Bootstrap
Cody Groover

La deuda de pecado

Matthew 18
Cody Groover April, 3 2016 Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover April, 3 2016

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Bueno hermanos, pido que abran
sus Biblias conmigo al libro de Mateo, San Mateo capítulo
18. San Mateo capítulo 18. Voy a leer desde el versículo
21 hasta el final del capítulo. Entonces se le acercó Pedro y
le dijo, Señor, ¿cuántas veces he de perdonar o perdonaré a
mi hermano que pegue contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo,
no te digo hasta siete, sino aún hasta setenta veces siete. Por lo cual el reino de los cielos
es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le
debía diez mil talentos. A este, como no pudo pagar, ordenó
su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía
para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo postrado
le suplicaba diciendo, señor, ten paciencia conmigo y te lo
pagaré todo, yo te lo pagaré todo. El Señor de aquel siervo
momido a misericordia le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo
aquel siervo halló a uno de sus consiervos que le debía cien
denarios y haciendo de él le ahogaba diciendo págame lo que
me debes. Entonces su consiervo postrándose
a sus pies le rogaba diciendo ten paciencia conmigo y yo te
lo pagaré todo. Mas él no quiso. sino fue y le
echó en la cárcel hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos
lo que pasaba, se entristecieron mucho y fueron y refirieron a
su señor todo lo que había pasado. Entonces, llamándole a su señor,
le dijo, siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné porque
me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia
de tu consiervo como yo tuve misericordia de ti? Entonces
su Señor enojado le entregó a los verdugos hasta que pagase toda
la deuda lo que debía. Así también mi Padre Celestial
hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su
hermano sus ofensas. En esta mañana quiero que veamos
la deuda del pecado, la deuda del pecado. El pecado es enseñado
en la palabra de Dios o es mostrado bajo varias figuras o varias
metáforas. Algunas veces el pecado se refiere
al pecado como una enfermedad odiosa. El pecado se refiere
a una enfermedad odiosa o se compara a una enfermedad odiosa
tal como la lepra. Algunas otras veces el pecado
se refiere al pecado como una esclavitud, una esclavitud o
un encarcelamiento. Y algunas otras veces es representado
el pecado como la muerte comparado con un cuerpo putrefacto. Y en este pasaje que tenemos
en esta mañana, el pecado es comparado a una deuda que nosotros
debemos, una deuda que nosotros debemos. Debíamos estar muy agradecidos
al apóstol Pedro por hacer esta pregunta. Señor, ¿hasta cuántas
veces, cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra
mí hasta siete? Pedro pensó que estaba siendo
generoso. Siete veces he de perdonar a
mi hermano. Y el Señor Jesucristo le dijo,
no te digo hasta siete, sino aún hasta setenta veces siete. Y esto está hablando de toda
vez que un hermano viene y pide perdón. Nosotros, sus hermanos,
debemos perdonar a los que nos piden. Nosotros hemos recibido
el perdón de Dios. Debemos nosotros también perdonar
a nuestros hermanos. Fue en respuesta entonces a esta
pregunta del apóstol Pedro que nuestro Señor Jesucristo dio
esta parábola y el propósito de la parábola es para enseñarle
a Pedro y enseñarlo a nosotros que nosotros debemos perdonar
pues la ofensa que nosotros debíamos hablando de su pueblo de los
que creemos en el Señor Jesucristo La deuda que nosotros debíamos
a Dios era una deuda incomparable, sin límite. Sumamente, no podíamos
nunca pagarlo. Y eso es lo que está comparando
aquí. En otras palabras, la deuda que
nosotros debemos a Dios, la deuda que nos deben nuestros
hermanos a nosotros no es nada comparado a lo que nosotros debemos
a Dios. Ahora en el capítulo 6 en el capítulo
6 de Mateo nuestro Señor Jesucristo cuando nos enseña a orar dice
en versículo 9 vosotros pues oraréis así Padre nuestro que
estás en los cielos santificado sea tu nombre Venga a tu reino,
hágase tu voluntad, como el cielo también en la tierra. El pan
nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Perdónanos
nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y aquí en este capítulo nos enseña
que nosotros somos los deudores. Nosotros por nuestro pecado,
nosotros somos deudores. El pecado es una deuda. Y el propósito del Señor Jesucristo
de dar esta parábola es obvio. Nuestro Señor Jesucristo misericordioso
nos enseña que nosotros debemos perdonar los unos a los otros
como acabamos de leer en el texto en Efesios capítulo 4 otra vez
voy a leerlo dice antes sed benignos unos con otros misericordiosos
perdonando unos a otros como Dios también os perdonó a vosotros
en Cristo que deuda tan inmensa es el pecado. ¿Qué deuda tan
inmensa es el pecado? Nuestro Señor Jesucristo lo compara
en esta parábola como este hombre que debía diez mil talentos. Nos dice aquí, este hombre debía
diez mil talentos. Comparando con lo que sería moneda
de hoy día, sería millones y millones de pesos. Eso sería la deuda. Millones y millones de pesos.
Diez mil talentos. Y está usando este número definido. Vamos a ponerle una cantidad. Diez millones de pesos es tu
deuda. Es un número definido para representar
un número infinito. Es un número definido para representar
un número infinito. Y nos está diciendo aquí que
nuestras ofensas contra Dios no son nada comparado a las ofensas de los hombres
contra nosotros. Así como Dios perdona libremente,
sin límite, así también nosotros debemos perdonarnos los unos
a los otros, libremente, sin límite. Esto es lo que el Señor Jesucristo
nos está diciendo aquí. Nos está dando la motivación.
Nos está dando la motivación y el ejemplo que es Él mismo. Así como Dios nos perdonó por
Cristo Jesús. Así como Él nos perdona nuestros
pecados. Dios perdona a todos aquellos
que buscan su misericordia por medio de Cristo Jesús. No son
buenas nuevas esas. Dios perdona a todos los que
buscan misericordia a través de Cristo Jesús. Nadie queda
excluido. Todos los que busquen misericordia
a través de Cristo Jesús van a hallar misericordia. Misericordia
infinita, la misericordia de Dios. Nos está diciendo aquí entonces
en esta parábola este principio tan importante en el reino de
los cielos Si el amor de Dios, si la gracia de Dios y la misericordia
de Dios a nosotros es tan infinita, entonces cómo no vamos a tener
nosotros misericordia, amor a nuestros hermanos. Ahora, todos somos
deudores. Nos dice aquí en nuestra parábola
que un cierto rey, un rey, quiso hacer cuentas con sus siervos.
El rey de reyes y señor de señores es el señor Jesucristo aquí está
representado en esta parábola el señor Jesucristo rey de reyes
y señor de señores y todos nosotros aquí somos deudores somos deudores
a Dios todos nosotros debemos ciertas debemos ciertos deberes
morales como nuestro creador a Dios se le debe como creador
como nosotros como criaturas suyas le debemos a Dios ciertas
cosas le debemos somos deudores a Dios le debemos a nuestro creador
obediencia es razonable eso le debemos obediencia a nuestro
creador lo único que Dios requirió de Adán en el huerto era obediencia. Lo único que requirió Dios de
Adán era obediencia y ciertamente como creador del hombre se lo
debemos nosotros a él verdad, se lo debemos. Dios es nuestro
protector, es nuestro creador, nuestro protector, el que provee
todas las cosas para nosotros, el gran benefactor. Nosotros Somos criaturas suyas. Él nos creó a nosotros y no nosotros
nos creamos a nosotros mismos. Somos ovejas de su prado, nos
dice la palabra de Dios. Él es el Dios vivo que nos da
a todos aliento. En Él nos movemos y somos. En
Él tenemos la existencia. El mismo aliento que está entrando
en nuestra nariz ahora, Dios no nos da. Dios nos da todas
las cosas. Vivimos de la abundancia de Él
y a Él le debemos todo. A Él le debemos todo. Ahora, la ley de Dios no es cosa
extrema. No es cosa extrema. Estoy hablando
de nosotros. Cada hombre por naturaleza es
deudor de Dios. Y la ley de Dios no es extrema.
La ley de Dios dice esto. Si ustedes quieren verlo allá
en Mateo capítulo 22, simplemente está resumiendo los 10 mandamientos. Versículo 37. Mateo 22, 37. Jesús
le dijo. Bueno, versículo 36 le preguntó
Maestro, cuál es el gran mandamiento en
la ley? son diez mandamientos verdad
y aquí el Señor Jesucristo está resumiendo los diez mandamientos
a solamente dos y dice y le dijo amarás al Señor tu Dios con todo
tu corazón con toda tu alma y con toda tu mente este es el primero
y gran mandamiento y el segundo es semejante amarás a tu prójimo
como a ti mismo de estos dos mandamientos depende toda la
ley y los profetas En estos dos mandamientos se resume toda la
ley. De tal manera que si amas a Dios con todo tu corazón, con
toda tu mente, con todas tus fuerzas, no vas a tener ídolos. ¿Verdad? Y si amas a tu prójimo
como a ti mismo, no le vas a codiciar cosas. No lo vas a matar, no
vas a robar. Ven como en el amor se resumen
todos los mandamientos. Bueno, ustedes saben que la ley
de Dios fue dada en Éxodo. capítulo 20, no lo vamos a ver
hoy, pero ahí están los 10 mandamientos. Nosotros entonces, resumiendo,
debemos a Dios, debemos a Dios obediencia, le debemos a Dios
una vida perfecta de obediencia, de una justicia perfecta. Es lo que Dios requiere de nosotros. Y cuando no lo hacemos, cuando
no lo hacemos y no lo hemos hecho, entonces entramos en deuda, entramos
en deuda, una gran deuda. Pero no solamente no hemos obedecido
a Dios, si nos hemos metido más aún en deuda por nuestra rebelión
por nuestro pecado no solamente no obedecimos no es como que
no obedecimos y nos quedamos con los brazos cruzados rebelión
abierta en contra de Dios estoy hablando de la deuda del hombre
son malas noticias esto pero esperen ahí vienen las buenas
nuevas estas son malas noticias que a todos como hombres naturales
somos deudores diez mil talentos es una deuda de proporciones
infinitas no podemos calcularlo y cada día se va aumentando más
y más nuestra deuda la consecuencia de este pecado
la consecuencia de la deuda nos dice la palabra de Dios ¿Qué
nos dice acerca del pecado? La paga del pecado es muerte. Debemos una deuda infinita y
la paga tiene que ser infinita también. Muerte, muerte eterna. Nos dice la palabra de Dios en
Ezequiel, el alma que pecare, esa alma morirá. Las consecuencias
del pecado son la muerte, La muerte legal, es decir, cuando
Adán pecó, él murió. Murió espiritualmente y toda
la raza humana murió en Adán, nuestro representante. Murimos
espiritualmente. Por el pecado murió Adán espiritualmente
y todos nosotros morimos espiritualmente. De tal manera que el hombre entra
en este mundo muerto espiritualmente. Muerto a Dios. Somos muertos. Y si Dios no interviene en estos
días en que estamos andando aquí en la tierra. Va a venir la muerte
física. La muerte física y por fin la
muerte segunda. Cuando el hombre sea echado en
el lago de fuego para sufrir la eternidad. Separado de Dios. pero los verdaderos los que son
salvos por la gracia de Dios aquellos que han sido perdonados
esta deuda ahora si estamos hablando de buenas nuevas perdonado toda
esa deuda los que hemos sido perdonados de nuestros pecados
por la gracia de Dios a través de la sangre del Señor Jesucristo
ya no somos deudores a la ley de Dios ya no somos deudores
a la justicia divina, pero escuchen, somos deudores de agradecimiento,
debemos una deuda de gratitud, debemos una deuda de gratitud,
no podemos dejar, no hay nada en este pasaje donde se hable
de esta deuda de gratitud que nosotros tenemos, pero escucha,
si alguien paga una deuda que tú no puedes pagar, que Tendrías
que ir a la cárcel para siempre, el resto de tus días. Y alguien
paga esa deuda tuya, lo paga libremente. Lo menos que podrías
decir es gracias. ¿Verdad? Lo menos que podrías
decir es gracias. Quiero que vean 1 Corintios. Estamos hablando de la deuda
que nosotros tenemos. La deuda del pecado. 1 Corintios
capítulo 6. Noten como lo dice aquí el apóstol
Pablo en versículo 19. O ignoráis que vuestro cuerpo
es templo del Espíritu Santo. No solamente nos ha perdonado
nuestra deuda, Dios ha venido a ser, a tomar posesión y a estar
en nosotros. O ignoráis que vuestro cuerpo
es templo del Espíritu Santo. el cual está en vosotros, Dios
está en vosotros, el cual tenéis de Dios al Espíritu Santo y que
no sois vuestros, porque habéis sido comprados por precio. Tú fuiste comprado, si crees
en el Señor Jesucristo, tú fuiste comprado. ¿Quién te compró? El Señor Jesucristo. ¿Cómo te
compró? Con su sangre preciosa. Fuiste
comprado con precio, glorificar pues, ahí está. Glorifica pues
a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales
son de Dios. Le pertenecemos a Dios. El hecho
es que todo hombre le pertenece a uno o al otro. Todo hombre le pertenece a uno
o al otro. O somos siervos de Satanás, y
ese es un siervo perdón somos siervos de satanás y él es un
verdugo un tirano o somos siervos voluntariosos y amorosos del
señor Jesucristo bueno bueno vamos a ver otro
texto 2 Corintios capítulo 8 2 Corintios capítulo 8 versículo 9 porque ya conocéis la gracia
de nuestro Señor Jesucristo que por amor a vosotros se hizo pobre
siendo rico para que vosotros con su pobreza fueses enriquecidos
y otro texto en romanos capítulo 12 versículo 1 así que hermanos
os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros
cuerpos en sacrificio vivo santo agradable a Dios, noten que es
vuestro servicio racional. Es vuestro culto, es servicio
racional. Si Dios ya pagó todas nuestras
deudas en su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, ¿cómo no vamos a
servirle a Él? ¿Sí? No os conforméis a este
siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro
entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de
Dios agradable y perfecta. cuando estemos delante del trono
de Dios vestidos en la justicia del Señor Jesucristo. Entonces
vamos a saber de veras que deuda debemos ¿verdad? ¿Cuál fue esta
deuda? Él nos sacó, nos quitó del muladar. ¿Saben qué es el muladar? Es
el lugar donde se amontona el estiércol del caballo. Ese es
el muladar. Es hablar con palabras claras.
Él nos quitó de ese lugar gusanos sobre el muladar y nos ha trasladado
al reino de su hijo amado. Cuando estemos allá vestidos
en la justicia, veamos al Señor Jesucristo. Entonces vamos a
saber de veras qué deuda fue la que él pagó por nosotros.
ahora lo entendemos pero lo entendemos muy poco muy poco el pecado es
lo que nos hace deudores con Dios en estos días en los que
nosotros vivimos tener deuda no es cosa no es la gran cosa
verdad para muchas personas ellos piensan cuanto más debo más tengo
Parece que todo lo ponen en tarjeta, ¿verdad? Tengo todas estas cosas. Mientras más debo, eso está mal. Eso está mal. Mientras más debo,
más tengo. Pero lo que están ignorando es
esto. La palabra de sabiduría que se encuentra en Proverbios.
Proverbios capítulo 22, versículo 7 dice, el que toma prestado
es siervo del que presta. El que toma prestado es siervo
del que presta. Hay una palabra que un refrán
que no sé si el que nada debe, nada teme, me han oído esto. El que toma prestado es siervo
del que presta. Los deudores y los pecadores
los deudores y los pecadores tenemos mucho en común el uno
con el otro una persona que está endeudada muy probablemente va
a tener más deuda va a tener más deuda lo hablo como un deudor
es verdad es una de las cosas terribles acerca de la deuda la deuda del pecado se va aumentando
todo el tiempo todo el tiempo y nunca podemos pagarlo nunca
podemos pagarlo nunca le podemos decir es decir cada día estamos
más endeudados y nunca le podemos decir al pecado hasta aquí hasta
aquí llegaste y ya no más todo día que pasa seguimos endeudándonos
más y más por nuestro pecado y el pecado así como la deuda
nos causa inquietud. Es decir, la persona que es honesta,
cuando tiene una deuda que es muy grande, no duerme tranquilo,
¿verdad? Una persona que es honesta, cuando
tiene una gran deuda, no puede dormir tranquilo, causa inquietud
en las personas que están conscientes de ello. Cuando está consciente
de esa deuda, causa inquietud. así también el pecado cuando
una persona es despertado por el Espíritu Santo de su condición
como de está dormido está muerto en delitos y pecados pero cuando
el Espíritu Santo lo despierta a su condición entonces hay inquietud
cuando el Espíritu Santo está trabajando en la vida de una
persona entonces hay inquietud Ah, ¿qué voy a hacer? Tengo una
deuda que no puedo pagar. Empieza a estar inquietado por
esta deuda y no puede descansar en su alma. Tengo una deuda que
no puedo pagar. Tengo una deuda con Dios que
si Dios me llama a rendir cuentas con Él, me va a lanzar al infierno
por toda la eternidad porque tengo una deuda que yo no puedo
pagar. gracias sean dadas a Dios que
el Espíritu Santo trae a personas a ese conocimiento porque la
mayoría de las personas ni siquiera lo piensan ni siquiera consideran
que son deudores a Dios y así también otra comparación
de los deudores con los pecadores cuando una persona debe y no
tiene nada que pagar Esa persona se trata de esconder de sus acreedores. ¿No es así? Ven que viene esa
persona a Buledebo. Se esconde. Se trata de esconder. Así somos nosotros. En vez de
que vengamos a Dios. En vez de que vengamos a Dios. El único que está dispuesto a
perdonarnos. está dispuesto a perdonar todos
nuestros pecados si nosotros venimos a él buscando misericordia
a través de Cristo Jesús Dios es rico en misericordia pero
el hombre que está haciendo en vez de venir a Dios postrarse
delante de él y decir ten misericordia de mí así como la persona que
debe dinero trata de esconderse lo primero que hizo Adán Lo primero
que hizo Adán, ¿se acuerdan? Después de que él pecó contra
Dios en el huerto. ¿Saben qué es lo primero que
él hizo? Fue y se escondió. Como que se pudiera esconder.
¿Dónde vas a ir que te escondas de Dios? Dios está en todas partes. Pero eso es lo que él trató de
hacer. Trató de esconderse de Dios. Trató de esconderse, trató
de cubrir su desnudez con esas hojas de higuera. y así también los deudores los
deudores de aquel tiempo no los deudores de hoy día los deudores
de hoy día si deben tanto dicen ah estoy en bancarrota y cancelan
todas sus deudas no puedes hacer eso con Dios así es que los deudores
así como los pecadores están en gran peligro la ley de hoy día dice no tienes
que pagar no tienes que pagar si no quieres pero no es así
con Dios Dios va a llamar a rendir cuentas un día. Nos dice Mateo
capítulo 5, 25. El Señor Jesucristo dijo, ponte
de acuerdo con tu adversario pronto. Entre tanto que estás
en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez y el juez
al alguacil y seas echado en la cárcel. De cierto te digo
que no saldrás de ahí hasta que pagues el último cuadrante. Ponte
de acuerdo. ¿Quién es tu adversario? Si estás
aquí y no conoces a Dios, no crees en el Señor Jesucristo.
¿Quién es tu adversario? Dios mismo. Ponte de acuerdo
con Dios mientras todavía tengas aliento en la nariz. Ponte de
acuerdo. Póstrate delante de Él. Lo que
Dios dice es la verdad. No alterques con Dios. No alterques
con... altercate con otro hombre, alguien
de tu misma medida. Pero no pelees contra Dios. Eso
es estar reconciliado con Dios. Estar reconciliado con Dios es
decir, Dios, lo que tú dices acerca de mí es verdad. Yo soy
el pecador. Lo que tú dices acerca de ti
mismo en tu palabra es verdad. Lo que tú dices acerca de Cristo
Jesús y la única manera que un hombre puede venir a ti por medio
de su sangre es verdad. El que crea a Dios ha puesto
este sello, Dios es veraz, lo que dice Dios es verdad. Sea
Dios veraz y todo hombre mentiroso. Ponte de acuerdo con tu adversario.
Viene el día, si no te pones de acuerdo mientras estés aquí
en la tierra, no hay misericordia. Hoy es el día de salvación. Si
oyeres hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón. cree, ven al
Señor Jesucristo, cree y serás salvo, confiéselo, confiéselo,
póstrate delante de él y pide misericordia, él es rico en misericordia,
es rico. Ahora, en esta parábola que estamos
viendo nos dice aquí que hay dos deudores, uno que debía poco
y otro que debía mucho. Sabemos que el pecado, un solo
pecado es suficiente para enviarte al infierno por toda la eternidad.
¿Por qué? Porque todo pecado es contra
Dios. Dios requiere obediencia perfecta. Tú como hombre no puedes rendir
esa obediencia perfecta. Dios requiere obediencia perfecta. Todo pecado es transgresión contra
Dios infinito y requiere una paga infinita. Por eso un solo
pecado suficiente para enviarte al infierno por toda la eternidad. Pero aún así. Quiero que veamos
en este texto que hay dos deudores y el uno debe más que otro. Uno debe más que otro. No debemos tratar más de allá
de lo que está revelado. Todos hemos pecado, pero no todos
hemos pecado de la misma magnitud, del mismo grado, podríamos decir.
Por lo tanto, no todos somos deudores de la misma medida. Sabían que con Dios Hay deuda
más grande que otra. Todo pecado merece el infierno.
Entiendan eso? Todo pecado merece el infierno.
Y todo aquel que no esté en Cristo Jesús va a estar allá en el infierno.
Dios es juez justo y Dios va a dar justicia. Él va a pagar. Pero hay algunos pecados que
son. La consecuencia es mayor. Ahora, ¿de qué estoy hablando?
¿Te estás contradiciendo? No, no me estoy contradiciendo.
Oigan esto. La palabra de Dios nos enseña que no hay grados
de gloria. Hay personas religiosas que enseñan
que las obras que hacemos aquí, aquí en la tierra, estamos enviando
bloques, estamos enviando vigas, estamos enviando material allá
al cielo para nuestra gran mansión. Eso es mentira. No hay grados
de gloria en el cielo. Todos los que están en el cielo
están vestidos en la misma justicia, la justicia del Señor Jesucristo,
bañados en la misma sangre. Solo hay uno en el cielo que
tiene la preeminencia, el Señor Jesucristo. Él tiene la preeminencia
aquí en la tierra y en el cielo también. Todos son salvos por
la misma gracia. Cristo Jesús es nuestra salvación,
pero escuchen, el Señor Jesucristo enseñó que hay diferentes grados
de tormento, diferentes grados de tormento, es decir, el castigo
es directamente proporcional al crimen cometido, directamente
proporcional al crimen cometido. Bueno, leemos en la Palabra de
Dios y descubrimos que hay grados de condenación. Nos dice ya en
Santiago capítulo 3 que aquellas personas a quienes se les da
mucha responsabilidad en Santiago capítulo 3, hermanos míos no os hagáis maestros
muchos de vosotros sabiendo que recibiréis mayor condenación.
Todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra,
ese es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.
No os hagáis muchos maestros porque a las personas que mucho
se les da, más se les requiere. Más se les requiere. Entonces,
hay diferentes grados de condenación, pero vean otro texto. Aquellos
a quienes se les da mayor luz, Juan capítulo 15. Juan capítulo
15 versículo 22. Si yo no hubiera venido, Cristo
Jesús es la luz del mundo. Si yo no hubiera venido ni les
hubiera hablado, no tendrían pecado. pero ahora no tienen
excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también
a mi padre aborrece. Si yo no hubiera hecho entre
ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado, pero
ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi padre. Lo que está
diciendo el Señor Jesucristo que si yo no hubiera venido,
si yo no estaría y esto aplica directamente a cada uno de nosotros
que está aquí si tú nunca hubieras oído el evangelio las personas
que hablan de las personas que viven en Timbuktu que nunca han
oído el evangelio son pecadores por naturaleza si el evangelio
nunca les es predicado es porque Dios nunca los amó con amor eterno
Si el Evangelio nunca les es predicado, es porque Cristo Jesús
nunca murió por ellos. Si el Evangelio no les es predicado,
es porque no van a ser salvos. Dios es soberano en la salvación.
Pero cuando viene la palabra de Dios y es predicada, el hombre
es responsable de andar en la luz que Dios le da. Y si es luz
de vela, anda en luz de vela. Dios te da una lámpara. Y si
vas en luz de lámpara, Dios te da la luz del sol para que andes. Pero nadie debe pensar, no tengo
luz de sol, no puedo andar. Anda en la luz que Dios te da.
Eres responsable de andar en la luz que Dios te da. Y la persona
que no anda en esa, ¿y quién es la luz? Dice, pues yo no entiendo
todo lo que dice la palabra de Dios. ¿Entiendes esto? Jesucristo
es Dios. Anda en esa luz. entiendes esto
que Cristo Jesús vino a dar su vida por pecadores anda en esa
luz y Dios te da más luz Dios va a honrar a las personas que
le honran a él pero si una persona dice ah no lo entiendo estás
dando estás aborreciendo tu propia alma anda en la luz que Dios
te da y te da más luz entonces una persona es culpable cuando
tiene mayor luz Pero escuchen, es más culpable todavía cuando
rehúsa. Cuando rehúsa. Es decir, todos
los hombres por naturaleza somos pecadores y desobedientes. Pero hay una desobediencia que
se trata de rebelión abierta. Primero de Juan capítulo 5. Primero en Juan 5.10 dice, el
que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo. Qué
precioso es eso, ¿verdad? Si tú crees en el testimonio,
si tú crees en el Hijo de Dios, ¿sabes por qué crees? Porque
el Espíritu Santo está en ti. Porque el Espíritu Santo está
en ti. Tienes el testimonio en ti mismo. El que no cree a Dios,
el que no cree a Dios, le ha hecho un mentiroso está diciendo
Dios lo que tú dices en tu palabra no es digno de que yo lo reciba
eres un mentiroso oye eso eso es lo que está diciendo la persona
que no cree a Dios oigan esto si ustedes me dicen a mí hermano
Cody eres un mentiroso tienes un enemigo y es que les voy a confesar que
soy mentiroso pero no lo vais a decir entienden lo que estoy
diciendo si yo te digo eres un mentiroso te vas a molestar conmigo
y es que eres mentiroso la palabra de Dios nos dice claramente sea
Dios veraz y todo hombre mentiroso ahora si es gran ofensa que yo
te diga a ti que eres mentiroso y lo eres cuanto más es ofensa
a Dios decirle eres un mentiroso. ¿Cómo se levanta la indignación
en ti? Si alguien te dice eres un mentiroso
se levanta una indignación en ti y está mal puesta porque eres
mentiroso ¿verdad? Ya estás listo para pelear cuando
alguien te dice eres un mentiroso estás listo para caerle ¿verdad?
y es que eres mentiroso le ha hecho el mentiroso porque
no ha creído el testimonio que Dios ha dado acerca de su hijo
Jesucristo lo que estamos viendo aquí es el testimonio de Dios
no es el testimonio de hombre si no crees a un hombre pues
peleate con el hombre pero si no crees a Dios es un problema
muy grande Dios la incredulidad el rechazo del
hombre el rechazo voluntario del hombre saben que cuando una
persona cree es porque no tiene opción así viene la fe que Dios
da has oído que personas digan haz tu decisión hice mi decisión
por Cristo mentira, mentira cuando Dios se revela no tienes opción
la verdad es la verdad viene y te arrolla como un camión sobre
el camino es la verdad Saulo de Tarso no decidió aceptar a
Cristo Jesús, Jesucristo lo botó del caballo y se le reveló. No aceptaron, pero saben que
donde el hombre ejerce su voluntad cuando el hombre voluntariamente
a la luz de la verdad rechaza el Evangelio. Rechazo, no lo
voy a creer, no lo quiero creer. rechaza y cuando rechaza de cuál
es el testimonio de Dios en el evangelio el testimonio de Dios
en el evangelio es de la misericordia de Dios en Cristo Jesús y cuando
rechaza la misericordia está rechazando la misericordia a
su propia alma es el crimen más grande el que
no cree será condenado el que cree ha pasado verdad de vida
a muerte. El que no cree, no cree, va a
ser condenado, dice Juan capítulo 3, 18. Bueno, la incredulidad
es el crimen, entonces, más grande. La incredulidad es el crimen
más grande en contra de Dios. La incredulidad le dice a Dios,
eres mentiroso. La incredulidad hace que el hombre
sea obstinado, que niegue que él es pecador. Dios dice que
somos pecadores y la persona que no viene a Cristo Jesús está
diciendo yo no soy pecador Dios dice que somos pecadores como
perros muertos y dice la persona no me ofendas yo no soy tan malo
así como dice Dios dice que somos muertos en delitos y pecados
muertos y el hombre niega obstinadamente y se aferra de
una supuesta justicia. La incredulidad blasfema contra
el Espíritu Santo, la incredulidad desprecia la gracia de Dios y
la incredulidad dice Cristo no cumplió nada con su muerte. Yo
tengo que hacerlo yo mismo. Bueno, Cuando una persona rehúsa
someterse, cuando una persona rehúsa venir y confiar en el
Señor Jesucristo, esa persona es más culpable, más culpable. Ni siquiera aún los pecados de
Sodoma, ni siquiera aún los pecados de Sodoma son comparados con
esto. Dijo el Señor Jesucristo, le
va a ser más tolerable para Sodoma en el día de juicio que para
Capernaum. Y de Capernaum no se dijo nada
de lo que se dijo de Sodoma. Sodoma, esa ciudad estaba entregada
a la homosexualidad, entregada a la maldad, que es el juicio
de Dios, el juicio de Dios. Pero de esa ciudad de Sodoma
no se dijo nada que solamente eso. De Capernaum no se dijo
nada de lo que se dijo de Sodoma pero el Señor Jesucristo dijo
que le va a ser más tolerable a Sodoma en el día de juicio
que para Capernaum porque ellos oyeron el Evangelio. Ellos oyeron
el Evangelio del Señor Jesucristo mismo. Entonces podemos ver allá
qué tan grande es esta deuda que nosotros debemos a Dios y
Dios demanda paga. Tiene que ser pagado. Nosotros
puede que lo ignoremos, pero Dios no lo ignora. Tiene que
ser pagado. Dios es justo. Nuestras obligaciones
a él tienen que ser cumplidas o vamos a sufrir las consecuencias
en el eterno infierno. Bueno. Esa es nuestra deuda. Eso es lo que Dios demanda y
nosotros no tenemos nada con qué pagar. mientras más pronto
veamos esto mejor este hombre en la parábola dijo no tenía
nada que pagar cuando no tenía nada que pagar sabes que mientras
tengas algo con qué pagar estás negociando mientras tengas algo con qué
pagar estás negociando cuando no tengas nada que pagar estás
suplicando Nosotros somos deudores y no
podemos pagar. Dios demanda perfecta obediencia
y nuestra obediencia son trapo de justicia delante de Dios.
Nuestras justicias son delante de Dios como trapo de inmundicia.
Dios demanda perfecta satisfacción. Dios demanda que nuestra deuda
sea quitada y nosotros no podemos quitarla. No podemos ni siquiera
comprarlo con oro y plata. Si tuviéramos todo el oro y la
plata del mundo, no podemos pagarlo. No podemos pagarlo. El sacrificio,
¿qué sacrificio podríamos nosotros hacer para quitar el pecado? Ni siquiera los sacrificios que
fueron ofrecidos en el Antiguo Testamento que figuraban al Señor
Jesucristo, todos ellos no quitaron un pecado. ni siquiera esos que
fueron ordenados por Dios quitaron un pecado no podemos ofrecer
sacrificios no tenemos nada con que pagar y mientras más rápido
lo sepamos mejor hay las buenas nuevas si hay suficiente de malas
nuevas hay malas buenas nuevas cuando vas a hacer un vas a comprar
un carro un auto o algo y no tienes suficiente no puedes Vas
al banco y te piden un aval. Un aval. Alguien que responda
por ti cuando tú no tengas nada que pagar. Y tú estás de acuerdo
hacer aval de tu hijo para comprarse un coche. Y luego tu hijo ya
no hace las, ya no paga. ¿Saben a quién viene el banco?
Al aval. El aval tiene que responder.
Eso es lo que Él puso ya cuando Él firmó, Él se hizo responsable
de esa deuda. Nuestro Señor Jesucristo es el
fiador, eso es lo que es un aval, el fiador del pacto eterno. Nosotros no tenemos con qué pagar
esa deuda. Y Dios perdona la deuda de su
pueblo, pero lo perdona porque Cristo Jesús, el aval, el fiador,
Él pagó la deuda. Él pagó la deuda Él es nuestro
fiador En Hebreos capítulo 7 Cristo Jesús es el fiador Versículo 21 dice Porque los
otros ciertamente sin juramento Hablando de los sacerdotes Fueron
hechos sacerdotes Pero este, hablando de nuestro Señor Jesucristo,
con el juramento del que le dijo, juró el Señor y no se arrepentirá.
Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.
Por tanto, por el que juró, por Dios que juró al Señor Jesucristo,
que él es sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.
Por este juramento, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. en el pacto del antiguo testamento
dios dijo hace esto y vive no lo hicimos muere pero en este
pacto todo lo que dios requiere de ti el señor jesucristo lo
ha pagado su nombre es jehovah provera todo lo que dios requiere
del pecador todo lo que dios requiere de su pueblo el lo ha
pagado son buenas nuevas esas El Señor Jesucristo es el fiador. No hay ninguna otra manera que
esa deuda pueda ser quitada. Eso está figurado en el Antiguo
Testamento cuando Judá se hizo responsable. Él dijo, tómame
a mí, deja que se vaya el libre. Hablando de su hermano Benjamín. Él pagó la deuda. Él pagó la
deuda que nosotros no podíamos deber. No podemos pagar. ¿Y con qué lo pagó? Con su sangre
preciosa. Dios no puede ser satisfecho
por un hombre, meramente un hombre. Dios solo puede ser satisfecho
por Dios mismo. El Señor Jesucristo es Dios.
Y eso es lo que da valor a la sangre del Señor Jesucristo.
con un solo sacrificio si vamos a obtener el perdón por nuestros
pecados tenemos que venir como este hombre en nuestro texto
y tenemos que suplicar Señor ten misericordia de mí mira aunque
Dios tenga paciencia contigo por toda la eternidad no vas
a pagar una deuda no vas a pagar un pecado pero vamos a tener
que someternos a la misericordia de Dios Y Él, vemos aquí en este texto,
este hombre fue perdonado libremente, gratuitamente, perdonado toda
su deuda. Así también Dios es clemente,
piadoso, tardo para la ira, Dios que perdona, Dios que perdona
a todo pecador que viene por medio de Cristo Jesús. Cristo fue hecho pecado por nosotros. Nos dice 2 Corintios 5. El que no conoció pecado por
nosotros lo hizo pecado. Cuando Cristo resucitó de los
muertos, Él fue librado de esa deuda.
Él fue librado de... Cuando Cristo salió, Él salió
justificado. Él ya no Él llevó esa deuda,
ese pecado en su propio cuerpo y Él murió. Pagó la deuda. Está satisfecho. Está saldado
esa deuda. Está saldada esa deuda. Hoy las campanas del cielo retumbando. Resucitó victorioso. Está saldada
la deuda. Él pagó. Él hizo satisfacción. Bueno, así como Dios perdonó
a su pueblo, así como Dios nos ha perdonado a nosotros, así
debemos también perdonar los unos a los otros, libremente,
de todo corazón. Y el Señor Jesucristo no está
enseñando acá que si tú no perdonas, Dios no te va a perdonar. Lo
que está diciendo es que si tú no perdonas, simplemente estás
manifestando que tú no conoces el perdón de Dios. Esto no es un requisito para
que Dios te acepte. o para que te reciba. Está hablando
del carácter, está hablando del carácter de la nueva naturaleza.
Nosotros hemos sido perdonados, vamos a perdonar a nuestros hermanos
que nos ofenden. No está dando una receta. Que
el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.