Bootstrap
Cody Groover

Quienes son la circunsicion

Philippians 3:1-11
Cody Groover May, 18 2016 Video & Audio
0 Comments

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Hermanos, pido que abran sus
Biblias conmigo en esta tarde. Libro de Filipenses. Filipenses
capítulo 3. Vamos a ver en esta noche quiénes
son el pueblo de Dios, quiénes son los que verdaderamente son
circuncidados. Leímos allá en Romanos capítulo
2 el apóstol Pablo. Condena a los gentiles en el
capítulo 1, en el capítulo 2 condena a los judíos. La palabra de Dios
condena a los gentiles y a los judíos por igual. Todos estamos bajo la maldición
de la ley. Somos justificados únicamente
por la obra del Señor Jesucristo, por su persona y por su obra.
Y aquí el apóstol Pablo dice, por lo de más hermanos gozaos
en el Señor, a mí no me es molesto escribir las mismas cosas y para
vosotros es seguro. Gozaos en el Señor. Tenemos gozo
en la persona y la obra del Señor Jesucristo. Regocijaos en el
Señor. Siempre tenemos razón de gozarnos
en el Señor Jesucristo. Podemos gozarnos en que conocemos
que el Señor Jesucristo es Dios. La grandeza de su persona. Este
hombre, Jesús de Nazaret, es el creador de todas las cosas.
Puedes gozarte que conoces a Dios. Si conoces a Dios, puedes gozarte
en el Señor Jesucristo. Gozaos en el Señor. Gozamos en él, nos regocijamos,
no solamente que él es Dios, nos regocijamos que él es hombre
verdadero. No tendríamos salvación si Dios
no hubiese sido hecho hombre. Nos gozamos en el hecho de que
el eterno hijo de Dios, el creador de todas las cosas, fue hecho
hombre. sabe que significa eso tenemos un redentor tenemos un
pariente redentor alguien que tiene el derecho de redimirnos
porque es pariente cercano tiene con que redimirnos porque él
es el santo de israel él tiene la voluntad de redimirnos porque
él nos amó con amor eterno a su pueblo regocijémonos pues en
el Señor Jesucristo que él es verdadero hombre regocijémonos
en su persona como Dios como hombre y en su sacrificio que
ha hecho perfectos para siempre a los santificados en este mundo
estamos decepcionados con todas las cosas en este mundo tenemos
razón de estar desilusionados y decepcionados con todas las
cosas es más El sabio dijo esto, vanidad de vanidades, todas las
cosas son vanidad. Es por eso que estamos desilusionados.
Y por encima de todas las cosas, tengo razón de estar desilusionado
y decepcionado conmigo mismo. Hay de mí, no solamente desilusionado
y decepcionado, verdaderamente contristado, hay de mí. Pero
en Cristo Jesús, me gozo. En Cristo Jesús me gozo. Él es
Dios, Él es hombre, y Él vino a este mundo como nuestro pariente
redentor para redimirnos, para pagar esa deuda. Y es perfecto. Dios está agradado. Y si Dios está agradado a quien
se le debió la deuda, yo también estoy agradado. perfecto en Cristo
Jesús. Y podemos estar gozosos sabiendo
que Él tiene toda autoridad, toda potestad le ha sido dado
al Señor Jesucristo. Así es que no importa en qué
circunstancia nos encontremos, dice, hermanos gozaos en el Señor. Gozaos en el Señor. No importa,
ese es el gozo que nadie sobrepasa todo entendimiento. Que no importa
qué es la circunstancia o la situación en este mundo. Como
dijo Job, antaño, ahí le había sido quitado sus hijos, su hacienda,
todo estaba por fin con llagas sobre cenizas. Pero él dijo esto,
yo sé que mi Redentor vive. Yo sé que mi, con todo, y sus
amigos estaban recriminándole también. Malos amigos, ¿verdad? Estaban yendo en contra, pero
él dijo, yo sé que mi Redentor vive. Gozaos, regocijémonos. Él viene por nosotros. Él viene. Él dijo, no se turbe vuestro
corazón. Al contrario, regocijate. Tú
crees en Dios, cree también en mí. No creas en Dios aparte de
Cristo Jesús. Dios fuera de Cristo Jesús es
fuego consumidor. Pero en Cristo Jesús, Dios, tenemos
acceso al Padre por medio de Él. Regocijate, Él viene. Él viene otra vez. Dijo que Él,
para que donde yo estoy, vosotros también estáis. Hay razón de
regocijarnos. Si en este mundo únicamente tenemos
esperanza, dijo el Apóstol, somos más dignos de conmiseración.
Pero nuestra esperanza no está en este mundo. Nuestra esperanza
está en el cielo. Nuestro Señor Jesucristo. Ahora
el apóstol Pablo dice esto y nosotros decimos amén a esto. A mí no
me es molesto escribiros las mismas cosas. A mí no me molesta
repetir esto. Esto que acaba, esto que acabamos
de pensar y meditar sobre la razón de gozarnos. No me molesta
repetir esto. Este es mi ánimo. Este es mi
gozo, mi consuelo. Y no me canso de oír el evangelio. Es comida. Es refrigerio para
mi alma. No me es molesto escribir las
mismas cosas. No me es molesto hablar las mismas
cosas. Al contrario. Este es mi gozo. Mi gozo está en ello. me gozo
en el evangelio me gozo en cristo jesús no me es molesto cuando
hayas que una persona está cansada de oír de cristo es porque no
conoce a cristo o porque está enfermo uno de los dos y si está
enfermo el señor lo va a sanar pero si no parece que no conoce
a cristo las únicas personas que no les gusta comer son quienes
son los enfermos y los muertos ¿verdad? pero si tienes vida y estás saludable
comiste a mediodía te va a dar hambre otra vez vas a comer otra
vez ¿por qué? porque tienes vida no me canso
no me es molesto repetir las mismas cosas yo me gozo y noten
yo me gozo dice el apóstol Pablo y para ustedes dice es seguro. Para nosotros oír las mismas
cosas es seguro. Es así como nosotros somos protegidos,
somos guardados. Toda la palabra es inspirada
por Dios y es útil para corregir, para redarguir, para instruir. Y la palabra de Dios es la que
siempre nos nos trae otra vez a Cristo. Porque las pensamientos
carnales son contra de Dios y empezamos a pensar de tal manera y son
pensamientos carnales otra vez nos trae a Cristo somos corregidos
somos instruidos somos animados tenemos que tener corrección
pero además de esto dice para vosotros es seguro es decir son
nuestros pensamientos y nuestros corazones son guardados son sostenidos
en Cristo Jesús porque somos ¿qué dice allá en Colosenses? perdón, es Efesios, Efesios capítulo
4 Efesios 4 versículo 11 dice Él mismo constituyó
a los apóstoles, otros profetas, otros evangelistas otros pastores
y maestros cuál es la tarea de cada uno de estos que está mencionado
acá la tarea de cada uno de estos es no me es molesto repetir las
mismas cosas la tarea de cada uno que está mencionado acá es
hablar la palabra de Dios predica la palabra la tarea de cada uno
de ellos apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros
Si son verdaderamente enviados de Dios, van a predicar la palabra
de Dios. Ahora, vean lo que dice. Hasta que todos lleguemos a la
unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, un varón perfecto,
a la medida de la estatura de plenitud de Cristo, para que
ya no seamos niños fluctuantes. ¿Qué significa fluctuantes? En
este momento estás acá y en otro momento estás acá. Estás vacilando
de aquí para acá. El que ya está, el que ya, la
palabra de Dios sirve para fijarnos. Para que estemos firmes, puestos
firmes, que nuestro corazón esté firmemente puesto en Cristo Jesús. En la gracia. Buena cosa es afirmar
el corazón con gracia. Gracias. Porque el engaño es
muy sutil. Satanás es muy sutil. Y quiere
que de alguna manera desvíe tu atención de la sincera fidelidad
que es a Cristo. Un poquito que te desvíes. Entonces
es seguro para nosotros. Somos guardados, protegidos de
los errores que andan por el mundo los falsos maestros. Y
oigan, algunas cosas con las que se salen suenan bien. Suenan
bien. ¿Dónde está nuestra protección?
La palabra de Dios. La palabra de Dios. Cuando la
verdad es repetida, esto nos guarda también de que nosotros
nos hinchemos, es decir, cuando oímos que es salvación por gracia,
eso evita que nosotros nos hinchemos como fariseos y pensemos que
somos alguien cuando no somos nada. Eso es bueno, ¿verdad?
Que seamos mantenidos abajo, porque sólo a los humildes van
a altezar al Señor Jesucristo. Es lo que yo necesito, es lo
que todos necesitamos. Vean lo que dice otra vez Filipenses
capítulo 3. Por lo demás, hermanos, gozaos
en el Señor. A mí no me es molesto escribiros
las mismas cosas. Y para vosotros, para mí, para
ti, es seguro. No nos cansamos de oír el mismo
evangelio. Ahora, dice aquí en versículo
dos, guardaos de los perros. Juntamente con decir, es seguro
para ti oír el evangelio. Dice, guárdate de los perros.
Guárdate de los perros. ¿De qué perros se está hablando?
Si ustedes regresan allá a Mateo capítulo cinco, el Señor Jesucristo
los llamó lobos. Lobos. No, perdón, es 7, Mateo 7. Versículo 15. Guardaos de los
falsos profetas que vienen a vosotros vestidos de ovejas, vienen con
su Biblia, El creyente no tiene que tener
cuidado de que una persona venga con él. Si una persona viene
negando abiertamente el evangelio, está claro ese enemigo. Ese enemigo
está claro. Pero el más peligroso es el que
parece oveja. Dice aquí, por dentro son lobos
rapaces. ¿Cómo vas a conocer a esas personas?
Por sus frutos los conoceréis. Él no está diciendo que vayas
a examinar su vida, porque si examinas su vida, si examinas
su vida, ellos son ministros de justicia. No de la justicia
única que es la justicia del Señor Jesucristo, pero ellos
son ministros de justicia, es decir, te enseñan, guarda la
ley. Te enseñan, te someten, Te ponen
reglas y requisitos y ahí te están haciendo acatar a esas
cosas. Son ministros de justicia, pero
no la justicia de Cristo, de la autojusticia, que delante
de Dios es trapo de inmundicia. Pero, ¿qué frutos vas a ver en
ellos? Por sus frutos los conoceréis.
¿Qué fruto? ¿Qué es lo que produce el mensaje
que ellos predican? El mensaje que ellos predican,
¿qué fruto produce? Produce en las personas que lo
oyen, personas humildes, personas que dependen únicamente de la
gracia del Señor Jesucristo, salvación por la pura gracia,
o produce un montón de fariseítos. Personas que, ¿saben cuál es
la característica del fariseo? En Lucas dice el Señor Jesucristo
habló a unos que confiaban en sí mismos, ¿y cuál es el otro
lado de esa moneda? Desprecian a los otros. Desde
que encuentres a una persona que está despreciando a todos
los demás por la manera que ellos no hacen, estás viendo un fariseo. Estás viendo un fariseo. No tenemos
ninguna razón por qué juzgar a otros. Dice allá en Romanos
2, ¿tú qué dices? No hagas esto, tú lo haces. No
podemos, no debemos juzgar, no tenemos derecho de juzgar y nosotros
somos quebrantadores de la ley también, pero lo que estamos
diciendo aquí es dice, guardados de los perros, vienen a vosotros
como ovejas pero por dentro son lobos rapaces, por sus frutos
lo conoceréis, ¿acaso se recogen uvas de espinos o higos de abrojos? No, si tú vas a un mango, esperas
buscar mangos, ¿verdad? Si vas a un árbol de mangos,
es para buscar mangos. Así todo buen árbol, toda persona
que ha sido regenerado por el Espíritu Santo, que tiene la
gracia de Dios en su corazón, todo buen árbol da frutos buenos,
buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos
frutos ni el árbol malo dar buenos frutos. De la abundancia del
corazón, dijo el Señor Jesucristo, va a salir lo que está. Habla
la boca. En Gálatas, si ustedes quieren
ver allá en Gálatas, capítulo... Gálatas, capítulo 2. El apóstol Pablo los llamó perros. Bueno, ya lo perdí. El apóstol
Pablo los llama perros en Gálatas. Personas que tratan de introducir,
guardar la ley. Bueno, a él lo buscamos después.
en Gálatas el apóstol Pablo se refiere a ellos como perros. Pero bueno, el Señor Jesucristo
regresando ya a Filipenses capítulo 3, guardaos de los perros, guardaos
de los malos obreros o los que introducen errores, falsedades, guardaos de los mutiladores del cuerpo.
Guardaos de los mutiladores. Cuídate de las personas que tratan
de someterte a la ley. ¿Sabe qué dice la palabra de
Dios acerca de la persona que es circuncidado? Todo el que
se circuncide está obligado a guardar toda la ley. ¿Verdad? Si una persona en la ley, en el Antiguo Testamento,
cuando esa persona Ese era el símbolo de que era de la nación
de Israel. Y cuando una persona, un bebé
era circuncidado el octavo día, esa persona estaba bajo el pacto
y esa persona estaba obligada. Todos nosotros estamos obligados
a guardar la ley. Pero ellos nunca la guardaron
y tampoco nosotros hemos guardado la ley. Pero estas personas están
diciendo a los judíos, regresaron a los gentiles que nunca habían
estado bajo la ley. Y ellos dijeron, ya está bien
que creíste en Cristo Jesús, pero necesitas ser circuncidado
y empezar a guardar la ley para que seas salvo. Vean lo que dice
allá en Hechos capítulo 15. En Hechos capítulo 15, nos da
el mensaje de estas personas. Versículo 1 de Hechos 15. Entonces algunos que venían de
Judea, es decir, venían de Jerusalén, enseñaban a los hermanos, oigan
las palabras, si no os circuncidais conforme al rito de Moisés, no
puedes ser salvo. Está diciendo, si tú no haces
de tu parte, si tú no haces algo, no puedes ser salvo. Sabemos
la conclusión, el apóstol Pablo dijo, antes creemos que por la
gracia del Señor Jesús seremos salvos nosotros los judíos igualmente
que esos gentiles que nunca han estado bajo la ley. Dios, el apóstol Pedro dijo ¿Por
qué estás tentando a Dios poniéndole yugo a estas personas que nunca
ustedes no han levantado un dedo para llevar ese yugo y ahí quieren
poner el yugo a otra persona? No puede. El apóstol Pablo dice
aquí guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros,
guardaos de los que quieren obligarte o ponerte bajo la ley. Escuchen,
hay personas hoy en día que sutilmente están tratando de meter la ley
como la regla de vida del creyente. La regla de vida del creyente
no es la ley. La regla de vida del creyente
es Cristo Jesús, el amor. El amor en esto. Guardad mis
mandamientos, que es un mandamiento, que os améis los unos a los otros. La regla de fe es la regla de
Cristo Jesús. es lo que dice allá en Romanos
capítulo, Romanos capítulo 10, Romanos 8. Noten Ahora pues, ninguna condenación
hay para los que están en Cristo Jesús. Ninguna condenación de
la ley. ¿Quién es el que condena la ley?
Ninguna condenación y ningún juicio hay para los que están
en Cristo Jesús. Los que no andan conforme a la
carne, no andan conforme a la carne tratado de obedecer, sino
conforme al Espíritu. Porque la ley del espíritu de
vida en Cristo Jesús. ¿Qué es la ley del espíritu de
vida en Cristo Jesús? La ley de fe, creer en el Señor
Jesucristo. Me ha librado de la ley del pecado
y la muerte. Se le llama a la ley de los diez
mandamientos la ley del pecado y la muerte. No es que haya malo
en la ley de los diez mandamientos. Pero es la ley por la cual nosotros
conocemos el pecado. Y es la ley que nos condena a
la muerte. Así es que por eso es llamada la ley del pecado
y la muerte. Porque lo que era imposible para
la ley, por cuanto era débil por nuestra carne, Dios enviando
a su hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado
condenó al pecado mío en la carne de su hijo. Para que la justicia
de la ley, lo que demanda la ley, se cumpla en mí. ¿Qué demanda la ley? Obediencia
perfecta. yo lo cumplí perfectamente en
Cristo Jesús que no andamos conforme a la
carne sino conforme al espíritu el Espíritu Santo es el que nos
ha dado vida y nos ha dado la fe en el Señor Jesucristo andamos
por fe es la regla de fe nuestra regla de vida ahora Dice el apóstol
Pablo allá en Filipenses 3, guárdate de los perros, guárdate de los
malos obreros, guárdate de los mutiladores, ten cuidado de ellos,
porque nosotros somos el pueblo de Dios. Ellos hablan de circuncisión,
ellos no son la circuncisión. Ellos tienen una circuncisión
en la carne y esa no es la circuncisión. La circuncisión es la que Dios
hace. Que ningún hombre puede hacer.
Y nosotros somos la circuncisión. Vean lo que dice en Romanos capítulo
2 otra vez. El apóstol Pablo está diciendo
en versículo 28. No es judío. Romanos 2, 28. No es judío el que lo es exteriormente. Ni es la circuncisión la que
se hace exteriormente en la carne. sino que es judío el que lo es
en lo interior. En el espíritu, no en letra,
la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios. Es cuando Dios corta ese corazón
de piedra, ese corazón duro, ese corazón obstinado, ese corazón
que no puede creer. Es ese viejo hombre que está
en enemistad en contra de Dios, corta. Dios quita ese corazón
de piedra y da un corazón de carne, un corazón sensible a
Dios. Esa es la circuncisión, no es
obra de hombre. Y por eso el hombre no recibe
la alabanza, es obra de Dios únicamente. Y lo que está diciendo
aquí el apóstol Pablo, nosotros somos el pueblo de Dios, nosotros
somos la circuncisión, no ellos. Ellos tienen nombre de circuncidados
o circuncisión y tienen la forma de la circuncisión, tienen las
leyes, los ritos, las ceremonias, todo en lo exterior, todo en
lo exterior. Nosotros tenemos en Cristo la
verdad. Nosotros en Cristo Jesús tenemos
el nuevo nacimiento. Nosotros en Cristo Jesús tenemos
el cumplimiento de la circuncisión. somos verdaderamente hijos de
Dios, circuncidados. Esta es la diferencia entre tener,
por ejemplo, una cosa era tener el Cordero del Sacrificio en
el Antiguo Testamento y otra cosa es tener a Cristo mismo.
Una persona puede traer sus ritos y sus ceremonias y no conocer
a Dios. La verdadera circuncisión es
la circuncisión del corazón. Y la circuncisión en la carne,
en la antigüedad era figura nada más. Era figura. La verdadera
circuncisión es tener el corazón cortado, abierto por el Espíritu
Santo. La verdadera circuncisión es
renuncia a nuestra propia justicia. Eso es estar cortado. Cortado
en nuestra carne, es decir, Cuando se cortaba el prepucio y se echaba
uno del prepucio, nosotros somos cortados y nosotros desechamos
todo lo que es la carne. No tenemos ninguna confianza
en la carne, nadie te lo va a decir. Nosotros somos la circuncisión.
Renunciamos a nuestra propia justicia. Nuestro corazón ha
sido abierto por Dios. Así como Lidia, su corazón fue
abierto para recibir al Señor Jesucristo. La verdadera circuncisión
es acercarse a Dios con el corazón, no en el cuerpo. Una persona
puede andar de rodillas y venir aquí al frente, o puede hacer
peregrinaciones de rodillas si quiere. Eso no lo atrae a Dios. Sin embargo, una persona en cualquier
posición que esté en su cuerpo, esa persona puede venir a Dios
en el corazón. Venimos a Dios. Este edificio
no es. Dios está en cada creyente. La verdadera circuncisión significa
que nosotros estamos en Cristo Jesús y nos alegramos en la plenitud
de Cristo Jesús. y no tenemos ninguna confianza
en nuestra descendencia carnal o nuestros padres, nuestras madres,
ninguna ceremonia, no tenemos confianza en nuestro bautismo,
no tenemos confianza en la doctrina, no tenemos confianza en nuestra
iglesia, nuestra confianza, no tenemos confianza ni en nuestra
fe, no tenemos confianza en nuestra fe, nuestra confianza está únicamente
en Cristo Jesús. Mi fe no murió por mí. Y mi fe
es muy débil. No tengo confianza en mi fe.
Tengo confianza en el Señor Jesucristo. Nosotros somos la circuncisión
los que en espíritu servimos a Dios. Es decir, servimos a
Dios con nuestro corazón. Dios no es adorado con formas,
con ritos y ceremonias. Sabe que dijo la apóstola ya
en Hechos capítulo 17. Hechos capítulo 17. Alguien dijo esto y yo creo que
es verdad. Mientras más rito tengas en la hora del servicio, mientras
más rito y ceremonia haya, menos verdad vas a encontrar allá. A la carne le gusta Le gusta
todo esto fantasioso. Le gusta tener ceremonias, procesos,
todo este relajo, show. Es un show. Es un evento. Pero eso es lo que le gusta a
la carne. Y alguien dijo esto. Mientras más de esto tengas,
menos verdad. Nota lo que dice Hechos capítulo
17. El apóstol Pablo, él dijo esto. Él está hablando en versículo
23, pasando y mirando vuestros santuarios, allí también un altar
el cual estaba inscripción al Dios no conocido, al que vosotros
adoráis pues sin conocerle, es a quien yo os anuncio. Este que
ustedes ni siquiera, ustedes están de acuerdo que no lo conocen.
Y eso es lo más honesto que una persona puede decir. Lo más honesto
que una persona puede decir es, sé que hay un Dios y no sé quién
es. Busca a Dios, pídele que se te
manifieste. Eso es honesto. Pero el hombre
dice, sé que hay un Dios y creo que Dios es así. Ya te fuiste
tras la idolatría. pero cuando la persona dice sé
que hay un Dios está siendo racional está recibiendo el testimonio
de su propia conciencia hay un Dios pero Dios es espíritu Dios
está en los cielos cómo lo voy a conocer a menos a que alguien
al menos a que él me hable a menos a que él envíe a alguien que
me hable esa persona está siendo honesto si una persona trata honestamente
con Dios Dios va, Dios va a responderle. Y ustedes dicen que no conocen
a este Dios y pusieron allá. Dicen no conozco a Dios, pero
creo que debe ser así. Ahí lo voy a poner en su nicho.
Eso no es ser honesto. Y ahora el apóstol Pablo dice,
ustedes que no conocen a este Dios, les voy a decir esto. Dios
que hizo el mundo. ¿De quién estamos hablando? El
creador de todas las cosas. Todas las cosas que en él hay,
siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos
hechos por manos humanas. ¿Qué casa le vas a construir
tú? Está en el cielo. ¿Qué necesidad tiene de lo que
tú le traes? Él es dueño de todas las cosas.
ni es honrado por manos de hombres como si necesitase de algo Dios
no nos necesita a nosotros nosotros lo necesitamos a Él pues Él es
quien da a todos vida y aliento y todas las cosas no importa
quien sea esta persona está andando en Dios y Dios le da todas las
cosas los incrédulos y los creyentes De una sangre ha hecho todo linaje
de los hombres para que habiten sobre la faz de la tierra, y
les ha prefijado el orden de los tiempos, de los límites de
su habitación, para que busquen a Dios, si en alguna manera palpando
pueden hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de
nosotros. Porque en él vivimos y nos movemos y somos, como algunos
de vuestros propios poetas también han dicho, porque el linaje es
suyo y somos. Siendo pues linaje de Dios, no debemos pensar que
la divinidad sea semejante al oro y la plata. Aquí está diciendo,
su razonamiento debe decirles esto. Pero así es el hombre. Está loco. Hace un Dios y lo hace de oro.
Dice, somos hijos de Dios. Tú eres oro. Hace su Dios un
toro. Tú eres toro. Ya lleno con su
propio razonamiento. ¿De qué estamos hablando? Estamos
hablando de que adoramos a Dios en espíritu. No con cosas hechas
de mano de hombre. Dios no necesita estas cosas.
Dios no necesita el edificio de... Damos gracias a Dios por
el edificio que nos da para reunirnos. Especialmente cuando la lluvia
viene, ¿verdad? el aire acondicionado por el calor que hay aquí en
Yucatán. Pero no son necesarias estas cosas. La adoración es
aquí en el corazón. Aquí en el corazón. Nosotros
somos la circuncisión, los que en espíritu adoramos a Dios. Si no es del corazón, no es adoración. Noten, aquí hay dos lados de
la misma moneda. regresando a nuestro texto en
filipenses dice nosotros somos la circuncisión los que en espíritu
servimos a dios y nos gloriamos en cristo jesús no teniendo confianza
en la carne gloriarnos en cristo jesús estamos hablando de su
persona y su obra el creyente se regocija cristo es todo todo
para el creyente. Cristo es todo para Dios y Cristo
es todo para el creyente. Nos regocijamos en Él. En Él
estamos completos. La fe que Dios da a sus escogidos
tiene la mirada puesta en Cristo Jesús. Nos regocijamos en Cristo
Jesús. A mí me gusta ilustrar esto de
esta manera. Ahora que ya soy abuelo. Antes hablaba yo de otros abuelos
porque lo veía. ya me volví yo uno de ellos,
pero el abuelo o la abuela, su nieta y le preguntas que si tiene
fotos de su nieto o su nieta, no le vayas a preguntar eso a
una abuela, porque si le pregunta, espérate quedarte ya 30 minutos,
porque ya te muestra las fotos. te va a pasar una y la otra y
sabes que? Ella no se cansa de ver esas
fotos. Ella no se cansa de ver. Nos
envía fotos a mi hija de nuestra nieta. Las vemos sin tener razón
de verlas. Simplemente la abrimos para verlo. Nos da mucho gozo verla. Nos
estamos regocijando en ella. Y es lo mismo que hacemos los
que conocemos a Cristo Jesús. Abrimos la Biblia y estamos mirando
a Cristo Jesús. Mira, mira su justicia. Mira
qué precioso. Mira, mira, mira su sacrificio. Perfecto. ¿Sabes quién se aburre? El que no está conectado. El
que no tiene conexión. Pero si tú tienes conexión a
esa persona que te están mostrando fotos, ahí estás ya metido tu
cabeza ya, viéndolo también. ¿No es así? También estás ya
gozándote de las fotos. De la misma manera cuando vemos
el evangelio. Cristo es tu vida, nos gozamos
en Cristo Jesús. Cristo es el autor y consumador
de nuestra fe y la fe está mirada, puestos los ojos en Jesús. El
autor y consumador de nuestra fe. y el creyente cuando tiene
fe en el Señor Jesucristo no tiene ninguna confianza en sí
mismo o en ningún otro hombre y es lo que dice como dije el
otro lado de la moneda siempre que tienes fe verdadera tienes
arrepentimiento verdadero el arrepentimiento tiene que ver
con nuestras propias obras con lo que nosotros ya antes yo pensaba
que yo podía ser acepto delante de Dios porque mi papá y mi mamá
eran creyentes. Antes yo pensaba que yo podía
ser aceptado delante de Dios porque yo no era tan malo como
otros. Antes yo pensaba que tenía yo
algo. En fin de cuentas tenía yo algo
para presentar. Ahora no tengo nada. Yo sé que
todo lo que es eso en la carne es pura basura. no teniendo confianza
en la carne nuestras propias obras carnales y no tenemos confianza
en la obra de ningún otro entonces vemos allá en este en este versículo
no solamente la fe nos gloriamos en Cristo Jesús y no tenemos
ninguna confianza en la carne Pablo está ilustrando este punto
utilizándose a sí mismo Pablo ilustra esto, de quien es un
verdadero creyente, uno que está en la circuncisión, y se utiliza
a sí mismo, hablando primero de lo que se arrepentía, y después
de lo que se gloriaba. Primero, noten en el versículo
tres dice, nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo ninguna confianza
en la carne. Ahora, en el ejemplo que va a
dar el apóstol Pablo, primero va a hablar en eso que no confía,
y luego va a hablar en lo que confía. Y noten, aquí está el
ejemplo. Y esto también ilustra lo que
es cuando una persona que ha sido regenerado por el Espíritu
Santo, lo que una persona hace es decir, va y vende todo lo
que tiene para comprar el tesoro escondido en el campo. Va y vende
todo lo que tiene para comprar esta perla de gran precio. Pablo
tenía cosas que él consideraba ganancia en la carne. Es decir, en su autojusticia. Él confiaba en esto que era ganancia
para presentarlo delante de Dios. Pero la persona que ha creído
en el Señor Jesucristo ha vendido todo. Lo tiene por basura para
tener a Cristo. Dice aquí, aunque yo tengo también
de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene que
confiar en la carne, yo más. Si hay algún valor, si hay algún
valor. en los lazos familiares, si hay
algún valor en eso, si hay algún valor en las ceremonias o en
las obras religiosas, en el cumplimiento de ellas o en obediencia a la
ley, si hay algún valor en esto, Pablo está diciendo yo tendría
aquí más razón de presumir que estas personas que están viniendo.
porque voy a numerarlo. Estas personas que están viniendo
para decirte que necesitas ser cuncidado, esto están presumiendo
a ellos. Y si ellos piensan que tienen
que presumir, yo más. Pero vean, Pablo fue circuncidado. Dice, aunque yo tengo también
de qué confiar en la carne, si alguno piensa que tiene que confiar
en la carne, yo más. Yo fui circuncidado el octavo
día. del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, una de
las tribus que no se apartó cuando los diez tribus del norte se
fueron tras los ídolos. Hebreo de Hebreos, y en cuanto
a la ley, fariseo, una de las sectas más estrictas. En cuanto
a celo perseguidor de la iglesia, y en cuanto a la justicia, que
es una ley irreprensible. ¿Saben qué dijo Pablo en Romanos
7, 7? Si no fuera por esa ley que dice, no codiciarás yo ni
sabría qué es el pecado por eso que yo creo que ese hombre rico
que vino al señor Jesucristo y se postró era salvo de tarsa
porque él tenía muchas riquezas además de que el señor Jesucristo
dijo que dice la palabra que lo amó pero de todas maneras
él está diciendo acá yo era irreprensible en lo que es externo en lo que
una persona puede decir Pablo aquí quebraste la ley Pero cuantas
cosas eran para mi ganancia, las he estimado como pérdida
por amor de Cristo. Esto es no tener ninguna confianza
en la cara. Esto es el arrepentimiento. Me
arrepiento de ese fariseísmo. Me arrepiento de mi genealogía. Dejo padre, madre, dejo la religión,
dejo todo. ¿Por qué? Porque yo vengo a Cristo
Jesús. por amor de Cristo. Cristo es superior a esto. Y
ciertamente aún lo estimo. Es decir, dejo el hecho de que
yo sea apóstol. No estoy confiando ni en el hecho
de que yo soy apóstol o de que yo he predicado. No estoy confiando
en esto. Aún estimo todas las cosas. Aún
lo que estoy haciendo ahora. El apóstol Pablo dijo, yo trabajé
más que todos, más no yo, la gracia de Dios en mí. Pero él
dijo, yo no estimo esto como ganancia. Yo no estoy poniendo
esto en la mesa. Las cosas como pérdida por la
excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por el
amor del cual lo he perdido todo y lo tengo por basura. Así lo considero, por basura,
para ganar a Cristo. Ahora, esto es el arrepentimiento.
Noten la fe. Yo quiero ser hallado en él.
Yo estoy mirándolo a él. Yo estoy viniendo. Yo quiero
ser hallado en él. Yo vengo a él. Yo no tengo mi
propia justicia. Yo veo la justicia de él. Yo
no tengo mi propia justicia. Él tiene justicia. No teniendo
mi propia justicia, que es por la ley, sino la justicia, la
que es por la la obediencia de Cristo Jesús, la fidelidad de
Cristo Jesús. Eso es, yo quiero tener esto. Eso es confiar en Cristo Jesús. Somos salvos por la fe de Cristo
Jesús. Nosotros hemos creído para ser
justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley.
Por cuanto por las obras de la ley, nadie será justificado delante
de Dios, dice Galatas dos dieciséis. Dice aquí en versículo 10, yo
quiero conocerle. Noten. La fe sigue viniendo. Pablo, cómo está eso que quieres
conocerle? No lo conoces. Yo quiero conocer. Yo quiero la fe verdadera en
los que son el pueblo de Dios y la fe verdadera sigue viniendo. Yo quiero conocerle. Yo quiero
ser hallado en él. Yo quiero conocerle. Yo quiero
conocerle más y más. Yo quiero tener más y más comunión
con él. Más comunión íntima. Yo quiero
conocer el poder de su resurrección. La fortaleza que da a los creyentes. Así que de tal manera que yo
pueda participar de sus sufrimientos. Yo quiero conocerlo. Que yo pueda
participar de sus sufrimientos. Yo quiero alcanzar la resurrección
de los muertos el poder de su resurrección y la
participación de sus partecimientos llegando a ser semejante a él
en su muerte si en alguna manera llegase a la resurrección de
los muertos yo quiero verdaderamente dejar este mundo yo verdaderamente
quiero dejar el apóstol Pablo dice no es que lo haya alcanzado
yo soy pecador pero yo quiero verdaderamente dejar de pecar
Yo quiero verdaderamente dejar. Yo quiero conocer el poder. Es
posible en este mundo. Mientras estamos en este mundo,
vamos a arrastrar este cuerpo, pero no hay no hay razón porque
no desearlo. Verdad, podemos desearlo. Es desear el cielo, es desear
la gloria, ser hecho semejante a él. De alguna manera llegas
a la resurrección. dentro de los muertos. Este mundo
y todo lo que ofrece es muerte. Yo quiero vivir por encima de
todo esto. Bueno, que el Señor bendiga su
palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.