Bootstrap
JC

El amor del Padre

1 John 3:1
Joel Coyoc September, 5 2021 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc September, 5 2021
Estudio de las Cartas de Juan

El sermón de Joel Coyoc titulado "El amor del Padre", basado en 1 Juan 3:1, aborda la doctrina del amor divino y la adopción de los creyentes como hijos de Dios. Coyoc argumenta que el amor del Padre se manifiesta en tres aspectos fundamentales: la invitación a contemplar este amor, el propósito que tiene al hacernos Su familia, y los efectos transformadores que produce en nuestras vidas. Utiliza referencias bíblicas, como Juan 1:11-13 y Romanos 5:8, para enfatizar que este amor es incondicional y eterno, resaltando la gravedad de ser llamados hijos de Dios, lo que implica no solo un estatus, sino también una transformación moral y espiritual en la vida del creyente. La significancia práctica de este mensaje reside en la motivación que ofrece para vivir en pureza y amor hacia los demás, reconociendo que la fe auténtica produce una vida que refleja la naturaleza de Dios.

Key Quotes

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.”

“El amor del Padre tiene un propósito, y ese propósito es que seamos llamados hijos de Dios.”

“Si hemos experimentado el amor de Dios, pues es normal que nos parezcamos extraños, porque nos parecemos a alguien que ellos no conocen.”

“Es un privilegio ser hijo de Dios. Es una gran bendición que no merecemos.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
del tiempo, y gracias a Dios
por cada persona que Dios ha traído esta tarde. Sean todos
bienvenidos. Vamos a abrir nuestras Biblias
en la primera carta del apóstol Juan, primera de Juan, en su
capítulo tres. Dice la Palabra de Dios, mirad
cual amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos
de Dios. Por esto el mundo no nos conoce
porque no le conoció a Él. Amados, ahora somos hijos de
Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser. Pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él porque
le veremos tal como Él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza
en Él se purifica a sí mismo, así como Él es puro. Todo aquel
que comete pecado, imprinque también la ley, pues el pecado
es infracción de la ley. Y sabéis que Él apareció para
quitar nuestros pecados, y no hay pecado en Él. Todo aquel
que permanece en Él no peca. Todo aquel que peca no le ha
visto ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe. El que hace justicia es justo
como Él es justo. El que practica el pecado es
del diablo. porque el diablo peca desde el
principio. Para esto apareció el Hijo de Dios para deshacer
las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios
no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece
en él y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se
manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo. Todo
aquel que no hace justicia y que no ama a su hermano no es de
Dios. Porque este es el mensaje que
habéis oído desde el principio, que nos amemos unos a otros. No como Caín que era del maligno
y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas y
las de su hermano justas. Hermanos míos, no os extrañéis
si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado
de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama
a su hermano permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su
hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida tiene vida
eterna permanente en él. En esto hemos conocido el amor
en que él puso su vida por nosotros. También nosotros debemos poner
nuestras vidas por los hermanos. pero el que tiene bienes de este
mundo, y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él
su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos,
no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Y
en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros
corazones delante de él. Pues si nuestro corazón nos reprende,
mayor que nuestro corazón es Dios, y Él sabe todas las cosas. Amados, si nuestro corazón no
nos reprende, confianza tenemos en Dios y cualquiera cosa que
pidamos la recibiremos de él porque guardamos sus mandamientos
y hacemos las cosas que son agradables delante de él y este es su mandamiento
que creamos en el nombre de su hijo Jesucristo y nos amemos
unos a otros como nos lo ha mandado y el que guarda sus mandamientos
permanece en Dios y Dios en él y en eso sabemos que él permanece
en nosotros por el espíritu que nos ha dado El versículo uno
dice, mirad cuál amor nos ha dado el Padre para que seamos
llamados hijos de Dios. Por eso el mundo no nos conoce
porque no le conoció a Él. Quisiera leerlo en otras dos
traducciones de la escritura. Dice una, mirad cuán gran amor
nos ha otorgado el Padre para que seamos llamados hijos de
Dios. Y eso somos. Por eso el mundo no nos conoce
porque no le conoció a Él. otra traducción dice fíjense
qué gran amor nos ha dado el padre que se nos llame hijos
de dios y lo somos el mundo no nos conoce precisamente porque
no lo conoció a él y nuestro tema esta tarde es el amor del
padre el amor del padre algo que le ha gustado mucho en los
últimos años a la cultura es hablar mucho acerca del amor
de Dios. Se suele poner en algunos autos
algunas calcomanías que dicen, sonríe, Cristo te ama. Y hay
algo que en verdad es cierto y es Dios es amor. La Biblia dice Dios es amor.
El que no ama no ha conocido a Dios porque Dios es amor. El
amor es de Dios y fuera de la comunión con Dios la gente puede
hacer cosas. y actuar de maneras que se imagina
que es el amor, pero la verdad es que quien no ha nacido de
Dios, quien no conoce a Dios, a quien Dios no se le ha revelado
en Cristo Jesús, no sabe lo que es el amor, porque no conoce
a Dios. Nuestro versículo nos enseña
cosas importantes acerca del amor de Dios. Cuando hablamos
de la gloria de Dios, la gloria de Dios es su carácter manifestándose,
esa es la gloria de Dios. Cuando hablamos de su poder,
su eterno poder y deidad que se hace claramente visible desde
la creación del mundo, siendo entendida por medio de las cosas
hechas, estamos hablando de su carácter, su eterno poder y deidad.
Cuando hablamos del amor de Dios, esa es la gloria de Dios también.
Cuando hablamos de que Dios es santo, santo, santo, esa es la
gloria de Dios cuando hablamos de su justicia. Y hoy vamos a
hablar acerca del amor de Dios. Y hay tres cosas que el pasaje
nos enseña acerca del amor de Dios. Porque una de las cosas
que hemos de guardarnos es no tener conceptos de nuestra imaginación. Quiero recordar siempre que esta
epístola que estamos estudiando, esta carta, concluye con un versículo
que dice, Hijitos guardados de los ídolos, porque es bien importante
que clamemos a Dios que Él nos revele su persona, que Él nos
revele su amor, que Él se nos revele en el Señor Jesucristo
y le podamos conocer a Él, que podamos conocer y adorar al verdadero
Dios y no a un Dios que nosotros nos imaginamos, porque eso es
un ídolo. adorar algo que hay gente que
dice por ejemplo refiriéndose a dios y dicen diosito no es
el dios de la biblia el dios verdadero no es diosito El Dios
de la Biblia, el verdadero Dios, es un Dios grande y temible.
Un Dios que dice, grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios todopoderoso,
justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. Ese es el
Dios de la Biblia. El Dios de la Biblia no es, no
es Diosito. Y muchas otras cosas que la gente,
y la gente suele hablar y pensar que el hecho de que Dios es amor
es que, pues que Dios lo tolera todo. Y eso no tiene nada que
ver con lo que la Biblia presenta en el hecho de que Dios es amor. Y el amor del Padre, por lo menos
en este versículo, nos enseña tres cosas. El amor del Padre
nos llama a mirarlo, o sea, a mirar ese amor. Hay un llamado del
amor del Padre y es admirarnos del amor que el Padre ha tenido
para sus hijos, tiene y tendrá para sus hijos. La otra cosa
que nos muestra nuestro pasaje es que el amor del Padre tiene
un propósito. El amor del Padre tiene un propósito
y ese propósito es que seamos llamados hijos de Dios. y la
tercera cosa que nos muestra el pasaje es el amor del padre
tiene un efecto en sus hijitos y vamos a a mirar primero el
amor del padre es un amor que somos llamados a mirarlo no olvidemos que hay un versículo
aquí en este en esta carta que dice dios es amor dice el que
no ama no ha conocido a dios porque dios es amor Dice la Biblia,
Dios, habiendo hablado en otro tiempo a los padres por los profetas,
en esos tiempos ha hablado por el Hijo, quien es la imagen misma
de su substancia. Y eso quiere decir que entonces
cuando la Biblia dice, puesto los ojos en Jesús, el autor y
consumador de la fe, nos está llamando a poner los ojos en
el amor de Dios, porque Cristo es el mismo amor de Dios que
se hizo carne. Es Dios encarnado. Y si Dios
es amor, Cristo es el amor de Dios. Y se nos llama a admirar
el amor de Dios, a mirar el amor de Dios como se ha revelado en
las Escrituras. Y qué importante que es que podamos
mirar al punto de que el apóstol pablo tenía como oración por
los hermanos de la iglesia en éfeso y oraba para que ellos
pudieran comprender el amor de dios y la biblia habla abundantemente
acerca del amor de dios cuando miramos el principio del
versículo se nos habla de el amor del padre es un gran amor Mirad cuál amor nos ha dado el
Padre, dice nuestra traducción 1960. Y muchas otras traducciones
enfatizan el hecho de mirar y de fijarnos el gran amor que nos
ha otorgado el Padre. Y hay mucha verdad en cuán gran
amor nos ha dado el Padre. Cuán gran amor nos ha dado el
Padre. Efesios capítulo 3 versículo 17 Hablando del apóstol Pablo a
la iglesia en Éfeso, el apóstol Pablo oraba para que esta iglesia,
y debe ser nuestra oración también, que podamos comprender el amor
de Cristo, dice, para que habite Cristo por la fe en nuestros
corazones. Y si usted lee el contexto, Pablo está orando por
esta iglesia, dice, a fin de que arraigados y cimentados en
amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos
cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y
de conocer el amor de Cristo que excede a todo conocimiento,
para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y hay una
traducción de este mismo versículo, de este mismo pasaje que dice,
para que por fe, Cristo habite en sus corazones. Y pido que
arraigados y cimentados en amor, puedan comprender junto con todos
los santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de
Cristo, en fin, que conozcan ese amor que sobrepasa nuestro
conocimiento, para que sean llenos de toda la plenitud de Dios.
Y es el llamado y la oración del apóstol Pablo por aquellos
cristianos que estaban en Éfeso. el mismo deseo de aquellos que
hemos experimentado su amor. Mirad cuán grande amor nos ha
dado el Padre. Es un gran amor que es tan ancho
como toda la eternidad. Dice el Señor a su pueblo escogido,
con amor eterno te he amado, por tanto te prolongué mi misericordia. Con amor eterno, un amor que
es tan largo como toda la eternidad. Desde siempre el Señor ha amado
a su pueblo. Y no ha habido tiempo en la historia
en que no esté presente el amor de Dios para con su pueblo. Dice
que tan ancho sea el amor, que tan ancho, que tan largo, cuando
hablamos de su largura es tan largo como la eternidad. Es tan
ancho que el pueblo escogido de Dios, dice en Apocalipsis,
que vio delante del trono del Cordero una gran multitud que
nadie podía contar, y dice de todo linaje, lengua, pueblo y
nación. Ese es el ancho del amor de Dios,
que Él ha elegido un pueblo para salvar en Cristo, Porque dice
la escritura que Cristo vino a salvar a su pueblo de sus pecados.
Y ese pueblo, esa gran multitud que nadie puede contar, estará
delante del trono del Cordero y serán de todo linaje, lengua,
pueblo y nación. Ahora, ¿qué tan profundo es el
amor de Dios? Es tan profundo que nos rescató
del mismo infierno. Esa es la profundidad. El hombre
habiendo caído en Adán caímos tan profundamente tan terrible
y tan dañina la caída que dañó absolutamente en todo al hombre
lo dejó muerto en delitos y pecados totalmente incapaz de buscar
a Dios por eso la escritura dice no hay quien busque a Dios no
hay quien haga lo bueno y es Dios quien vino a buscar y a
salvar lo que se había perdido porque el hombre muerto en delitos
y pecados pues era incapaz totalmente de buscar a Dios pero Dios con
ese amor que es tan profundo dejó su gloria y se humilló hasta
lo sumo y fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz y
esa es la profundidad del amor de Dios y es tan alto como que
nos ha llevado para sentar juntamente con Cristo en los lugares celestiales
esa es la altura del amor del amor de Cristo ese amor que excede
a todo conocimiento La otra cosa que nos comunica
es el pasaje cuando dice acerca del amor de Dios, dice el amor
que Dios nos ha dado. Y ahí está hablando de un amor
que es unilateral. Normalmente la gente vive en
relaciones de aparente amor porque dan algo esperando algo. Pero cuando pensamos en el Dios
de la Biblia, el Dios de la Biblia es un Dios que es suficiente
en sí mismo, que no necesita nada fuera de sí mismo, que lo
que creó no lo creó porque le faltaba algo, sino lo creó para
mostrar su gloria. Dios es suficiente en sí mismo,
no necesita absolutamente nada de sus criaturas. El hecho de
que Dios salvara al hombre, el hecho de que Dios amara a un
pueblo que había escogido en Cristo desde antes de la fundación
del mundo, no agregaba nada a su carácter. Simplemente lo hizo
para alabanza de la gloria de su gracia. Dice la Biblia, según
nos escogió en Cristo, para que fuésemos santos y sin mancha
delante de él, dice, en amor habiéndonos predestinado para
ser adoptados hijos suyos, dice, por el puro afecto de su voluntad
para la alabanza de la gloria de su gracia. Dios pudo darnos
lo que merecíamos como raza humana y lo único que merecíamos de
él era su condenación, era su ira y eso no afectaba en nada
su carácter. Iba a ejercer toda su ira. Pero Dios quiso mostrar que Él
es rico en misericordia. Él quiso mostrar que es un Dios
rico en gracia. Y escogió un pueblo, no por nada
en el pueblo, no tiene nada que ver, no es un pueblo que es diferente
a los demás, es gente que era tan indigna de su amor. Gente
que lo único que merecía era su ira, su condenación. Y sin
embargo, Él amó a ese pueblo en el Señor Jesucristo para la
alabanza de la gloria de su gracia. Es un amor que Él da y no hay
nada que nosotros le podamos dar a cambio, porque al final
de cuentas dice la Escritura, ¿qué tienes que no hayas recibido? Y la verdad es que todo lo recibimos
de Él, porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas, a Él
sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Por eso el Señor
cuando nos llama a amar como Él nos ha amado. Y el Señor Jesús
dice cuando hagas banquete, dice no invites a los que te pueden
devolver la invitación, sino salte e invita a aquellos que
no tienen nada para devolverte. Porque ese es el amor con que
Dios nos ha amado. No tenemos nada que devolverle. Éramos miserables. Por eso el
Señor tuvo que mostrarnos misericordia, porque la misericordia es para
miserables. Y es necesario reconocer nuestra
miseria y venir con las manos vacías como un mendigo esperando
recibir todo. Y yo no tengo nada que ofrecer
sino simplemente recibir todo lo que Dios en amor ha provisto
para su pueblo en el Señor Jesucristo. dice Juan 3.16 porque de tal
manera amó Dios al mundo y vuelve a hacer un énfasis en el gran
amor de Dios porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado
a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no
se pierda más tenga vida eterna. Romanos 5.6-8 dice porque Cristo
cuando aún éramos débiles a su tiempo murió por los impíos ciertamente
apenas morirá alguno por un justo, con todo pudiera ser que alguno
osara morir por el bueno, mas Dios muestra su amor para con
nosotros en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros. Y por eso la escritura nos llama
en el caso de los que somos esposos y dicen maridos amad a vuestras
mujeres así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo
por ella. Y el llamado es ¿cómo debo amar a mi esposa? la verdad
es que la iglesia no merece ser amada por Cristo pero Cristo
la amó y la verdad es que Cristo no simplemente se cansó por su
iglesia sino Cristo se humilló se hizo obediente hasta la muerte
y muerte de cruz y Cristo dio su vida por la iglesia y esa
es la clase de amor no es si mi esposa me puede devolver el
favor no es si mi esposa me sonríe siempre o recibo lo que yo espero
de mi esposa soy llamado a amar a mi esposa y hermanos Entre
más difícil sea nuestra esposa, mayor posibilidad tenemos de
mostrar el carácter de Cristo. Amar a tu esposa, y entre más
difícil sea tu esposa, más necesidad tienes del Evangelio. El matrimonio
es, alguien ha dicho, si lo que quieres es servir a Dios sin
obstáculo, no hay mejor cosa que estar soltero. El soltero
está esperando a qué hora va a sonar su alarma a las tres
de la mañana para que se levante a hacer sus oraciones y sus meditaciones. Pero en el matrimonio el bebé
puede llorar en cualquier momento de la noche. ¿Y quién se va a
parecer más a Cristo? Que no vino para ser servido,
sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. Hay
gente que piensa y dice cosas como es que ya no te amo. Y si
eres creyente el llamado es arrepiéntete. No hay motivo ni razón por el
cual puedas decir ya no te amo. Eres llamado a amar a tu esposa
como Cristo amó a la iglesia. Y la iglesia tenemos que ser
conscientes. No somos merecedores de ese amor. Merecemos su condenación,
su ira. Pero Él nos ha amado con amor
eterno. El Señor Jesucristo provee todo
lo que su esposa necesita. Y está embelleciéndola. Y la
iglesia muchas veces es ingrata, a veces se porta como sorda.
Pero el Señor persevera por amor de su iglesia. Y va a terminar
su obra en su iglesia y se la va a presentar a sí mismo como
una iglesia gloriosa sin mancha ni arruga ni cosa semejante y
así es como somos llamados y hermanos me quedan grandes los zapatos
pero doy gracias a dios por el evangelio porque en el evangelio
el hecho provisión para mí y porque eso me hace ver a Cristo y no
volverme un engreído porque soy mejor que mis vecinos. La medida
no son mis vecinos, la medida es Cristo y cuando miro a Cristo
tengo que venir corriendo a Él y decirle te necesito. Confesando
mi pecado, confesando mi fracaso, y buscando en él el poder del
Espíritu Santo para poder amar, no como lo hacía mi papá, no
mejor que los vecinos, como Cristo ama a su iglesia. Y el amor de Dios al final es...
es Cristo Jesús. Cristo es la manifestación misma
del carácter del Padre. Mirad cual amor nos ha dado el
Padre, que nos ha dado al Señor Jesucristo. Nos emociona a veces
la historia de pensar la historia cuando Dios llama a Abraham y
le dice que sacrifica a Isaac al único a quien ama. Y nos emociona
a veces pensar que, bueno, qué bonito, pues, el final de la
historia fue que Dios dio un cordero y Isaac no tuvo que ser
sacrificado. Pero hermanos, ese no es el fin
de la historia. Esa historia no terminó allí. Esa historia
terminó en la Cruz del Calvario. Ahí el padre no detuvo el cuchillo,
sino el padre degolló a su hijo. Ahí el padre descargó su ira
sobre su hijo. y su hijo respondió en obediencia
por amor a su padre y manifestando así el amor para su pueblo y
ahí él es la razón por la que no el cordero que se destrabó
de la zarza fue lo que salvó a Isaac fue el cordero de Dios
que quita el pecado del mundo ese cordero que estaba en la
zarza era simplemente una figura una sombra de lo que el verdadero
cordero de Dios iba a hacer por eso la biblia nos llama consistentemente
aquí mirad cuál amor nos ha dado el padre y por eso hebreos dice
puesto los ojos en jesús el autor y consumador de la fe porque
jesús es el amor de dios y el llamado es maravillate de mi
amor sorpréndete de mi amor clamemos al señor que nos haga no acostumbrarnos
no tomar a la ligera su amor que el señor nos haga entender
qué es lo que dice la escritura cuando dice con amor eterno te
he amado por tanto te prolongué mi misericordia que el señor
nos saque de esa cultura que está llena de sí misma una cultura
donde de pronto las personas caminan por este mundo pensando
que todos le deben algo la verdad es que una sola cosa se nos debe
y esa única cosa es condenación Y si hoy las cosas son difíciles,
damos gracias a Dios porque debieran ser peores, pero por gracia de
Dios, aunque son difíciles, estamos camino a la gloria, con esperanza,
porque por el gran amor con que Él nos ha amado. y que nos maravillemos
con aquellas personas que el señor ha maravillado y han escrito
himnos como grande, sublime, inmensurable amor es el que cristo
mostró por mí oh maravilla de su amor y poder mirar a cristo
para mirar quienes somos y poder decir siendo rebelde y pecador
yo de su muerte causa fui grande, sublime, inmensurable amor un
amor que no se puede medir un amor del cual No tiene nada que
ver que él me ame porque vio algo amable en mí. Lo único que
vio en mí fue hinchazón y podrida llaga. Nada digno de amar. Pero
me amó por el puro afecto de su voluntad, para la alabanza
de la gloria de su gracia. Ahora, ¿cuál es el propósito
del amor del Padre? Y dice la Escritura ahí, para
que seamos llamados hijos de Dios. Mirad cuál amor nos ha
dado el Padre para que seamos llamados hijos de Dios. Ese gran
amor con que el Señor nos amó nos ha hecho venir a ser de su
familia, nos ha adoptado en el Señor Jesucristo. Toda la raza
humana es creación de Dios, pero no toda la raza humana son hijos
de Dios. La Escritura dice en Juan capítulo
1 versículo 11 al 3 dice a lo suyo vino y los suyos no le recibieron
más a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre
les dio potestad de ser hechos hijos de dios los cuales no son
engendrados de sangre ni de voluntad de carne ni de voluntad de varón
sino de dios es por la voluntad de dios el que hace todas las
cosas según el afecto de su voluntad que nos mostró quién es Cristo
y nos dio fe para creer en el Señor Jesucristo nos dio vida
por la palabra y habiéndonos dado vida nos dio fe en el Señor
Jesucristo y creímos en el Señor Jesucristo ahí está hablando
de Cristo dice a lo suyo vino y los suyos no le recibieron
más a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre
les dio el derecho la potestad de ser hechos hijos de Dios Ese
es el propósito del amor de Dios, llevarnos a ser hijos de Dios. No hay manera de ser de la familia
de Dios si no es por la fe en el Señor Jesucristo, sino es
porque hemos sido objetos del amor del Señor. Y eso nos llama
a seguir maravillados de ese amor. Ahora dice, para que seamos
llamados hijos de Dios. ¿Y quién nos llama hijos de Dios?
¡Qué maravilloso es poder mirar en la Escritura quién nos llama
hijos de Dios por causa de ese gran amor! Segunda de Corintios
6, 18. Me gustaría que lo pueda encontrar
para que Dice, y seré a vosotros por padre,
y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. No le emociona eso. Para que
seamos llamados hijos de Dios. ¿Y quién nos llama hijos de Dios?
El Dios Todopoderoso llama hijos de Dios a aquellos que Él ha
amado por el puro afecto de su voluntad. Aquellos que Él ha
amado en Cristo. Aquellos que aún que eran aborrecedores
de Él. Aquellos que aún que eran enemigos
de Él. Él les amó y les atrajo hacia sí con lazos de amor. Él los salvó cuando estaban totalmente
enemistados. Me encanta pensar en el apóstol
Pablo totalmente enemistado con el Señor. Se levantó y iba para
perseguir a la iglesia. Y el Señor, que le amó con amor
eterno, lo tiró del caballo y lo salvó. Lo salvó. Y el Señor le dice, eres mi hijo. Y el Señor lleva a escribir al
apóstol Pablo este pasaje. Y seré para vosotros por padre,
y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Dios Todopoderoso. ¿Quién
más nos llama hijos? Mirad cuál amor nos ha dado el
Padre para que seáis llamados hijos de Dios. Dice la Biblia
en Hebreos capítulo 2 versículo 11 Dice, porque el que santifica
y los que son santificados de uno son todos, por lo cual no
se avergüenza de llamarlos hermanos. El hijo de Dios que tomó forma
humana no se avergüenza de llamarnos hermanos. Y si nos llama hermanos,
nos está llamando hijos de su padre, hijos de Dios. Él es nuestro
hermano mayor que no se avergüenza. Hermanos, qué importante es ver
a Dios, ver a Cristo, ver al amor de Dios en Cristo, ver a
ese hermano mayor. Contaba una persona que cuando
ella era una niña, un día se sintió ofendida por uno de sus
hermanos. Y pues ella, su hermano le dijo
que ella era una tonta. Y pues ella se indignó de que
le digan tonta y se acercó y empezó a pelear con su hermano. Y primero
le empezó a golpear y el hermano se reía. hasta que de pronto
ella le dio un golpe en la nariz que le dolió y se enojó. Entonces
el hermano se encendió y le dio, la tiró y la estaba golpeando. Y tenía un hermano mayor que
estaba escuchando y se subió a ver qué pasaba. Y en ese momento
que él se subió, pues agarró a su hermanito y lo quitó y le
llamó la atención. Y qué hermosa figura. Ella estaba
ofendida porque le dijeron que era tonta, y quiso mostrar que
no era tonta, quiso mostrar que era fuerte. Y es una figura de
nuestra lucha con la carne, con el pecado. Lo que hemos de hacer
es clamar al hermano mayor, no tratando de mostrar que no somos
débiles, no tratando de mostrar que no somos tontos, porque somos
tontos. Pero tenemos un hermano mayor
que no se avergüenza de llamarse hermano. y es reconocer ante
nuestra debilidad y venir buscando el oportuno socorro, acercándonos
por Cristo al trono de la gracia, a ese hermano mayor que somos
llamados hijos de Dios. Mirad cuál amor nos ha dado el
Padre que seamos llamados hijos de Dios y el Hijo nos llama hermanos
y con eso está diciendo que somos hijos de su Padre. Romanos capítulo 8 versículo
16 Dice, ¿Quién más nos llama hijos
de Dios? Dice, el Espíritu mismo da testimonio
a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. ¿Quién más nos
llama hijos de Dios? El Espíritu Santo. El Espíritu
Santo. Y recuerdo alguna vez una persona
me dijo un versículo, y la verdad que ese versículo lo vamos a
estudiar después y es verdad, pero esa persona pretendía confirmar
el hecho de que uno es hijo de Dios. Hermanos, nadie de nosotros
está autorizado para dar testimonio a una persona de que ya es hijo
de Dios. Eso lo hace Dios, eso lo hace el Hijo, eso lo hace
el Espíritu Santo. El Espíritu da testimonio a nuestro
espíritu de que somos hijos de Dios. Y qué bendición por causa
del gran amor con que nos ha amado el Padre. Dios pudo haber
tenido compasión, Dios pudo haber tenido misericordia y pudo habernos
librado del infierno, pero no tenía obligación de hacernos
hijos. Pero qué maravilloso es poder mirar que no sólo tuvo
compasión, no sólo nos rescató del infierno, sino nos hizo de
su familia. Nos hizo nacer de nuevo por la
palabra de verdad. Nos ha dado un nuevo corazón,
un nuevo espíritu. Habiendo pecado en Adán, habiendo
caído en Adán, dice la Biblia, por cuanto todos pecaron, están
destituidos de la gloria de Dios. está obrando en nosotros para
llevarnos otra vez a poder mostrar la gloria de Dios. No simplemente
Cristo recuperó lo que Adán perdió. Adán podía pecar o no pecar.
Habiendo caído en Adán, sólo podemos pecar. Pero habiendo
nacido en el Señor Jesucristo por la palabra de verdad, la
esperanza es llegar a no poder pecar. O sea, más, mucho más
de lo que Adán perdió. Y eso es maravilloso, eso es
por causa del gran amor con que el Padre nos ha amado, nos llevó
a ser de su familia, a ser hijos e hijas del Señor. Ahora, ¿cuál
es el efecto del amor del Padre? Hay un efecto, dice la última
parte del versículo, dice, Por esto el mundo no nos conoce,
porque no le conoció a Él. Por esto el mundo no nos conoce,
porque no le conoció a Él. Y el efecto del gran amor del
Padre es, somos extraños para el mundo. Somos extraños para
el mundo. si somos hijos de Dios es interesante
que cuando uno mira a los hijos de alguien que uno conoce y uno
mira de pronto ya sea rasgos físicos o expresiones de carácter
y uno piensa y dice eso lo hace como lo hace su papá y es normal
si es su hijo pues está allí rasgos que se heredan del carácter
y dice por esto el mundo no nos conoce porque no le conoció a
él si llega una persona que nunca he visto en mi vida y no conozco
a su familia pues yo no puedo decir pues mira hace cosas como
su papá o tiene los ojos y el cabello como su papá porque yo
no conocía a su papá ni lo conozco a él y la razón por la cual el
mundo nos trata como extraños es porque no conoce a Dios Y
esto habla de que el efecto del amor de Dios es que Dios nos
ha dado de su naturaleza, nos ha dado de su espíritu, nos ha
hecho sus hijos, somos de su familia. Entonces, somos imágenes
en restauración de Dios. Se está restaurando la imagen
de Dios en nosotros. Más adelante dice, amados, ahora
somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos
de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes
a Él. ¿Por qué? Porque le veremos tal
como Él es. Y esto nos llama fuertemente
a un peligro que muchas veces gente se empeñan y es el peligro
de un cristiano que trabaja tan duro para mostrarle al mundo
lo mucho que podemos parecer al mundo. No podemos sorprendernos
ni ofendernos al descubrir que el mundo no nos conoce. No tenemos
por qué hacer un esfuerzo de mostrar cuánto podemos llegar
a parecernos a ellos. Sencillamente si estamos en Cristo
la vida de Cristo fluye en nosotros. El que hace justicia es justo,
así como Él es justo. Si Dios nos ha amado con este
amor, pues amamos a nuestros hermanos, porque Él nos ha amado. Andamos en luz como Él está en
luz, porque tenemos comunión con Él. La vida de Cristo está
fluyendo. Hermanos, clamemos al Señor que
nos impacte con su amor. Clamemos al Señor que podamos
experimentar el efecto del amor de Dios. No es que simplemente
nos ponemos religiosos y nos proponemos a vivir de una manera
porque lo único que vamos a lograr es vivir vidas farisaicas, vidas
legalistas, vidas religiosas y vacías. No es algo que nosotros
podemos producir. Es lo que dice el Señor cuando
dice, de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es,
las cosas viejas pasaron y aquí todas son hechas nuevas. Es lo
que dice el Señor cuando dice, yo voy a quitarle su corazón
de piedra y les voy a poner un corazón de carne y voy a escribirle
mis leyes en sus corazones. Es la vida de Cristo, es estar
injertado en la vid verdadera y la vida de Cristo fluyendo
y recibiendo todo, todo, absolutamente todo del Señor Jesucristo. Él
es nuestra sabiduría, no es mi sabiduría. Mi sabiduría no sirve
para mucho. Cristo es mi sabiduría, no es
mi justicia. yo no quiero ser hallado teniendo
mi propia justicia sino quiero ser hallado vestido con la justicia
de cristo estar con mi propia justicia es como tratar de ponerse
hojas de higuera y eso no es no es suficiente el cordero proveyó
una ropa suficiente para los suyos la justicia del señor jesucristo
él es nuestro abogado no tenemos que salir diciendo que no hemos
pecado que no tenemos pecado Lo que tenemos que hacer es venir
creyendo en Cristo se ha provisto un abogado. Si confieso mis pecados,
Él es fiel y justo para perdonar mis pecados y limpiarme de toda
maldad. Y hermano, todo eso es posible
cuando estamos maravillados del gran amor con que el Señor nos
ha amado. Hay tantos himnos que si usted
puede aprender, aprenda los himnos que hablan del amor de Dios.
de hecho hay un coro que se canta que es este versículo que dice
mirad cual amor nos ha dado el padre que seamos llamados hijos
de dios cántelo cante del amor de dios hay himnos que hablan
que dice hay un himno que dice en una parte dice si fuera tinta
todo el mar y todo el cielo un gran papel y cada hoja un pincel
y cada hombre un escritor no bastarían para escribir del gran
amor de dios o amor de dios su inmensidad Y el amor de Dios
es maravilloso. El amor de Dios es grande y nunca
dejará de ser. El amor de Dios es tal que dice
la Escritura que nos podrá separar del amor de Dios ni lo alto,
ni lo profundo, ni lo presente, ni lo futuro, ni ninguna cosa
creada. Nada hay que nos pueda separar
del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Y hermanos, asegurémonos
que hemos experimentado ese amor y que estemos maravillados de
ese amor y clamemos al señor que esta semana cuando estemos
viviendo usted escuchó hoy una predicación y usted va a tener
que escuchar un predicador todos los días de la semana y es el
predicador que usted más escucha y ese es usted mismo y que evangelio
se va a predicar hermanos clamemos que nos conceda estarnos predicando
constantemente del maravilloso y gran amor Clamemos al Señor
que esta exhortación y este llamado es, mira mi amor, mantente mirando
a mi amor, no importa las cosas que estén ocurriendo en el mundo,
mira mi amor, no importa si el mundo te aborrece, es normal
que te aborrezcan. Dice la escritura en primera
de Pedro 434, baste ya el tiempo pasado, para haber hecho lo que
agradaba a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias,
embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías, A éstos
les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo
desenfreno de disolución y os ultrajan. Si hemos experimentado
el amor de Dios, pues es normal que nos parezcamos extraños,
porque nos parecemos a alguien que ellos no conocen. Ellos están
bajo el príncipe de este siglo, el príncipe de la potestad el
aire que operan los hijos de desobediencia. El mundo entero
está bajo el maligno. Y el mundo, hermanos, no esperemos
que nos aplauda. por supuesto que no nos van a
aplaudir nos van a perseguir y hay mucha gente que va a hacer
cosas contra nosotros y va a pensar incluso que está sirviendo a
Dios por lo que hace pero no nos parezca cosa extraña el amor
de Dios es tal que ni la persecución ni la muerte ni nada nos puede
separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús y recuerdo
de los hermanos que morían en el circo romano y morían cantando
del amor de Dios. Muchos de ellos murieron cantando
al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.
Y esa era la canción de sus labios mientras eran atacados por los
leones. Mirad cuál amor nos ha dado el
Padre. Que seamos llamados hijos de
Dios. Hermano, es un privilegio ser
hijo de Dios. Es una gran bendición que no
merecemos. Es algo que es de pura gracia
y de pura misericordia. y que eso pueda inundar nuestro
corazón, podamos valorar, podamos sorprendernos de que el Padre
nos llama hijos, de que Cristo no se avergüenza de llamarnos
hermanos, de que el Espíritu Santo da testimonio a nuestro
espíritu, de que somos hijos de Dios. Vamos a hablar con nuestro
hermano Daniel.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.