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Cody Groover

Los verdaderos creyentes nunca dejan de venir

Hebrews 10:38
Cody Groover August, 7 2016 Video & Audio
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Cody Groover August, 7 2016

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en esta tarde pido que abran
sus biblias conmigo libro de hebreos hebreos capítulo 10 Hebreos capítulo 10, voy a leer
versículos 38 y 39. Mas el justo vivirá por fe, y
si retrocediere, no agradará mi alma. Pero nosotros no somos
de los que retroceden para perdición, sino los que tienen fe para preservación
del alma. El tema en esta tarde es este,
los verdaderos creyentes siguen o continúan viniendo al Señor
Jesucristo. Otra manera de decirlo es los
verdaderos creyentes nunca dejan de venir a Cristo. Nunca dejan
de venir a Cristo. Hay una gran cantidad de predicadores
en este mundo Pero los predicadores de Dios están preocupados por
la gloria de Dios, la gloria de Cristo. Están preocupados
por el bienestar eterno de las personas que les oyen. Y están
preocupados por la predicación de la gracia salvadora de Dios
en Cristo Jesús. Estas son sus ocupaciones de
los verdaderos predicadores. la gloria de Dios, la gloria
de Cristo, el bienestar de las almas a las que predica, el bienestar
y preocupados por esta predicación de la gracia de Dios. Ahora,
las personas que son verdaderos predicadores del Evangelio saben,
saben que la salvación no es un asunto de tiempo en el pasado,
no es un asunto de creer una vez y ya cosa del pasado, no
es las personas que están interesadas en el bien eterno de las personas
que oyen, saben que no es, esto no es la salvación de Dios, hay
muchas personas que piensan que porque hicieron su profesión
de fe cuando eran niños, mas ya nunca mas piensan en Cristo
Jesús, nunca más tienen el deseo de servir al Señor, de no están
viniendo al Señor Jesucristo, piensan que esta es su salvación
porque esto es lo que oyeron, esto es lo que una persona les
dijo. Pero escuchen, la fe salvadora viene y continúa viniendo, sigue
creyendo, en el Señor Jesucristo. Si no sigue viniendo y si no
sigue creyendo en el Señor Jesucristo, nunca fue fe verdadera. Nunca
fue fe verdadera. El arrepentimiento que no continúa. Como he dicho en muchas ocasiones,
la fe y el arrepentimiento podríamos considerarlo como dos lados de
una moneda. No puedes tener una moneda sin
que tenga dos caras. Y si tienes una, tienes la otra.
La fe salvadora, la fe que Dios da, la fe que tiene su objeto,
Cristo Jesús, pone la mirada en Cristo Jesús y viene a Cristo
Jesús, se arrepiente, se ha arrepentido, se arrepiente y se seguirá arrepintiendo. Ha creído, está creyendo y seguirá
creyendo. Ha venido, está viniendo y seguirá
viniendo. Esa es la fe salvadora de creyente. y la escuchen la gracia que no
continúa es decir la gracia que no crece si una persona tiene
vida crece si una persona tiene vida crece y una persona que
tiene la vida de Dios crece el fruto es decir el fruto del Espíritu
Santo es manifestado en esa persona no podemos nosotros determinar
cuánto fruto verdad pero si es amor es amor verdadero si hay
gozo hay gozo porque Dios dio ese gozo paz paciencia veredad
no todos los árboles de mango dan las mismas cantidades de
mango verdad yo tengo un árbol de mango tengo ganas de cortarlo
mi esposa tiene más ganas de cortarlo que yo porque ese mango
cuando da frutos se caen, están llenos de gusanos, pero da frutos,
está vivo, da frutos, yo tengo mucha paciencia ese mango, mi
esposa no. Hay otros árboles y pienso yo
está bonito, está en un lugar bonito, pienso debe dar frutos,
hay otros mangos que he visto, árboles de mango que he visto
que están en tierra que no parece que está buena, parece tierra
dura, pero ese árbol da, todo el tiempo, mangos muy sabrosos. Lo que digo es esto, la Biblia
claramente enseña que los creyentes verdaderos primeramente han sido
regenerados por el Espíritu Santo. Un creyente verdadero es una
persona que ha sido nacido de Dios, ha sido nacido por el Espíritu
Santo, es un nuevo nacimiento. Y no tiene nada que ver con tus
obras, no tiene nada que ver con tus esfuerzos. Tiene que
ver con la soberana voluntad de Dios. Una persona que es creyente
ha sido nacido de Dios. Es obra del Espíritu Santo. Nacimos
por el Espíritu Santo a través de la palabra de Dios. Dios toma
la palabra de Dios. El Espíritu Santo la aplica misteriosamente
hacia una nueva criatura. Y los verdaderos creyentes entonces
han sido nacidos de Dios, han sido hechos partícipes de la
naturaleza divina. Son nuevas criaturas en Cristo
Jesús. Y estas nuevas criaturas en Cristo
Jesús nunca van a dar volverse atrás de venir a Cristo Jesús. Nunca van a volverse atrás. El Señor Jesucristo vino, nos
dice la palabra de Dios en Juan capítulo 1. El Señor Jesucristo,
el eterno Hijo de Dios vino al mundo. El mundo no le conoció. En el mundo estaba, Juan capítulo
1, y el mundo por él fue hecho, pero el mundo no le conoció.
A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. más a todos los
que le recibieron, a los que creen en su nombre. Dios está
hablando de los que tienen fe verdadera, los que creen en su
nombre. Les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, los cuales
no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de
voluntad de varón. Así no es como viene el nuevo
nacimiento, sino de Dios. por la voluntad de Dios, por
el poder de Dios, el Espíritu Santo. Han sido regenerados. Juan dijo, el que ha sido nacido
de Dios vence al mundo. ¿Y cuál es esta victoria? La
fe. Es lo que dice el capítulo en
primera de Juan. ¿Quién es el que vence al mundo?
Fe. ¿Qué es lo que vence? Nuestra
fe. Es lo que dijo el apóstol Juan. Bueno, ya se me perdió. Aquí está, 1 Juan capítulo 5,
versículo 4 dice, porque todo el que es nacido de Dios vence
al mundo, y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra
fe. La victoria que ha vencido al
mundo es Cristo Jesús, el autor de nuestra fe. y la fe que él
nos da para seguir creyendo en él. Entonces, una persona no ha sido
regenerado por la sangre, ni por voluntad de carne, ni por
voluntad de varón, sino de Dios. Y lo que estoy diciendo aquí
en mi texto aquí en Hebreos, debemos entender esto, que la
salvación no es una experiencia aislada. no es una experiencia
del tiempo pasado. En términos de la escritura,
la persona que es salva, la persona que es hijo de Dios, la persona
que ha sido librado del poder del pecado y hecho participante
de la gracia de Dios, ha sido regenerado. Esta persona recibe
de Dios la naturaleza divina. Y segundo, la persona que ha
creído, la persona, el creyente, ha sido traído, la razón por
la que continúa, primero, porque ha sido nacido de Dios. Dije
yo que los verdaderos creyentes siguen viniendo. Y la primera
razón es porque son nacidos de Dios, una nueva criatura. Y la segunda razón es esto. Los creyentes son traídos a una
unión viva con el Señor Jesucristo. Cristo es nuestra vida. Tenemos la vida en Cristo Jesús. Como dije, no es una experiencia
aislada. No es una cosa de una vez y nada
más. No es simplemente pasar aquí
al frente. han estado aquí mucho tiempo.
Ustedes saben que no se hace llamamientos aquí al frente.
Eso no es la salvación. Levantar la mano y repetir unas
palabras después de un hombre, eso no es la salvación. Es más
que eso. No es, no es meramente un acuerdo
mental con hechos en la Biblia. Y es más que ser miembro de una
iglesia o una asociación. La salvación es más que simplemente
darle vuelta a nuestra vida, dejar de hacer algunas cosas
malas y comenzar a hacer otras cosas que son supuestamente buenas
o son buenas. La salvación es siendo traído
por Dios a una unión vital con Él, a una unión vital con el
Dios vivo y verdadero, una unión íntima con Cristo Jesús. Cristo Jesús dijo esto, yo soy
la vida, vosotros los pántanos. Sabemos que las ramas de un árbol
reciben su savia, reciben su vida de la raíz. No puedes separar
una rama del árbol y esa rama hacer algo. No puedes separar
a un creyente de Cristo Jesús. Estamos en esa unión vintal con
la vid que es Cristo Jesús, el tronco. Si cortas las ramas de
un árbol, entonces están muertas esas ramas. Ahí se secan, ahí
se marchitan, no hay vida en ellos. La vida nuestra es Cristo
Jesús. La vida nuestra es Cristo Jesús.
Cristo es nuestra vida. Y cuando en la salvación somos
traídos a esta unión vital con Él, No podemos nosotros separarnos
de él. Nos dice también la palabra de
Dios que Cristo es nuestra cabeza. Nosotros somos su cuerpo. ¿Dónde
has visto que un cuerpo esté andando sin su cabeza? Si se
quita la cabeza del cuerpo, ese cuerpo no vive, no vive. Entonces, la segunda es que somos
traídos a una unión vital. No podemos separarnos de Cristo. Primero, porque somos renacidos
por el Espíritu Santo. Segundo, porque somos traídos
a una unión vital. Y tercero, porque el creyente
es traído a este pacto eterno. Es decir, Dios ha hecho un pacto
eterno. Dios ha hecho un pacto eterno.
en Cristo Jesús, donde Él le dio a Cristo Jesús este pueblo. Y no podemos nosotros separarnos
de este pacto eterno de Dios. Dios dice esto de sí mismo, todo
lo que yo pienso, eso hago. ¿Quién puede detener la mano
de Dios y decirle qué haces? Somos parte de ese pacto eterno
de la gracia entre Dios el Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu
Santo. Todos aquellos que le fueron dados al Señor Jesucristo,
no pueden ser arrebatados de la mano del Señor Jesucristo.
Escuchen, no pueden ser arrebatados por ninguno, ni Satanás, ni los
demonios, ni las cosas, ni la vida, ni la muerte, ninguna otra
cosa puede separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús.
Cristo Jesús dijo, están en mis manos, están en las manos del
Padre, nadie las puede arrebatar. Y gracias sean dadas a Dios,
ni nosotros mismos podemos arrebatarnos de las manos del Señor Jesucristo. ¿Por qué? Porque es el propósito
eterno de Dios. El propósito eterno de Dios.
Dios le dio un pueblo. Este pacto de la gracia está
basado sobre el propósito eterno de Dios de poblar un cielo nuevo
y una tierra nueva. Antes de la fundación del mundo,
Dios el Padre le dio este pueblo a su Hijo. Él los predestinó
a este pueblo para ser conforme a su Hijo. De ser hechos conforme
a su Hijo. Es decir, la justicia del Señor
Jesucristo es nuestra justicia. La obediencia es la única justicia
que hay. La justicia de Dios. Y Dios va
a hacer que todo su pueblo que está allá en el cielo tenga la
misma justicia. Y la justicia es la justicia
del Señor Jesucristo. Todos los que están allá en el
cielo van a estar bañados de la misma sangre. No hay otra. No hay otro camino. No hay otra
manera de salvación. Solamente por Cristo Jesús. Hay
un solo nombre dado a los hombres en el que podemos ser salvos,
en nombre de Cristo Jesús. Y todos los creyentes, judíos
o gentiles, ancianos o jóvenes, ricos o pobres, no importa de
qué color sea su piel, no importa dónde sean hallados, de toda
tribu, linaje, pueblo y nación, de toda lengua, son aquellos
que son nombrados, son llamados, Este es el pueblo de Dios. Son parte de ese pacto eterno
que Dios propuso en sí mismo en la eternidad. Comprados con
sangre y hechos nuevas criaturas por la obra del Espíritu Santo
en ellos. En Jeremías capítulo 33, en Jeremías capítulo 33. Versículo 15 dice En aquellos
días en aquel tiempo haré brotar a David un renuevo de justicia
y hará juicio y justicia en la tierra. En aquellos días Judá
será salvo y Jerusalén habitará segura y le llamará Jehová justicia
nuestra. Él es nuestra justicia. Él ha hecho pacto perpetuo. Él va a dar a su pueblo un corazón
nuevo, un nuevo camino. Él ha hecho pacto perpetuo. Y no van a apartarse de este
pacto. Y no van a volverse atrás. No
van a volverse atrás. Él va a hacer bien a su pueblo. Es el propósito de Dios. Ahora,
los verdaderos creyentes en nuestro texto en Hebreos capítulo 10.
Los verdaderos creyentes nunca dejan de venir a Cristo Jesús
por varias razones. Primero, porque la salvación
no es una experiencia aislada. Es un continuo venir a Cristo
Jesús. Segundo, y tiene una nueva naturaleza. Segundo, los creyentes son parte
de este pacto eterno que Dios hizo con su Hijo. Él le dio a
Cristo un pueblo. Y tercero, los miembros de Cristo
Jesús son uno con Cristo Jesús, de un mismo cuerpo. Son traídos
a una unión vital con Cristo Jesús. Y cuarto, los verdaderos
creyentes nunca dejan de venir porque están entregados a Cristo
Jesús. Aman a Cristo. El amor de Dios
ha sido derramado en su corazón. aman están entregados a Cristo
Jesús ellos es decir aquellas personas que quienes Dios salva
conocen al Señor Jesucristo conocen a Dios esto es la vida eterna
que te conozcan a ti al único Dios verdadero y a Jesucristo
a quien has enviado aman a Dios aman al Señor Jesucristo no es
simplemente que se volvieron religiosos Eso no es la salvación. No es volverse religioso. Has
oído que personas de repente se vuelven religiosas. Pero eso
no es la salvación. Una persona puede ser religiosa
y no ser salvo. Una persona puede aceptar ciertos
hechos que están en la Biblia. Eso no lo hace que sea salvo. Cristo dijo, esta es la vida
eterna, que te conozcan a ti. el único Dios verdadero y a Jesucristo
a quien has enviado. Un día nuestro Señor Jesucristo
estaba predicando, esto está en Juan capítulo 6. Nuestro Señor
Jesucristo estaba predicando y aquí está Dios manifestado en
la carne, el verbo hecho carne. Aquí está el Señor Jesucristo,
la verdad y la vida, el camino. Él acababa de dar de comer a
más de 5,000 personas. La gente comenzó a hablar, querían
tomarlo y hacerle rey. Cristo les dijo en Juan capítulo
6, yo soy el pan de vida, versículo 35, el que a mí viene nunca tendrá
hambre y el que en mí cree no tendrá sed jamás. ¿Qué parte
de lo que Cristo dice puede una persona no creer y seguir siendo
creyente y seguir siendo cristiano? Pero hay una multitud de personas
que dicen que son cristianos y no creen lo que Dios dice. El Señor Jesucristo dijo, ¿por
qué me dices Señor, Señor, y no haces lo que yo digo? Se están
engañando a ellos mismos. ¿Qué parte de la palabra de Dios
puede una persona no creer y decir que es creyente, que cree a Dios. Cristo dijo, yo soy el pan de
vida, el que a mí viene nunca tendrá hambre y el que a mí cree
no tendrá sed jamás. Él es el pan de vida y él está
hablando de su soberana, la soberana voluntad de Dios para salvar
a quien él quiere salvar. Él le revela su gracia a quien
él quiere revelar su gracia. Estaba hablando de en este pasaje
de Juan capítulo 6 y nos dicen en como dije personas pueden
ser religiosas y no creyentes pueden asistir y oír y no ser
creyentes nos dice versículo 60 que al oírlas muchos de sus
discípulos dijeron dura es esta palabra quien la puede oír en
otras palabras como dijéramos hoy no me gusta eso no me gusta
eso no lo voy a recibir y desde ese momento Se apartaron muchos,
dijo el Señor Jesucristo a sus discípulos, les dijo, esto os
ofende. Pues qué si vieres al hijo del
hombre subir donde estaba primero. El espíritu es el que da vida
a la carne, para nada aprovecha. Las palabras que yo hablo son
espíritu, son vida. Pero hay algunos de vosotros
que no creen, porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran
los que no creían y quién le iba a entregar. Y dijo, por eso
se ha dicho que ninguno puede venir a mí si no le fuera dado
del Padre. Yo ya les dije que la salvación,
el hombre está muerto en delitos y pecados, no tiene la habilidad.
Si Dios lo trae, va a venir. Desde entonces, muchos de sus
discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él. ¿Y qué es
lo que dijo el Señor Jesucristo entonces a los 12? ¿Queréis ir
acaso vosotros también? Le respondió Simón Pedro, Señor
a quien iremos? Tú tienes las palabras de vida
eterna. Nosotros hemos creído y conocemos
que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. ¿A dónde más
vamos a ir? No podemos retroceder. Tú eres
el que tienes las palabras de vida. No hay vida aparte de ti. ¿A dónde vamos a ir? ¿A la religión?
Eso está muerto. ¿Dónde vamos a ir? ¿El mundo?
Eso está condenado. Solamente tú tienes las palabras
de Dios. Nosotros hemos creído y sabemos que tú eres el hijo
de Dios. ¿A quién vamos a ir? Estas personas que se ofendieron
no querían nada que ver con el evangelio de la gracia soberana
de Dios. No querían nada que ver con esta
unión vital. Cristo dijo, el que no come mi
carne y bebe mi sangre no tiene parte conmigo. No querían eso.
Nos gusta la religión cuando nosotros podemos adorar como
se nos pega la gana. Esa es adoración voluntaria,
culto voluntario. Como yo pienso, voy a venir a
Dios como yo pienso. A eso sí me gusta. Pero venir
a Cristo, tener esta vida, esta unión vital, eso no les gustó
de ser miembro del pacto eterno ser introducido en el pacto eterno
de la gracia ellos no querían ninguna parte con esto y se retiraron
se fueron pero Pedro dijo a quien iremos tú tienes las palabras
de vida saben entonces ahí podemos ver lo que estamos viendo en
esta tarde este asunto de salvación contrario a lo que se oye y se
dice hoy día No es meramente una aceptación de ciertos hechos. No es meramente ser religioso. No es meramente unirse a una
iglesia. Y no es meramente hacer una confesión
de fe pública. La salvación no es una experiencia
aislada. La fe verdadera cree y sigue
creyendo. el arrepentimiento verdadero
se arrepiente y sigue arrepintiendo y la gracia de Dios crece y sigue
creciendo. Esta naturaleza es la naturaleza
de Dios, la naturaleza divina. El pacto eterno de la gracia
no puede fallar. Dice, más el justo vivirá por
fe. El Señor Jesucristo, Él, creyó a Dios. El Señor Jesucristo
como hombre, Él creyó a Dios. Él siguió creyendo a Dios. Él
creyó a Dios con fe perfecta. Escuchen, la fe de nosotros no
es la base de nuestra salvación. Nadie es salvo aparte de la fe
en el Señor Jesucristo. Pero nuestra fe no es la que
nos salva. Es decir, nuestra fe no fue colgada
en una cruz. Nuestra fe no derramó su sangre. Nuestra fe es lo que nos une
a Cristo Jesús. La fe es la fe que Dios da. Ni eso es de nosotros. Es don
de Dios. La fe es lo que nos une a Cristo
Jesús, el autor y consumador de la fe. el justo vivirá por fe Cristo
Jesús creyó a Dios honró a Dios todo lo que Dios el Padre le
dijo Él obedeció ese es gran misterio de misterios porque
Él es Dios el Eterno Hijo de Dios igual con Dios el Padre
fue hecho carne y en esa humanidad Él confió en Dios su Padre. Es decir, saben, él no hizo ningún
milagro como Dios para aliviar sus propias necesidades o su
propia hambre o su propio cansancio. No hizo ningún milagro para aliviarse
a sí mismo. Los milagros que hizo eran para
otros. Él vivió creyendo, confiando
en Dios su Padre. el justo vivirá por fe y si retrocediere,
es decir, si alguna persona puede retroceder, si alguna, eso es
una suposición porque no es posible, porque ya dije que Dios es la
obra de Dios y no puede retroceder, pero aquí está diciendo que si
una persona profesa tener fe en el Señor Jesucristo, ¿de qué
le sirve esa profesión si retrocede? Si retrocediera, no agradará
a mi alma. Si pudiera caer, no hay más salvación. Dios no va a enviar a su hijo
dos veces al mundo. Eso es lo que requeriría. Si
una persona pudiera caer, si una persona, estoy hablando de
que esa persona pudiera apostatarse de la fe, si una persona pudiera
verdaderamente caer otra vez, requeriría que Dios enviara a
su hijo otra vez a este mundo y otra vez obedeciera la ley
y otra vez fuera a la cruz del Calvario y otra vez muriera para
dar su vida por esa una persona que retrocedió. Pero no es posible. Pero esto está para que tú y
yo sepamos Como he dicho, la palabra de
Dios nos da promesas por un lado y por otro lado advertencias.
En el camino de Cristo Jesús tenemos por un lado promesas
para alentarnos en el camino y por el otro lado tenemos advertencias
para que nadie se jacte y nadie tenga una confianza falsa. Debemos
nosotros poner la mirada en Cristo Jesús Y no mirar para allá, y
no mirar para allá, sino seguir viniendo a Cristo Jesús. Si retrocediera,
no agradará a mi alma. Los creyentes en Cristo Jesús
confían y descansan en Cristo Jesús. Hayan en Cristo Jesús todo lo
que necesitan. Todo lo que necesitan. Este mundo
está lleno de superstición. Este mundo está lleno de entretenimiento
religioso, de hombres que engañan. Y muchas veces es difícil distinguir
a aquellas personas lo que es la verdadera fe y lo que es la
fe falsa. No es cosa fácil porque la fe
falsa imita la fe verdadera. La fe falsa tiene imitaciones. Y es por eso que nos dice a nosotros
en 2 Corintios capítulo 13 versículo 15, examinaos a vosotros mismos. Noten lo que dice, como dije,
no debemos nosotros cruzarnos de los brazos y pensar, bueno,
Cristo me salvó. Eso no es la experiencia de un
creyente. Cristo me salvó y no importa. No tengo más interés, no tengo
más comunión con Cristo, pero Él ya me salvó. Eso no es la
experiencia de un creyente. Grecia ya en 2 Corintios capítulo
13, examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe. No dice si estabas en la fe.
Es decir, alguna vez hiciste tu profesión de fe. Si estáis
presentemente en la fe. Es decir, ¿Estás viniendo a Cristo
Jesús? ¿Estás confiando en Cristo? La
salvación es hoy, siempre presente. Si oieras hoy su voz, no endurezcas
tu corazón. Ven a Cristo Jesús hoy. Es un
continuo venir. Y no puede una persona decir,
bueno, yo sé que fui salvo porque hice mi profesión de fe, levanté
mi mano, hice esta oración, tuve esta experiencia religiosa, fui
bautizado, Eso fue el pasado. Eso fue ayer. ¿Y qué de hoy? ¿Y qué de hoy? Examinaos a vosotros
mismos si estáis en la fe. Probaos a vosotros mismos o no
conocéis a vosotros mismos que Jesucristo está otra vez presente. Está ahora mismo en vosotros
a menos que estéis reprobados. Como he dicho, la esperanza no
es Cristo sobre la cruz. La esperanza es Cristo en ti,
la esperanza de gloria. La esperanza de gloria. ¡Qué engañoso es Satanás! ¡Qué engañosos son sus ministros! Estos ministros falsos utilizan
la Biblia, utilizan términos de la Biblia, lenguaje bíblico,
tienen doctrinas, hablan de la redención, hablan de la sangre,
Hablan de la justificación, pero el apóstol Pablo dice, examinaos
a vosotros mismos. Cristo está en vosotros a menos
a que seáis reprobados. ¿Estás en la fe? Es decir, ¿estás
ahora mismo confiando únicamente en Cristo Jesús? ¿Estás confiando
en él para la paga de todos tus pecados? ¿Estás confiando en
su obediencia únicamente como tu única justicia delante de
Dios? Esa es la fe verdadera. Eso es
venir. Y debemos nosotros guardarnos
de estos predicadores que son falsos, que te quieren dar una
falsa esperanza. Tuviste una experiencia y ya
todo está bien. Es la enseñanza católica romana.
Bautízalo en la iglesia. No importa cómo viva. Cuando
muera, su familia lo saca del purgatorio con sus oraciones
y sus misas y todo. Mentira. Primeramente, no existe
el purgatorio. Primeramente, si no conocen a
Cristo Jesús. Es decir, cuando una persona
muere, así como muere, así se queda. Bueno. Debemos examinar. Nosotros, dice
aquí, más el justo por la fe y vida. La fe falsa puede también atraer
emociones, puede tener devotos. Saben, los fariseos eran un ejemplo
muy grande, son un ejemplo muy grande de eso. El apóstol Pablo
dijo, yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero
no conforman conocimiento, no conforman la ciencia. Son ignorantes de la justicia
de Dios. Están tratando de establecer
la suya propia. Bueno, la salvación es una obra
de Dios en el corazón. Pero nosotros, dice aquí, aquí
está el consuelo. Pero nosotros no somos de los
que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe presente,
continúan creyendo para preservación del alma. La palabra de Dios
enseña la preservación y la perseverancia de los santos. Somos guardados
por el poder de Dios mediante la fe. Somos guardados por el
poder de Dios mediante la fidelidad por la obra del Señor Jesucristo
y nos somos guardados en la fe. Es decir, el pueblo de Dios no
puede retroceder. Y si retrocede, una persona simplemente
está manifestando que todo lo que profesó todo el tiempo no
era verdad. Es lo que leímos al principio
del servicio en Primera de Juan. Si retrocede, salieron de nosotros, hay que
entender bien ese texto, salieron de nosotros, pero no eran de
nosotros. ¿Quiénes son los nosotros allá?
Son aquellas personas que son nacidos por el Espíritu Santo.
Los nosotros son los escogidos de Dios, aquellos a quienes Dios
le da la fe. Y hay personas que están en medio
de la iglesia, en medio de la congregación, en medio de la
congregación de los nosotros, que ellos mismos se dicen ser
nosotros. Personas que están en la iglesia,
los creyentes, los que tienen la naturaleza divina, los que
son hechos partícipes de la naturaleza divina, los que están viviendo
en Cristo Jesús, ahí están. Es la iglesia del Señor Jesucristo.
Él es la cabeza, la iglesia es su cuerpo, y hay personas que
están alrededor de la iglesia y en la iglesia que dicen que
son los nosotros. Pero tarde o temprano algo viene. Tardo o temprano algo viene en
su vida y se apartan de Cristo. Se apartan de la cabeza, que
eso es apartarte de nosotros. No es apartarse de este lugar
para ir a otro lugar. Es apartarse de nosotros, la
iglesia del Señor Jesucristo, de esta unión vital. Se apartaron
porque nunca estaban. es lo que está diciendo salieron
de nosotros pero no eran de nosotros decían que eran de nosotros nosotros
lo consideramos de nosotros pero no eran porque si hubieran sido
de nosotros si hubieran sido nos habrían permanecido con nosotros
habrían permanecido en el cuerpo de Cristo Jesús Él no va a perder
ninguna de sus ovejas pero salieron para que se manifestase,
para que se haga visible, que todo el tiempo que estaban no
eran. ¿Cuánto debemos nosotros preocuparnos, verdad? ¿Preocuparnos
de estar siempre atentos, siguiendo, viniendo al Señor Jesucristo?
Salieron para que se manifieste que no todos son de nosotros,
pero nosotros no somos de los que retroceden, para perdición,
sino los que tienen fe para preservación del alma, para la salvación eterna. Los verdaderos creyentes siguen
viniendo al Señor Jesucristo, nunca dejan de venir. El Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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