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Declaraciones Pertinentes

John 5:40-44
Joel Coyoc July, 12 2020 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc July, 12 2020
Estudio del Evangelio de Juan
What does the Bible say about the glory of God?

The Bible teaches that all humanity has fallen short of God's glory due to sin.

The concept of God's glory is foundational in Scripture. Romans 3:23 states, 'For all have sinned, and come short of the glory of God.' This reality stems from the fall of Adam, where humanity lost its ability to reflect God's holy character. As a result, all other pursuits ultimately lead to vanity if they do not seek to glorify God. Jesus explicitly states in John 5:41, 'I do not receive glory from men,' indicating that true glory cannot be derived from human accolades, but must come from God alone.

Romans 3:23, John 5:41

How do we know that Jesus is the Son of God?

Jesus' works and teachings testify to His identity as the Son of God.

The identity of Jesus as the Son of God is affirmed through numerous testimonies in Scripture. In John 5:36, Jesus mentions that the works He performs testify to His divine authority and identity. He says, 'But I have greater witness than that of John: for the works which the Father hath given me to finish, the same works that I do, bear witness of me, that the Father hath sent me.' Moreover, His sinless nature and fulfillment of the Law point to His unique status as the God-man. His sovereignty in judgment and the resurrection further validate His divine nature, as stated in Romans 1:4, 'And declared to be the Son of God with power, according to the spirit of holiness, by the resurrection from the dead.'

John 5:36, Romans 1:4

Why is the love of God important for Christians?

The love of God is crucial as it defines our relationship with Him and instructs how we are to love others.

God's love is central to a Christian's faith and life. In 1 John 4:19, we are reminded, 'We love Him, because He first loved us.' This love expresses itself in obedience to His commandments and reflects in our interactions with others. Jesus commands us to love one another as He has loved us (John 13:34), which ultimately leads to a community marked by grace, understanding, and mutual support. The surety of God's love assures believers of their standing and encourages them to grow in faith and obedience. Thus, understanding God's love cultivates a heart that mirrors His character in a broken world.

1 John 4:19, John 13:34

How can we be assured of eternal life?

Eternal life is assured through faith in Jesus Christ as Lord and Savior.

In John 5:24, Jesus assures believers by stating, 'Verily, verily, I say unto you, He that heareth my word, and believeth on him that sent me, hath everlasting life, and shall not come into condemnation; but is passed from death unto life.' This declaration highlights the necessity of faith in His redemptive work. The assurance of eternal life is not based on our merits, but solely on Christ's atoning sacrifice, which reconciles us with God. By believing in Him, we transition from a state of spiritual death to one of everlasting life, securing our hope for the future.

John 5:24

Sermon Transcript

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i Muy buenos días, nos vamos a
dar inicio a nuestro servicio de este domingo matutino. Vamos
a buscar nuestras Biblias ahí en el libro de Eclesiastes capítulo
3, vamos a ver lectura a los 22 versículos. Eclesiastes capítulo 3 a partir
del versículo 1 dice de la siguiente manera. Todo tiene su tiempo
y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora, tiempo
de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar
lo plantado, tiempo de matar y tiempo de curar, tiempo de
destruir y tiempo de edificar, tiempo de llorar y tiempo de
reír, Tiempo de enrechar y tiempo de bailar. Tiempo de esparcir
piedras y tiempo de juntar piedras. Tiempo de abrazar y tiempo de
abstenerse de abrazar. Tiempo de buscar y tiempo de
perder. Tiempo de guardar y tiempo de
desechar. Tiempo de romper y tiempo de
coser. Tiempo de callar y tiempo de hablar. Tiempo de amar y tiempo
de aborrecer. Tiempo de guerra y tiempo de
paz. ¿Qué provecho tiene el que trabaja de aquello en que se
afana? Yo he visto en el trabajo que
Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en
él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo y ha puesto eternidad
en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender
la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. Yo
he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse y hacer
bien en su vida. y también que es don de Dios
que todo hombre coma y beba y goce el bien de toda su labor. He
entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo sobre aquello
que se añadirá, ni de ello se disminuirá, y lo hace Dios para
que delante de él teman los hombres. Aquello que fue ya es, y lo que
ha de ser fue ya, y Dios restaura lo que pasó. vi más debajo del
sol, en lugar del juicio hay impiedad y en lugar de la justicia
hay iniquidad. Y dije yo en mi corazón, al justo
y al impío juzgará Dios, porque allí hay un tiempo para todo
lo que se quiere y para todo lo que se hace. Dije en mi corazón,
es así por causa de los hijos de los hombres, para que Dios
los pruebe y para que vean en ellos que ellos mismos son semejantes
a las bestias. Porque lo que sucede a los hijos
de los hombres y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso
es. Como mueren los unos, así mueren
los otros. Y una misma respiración tienen
todos. Ni tiene más el hombre que la
bestia, porque todo es vanidad. Todo va a un mismo lugar. Todo
es hecho del polvo y todo volverá al mismo polvo. ¿Quién sabe que
el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba y que el
espíritu del animal desciende abajo a la tierra? Así pues,
he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse
en su trabajo, porque esta es su parte, porque ¿quién lo llevará
para que vea lo que ha de ser después de él? Amén. Vamos a orar, ¿no? poderoso Dios y Padre bendito
que habitas en los cielos. Gracias, Señor, por tu amor infinito. Gracias por tu fidelidad, Padre.
Gracias porque día a día eres tú el que sostiene a tu pueblo
escogido, el que suple cada una de nuestras necesidades. Nos
preserva, Señor, en tu amor, Padre bendito. Gracias, Señor. por el cuidado que has tenido
de cada miembro de nuestra familia, de cada uno de los hermanos,
Padre bendito. Gracias, Señor, porque día a
día podemos ver tu mano poderosa sobre tu pueblo escogido. Día
a día podemos sentir tu guía, Dios. Podemos sentir tu presencia,
Señor, en cada uno de nosotros, Padre. Gracias, Señor, por todo
ello. Te agradecemos, mi padre, porque
a lo largo de esta semana tu fidelidad ha sido de continuo,
Dios. Nos has guardado, Dios, a pesar de las circunstancias
que estamos viviendo a nivel mundial, Dios. Cada una de tus
ovejas estamos en tus manos poderosas, y ahí estamos seguros, Dios. Gracias, Señor, por cada uno
de los hermanos. Gracias, Señor, por cada uno
de los pastores que tú has levantado, Dios. Bendíceles Dios, proveeles
y úsalos día a día, Señor, con poder para esparcir tu única
y gran verdad, Padre. Te damos gracias por la oportunidad
y el privilegio, Señor, de reunirnos en esta mañana para poder escuchar
tu único Evangelio, Dios, a través del mensajero que tú has preparado.
bendícelo a Dios, dale tu sabiduría, utilízalo con poder, Padre, y
clamamos también para que prepares nuestros corazones y podamos
ser esos oidores y hacedores de tu bella palabra, Señor. Padre bendito, queremos suplicarte,
Dios, por cada uno de tus enfermos. Tú les conoces, sabes sus condiciones,
conoces sus dolencias, sus limitaciones, Te suplicamos Señor para que
de acuerdo a tu gran amor y misericordia seas con cada uno de ellos Dios. Pedimos también por cada una
de las ovejas Dios, por ese rebaño Señor que tú has pagado Señor
un alto precio por cada uno de nosotros, que cada día nos guíes
Dios, cada día nos preserves, seas esa lámpara en nuestro camino
Dios, Que en todo momento, Dios, seas Tú el que pueda darnos esas
nuevas fuerzas. Y Señor, que nuestra mirada nunca
baje, Señor, a este mundo, Dios. Que siempre nuestra mirada esté
puesta en Ti, que eres el autor y el consumador de la fe, Señor.
Te pedimos, Dios, que día a día, Señor, bendigas a nuestra familia,
a uno de los que están a la distancia. Dios, Tú les conoces, Dios. Y
te pedimos, porque tú eres un Dios Todopoderoso, Omnigrescente
Dios, Omnipotente Padre. No hay otro como tú, Padre bendito. Señor, clamamos por este servicio,
que sea dolor fragante a ti, Padre. Te lo pedimos en ese poderoso
y bello nombre, que es sobre todo un nombre de nuestro amado
Señor Jesús. Amén. Invitemos a nuestro hermano Marco,
que nos dirige a un himno. Buenos días, hermanos. Hermanos,
les invito a entonar el himno número 159, Roca de la Eternidad.
Roca de la Eternidad, fuiste abierta tú por mí. se me esconde en el océano. Mas encuentro solo en ti, rico
limpio manantial, en el cual lavado fui. Aunque seas siempre fiel, aunque
llores sin cesar, del pecado no podré justificación lograr. Sólo en ti teniendo fe sobre
el mal podré triunfar. Mientras haya de vivir y al instante de expirar cuando
vaya a responder en tu augusto tribunal se me esconde de lo
fiel roca de la eternidad. Buenos días hermanos, damos gracias
a Dios nuevamente por la bendición de poder tener un tiempo en el
cual poder adorar a través de la lectura, la oración, los cantos,
y escuchar la exposición de la Palabra y lo hacemos este día porque estamos
celebrando que un día como hoy Cristo resucitó de entre los
muertos. Vamos a abrir nuestras Biblias
en el Evangelio de San Juan. Evangelio de San Juan en su capítulo
cinco. Dice la palabra, después de estas
cosas había una fiesta de los judíos y subió Jesús a Jerusalén. Y hay en Jerusalén, cerca de
la Puerta de las Ovejas, un estanque llamado en hebreo Bethesda, el
cual tiene cinco pórticos. En estos yacía una multitud de
enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del
agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque,
y aquitaba el agua, y el primero que descendía al estanque, después
del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad
que tuviese. Y había allí un hombre que hacía
treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio
acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo,
¿Quieres ser sano? Señor le respondió el enfermo,
No tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua,
y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús
le dijo, levántate, toma tu lecho y anda. Y al instante aquel hombre
fue sanado, y tomó su lecho y anduvo, y era día de reposo aquel día. Entonces los judíos dijeron a
aquel que había sido sanado, es día de reposo, no te es lícito
llevar tu lecho, Él les respondió, el que me sanó, él mismo le dijo,
toma tu lecho y anda. Entonces le preguntaron, ¿quién
es el que te dijo, toma tu lecho y anda? Y el que había sido sanado
no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la
gente que estaba en aquel lugar. Después le halló Jesús en el
templo y le dijo, mira, has sido sanado, no peques más para que
no te venga alguna cosa peor. El hombre se fue y dio aviso
a los judíos, que Jesús era el que le había sanado. Y por esta
causa los judíos perseguían a Jesús y procuraban matarle, porque
hacía estas cosas en el día de reposo. Jesús les respondió,
mi padre hasta ahora trabaja y yo trabajo. Por esto los judíos
aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de
reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre,
haciéndose igual a Dios. Respondió entonces Jesús y les
dijo, De cierto, de cierto os digo, no puede el Hijo hacer
nada por sí mismo, sino lo que ve a hacer al Padre, porque todo
lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Porque
el Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que Él hace,
y mayores obras que éstas le mostrará, de modo que vosotros
os maravilléis. Porque como el Padre levanta
a los muertos y les da vida, así también el Hijo a los que
quiere da vida. Porque el Padre a nadie juzga,
sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al
Hijo como honran al Padre. El que no honra al hijo, no honra
al padre que le envió. De cierto, de cierto os digo,
el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna
y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo,
viene la hora y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del
Hijo de Dios y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre
tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida
en sí mismo. Y también le dio autoridad de
hacer juicio por cuanto es el Hijo del Hombre. No os maravilléis
de esto, porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros
oirán su voz, y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección
de vida, mas los que hicieron lo malo a resurrección de condenación. No puedo yo hacer nada por mí
mismo. Según oigo, así juzgo. Y mi juicio es justo porque no
busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.
Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es
verdadero. Otro es el que da testimonio
acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero. Vosotros
enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad.
Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno, mas digo esto
para que vosotros seáis salvos. Él era antorcha que ardía y alumbraba,
y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. Mas
yo tengo mayor testimonio que el de Juan, porque las obras
que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que
yo hago, dan testimonio de mí que el Padre me ha enviado. También
el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis
oído Su voz, ni habéis visto Su aspecto, ni tenéis Su palabra
morando en vosotros, porque a quien Él envió vosotros no creéis. Escudriñad las Escrituras, porque
a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas
son las que dan testimonio de mí. Y no queréis venir a mí para
que tengáis vida. Gloria de los hombres no recibo,
mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. Yo
he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís. Si otro viniera
en su propio nombre, a ese recibiréis. ¿Cómo podéis vosotros creer,
pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la
gloria que viene del Dios único? No penséis que yo voy a acusaros
delante del Padre. Hay quien os acusa. Moisés en
quien tenéis vuestra esperanza. Porque si creyéseis a Moisés,
me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis
a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras? Vamos a meditar los versículos
40 hasta el versículo 44. Dice,
Gloria de los hombres no recibo, mas yo os conozco, que no tenéis
amor de Dios en vosotros. Yo he venido en nombre de mi
Padre, y no me recibís. Si otro viniera en su propio
nombre, a ese recibiréis. ¿Cómo podéis vosotros creer,
pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la
gloria que viene del Dios único? Otra traducción de los versículos
dice, la gloria humana no la acepto, pero a ustedes los conozco
y sé que no aman realmente a Dios. Yo he venido en nombre de mi
padre y ustedes no me aceptan, pero si otro viniera por su propia
cuenta, a ese sí lo aceptarían. ¿Cómo va a ser posible que ustedes
crean si unos a otros se rinden gloria, pero no buscan la gloria
que viene del Dios único? Vamos a meditar estos versículos
con el tema declaraciones pertinentes. Dice el diccionario que declarar
es manifestar, decir hacer público. La declaración por lo tanto es
una explicación de lo que otra persona ignora o duda. Pensando en el contexto, El contexto
de este versículo está hablando Jesús establece un asunto legal,
dice el padre ha dejado todo el juicio al hijo, el padre a
nadie juzga. y ha dejado todo juicio al hijo
para que todos honren al hijo como honran al padre. Y en ese
contexto, quisiera leer una definición de declaración en el aspecto
legal. En el ámbito del derecho, una
declaración es la manifestación que se realiza bajo juramento
para comunicar la situación de un hecho que puede constituir
la base para la determinación de un delito. Se trata, en otras
palabras, de la manifestación formal de un individuo con efectos
jurídicos y realizada en la forma y en los lugares establecidos
por la ley, para comunicar la situación de un hecho que puede
constituir la base para la determinación de un delito. Y justo aquí está
hablando de un delito. El tema es declaraciones pertinentes
y pertinente es aquello que es adecuado, oportuno, en un momento
o en una ocasión determinados. Las palabras que el Señor Jesús
mencionó aquí, su declaración es pertinente porque son palabras
del Señor y estas son siempre pertinentes. Por tanto, las ovejas
del Señor las oirán con atención al ser palabras que son espíritu
y son vida. Estas palabras son pertinentes,
pues giran en torno al problema fundamental del ser humano, su
caída en Adán, la destitución de la gloria de Dios en toda
la humanidad por causa del pecado. Es pertinente porque el Señor
de señores, el Creador del hombre, el que conoce al hombre está
hablando y está hablando de un hecho que constituye la base
de un delito y ese delito está directamente relacionado con
el hecho fundamental que es la pérdida de la gloria de Dios
por el ser humano. La Biblia dice, por cuanto todos
pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. Y hay tres
cosas que el Señor dice en su declaración. La primera es con
respecto a Él mismo y la segunda y tercera es con respecto a la
humanidad. Primero el Señor Jesús dice,
gloria humana no recibo. Después dice a la humanidad,
a ustedes los conozco. Y después le dice a la humanidad,
les digo la razón por la que no creen. Vamos a meditar la primer declaración,
que es lo que implica cuando el Señor Jesús está hablando
y dice, gloria humana no recibo, gloria humana no recibo. La Biblia dice con claridad que
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Y Dios ha hecho
todo para su gloria. Pero el ser humano lleva la mayor
responsabilidad de mostrar la gloria de Dios. Sin embargo,
habiendo caído en Adán, ha perdido la capacidad de manifestar, de
reflejar la gloria de Dios. El Señor Jesucristo dice, gloria humana no recibo. El Señor
Jesús, en primer lugar, lo que está diciendo aquí, está declarando
su naturaleza. Él no necesita recibir gloria
humana. Él no cayó en Adán. Eso es aplicable
al resto de la humanidad. Por cuanto todos pecaron, están
destituidos de la gloria de Dios. Incapaces de manifestar la gloria
de Dios. Seguimos siendo imagen de Dios,
pero imágenes distorsionadas. Incapaces de mostrar la totalidad
de lo que es el carácter santo de Dios. Incapaces de vivir como
seres que debemos mostrar justicia, porque Dios es justicia. Vivimos
en un mundo lleno de injusticia porque somos injustos unos con
otros. Vivimos en un mundo donde nos
damos cuenta que de pronto somos personas iracundas. Dios dice
que Él, la descripción de Dios en la escritura es que Él es
lento para la ira. Me encuentro a mí mismo y me
doy cuenta que soy muy poco tolerante, que soy muy rápido para irarme.
Y eso implica una enorme responsabilidad. La Biblia dice que Dios es amor,
pero vivimos en un mundo lleno de odio. Si algo ha hecho la
humanidad en todos los siglos que Dios le ha permitido vivir
en este mundo es hacerse la guerra unos contra otros. El carácter
de Dios es la paz, Cristo es el príncipe de paz, pero el hombre
vive en guerras y en pleitos entre familia, en la colonia,
en la ciudad. Específicamente en estos tiempos
estamos viendo un mundo lleno de conflictos y disturbios sociales
y odio racial y odio de diferentes clases por causa del pecado en
el corazón del hombre. El hombre fue hecho para mostrar
amor, pero el hombre está mostrando odio porque ha sido destituido
de la gloria de Dios. Pudiéramos nosotros hablar de
todo lo que es el carácter de Dios y que deberíamos estar reflejando,
pero creo que con eso es suficiente poder notar, Cristo dice, gloria
de los hombres no recibo, y la razón es, Él es la simiente de
la mujer. Él es la simiente de la mujer.
Él no es descendiente de Adán. Él es la simiente de la mujer.
Él no nació en pecado. Esa es la razón por la que Él
no recibe gloria humana. Dice la Biblia allá en Lucas
1.35, respondió el ángel respondiendo al ángel le dijo
el espíritu santo vendrá sobre ti y el poder del altísimo te
cubrirá con su sombra por lo cual también el santo ser que
nacerá seré llamado hijo de dios el santo ser que nacerá y es
la única persona el único hombre cien por ciento hombre simiente
de la mujer que nació sin pecado Fuera de él, aunque algunas personas
dicen que María fue concebida sin pecado, misma María en la
Escritura, el Espíritu Santo le muestra su necesidad de un
Salvador, y dice, engrandece mi alma al Señor y mi espíritu
se regocija en Dios mi Salvador. Y eso prueba de que no nació
ella sin pecado. Si hubiera nacido sin pecado
no necesitaría un salvador. Pero dado que ella es descendiente
de Adán y nació en pecado y es aplicable a ella como a todo
el resto de la humanidad que aquí en maldad ha sido formada
y en pecado me concibió mi madre. Sólo el Señor Jesucristo es el
santo ser que nacerá. Ella preguntó cómo iba a ser
posible. Y el ángel le dijo que el Espíritu del Señor iba a venir
sobre ella. Y entonces dice el santo ser
que nacerá será llamado Hijo de Dios. La Biblia dice en Hebreos
4.15, porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse
de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todos
según nuestra semejanza, pero sin pecado. Cristo no recibe
gloria de los hombres, porque Él no cometió pecado. Él nació el santo ser que nacerá,
Hijo del Santísimo, porque Él es Dios hecho hombre, Dios que
tomó forma humana. Dice la Biblia también en 1 Pedro
2.22, el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca,
el cual no hizo pecado. Él no recibe gloria humana. Fuera
de ahí, todos padecemos de algo terrible que es buscar la gloria
humana. porque hemos sido destituidos
de la gloria de Dios y nos pasamos buscando gloria humana. Y eso
es algo terrible porque buscar la propia gloria, dice la Biblia,
no es gloria. La otra razón por la que Cristo
no recibe gloria humana es porque Él ama al Padre con toda su alma,
con toda su mente, con todas sus fuerzas. La Biblia en diferentes lugares
muestra la clase de amor que existe entre el Padre y el Hijo
y el Espíritu Santo. Es la razón por la cual Él llama
a la Iglesia a amarse los unos a los otros, para que sean uno,
así como yo y el Padre somos uno. Y Él mostraba su amor a
su Padre en hechos. Él hacía toda la voluntad del
Padre. El Padre estaba complacido en
el Hijo, porque el Hijo por amor respondía siempre haciendo la
voluntad de su Padre. Dice la Escritura, Si guardaréis
mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado
los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. es la razón por la que Jesús
puede declarar, no recibo gloria humana, no recibo gloria humana,
Él es la imagen del Dios invisible, Él es aquel que vino y mostró
gloria como del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad,
porque no tiene pecado, porque ama al Padre con toda su mente,
con todas sus fuerzas, No hay idolatría en su corazón, hay
fidelidad, hay un amor puro hacia su padre. Él puede decir que
no recibe gloria humana, porque su gozo está en el padre, su
gozo está en hacer la voluntad de su padre. anteriormente vimos
que él decía tengo una comida que ustedes no conocen o sea
tengo un deleite me deleito en hacer una cosa la voluntad del
padre y eso lo menciona muchas veces en la escritura desde las
profecías se dijo el hacer tu voluntad dios mío me ha agradado
y tu ley está en medio de mi corazón él sabe que el gozo la
fuente del gozo es el padre ese es el lugar donde hay que buscar
el gozo por eso cristo puede declarar gloria humana no recibo
las siguientes declaraciones con respecto a la humanidad oramos a Dios que nos haga tener
oídos atentos. Lo primero que ha dicho también
es sumamente importante, sumamente importante saber por qué Cristo
no recibe gloria humana. Cristo está enfatizando acerca
de su naturaleza, acerca de quién es Él y es bien importante escuchar
quién es el Señor Jesucristo y qué es lo que le hace rechazar
la gloria humana. Y lo que Él dice es es algo que
nos debe hacer prestar mucha atención. Lo va a decir ahora
con unas pocas palabras, pero desde que empezamos a estudiar
este Evangelio, lo ha estado diciendo. Y lo que él dice, a
ustedes los conozco, a ustedes los conozco. Y sabe, eso debe
hacernos pensar bien las cosas. El hecho
de que el Dios de la gloria, el hecho de aquel que tiene una
gloriosa omnisciencia y omnipresencia diga, yo te conozco, a ustedes
los conozco. Le dijo a Natanael antes que
Felipe te llamara cuando estabas debajo de la higuera, te vi.
A ustedes les conozco. Le dice a Nicodemo, Si te hablo,
eres maestro de Israel, no sabes esto. Te hablo de cosas terrenales
y no crees. ¿Cómo vas a creer si te hablo
de las cosas celestiales? Desconozco. Nicodemo, no crees. Le dice a la mujer samaritana,
anda y llama a tu marido. y la mujer samaritana dice pues
no tengo marido a ustedes les conozco cinco maridos has tenido
y ahora tienes no es tu marido eso has dicho con verdad a ustedes
les conozco y empieza a decir el señor que
es lo que conoce y dice el señor así Mas yo os conozco, que no tenéis
amor de Dios en vosotros. A ustedes les conozco, y sé que
su amor a Dios no es real. La Biblia dice con todas sus
letras, y dice, engañoso y perverso es el corazón del hombre más
que todas las cosas. ¿Quién lo conocerá? y la respuesta
es yo Jehová y aquí está Cristo que es uno con el Padre que es
Dios hecho hombre diciendo a ustedes les conozco aunque mucha gente
de ustedes creen que aman a Dios se engañan a ustedes mismos aunque
muchos otros que les observan están impresionados por el amor
que ustedes aparentan tener a Dios Es pura mentira. Su amor de ustedes
hacia Dios no es real y yo les conozco. Porque el hombre mira
lo que está delante de sus ojos, pero yo miro el corazón, le está
diciendo el Señor Jesucristo. Yo les conozco, yo sé que ustedes
no pueden hacer ni hablar lo bueno siendo malos. que lo que
sale, sale de su corazón, porque su corazón es perverso, porque
todos los designios del corazón del hombre son de continuo solamente
el mal. ¿Sabe? Allí muchas veces se había
manifestado de gente que pensaba que amaba realmente a Dios. Viene
el joven rico y le dice, Señor, ¿qué debo de hacer para tener
la vida eterna, para obtener la vida eterna? Y le pregunta
a los mandamientos, ¿sabes? Y el joven preguntó, ¿cuáles?
Y cuando el señor empezó a decir, el joven se apresuró a decir,
ah señor todo eso desde mi más tierna edad lo he guardado. El
señor le quiso mostrar, yo te conozco. Yo te conozco y sé que
tu amor a Dios no es real. Es un amor que puede impresionar
a la gente. Es un amor que quizá te ha impresionado a ti mismo.
Al punto de que estás tan impresionado que vienes y oras y le dices
a Dios, Señor te doy gracias porque yo no soy como los otros
hombres. Yo doy diezmo de todo lo que gano. Yo ayuno tantas
veces a la semana. Estás tan impresionado de tu
amor aparente a Dios. Estás engañando tu corazón y
el Señor le dice al joven rico, una cosa te hace falta le dice
anda vende todo lo que tienes y darlo a los pobres y el joven
se fue triste y Jesús no le estaba diciendo que si iba y vendía
todo entonces él ya había obtenido la vida eterna Jesús estaba mostrándole
le estaba diciendo te conozco y sé que tu amor a Dios es aparente
no es real no tienes verdadero amor a Dios Dice la Biblia, el
resumen de la ley es, amarás al Señor tu Dios con toda tu
alma, con toda tu mente, con todas sus fuerzas, y a tu prójimo
como a ti mismo. Y ahí se resume la ley. Y el Señor le estaba mostrando
a este joven, no es verdad que has guardado desde más tierna
edad los mandamientos. Si hubieras guardado desde tu
tierna edad, no habría por qué estar triste por tener que ir
y vender todo y darlo a los pobres. Jesús le estaba mostrando, has
mentido. Oye Israel, Jehová nuestro Dios,
Jehová uno es, y amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con
toda tu mente. Y el Señor le estaba mostrando,
tú amas al Dios de Israel, pero amas al Dios de la riqueza. Entonces
has quebrantado toda la ley. No amas verdaderamente a Dios.
Y muchos de ellos estaban en el negocio de extorsionar a la
gente cuando venían a comprar para el sacrificio. pero mostraban
a la gente que ellos amaban a Dios. Estaban tan interesados en mantener
su negocio a expensas de la gente y haciendo cosas con injusticia
y seguir mostrando que aparentemente ellos amaban a Dios. Pero Jesús
les dice yo los conozco y sé que ustedes no aman realmente
a Dios. Dice después el Señor Jesús Sé,
dentro del conocimiento que tengo de ustedes, yo sé que no me aceptan
aunque he venido en nombre de mi Padre. Y sé también algo,
que si otro viene por su propia cuenta, lo van a aceptar. Saben,
yo he venido en nombre de mi Padre y ustedes no me aceptan.
A ustedes les cae mal, hago un milagro que manifiesta el carácter
de Dios. Estoy mostrando que soy Emmanuel,
Dios con vosotros. que soy el Mesías prometido del
cual habló Moisés en todo el Antiguo Testamento, pero les
caigo mal a ustedes, porque yo no busco gloria de los hombres,
pero yo estoy seguro que si viene otro y hacen milagros y ustedes
lo regañan y le dicen que no lo haga el sábado y lo dejan
de hacer, a ese ustedes lo van a recibir. Porque ese tiene más
temor de ustedes, porque está más preocupado de tener la aceptación
de ustedes. Esa es la gloria los unos de
los otros. Si alguien viene y ustedes le
dicen cuándo tiene que hacer las cosas y cómo lo tiene que
hacer, entonces ustedes van a estar felices y él va a estar feliz.
Pero gloria de los hombres no recibo. Yo no vine para agradarles
a ustedes. Yo vine para agradar a mi padre.
Cristo no tenía compromiso alguno. Y él está diciendo, yo sé, yo
sé que si alguien viniera en su propio nombre, ¿sabe? Alguien
que venga en su propio nombre va a tratar siempre de complacer
a la gente, a tratar de tener siempre la aceptación de la gente,
a procurar decir siempre lo que la gente le agrada oír. Si alguien
viniera en su nombre y les diera de comer comida diario gratis,
estarían felices. Pero no les gusta cuando les
dicen, están trabajando por la comida que perecen. No solo de
pan vivirá el hombre, entonces no gusta. Tú quieres a alguien
que venga y que te diga, no más te vas a enfermar, y que declaremos
que la enfermedad se salió y se fue, eso sí te va a gustar. el
Señor conoce, el Señor conoce el corazón, sabe una de las cosas
importantes, damos gracias a Dios porque Él ha atraído a su pueblo
con lazos de amor, sin embargo, hemos de ser conscientes, Dios
nos está haciendo crecer en gracia, pero una de las cosas que hemos
de ser conscientes es si algo debemos a Dios es amarle como
es debido aún el residuo del pecado aún este cuerpo que no
es adecuado para la nueva vida espiritual que nos ha dado nos
tienta cuántas veces cuántas veces actuamos también en credulidad
porque tendemos a buscar el gozo donde no está tendemos a buscar
el gozo no en hacer la voluntad del padre pensamos que alguien
más tiene el gozo porque muchas veces la presión humana, la aceptación
son tan importantes para nosotros. Pero sabe, el Señor Jesucristo
conoce y clamemos al Señor que siga atrayéndonos y hacer crecer
en nosotros amor por Él. Todas las veces que pecamos es
cuando preferimos cualquier placer, no necesariamente un placer malo
de por sí, sino aún cosas buenas y legítimas, cuando las preferimos,
buscamos el deleite en ellas, dejamos fuera al Señor. Eso es
idolatría del corazón. Eso es buscar la gloria donde
no está. Es buscar el gozo donde no está.
Es el intercambio que hizo Adán en el jardín del Edén. Buscar
lo que sólo puede dar Dios en las cosas creadas. La tercera cosa que el Señor
dice, les voy a decir la razón por la que no creen. Y lo hace
en forma de una pregunta. Versículo 44. ¿Cómo podéis vosotros
creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis
la gloria que viene del Dios único? ¿Cómo podéis vosotros
creer? ¿Sabe? Uno de los grandes problemas
es que muchas veces nos asusta el hombre. Muchas veces vemos
tan grande al hombre cuando realmente el hombre es insignificante.
Cuando el hombre dice la escritura, cuando habla de Dios y su grandeza,
y dice Isaías, que son las naciones delante de Dios, son como un
menudo polvo en la balanza. Pero frecuentemente nos asusta
el hombre. Dice, Pedro, si es necesario morir
contigo, Señor, voy a morir. Y resulta que después no un soldado
romano con su espada, sino una sirvienta dice, ese es de ellos. Y entonces Pedro empieza a temblar
y empieza asustado por el hombre. Jesús dijo, les voy a enseñar
a quien tienen que temer. No teman a los que matan el cuerpo.
Bueno, esa muchacha probablemente no podía matar a Pedro. Pero
Pedro estaba temblando y negó al Señor Jesucristo. Dios misericordiosamente
y por gracia empieza a obrar en el corazón de Nicodemo. Pero
Nicodemo tenía miedo de perder su posición, su aceptación, de
ser expulsado del grupo de privilegio de ser de los líderes del pueblo.
Y entonces viene a Jesús de noche cuando nadie... Cuando Cristo fue levantado,
así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, entonces Dios
le dio ojos de fe para mirar y él creyó por fin. Él nació de nuevo. Y sabe, ya
no hubo más necesidad de salir y ir a ver a Jesús de noche.
Ya hubo necesidad de agacharse y decir, pues me calmo, no sigo
defendiendo ni diciendo nada de Jesús. Salió y por el poder
del Espíritu Santo que le había dado nueva vida, venció el buscar
gloria de los hombres. No importa que fuera rechazado,
él fue y pidió el cuerpo del Señor Jesús para sepultarlo e
identificarse con Jesús, lo que Cristo había hecho en su vida.
Sabe, hubo un tiempo cuando Dios empezó a mostrar el Evangelio
verdadero. Muchas veces uno valora la opinión
de gente que le estima, que le da, pero damos gracias a Dios
porque cuando Dios nos da vida, esas cosas pierden valor. No fue que yo dejé de amar el
buscar reconocimiento de hombres, fue que Dios me dio vida. Yo
seguiría igual, yo seguiría buscando el que alguien me respete y no
que digan eso que está predicando está mal. No es cierto, Dios
no elige. Cristo vino para que todos puedan
creer y ser salvos. Dios hizo un milagro, como lo
hizo en Nicodemo, como lo ha hecho en cada uno que hemos creído.
Y ya no nos importa si nos ponen apodos, porque muchas veces nos
ponen apodos. a Nicodemus le estaban diciendo
Galileo y seguro dolió porque era desprecio. Pero no importa
cuando Cristo nos da vida, todo lo que era ganancia ahora es
pérdida, ahora es basura contar de conocer la excelencia de Cristo
Jesús mi Señor por amor del cual lo he perdido todo. La razón
de no creer es buscar la gloria adonde no está. La razón de no
creer es temer al hombre. Temer al hombre. Y damos gracias
a Dios porque sabemos algo, no estamos apenas... ¿Cuál es su nombre? ¿Cuál es
su nombre? ¿Cuál es su nombre? ¿Cuál es su nombre? Yo soy joven. Yo soy joven. Yo
soy joven. No le gustaba que él se quedara.
No le gustaba que él se quedara. No le gustaba que él se quedara. No le gustaba que él se quedara.
No le gustaba que él se quedara. No le gustaba que él se quedara. No le gustaba que él
se quedara. No le gustaba que él se quedara. No le gustaba que él se quedara. No le gustaba
que él se quedara. No le gustaba que él se quedara. No le gustaba que él se quedara. No le gustaba
que él se quedara. Es un pueblo para salvar. Es
Dios que quiere salvar a todos. Dios, salva a ustedes. Y ese es un pueblo que quiere salvar
a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar
a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere
salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere
salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere
salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere
salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que
quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo
que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que
quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo que quiere salvar a todos. Y ese es un pueblo ¿Para qué?

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Joshua

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