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Cody Groover

Si el Hijo os libertare

Cody Groover April, 10 2016 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover April, 10 2016

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En la segunda estrofa de ese
himno que acabamos de cantar, dice, me libertó de mi grave
mal. Me libró de mi grave mal. ¿Has oído que alguien diga, la
verdad te hará libre? Está mal dicho. No está completo. La verdad no necesariamente te
hace libre cualquier verdad. Puedes reconocer ciertas cosas,
pero eso no te hace libre. Yo sé a qué se refieren, pero la verdad que hace libre es Cristo
Jesús. Cristo Jesús es el que liberta.
Quiero que veamos en el libro de San Juan, capítulo 8, San Juan capítulo ocho. Muchas personas dicen que creen
en el Señor Jesucristo. ¿Tú crees en el Señor Jesucristo?
¿Tú crees en el Señor Jesucristo? La única manera que crees en
el Señor Jesucristo es si crees su palabra. Hay muchas personas
que piensan que simplemente la salvación o la experiencia con
Dios es algo, una cosa mística. Que Cristo en ti es lo único
que necesita, ese sentimiento. Bueno, es verdad si Cristo está
en una persona es salvación. Pero lo que ellos están refiriendo
es a un sentir. Si Cristo está en mí, pero escuchen,
Cristo está en su pueblo, pero no aparte de la palabra. No aparte
de la palabra que él nos ha dado. Es decir, no podemos conocer
a Cristo y no podemos creer en Cristo. No podemos creer a Dios
aparte de conocer su palabra. y es lo que dice aquí en nuestro
texto en versículo 30 dice en versículo 30 hablando
él estas cosas hablando el Señor Jesucristo estas cosas muchos
creyeron en él muchos creyeron en él pero el Señor Jesucristo
les dijo en versículo 31 Entonces dijo Jesús a los judíos que habían
creído en él. Si vosotros permanecéis en mi
palabra, ven lo que estoy diciendo. Si permanecen en mi palabra,
seréis verdaderamente mis discípulos. Si ustedes permanecen en mi palabra,
se va a manifestar que verdaderamente son mis discípulos. No podemos
decir creemos en el Señor Jesucristo e ir por nuestro propio camino.
y con lo que nosotros sentimos. Cristo Jesús es la luz. Cristo
Jesús es la palabra. No podemos creer en el Señor
Jesucristo aparte de creer lo que Él dice aquí en su palabra. Seréis verdaderamente discípulos
y conoceréis la verdad. y la verdad los hará libres.
Ahí está bien dicho. Ahí está esa palabra completamente
dicho y bien dicho. La verdad que hace libre a una
persona es Cristo Jesús. Es Cristo Jesús. Yo puedo reconocer
que tengo algunas faltas, pero eso no me libra de las faltas.
No quiero ser chistoso, pero Yo puedo reconocer que tengo
este otro problema, no lo voy a mencionar. Tengo este otro
problema, pero eso no me libra del problema. Eso no me libra
de la situación. Conocer a Cristo Jesús, Él libra. Él es el libertador. Conoceréis
la verdad y la verdad os hará libres. Y respondieron. Ellos
respondieron. linaje de Abraham somos y jamás
hemos sido esclavos de nadie como dices tú seréis libres acaban
de decir que creyeron en el Señor Jesucristo y ahora el Señor Jesucristo
les está diciendo que serán libres y ellos están retachando con
nunca hemos sido esclavos en vez de que digan bueno cómo somos
esclavos en vez de que pregunten cómo está eso cómo es que somos
esclavos en vez de que digan Lo que tú dices es verdad, no
lo entiendo, pero explícame qué es lo que significa. ¿Cómo dices tú seréis libres?
Jesús le respondió, de cierto de cierto os digo que todo aquel
que hace pecado es esclavo, esclavo es del pecado. Y el esclavo no
queda en casa para siempre, el hijo sí queda para siempre. Así
que si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
Sé que sois descendientes de Abraham, pero procuráis matarme. ¿Eran verdaderos creyentes? Ellos
dijeron que creyeron, pero el Señor Jesucristo, que sabe todas
las cosas, dijo a ellos, ustedes quieren matarme. ¿Quién es el juez? ¿Quién es
el que puede decir sí o no? El Señor Jesucristo. Ustedes
procuran matarme porque mi palabra no tiene cabida en vosotros. Ustedes dicen que creen mi palabra
no tiene cabida en vosotros. Dice yo hablo lo que he visto
acerca del padre y vosotros hacéis lo que habéis oído acerca de
vuestro padre. Respondieron y dijeron nuestro
padre sabrán. Jesús le dijo, si fueses hijos
de Abraham, las obras de Abraham haríais. Pero ahora procuráis
matarme a mí, hombre, que os he hablado la verdad, la cual
he oído de Dios. No hizo esto Abraham. Vosotros hacéis las obras de
vuestro padre. Entonces le dijeron, nosotros
no somos nacidos de fornicación. Un padre tenemos que es Dios.
Jesús entonces le dijo, si vuestro padre fuese Dios, ciertamente
me amarías, porque yo de Dios he salido y he venido, pues no
he venido de mí mismo, sino el que me envió. ¿Por qué no entendéis
mi lenguaje? ¿Por qué no podéis escuchar mi
palabra? Versículo 43. Cuando dice aquí el Señor Jesucristo,
conoceréis la verdad. Esto puede ser entendido de esta
manera. Conoceréis la verdad del evangelio. Si van a ser mis
verdaderos discípulos y ustedes creen en mí. Si vosotros permanecéis en mi
palabra, entonces son mis verdaderos discípulos. Y si son mis verdaderos
discípulos, van a conocer la verdad, la verdad del evangelio.
La verdad de Dios, de su gloria. la verdad de la gloria de Dios
en la faz de Cristo Jesús. Si eres mi discípulo verdadero
vas a conocer la gloria de Dios en la faz de Cristo Jesús en
ningún otro lugar. Vas a conocer la verdad, la verdad
que es revelada por el Espíritu Santo, el Espíritu de verdad.
Vas a conocer a Cristo mismo que es el camino, la verdad y
la vida. Conoceréis si eres mis discípulos,
si permaneces en mi palabra, seréis verdaderamente discípulos
y conoceréis a mí la verdad. Cristo dijo Yo soy el camino,
la verdad y la vida. Juan capítulo catorce. Tomás le digo Señor. No sabemos
a dónde vas, cómo pues podemos saber el camino? No sabemos a
donde vas, como podemos saber el camino. Jesús le dijo, yo
soy el camino. Si una persona va a venir a Dios,
va a tener que venir a Dios por medio de Cristo Jesús. Yo soy
el camino. Yo soy el camino. Yo soy la verdad de Dios. La
única verdad de Dios. No se puede conocer a Dios aparte
de conocer al Señor Jesucristo. Y yo soy la vida. Nadie tiene
vida aparte del Señor Jesucristo. Yo soy el camino, la verdad y
la vida. Van a conocer entonces, conocer
es la verdad, es conocer el Evangelio, conocer a Cristo Jesús. En otras
palabras, no se puede conocer a Cristo aparte del Evangelio
y no puedes conocer el Evangelio aparte de Cristo. Cristo y el
Evangelio es lo mismo. Ambos. No se puede separar la
palabra de verdad, de la verdad escrita, Cristo Jesús. Y conocerlo a él, dice aquí nuestro
texto, conoceréis la verdad y la verdad os hará libres, es decir,
el evangelio es lo que nos hace libres, Cristo es el que nos
hace libres. ¿De qué nos libera el Señor Jesucristo? Me libera todo mi grave mal,
cantamos. ¿De qué nos libera? El Señor
Jesucristo nos ha liberado de la pena del pecado. Todos nosotros
estamos condenados por el pecado, la maldición de la ley, la ley
que pronuncia maldición sobre cada uno, que no continúa en
todas las cosas. Él nos ha librado de la maldición
de la ley, cuando Él fue hecho maldición por nosotros. Él nos
libra del poder de las tinieblas. Cada hombre cuando entra en este
mundo tiene su idea acerca de Dios y su mente, su pensamiento
está entenebrecido. La mente carnal es enemistad
en contra de Dios. Está en tinieblas. Está ciego. Es otra manera de decirlo. Ciego.
No puede ver. Pero Él nos libra del poder de
las tinieblas. El poder de Satanás que tiene
entenebrecido la mente carnal. Quiero que vean 1 Corintios capítulo
2. Segundo Corintios capítulo 4 por lo cual dice versículo 1
teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos
recibido no desmayamos Antes bien, renunciamos al oculto y
vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de
Dios, sino por la manifestación de la verdad. Conoceréis la verdad. La verdad os hará libre. Manifestación
de la verdad. Recomendándonos a toda conciencia
humana delante de Dios. Estamos leyendo la palabra de
Dios. Sin interpretación. Estamos leyendo
lo que Dios dice. Pero si nuestro evangelio, Cristo
Jesús, el mensaje de la gracia de Dios en Cristo, si nuestro
evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está
encubierto, dice versículo 4, en los cuales el Dios de este
siglo cegó el entendimiento de los incrédulos para que no les
resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual
es la imagen de Dios. Porque no nos predicamos a nosotros
mismos, sino a Jesucristo como Señor, y nosotros como vuestros
siervos por amor de Jesús. Porque Dios que mandó que de
las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció
en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria
de Dios en la cara de Jesucristo. Vemos la gloria, pero las personas
que no están, están en tinieblas. no les dice de nada sirve que
le digan no lo puedes ver la realidad es que no lo pueden
ver no lo pueden ver lo único que
puedes hacer es orar por las personas predicarles el evangelio
si van a ser dados vistas dios tiene que hacer esa obra no sirve
de nada que los indoctrines los de hagas descatecismo y los es
bueno que estén bajo la predicación de la palabra lean la palabra
Pero el hombre natural va a tomar las cosas que son de Cristo y
las va a torcer. ¿Por qué? Porque su mente está
entenebrecida. Y nos libra del poder de las
ciñeblas y nos libra también de la práctica del pecado. Cuando
todos nosotros por naturaleza estamos sujetos Al pecado, somos
esclavos del pecado. ¿Qué significa somos esclavos?
Dice el Señor Jesucristo, todo aquel que hace pecado es esclavo
del pecado. Hay un pecado que condena, quiero
que escuchen esto, hay un pecado que condena a todo hombre. ¿Cuál es ese pecado? El pecado
de la incredulidad. El pecado de la incredulidad
es el que condena al hombre. Esta es la condenación dijo el
Señor Jesucristo. Que la luz vino al mundo y los
hombres amaron más las tinieblas. Amaron más las tinieblas de su
tradición. Amaron más las tinieblas de su
religión. Lo que recibieron de sus padres.
En otras palabras amaron más lo que sus propias ideas. Esas
son tinieblas. Ahí está la condenación. Pero
cuando Dios nos libra del poder del pecado ahora puedes creer
ahora puedes creer antes no podías creer pero ahora lo recibes y
los que lo recibieron Dios les dio potestad de ser hechos hijos
de Dios es por esto que creen no fueron nacidos de carne y
de sangre y de voluntad de varón sino de Dios también un día finalmente nos
va a librar de la presencia misma del pecado Ahora en que estamos
aquí reunidos para adorar y para oír, alabar a nuestro Señor Jesucristo,
estamos queriendo que el Señor nos permita adorarle en espíritu
y en verdad sin interrupción. Pero así como un hombre mira
al espejo y ve su reflexión, yo puedo saber que en la mente
de cada uno de nosotros pasan pensamientos, ¿verdad? Interrupciones. Estamos viniendo supuestamente
para adorar a Dios. ¿Has estado hablando con una
persona y esa persona cada rato está mirando para otra cosa? Dice, te estoy hablando, mírame.
Lo vemos nosotros como, hace ya se le dieron nombre a los
médicos, ¿verdad? Distracción. Ya le dieron nombre
a los médicos. Pero las personas que estás tratando
de hablar, lo ven como una falta de respeto. ¿No es así? que estás
tratando con una persona y suena el teléfono y levanta el teléfono
y dices vas a un banco o algo así y te están atendiendo o algo
así y suena el teléfono te levantan cuando cuelgan dices dos palabras
vuelve a sonar y levantan a ti te molesta eso estamos en
la presencia de Dios Y no podemos ni siquiera pasar una hora sin
interrupción. Pero un día, gracias a Sandusky,
un día vamos a poder adorarle sin pecado por toda la eternidad. Es precioso eso, nos libera de
la presencia del pecado. Ahora, qué precioso es. Él, la verdad,
os hará el Cristo, hace libre a su pueblo. Libres estamos. Dios nos absuelve. ¿Verdad? Cantamos ese himno. Santificados
suyos seremos. Le respondieron, linaje de Abraham,
somos, dijeron. Estos hombres judíos que habían
dicho que creyeron. Ellos estaban pensando en términos
carnales. Es decir, hay un creer con la
mente, así como se creen los hechos. Una persona que está,
lee la palabra de Dios y le da cierta validez y dice, yo creo
esto, yo creo esto. Es lo que estas personas estaban
diciendo. Era lo que puede hacer el hombre
carnal. Y muchos hay que se juntan. Muchos me dirán aquel día, dijo
el Señor, Señor, Señor. Y el Señor Jesucristo no los
conoce. Nunca los amó. Pero ellos decían que ellos lo
conocían a él. Y ellos dijeron, linaje de Abraham
somos. Nosotros somos linaje de Abraham,
jamás hemos sido esclavos de nadie. Qué interesante, ellos estaban
sirviendo al imperio romano en ese mismo momento. Ellos estaban
sirviendo al imperio romano. Jamás hemos sido esclavos de
nadie. Como dices tú, seremos libres. Pero aquí el Señor Jesucristo
está hablando de la esclavitud de la voluntad. De la esclavitud
espiritual. Antes de conocer al Señor Jesucristo,
el hombre es esclavo. Está bajo la servidumbre. La servidumbre al pecado. ¿Qué
es lo que significa esto? Nosotros por naturaleza, antes
de conocer a Cristo, no tenemos, el hombre no tiene, antes de
conocer a Cristo no tuvimos justicia, no tuvimos rectitud, ninguna
cosa buena. Y el hombre que es natural piensa
que tengo algo bueno, piensa que tiene algo bueno, algo con
que recomendarse a Dios. Yo no soy esclavo, tengo algo
bueno. Pero el hombre por naturaleza
no tiene nada de justicia. Nuestra justicia en Cristo Jesús,
Él es nuestra justicia. Nos dice Isaías capítulo 64,
6, dice que aún nuestras justicias delante de Dios son trapo de
inmundicia. Dios no puede aceptar tu mejor
oración. Dios no puede aceptar tus lágrimas. Dios no puede aceptar ni tu sangre
misma. Dios no puede aceptar eso. Lo
único que Dios acepta es la sangre de su Hijo, el Señor Jesucristo. Los hombres no tienen justicia.
Dios no puede aceptar tu obediencia. La única obediencia que Dios
acepta es la obediencia de su Hijo. ¿Por qué? Porque es la
única obediencia perfecta. Es la única obediencia. Él obedeció
la ley no solamente en lo externo sino en el interno del corazón. Esa es la única obediencia. Es
la única justicia que existe. La justicia del Señor Jesucristo.
Nosotros los hombres por naturaleza no tenemos sabiduría. No tenemos
sabiduría. No conocemos a Dios. No tiene
temor de Dios delante de sus ojos, dice. En Romanos capítulo
3, versículo 11. No tiene temor de Dios delante
de sus ojos. En Romanos capítulo 3, versículo
11. No lo cité bien. No hay quien entienda. No hay
quien entienda. No hay quien busque a Dios. No hay temor delante de Dios,
delante de sus ojos, dice el versículo 18. El temor de Dios
es el principio de la sabiduría y el hombre por naturaleza no
tiene ni siquiera el temor de Dios. El temor de Dios es el
principio de la sabiduría. Entonces, los hombres no tienen
justicia, los hombres por naturaleza no tienen sabiduría y los hombres
no tienen ninguna habilidad, ninguna fuerza y ninguna esperanza. Por naturaleza estamos sin Dios,
apartados de Dios, alejados de la ciudadanía de Israel, sin
esperanza y sin Dios en el mundo, por naturaleza. Es lo que el
hombre es por sí mismo. Y los hombres, todos nosotros
por naturaleza estamos bajo la ley, maldición de la ley, como
he dicho, maldito es todo aquel que no continúa en todas las
condiciones. las cosas escritas en la ley para hacerlas, entonces
estamos bajo esa servidumbre. El hombre por naturaleza es una
criatura caída, totalmente privada, depravado bajo el dominio del
pecado y de Satanás. Como dice allá en Efesios, los
hijos en los cuales versículo 2 dice
en los cuales anduviste en otro tiempo siguiendo la corriente
de este mundo conforme al príncipe de la potestad del aire es de
satanás el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia
entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo
en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne
y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira,
lo mismo que los demás. El hombre está con su puño hacia
Dios, diciéndole, tú no vas a decirme lo que yo hago. No queremos que
este reine sobre nosotros. Eso que el hombre por naturaleza
está diciendo a Dios. Totalmente depravado bajo el
dominio de Satanás y en esa esclavitud, en esa servidumbre, sólo la gracia
de Dios puede librar. Sólo la verdad de Cristo lo puede
librar de esa servidumbre. Satanás es un señor fuerte. Gracias sean dadas a Dios, no
es el todopoderoso. El hombre fuerte mantiene en
paz su palacio, dijo el Señor Jesucristo. Tiene que venir el
más fuerte. ¿Quién? El Señor Jesucristo.
Y ata a Satanás y despoja su palacio. Versículo 34. Jesús le respondió, de cierto,
de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del
pecado. No está hablando de una libertad
corporal de los hombres. Un hombre puede ser creyente
en el Señor Jesucristo y vivir como esclavo aquí en la tierra,
esclavo de hombre. Es verdad. Él vino a librarnos
de nuestros pecados. Él vino a salvarnos de nuestros
pecados. No está hablando de la libertad
corporal, sino la libertad del alma. Libertad de poner venir
delante de Dios. venir delante de Dios en plena
certidumbre de aceptación. Puedes entrar en la presencia,
tienes libertad, tienes acceso. Conociendo a Cristo, conociendo
la verdad, tienes libertad de entrar en la presencia de Dios.
Tienes libertad de venir ante Dios y llamarle tu Padre. No importa qué hombre sea, no
importa que sea de la simiente de Abraham o sea de los paganos
no importa no importa gentil o judío versículo 37 versículo
36 dice el esclavo no queda el esclavo no queda en casa para
siempre el hijo si queda para siempre el esclavo la persona
que es esclavo del pecado no queda para siempre. El esclavo no queda para siempre.
El hijo sí queda para siempre. ¿Qué significa esto? Toda persona
que no es librado por el Señor Jesucristo puede decir que cree. todos los días que está aquí.
Puede tener religión. Puede tener su profesión. Pero
si Cristo no lo libera, si Cristo no lo salva, entonces él no va
a permanecer para siempre. Es lo que significa eso. Como
dije en otro tiempo, más vale que tengas más que un papel cuando
llegues delante del Señor. Yo soy miembro de, mira, aquí
están todas mis recomendaciones. Soy pastor de la iglesia. Yo
predico tu palabra. Yo doy esto, hago estas otras
cosas. Eso no sirve de nada. Lo único
que vale con Dios, Cristo en ti, es la esperanza de gloria.
Cristo en ti es la esperanza de gloria. Y si una persona puede
tener toda la profesión que quiera, puede tener mucha alabanza de
los hombres. Pero si una persona no cree en
el Señor Jesucristo, si Dios no es el que hizo esta obra,
si Cristo no es el que libró a esa persona, entonces no va
a permanecer para siempre. El Hijo, el Señor Jesucristo,
Él queda para siempre en la casa de Dios. Él es el Hijo. Y todos aquellos que Él ha engendrado. Todos aquellos son los hijos
de Dios. El esclavo no queda en casa para
siempre. El hijo sí queda para siempre.
¿Se acuerdan de esa historia? Estaba Ismael. Ismael era un nacido
esclavo en la casa. No pudo quedar en casa para siempre.
Llegó el día que él tuvo que salir. ¿Por qué? Porque no podía
heredar. No podía heredar con Isaac. Isaac es el heredero. Así también
no puede heredar el reino de los cielos una persona que no
está en Cristo Jesús. Cristo es el heredero. Nadie
puede venir delante de Dios fuera de Cristo Jesús. El esclavo no
queda en casa para siempre, el hijo sí queda para siempre. Así
que si el hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
Si Cristo es el que nos libera, entonces somos verdaderamente
libres. Libres. Versículo 37 dijo el Señor Jesucristo,
sé que sois descendientes de Abraham, pero procuráis matarme. porque mi palabra no haya cabida
en vosotros como dije aquí está el señor Jesucristo ellos dijeron
que creyeron en él pero él es el juez y él está viendo y él
está diciendo a ustedes no creen mi palabra mi palabra no tiene
cabida en vosotros por lo tanto ustedes no creen en mí el señor Jesucristo no le cuesta
dificultad decirlo él lo ve, él sabe dónde está la fe ¿Saben
por qué sabe dónde está la fe? Donde encuentra la fe es porque
lo puso allá. Donde él encuentra la fe es porque
lo puso allá. Ahora, sé que sois descendientes
de Abraham según la carne es lo que está diciendo. Pero la
promesa no es para un judío según la carne. La promesa es para
los descendientes, los descendientes De la promesa, dice Romanos capítulo
2, versículo 28. Romanos 2, 28, creo que cité
este texto en la mañana. Dice, pues no es judío el que
lo es exteriormente. Ni es la circuncisión la que
se hace exteriormente en la carne. sino que es judío el que lo es
en lo interior y la circuncisión es la del corazón en espíritu,
no en letra, la alabanza del cual no viene de los hombres,
sino de Dios. Una persona que no cree al Señor
Jesucristo, no cree a Dios, no es la simiente, no es la simiente
de Abraham, no es el descendiente de Abraham. ¿Qué ventaja tiene
ser descendiente de Abraham según la carne? Está diciendo el Señor
Jesucristo. ¿Qué ventaja tiene ser descendiente
de Abraham según la carne? Si ustedes están queriendo matarme.
Abraham no hizo eso. Abraham era mi amigo. Abraham
era mi amigo. Abraham creyó a Dios. Ese es
el testimonio de Dios acerca de Abraham. ¿Qué dice Dios de
Abraham? Abraham creyó a Dios. Y le fue
contado por justicia. Él es amigo de Dios. Ustedes dicen que creen en mí
y están queriendo matarme. Eso es evidencia, ¿verdad? De
que no son hijos de Abraham. Dice versículo 38. Mi padre,
yo hablo lo que he visto acerca del padre. Es mi padre. Dios el Padre envió a su hijo. Yo hablo lo que he visto acerca
del Padre. Él es el que revela a Dios el
Padre. Le dijo Tomás, le dijo, muéstrenos
el Padre y nos basta. Le dijo, tanto tiempo he estado
contigo, no me conoces. El que me ha visto a mí, ha visto
el Padre. Yo y el Padre uno somos. Yo hablo
lo que he visto acerca del Padre y vosotros hacéis lo que habéis
oído acerca de vuestro Padre. Aquí hace una muy clara distinción
el Señor Jesucristo. Hay aquellos que son hijos de
Dios. Hay aquellos que son hijos del
diablo. Es lo que dijo el Señor Jesucristo.
Vosotros sois de vuestro Padre el diablo. Y personas que, escuchen, no
son personas, no son hijos del diablo y luego el Señor Jesucristo
los hace hijos de Dios. No. Se comportan como hijos del
diablo antes de que el Señor Jesucristo los salve. Se comportan
como hijos del diablo pero siempre han sido sus hijos. ¿Entienden
eso? Los que son los escogidos de
Dios antes de que Dios revele a su hijo el Señor Jesucristo
se comportan como hijos del diablo pero cuando él se revela entonces
sabemos que somos hijos de Dios y debemos comportarnos como hijos
de Dios. Yo hablo lo que he visto acerca
de mi padre yo declaro ¿Quién es Dios? Yo declaro su propósito. Yo declaro la voluntad de Dios. Esta es la voluntad de Dios.
Si quieren ver allá en Juan 6. Juan 6. 37. Todo lo que el Padre me da
vendrá a mí. Y al que a mí viene, no le echo
fuera. Porque he descendido del cielo
no para ser mi voluntad, sino la voluntad del que me envió
el Padre. Y esta es la voluntad del Padre,
el que me envió. Que de todo lo que me diera,
no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.
Y esa es la voluntad del que me ha enviado, que todo aquel
que vea al Hijo y cree en Él, tenga vida eterna, y yo le resucite
en el día postrero. No hay nada ambiguo en eso. Eso
está muy claro. Esa es la voluntad de Dios el
Padre. Esa es la razón por la cual me
envió Dios el Padre. Él no va a perder ninguna de
sus ovejas. Ninguno de los que Él me dio
se va a perder, todos van a venir a mí. Y el que a mí viene, aquí
está la promesa preciosa, el que a mí, si tú vienes al Señor
Jesucristo, Él no te va a echar fuera. Si tú vienes a Él, no
a la religión, no a la iglesia bautista, no aquí al frente,
vienes a Cristo. Y la persona que viene a Cristo
es obra de Dios, es obra de Dios. Dice ahí el versículo treinta
y ocho. Yo hablo lo que he visto acerca
del padre y vosotros hacéis lo que habéis oído acerca de vuestros
padres. Y respondieron y dijeron nuestro
padre es Abraham. Ven ahí está su confianza. Están
ellos diciendo dónde está mi confianza. Mi confianza es que
yo soy hijo de Abraham. esto me va a salvar, esto me
va a dar presentación delante de Dios. Yo soy hijo de Abraham. Jesús les dijo, si fueras hijo
de Abraham, las obras de Abraham harías. Si fueras hijo de Abraham,
Abraham es llamado el padre de la fe. Así es que todos los que
son En ese sentido, hijos de Abraham se van a comportar igual
que Abraham. Es decir, ellos van a creer a
Dios. Van a amar al Señor Jesucristo. No van a querer matarlo. No van
a querer despojarlo de su gloria. No van a querer despojarlo de
su trono. Van a gloriarse en el Señor Jesucristo. Versículo 39. Respondieron Nuestro Padre es
Abraham. Jesús le dijo si fuesen hijos de Abraham, las obras de
Abraham harías. Pero ahora procuráis matarme
a mi hombre que ha hablado o se ha hablado la verdad, la cual
he oído de Dios. Y lo que ustedes están queriendo
hacer no lo hizo Abraham. No hizo esto Abraham. Abraham
no quiso matarme. Nota en versículo 41. Vosotros
hacéis las obras de vuestro padre, el diablo, el homicida. Entonces dijeron, nosotros no
somos nacidos de fornicación. Nosotros no somos nacidos, es
decir, no somos paganos, no somos idólatras. Tenemos la palabra
de Dios, estamos siguiendo la palabra, no somos paganos. Tenemos
nuestra religión. Tenemos la ley de Moisés que
nos fue dada. No somos paganos, no somos idólatras,
no somos nacidos de fornicación. Ellos no eran los hijos de Agar,
la concubina. Dicían ellos, un padre tenemos
que es Dios. Un padre tenemos que es Dios. Esta es la lo que todas las religiones
dicen, ¿verdad? Dios es nuestro Padre. Escuchen,
Dios no es Padre de todos. Dios es el Padre de aquellos
que Él engendra. Aquellos que Él engendra, Él
es Padre. Aquellos que Él no engendra,
Él no es el Padre, el Dios de ellos, pero no es el Padre de
ellos. Jesús entonces dijo, si vuestro
Padre fuese Dios, ciertamente me amarías. Lo que dice 1 Juan
capítulo 5. 1 Juan capítulo 5. Todo aquel que es nacido de Dios,
todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios. Es por eso
que cree que Jesús es el Cristo. De otra manera no puede creer.
Es nacido de Dios y todo aquel que ama al que engendró, ama
también al que ha sido engendrado por él. Es lo que está diciendo,
si vuestro Padre fuera Dios, ustedes me amarían a mí. Amas al Señor Jesucristo. Dices
que crees en el Señor Jesucristo. ¿Amas al Señor Jesucristo? ¿Amas al Señor Jesucristo? Si
amas al Señor Jesucristo. Tenemos que decir con la cabeza
inclinada, yo amo al Señor Jesucristo. Como Pedro, Señor tu sabes todas
las cosas, tu sabes que te amo. Avergonzados de usar esa palabra
amor comparado con el amor que él ha tenido a nosotros. Pero
sin embargo, le amamos. Gracias sean dadas a Dios, un
día vamos a poder amarle así como él nos amó a nosotros. Si vuestro padre fuese Dios,
ciertamente me amarías, porque yo de Dios he salido y he venido,
pues no he venido de mí mismo, sino el que me envió. ¿Por qué
no entendéis mi lenguaje? Había algo ambiguo acerca de
eso, algo que no era claro. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje?
¿Por qué no podéis escuchar mi palabra? Noten allá, no pueden. Por eso no pueden entender. ¿Por
qué no entienden mis palabras? Porque no pueden escuchar. No tienen habilidad. Están ciegos. Dios es soberano en la salvación.
Gracias sean dadas a Dios, Él es Dios misericordioso y Él va
a salvar a todo su pueblo de sus pecados. Él los va a librar
del poder del pecado. Nos va a librar, nos ha librado
del poder del pecado, de la pena del pecado. de la condenación
del pecado. Un día nos librará de la presencia
del pecado, pero solamente la persona que cree en el Señor
Jesucristo. Solamente la persona que ha creído.
¿Has creído el testimonio de Dios acerca de Cristo Jesús?
Si has creído, entonces Dios te ha librado. Ahora podemos usar ese texto
correctamente. Dice el Señor Jesucristo, conoceréis
la verdad y la verdad os hará libres. Conoceréis al Señor Jesucristo
y el Señor Jesucristo te hace libre. Que el Señor bendiga su
palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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