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Cody Groover

El que comenzó la buena obra

Philippians 1:1-11
Cody Groover April, 6 2016 Video & Audio
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Cody Groover April, 6 2016

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Hermanos, en esta noche pido
que abran sus Biblias conmigo, Libre de Filipenses, Filipenses
capítulo 1. Esta es la carta del apóstol
Pablo cuando él estaba en la cárcel en Roma. Él estaba en
la cárcel en Roma porque el Señor lo había enviado allá y ahí él
estaba allá en prisión. Antes de que sea encarcelado
el apóstol Pablo había sido enviado a Filipos por vía de una revelación,
una visión que él tuvo de ir a Macedonia a predicar el evangelio. Allá en Macedonia, allá en Filipos,
es donde él predicó el evangelio y ahí fue, el señor se reveló
a Lidia, donde leemos en Hechos que el señor abrió el corazón
de Lidia, también el carcelero, y el señor levantó una iglesia
allá, en Filipos. Ellos tenían una congregación
y el pastor de esa congregación se llamaba Epafras. Y estos hermanos
allá de los filipenses, ellos naturalmente, y digo naturalmente
hablando en el sentido espiritual, espiritualmente hablando, ellos
amaban al apóstol Pablo. Toda persona que ama al Señor
Jesucristo, ama también a los que han sido engendrados por
el Señor Jesucristo. Y especialmente, hay un amor
especial que el Señor pone en el corazón para aquellas personas
de quienes se oye el Evangelio. Aquellas personas, el Evangelio
llegó allá por instrumento del apóstol Pablo. El Señor utilizó
a él para levantar esta iglesia. Entonces, ellos al oír que Pablo
estaba en cárcel, en la cárcel, sufriendo por la persecución
por causa de la predicación del Evangelio, ellos enviaron a Epafras
para saber de Pablo, para comunicarles su cuidado de ellos hacia el
apóstol Pablo. El apóstol Pablo se sentó a escribir
esta carta y vamos a leer los primeros 11 versículos. Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo,
a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con
los obispos y diáconos, gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro
Padre y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi Dios siempre
que me acuerdo de vosotros siempre en todas mis oraciones, rogando
con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el Evangelio
desde el primer día hasta ahora. Estando persuadido de esto, que
el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará
hasta el día de Jesucristo, como me es justo sentir esto de todos
vosotros por cuantos tengo en el corazón y en mis prisiones,
y en la defensa y confirmación del Evangelio, todos vosotros
sois participantes conmigo de la gracia. Porque Dios me es
testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor
de Jesucristo. Y esto pido en oración que vuestro
amor abunde aún más y más en ciencia y todo conocimiento.
para que aprobéis lo mejor a fin de que seáis sinceros e irreprensibles
para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son
por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios. Como dije, Epafordito había ido
allá, entonces Pablo se sentó a escribir esta carta. Y vamos a ver, porque vamos a
estudiar este libro de Filipenses, vamos a ver varias cosas en esta
carta. que el apóstol, las razones que
son dadas en esta carta, por las cuales el apóstol Pablo escribió. Primero, el apóstol Pablo, vemos
que él tenía un profundo amor por ellos, para expresar el amor
por ellos. No es simplemente suficiente
tener el amor, el amor quiere ser expresado, ¿no es así? Si
tú amas a una persona, ¿De qué le sirve a esa persona si no
lo expresas? Es decir, si no lo dices o no
lo muestras, ¿verdad? Un amor que no se ha expresado,
no se ha manifestado, ¿de qué sirve? El amor de Dios se ve
hacia nosotros en que Él dio a Su Hijo. El amor de Dios, en
esto se manifiesta el amor de Dios, no en que nosotros le hayamos
amado a Él, sino que Él nos amó a nosotros y dio a Su Hijo. ah
en propiciación por nuestros pecados era para expresar su
amor por ellos y vamos a ver esto y también para el apóstol
Pablo en esta carta les va a manifestar o les va a decir que los está
exhortando a tener ánimo no a desalentarse no a desalentarse en las pruebas
y en las dificultades que él está teniendo porque las pruebas
y las dificultades primeramente vienen por dirección de nuestro
Señor Jesucristo y siempre son para el avance de la iglesia. Las pruebas y dificultades nunca
han hecho ningún daño a la iglesia, al contrario, las pruebas y las
dificultades es cuando la iglesia avanza más. Él entonces quería dar cuenta
de su encarcelamiento y qué estaba haciendo Dios a través del encarcelamiento. De hecho, el apóstol Pablo estaba
predicando allá a la casa de César y nos dice al final
de la carta que algunos de la casa de César habían creído Y
cuando Dios nos utiliza a nosotros para llevarle cualquier cosa
que nosotros podamos pasar, que bueno que el Señor nos utilice
a nosotros, ¿verdad? Qué bueno que el Señor nos utilice
a nosotros, no importa cuál pena tengamos que pasar, cuál dificultad
o cuál prueba, que el Señor nos utilice a nosotros. Qué privilegio
que el Señor nos utilice a nosotros para llevar el Evangelio a una
de sus ovejas. Qué gran privilegio. Entonces
quería animarlos en sus aflicciones y en sus persecuciones. Y también
vemos en estos versículos que los está animando a amarlos,
amarnos unos a otros más y más. Es una de las gracias en las
que debemos crecer y podemos crecer por la gracia del Señor.
Vamos a crecer en el amor y es el única, la única gracia que
después de que estemos en la gloria va a continuar. La gracia
de la fe va a acabar. Porque la fe es, como dice en
Hebreos capítulo 11, es pues la fe, la certeza de lo que se
espera, la convicción de lo que no se ve. Entonces, la fe, una
vez veamos al Señor Jesucristo, va a acabar. La esperanza, una
vez obtenida, ¿a qué esperarla más? Entonces, la esperanza también
cede a la realidad. Pero el amor va creciendo más
y más. Y el apóstol en esta carta también
escribe para advertir a la iglesia aquí, y debemos entender aquí
en el versículo uno que a todos los santos en Cristo Jesús que
están en Filipos con los obispos y diáconos. Esta carta es para
nosotros también. Esta carta es para nosotros.
Advertirnos acerca de los falsos maestros. De los falsos maestros. porque han salido muchos falsos
maestros muchos anticristos y lo que dicen los falsos maestros
es quieren siempre mezclar o llevar a las personas otra vez a la
ley de Moisés o de alguna manera quieren mezclar lo que es la
gracia de Dios y las obras y no podemos no se puede mezclar la
gracia y las obras o la salvación es por obras Entonces, de Balde
murió Cristo. Si el hombre pudiera salvarse,
¿para qué habría enviado Dios al mundo a su hijo? Pero la salvación,
nos dice la palabra de Dios, es por gracia. Y el apóstol Pablo
trata de este asunto también. Y también escribió para exhortarnos,
exhortar a estos hermanos y a nosotros a una vida santa, un comportamiento
santo. Y también escribió para darles
las gracias. Nunca está de más darle gracias
a una persona que te ayuda, ¿verdad? Darle gracias, gratitud. Paga
lo que debes, debes gracias, dale gracias a las personas que
te ayudan. Ahora, veamos el versículo 1
entonces. El apóstol Pablo escribió esta
carta por inspiración del Espíritu Santo, pero incluye el apóstol
Pablo a Timoteo. Pablo y Timoteo. Saben, la razón
por la cual incluyó a Timoteo es porque veras, él consideró
a todos los hermanos como uno igual con el mismo. Él no dijo
yo al apóstol Pablo y Timoteo es menor que yo, así es que no
tienen que hacer caso a él. De hecho, el apóstol Pablo recibió
a Timoteo como un colaborador suyo. Y él, el apóstol Pablo,
era la intención de él enviar a Timoteo, nos dice allá en el
capítulo 2. Versículo 19 dice, pero espero
en el Señor enviaros pronto a Timoteo para que yo también esté de buen
ánimo al saber vuestro estado. Yo quiero oír de ustedes. Yo
voy a enviarles a Timoteo. Entonces el apóstol Pablo. Escribe
y dice Pablo y Timoteo. Timoteo había estado con Pablo
cuando él predicó el evangelio allá en Filipos. Y como dije,
el apóstol Pablo planeaba enviarlo. Y también nos muestra esto, que
no hay desacuerdo entre los ministros del Señor Jesucristo. No hay
jerarquías. Aunque el apóstol Pablo es apóstol
y solamente hay doce apóstoles de la iglesia del Señor Jesucristo,
nuestra fe está basada sobre los apóstoles siendo Jesucristo
el fundamento. Es decir, los apóstoles mismos
están fundados sobre Cristo. No hay ninguno que no esté sobre
el fundamento que es Cristo Jesús. Pero lo que está diciendo es
que nosotros estamos predicando el mismo evangelio que el apóstol
Pablo. Pablo y Timoteo. Así es que el
apóstol Pablo dice, ya sea que nosotros prediquemos o otros
predican, si son enviados por Dios están predicando el mismo
mensaje, el mismo evangelio. Como dije, el apóstol Pablo no
está diciendo yo soy el apóstol, yo soy un apóstol. Timoteo es
un joven menos importante, de ninguna manera. Todos somos siervos. Todos somos siervos del Señor
Jesucristo. La carta va dirigida a, como
dice aquí, a los santos en Cristo Jesús. Da el caso que está escrito
a la iglesia de Filipos. Pero si tú crees en el señor
Jesucristo, tú has creído el testimonio de Dios acerca de
Cristo Jesús, Dios te ha dado fe, Dios te ha dado vida y la
evidencia de esta vida es que tú crees a Dios, crees el testimonio
de Dios acerca de Cristo Jesús, entonces tú eres un santo en
Cristo. Eres un santo en Cristo y la
carta va dirigida a los santos en Cristo. Él nos ha hecho santos. Fuimos santificados por Dios
el Padre en la elección. Fuimos hechos santos en la crucifixión,
la sangre del Señor Jesucristo. Él nos dio vida. Fuimos hechos santos en Cristo
Jesús. Recibimos una naturaleza santa en la regeneración, cuando
Dios nos dio vida. Nosotros que estamos muertos
en delitos y pecados, nos dio vida juntamente con él. Somos
santos y no hay más que tenemos que hacer para santificarnos.
Nosotros nos reconocemos aquello que Dios ha hecho en nosotros
y debemos ser cuidadosos. y reconocer
esto, respetar esto que Dios nos ha hecho, pero no nos hacemos
más santos. La persona que ha creído en el
Señor Jesucristo es santo, listo para entrar a la gloria, porque
en Cristo Jesús estamos completos. Cada creyente es un santo, santificado
en Cristo Jesús. Y cuando habla aquí de los obispos
y de los diáconos, los obispos Son personas que predican, pastores
o ancianos que predican, principalmente ocupados en la predicación. Estos son los ancianos. Y los
diáconos son aquellas personas que están ocupados en el cuidado
material de la iglesia. Hay varios diáconos aquí en esta
congregación, aunque no tienen el título formal. Pero si una
persona está reconocido que él sirve, el diácono es el que sirve
a las mesas. Estoy viendo varios diáconos
acá. Pero nadie busca ese reconocimiento
tampoco, ¿verdad? Si la congregación llega a ser
de un número muy elevado, entonces sí vamos a reconocer a diáconos
de una manera más formal, pero todos tienen su labor y lo hacen,
y yo doy gracias a Dios por esto. Cada persona que ve una tarea
que se necesita hacer, hágalo, hágalo. Ahora, vemos aquí en
versículo 2 dice, gracia y paz a vosotros, gracia y paz a vosotros. ¿Qué deseo, qué podríamos desear
nosotros para nuestros hermanos en Cristo Jesús? Son recipientes
de la gracia de Dios. Es por esto que creen. Son recipientes
de la gracia de Dios. Pero siempre necesitamos más
gracia. ¿No es así? La persona que tiene
más gracia, no le sobra nada. no les sobra nada. Es decir,
yo no puedo darte la gracia que Dios me da a mí. Tú no puedes
dar la gracia a otra persona. La gracia que Dios te da para
soportar alguna prueba, para vivir, para su honra y gloria,
es la gracia que Dios te da. Es la gracia que Dios te da y
tú no tienes de sobra, necesitas todo lo que Dios te da, ¿verdad?
Así es que siempre necesitamos más gracia. gracia para poder
vivir en este mundo este mundo malvado para testificar de necesitamos
su gracia necesitamos la paz la paz gracia y paz sean a vosotros
de dios nuestro padre del señor jesucristo y noten siempre viene
la gracia antes de la paz la paz que tenemos es porque hemos
recibido la gracia Si no hay la gracia de Dios, no hay paz
tampoco. Pero la paz la recibimos por
la gracia de Dios. Porque Cristo fue hecho pecado,
porque Cristo murió en la cruz. Él hizo la paz mediante la sangre
de su cruz. Y nosotros tenemos paz en nuestro
corazón, paz en nuestra alma, paz en nuestra conciencia. Pero
todavía estamos en esta carne, ¿verdad? Todavía estamos en esta
carne y todavía estamos llenos de incredulidad, de ansiedad,
de dudas y temores. Necesitamos paz, tranquilidad,
no estar intranquilos acerca de lo que Dios está haciendo.
En este caso, los hermanos estaban alterados porque vieron que Pablo
estaba en la cárcel. Necesitamos paz, ¿verdad? Paz. Cuando veamos que una persona
está sufriendo, esta persona necesita paz. Gracias y paz a vosotros, de
Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Esta oración de acción
de gracias y petición está pidiendo gracia y paz. Y dice, doy gracias a mi Dios
siempre que me acuerdo de vosotros. Eso es buen tiempo de dar gracias
a Dios, ¿verdad? Siempre que te acuerdes de mí,
siempre que me acuerdo de ti, debo dar gracias. Doy gracias
a Dios. ¿Por qué? Porque cualquier cosa
que hay en ti, cualquier cosa que hay en mí, que sea loable,
que sea bueno, es gracias a Dios. Si hay fe en mí, es gracias a
Dios. Si hay algún amor en mí, es gracias
a Dios. Entonces, siempre que me acuerdo
de vosotros, dice, estoy dando gracias. Doy gracias a mi Dios
siempre que me acuerdo de vosotros. Cada memoria, ese es el tiempo
de dar gracias a Dios. ¿Cómo no debemos estar dando
gracias a todo tiempo, verdad? Siempre que te acuerdes. de tu
hermano, da gracias a Dios. Su memoria de ellos del apóstol
Pablo siempre le trae alegría y gozo, dicen, doy gracias a
Dios siempre que me acuerde de vosotros, siempre en todas mis
oraciones, rogando con gozo por todos vosotros. Tengo gozo. Hay gozo, ¿verdad? Así como hay
gozo en el cielo, hay gozo por nuestros hermanos. Me gozo en
el avance, en la prosperidad de mis hermanos. Me gozo en el
avance y la prosperidad de su consuelo, de su firmeza. Me gozo en el consuelo de ellos. Me gozo por ellos, dice el apóstol
Pablo. Yo me gozo Dando gracias a Dios,
yo me alegro. Gracias a Dios también por su
comunión, dice. Doy gracias por siempre mis oraciones,
dando gracias con gozo. Y doy gracias con gozo por vuestra
comunión. Hay una comunión en el evangelio
desde el primer día hasta hoy. ¿Qué es una comunión? ¿Qué es
una comunión? La iglesia del Señor Jesucristo
es una comunión. Estamos unidos. Estamos unidos. Somos compañeros. Estamos en comunión con el Señor
Jesucristo primeramente. Quiero que vean allá primero
de Juan. Primeramente nuestra comunión
es con Dios el Padre. con el Señor Jesucristo dice versículo tres lo que hemos
visto y oído y yo sé que nosotros no hemos visto con nuestros ojos
carnales los apóstoles sí por eso son apóstoles ellos vieron
con sus ojos y oyeron con sus oídos pero en un sentido verdadero
y real nosotros hemos visto al Señor Jesucristo hemos visto
por fe al Señor. Vemos y entendemos, Él nos ha
dado entendimiento que Él es Dios. Vemos que Jesucristo es
Dios manifestado en la cara, lo vemos. Y hemos oído a Dios
en su palabra. Y lo que hemos visto y lo que
hemos, esto nos hace testigos. Porque hemos visto y hemos oído.
Lo que hemos visto, esto os anunciamos. No estamos anunciando otra cosa,
sino lo que hemos visto y lo que hemos oído. Esa es una buena
receta para ser testigo, ¿verdad? No hablar de la experiencia de
otro, sino hablar de la experiencia propia. Eso es un testigo. Dios me ha mostrado a mí. ¿Quién
es su hijo? Dios me ha mostrado a mí. ¿Quién
soy yo? Dios me ha mostrado a mí como
él puede ser justo y justificarme a mí. Esto es un testigo. Yo sé esto. Yo sé esto. Y esto es lo que te estoy diciendo.
Otra cosa, ¿me quieres hablar? No sé. Esto es lo que yo sé.
Esto es lo que yo sé. Esto anunciamos. ¿Y con qué propósito? Dice la primera de Juan. ¿Con
qué propósito estamos anunciando? ¿Con qué propósito estamos predicando
el evangelio? ¿Con qué propósito estamos transmitiendo
por internet? Nosotros queremos que ustedes
crean. Queremos que ellos crean. Es
decir, no estamos diciendo a la persona lo que decimos simplemente
para apantallarnos con nuestro conocimiento. Simplemente para
que digan, ah, mira que religioso eso, mira que cuanto sabe. No
es nuestro propósito. Nuestro propósito, yo quiero
que tú conozcas al Señor Jesucristo. Yo quiero que tú conozcas la
paz. Yo quiero que tú conozcas la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Para que tengamos, dice, lo que
hemos visto, esto anunciamos para que vosotros tengáis comunión
con nosotros. ¿Dónde está nuestra comunión?
Esto es lo que decimos, lo que decimos y oímos, esto es lo que
hablamos, y esto, en esto está nuestra comunión. Por eso fuimos
a este versículo. En esto está nuestra comunión.
Todos nosotros por la gracia de Dios conocemos quienes, los
que creen en el Señor Jesucristo conocen a Dios. Conocen a Dios. Tenemos esta comunión. Nos conocemos
a nosotros mismos. Conocemos que somos pecadores.
Nadie está pretendiendo ser más santo que otro. No hay nada más
feo. No hay nada más feo en la iglesia
que una persona pretenda ser más santo que otro. Somos todos santos en Cristo
Jesús, pero en la carne, es decir, nosotros somos pecadores. Dice
aquí, tenemos comunión, que tengan comunión con nosotros y nuestra
comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Ahí está nuestra comunión con
Dios el Padre. y con su hijo, estas cosas los
escribimos para que vuestro gozo sea cumplido, para que ustedes
también tengan gozo en el Señor. Dice allá, necesitamos entonces,
dice, yo doy gracias a Dios por vuestra comunión en el Evangelio
desde el primer día hasta hoy. Esta actitud de dar gracias Esta
actitud de dar gracias a Dios por nuestros hermanos, por la
comunión que nos ha dado, es una actitud muy necesaria. Dar
gracias a Dios, dar gracias a Dios por nuestros hermanos. Debemos
cultivar esta actitud hacia nuestros hermanos y dejar de juzgar. Juzgar es contrario a la gracia
de Dios. Dice el Señor, no juzgues para
que no seas juzgado. Yo sé que estoy tomando esto,
pero en un sentido más amplio. Pero no juzgarnos, porque nosotros
no tenemos derecho de juzgar. Primeramente, no tenemos toda
la información. No somos jueces. Dios no nos
puso como jueces. Dios nos puso como testigos de
su gracia. No podemos criticar o no debemos
buscar falta en otros. Vamos a ver esto en un momento.
No solamente dar gracias a Dios el uno por el otro, sino orar,
orar por su gracia hacia los demás, su gracia en los demás,
en nuestros hermanos, orar por su gracia y su paz con todos
los creyentes. Orar por su gracia y su paz. Debemos pedir que Dios, por cuya
gracia nos reunimos, envíe su espíritu desde lo alto y haga
nuestra comunión más y más dulce cada día. Cuando estamos en esta
comunión, no hay nada más precioso. No hay nada más precioso. Como
dice Salmo, Salmo 131, perdón, 133. Mirad cuán bueno y cuán delicioso
es, considera esto, mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar
los hermanos juntos en armonía. Es como el buen óleo. sobre la
cabeza, el cual desciende sobre la barba de Aarón y baja hasta
el borde de sus vestiduras, como el rocío de Hermón que desciende
sobre los montes de Sion, porque allí envía Jehová bendición y
vida eterna. Cuando los hermanos habitan juntos
en armonía. El Señor Jesucristo está allá,
¿verdad? Dios no bendice cuando unas personas
están peleando entre sí. Hay disensión, división. Es pura
carnalidad eso dijo el apóstol Pablo a los corintios. Nosotros debemos fomentar y tener
cuidado. Esto es lo más precioso. Es una
probada del cielo aquí en la tierra. Estar en un lugar donde
los hermanos nos amamos los unos a los otros. Ahora, Filipenses
1 6, estando persuadido, está orando, yo estoy orando por ustedes
que esto sea, que se amen más y más. Me acuerdo de su comunión
en el evangelio hasta el primer día hasta hoy. Y dice versículo
6, desde el primer día hasta hoy. Y qué precioso es este versículo,
estando persuadido de esto. que el que comenzó en vosotros
la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Si
el Señor me trae hasta hoy y me deja, no soy salvo, no voy a
ser salvo. Si el Señor comienza la obra,
si Él comenzó la obra, y él te lleva 99% del camino y te deja
que tú hagas el último 1%. O si te lleva de los 100 pasos,
te lleva los 99 y te deja que tú des el último. No hay esperanza. No hay esperanza. El que comenzó
en vosotros la buena obra, la perfeccionará. Es por eso
que leímos allá en Ruth al principio del servicio. No, a mí le digo
a Ruth, no te preocupes, no te preocupes, este varón no va a
dar descanso hasta que termine el asunto. Nuestro Señor, la
salvación es de Jehová. Desde el principio hasta la consumación
es de Jehová. La buena obra, la buena obra
de la regeneración, la buena obra de la conversión, la salvación
y la formación de Cristo en cada Cristo en vosotros es la esperanza
de gloria el que comenzó en vosotros esa buena obra la va a perfeccionar
estoy estoy convencido de esto estoy convencido también que
si Cristo no comenzó la buena obra entonces no va a continuar
estoy convencido de esto el apóstol Pablo dijo yo estoy convencido
de esto estás tú convencido que no te da consuelo eso a mí me
da muchísimo consuelo A mí me da muchísimo consuelo que el
que comenzó en mí la buena obra, la va a perfeccionar. La va a
perfeccionar hasta el día de Jesucristo. Si Él me deja a mí,
si Él te deja a ti por un momento, no vamos a ser salvos. Pero el
consuelo es que Él va a perfeccionar la obra. Lo que podemos ver en
ese versículo también es que no estamos terminados. Fuimos
salvos en la eternidad, fuimos salvos cuando Cristo Jesús vino
al mundo y dio su vida, fuimos salvos cuando el Espíritu Santo
nos dio vida, nos dio fe en el Señor Jesucristo, creemos a Él.
Pero hay un sentido que todavía no somos salvos porque todavía
estamos en este cuerpo de pecado. Un día seremos librados de la
presencia y es entonces cuando seremos plenamente salvos o ahora
sí, salvos por seguro. Esto es una obra que ha comenzado
aquí, pero va a ser perfeccionado en el cielo, va a ser perfeccionado. Cristo ha hecho la buena obra
no solamente para nosotros, sino también en nosotros. Noten el
texto, el que comenzó en vosotros. Ven allá. Él hizo una buena obra
para nosotros, ¿verdad? Es decir, cuando Cristo murió
allá en la cruz del Calvario hace dos mil años, Él hizo la
obra para nosotros. Él hizo la obra para su pueblo.
Cuando Él tomó el pecado de su pueblo, Él hizo la obra para
su pueblo. Pero el Espíritu Santo hace la
obra en nosotros. Es decir, cuando nos da vida,
cuando nos regenera. Ahora, Él es el que hace la obra. Él es el autor y consumador de
la fe. Versículo 7 dice, como me es
justo sentir esto de todos vosotros. Yo, yo estoy justificado en sentir
esto de ustedes. Yo puedo decir lo mismo de mis
hermanos. Yo estoy justificado en sentir
esto. de ustedes. ¿Por qué, dice el
apóstol Pablo? Por cuantos tengo en el corazón. Es decir, no están sobre una
página, no están escritos sobre una página y tengo que recordarles.
¿Verdad? No es algo tan mecánico, tan
frío como que tengo que tener un lápiz y papel para recordarles. ¿De dónde los tengo? Los tengo
en el corazón. ¿Cómo llegaron a mi corazón?
Dios los puso allá. Dios los puso allá. Tengo en
mi corazón, los tengo en el corazón y los tengo en mis prisiones. Ustedes están aquí conmigo. ¿Qué
significa esto? Que ellos estaban ocupados y
preocupados por el apóstol Pablo. Ellos estaban sufriendo así como
el apóstol Pablo estaba sufriendo. No se estaban desinteresados
en la condición del apóstol Pablo. Yo los tengo aquí. La evidencia
de que los tengo aquí es que ustedes costearon a Epafras para
que haga ese viaje a verme. a tratar de consolarme. Yo sé
que están ustedes conmigo. Están participando conmigo en
esta aflicción. Los tengo en mis prisiones. Y
también los tengo en la defensa y la confirmación del Evangelio.
Es decir, ustedes también están sufriendo persecuciones. Ustedes
también están sufriendo persecuciones como si fueran malhechores. No
lo son. pero por testimonio del evangelio, el mundo te aborrece. El Señor Jesucristo dijo, en
el mundo tendréis aflicción. A mí me aborrecieron, a ti también
te van a aborrecer. A ti también te van a aborrecer. Defensa y confirmación del evangelio,
todos vosotros sois participantes conmigo. Noten de la gracia. Ustedes son participantes conmigo
de la misma gracia que me salvó a mí, es la gracia que les salvó
a ustedes. No hay diferente gracia, es la
misma gracia. Porque Dios me es testigo de
cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo. Yo les amo con un amor, no un
amor carnal. Yo les amo con el amor de Cristo. Además, el apóstol Pablo justifica
su confianza con respecto a estas personas. Como dije, estas dos
razones los tenía en el corazón y estaban con el apóstol Pablo
en defensa del evangelio. Versículo nueve. Y esto pide
una oración. Ya dio gracias a Dios por las
cosas que son verdaderas y reales en el pueblo de Dios. Y eso es
lo que pide el apóstol Pablo. a Dios por ellos. Y eso es lo
que pedimos nosotros por nuestros hermanos. Que vuestro amor abunde
más y más. Ven, ahí puede crecer nuestro
amor. Ahí puede crecer. Que vuestro
amor abunde más y más en ciencia y todo conocimiento. Que el amor abunde más y más.
O sea, que se desborde. El crecimiento en la gracia implica
crecimiento en la gracia del amor a Cristo y el amor a su
pueblo. Conforme vamos creciendo más
en amor a Cristo, vamos creciendo más en amor a su pueblo. Conociendo a Cristo más y más,
nuestro amor a Cristo va creciendo más y más. Y conforme amamos
más y más a Cristo, amamos más y más a nuestros hermanos. Este
es el orden. no es amar más y más a los hermanos
y así vamos a amar más y más a Cristo. Amamos más y más a
Cristo y así amamos más y más a los hermanos. Y dice aquí que
vuestro amor abunde en el conocimiento, o sea, entendimiento. Nuestro amor a Cristo, nuestro
amor a su pueblo, no es un capricho nada más, o no es ignorante,
no es un amor ciego. El amor de su pueblo a Cristo
es porque conoce a Cristo. Y quiero que vean esto en 1 Corintios
13. Aquí es donde nos dice que el
amor continúa para siempre. Pero el ciclo 11 dice, Cuando
yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, jugaba como
niño. Mas cuando ya fui hombre, dejé
lo que era de niño. Ahora vemos por espejo oscuramente. Mas entonces veremos cara a cara.
Ahora vemos a Cristo y no lo vemos cara a cara, lo vemos como
por espejo. Ahora conozco en parte. conocemos
a Cristo en parte, es decir, no lo conocemos como lo vamos
a conocer, ¿verdad? Esta palabra también puede ser
entendida, amamos a Cristo en parte. ¿Por qué amamos a Cristo
en parte? Porque también amamos a las cosas
de este mundo, ¿verdad? Es decir, todavía tenemos este deseos por este mundo del
señor va a quitar estas cosas ahora dice conozco en parte amo
en parte pero entonces conoceré a cristo como yo fui conocido
por él yo conoceré a cristo yo conoceré como yo he sido conocido
Yo voy a amar a Cristo así como Él me amó a mí. Qué precioso,
qué deseo, ¿verdad? Amar a Cristo y no tener, ¿saben? El pecado es lo que nos interrumpe
aquí. Es por eso que el apóstol Pablo
dice que hay una batalla, una verdadera batalla en el hombre. en el creyente, el hombre natural
y el hombre espiritual se oponen entre sí para que no puedas hacer
lo que quieres. El hombre espiritual viviría
en este mundo sin pecado. El hombre espiritual viviría
sin nunca más codiciar. El hombre espiritual viviría
en este mundo sin nunca más tener envidia. El hombre espiritual
viviría en este mundo amando perfectamente. Pero el hombre
natural, ese egoísta, ese que está viciado de pecado, todavía
codicia, todavía envidia, ¿verdad? Pero entonces vamos a conocerlo
como él nos conoció a nosotros. Gracias sean dadas a Dios. El
apóstol Pablo dijo, miserable de mí, ¿quién me librará de este
cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios. El Señor Jesucristo viene. Y cuando Él venga y nos lleva
a su presencia, vamos a estar libres de la presencia misma
del pecado. ¡Qué esperanza tan gloriosa!
En parte conocemos y en parte profetizamos. Pero sí le conocemos. Pero sí
le conocemos. parte de que cuando conocemos
al Señor Jesucristo, conocemos a Él y nos conocemos a nuestros
hermanos, pero parte de esto de amarnos más y más, a ver si
lo encuentro, Vean 2 Corintios capítulo 5,
versículo 16. 2 Corintios 5, 16. Versículo 14 dice. Bueno, vean versículo 11, vamos a leer
ese 11. Conociendo pues el temor del Señor, persuadimos a los
hombres persuadimos a los hombres, cree a Dios, cree en el Señor
Jesucristo. Pero a Dios les manifiesto lo
que somos y espero que también lo sea a vuestras conciencias.
Dios sabe lo que somos y espero que tú sepas lo que soy. No nos recomendamos a nosotros
mismos, no nos recomendamos pues otra vez a vosotros Si nos damos
ocasión de gloriarnos por vosotros, nosotros, para que tengáis con
qué responderos, que se gloríen las apariencias y no el corazón. Porque si estamos locos es para
Dios y si somos cuerdos para vosotros. Porque el amor de Cristo,
noten, el amor de Cristo a nosotros, el amor de Cristo en nosotros,
nos constriñe, pensando esto, que si uno murió por todos, luego
todos murieron. Estamos muertos con el Señor
Jesucristo. Y por todos y por todos murió
para que los que viven ya no vivan para sí. Murió por todos
los creyentes, murió por todo el pueblo de Dios, todos los
escogidos para que los que viven. En el Señor Jesucristo, los que
viven espiritualmente ya no vivan para sí. Sino para aquel que
murió y resucitó por ellos, de manera que nosotros de aquí en
adelante Nosotros, la iglesia, nosotros los apóstolos, el pueblo
de Dios, a nadie conocemos según la carne. Yo no he de conocerte
a ti según la carne. Yo he de conocerte como mi hermano
en Cristo Jesús. Yo no he de conocerte. Si alguien me dice un mal reporte
de ti, ese no es el que conozco. Ese no es el hermano. Yo conozco
a un hermano en Cristo Jesús que se llama así. Pero ese no
es el que yo conozco. El amor piensa lo mejor de todo,
¿verdad? No nos dice, a nadie conocemos
según la carne, sino, y si aún a Cristo conocimos según la carne,
ya no lo conocemos así. Ya no nos conocemos según la
carne. Conocemos a la iglesia como nuestros hermanos en Cristo
Jesús. Nos reconocemos como frágiles,
pero lo reconocemos como Cristo. Tú crees en el Señor Jesucristo.
Eres el cuerpo del Señor Jesucristo. Yo he de tratarte como a Cristo. Tú has de tratar a tus hermanos
como a Cristo, ya no como a carne. Ahora, sin embargo, nuestro amor
crece a medida que somos capaces de entender las verdades espirituales,
conforme vamos creciendo en el conocimiento y la gracia del
Señor Jesucristo. Noten, dice en nuestro texto
otra vez, para que aprobéis lo mejor a fin de que seáis sinceros
e irreprensibles para el día de Cristo, y quiero que sean
llenos, dice, llenos de frutos de justicia. Estos frutos de
justicia ¿Quién los obra? Estos frutos de justicia, es
la petición del apóstol Pablo para ellos. Estos frutos de justicia,
¿Quién los obra? Bueno, son obras que Dios preparó
de antemano que anduviésemos en ellas. El creyente tiene buenas
obras. Somos creados en Cristo Jesús
para buenas obras, las cuales Él preparó de antemano que anduviésemos
en ellas. pero las obras son producidas
por Cristo en nosotros. Es lo que dice el texto, llenos
de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo. Es decir, el fruto del árbol
viene de la raíz, viene de la savia, de la raíz, de ahí viene
el fruto. Las ramas no dan el fruto, viene
de la raíz. Así también el cuerpo del Señor
Jesucristo, los frutos que él preparó que nosotros anduviésemos
son de él, son los frutos de él que él produce en nosotros
por medio de Jesucristo para la alabanza y la gloria de Dios. Cualquier cosa que nosotros hagamos
en la carne es para alabanza y gloria nuestra, ¿verdad? El
hombre natural quiere recibir por naturaleza, el hombre natural
quiere recibir alabanza y gloria por lo que hace. Nadie quiere
hacer algo que no sea reconocido, ese es el hombre natural. Pero
la persona que ama al Señor Jesucristo hace lo que hace por amor. Ni
la circuncisión va de algo, ni la incircuncisión, sino la fe
que obra por el amor, el amor. estas son las peticiones que
el apóstol Pablo hace por los hermanos entonces vemos allá
que Cristo comenzó la buena obra y damos gracias a Dios por todos
los que han creído todos los que están en el cuerpo del Señor
Jesucristo y pedimos siempre siempre que recordemos a los
hermanos demos gracias a Dios por ellos que el Señor bendiga
su palabra
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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