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La Introducción

Joel Coyoc January, 13 2021 Video & Audio
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Joel Coyoc January, 13 2021
Estudio del Evangelio de Juan
What does the Bible say about Jesus' love for His disciples?

The Bible teaches that Jesus loved His disciples with an eternal love, exemplified in John 13:1, where it states He loved them to the end.

In John 13:1, we see the profound depth of Jesus' love for His disciples. He loved them not only during His earthly ministry but with an eternal love that transcends time. This love was demonstrated through His actions, such as washing their feet, symbolizing service and humility. Jesus' love is characterized by sacrifice; He willingly faced the cross, knowing the suffering ahead, simply because He loved those the Father had given Him. This is reflective of the greater love shown when He laid down His life for His friends (John 15:13). His love is not contingent on our merit but flows from His grace and purpose.

John 13:1, John 15:13

Why is Christ's death important for salvation?

Christ's death is essential for salvation as it paid the penalty for our sins, fulfilling the Scriptures for our redemption.

The death of Christ holds central importance in Reformed theology and is vital for our salvation. Scripture teaches that Christ died for our sins in accordance with the Scriptures (1 Corinthians 15:3), and His death was not arbitrary but a fulfillment of divine prophecy and purpose. His sacrificial death on the cross is the means by which atonement is made—He bore our sins in His body (1 Peter 2:24), effectively taking the penalty that we deserve. This act of immense love allows believers to be reconciled with God and receive eternal life. Without His death and resurrection, there would be no hope for redemption, as all have sinned and fall short of the glory of God (Romans 3:23).

1 Corinthians 15:3, 1 Peter 2:24, Romans 3:23

How do we know God's love for us is eternal?

God's love is eternal as demonstrated in Scripture where it is stated that He has loved us with an everlasting love (Jeremiah 31:3).

The concept of God's eternal love is beautifully encapsulated in Jeremiah 31:3, where God declares, 'I have loved you with an everlasting love.' This indicates that His love does not waver or perish but remains constant throughout time. Additionally, the New Testament echoes this truth, especially in Romans 8:38-39, where Paul asserts that nothing can separate us from the love of God that is in Christ Jesus. The constancy and depth of God's love are further evidenced in the sacrificial action of Christ, who died for us while we were yet sinners (Romans 5:8). This eternal love assures us that, regardless of our circumstances, God remains faithful to His promises and to those whom He love.

Jeremiah 31:3, Romans 8:38-39, Romans 5:8

Why is service to others important in Christianity?

Service to others is important in Christianity because Jesus demonstrated this through His actions, teaching us that we should love and serve one another (John 13:14-15).

Service in Christianity is modeled after Christ Himself. In John 13:14-15, Jesus washed His disciples' feet and instructed them to follow His example in serving one another. This act was not just a demonstration of humility but a call to action for His followers to love and serve one another selflessly. The importance of this service is rooted in the command of Jesus to love our neighbors as ourselves (Mark 12:31). By serving others, we reflect Christ’s love and fulfill the law of Christ (Galatians 6:2). Our willingness to serve showcases our transformation through the Gospel and our commitment to live out the teachings of Jesus. Service is both a privilege and an obligation for believers, manifesting the kingdom of God on earth.

John 13:14-15, Mark 12:31, Galatians 6:2

Sermon Transcript

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Buenas tardes, hermanos. Vamos
a abrir nuestras Biblias en el Evangelio según San Juan, en
su capítulo trece. Dice la palabra de Dios antes
de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado
para que pasase de este mundo al Padre. Como había amado a
los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Y cuando cenaban, como el diablo
ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón,
que le entregase, Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas
las cosas en las manos y que había salido de Dios y a Dios
iba, se levantó de la cena y se quitó su manto y tomando una
toalla se la ceñó. Luego puso agua en un lebrillo
y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a enjugarlos
con la toalla con que estaba ceñido. Entonces vino a Simón
Pedro y Pedro le dijo, señor, ¿tú me lavas los pies? Respondió
Jesús y le dijo, lo que yo hago tú no lo comprendes ahora, más
lo entenderás después. Pedro le dijo, no me lavarás
los pies jamás. Jesús le respondió, si no te
lavaré, no tendrás parte conmigo. Le dijo Simón Pedro, señor, no
solo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Jesús le dijo,
el que está lavado no necesita sino lavarse los pies. pues está
todo limpio, y vosotros limpios estáis, aunque no todos. Porque
sabía quién le iba a entregar, por eso dijo, no estáis limpios
todos. Así que después que les hubo
lavado los pies, tomó su manto y volvió a la mesa y les dijo,
Sabéis lo que os he hecho. Vosotros me llamáis Maestro y
Señor y decís bien porque lo soy. Pues si yo el Señor y el
Maestro he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros
los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para
que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de
cierto os digo, el siervo no es mayor que su señor, ni el
enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas,
bienaventurados seréis si las hicierais. No hablo de todos vosotros, yo
sé a quienes he elegido, mas para que se cumpla la escritura,
el que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar. Desde
ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creáis
que yo soy. De cierto, de cierto os digo,
el que recibe al que yo enviare, me recibe a mí. Y el que me recibe
a mí, recibe al que me envió. Habiendo dicho Jesús esto, se
conmovió en espíritu y declaró, y dijo, De cierto, de cierto
os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Entonces los
discípulos se miraban unos a otros, dudando de quién hablaba. Y uno
de sus discípulos, el cual Jesús amaba, estaba recostado al lado
de Jesús. A este, pues, hizo señas Simón
Pedro para que preguntase quién era aquel de quien hablaba. Él,
entonces, recostado cerca del pecho de Jesús, le dijo, Señor,
¿quién es? Respondió Jesús, a quien yo diera
el pan mojado, aquel es. Y mojando el pan, lo dio a Judas
Iscariote, hijo de Simón. Y después del bocado, Satanás
entró en él. Entonces Jesús le dijo, lo que
vas a hacer, hazlo más pronto. Pero ninguno de los que estaban
a la mesa entendió por qué le dijo esto. Porque algunos pensaban,
puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía, compra lo
que necesitamos para la fiesta, o que diese algo a los pobres. Cuando él, pues, hubo tomado
el bocado, luego salió y era ya de noche. Entonces cuando
hubo salido, dijo, dijo Jesús, ahora es glorificado el hijo
del hombre y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado
en él, Dios también le glorificará en sí mismo y enseguida le glorificará. Hijitos, Aún estaré con vosotros
un poco. Me buscaréis, pero como dije
a los judíos, así os digo ahora a vosotros. Adonde yo voy, vosotros
no podéis ir. Un mandamiento nuevo os doy,
que os améis unos a otros, como yo os he amado. que también os
améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois
mis discípulos, si tuvierais amor los unos con los otros. Le dijo Simón Pedro, Señor, ¿a
dónde vas? Jesús le respondió, a donde yo
voy, no me puedes seguir ahora, mas me seguirás después. Le dijo
Pedro, Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré
por ti. Jesús le respondió, tu vida pondrás
por mí. De cierto, de cierto te digo,
no cantará el gallo sin que me hayas negado tres veces. Vamos a meditar el versículo
1 de este capítulo 13. Nuestro tema es introducción. No olvidemos que la Biblia no
fue escrita dividida en capítulos y versículos. Nos funciona para
fines prácticos, pero no fue escrita así. Y empieza una sección
del Evangelio de Juan que va del capítulo 13 al capítulo 17. Y cuando pienso en el primer
versículo y pienso que es una introducción, pues es una introducción
podríamos decir una introducción a la última cena que el Señor
Jesús tuvo con sus discípulos. También podemos pensar que es
una introducción a estos últimos capítulos 13 al capítulo 17.
Es una introducción también, si pensamos que Lo que va a estar
hablando el Señor Jesús con sus discípulos es una de las veces
en que Él autorrevela su corazón. Es una introducción a la revelación
del corazón del Evangelio, al corazón de Dios, al corazón de
Jesús. es una introducción a la proximidad
de que concluya el ministerio terrenal del Señor Jesucristo,
es una introducción a que ocurra la celebración de nuestra Pascua. Y el apóstolo Juan empieza escribiendo
en pocas líneas cosas muy profundas en este versículo. él utiliza la palabra dice nos
ponen el contexto antes de la fiesta de la Pascua, cuando empezó
el capítulo 12 decía seis días antes de la Pascua y ahora estamos
ya prácticamente llegando al momento de la celebración de
la Pascua. El Señor Jesús está por celebrar
la cena con sus discípulos y nos pone en ese contexto de que está
pues aproximadamente quizá unas 24 horas para que el ministerio
en la tierra de nuestro Señor Jesucristo concluya. Después
usa la palabra sabiendo Jesús, sabiendo Jesús. Una de las primeras
cosas que podemos notar allí es que este versículo no menciona
de manera explícita o de manera, si usted lee el versículo no
va a encontrar la palabra cruz, pero la sombra de la cruz está
en todo este versículo, en cada una de sus frases. Cuando dice
el Señor Jesús, sabiendo Jesús que su hora había llegado, sabiendo
Jesús que su hora había llegado, y evidentemente ahí, aunque no
dice la cruz, está haciendo una referencia, la sombra tan fuerte
y pesada de la cruz está allí, era la hora en que el Hijo del
Hombre iba a ser levantado. Y era algo que el Señor Jesús
sabía desde el principio, desde que habló con Nicodemo, le dijo
que así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así
es necesario que el hijo del hombre sea levantado, para que
todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.
En el capítulo 12, él le dijo a los judíos que si él es levantado,
a todos atraerá a sí mismo. Y ellos le preguntaban, ¿quién
es este hijo de hombre? Nosotros leemos en la ley que
el Cristo permanece para siempre, pero tú dices que va a ser levantado.
Y el Señor en todo momento sabía y tenía pleno conocimiento acerca
de su muerte y muerte de cruz. El apóstol Pablo cuando escribe
dice primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí. Dice
que Cristo murió por nuestros pecados y dice conforme a las
escrituras. Y en conformidad a la escritura
es que él fue crucificado, él no murió apedreado como era en
la ley que se decía. Y Dios hizo todos los arreglos
para que Jesús no muriera apedreado. sino él muriera así, como decía,
maldito es todo aquel que es colgado en un madero. Legalmente
los judíos se morían, los judíos se morían de ganas de matar al
Señor Jesús apedreado, pero Dios había encargado de que legalmente
no pudieran hacerlo. El imperio romano les tenía prohibido
hacer ejecuciones. y el imperio romano tenía una
manera de dar muerte y que era justamente que coincidía con
lo que se había establecido en la escritura. Y dice, allí cuando
él dice, sabiendo Jesús que su hora había llegado, está la sombra
de la cruz. Pero después dice, para que pasase
de este mundo al Padre. y otra vez está la cruz. No había otra manera en que él
pudiera pasar de este mundo al padre, sobre todo porque él voluntariamente
se había despojado de su gloria para hacerse obediente hasta
la muerte y muerte de cruz. Sobre todo porque su deleite
de él era hacer la voluntad de su padre. Él había dicho, yo
tengo otra comida que ustedes no conocen. Y creo que uno de
los deleites de la vida es comer. Y el Señor Jesús estaba diciendo
que él se deleitaba. Como dice el Salmo 48, cuando
habla del Señor Jesús y dice, el hacer tu voluntad, Dios mío,
me ha agradado. Él tenía como propósito de su
vida, dice, descendí del cielo no para hacer mi voluntad, sino
la voluntad del que me envió. En su mismo nombre decía, llamará
su nombre Jesús porque Él salvará a su pueblo de sus pecados. Después
dice, La otra frase dice, como había amado a los suyos que estaban
en el mundo, los amó hasta el fin. Como había amado a los suyos. Y cuando pensamos en la máxima
expresión del amor de Jesús por los suyos, pues es justamente
la cruz. La Biblia dice, más Dios muestra
su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo
murió por nosotros. Nadie tiene mayor amor que este,
dice Jesús, que uno ponga su vida por sus amigos. Y a pesar
de que no se menciona la cruz de manera explícita, este versículo
uno está lleno de la sombra de la cruz, está Pues en cada frase
de este versículo, la máxima expresión del amor por los suyos
fue que él cargó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero. Después, pues el pasaje inevitablemente
nos tiene que llamar la atención hacia el amor de Jesús. Dice,
como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los
amó hasta el fin. Y dos veces se habla del amor
de Jesús. Del amor de Jesús en tiempo pasado. Dice, como había amado a los
suyos. Como había amado a los suyos.
Jesús había amado sin duda a los suyos. Lo que Jesús les dio era
más de lo que cualquier otro maestro o líder hubiera dado
o le daría a sus seguidores. ¿Sabe? El Señor Jesús había dado
su corazón a los suyos. El Señor Jesús se había ocupado
de ellos. Él los había amado no desde el
momento que los llamó para seguirle, como leímos en los primeros capítulos
del Evangelio. Él los había amado, dice la Escritura,
con amor eterno. te he amado". ¿Sabe? Él los amó
no desde que vino a la Tierra. Él vino a la Tierra porque ya
los había amado. ¿Sabe? Con amor eterno te he
amado. Él nos amó desde antes de la
fundación del mundo. Su amor no tiene nada que ver
con algo que se haya visto en aquellos que son llamados suyos. Su amor tiene todo que ver con
su gracia y con su misericordia. Él hace todas las cosas conforme
al designio de su voluntad. No es porque los suyos son gente
más inteligente o gente menos pecadora, no, en lo absoluto. Al contrario, él dijo que no
vino a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.
Cuando se habla del Evangelio, el apóstol Pablo escribe y dice,
palabra fiel es esta y digna de ser recibida por todos, que
Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, a los pecadores. Él vino a salvar a su pueblo
de sus pecados. El amor con que Él ha amado es
amor desde la eternidad. No es por causa de la criatura,
porque la criatura ni había hecho bien ni mal y algo sí estaba
seguro. Habiendo de nacer de Adán que
había caído, pues algo estaba seguro en la criatura. pues que
estaba también caído, corrompido, con una mente y un corazón que
está inclinado de continuo al mal, que aborrece a Dios, que
no quiere vivir sometida a Dios, y sin embargo, dice, Dios muestra
su amor para con nosotros, en que siendo pecadores, Cristo
murió por nosotros. El apóstol Pablo dice que cuando
aún éramos enemigos, cuando aún éramos débiles, a su tiempo,
Cristo murió por nosotros. Se menciona primero el amor hacia
los suyos en un sentido desde la eternidad, desde que Cristo
ya los llamó, desde que Cristo ha estado con ellos todo el tiempo
por amor, Él ha estado siendo paciente, se ha estado dando
a conocer, les ha mostrado su amor, les ha mostrado las señales,
les ha mostrado su gloria. Pero dice que como les había
amado a los suyos que estaban en el mundo, dicen los amó hasta
el fin. Hasta el fin. Su amor, ¿qué es
lo que quiere decir cuando dice que los amó hasta el fin? El apóstol Juan aquí está poniendo
en perspectiva de gente humana. No está hablando aquí de que
el amor no tiene nada que ver con que el amor del Señor tenga
un fin. los amó hasta el fin y podemos hacer referencia hasta
el fin de su ministerio en la tierra pero su amor no terminó
allí los amó porque Jesús después dijo estoy con vosotros todos
los días hasta el fin del mundo y su amor los amó hasta el fin
de su ministerio terrenal, pero sigue amando a los suyos hasta
el fin del mundo, pero seguirá amando a los suyos por siempre.
Algunas personas piensan, que estudian las palabras originales
de la Biblia, piensan que quizá una mejor expresión sería, como
los había amado, los amó hasta el extremo. No tanto una referencia
con respecto al tiempo, sino al tamaño del amor del Señor
hacia los suyos. Hay un himno que dice que el
amor del Señor es inmensurable. Dice inmensurable es que no es
posible medirlo. Alguien ha dicho que el amor
del Señor, cuando dice el apóstol Pablo, que es, y en varios himnos
se ha captado la idea de que su amor es más ancho que el mar,
su amor es más alto que los cielos, su amor es profundo hasta la
profundidad del infierno que nos rescató. Si en un lugar teníamos
que estar es en el infierno y la profundidad del amor de Dios
es tal que nos rescató de allí. El apóstol Pablo cuando habla
de ese amor extremo dice que no hay nada que pueda separarnos
del amor de Dios y justamente dice el amor de Dios que es en
Cristo Jesús. Y él empieza a decir y dice ni
lo alto ni lo profundo, dice ni lo presente ni lo porvenir. ni una cosa creada, ni siquiera
uno mismo puede separarse del amor de Dios que es en Cristo
Jesús. Su amor es eterno. Su amor, justamente
el Salmo 118, que hace referencia a las cosas que recién han ocurrido
en la entrada triunfal y a las que van a ocurrir después de
esta cena allá en la cruz, Empieza justamente enfatizando, dice,
alabad a Jehová porque Él es bueno. Y dice, porque para siempre
es su misericordia. Y dice, alabad a Jehová porque
Él es bueno. Dice, alabad a Jehová porque
él es bueno, porque para siempre es su misericordia. Diga ahora
a la casa de Israel que para siempre es su misericordia. Dice
que lo diga también la casa de Harón, que para siempre es su
misericordia. Y hay una traducción que he leído
otras veces que dice, den gracias al Señor porque él es bueno.
Su gran amor perdura para siempre. que proclame el pueblo de Israel
su gran amor perdura para siempre, que proclamen los descendientes
de Harón su gran amor perdura para siempre. Y es interesante
que al concluir el Salmo concluye, después de describir lo que se
le iba a hacer al Señor Jesús en la entrada triunfal y después
de describir la confianza que el Señor Jesús tuvo en su Padre
de enfrentar el juicio de la cruz, termina diciendo Al final,
en las 60, dice, alabata Jehová, porque para siempre es su misericordia.
Y esta traducción termina, den gracias al Señor porque Él es
bueno. Su gran amor perdura para siempre. ¿Sabe? Él es eterno. Cuando dice que los amó hasta
el fin, no hace referencia a que su amor termina. Hace referencia
a las etapas de la vida humana que está sujeta al tiempo que
terminan. la etapa de su ministerio en
la tierra, la etapa de la vida que tuvieron los discípulos hasta
que varios de ellos o casi todos murieron martirizados y a pesar
de todo el amor del Señor perduró para ellos. Y en todas las generaciones,
él ha amado a los suyos. Los ha amado, como él dice, con
amor eterno, te he amado. Y su amor no tiene fin, porque
él es el alfa, él es la omega. Él es principio, él es el fin. No hay fin. Sabe, somos nosotros que vivimos
con respecto al tiempo. Su amor perdura por siempre. Y la otra frase es la frase,
los suyos, como había amado a los suyos. Y evidentemente está hablando aquí
de aquellos discípulos y aquellos que ya habían creído, porque
habían visto la manifestación de su gloria en las señales que
él estaba haciendo y habían creído que Jesús es el Cristo, el Hijo
de Dios. ¿Sabe? Esos suyos no solo eran
los 12 discípulos, en esos suyos estaba la mujer samaritana, que
había creído, gente de aquel pueblo de la mujer samaritana
que también había creído, en esos suyos estaban todos aquellos
estaba Marta, que hizo su confesión de fe, cuando él dijo, yo he
creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios que ha venido
al mundo. Y sabe, ahí el Señor se está
refiriendo a ellos, pero se está refiriendo también a cuando él
dijo, tengo otras ovejas que no son de este redil, a estas
me es necesario traer. Se está refiriendo a aquellos
que iban a creer por la palabra de sus discípulos. Se está refiriendo
a los suyos de todas las épocas. ¿Y por qué le llama a los suyos?
Le llama a los suyos porque efectivamente son suyos. En primer lugar son
suyos. por creación. Porque dice la
Biblia que todas las cosas son de Dios. Todas las cosas. Él es el dueño de todas las cosas. Sea que estén en el cielo, en
la tierra o debajo de la tierra, todo es del Señor. Y dice porque
de Él, por Él y para Él son todas las cosas. Por creación, todas. La creación es de él. De Jehová
es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan.
Pero, ¿sabe?, no sólo por eso son suyos. Hay algo más profundo
cuando dice el Señor a los suyos, a los que son suyos. Dice, la
Escritura dice, ¿Por qué nos llama suyos? Y uno es porque
Él nos escogió en Cristo. Allá en Efesios dice, según nos
escogió en Cristo Jesús. Según nos escogió en Cristo Jesús. a los que antes conoció, también
los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de
su hijo. ¿Sabe? Él los escogió y por eso
es, dice a sus discípulos, no me elegisteis vosotros a mí.
¿Y qué cierto que es? Dice, sino que yo os elegí a
vosotros. Si la cuestión hubiera sido que nosotros elegiéramos
nunca lo hubiéramos elegido, pero gracias a Dios que Él nos
eligió a nosotros. Somos Suyos porque Él nos escogió
antes de la fundación del mundo. Somos Suyos porque nos escogió,
y dice la Escritura, nos escribió en el libro de la vida del Cordero
desde antes de la fundación del mundo. Algunas personas creen
que que cuando el predicador empieza a decir que levanten
su mano y repitan una oración y el que lo repite, hay gente
que cree que entonces Dios saca su lápiz y empieza a apuntar.
Eso lo hace la gente que lleva estadísticas. Pero ¿sabe qué?
El Señor ya escribió eso antes, antes de la fundación del mundo.
Por eso es que dice a los suyos, a los suyos. Ahora, les dice
a los suyos porque Él se entregó por nosotros. Él se entregó por
nosotros. Por eso son los suyos. Él dejó
su gloria. Dice el apóstol Pablo, hablando
de Cristo Jesús, dice que él se hizo pobre para que por su
pobreza los suyos fuesen enriquecidos. Dice también la escritura, ¿por
qué habla de los suyos? porque el Padre se los ha entregado. ¿Sabe? Nadie viene a mí si el
Padre no le trae. Y en varias ocasiones el Señor
Jesús dice que el Padre se los ha entregado. ¿Sabe? Recuerde
que la Iglesia es una novia para el Hijo, que el Padre le ha entregado
al Hijo. ¿Por qué más somos suyos? Somos
suyos porque dice la escritura, sabiendo que fuiste rescatados
de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros
padres, no con cosas corruptibles como oro o plata. dice, sino
con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha
y sin contaminación, dice, ya destinado desde antes de la fundación
del mundo, pero manifestado en los posteros tiempos por amor
de vosotros. Nos ha rescatado, nos ha redimido,
ha pagado nuestro rescate a precio de su propia sangre. Nos compró
con sangre. El apóstol Pablo escribe y dice,
porque habéis sido comprados por precio. Y cuál es el precio? La sangre de Cristo. Glorificar
pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales
son de Dios. Entonces, por eso es que dice
la Biblia, los suyos. Habla de los suyos porque Él
los ha comprado con su propia sangre. cuando está la multitud
dice aquel al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con
su sangre sabe él nos ha conquistado por eso somos suyos él nos ha
atraído así así con lazos de amor cuando usted mira lo que
el apóstol pablo vio en cristo jesús usted ve a una persona
que ha sido cautivada ha sido conquistada el apóstol pablo
dice Todo lo que me parecía precioso ahora es basura. Ahora yo no
quiero saber nada de justicia propia, sino solo quiero la justicia
que es de Cristo Jesús. Ahora solo quiero una cosa, conocer
a Cristo Jesús mi Señor. ¿Sabe? Un corazón conquistado. Cristo lo conquistó. Somos suyos porque, pues, Después
de todo lo que el Señor ha hecho, pues nosotros hemos respondido
a su amor. Dios es el iniciador y en respuesta
a su amor nos hemos entregado a él. ¿Pero sabe qué? Nosotros
le amamos a él. ¿Por qué? Porque él nos amó primero. Los suyos. Y damos gracias a
Dios porque nos empieza a introducir a cosas que el Señor Jesucristo
sabía. ¿Saben? Nos habla de lo enorme,
con razón Juan cuando habla del amor del Señor Jesús lo hace,
dice, de tal manera amó Dios al mundo que ha dado su Hijo
unigénito. para que todo aquel que él cree
no se pierda, más tenga vida eterna. Él escribe y dice, mirad
cuál amor, y nos llama a la admiración, a la sorpresa, dice, mirad cuál
amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos de
Dios. Y sabe, el amor de Dios es maravilloso, es un amor que
perdura por siempre, y algo sorprendente es que el Señor Jesús sabía todo
lo que venía pero sabe que su gran amor lo hizo perseverar
confiando totalmente en su Padre, su gran amor hacia su pueblo
y damos gracias a Dios porque Él se muestra a nosotros y se
muestra a nosotros y es una bendición, una bendición para cada uno de
quienes hemos creído, pero es una bendición para aquellos que
somos esposos, porque Él es el esposo. ¿Sabe? Cuando los esposos
miramos esta clase de amor, un amor sacrificial, un amor que
sabía lo duro que venía, pero el Señor se mantuvo por amor
al Padre, pero por amor a los suyos. ¿Sabe? Cuando pensamos
en nuestras esposas, tenemos que venir corriendo al
Evangelio. Hay gente que piensa que cuando
la esposa es difícil, lo que hay que hacer es salir corriendo.
Pero cuando la esposa es difícil, lo que hay que hacer es venir
al Evangelio. Porque Spurgeon decía que el Señor tiene
la familia más difícil. Dice la familia más ingrata,
la más rebelde, la más desobediente. y el Señor ama a su esposa así
como es. Ese es el llamado a los que somos
esposos, a amar a nuestras esposas. Alguien dijo que entre más difícil
sea tu esposa, mayor oportunidad tienes de parecerte a Cristo. En mi carne no se puede. Necesito
confesar que no puedo. Necesito confesar que necesito
a Cristo. Necesito venir corriendo al Señor
Jesucristo. Soy llamado a ser esposo como
Cristo amó a su iglesia. Aún que Él nos amó sabiendo lo
terrible que era el juicio de esa cruz que, aunque no se menciona
aquí, está allí en una sombra pesada de la cruz. Está allí
el hecho de que Él iba a ser levantado en la cruz. Está allí
el hecho de que Él iba a llevar sobre esa cruz nuestros pecados.
Está allí el hecho de que Él iba a recibir el juicio del Padre
por causa de nuestros pecados. Y eso es difícil. Cuando pensamos
como esposos, pues no se compara a eso. Y sin embargo, tenemos
que reconocer los esposos que los zapatos nos quedan grandes,
porque no somos llamados a ser esposos como lo imaginamos o
como lo hizo mi abuelito o mi papá, sino soy llamado a hacerlo
como Cristo ama a la iglesia. y la necesidad del Evangelio,
la necesidad de venir al Señor Jesucristo, de clamar al Señor
Jesucristo. Toda la esperanza está porque
se nos ha dado el Evangelio. Y lo último que quisiera es,
si Dios está tocando tu corazón, ante mirar la más grande muestra,
aquí es una, podemos decir, como decía al principio, aún es una
introducción al corazón de Jesús. Sabe, si te conmueve el amor
de Dios, un amor que no merecemos, porque de Dios merecemos una
cosa. Dios nos debe una sola cosa. contrario a lo que muchas veces
en nuestra cultura pensamos. Pensamos que merecemos algo o
que Dios nos debe algo o que alguien nos debe algo. Nadie
nos debe nada y si Dios nos debe algo, la Biblia dice con toda
claridad qué es lo que nos debe. Primero dice, por cuanto todos
pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. Y después
dice, porque la paga del pecado es muerte. Y si algo Dios nos
debe es darnos muerte y muerte eterna. Eso es lo que Dios nos
debe. Pero, ¿sabe? Cuando miras el
maravilloso amor con que Dios ha amado a los suyos, y si eso
está conmoviendo tu corazón, ¿sabes? El poder mirar que a
pesar de que sabía lo que tenía, él fue obediente hasta la muerte
y muerte de cruz. El poder mirar cómo él tuvo la
máxima expresión de su amor al sufrir todo el padecimiento por
causa de su pueblo, Si miras ese amor que es eterno, que no
tiene fin, que Él ha amado a los suyos con amor eterno, ven al
Señor Jesucristo. ¿Sabes? Si Él está moviendo tu
corazón, cree en el Señor Jesucristo. Clama al Señor que te dé arrepentimiento
para vida. Clama al Señor que te dé fe para
poder creer que Él ha provisto todo. Cuando pensamos en el amor
de Dios, tenemos que pensar que Dios ha hecho y provisto todo
para los suyos. Sabe todo lo que Él demanda de
los suyos, lo ha provisto en el Señor Jesucristo. Él es nuestra
Pascua, Él es nuestra justicia, Él es todo lo que el Señor pide.
Él pide perfección, Él es nuestra perfección. Él pide santidad,
Él es nuestra santidad. Él pide una justicia mayor que
de los escribas y pariseos, Cristo es quien hizo esa justicia. Todo
lo que a mí me falta fue clavado en la cruz y todo lo que Él ganó
aquí es para los suyos. Ven al Señor Jesucristo, cree
en el Señor Jesucristo porque dice, el que cree en el Hijo
tiene la vida, pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida,
sino la ira de Dios está sobre él. Amén.

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Joshua

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