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JC

El Mensaje de Cristo

1 John 1:5-10
Joel Coyoc August, 1 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 1 2021
Estudio de las Cartas de Juan

The sermon "El Mensaje de Cristo" by Joel Coyoc centers on the theological concept of God's nature as light and its implications for the believer's walk in communion with God. Coyoc emphasizes that true knowledge of God comes not from human speculation but from divine revelation through Christ, referencing 1 John 1:5-10 to illustrate that God is pure and devoid of darkness. He articulates that walking in the light of God's truth fosters genuine communion among believers, setting conditions for true fellowship that require self-examination regarding sin and confession. The practical significance of this message underscores the necessity for humility and genuine relationships, warning against false assurances of faith that lead to disunity and spiritual deception.

Key Quotes

“Dios es luz y no hay ninguna tinieblas en Él. Esta es una buena definición de Dios.”

“Cuidado con tener falsas confianzas. Si decimos que tenemos comunión con Él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad.”

“La sangre de Jesucristo, Su Hijo, nos limpia de todo pecado.”

“El concepto correcto está cuando estamos alumbrados por la luz del Señor Jesucristo, caminando en comunión íntima con Él.”

Sermon Transcript

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hermanos, vamos a abrir nuestras
Biblias en la primera carta del apóstol Juan primera de Juan capítulo uno la palabra de Dios dice lo que
era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto
con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y palparon nuestras
manos tocante al Verbo de Vida. Porque la vida fue manifestada
y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna,
la cual estaba con el Padre y se nos manifestó. Lo que hemos visto
y oído, eso os anunciamos para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros, y nuestra comunión verdaderamente es con
el Padre y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos para
que vuestro gozo sea cumplido. Este es el mensaje que hemos
oído de Él y os anunciamos. Dios es luz y no hay ninguna
tinieblas en Él. Si decimos que tenemos comunión
con Él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la
verdad. Pero si andamos en luz como Él
está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de
Jesucristo, Su Hijo, nos limpia de todo pecado. Si decimos que
no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad
no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados,
Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos
de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado,
le hacemos a Él mentiroso y Su palabra no está en nosotros. Vamos a meditar estos versículos
del 5 al 10. Y hay dos ocasiones en que Juan
dice, este es el mensaje. Y decíamos que es una carta,
pero no una carta típica, porque no está quién escribe, a quién
se dirige, ni hay saludos al final. Pero varias veces él dice,
os escribo, os escribo. Y hemos visto la introducción
a este, que más bien es un sermón o una predicación poética, donde
él va repitiendo y profundizando los temas. Y el primer punto
de este sermón es este que se presenta aquí. Y empieza con
esta frase, este es el mensaje que hemos oído de él y os anunciamos. Este es el mensaje que hemos
oído de él y os anunciamos. Y nuestro tema es el mensaje
de Cristo, el mensaje de Cristo. El apóstol Juan está hablando
a la iglesia, ha predicado por años este mensaje y ahora lo
está escribiendo a la iglesia porque había una necesidad específica. Y el apóstol Juan está escribiendo
y está hablando de un mensaje que él ha recibido del mismo
Señor Jesucristo. Él va a hablar en este mensaje
acerca de la naturaleza de Dios, pero él no va a hablar acerca
de la naturaleza de Dios de acuerdo a lo que él piensa. No son sus
pensamientos, no son sus imaginaciones, sino es lo que él ha recibido
del mismo Señor Jesucristo. Hermanos, es bien importante
el pasaje que leyó nuestro hermano Daniel, tiene un versículo donde
dice que el Señor dice, porque mis pensamientos no son como
vuestros pensamientos. Dice, como son más altos los
cielos que la tierra, así son más altos mis pensamientos que
vuestros pensamientos. Es bien importante que la información
que nosotros tengamos acerca del Señor Jesucristo sea como
esta información que está dando el apóstol Juan, la información
que ha sido revelada del mismo Señor Jesucristo y no lo que
nosotros nos imaginamos o lo que nosotros pensamos. No olvidemos
que nuestra facultad de pensar está dañada por la caída y necesitamos
que Dios hable, necesitamos escuchar lo que Dios habla, lo que pensamos. Es importante. La Biblia dice,
porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. La forma de pensar va a determinar
cómo somos. Y en aquel tiempo estaban habiendo
formas de pensar que hacían necesario que el mensaje mismo, no imaginaciones
de hombres, porque estas otras formas de pensar eran todas imaginaciones
de hombres, que la Biblia miraba como grandes intelectuales, que
la Biblia miraba, la gente de aquel tiempo, la humanidad los
miraba como sabios. pero que en realidad no tenían
sabiduría, porque el principio de la sabiduría es el temor del
Señor, y sólo se puede temer al Señor cuando se le conoce,
y sólo se le puede conocer cuando es revelado en Cristo. No importa
cuán inteligente parezca una persona, no importa de qué universidad
venga, a veces nos dejamos apantallar cuando escuchamos Harvard o Yale,
cosas que en algún tiempo fueron grandes universidades, hoy son
una vergüenza. Y en realidad no nos dejemos
impresionar por esas cosas. Son vanas y huecas filosofías
y sutilezas de los hombres. Sabiduría es Cristo Jesús, es
la sabiduría del creyente. Y aquí está un mensaje que el
apóstolo Juan recibió del mismo Señor Jesucristo. ¿Qué es lo
que él está diciendo acerca del Señor Jesucristo? Lo primero
que él está diciendo es Este mensaje de Cristo como primer
asunto tiene la naturaleza de Dios. Dios es luz y no hay ningunas
tinieblas en Él. Dios es luz y no hay ningunas
tinieblas en Él. En el versículo 5 dice es el
mensaje que hemos oído de Él. Él es el Señor Jesucristo y os
anunciamos Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en Él. Esta
es una buena definición de Dios. Dios es el único Espíritu eterno,
infinito, que no cambia. Él no cambia. El ser perfecto
en quien comienza y continúa y terminan todas las cosas. Dice
el Señor Jesús, yo soy el alfa y la omega, el principio y el
fin. Otra manera de decir que Dios
es perfecto es decir que Dios es luz. Dios es luz. La luz es la más pura, la más
sutil, la más útil y la más difusiva de las creaciones de Dios y es
por lo tanto un emblema apropiado para la pureza, perfección y
bondad de la naturaleza divina. Recuerde que incluso el Señor
dijo, sea la luz y fue la luz y eso fue antes que hubiera el
sol. Porque aún, aún el sol tiene manchas. Aún en el sol hay manchas,
grandes tramos de oscuridad en su disco radiante, pero en Dios
hay una perfecta pureza sin mancha. Dios es luz y es una figura para
hacernos entender acerca de la pureza, de la santidad, de la
verdad y de la vida. Dios es luz y no hay ninguna
tinieblas en Él. El Señor Jesucristo mismo dijo
cuando estuvo con sus discípulos en Juan capítulo 8, versículo
12, dice otra vez, Jesús les habló diciendo, yo soy la luz
del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas, sino que
tendrá la luz de la vida. Y cuando vemos las figuras y
las imágenes de la ciudad celestial, la nueva Jerusalén, y dice que
ahí no habrá más sol, porque el cordero va a ser el que va
a resplandecer en esa ciudad. Y es acorde con la enseñanza
del Antiguo Testamento, como dice el salmista, Jehová es mi
luz y mi salvación, ¿de quién temeré? Jehová es luz, el Señor
Jesucristo es uno con el Padre, el Señor Jesucristo es luz. Dios
es luz y no hay ninguna tinieblas en Él. No es posible que haya
a la vez tinieblas donde está la luz, porque las tinieblas
son justamente la ausencia de la luz. Y habiendo dicho esto,
el apóstol, como primer asunto importante del mensaje que él
recibió del Señor Jesucristo, recuerde que la Biblia habla
allá en San Juan, todos esos conceptos cuando dice, aquella
luz verdadera que alumbra a todo hombre venía a este mundo. en
el mundo estaba, pero el mundo no le conoció, el mundo por él
fue hecho. Dice el apóstol Juan, vimos su gloria, gloria como
del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Y está
hablando, Dios es luz y no hay ninguna tinieblas en él. Dios
es puro, es santo, Dios es la vida misma, Dios es la verdad
misma. En contraste, la oscuridad es
pecado, la oscuridad es muerte, la oscuridad es mentira. Ahora, lo siguiente que el mensaje
está diciendo aquí es, cuidémonos de las falsas confianzas. Dios
es luz. Ahora, cuídate de falsas confianzas. Y hay dos veces en que el apóstol
nos está llamando a tener cuidado de falsas confianzas. Hay dos
versículos, el versículo uno, versículo, capítulo uno, versículo
seis, dice, si decimos, y aquí está diciendo, tú puedes decir
algo, pero ese algo puede ser que solo es una falsa confianza.
ten cuidado de la falsa confianza versículo 8 empieza igual y dice
si decimos Y en el primer caso, dices, decimos que tenemos comunión
con Él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la
verdad. Y en el segundo caso, dice, si
decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos
y la verdad no está en nosotros. Cuidémonos de las falsas confianzas. Hermanos, cuidado con tener falsas
confianzas. Ya que Él ha establecido que
Dios es luz, ahora nos va a dar elementos con los cuales nosotros
podemos examinar y saber si estamos confiando. en una falsa confianza. Dice, en primer lugar, mentimos
y no practicamos la verdad. O sea, estamos teniendo una falsa
confianza y estamos siendo mentirosos y estamos siendo no practicantes
de la verdad y vivimos en autoengaño y no tenemos la verdad. ¿Cuándo? Cuando decimos que tenemos comunión
con Él y andamos en tinieblas. Cuando alguien dice, si decimos
que tenemos comunión con Él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos
la verdad. si decimos que tenemos comunión
con el mentimos y no practicamos la verdad y es que no es posible tener comunión
con Dios y a la vez estar en tinieblas porque Dios es luz
y la luz y las tinieblas son mutuamente excluyentes o estamos
en la luz o estamos en comunión con Dios o sencillamente no estamos
en comunión con Dios y estamos mintiendo estamos resultando
mentirosos y lo triste es que ese tipo de mentira es una mentira
que lleva al autoengaño y que no se practica la verdad y que
vivimos autoengañados cuando decimos que tenemos comunión
con él y andamos en tinieblas y cuando decimos que no tenemos
pecado siempre tiene que ver todo con el pensamiento esta
gente pensaba que el cuerpo es malo y el alma es es buena y
el cuerpo está prisionero, entonces algunos terminaban diciendo,
bueno, el cuerpo es malo, entonces hay que castigarlo. Y empezaban
a hacer cosas que hasta ahora algunas personas hacen de infligir
daño a su cuerpo, supuestamente para castigar el cuerpo que es
malo. Nosotros no pensamos porque Dios no piensa así, porque Dios
creó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento
de vida y fue ser viviente y vio Dios que lo que había hecho era
bueno, en gran manera bueno. Entonces no podemos pensar que
el cuerpo es malo porque Dios dice que el cuerpo que Él hizo
es bueno. otros caían al otro extremo y
decían bueno ya que el cuerpo es el que peca pues entonces
podemos pecar y podemos hacer lo que sea total no somos nosotros
sino es el cuerpo que es malo ambas cosas son disparates pero
nosotros podemos aún sin pensar en esas formas que empezaban
esas filosofías ajenas a la biblia tener otro tipo de filosofías
de pensamientos ajenos a la escritura y estar diciendo también yo no
tengo pecado cuando yo me apuro a señalar el pecado en otro estoy
diciendo yo no tengo pecado cuando yo me apuro a decir lo que pasa
es que pues muchas frases los hombres solemos decir si no cocinaras
tan rico no estaría tan gordo y eso es decir yo no tengo pecado
el pecado es de mi esposa Cuando las personas dicen, si no fuera
por estos niños no estaría tan estresada. Eso quiere decir que
el pecado no está en mí. Estoy diciendo que yo no tengo
pecado. Y estoy mintiendo y no estoy
practicando la verdad. Haciendo exactamente lo que hizo
Adán y Eva en el Jardín del Edén. Echar la culpa en otro lugar.
¿Por qué? Porque estamos pensando de una
manera inadecuada. Son maneras en las cuales pensamos
que no son bíblicas y terminamos diciendo, pues, no tengo pecado. Cuando nosotros solemos pensar,
bueno, no soy el único que hace eso. Todo mundo lo hace. Y estoy
pensando que lo que determina lo que es pecado o lo que no
es pecado depende del voto de la gente. Lo que la mayoría de
la gente diga es lo que determina si algo es pecado o algo no es
pecado. Si algo es verdad o algo es mentira.
Y eso, hermanos, eso es ajeno a la escritura. Totalmente ajeno
a la escritura. Se hizo algo en nuestro país
que es triste. Preguntarle a la gente si cumplimos
la ley o no cumplimos la ley. Eso no hay lugar, pero esa es
la consecuencia de estar en una mente reprobada. El pueblo no
tiene que votar si se cumple la ley o no se cumple la ley.
La ley se cumple y punto. La autoridad que está puesta
está puesta para cumplirlo. Pero, bueno, ¿qué podemos esperar? Pero es triste que iglesias Hace
algunos años una iglesia se reunió para tomar una decisión. Y la
decisión que había que tomar era si ordenaban pastoras o no
las ordenaban. Y salieron contentos porque la
mayoría votó que no se ordenen. En lugar de salir llorando y
tristes porque es poner a la escritura bajo la autoridad del
hombre. Ahora la escritura sigue respetándose
porque la mayoría dijo que no se ordenan mujeres. Pero es un
asunto que ni siquiera tiene que ir a una votación o a una
elección. Es un asunto que es la autoridad, es la escritura
y punto. Eso no tiene punto de discusión.
No tenemos por qué estar votando si se hace o no se hace. Dios
ha dicho no se hace y esa es la autoridad final. Es el mensaje
de Cristo, es la autoridad final. Que Dios nos guarde de caer en
formas de pensar que sean ajenas a la escritura. en formas de
pensar que sean nuestras formas de pensar confrontemos toda forma
de pensar nuestra con la escritura y si estamos equivocados clamemos
por perdón cuando decimos que tenemos comunión con él y andamos
en tinieblas y cuando decimos que no tenemos pecado si decimos
que no tenemos pecado nos engañamos a nosotros mismos y la verdad
no está en nosotros Ahora dice después la escritura en el versículo
7. Pero si andamos en luz, y aquí
ya no aparece el si decimos, sino ahora es una afirmación
contundente. Dice, pero si andamos en luz
como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la
sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Tenemos
comunión unos con otros. ¿Cuándo? cuando andamos en luz
como Él está en luz. Cuando andamos en luz como Él
está en luz tenemos comunión unos con otros. Hermanos, qué
importante es y qué importante indicativo es el tener comunión
unos con otros. Hermanos, el llamado aquí es
que Dios nos ayude a empezar a examinar primeramente en nuestra
primera relación. Yo le doy gracias a Dios porque
Dios sigue hablando, Dios sigue humillando. El Señor Jesucristo
dice, el que lleva fruto lo voy a limpiar para que lleve más
fruto. Y ese limpiar a veces es doloroso, pero el Señor sigue
podando. Y yo le doy gracias a Dios porque
me hace ver la importancia de poder examinar mi comunión en
el círculo más cercano. Yo quisiera que podamos clamar
a Dios que nos ayude, no a la comunión aquí, sí después, pero
en el orden es la comunión con mi esposa. Tengo verdadera comunión
con mi esposa. Si no hay comunión con mi esposa,
si no hay comunión con mis hijos, he de arrepentirme. Porque si
no hay comunión allí, es que hay un problema de comunión con
Dios. Porque dice antes el apóstol
Juan, Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo.
Dice lo que hemos visto y oído en el versículo 3. Esos anunciamos
para que también vosotros tengáis comunión con nosotros. Y nuestra
comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
Aquí en el versículo que estamos viendo ya no menciona la comunión
con el Padre. porque está implícito el hecho
de que si estoy en una correcta comunión con mi prójimo estoy
en una correcta comunión con Dios. Por supuesto que la Biblia
dice en cuanto esté de vuestra parte está en paz con todos y
si yo puedo examinarme delante de Dios y está hecho todo lo
de mi parte pues yo puedo descansar en el Señor. Pero personalmente
yo sé que muchas cosas Dios tiene que seguir arreglando en mí y
que no puedo decir he hecho todo de mi parte. Y si tú puedes decir
que has hecho todo de tu parte, amén. Pero que en verdad tengas
la confirmación de que has hecho todo de tu parte. Es bien importante
la comunión. Es bien importante la comunión
unos con otros. Es sumamente importante que el
Señor Jesucristo oró por ese asunto. No es un asunto trivial. Y quisiera hermanos que clamemos
al Señor para que Él haga su obra en nosotros. Empecemos por
casa y después sí, aquí en la iglesia. Que el Señor nos lleve
a verdaderamente examinar si estamos teniendo en verdad comunión
unos con otros. Si tenemos problemas de comunión
es porque alguno de los dos o los dos no tenemos verdadera comunión
con el Padre y con su Hijo Jesucristo. La Biblia dice, pero si andamos
en luz como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros. Y la
comunión de no simplemente, de no permitirnos algo que suele
ocurrir muchas veces es que simplemente intercambiamos información básica
pero no hay verdadera comunión. Y hermanos eso es un llamado
de atención para mí, lo que les estoy predicando me lo estoy
predicando a mí mismo. Yo soy necesitado del mismo evangelio
y de la misma gracia. Y tenemos toda la esperanza porque
cuando tenemos comunión unos con otros, cuando andamos en
la luz como Él está en luz, y cuando andamos en la luz El domingo
pasado estábamos hablando de contemplar a Cristo y la vida
cristiana es de contemplación, pero la vida cristiana también
es de acción. Aquí dice andar en la luz. No
es simplemente el hecho de entrar y de estar contemplando a Cristo,
pero no es el hecho de quedarse allí en un lugar con las piernas
cruzadas y con la mente en blanco. es contemplar a Cristo en cada
situación de tu vida, en cada circunstancia de tu vida. Contemplar
a Cristo cuando se echa a perder el auto, contemplar a Cristo
cuando las cosas no salen como tú quieres que salgan y andar
contemplando a Cristo, andar en la luz. Ver a Cristo es estar
en la luz y cuando eso ocurre, dice la Biblia, vemos nuestros
pecados. ¿Por qué? Porque dice, pero si
andamos en luz como Él está en luz tenemos comunión unos con
otros y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado
y vemos nuestros pecados porque nos alumbra su luz. podemos pensar
en dos tiempos de este asunto uno es cuando oyes ese mensaje
y Cristo te salva y ya estás limpio como dijo el Señor Jesús
a sus discípulos cuando estaban lavando sus pies les dijo ya
vosotros estáis limpios por la palabra que yo se ha hablado
el que está limpio no necesita sino lavarse los pies y aquel
que ha creído en Cristo ya está limpio sin embargo en el andar
de la vida cristiana empolvamos otra vez nuestros pies y requerimos
constantemente de la limpieza que provee la sangre de Cristo
y el creyente que está en la luz y que tiene comunión con
sus hermanos no es un creyente, no es alguien autoengañado, que
se siente que él ya no peca. Entre más conocemos a Cristo,
más conscientes vamos a ser de cuán pecadores somos. Alguien
en una reunión donde había algunas personas jóvenes y había un hombre
ya de casi 90 años que había caminado con el Señor muchos
años Y cuando empezaron a pedir motivos de oración, él dijo,
yo quiero pedirles que oren para que Dios me haga terminar con
fidelidad la carrera. Y algunos jóvenes pensaban, tienen
90 años. Como pensando, la vida dice a
los jóvenes, huye de las pasiones juveniles. Pero hay pasiones
juveniles y hay pasiones seniles, seguramente. Y hay pasiones infantiles. O sea, los años y la edad no
significa que ya ese hombre estaba pensando de esa manera. Porque
en su andar con Cristo, había conocido tanto a Cristo que sabía
que el ser viejo no era una garantía. Era cada vez más consciente de
cuán pecador era y cuán necesitado estaba de la limpieza que puede
dar la sangre de Cristo. Mi hermano, ¿qué tan consciente
estás de tu propio pecado? ver a Cristo nos va a hacer cada
vez más conscientes y ver a Cristo nos va a hacer cada vez más humildes
y ver a Cristo nos va a hacer cada vez hablar menos de nuestro
prójimo y orar más por nuestro prójimo, orar más por mí mismo
y por mi necesidad de limpieza que puede dar la sangre del Señor
Jesucristo. Un asunto importante allí es
¿qué hace la sangre de Cristo, el sacrificio de Cristo? nos
limpia de todo pecado. Hermano, no hay pecado. Dicen que las adicciones son
testarudas. Bueno, todo pecado es testarudo.
El pecado es adictivo en su esencia. Pero la promesa aquí dice que
la sangre, el sacrificio de Cristo, nos limpia de todo pecado. No
hay pecado por el cual podamos decir, bueno, no hay esperanza
no hay razón por la cual pensar pues este va a estar así toda
su vida nunca va a cambiar eso es negar el evangelio eso es
negar la verdad de la palabra de Dios la sangre de Jesucristo
su hijo nos limpia de todo pecado de todo pecado no hay pecado
que no pueda ser quitado dice el himno que cantamos hay poder
poder sin igual poder en la sangre que él vertió quieres vivir y
gozar santidad tan sólo hay poder hay poder en jesús hermanos que
dios nos haga creer esa por los de fe para creer en que su promesa
es así la sangre de jesucristo su hijo nos limpia de todo pecado dice versículo 9 el primero en el segundo lugar
habla de la confesión y dice cuando dios nos muestra cómo
nuestros pies ensucian nuestro andar diario y requerimos confesión
dice si confesamos nuestros pecados él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad limpiarnos de
toda maldad perdonar todo pecado pero limpiarnos de toda maldad
y ir creciendo esto habla del crecimiento a la imagen del señor
jesucristo no hay lugar para frases que la gente dice así
soy y que Si estás en Cristo, no puedes decir eso, mi hermano.
Si estás en Cristo, de modo que si alguno está en Cristo, nueva
criatura es. Las cosas viejas pasaron y aquí todas son hechas
nuevas. Si confesamos nuestros pecados,
Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y limpiarnos de toda
maldad. No hay maldad que estemos practicando,
de la cual el Señor no pueda hacernos libres, darnos libertad
y victoria sobre el pecado. Cuando confesamos los pecados,
tenemos la garantía de su perdón. Cuando confesamos los pecados,
tenemos la garantía de limpieza y crecimiento a la semejanza
del Señor Jesucristo. Y recordemos, entre más caminamos en comunión
con Dios, más vamos a ser conscientes de nuestra pecaminosidad. Y hermano, quisiera que pudiéramos
reflexionar en cómo está nuestra comunión. Pensemos, estoy construyendo
hacia nuestra la comunión. Muchos de nuestros problemas
de comunión parten del hecho de que nos hace falta humildad. Y nos hace falta humildad porque
no estamos viendo a Cristo y viendo cómo somos. Y tendemos a sentirnos
mejores que nuestro prójimo, mejores que nuestros hijos, mejores
que nuestra esposa. Tendemos a engañarnos porque
tendemos a pensar que la culpa de las cosas es de las otras
personas. Pero no es eso lo que vemos en
la gente que caminó en comunión con Dios. Con Dios podemos tener
momentos de oscuridad, pero no es lo habitual en el creyente.
David tuvo un momento de oscuridad pero Dios misericordiosamente
vino y alumbró sus ojos y él dijo contra ti contra ti sólo
es pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos y cuando
él miró y confesó su pecado y después dijo vuélveme el gozo de tu salvación
cuando vemos al apóstol Pablo vemos a un apóstol Pablo que
no era un arrogante que se sentía mejor que los otros hermanos
él decía no es que lo haya logrado ya Él decía, yo soy el primero
de los pecadores. Él decía, miserable de mí. Yo
creo que es muy difícil destruir comunión cuando yo me miro como
un miserable y cuando miro a los demás y los estimo mejores que
yo. Normalmente nuestros conflictos es porque me estimo mejor que
los otros y estimo a los otros inferiores a mí. Y esa es la
causa frecuente de nuestros conflictos. Porque el Señor nos haga tener
un concepto correcto. Hermanos, el concepto correcto
está cuando estamos alumbrados por la luz del Señor Jesucristo,
caminando en comunión íntima con Él, y la sangre de Jesucristo,
Su Hijo, nos limpia de todo pecado. No podemos decir que no hemos
pecado, pero no es el andar habitual del creyente el pecado. el que
dice que no ha pecado no sólo se autoengaña sino hace una ofensa
grande y empieza a decirle a Dios que es mentiroso y eso es grave
hermanos que Dios nos guarde nuestros pensamientos que Dios
renueve nuestra mente y podamos pensar en nosotros bíblicamente
podamos pensar de Dios bíblicamente Dios es luz y no hay ninguna
tinieblas en él y que Dios nos conforme y creamos en el Dios
de la Biblia tal y como Él se ha revelado. Por eso el apóstol
Juan cuando termina, termina esta epístola, este sermón con
hijitos guardados de los ídolos, porque no escuchar el mensaje
de Dios y no pensar de Dios como Él se revela, es creer en un
ídolo. Hermanos, que Dios nos guarde. Si no estamos siendo transformados
a la imagen del Señor Jesucristo es porque muy probablemente estamos
adorando un ídolo y no al Cristo de la Biblia, no al Dios de la
Biblia. Clamemos al Señor que nos dé
ojos para mirar en la escritura y poder recordar constantemente
su palabra y que su palabra moldee nuestros pensamientos y podamos
recordar que Tenemos que guardarnos, dado que tenemos un corazón engañoso
y perverso, tenemos que guardarnos de falsas esperanzas y tenemos
elementos para poder saber cómo es que estamos caminando. El
apóstol Juan está siendo práctico y cada vez vamos a ir entrando
en asuntos prácticos. ¿Qué es ya en lo práctico andar
en luz? ¿Qué es en lo práctico la comunión?
es fundamental la cuestión de la comunión hermanos muchas veces
deseamos la salvación de nuestros hijos y sin embargo dice el señor
jesús en esto conocerán todos que sois mis discípulos si tuvierais
amor los unos por los otros y resulta que nuestros hijos pues no están
viendo que somos discípulos de cristo porque no hay amor de
mí para mi esposa porque no estoy amando a mi esposa y por supuesto
hermanos no damos la medida Pero allí está el Evangelio. Allí
está el mirar a Cristo al venir constantemente en arrepentimiento
y fe. Y cuando tomamos en serio la
palabra del Señor, constantemente vamos a pedir perdón a nuestras
esposas y perdón a Cristo. Y constantemente vamos a clamar
por poder porque amar a mi esposa como Cristo ama a la iglesia,
hermanos, yo no puedo. yo soy un fracaso en eso y constantemente
tengo que venir al Señor Jesucristo y como hijos lo mismo entre hermanos
lo mismo recuerden no somos llamados a amarnos como a nosotros mismos
como en el Antiguo Testamento el mandamiento es a amarnos como
Cristo nos ha amado y Cristo nos ha amado sin merecerlo Cristo
nos ha amado sin que le podamos devolver nada no le podemos devolver
lo que ha hecho por nosotros Y esa es la forma en que tenemos
que amar a nuestros hermanos. Y nuestra esperanza es el Evangelio. Lo que hemos visto, lo que hemos
oído, y estemos seguros, hermanos, que lo que estamos creyendo es
lo que Cristo ha dicho. Que Dios nos guarde de creer
otra cosa que no es lo que Cristo ha dicho. Vamos a orar con nuestro
hermano Eduardo.

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Joshua

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