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JC

El Evangelio

John 13:33-38
Joel Coyoc February, 7 2021 Video & Audio
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Joel Coyoc February, 7 2021
Estudio del Evangelio de Juan

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Buenas tardes, hermanos. Nuevamente
vamos a abrir la escritura en el capítulo trece del evangelio
según San Juan la palabra de Dios dice antes
de la fiesta de la pascua sabiendo Jesús que su hora había llegado como había amado a los suyos
que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Y cuando cenaban,
como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote,
hijo de Simón, que le entregase, sabiendo Jesús que el Padre le
había dado todas las cosas en las manos, y que había salido
de Dios y a Dios iba, Se levantó de la cena, y se quitó su manto,
y tomando una toalla, se la ceñó. Luego puso agua en un lebrillo,
y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos
con la toalla con que estaba ceñido. Entonces vino a Simón
Pedro, y Pedro le dijo, Señor, ¿tú me lavas los pies? Respondió
Jesús y le dijo, lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora, más
lo entenderás después. Pedro le dijo, no me lavarás
los pies jamás. Jesús le respondió, si no te
lavaré, no tendrás parte conmigo. Le dijo Simón Pedro, Señor, no
sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Jesús le dijo,
el que está lavado no necesita sino lavarse los pies, pues está
todo limpio, y vosotros limpios estáis, aunque no todos. Porque
sabía quién le iba a entregar, por eso dijo, no estáis limpios
todos. Así que después que les hubo
lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa y les dijo,
¿sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro y
Señor, y decís bien porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el
Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros
los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para
que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de
cierto os digo, El siervo no es mayor que su señor, ni el
enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas,
bienaventurados seréis si las hicierais. No hablo de todos
vosotros, yo sé a quienes he elegido, mas para que se cumpla
la escritura, el que come pan conmigo, levantó contra mí su
calcañar. Desde ahora os lo digo antes
que suceda, para que cuando suceda, creáis que yo soy. De cierto,
de cierto os digo, el que recibe al que yo enviare, me recibe
a mí, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. Viendo
dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo,
De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.
Entonces los discípulos se miraban unos a otros, dudando de quién
hablaba. Y uno de sus discípulos, el cual
Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús, A este pues
hizo seña Simón Pedro, para que preguntase quién era aquel de
quien hablaba. Él entonces, recostado cerca
del pecho de Jesús, le dijo, Señor, ¿quién es? Respondió Jesús,
a quien yo diera el pan mojado, aquel es. Y mojando el pan, lo
dio a Judas Iscariote, hijo de Simón. Y después del bocado,
Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo, lo que
vas a hacer, hazlo más pronto. Pero ninguno de los que estaban
a la mesa entendió por qué le dijo esto. Porque algunos pensaban,
puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía, compra lo
que necesitamos para la fiesta, o que diese algo a los pobres. Cuando él pues hubo tomado el
bocado, luego salió y era ya de noche. Entonces, cuando hubo
salido, dijo Jesús, Ahora es glorificado el Hijo del Hombre,
y Dios es glorificado en él. Sí, Dios es glorificado en él.
Dios también le glorificará en sí mismo, y enseguida le glorificará. Hijitos, aún estaré con vosotros
un poco, Me buscaréis, pero como dije a los judíos, así os digo
ahora a vosotros. Adonde yo voy, vosotros no podéis
ir. Un mandamiento nuevo os doy,
que os améis unos a otros como yo os he amado, que también os
améis unos a otros. En esto conocerán todos que son
mis discípulos, si tuvierais amor los unos con los otros.
Le dijo Simón, Pedro, Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió,
a donde yo voy no me puedes seguir ahora, más me seguirás después. Le dijo Pedro, Señor, ¿por qué
no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti. Jesús
le respondió, ¿tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto
te digo, no cantará el gallo sin que me hayas negado tres
veces. Antes de meditar en el pasaje,
les manda saludos Don Carlos, gracias a Dios fue operado ya
dos ocasiones, está bien en recuperación y pide que sigamos orando por
él, está gracias a Dios en un albergue en Ixil. Vamos a meditar en los pasajes
33 hasta el 38, Y nuestro tema es el evangelio. El evangelio. Y qué importante
que es que el Señor nos enseñe qué es el evangelio. Qué importante
que es que nos preguntemos a dónde hemos aprendido el evangelio.
porque muchas veces hemos aprendido el evangelio en algunos folletos
famosos como cuatro leyes espirituales o otros muchos que se han escrito
pero es en verdad eso que en algunos talleres o seminarios
algunos nos enseñaron y que después de instruirnos algunas horas
salíamos a la calle a repetir lo que habíamos aprendido Es
en verdad eso el Evangelio. La verdad es que es de vital
importancia el Evangelio. Porque la Biblia no dice que
si alguien tiene una escatología diferente, sea anatema. Pero
la Biblia dice que si alguien trae un Evangelio diferente,
sea anatema. Y qué importante que es clamar
al señor que en verdad él nos enseña de la escritura qué es
el evangelio y cuando pensamos en qué es el evangelio en primer
lugar bueno el evangelio es el señor jesucristo es el evangelio
cuando pensamos en el evangelio tenemos que pensar generalmente
pensamos en que el evangelio son buenas nuevas de salvación
y en verdad que el evangelio son buenas nuevas de salvación
Creo que hice un comentario en la mañana de formas que se nos
han enseñado de salir y decirle a la gente, Dios te ama y tiene
un plan maravilloso para tu vida. Y bueno, la gente anda buscando
a alguien que tenga un plan maravilloso para sus vidas, pero es eso lo
que dice la escritura, es eso lo que Alguna parte en la Escritura
nosotros podemos mirar que sale con algo parecido a eso y que
diga, Dios tiene un plan maravilloso para tu vida. Si nosotros vemos
la Epístola de los Romanos, usted se va a dar cuenta cómo el apóstol
Pablo empieza introduciendo el Evangelio y no tiene nada que
ver con Dios te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida.
Si usted empieza, él va a empezar a hablar de que la justicia de
Dios se revela contra toda impiedad y va enfrentando al hombre con
su pecado. Y por supuesto, el evangelio
es buenas noticias, pero nuestro pasaje de hoy nos muestra, pues,
en primer lugar, el evangelio Jesús hablando empieza a dar
a sus discípulos una mala noticia. Después, el Señor Jesucristo
va a hacer un llamado, un llamado imposible de cumplir, no difícil,
imposible, pero después el Señor Jesucristo concluye con una excelente
y buena noticia. Y el Señor Jesús dice primero,
hijitos, aún estaré con vosotros un poco, me buscaréis, pero como
dije a los judíos, os digo ahora a vosotros, adonde yo voy, vosotros
no podéis ir. y después le dice, enfatizando
a Pedro, adonde yo voy, no me puedes seguir ahora. Y sabe,
allí hay una mala noticia. Adonde yo voy, vosotros no podéis,
dice, pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros,
adonde yo voy, vosotros no podéis ir. Y sabe, es importante el
poder presentar, en primer lugar, una mala noticia, y la mala noticia
es no puedes ir al Padre, no puedes ir a donde Cristo va,
y en aquel momento los discípulos no podían ir, no podían ir porque
era necesario que el Señor Jesús fuese primero, ¿sabes? No podían
ir por causa del pecado, porque Dios es santo, santo, santo y
sabe que nadie que es pecador puede estar en su presencia sin
ser consumido. Sabe, la Biblia dice claramente
que el hombre es visto por Dios como hinchazón y podrida llaga.
Y en verdad que en ese momento a donde el Señor Jesús iba, ellos
no podían ir porque sin derramamiento de sangre no hay remisión de
pecados. Porque sabe, aún el Cordero de
Dios que quita el pecado del mundo aún no había sido inmolado. Entonces el Señor Jesús estaba
diciéndoles Una mala noticia, que era necesario dejar claro
que no podían ir al Padre, porque no se había consumado aún la
salvación. ¿Y sabe? Esa misma noticia es
la noticia con que tiene que empezar el Evangelio. El Evangelio
tiene que empezar a dejar claro al hombre, eres un pecador perdido. Eres un pecador sin esperanza. Eres un pecador que no eres como
te han hecho creer o como nacemos engañados creyéndonos buenas
personas. Nacemos teniendo un concepto
demasiado alto de nosotros mismos. Hoy día está de moda andar diciendo
a la gente que necesita elevar su autoestima. La verdad es todo
lo contrario. De otra manera, la Escritura
no abundaría en exhortaciones acerca de no tener más alto concepto
de sí que el que debemos de tener, sino pensar de nosotros con cordura.
Y, ¿sabe? Eso se le dice a gente que ya
estaba en Cristo. Pero en diferentes lugares la
Escritura hace énfasis en que el asunto es que el hombre se
estima demasiado bien a sí mismo. ¿Sabe? El joven rico que vino
al Señor Jesucristo se estimaba demasiado bien cuando él preguntó
qué debo hacer para heredar la vida eterna y el señor le dijo
qué es lo que tenía que hacer porque él quería ir por ese camino
y sabe él se sentía demasiado bueno él se apuró a decir maestro
en eso pues no tengo 100 pero al menos tengo 99.9 todo eso
yo lo he hecho desde mi juventud sabe se estimaba demasiado bien
a sí mismo cuando pensamos por ejemplo en aquel en aquel fariseo
que estaba parado orando y diciendo señor yo te doy gracias porque
no soy como los otros hombres y empezaba a listarle al señor
todo lo que él hacía casi esperando que el señor empezara a aplaudirlo
y a decirle que bien hecho que está sabe casi muchos de nosotros
encontramos muchas veces frustración porque Pensamos demasiado bien
porque creemos que el mundo nos debe algo. Incluso pensamos que
Dios nos debe algo. A veces se refleja incluso tristemente
en oraciones, cuando decimos cosas como, Dios nos dio mucho
más de lo que merecemos. Bueno, si Dios nos diera lo que
merecemos, sólo una cosa tendría que darnos, y es muerte. La paga del pecado es muerte.
Y sabe, todo eso que es necesario que nos quede claro, es todo
una mala noticia, porque todo eso nos deja Claro de que no
podemos tener comunión con Dios, de que no podemos venir a Dios,
de que lo único que merecemos de Dios es su justa ira por causa
de nuestro pecado. Pero, ¿sabe?, es necesario. Es
necesario poder mirar cuán incapaces somos. de vivir a la altura de
Dios. Dios demanda perfección. Yo creo que muy pocos van a decir
que sí, probablemente ninguno. Lo que tristemente la gente no
es consciente es la gravedad de no ser perfecto. Jesús dijo,
sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en
los cielos es perfecto. Y justamente cuando empieza la
epístola de los romanos, durante los primeros capítulos, el apóstol
Pablo va presentando exactamente malas noticias a judíos y a gentiles. Ambos bajo la maldición. Ninguno
es mejor que el otro. No hay justo ni a uno. No hay
quien haga lo bueno. No hay quien busque a Dios. ¿Sabe? Así es como empieza el Evangelio. No es de que Dios es amor y Dios
tiene un plan maravilloso para tu vida. ¿Sabe? Dios hizo todo
lo que hizo y hace todo lo que hace para su propia gloria y
eso es adecuado. Así debe de ser. ¿Y sabe? No
es que el hombre es el centro. No es que aún vamos y nos asombra
la creación y se suele decir a veces, mira qué cosas maravillosas
Dios ha hecho para nosotros. Pero la Biblia dice que Él hizo
todo para su propia gloria. Bueno, Él nos concede disfrutar
de aquello que Él ha hecho, pero no creamos que es para nosotros. El Señor Jesús empieza dejando
claro algo, no puedes venir y no puedes venir. Sabe, el Señor
Jesús le quiso mostrar a ese joven rico que estaba engañado
y que en verdad él no podía heredar la vida eterna haciendo que tenía
que hacer y él pensaba que ya había hecho todo. y el señor
le quiso mostrar que él estaba mintiendo cuando decía que él
había guardado toda la ley desde su juventud. En verdad que los
niños no siempre honran a sus padres y él decía que todo lo
había guardado desde su juventud. Y el señor le quiso mostrar que
él había quebrantado el primer mandamiento Cuando la ley empieza
dice, hoy Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es, y amarás
al Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente, con
todas tus fuerzas, y a tu prójimo como a ti mismo. Y el Señor para
mostrarle, le dijo, una cosa te falta. Y lo que Jesús estaba
diciendo no es que si Él se iba y vendía todo eso, entonces Él
iba a heredar la vida eterna. Sino Jesús le estaba probando
a Él que había mentido. Y dice la Biblia que él se fue
muy triste porque tenía muchas riquezas. Y Jesús le mostró que
él no había guardado la ley, que él amaba al Dios dinero y
no sólo al Dios de Israel que es uno solo. Por eso él se fue
triste. en la mala noticia, y el Señor
le quiso ilustrar de una manera práctica, ayudarlo a entender
su mala noticia. No hay nada que puedas hacer
para heredar la vida eterna. No hay capacidad en el hombre
de cumplir la ley de Dios. No hay capacidad en el hombre
de vivir para la gloria de Dios. Por cuanto todos pecaron, están
destituidos de la gloria de Dios. Esa es una mala noticia, ¿sabe? No podemos ir a Dios, y no se
podía en aquel momento. Adonde yo voy, vosotros no podéis
ir. ¿Por qué? Más adelante Jesús
va a dejar claro por qué. Porque Él dice, yo soy el camino,
yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie viene al Padre si no es
por mí. Cuando se habló en la escritura del propósito por el
cual Jesús vino, dice, llamará su nombre Jesús porque Él salvará
a su pueblo de sus pecados. Y aún no se había ofrecido ese
cordero que iba a salvar a su pueblo de sus pecados. Aún sus
pecados no habían sido cargados en él, no había sido levantado
sobre el madero. como mismo el Señor Jesucristo
le había dicho a Nicodemo y le había dicho a los judíos. Entonces,
esa era la razón por la cual ellos no podían ir aún. Después de dejar clara esta noticia,
el Señor Jesús hace un llamado. Y el llamado es un llamado que
nos debe centrar siempre y vez tras vez en nuestra necesidad
del Señor Jesucristo en el Evangelio. ¿Sabe? El Señor Jesucristo les
dice, después de decirles que no pueden ir, les dice un mandamiento
nuevo os doy, que os améis unos a otros como yo os he amado,
que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois
mis discípulos, si tuvierais amor los unos con los otros. Un mandamiento nuevo os doy,
que os améis unos a otros, como yo os he amado. Sabe, mi hermano, el Evangelio
es la vida misma. No somos llamados a amar a nuestros
hijos como nuestros padres nos amaron. Si Dios nos ha bendecido con
esa bendición de ser padres, es porque Él es el verdadero
Padre. y el llamado es hacer, representarlo
delante de nuestros hijos. ¿Saben? No somos llamados a amar
a nuestras esposas como nuestros padres lo hicieron, o como nuestros
abuelos lo hicieron, o como hemos leído en algunos libros que se
debe de hacer. Hermanos, mis hermanos que somos
esposos, somos llamados a amar a nuestras esposas. Dice Jesús,
un mandamiento les doy, que se amen unos a otros, no como ustedes
creen que se deben amar. Estoy llamando a amarse unos
a otros como yo les he amado. Y sabe, ese mismo llamado se
nos dice a los esposos. Ama a tu esposa como Cristo amó
a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. Y sabe, cuando
empiezo a escuchar ese llamado, necesito el Evangelio. Necesito
arrepentirme constantemente porque sabe que yo no tengo la capacidad
de amar a mi esposa como Cristo amó a la iglesia. Y todos los
días necesito arrepentirme. Porque sabe que no doy la medida.
Yo no puedo sentirme satisfecho y decir que estoy amando a mi
esposa como Cristo amó a la iglesia. Sabe, el llamado que el Señor
está haciendo es, por lo mismo que no me puedes seguir, aun
esto es imposible que puedas vivir, pero lo vas a vivir después. Y sabe, los discípulos lo vivieron.
Lo vivieron cuando su salvación fue consumada. Sabe, aún aquí
en esta vida no vamos a dar la medida y no confiamos en nosotros
mismos, pero sabe que el llamado es alto y es un llamado alto
para no poner nuestra confianza en nuestra carne, es un llamado
alto para recordarnos constantemente nuestra necesidad del Señor Jesucristo,
es un llamado alto que nos hace poder siempre decir como Pablo
Palabra fiel es ésta y digna de ser recibida por todos, que
Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, de los cuales
yo soy el primero. Que Dios nos guarde de caer en
lo que mucha gente evangélica de pronto cae. Ese evangelio
que constantemente llama solo a la moralidad. Sabe a sentirnos
mejores que otros en lugar de sentirnos el primer pecador.
Es escuchar la predicación y pensar esto le viene al hermano o esto
es para mi esposo o para mi esposa. Sabe porque estoy pensando que
yo ya di la medida. El mismo apóstol Pablo decía
yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado. una cosa hago,
olvidando lo que queda atrás, prosigo a la meta, ¿sabe? Puesto
los ojos en Jesús, ¿sabe? Necesito mirar, no como lo hace
el hermano que yo admiro. Es bueno que algunos hermanos
puedan influirnos y Dios los use para hacer una bendición,
pero ¿sabe qué? El llamado es como Cristo nos
ha amado. ¿Sabe cómo Cristo nos ha amado?
Ninguno de los discípulos fue capaz de lavar el pie sucio y
con mal olor a otros de los que estaban allí. ¿Sabe? Nadie de
los que estaban allí en verdad merecía que se le lavaran los
pies. Nadie de nosotros en verdad merecía el amor de Dios. Nadie
de nosotros merecía que Él proveyera para limpiar nuestro corazón
de pecado. Nadie de nosotros merecía nada más que la condenación,
pero nos amó sin merecerlo. ¿Sabe cuán necesario es poder
un mandamiento nuevo doy que os améis unos a otros como yo
les he amado? ¿Cuántas veces somos tentados
en nuestro corazón a no mostrar amor porque a veces pensamos,
pues ya me hizo algo? Pues no estoy muy contento con
lo que me hizo. Pero el Señor Jesús dijo, un mandamiento nuevo
doy que os améis unos a otros como yo les he amado. El poder
mirar estos estándares nos va a hacer mirar al Señor Jesucristo. Cualquier otro estándar lo puede
cumplir un moralista y sentirse bien, pero el estándar del Señor
Jesucristo Simple y sencillamente es para mantenernos fijos en
dónde tiene que estar nuestra confianza. Sabe que Dios nos
haga analizar nuestro corazón, cuán frecuentemente hablamos
de otras personas, cuán frecuentemente juzgamos a otras personas. Y
es una medida de cuánto nos estamos desviando del Evangelio. Sabe,
yo voy a dejar de fijarme en otras personas cuando mire al
Señor Jesucristo. Sabe, sencillamente no voy a
sentir un buen padre. ni me voy a sentir un excelente
esposo, ni me voy a sentir un excelente hermano en la congregación,
porque sabe que me queda demasiado grande los zapatos. Amar a mi esposa como Cristo
amó a la iglesia, amar a mis hijos como el Padre Celestial
ama a sus hijos, eso no lo puedo hacer. Pero doy gracias a Dios
porque Cristo, Cristo me ha vestido de su justicia, porque mi confianza
no está en mí. Doy gracias a Dios porque ante
mi fracaso me miro y digo, miserable de mí, ¿quién me puede librar
de este cuerpo de pecado? Gracias doy a Dios por Jesucristo,
porque Él, Él ha hecho provisión para todas las veces que he fallado
con mis hijos. Él ha hecho provisión para todas
las veces que he fracasado en amar a mi esposa, como Él, amó
a su iglesia. Él ha hecho provisión para todos
mis fracasos en amar a mis hermanos en Cristo como es debido, porque
he de reconocer que no les he amado como es debido. Amarles
como es debido es amarles como Cristo nos ha amado. Y sabe, Cristo lo ha hecho posible. Cristo
lo ha hecho en favor de su pueblo y en Cristo hay está el poder
y viene la buena noticia dice bueno hablando de esto es hermanos
dependencia dependencia del evangelio sabe una de las cosas importantes
Jesús está diciendo en esto conocerán todos que sois mis discípulos
si tuvierais amor los unos con los otros hermanos no es si nuestra
iglesia tiene si nuestra iglesia tiene un sitio web en la red
de internet que van a conocer las gentes que somos sus discípulos.
No es si nuestra iglesia tiene un gran edificio, tiene actividades
lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo de la
mañana, en la tarde y al mediodía. No es si tenemos un canal de
televisión o estamos escribiendo libros y publicando libros. Sabe,
no es cuántos versículos podemos recitar de la escritura, no es
cuánta teología nosotros sabemos, es si tuvieres amor los unos
por los otros. Y sabe qué es eso, es conocer
a Dios. El que no ama, no ha conocido
a Dios, porque Dios es amor. Si alguno dice que ama a Dios
y aborrece a su hermano, el tal es mentiroso y la verdad no está
en él. Pues el que no ama a su hermano
a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?
Y nosotros tenemos este mandamiento de él, el que ama a Dios, ame
también a su hermano. ¿Sabe? Y en primer lugar, un
hermano dice, ¿quiere saber si es cristiano? pues no le preguntes
a los hermanos, ahí en la iglesia, en media hora, pues es relativamente
fácil amarlos. Pregúntale a su esposa y a sus
hijos. ¿Sabe? Y es que un mandamiento nuevo
doy, que os améis unos a otros, y es como Cristo, como Cristo
nos ha amado. Dice el Señor Jesús, respondiendo
a Pedro, le dijo Simón Pedro, Señor, ¿a dónde vas? Jesús le
respondió, a donde yo voy, no me puedes seguir ahora, más me
seguirás después. Y aquí está la buena noticia.
Ahora no me puedes seguir, me seguirás después. Y sabe, ellos
le siguieron. Y ellos le siguieron y anduvieron
como él anduvo. Juan dice, si alguno dice que
está en él, debe andar como él anduvo. Y sabe, sus discípulos
anduvieron como él anduvo. Prueba de ello es cómo podemos
ver sus vidas transformadas por el poder del Señor Jesucristo.
Después de que su salvación fue consumada, le iban a seguir después,
después que su pascua fuera sacrificada, después que el Cordero de Dios
hubiera derramado esa sangre, ese único sacrificio con el cual
hizo perfectos para siempre a los santificados. ya después que
el señor dijo consumado es entonces ahora ellos le podían seguir
y le siguieron sabe el apóstol pedro estaba muy seguro sabe
esta es una seguridad moralista era una muy buena intención la
del apóstol pedro de hecho jesús dijo nadie tiene mayor amor que
éste que uno ponga su vida por sus amigos pues era muy loable
lo que pedro estaba diciendo señor mi vida voy a poner por
ti pero sabe que en la carne antes que su salvación fuera
consumada, eso era una ilusión. Y para aquellos que pretenden
hacer cosas en favor de Dios y en algún momento nos equivocamos
y seguimos pretendiendo, estamos equivocados, no es posible. Sabes, todo lo que se pretende
confiando en la carne, sin la confianza en la obra completa
del Señor Jesucristo, en la salvación consumada, en ese Evangelio de
Dios que es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.
Es simplemente una ilusión, ¿sabe? Es simplemente moralismo, es
simplemente cuestiones externas, cosas que se pueden decir de
la boca para afuera. ¿Sabe? El Señor le dijo a Pedro,
cuán equivocado estaba, le dijo, tu vida pondrás por mí. Antes
que cante el gallo, me vas a negar tres veces. Pero ¿sabe qué? El
Evangelio es poder de Dios para salvación. Y Dios había salvado
a Pedro. Y Dios había empezado la obra en Pedro y el Señor la
iba a perfeccionar. ¿Sabe? Horas después lo hizo
temblar una sirvienta. Pero después, Él se paró, no
por Él mismo, por el Cristo resucitado. por ese evangelio que el apóstol
Pablo dice, primeramente les he enseñado lo que asimismo recibí,
que Cristo murió conforme a las escrituras y que fue sepultado
y que resucitó de los muertos conforme a la escritura. Ese
evangelio del cual el apóstol Pablo decía, no me avergüenzo
del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo
aquel que cree. ¿Sabe? Es poder de Dios para
salvación. Es poder de Dios para salvación
de la muerte eterna. Es poder de Dios para hacer aquello
que es imposible para el hombre. ¿Sabe? No es posible para el
hombre ir adonde Jesús va, si no es por Jesucristo. ¿Sabe?
Ahora que Él ha sido sacrificado, ahora es posible. Pedro le pudo
seguir después, y sabe, Pedro le pudo seguir después no sólo
en poder llegar al Padre, sino aún mismo, en verdad le siguió
después aún en la muerte. Sabe, ellos fueron todos al martirio,
murieron por causa del Señor Jesucristo. En aquel momento
todos se dispersaron, tuvieron miedo, estaban asustados. Pero
¿sabe qué? El Señor les había dicho, recibiréis
poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y
me seréis testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria y hasta
lo último de la tierra. Y fue así. No por ellos mismos,
sino por quien lo prometió. Porque el Señor es poderoso para
cumplir en los que Él ha salvado todo lo que Él ha prometido.
¿Sabe? No tenemos que... El Señor mismo
dijo a ellos, que iba a venir tiempo en el cual iban a ser
perseguidos y no se tenían que preocupar por qué es lo que iban
a decir o cómo iban a enfrentar, porque el Señor les iba a dar
la gracia. Y mis hermanos, es probable que podamos experimentar
persecución ante un mundo secularizado cada vez la iglesia del Señor
es una piedra en el zapato. Y sabe, ahora en muchos lugares
hay persecución y cristianos que mueren. En otros lugares
lo que ha empezado a suceder es que está siendo censurado
el mensaje. Pero no nos tenemos que preocupar.
No nos tiene que asustar, como dice el Señor Jesús en el versículo
1, no se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios, creed también
en mí. Sabe, ese evangelio es poder. Hay una buena noticia,
ahora ha sido consumada nuestra salvación. Ahora el Espíritu
Santo ha sido enviado. Y sabes, si has creído en el
Señor Jesucristo, has sido sellado en tu corazón con el Espíritu
Santo de la promesa. vivamos ahora clamando al Señor
que nos haga conocerle, clamando al Señor que nos haga ver cuán
necesitados estamos de él, clamando al Señor que nos haga prestar
atención en nuestra realidad espiritual, ocupados en que viendo
al Señor Jesucristo podamos ver cuán deficientes somos. Que sigamos
viendo a Jesús como el padre, sigamos viendo a Jesús como el
hermano, viendo a Jesús como el esposo, que es el modelo.
¿Sabe qué? Si viniera tiempo de persecución,
Él también. No nos tenemos que ocupar ahora
y preocuparnos. En su momento, si llegara a ser
necesario, Él nos va a dar la gracia. para enfrentar lo que
Él traiga a nuestras vidas. Sabe, la gran noticia es, es
posible seguirle. Y si es necesario seguirle aún
como ellos le siguieron hasta las últimas consecuencias, no
nos apuremos ahora a decir, como Pedro dijo, mi vida pondré por
ti. Pero sabe que por el poder del
Evangelio, confiar en que si fuere dado el caso, el Señor
nos dará el poder. Él dijo, estoy con vosotros todos
los días hasta el fin del mundo. Y sabe, el evangelio es malas
noticias, pero el evangelio es buenas noticias de salvación. No puedes ir al Padre por ti
mismo, porque eres algo que el Señor aborrece, que no puede
mirar por causa de tu pecado. Pero, ¿sabes? La buena noticia
es el Cordero de Dios ha sido ya ofrecido. ¿Sabes? El Cordero
de Dios fue levantado en el madero. El Cordero de Dios fue hecho
maldición por causa de mi pecado, de mi incapacidad. El Cordero
de Dios ha resucitado y vive para dar poder a su pueblo. para
vivir lo que Él le llama a vivir. Hermano, no es fuerza de voluntad. No es que te pongas a decir,
yo voy a amar a mi esposa como Cristo. No, hermano, es que veas
tu incapacidad y vengas al Señor Jesucristo como padre, como esposo,
como hermano, como trabajador, como en cada aspecto de nuestra
vida. El Evangelio tiene conexión con cada aspecto de nuestra vida. El Evangelio no sólo es la hora
que estamos en la iglesia. El Evangelio es para las 24 horas
del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año. Y poder mirar a Cristo y poder
decir, miserable de mí, ¿qué me librará de este cuerpo de
pecado? Gracias sean dadas al Señor Jesucristo que nos libra
nos ha librado de la condenación y nos libra, nos está librando
en el presente y un día nos librará para siempre de la presencia
del pecado. Esa es la buena noticia del Evangelio.
Pero sólo es en Cristo. Sólo es en Cristo. Yo soy el
camino, dijo después. Yo soy la verdad. Yo soy la vida. Nadie viene al Padre si no es
por mí. Hoy ya ha sido consumada la salvación
de su pueblo. No hay más que hacer que venir
corriendo, reconociendo toda incapacidad y confiando en que
Cristo lo ha hecho todo y ha provisto todo para la salvación
de su pueblo. Ven al Señor Jesucristo. Amén.

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Joshua

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