuar de otra
manera, no estoy glorificando a Dios. No le estoy dando gracias.
Yo he entendido el justo juicio de Dios. Por la gracia de Dios,
quienes estamos en Cristo, hemos entendido que en el Evangelio
la justicia de Dios se revela por fe y para fe. Hemos entendido
que la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad.
Pero en ese momento yo estoy cambiando la verdad de Dios por
la mentira. Yo estoy negando que Dios es bueno y eso es cambiar
la verdad de Dios por la mentira. Yo estoy negando que Dios es
soberano y está sentado en su trono. Llega un momento en que
se pone oscuro a la cabeza y uno no empieza a hacer tonterías.
Y eso que a gran escala uno puede ver es exactamente lo que ocurre
a nosotros. Y esa es la razón por la que
qué importante que es reflexionar y pensar, hermanos, no es cosa
ligera. Pero gracias a Dios estamos en
Cristo. Y es que estar en Cristo nos va a hacer ver esas cosas.
No es que el creyente ya no peca. Pero el creyente Dios le muestra
que ha pecado. Porque antes que Dios nos haga
entender eso, uno después se justifica de hacer esta clase
de cosas con cosas aparentemente sencillas. Pero la vida está
hecha de las cosas sencillas. Y no olvidemos que todo Todo
es un acto de adoración. Somos llamados a mostrar el carácter
de Dios a los vecinos, a los demás que están allá en el estacionamiento
cuando estás batallando con tu llanta rota y con mucha temperatura
en el pavimento. Y estamos para dar gracias a
Dios. Y yo le doy gracias a Dios porque
en esos momentos de lucha, el Espíritu Santo obra y nos recuerda
y nos hace venir en arrepentimiento. Es pecado no ser agradecido.
Hermanos, el detalle es que esto empieza a funcionar como círculos
que van cada vez más bajo. Y podemos, que Dios nos guarde
de tomar en las cosas sencillas a la ligera. Y podamos, por eso
es que entre más uno conoce al Señor, uno es más consciente
de cuán pecaminoso es. Por eso Pablo, uno diría, ¿cómo
es que Pablo dice de sí que él es un miserable? Pues así somos,
miserables. Porque en momentos, en el culto
es fácil decir que Cristo es Señor y decir amén. Y cantar
el himno es fácil mientras estamos aquí. Pero la idea es, el Señor
está usando no sólo el tiempo del culto, sino también los tiempos
ahí afuera, los está usando y todo para nuestro bien. Y que Dios,
el Espíritu Santo, nos ayude a no perder la atención sobre
esto, a no perder la atención de que todo obra para nuestro
bien. Y que, por la gracia de Dios estando en Cristo, hemos
sido capacitados para reflejar de nuevo el carácter de Dios. Tenemos responsabilidad porque
tenemos luz. Toda la humanidad ha entendido,
y yo creo que los creyentes mucho más. Toda la humanidad ha entendido,
y no solo han entendido acerca del juicio de Dios sobre los
que practican tales cosas. si no han entendido cuál es ese
juicio de Dios. Dice la Biblia, son dignos de
muerte. Yo creo que esto es bien evidente
que la humanidad ha entendido. ¿Por qué a la humanidad se le
asusta con la muerte y de veras se asusta? Porque la humanidad
tiene varias cosas. Hay algo con lo cual muchos de
nosotros batallamos y es el temor al hombre. Por ejemplo, usted
puede cantar en su regadera con mucho entusiasmo y todo y no
pasa nada. Pero usted puede ir cantando
en su coche así con mucho entusiasmo, pero si de pronto asoma a alguien
conocido, pues de pronto usted se siente como un poco inadecuado. Y nos cuidamos de las personas.
Y eso es un indicativo de algo que tenemos, pero que el ser
humano en oscuridad no capta, que no es exactamente de persona
a persona, sino es la consecuencia de que hemos fallado en mostrar
esa vergüenza que se muestra de muchas maneras, y que la gente
tiende a hablar de eso como baja autoestima. En realidad es temor
al hombre. Pero el temor al hombre se da
porque en realidad hay una realidad. No somos adecuados. No somos
lo que deberíamos de ser. ¿Por qué? El problema es que
no es entre nosotros, sino el problema es delante de la persona
de Dios. Y por eso tendemos a manifestarlo
a veces entre nosotros. La verdad es que... no somos
adecuados, la verdad es que no somos perfectos, la verdad es
que hemos fallado, la verdad es que no nos hemos conformado
al carácter de Dios y es adecuado que alguien sienta así, pero
el hombre, eso es con relación al temor al hombre, ahora con
relación a la muerte, el hombre le teme a la muerte, no simplemente
porque le teme a la muerte, es que el hombre le teme a la muerte
y va a tratar de hacer todo lo posible por evitar la muerte,
Y tristemente el diablo le ha engañado y le ha hecho creer
a la humanidad que su mayor problema es morirse. Pero ese no es el
mayor problema. Pero evidentemente la gente entiende
del juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos
de muerte. ¿Y qué es a lo que le temen?
le temen al momento en que tengan que enfrentar como dice la escritura
está establecido para los hombres que mueran una sola vez y después
de esto el juicio y por eso la gente con tal de no morir está
dispuesta a sacrificar libertad y sacrificar todo y creer todo
lo que le digan y hacer todo lo que le digan supuestamente
huyendo de la muerte toda esa desesperación del hombre con
respecto a la muerte es porque, por lo que dice Pablo Acán, han
entendido que los que practican tales cosas son dignos de muerte. Lo único que la humanidad que
ha entendido merece de Dios es la muerte. No hay otra cosa que
podamos, que tengamos como algo que es una justa paga. La definición
que leí de justicia dice Principio moral que inclina a
obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo
que le corresponde. Y lo que le corresponde a cada
uno de la humanidad es la muerte. Y si bien la gente le teme a
la muerte física, es porque saben que hay un juicio. Es porque
la gente sabe, Dios ha grabado la ley en sus corazones. Ellos
saben cuándo obran mal y cuándo obran bien, aunque nunca hayan
leído el Nuevo Testamento. La gente tiene, Dios ha grabado
su ley. Y la gente sabe que un día tiene
que rendir cuentas. Por eso tanto esfuerzo de negar
a Dios. Por eso tanto esfuerzo de estar distraído en tantas
cosas y llenar la vida de cosas para pagar eso que ha entendido.
Querer no hacer caso. preferir tratar de decir que
dios no existe o que dios está muerto pero la realidad es que
la humanidad ha entendido la paga del pecado es muerte y sin
embargo el problema y la gravedad de la humanidad está en el hecho
de que dice la biblia que a pesar de que han entendido para quienes
es el juicio de dios a pesar de que han entendido que ese
juicio es la muerte y no simplemente la muerte física porque si es
importante que podamos recordar, damos gracias a Dios los que
estamos en Cristo hemos entendido, pero cualquier otra persona que
nos esté escuchando es que el problema que está hablando aquí
no está hablando de que es digno de muerte física, si bien la
muerte física es parte del juicio de Dios, eso no es lo más terrible. Todos vamos a morir, físicamente
todos vamos a morir, pero el problema es morir y no haber
creído a Dios. Mantenerte en la injusticia de
no creerle al que es el único ser digno de que se crea su palabra. No confiar en el único ser que
es totalmente digno de confianza, eso es injusticia. Y morirte en esa injusticia,
eso es terrible. Ese es el verdadero problema.
Pero la humanidad se obstina a pesar de escuchar y de entender.
Y dice, no sólo las hacen, quienes han bien entendido el juicio
de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte,
no sólo las hacen, sino que se complacen con los que las practican.
La obstinación es seguir haciendo lo que uno está haciendo. Y si
estamos en Cristo, hermanos, que Dios nos haga humildes. Dice, me ha mostrado el Señor
lo que es bueno y lo que pide Él de mí, dice, hacer justicia,
misericordia y ser humilde delante de Él. Y la humildad es el hecho
de ser guiado por el Señor. Y en verdad, los creyentes son
humildes. Porque nadie llega a ser creyente
si Dios no lo ha humillado. Es la expresión de todos aquellos
que Dios les ha salvado. El salmista Job dijo, de oídas
te había oído, pero ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco
y me arrepiento. Y que el Señor nos guarde de
hacernos ilusiones, de pensar que somos justos. Si bien era
justo, y Dios mismo decía que era justo, Era justo en términos de humanidad,
pero no justo con respecto a la justicia, la única, que es la
divina. Y el Señor necesitaba, el Señor
quería mostrarle El Señor quería mostrarle que él necesitaba una
justicia mayor. El Señor quería mostrarle que
él debía de dejar de estar tratando de justificarse a sí mismo. Y
el Señor le mostró su gloria y él dijo, de oídas te había
oído, pero ahora mis ojos te ven. Por tanto, me aborrezco
y me arrepiento en polvo y ceniza. Estaba diciendo lo que Pablo,
soy el primer pecador, soy un miserable. El salmista dice también,
bueno me es haber sido humillado. Antes que fuera humillado, descarreado
andaba. Llevamos a asegurarnos, porque...
El rebelde, el que no ha sido humillado. Pablo fue humillado
y su vida cambió. Dejó de hacer todo lo que estaba
haciendo. Dejó de buscar todo lo que era sin valor y lo que
buscaba era a Cristo. Ahora, ¿por qué? Porque fue humillado. El Señor lo tiró entre el polvo
y ahí él dijo, ¿quién eres, Señor? Pero el detalle de la humanidad,
el gran problema de la humanidad es que ha entendido, pero se
mantiene soberbia y diciendo, pues yo voy a seguir viviendo
así. Y es más, no sólo voy a seguir viviendo así, sino voy a seguir,
me voy a complacer o voy a aprobar a los que lo hacen. Y esto probablemente
tenga que ver con lo que está ocurriendo y que ha ocurrido
en todos los tiempos, de gente que al complacerse con las que
las hacen, hacen que esas cosas sean legales. Pero Dios dice,
no importa que sea legal, si no se conforma mi carácter, sigue
siendo injusto. Y un día vas a estar delante
del Señor. Y los que estamos en Cristo,
hermanos, clamar al Señor que nos haga mantenernos siempre
humildes. Como creyentes corremos el peligro
de volver a ensobedecernos, a llenarnos de orgullo. Si somos hijos, pues
el Señor se va a encargar y nos va, dice la Biblia, que Dios
resiste a los soberbios, da gracia a los humildes. Que el Señor
nos ayude a poder recordar, hay un juicio de Dios. Si estoy en
Cristo, ya no hay condenación. Si estoy en Cristo, yo puedo
venir en arrepentimiento y fe. Si estoy en Cristo, yo no confío
en mi propia justicia. Yo sé que soy propenso a que
en momentos difíciles perderme y dejar de dar gloria a Dios
y gracias, pero venir en arrepentimiento y fe, no justificarlo, recordar,
soy miserable, no estoy confiando en mí. Y algo que es grandioso
es que esto es regresarnos a la adoración correcta. Y esto va
a hacer que vayamos en círculos ascendentes. O sea, ir creciendo
la imagen de Cristo. En lugar de lo que ocurre en
toda la descripción que es ir bajando, bajando, bajando, hasta
pues estar propiamente ya experimentando el juicio de Dios. Porque el
juicio de Dios, Dios no está apurado en que estés de una vez
en el infierno. Ya empezaste a estar en el infierno
cuando empiezas que Dios te va entregando, entregando, y vas
haciendo lo que quieres. Y qué triste, y qué lamentable.
Clamar al Señor que siempre nos muestre, que nos muestre los
momentos en que estamos desviándonos, que nos muestre esos momentos
en que necesitamos confesar pecado. el pecado de no ser agradecido,
el pecado de no darle gloria. O sea, no pensemos en que el
pecado son... después vamos a ver algunas cosas
más en cuanto a la lista que está allí, pero simplemente no
dar gloria a Dios, no ser agradecido, es pecado. Vivir con un espíritu
de queja, de murmuración, de falta de contentamiento, es pecado. Si no estamos contentos, estamos
negando la verdad de Dios, porque estamos diciendo, Dios no es
bueno, Dios no es sabio, mira cómo está mi vida. La verdad
es que estoy viviendo en el mejor momento, en el mejor lugar, con
las mejores personas, porque Dios que es bueno y es sabio,
lo ha planeado así para mí. Yo no entiendo lo que Él está
haciendo, porque mis pensamientos son muy chaparritos, pero los
de Él, dice la Biblia, son más altos que el cielo. Y que el
Señor nos lleve a esa actitud de humildad, del salmista cuando
dice, examiname, conoce mi corazón, pruebame, conoce mis pensamientos.
Y hay algo que es seguro, hermanos. Dios dice a él, ve si hay en
mi camino de perversidad y guíame en el camino eterno. Y mientras
no nos lleve a la gloria, siempre va a haber necesidad de que el
Señor nos vuelva al camino eterno. Y ahí está el Evangelio. Ahí
está ese Evangelio donde se revela la justicia de Dios por fe y
para fe. Por fe de principio a fin. Vamos
a orar, hermanos.

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Joshua

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