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La predicación Itinerante

2 John 1-10
Joel Coyoc January, 9 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc January, 9 2022
Estudio de las Cartas de Juan

La predicación itinerante es el tema central del sermón basado en 2 Juan 1-10, abordando la necesidad de discernimiento en la acogida de predicadores y sus enseñanzas. Joel Coyoc señala que el apóstol Juan advierte sobre el surgimiento de falsos maestros que, negando la encarnación de Cristo, se desvían de la doctrina central del Evangelio. Se enfatizan las advertencias de Juan, especialmente versículos 9 y 10, que instruyen a la Iglesia a no recibir en casa a aquellos que no traen la doctrina de Cristo, subrayando la importancia de conocer y aferrarse a la verdad objetiva y los fundamentos de la fe cristiana. La significación práctica de este mensaje radica en el llamado a la iglesia contemporánea a estar alerta ante enseñanzas erróneas, promoviendo un entorno de sabiduría y fidelidad a la doctrina esencial de Cristo como medio para preservar la fe y la comunión en el cuerpo de creyentes.

Key Quotes

“La doctrina de Cristo no es solo un asunto menor; es central para nuestra salvación y debe ser defendida con fervor.”

“Cualquiera que no se ciña a lo que la Escritura, a lo que Dios ha revelado, no puede ser recibido como hermano en Cristo.”

“El que le dice bienvenido participa en sus malas obras; nuestra acogida no debe ser ciega, sino basada en la verdad del Evangelio.”

“Cuando Cristo nos ha resplandecido, como ovejas iremos tras la voz del buen Pastor; la luz de Cristo es nuestra guía en un mundo lleno de oscuridad.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en 2ª de Juan. 2ª carta del apóstol Juan. La Palabra de Dios dice, el anciano
a la señora elegida y a sus hijos a quienes yo amo en la verdad. Y no solo yo, sino también todos
los que han conocido la verdad. A causa de la verdad que permanece
en nosotros y estará para siempre con nosotros. Sea con vosotros
gracia, misericordia y paz de Dios Padre y del Señor Jesucristo,
Hijo del Padre, en verdad y en amor. Mucho me regocijé porque
he hallado alguno de tus hijos andando en la verdad, conforme
al mandamiento que recibimos del Padre. Y ahora te ruego,
señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino que
hemos tenido desde el principio que nos amemos unos a otros. Y este es el amor, que andemos
según sus mandamientos. Y este es el mandamiento, que
andéis en amor como vosotros habéis oído desde el principio. Porque muchos engañadores han
salido por el mundo que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne.
Quien esto hace es el engañador y el anticristo. Mirad por vosotros
mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino
que recibáis galardón completo. Cualquiera que se extravía y
que no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios. El
que persevera en la doctrina de Cristo, ese sí tiene al Padre
y al Hijo. Si alguno viene a vosotros y
no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa ni le digáis
bienvenido, porque el que le dice bienvenido participa en
sus malas obras. Tengo muchas cosas que escribiros,
pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues
espero ir a vosotros y hablar cara a cara para que nuestro
gozo sea cumplido. Los hijos de tu hermana, la elegida,
te saludan. Amén. Versículo diez dice, si
alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no lo recibáis
en casa ni le digáis bienvenido, porque el que le dice bienvenido
participa en sus malas obras. La doctrina dice, si alguno viene
a vosotros y no trae la doctrina, esta doctrina, Y lo que vamos
a, nuestro tema hoy es la predicación itinerante. Es algo que cuando
nosotros leemos el Nuevo Testamento y en especial en las epístolas
del apóstol Juan, había algo que era muy común en aquel tiempo
y era a personas que predicaban, salían para predicar y que pues
era desde el principio Desde aquellos tiempos empezó a haber
gente que empezó dentro de la iglesia misma a surgir con el
atrevimiento, por no haber sido regenerados por el espíritu,
de ir más allá de lo que Cristo había enseñado, de empezar a
negar la encarnación del Señor Jesucristo, a empezar a negar
la posibilidad de tener un conocimiento y de que existiera tal cosa como
la verdad objetiva. Había predicadores fieles que
salían, pero había personas que salían y se iban a dispersar
sus ideas y no eran fieles a la predicación del Evangelio. Y
lo que Juan está enseñando aquí es la manera en que la Iglesia
debe de tratar con estas personas. Quizá esto no es muy muy común
hoy día, sin embargo también hay en cierta manera mucha predicación
itinerante y hay realidades lamentables hoy día. Hay gente que dice ser
creyente y que prefiere no congregarse en ningún lugar y seguir a predicadores
itinerantes a través de redes sociales. Y en alguna ocasión
escuché a alguna persona de algún pueblo que decía Cualquier persona
que venga mientras traiga las palabras de Dios es bienvenido.
Y la verdad es que puede sonar muy bien, pero no es suficiente que una persona
venga y traiga una Biblia, incluso ni siquiera que sea exactamente
la misma traducción que nosotros utilizamos. Algo que es bien
claro aquí es que hay una base sobre la cual evaluar la predicación
y esa base es, dice, si alguno viene a vosotros y no trae esta
doctrina. ¿Y cuál es esta doctrina? Pues
esta doctrina es la doctrina del Señor Jesucristo que menciona
en el versículo 9 y que Juan ha estado exponiendo ampliamente
desde el Evangelio de Juan Algo que era enfático para él era
hacer resaltar y dejar con suma claridad el hecho de la divinidad
del Señor Jesucristo, el hecho de que Él vino en forma humana,
que Él es hombre, pero que Él es Dios, que Él es el eterno
Hijo de Dios, y esta es la doctrina del Señor Jesucristo. Y a lo
largo de toda la epístola, él empieza a hablar acerca de esa
doctrina, que le empieza a mencionar como la verdad, dice él, a causa
de la verdad que permanece en nosotros y estará para siempre
con nosotros. Y cómo el gozo del apóstol Juan
era el saber que algunos de los miembros de la iglesia estaban
andando en la verdad, dice, conforme al mandamiento que recibimos
del Padre. Es la doctrina del Señor Jesucristo, es la misma
persona del Señor Jesucristo. Hermanos, se hace y siempre ha
sido urgente y necesario el poder tener claridad con respecto a
la doctrina del Señor Jesucristo. Porque la Biblia dice que en
los posteriores tiempos se van a amontonar falsos maestros,
que van a hablar de falsos cristos. ha sido la realidad a lo largo
de toda la historia de la iglesia y el día de hoy no es la excepción. Yo creo que el día de hoy es
un día en el cual esto es vigente y tenemos que ser alertas. El
hecho de poder tener la base clara de quién es nuestro hermano
en el Señor, de quién es alguien en quien en verdad nosotros debemos
respaldar su ministerio. Aquí no está hablando Es importante
que ubiquemos el contexto de qué es lo que está diciendo el
apóstol Juan aquí. De manera clara y particular
está hablando de aquellos que se dedicaban a la proclamación,
a la predicación, de predicadores que viajaban de un lugar a otro.
Cuando estudiemos la tercera epístola vamos a darnos cuenta
de esto y qué es lo que el apóstol Juan recomienda. Aquí no está
hablando del caso de que nosotros tuviéramos algún vecino y que
supiéramos que efectivamente y definitivamente él no tiene
la doctrina de Cristo. Imagine que le explota la casa
y se incendia, y pues la idea no es de ahí que lo rechaces
y le digas, pues ni modo. Aquí está hablando específicamente
de gente que está viajando y está buscando el que su ministerio
sea respaldado. Y eso implica el hecho de que
nosotros debemos clamar al Señor para que la obra del Espíritu
Santo se siga realizando en nosotros. La obra del Espíritu Santo es
que Él nos va a recordar la verdad y nos va a guiar a toda la verdad.
Y la verdad es el Señor Jesucristo. Y quisiera recordar algunas cosas
porque es importante la doctrina de Cristo. La doctrina de Cristo
no es algo... es Cristo mismo. Pero la doctrina
de Cristo lo que tiene en juego es la salvación de tu alma. Si
tú niegas la deidad del Señor Jesucristo, si tú niegas lo que
Dios ha revelado acerca de su Hijo, sencillamente estás eternamente
perdido y condenado. porque no hay otro nombre dado
a los hombres en que podamos ser salvos. No es un asunto menor. De hecho, este asunto es central. Podemos tener, hermanos, que
en algunas cuestiones menores podamos tener alguna diferencia,
pero no en la cuestión central de quién es el Señor Jesucristo,
de cuál es su obra. Hoy día se está extendiendo un
problema muy fuerte en especial en América Latina y es los judaizantes
que empezaron a decir y a meter cosas en la iglesia y lo último
que ya muchos hombres habían visto venir era que de pronto
empezaron con sus danzas judías y a meter esto y lo otro y por
último uno terminó diciendo que pues los gentiles tienen que
circuncidarse. Y hermanos, todo esto está fuera
de lo que es la doctrina de Cristo. Y son personas que traen una
Biblia. Y son personas que muchas veces en su arrogancia vienen
con mucha presunción de que ellos leen la Biblia en hebreo. y mucha
gente se está yendo sabemos de antemano que ninguna oveja de
cristo se va a ir detrás de esas cosas pero es importante afirmar
nuestro corazón en la doctrina de cristo y la doctrina de cristo
que es la base sobre la cual uno puede apoyar un ministerio
uno puede abrir su casa para alguien que predica y predica
la verdad y puede respaldar su ministerio y orar por su ministerio
es la doctrina del señor jesucristo Y esa doctrina, como estudiábamos
el miércoles, tiene que ver con la persona de Jesucristo como
Hijo de Dios, como verdadero Dios. Esto es un asunto que es
fundamental en la Epístola, en el Evangelio de Juan. El apóstol
Juan varias veces va tratando este asunto y va hablando de
la reacción que los judíos tenían contra el Señor Jesucristo porque
ellos entendían con mucha claridad que el Señor Jesucristo se nombraba
a sí mismo Hijo de Dios y se hacía igual a Dios. De hecho,
la razón por la cual ellos le condenaron a muerte fue porque
Él sostuvo ser el Hijo de Dios. Él no fue a la cruz por algo
que hizo, sino porque Él sostuvo ser Hijo de Dios y ellos dijeron,
dice que es Hijo de Dios y se hace igual a Dios. Y esto fue
un asunto que fue sumamente claro. Recuerde cuando el paralítico
El Señor Jesús le dijo, Hijo, tus pecados son perdonados. Y
los judíos le dijeron, pues, ¿quién es este? Sólo Dios puede
perdonar pecados. Y el Señor dijo, pues, para que
sepan que tengo potestad para perdonar los pecados a ti, te
digo, levántate, toma tu lecho y anda. Y el paralítico se levantó. Cristo, Su persona, Él no es
simplemente un hombre, no es simplemente alguien, como algunas
personas dicen, vino a marcarnos el camino, no es simplemente
alguien que vino a darnos un ejemplo de moral. Por supuesto
que Él es un ejemplo, pero Él no es precisamente un ejemplo
de moral, Él vino para salvar a Su pueblo de sus pecados, Él
vino para dar a conocer a Dios, Él es la revelación misma de
Dios, es la imagen misma de Su substancia. Toda persona que
nosotros podemos considerar como un hermano en Cristo tiene que
ser una persona que está predicando que Cristo es el eterno Hijo
de Dios que vino a este mundo en forma humana, que en el cumplimiento
de la ley nació de mujer. Él es cien por ciento Dios. Él es cien por ciento hombre.
Él no simplemente simuló morir en la cruz. Él murió verdaderamente
en la cruz. Él cargó nuestros pecados en
su cuerpo sobre el madero. La doctrina de Cristo tiene que
ver con las dos naturalezas divina y humana en una sola persona.
La doctrina de Cristo tiene que ver con su oficio de mediador,
fiador, profeta, sacerdote y rey. No hay lugar para pensar que
nosotros podemos añadir algo a lo que el Señor Jesucristo
hizo. Aquellos que pretenden o la salvación es por gracia
o la salvación es por obras. Y aquellos que están intentando
introducir cosas en la iglesia que la gente tiene que hacer,
como decirle que ahora se tiene que circuncidar. Es una negación
total del Evangelio. Cristo cumplió la ley. El fin
de la ley es Cristo para todo aquel que cree. Y no hay más
necesidad de intentar cumplir la ley ceremonial porque Cristo
cumplió toda la ley ceremonial en favor de su pueblo. Él es nuestro mediador. Él es nuestro fiador. Él es nuestro
profeta. Toda verdad procede de Dios.
Él es el que reveló lo que los profetas del Antiguo Testamento
revelaron. El profeta no es precisamente
como mucha gente tiene en la cabeza. La gente piensa que un
profeta necesariamente siempre está diciendo el futuro. Y sí,
en muchos casos ellos dijeron el futuro. Pero lo que ellos
decían del futuro era la palabra que Dios les revelaba. Así que
primariamente un profeta es aquel que está proclamando la palabra
de Dios. Y el Señor Jesucristo es el origen
de toda profecía. Él es nuestro sacerdote y poder
recordar, hermanos, Él se compadece de nosotros porque Él es un sumo
sacerdote que fue de nuestra naturaleza humana, que fue tentado
en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Y él es experto
en sufrimiento, dice la Biblia, varón de dolores y experimentado
en quebranto. Y por esa razón podemos acercarnos.
Él es a la vez el sacerdote, él es el cordero, él es el altar.
Y Él no tiene necesidad de estar ofreciendo continuamente más
sacrificios. Se ha ofrecido el sacrificio
perfecto con el cual todos nuestros pecados han sido quitados. Aquellos
sacrificios del Antiguo Testamento no quitaban un solo pecado, pero
la sangre de Jesucristo, Su Hijo, dice la Biblia, nos limpia de
todo pecado. No sólo de nuestros pecados pasados,
no sólo de los presentes y los futuros. Cuando Cristo murió,
todos nuestros pecados eran futuros. Pero la sangre de Jesucristo,
Su Hijo, nos limpia de todo pecado. Alguien puede venir con una Biblia
y hablarnos muchas cosas correctas acerca de Cristo. Pero si viene
y de pronto dice que hay necesidad de seguir cada día que nos reunimos
ofreciendo un sacrificio, sencillamente no podemos apoyar su ministerio,
ni le podemos decir que Dios bendiga lo que estás haciendo
y lo que estás diciendo. Ese no es nuestro hermano en
Cristo. No hay necesidad de más sacrificio. Él con un solo sacrificio
consumó la obra de salvación de su pueblo. Y es que hay personas
hoy día que hablan muy bien, Hay personas que pareciera que
están tan cerca del Evangelio, pero no existe tan cerca. O estás
o no estás. O sea, si tú hablas correctamente
de la obra de Cristo, pero terminas diciéndome que cada vez hay que
sacrificar a Cristo en cada reunión de la iglesia, pues estás perdido. Estás en las tinieblas. No te
ha resplandecido la luz del Evangelio. No estás de acuerdo a la doctrina
del Señor Jesucristo. Si tú pretendes que todavía tenemos
que tener un culto donde aún hay un sacerdote, pues no tienes
la doctrina de Cristo, por mucho que uses la Biblia, por mucho
que cites a los padres de la iglesia, y por mucho que en muchas
cosas esté correcto lo que dices, lo lamento, pero estás perdido.
No te ha alumbrado la luz de Cristo. Aquel que le ha alumbrado
la luz de Cristo ya no tiene más sacerdote que al Señor Jesucristo.
Aquel que le ha alumbrado la luz de Cristo ya no tiene que
venir esperando que hay un sacrificio en cada reunión. Y es que esas
cosas son de que a mucha gente le gusta, porque es la pues es
suntuoso, y al corazón del hombre le gusta ese tipo de cosas. Pero
el Evangelio es la verdad de que la ley está cumplida, de
que nuestro sacrificio, nuestra Pascua ha sido ofrecida, de que
Él ofreció un solo sacrificio y Él no tiene necesidad de volver
a ofrecer sacrificio vez tras vez. Y Él es nuestro sacerdote
y uno que se compadece en todo de nosotros. La doctrina de Cristo
tiene que ver con su obra redentora, su obediencia, sufrimiento, muerte,
resurrección y ascensión. Negar la resurrección de Jesucristo
es negar la doctrina de Cristo. Puedes hablar bien del sacrificio,
pero si niegas que Cristo resucitó, pues estás negando absolutamente
el Evangelio. No eres nuestro hermano en Cristo.
No podemos apoyar tu predicación. No te podemos abrir la casa para
que tengas donde hospedarte mientras estás predicando Y si alguien
habla muy bonito en alguna red social y pide apoyo financiero
para lo que hace, pues no podemos apoyar financieramente ese tipo
de cosas, porque la Biblia dice claramente Ahorita que terminamos
de ver, la base es la doctrina de Cristo. ¿Cuál debe ser nuestra
actitud hacia aquellas personas que predican y predican un evangelio
diferente? Y no es que haya otro evangelio,
es que hay quien pervierte el evangelio. Cualquiera que no
se ciña a lo que la Escritura, a lo que Dios ha revelado. Dios
ha revelado quién es el Señor Jesucristo. es su eterno hijo,
es que tomó forma humana, que él no es criatura, él es eternamente
engendrado del Padre. Y no podemos explicar todas estas
cosas porque no podemos con nuestras pobres cabecitas finitas intentar
explicar a un Dios infinito, pero las creemos por la fe porque
Dios lo ha revelado así. Decíamos el miércoles, la palabra
extraviar es ir más allá. Hermanos, que Dios nos guarde
del atrevimiento de querer ir más allá. La gente, nacemos arrogantes,
por la gracia de Dios nos ha humillado y nuestro clamor sea
que Dios siga haciendo por el Espíritu Santo la obra de enseñarnos
lo que dijo Jesús. Aprende de mí que soy manso y
humilde de corazón y hallaréis descanso y paz para vuestra alma.
Que Dios nos guarde siempre viendo a Cristo para mantenernos humildes.
No somos brillantes. Somos necesitados de la luz del
Evangelio. Somos necesitados de la guía
del Espíritu Santo y no pretendamos ir más allá de lo que la Escritura
dice con claridad. En ese tiempo, como vamos a ver
cuando estudiamos la siguiente epístola, abundaron las gentes
arrogantes, que la razón de su arrogancia es que en realidad
nunca habían conocido la gracia de Dios. La razón de su arrogancia
es que aprendieron cosas, les pareció en su fascinación aprender
cosas e intelectualmente podían repetir cosas. Pero el hecho
de desviarse de la verdad es que en realidad nunca les resplandeció
la luz del Evangelio. La doctrina de Cristo tiene que
ver con su segunda venida para juzgar y para reinar. Hermanos,
la segunda venida es ahí donde está nuestra esperanza. Estaba
escuchando una persona que, pues en estos últimos tiempos de pronto
hay demasiadas películas y la gente llama, y la gente usa una
palabra que o hay anuncios o se nos están mostrando cosas y la
gente suele ponerle un adjetivo calificativo a esas cosas que
nos muestran. Se nos está hablando de que la riqueza es mala porque
la riqueza, el consumismo, está afectando el planeta y se nos
está llamando a algo catastrófico. Y hay personas que cuando se
habla de todas esas predicciones dicen apocalípticas. Y la verdad
es que no son apocalípticas. Y están todas equivocadas. Si
fueran apocalípticas, no serían sin esperanza. Si usted lee el
Apocalipsis, está lleno de esperanza porque Cristo viene. Después
de todo lo que dice Apocalipsis, la esperanza es Cristo viene.
Y nada que nos presente, sea película, sean documentales,
y que nos presente catástrofe, y Cristo no viene y deja sin
esperanza, eso no es apocalíptico. Eso es catastrófico, pero no
apocalíptico. El apocalipsis llena de esperanza. Cristo viene, he aquí, que vengo
pronto. Y mi galardón conmigo, dice el
Señor Jesucristo. y Él viene otra vez, y ahí está
nuestra esperanza. El poder, la doctrina de Cristo
tiene que ver con el hecho de que Cristo es el Rey de reyes,
el Señor de los señores, que está sentado en su trono. Y en
medio de toda esta batalla que está surgiendo alrededor nuestro,
hermanos, evidente y eminentemente hay una batalla Muchas personas
la están llamando una batalla cultural. Otras personas la están
llamando, y me llama la atención que muchas personas que están
haciendo investigación periodística hablan de una batalla espiritual,
y en verdad es una batalla espiritual. Pero esta batalla espiritual
está ganada. Cristo ha triunfado. Cada domingo
nos reunimos porque Cristo está sentado en su trono. Y sencillamente
el enemigo, el príncipe de este siglo, lo que está haciendo es
dar las últimas. Y él ha sido derrotado. El Señor Jesucristo lo venció
en la cruz, le hirió en la cabeza. Y hermanos, esperanza. La doctrina de Cristo es una
doctrina que llena de esperanza. La doctrina de Cristo es Cristo
mismo. Es la vida eterna, es Cristo mismo. Dice, esa es la
vida eterna que te conoce en a ti el único Dios verdadero
y a Jesucristo a quien has enviado. en primera de Juan 5, 11 al 13
dice, y este es el testimonio que Dios nos ha dado vida eterna
y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la
vida, el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas
cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo
de Dios para que sepáis que tenéis vida eterna y para que creáis
en el nombre del Hijo de Dios. Hermanos, si alguien viene y
trae otra doctrina, ¿qué tenemos que hacer? ¿Podemos tener comunión
con Él? La base es esta doctrina, la
doctrina de Cristo. Cualquiera que vamos a llamarle
hermano es porque tiene esta doctrina. Y quisiera enfatizar
Cuando usted lee 1ª de Juan, 2ª de Juan, 3ª de Juan, el Evangelio
de Juan, el Apocalipsis, él presenta constantemente la doctrina a
Cristo. En el Apocalipsis lo presenta
como aquel que tiene ojos como llama de fuego. Aquel que abre
y ninguno puede cerrar. Como aquel que dice, yo sé todo
lo que haces, yo conozco tus obras. Aquel que está caminando
en medio de su iglesia. Esa es la doctrina del Señor
Jesucristo. Es su misma persona. Y la doctrina
del Señor Jesucristo, si usted recuerda lo que hemos estado
estudiando, es más que simplemente tener conceptos en nuestra cabeza.
es la vida que se ha manifestado, es estar injertado en la vid
verdadera, es estar llevando fruto, y el fruto es pues el
carácter de Dios, es el fruto del Espíritu, es la capacidad
que produce el Espíritu Santo de que podamos vivir para aquello
que Él, que hemos sido creados en Cristo Jesús, dice, porque
somos hechuras suyas, creados en Cristo Jesús para buenas obras
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
La doctrina de Cristo no es simplemente poder pararnos y poder recitar
cosas o poder hablar una confesión de fe y decir todos los puntos
de la confesión de fe. Eso puede ser muy bueno y es
bueno, es necesario, pero la doctrina de Cristo es vida, la
vida misma del Señor Jesucristo. Ahora, el versículo después nos
dice qué es Esa es la base, esa doctrina de Cristo. Y si no trae
esa doctrina de Cristo, ¿qué es lo que tenemos que hacer?
No lo recibáis en casa. No podemos abrirle la puerta.
Y no podemos, no es simplemente porque llegó al pueblo, o a la
ciudad, o a la colonia, y como trae su Biblia, y además está
igualita a la que yo tengo. No importa si subrayó los mismos
versículos que yo subrayé, si cuando él se pone a predicar,
él habla de que es Cristo y algo más, si cuando él se pone a predicar
empieza a predicar que cristo hizo posible la salvación pero
ahora tú tienes la decisión o si él se pone a predicar y niega
la resurrección del señor jesucristo Esa persona no puede ser recibida
en nuestra casa, en nuestra iglesia. No puede ocupar este lugar para
predicar. No podemos nosotros financiar
lo que él hace. No podemos despedirlo y decir,
¿sabes qué? Que Dios te bendiga, porque estamos
deseando que prospere la mentira, dice la Biblia, porque el que
le dice bienvenido participa en sus malas obras. El que le
dice bienvenido participa en sus malas obras. Y eso, hermanos,
ser muy cuidadosos. Ser muy cuidadosos, la Biblia
dice, examinadlo todo, retened lo bueno y desechad lo malo.
poder constantemente estar prestando atención al Evangelio, poder
estar constantemente clamando al Señor que su obra de gracias
esté realizando en nuestra vida, el anhelo de glorificar a Dios,
el anhelo de conocerle a través de la lectura de la palabra,
a través de la predicación, el anhelo de la comunión con los
hermanos y poder, por la gracia de Dios, No necesitamos conocer el error,
hermanos, necesitamos conocer la verdad. Alguien dijo cuando,
cuando a las personas que trabajan en los bancos ¿Cómo les enseñan
a detectar el billete falso? Ellos no se ponen a estudiar
la cantidad de billetes falsos que hay. Lo que hay que aprender
y conocer bien es el billete verdadero. Porque entonces vas
a conocer cuando hay un billete falso. Hermanos, conocer a Cristo. Al final es, esta es la vida
eterna que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo
a quien has enviado. Y cuando nosotros hemos experimentado
eso, el que oye la voz del Señor, el que conoce al Señor, pues
no se va a extraviar de la verdad. Como oveja va a ser torpe muchas
veces, pero el buen pastor lo va a hacer retornar. Pero aquel
que en su arrogancia va más allá es porque sencillamente nunca
resplandeció la luz de Cristo en su vida. Es porque nunca estuvo
en la verdad, no tuvo el nuevo nacimiento y es el que ha experimentado
la regeneración dice la biblia ha experimentado que Dios es
bueno y anhela la palabra de Dios dice desead como niños recién
nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella
crezcáis para salvación y me gusta mucho pensar en este en
este versículo hay lugares donde hay premios para que la gente
lea la Biblia y se le pregunta cuánto leyó y se hace concursos. No es la idea de la escritura.
A los niños para que tomen leche recién nacidos no hay que llevar
un récord de cuántos litros toman ni que ofrecerle un premio para
que tome leche. El niño a la hora que siente
hambre cada tres horas llora. y no lo calles con nada si no
es con leche, porque desea la leche. Yo no he visto alguna
madre que tenga la necesidad de poner un pizarrón en los nombres
de los niños y que tenga que ofrecer estrellitas y premios
para que los niños deseen la leche. Exactamente es la figura. Hermanos, cuando Cristo nos ha
resplandecido vamos a poder decir con el profeta, aunque la higuera
no florezca, Aunque en las vides no haya fruto, aunque las vacas
sean quitadas, los corrales y las ovejas de la majada, con todo
yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación.
Y el Dios de nuestra salvación es el Señor Jesucristo. Es Jehová
nuestro Salvador. Él es el gozo. dice el salmo
me enseñaste la senda de la vida en tu presencia y plenitud de
gozo delicias a tu diestra para siempre hermanos aquellos que
dios nos ha enseñado la doctrina de cristo sabemos que podemos
entrar confiadamente a esa presencia porque cristo es el camino él
es la verdad él es la vida nadie viene al padre si no es por el
señor jesucristo hermanos que no perdamos el punto el gozo
está en el señor jesucristo El gozo no está en que las circunstancias
se compongan. Hemos pasado dos años difíciles
y probablemente este sea más difícil. Pero no importa lo que
pase, el Señor es Señor de la historia. Cristo ha resucitado. Esa es parte vital del Evangelio.
Primeramente les he enseñado lo que así mismo recibí, que
Cristo murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras. y
que fue sepultado y que resucitó al tercer día conforme a las
escrituras. Y hermanos, el mundo pinta mal.
Esa es la realidad. Pero ahorita se está hablando
de crisis y de tantas cosas. Pero Cristo está aún en el trono
y Él quita, Él pone reyes. Nuestra esperanza está en Él.
Y poder recordar, hermano, el gozo está en la salvación que
Él nos da en el Señor Jesucristo. No vivamos viendo lo que está
sucediendo alrededor, sino viendo al Señor Jesucristo, puesto los
ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, porque eso nos va a
hacer tener gozo cumplido, porque eso nos va a hacer saber a quién
le vamos a decir bienvenido. ¿A quién vamos a apoyar y vamos
a recibir en casa? ¿Y a quién no le vamos a decir
bienvenido ni lo vamos a recibir en casa? Y no nos confundamos,
no es que si al vecino que cree en una herejía le explotó la
casa, entonces pues ni modo, que duerma en la calle. No ese
es el contexto. El contexto es en cuestión de
respaldar qué clase de predicación estamos respaldando. El poder
tener nuestro corazón afianzado y firme en la verdad del Señor
Jesucristo y con esperanza. Si tenemos la doctrina de Cristo,
nuestra vida debe estar llena de esperanza aunque este mundo
se caiga a pedazos. Porque el Señor Jesucristo es
el Señor de la historia. Vamos a orar.

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Joshua

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