Bootstrap
Walter Groover

El propiciador de la salvación

John 3:16
Walter Groover February, 12 2017 Video & Audio
0 Comments
Walter Groover
Walter Groover February, 12 2017

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
En esta noche yo quiero hablarles
del propichatorio o el propichador, propichador de la salvación de
Jesucristo. Quién es el propichador? Juan 3, 16, 16, porque de tal
manera amó Dios el mundo, el Dios, el padre que ha dado a
su unigénito hijo. hijo, un hijito, para que todo
aquel que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna. ¿Y quién está creyendo hoy? ¿Quién está confiando en su salvación
en esta noche? Yo confío únicamente en el Señor
Jesucristo. Él es mi Señor, mi Salvador y
mi Dios. Hay muchos religiosos que no
pueden decir esto. Dicen que son, hay un grupo que
dicen que son testigos de Jehová, pero no conocen Jehová, porque
no pueden ser, llamar a Cristo Jesús Señor mío y Dios mío. Espero que puede usted llamarle
Señor mío y Dios mío con todo su corazón. Bienaventurado eres
cuando puedes hacerlo, porque Dios es el que ha obrado en su
corazón. Al que no conoció pecado, por
nosotros lo hizo pecado. Él nos dice... Al que no conoció pecado, el
Señor Jesucristo, por nosotros lo hizo pecado. ¿Quién lo hizo
pecado? El Padre. Le contó, le cargó
con los pecados de todo su pueblo. Para que todos de nosotros para
que nosotros fuésemos hechos la justicia de Dios en él. Gracias
a Dios que tenemos una justicia perfecta delante de Dios. No
nos falta nada. Estoy mirando santos allá. Sí, el que cree en el Señor Jesucristo
como su Señor, como su Salvador y su Dios, ha sido justificado. ya eres justo delante de Dios. La justicia de Cristo, Él es
justicia nuestra. Él es justicia nuestra. ¿Dónde
se encuentra su alma delante de Dios? Tenemos una cita tan
segura como la muerte. Está establecido para el hombre
que muere una vez y después de ese juicio. En Cristo Jesús ya
morimos en él. Él murió en nuestro lugar como
sustituto. Pero por esa razón bautizamos. ¿Qué significa el bautismo? Es
testimonio. ¿El agua del bautismo quita el
pecado? No, de ninguna manera. Los que
creen así están creyendo mal, pero los creyentes están confesando
su identificación con Cristo y bautismo, bautizados en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es algo, algo para testificar de la fe
que Dios le ha dado. No es algo para quitar sus pecados,
no. El agua, el agua no quita el
pecado. La sangre de Jesucristo puede
armar para quitar nuestros pecados. Pero tenemos una cita tan segura
con la muerte, como dicen hebreos, de la manera que está establecido
para los hombres que mueran una sola vez y después de ese juicio,
después de ese juicio. ¿De dónde fuimos nosotros juzgados
delante de Dios, los creyentes? en Cristo, en Cristo. Él le condenó nuestros pecados
en su amado Hijo. Al que no conoció pecado, el
Señor es Cristo. Él es el único hombre. En la tierra de Dios fue hecho
hombre, el único hombre. Por ser Adán. Vino a este mundo
y fue hecho hombre para cargar nuestros pecados sobre la cruz
y para ser hecho pecado, para que fuésemos nosotros los creyentes,
para que fuésemos nosotros ser hechos. La justicia de Dios en
Cristo. Aleluya. El Evangelio. Tenemos una cita. tan seguro
como la muerte delante de Dios. De la manera que está establecido
para los hombres que mueran una sola vez después del juicio. Pero está hablando de los incrédulos.
El Evangelio nos declara que Dios ha establecido Se me olvidó quitar la plataforma. Estoy aquí más alto. Pero puede oírme, ¿verdad o qué?
El Evangelio nos declara que Dios ha establecido el propiciatorio
eterno de justicia y misericordia para su iglesia. En su Hijo unigénito
es Cristo. Él ha establecido justicia para
su pueblo y Cristo Jesús. Como dice Jeremiah, en aquellos
días, en aquel tiempo, voy a quitar esta cosa. Ah, está bien. En aquellos días, en aquel tiempo haré brotar a
David un rey nuevo. de justicia, está hablando de
la venida de Cristo, hijo de David, hijo de David. Porque María José era del linaje
de David. Él es hijo de Dios, el eterno
hijo de Dios, pero nació de María, que era de la familia de David,
el rey David. haré brotar a David un renuevo
de justicia y hará justicia y juicio en la tierra. En aquellos días,
Judá será salvo y Jerusalén habitará segura y se llamará Jehová Justicia
Nuestra. ¿Quién es Jehová? Jesucristo
es Jehová. ¿Quién es él? Justicia Nuestra.
es Jehová el Hijo, Jehová el Padre, Jehová el Espíritu Santo,
el mismo Dios Eterno. Yo no puedo explicar la eternidad,
pero si conocemos Cristo Jesús, conocemos el único Dios verdadero. Jehová, justicia nuestra. El Señor Jesucristo cumplió la
propiciación por la Iglesia de Dios en él. Él cumplió la propiciación
para su Iglesia. Su Iglesia fue dada a él antes
de la fundación del mundo. Cristo dijo, de los me has dado,
Padre, no he perdido ninguno, ninguno ha sido perdido, sino
el Hijo de perdición. Estaba hablando de Judas Iscariote
que vendió a Cristo, era uno de los del grupo, pero vendió
a Cristo unas monedas, veinte platas de monedas de no sé qué,
monedas. La deidad de Cristo es el altar
sobre el cual fue sacrificado la perfecta humanidad. La deidad de Jesucristo, Dios,
hombre, verdadero hombre, verdadero Dios, el Cordero de Dios, que
fue emulado desde el principio del mundo, dice Apocalipsis.
Eso no fue una cosa que Dios, después de la caída, ya qué voy
a hacer ahora? todo Dios es eterno. El fin, el principio, nada. Nosotros pensamos en Dios. Todo
conocimiento es de Dios pasado, presente y futuro eterno. De una vez. No podemos explicar
esto. Otro texto 1 3 16, porque de
tal manera amó Dios al mundo. El amor, un mundo. Hay otro lugar donde dice Cristo,
yo no rego por el mundo. Entonces hay un mundo por el
cual él no no oraba, no pidió nada de bendición, pero está
hablando de otro mundo. ¿Por qué de tal manera amó Dios
al mundo? Está hablando del mundo de los
que el Padre le había dado. Porque tuyos son y me los diste. Es lo que Dios el Padre hizo
ante Cristo. Ese mundo que Dios amó. en la
eternidad, que ha dado a su hijo un inicio para que todo aquel
que en él cree no se pierda tenga vida eterna. La tenemos ahora. La tenemos ahora misma. Bueno,
vamos a morir físicamente, pero espiritualmente nunca, nunca. Pero también los que son perdidos
en el pecado van a van a seguir viviendo apartado de Dios en
el infierno. Yo no sé cómo será esto, pero
no quiero tener parte en esto. Gracias a Dios por la salvación
que Él cargó en Él mismo, el castigo que yo merezco, usted
también. Para que fuésemos hechos la justicia
de Dios en Él, yo quiero gloriarme en Cristo Jesús. Quiero ser como
él. Ahí de mí, dijo Pablo el apóstol,
ahí de mí. ¿Quién me liberará de este cuerpo
de muerte y de pecado? ¿Quién está hablando? El apóstol.
Pablo, ¿verdad? O está diciendo, yo soy santo,
yo hago esto y esto y esto. Yo no confío en ninguna cosa
que he hecho. ninguna cosa que voy a hacer.
Yo confío únicamente en quien él es y lo que él ha hecho una
vez para siempre y dónde está ahora y él vive para siempre
para entreceder por los creyentes en él. Él no está allá sobre todo, dice,
padre, perdónoslo porque no sabe lo que hace. Su presencia ya
es la garantía. Él no tiene que abrir su boca,
porque su presencia ya es la garantía de nuestra salvación
en Él. En Hebreos 13 capítulo 3, por la sangre del
Cordero del pacto eterno en Jesucristo. Es la la paga por la sangre del
pacto eterno. No fuera una cosa que Dios pensaba
de después, ¿qué voy a hacer? Eso es eterno, eterno. Romanos 3, 25 dice, ¿a quién
Dios puso? Está hablando de su hijo eterno,
el verbo que fue hecho carne en el tiempo, el cumplimiento
del tiempo. a quien Dios puso como propiciación. La edad le dio como propiciación. Por medio de la fe en su sangre
y la sangre. De su hijo que fue dado. Como
la propiciación para salvar su pueblo. Por medio de la fe en
su sangre para manifestar su justicia, la justicia de quien?
la justicia de Dios primero, el Padre, por haber pasado por
encima los pecados del Antiguo Testamento, pero con los sacrificios
que hicieron de bueyes y corneros, no, esas cosas rudimentales no
quitaron ningún pecado. Tantas ceremonias practicaban,
los fariseos confiaban en esto, pero esas cosas no quitaron ningún
pecado. Era profético y una sombra del
verdadero. ¿Cuál es el verdadero? El verdadero
está en el Señor Jesucristo. El verbo fue hecho carne y moraba
en este mundo. Para cumplir el pacto eterno aquí en Dios puso como propiciación
propiciación por medio de la fe en su sangre. La propiciación es lo que cumplió
Cristo para manifestar su justicia, la justicia de Dios, a causa
de haber pasado por alto en su paciencia los pecados pasados.
Está hablando del Antiguo Testamento. Moisés fue salvo No por los corderos
que sacrificaban, de miles de bueyes y corderos. No fueron
salvos por esas cosas. Fueron salvos por la misma sangre
que nos salvó a nosotros hoy día. Porque eso fue una, fue
dado por Dios en su corazón y su propósito eterno. Nosotros pensamos
en el tiempo, en el desarrollo, pero Dios es eterno. Yo no puedo entenderlo, pero
lo creo porque la Biblia lo dice. La sangre del pacto eterno. Romanos 3, 25. ¿A quién Dios puso como propiciación? Por medio de la fe y en su sangre. Yo iba a explicar la diferencia
en esas propiciación, propiciatorio, pero es muy poco. Voy a hacerlo
mañana con los pastores. Hay una cosa distinta con cada
uno. Propiciación, propiciatorio. Pero ahora no. Aquí Dios puso como propiciación. Él escogió para por medio de
fe en su sangre para manifestar su justicia. La justicia de quién? La justicia de Dios. Por qué? Para porque por haber pasado
Dios. A causa de haber pasado por alto
en su paciencia, está hablando del Antiguo Testamento, pasó
por alto en su paciencia todos los que vivieron bajo el Antiguo
Testamento, porque Cristo no había muerto. Pero el propósito
de Dios está firme, es eterno, es firme. Llegó el día cuando
nació el verbo aquí en este mundo y fue a la cruz. Pero dice que Dios fue justo
a causa de haber pasado por alto en su paciencia los pecados pasados,
aunque la sangre de Cristo no había sido derramada. todavía,
pero en el propósito de Dios ya fue una cosa hecha. Pero ellos
usaban a esos animales como sacrificio, como una sombra de los venideros. Ahora tomamos la cena del Señor
en memoria de Cristo, de lo que Él cumplió, ¿verdad? No vienen aquí donde yo estoy
despachando Bueno, hay lugares donde solo el sacerdote toma
vino, los demás solo el pan. Pero él está despachando. Lo
hacen para que sepan que ellos están manejando y despachando
la gracia. Es mentira del diablo. Mentira del diablo. Qué triste
ver tantas personas que están confiando en esto. Un sacerdote
no tiene poderes despachar la gracia de Dios y ni la papa allá
en Roma, o el papa o el papa, allá en Roma. Ya no fueron despachar ningún
predicador, solo proclamamos y predicamos el evangelio. El
Espíritu Santo está despachando, está obrando los corazones, revelando
a Cristo en nosotros. Quien es la esperanza de gloria
de cada creyente? A quien Dios puso como propiciación
por medio de fe en su sangre para manifestar su justicia,
la justicia de Dios. a causa de haber pasado por alto
en su paciencia los pecados pasados con la mira, con el propósito,
con la vida de manifestar en este tiempo hoy día, es el tiempo
también, este tiempo su justicia, la justicia de Dios por haber
pasado por alto los pecados de Moisés. Pasó por alto los pecados
de Moisés porque él, Moisés, estaba mirando el venidero Y en el tiempo vino el Hijo de
Dios. El Verbo fue hecho carne cuando
murió y resucitó. Eso cubrió y quitó los pecados
de todos los creyentes del Antiguo Testamento y también los que
están creyendo hoy día. En este tiempo, con la mira de manifestar en
este tiempo su justicia, la justicia de Dios, a fin de que que él
sea el justo. Él es el justo, ¿verdad? Y él
que justifica al que es de la fe de Jesucristo. La fe en Jesucristo es preciosa,
pero no es la causa. No es la causa. La fe de Jesucristo
es la causa. La fe que Dios le da a usted
es el fruto, no es la causa. Ay Dios, tengo una fe tan grande. Tengo un Salvador grande, pero
mi fe hay de mí. Poca, poca de fe. Pero la fe es don de Dios. Dios ha dado a su hijo para ser
propiciación sobre el propiciatorio de su gracia. y misericordia
para su iglesia elegida. Como dice Juan 3, 16, ¿por qué
de tal manera amó Dios al mundo? ¿Cómo oraba Cristo? Padre, no
rego por el mundo, sino por los que me has dado. Ese es el mundo
que Dios amó y dio a Cristo. Hay un mundo de personas que
Dios va a entregar a su propio voluntario. Odien a Dios, odien
el Evangelio. Cuando odien estas palabras que
estamos tratando de proclamar, en vez de amarlos, odien esa
doctrina, odien ese Evangelio de la gracia de Dios. No puede decir usted mismo que
había tiempo cuando usted mismo tenía ese odio en su corazón,
en contra. Yo puedo decirlo. Dios amó al mundo que ha dado
a su hijo un hijito para que todo aquel que en él cree no
se pierda más tenga vida eterna. Bendito sea, como dice en Efesios,
bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que
nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales
en Cristo. ¿Qué puede ser esto? La eternidad no será suficiente
para revelar esas bendiciones y esa gloria. Efesios 1, 4. Según nos escogió en él, cuando antes de la fundación
del mundo nos escogió, ¿por qué? Para salvación. ¿Odia esa doctrina? ¿No hay otra salvación? No hay
otra salvación. ¿Por qué peleas contra Dios?
Luchando en contra de la verdad que nos da tanto gozo de saber
que nos escogió en Cristo. Estamos en Cristo. Estoy seguro
en Cristo Jesús. Jehová, justicia nuestra. Cristo
es Jehová el Hijo, justicia nuestra. según nos escogió en él antes
de la fundación del mundo para que fuésemos santos y sin mancha
delante de él para que fuésemos santos. Soy santificado en Cristo
Jesús, pero me falta mucho ser justo en todos mis pensamientos
y mis obras. Hay de mí ¿Quién me librará de
este cuerpo de muerte, de pecado? Es lo que dijo el apóstol. Gracias
doy a Dios y a Jesucristo. Ahí está mi libertad. Bueno, estoy gastando mi tiempo
aquí. Tengo cuatro hojas y no puedo
terminarlo. En la eternidad Dios escogió
a su Hijo Unigénito para ser la piedra angular y el fundamento
de la Iglesia. Como dice Mateo, he aquí mi siervo,
hablando de Cristo, a quien he escogido mi amado y quien se
agrada mi alma, pondré mi espíritu sobre él. y a los gentiles anunciará
justicia. La plenitud del Espíritu Santo
estaba sobre el Dios Hombre Jesucristo. Fue Dios verdadero, se humilló
así, mismo se hizo hombre. Pero la plenitud de la Deidad del
Espíritu Santo estaba sobre él. La fe del creyente
está fundada sobre la fe de Jesucristo y su sacrificio. Como dice el primer de Pedro,
acercándose a él, Cristo, piedra viva, desechada ciertamente por
los hombres, más para Dios escogida y preciosa. Es la piedra fundamento
seguro. Pedro confesó a Cristo. Cristo
le preguntó a Pedro, ¿qué dice usted? Pedro, ¿qué dicen los
demás? Pedro comenzó a decir, ahí algunos
piensan esto y otro, pero tú, Pedro, ¿qué dices tú? ¿Qué piensas? Pedro dijo, tú
eres el Cristo, el hijo del Dios viviente. Y el Señor le dijo, bien aventurado
eres, Simón, Simón Pedro, porque no te lo revaló carne ni sangre,
sino mi Padre que está en los cielos. Pero el diablo, el demonio, la depravidad
humana está poniendo a Pedro como el fundamento de la iglesia. Pedro estaba confesando fe en
Cristo. Tú eres el Cristo. Cristo dijo
sobre esta piedra. ¿Cuál es la piedra que está confesando
como su salvador? ¿Sobre cuál piedra? Cristo mismo,
¿verdad? Él es el fundamento, la piedra acercándose a él, piedra viva,
desechada ciertamente de los hombres, mas para Dios escogida
y preciosa. Vosotros también como piedras
vivas, una piedra viva, testificando
de Cristo. Sed edificados como casa espiritual,
sacerdote y santo. ¿Creeis sacerdote y Cristo? para ofrecer sacrificios de alabanza,
de testimonio de la verdad, sacrificios espirituales aceptables a Dios
por medio de Jesucristo. Sabe que en nuestras obras siempre
hay algo. No son perfectos, ¿verdad? Lo
que hacemos por fe. Pero somos aceptos y nuestras
obras son aceptos en Cristo. Dios está glorificada en las
obras, aunque son tan pobres. Pero no es la confianza del creyente
confiar en sus obras. Pero las obras no serán olvidadas. Un vaso de agua dado en el nombre
de Cristo a uno que tiene sed nunca será olvidado. Si la persona
es un creyente en Cristo, confiando que un vaso de agua dado a una
persona que lo necesita, es una obra que nunca será olvidada. Ya no entiendo eso. Pero no confiamos
en las obras, pero las obras glorifican a Dios. Como el vaso
de agua dado en el nombre de Cristo. Pero eso no es la confianza
de creyente, creyente. La pregunta de Cristo y la confesión
de la fe del apóstol Pedro. Tomar como tres dos minutos más. En Mateo 16 15. Y él les dijo, ¿vosotros quién
decís que soy yo? Respondió Simón Pedro, tú eres
el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús,
bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló
carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo
también te digo que tú eres Pedro, Y sobre esta roca, Pedro, es
roca, roca chica, ¿verdad? Sobre esta roca, la confesión,
tú eres el Cristo. Sobre este fundamento de Cristo,
el Hijo de Dios, el Salvador de su iglesia. Sobre esta roca
edificaré mi iglesia y las puertas del Ares no prevalecerán contra
ella. La fe de Jesucristo es la roca
y fundamento de la fe de su iglesia. Cristo es el autor y consumador
de la fe. Como dice Romano 1,17, porque
en el Evangelio la justicia de Dios se revela por fe por la
fe de Cristo, para fe, para que tú lo creas, para que tus escogidos
lo crean. Como está escrito, más el justo
por la fe vivirá. Por la fe, por la fe de Cristo
y con la fe en Cristo. La justicia de Dios se revela
por la fe de Jesucristo para la fe de los creyentes. Los creyentes
viven con fe en la fe y sacrificio de Jesucristo. Esto es el propiciatorio,
la obra de Cristo. Sabiendo que el hombre no es
justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo.
Nosotros también hemos creído en Jesucristo para ser justificados
por la fe de Cristo. Y no por las obras de la ley,
por cuanto por las obras de la ley, nadie será justificado porque
por gracias soy salvo. Es uno de los favoritos. Porque
por gracias soy salvos por medio de la fe. Por la fe de Cristo. Y esto no
es de vosotros, pues es don de Dios. Tu fe es don de Dios. La fe de Cristo es lo que cumplió
nuestra redención. Y la eternidad determinó Dios
salvar su iglesia en su hijo, un nenito. Jesús es el primer
elegido. Él es don de su iglesia. autor
y consumador de nuestra fe. He aquí mi siervo, dice Dios,
por los profetas, dice ellos. He aquí mi siervo, yo lo sostendré. Mi escogido, está hablando de
Cristo, mi padre está diciendo, es mi escogido, en quien mi alma
tiene contentamiento. He puesto sobre él mi espíritu,
y él traerá justicia a las naciones. Cuando Cristo nació en este mundo,
un bebé, era algo milagroso, milagroso de María la Virgen,
no de ella, de ella. Ella testificó, mi alba se regocía
en Dios mi Salvador, porque no conoció hombre, era virgen. Y
ella confiaba en él. Hijo de Dios que fue hecho hombre.
Se movió a sí mismo para nacer y ser hecho hombre. Y vivir una vida perfecta para
representarnos. Un hombre tenía que hacerlo.
No un superhombre. Un hombre verdadero. Él lloraba
y él doliaba cuando lastimó su pie. ¿Le dolió? Era hombre verdadero. pero Dios
verdadero. Un hombre tenía que cumplir lo
que tú y yo no podemos cumplir, y él lo hizo. Fue obediente hasta
la muerte y muerte cruz en obediencia a Dios. Fue hecho pecado, aunque
no conoció pecado. Cargó el padre sobre Cristo,
su hijo, el corredor de Dios. Cargó sobre él el pecado de todo
su pueblo escogido. el más gran pecador en el mundo
o en el universo era Jesucristo colgado sobre la cruz porque
él fue cargado con todos los pecados de su pueblo para que fuésemos a ser hechos
la justicia de Dios en él. Cuando Cristo resucitó La victoria es nuestra porque
en Cristo resucitamos. Él es justicia nuestra. Él va
a justicia nuestra. Bueno, otra ocasión, tal vez,
pero hay tres o más. Vamos a ser despedidos con la
oración.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.