Bootstrap
Cody Groover

Siloh

Genesis 49:8-12
Cody Groover November, 4 2015 Video & Audio
0 Comments
Cody Groover
Cody Groover November, 4 2015

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
En esta noche pido que abran
sus libros conmigo, libro de Énesis. Énesis, capítulo 49, es ahí donde tenemos
el texto. la Palabra de Dios. En el Antiguo Testamento la Palabra
fue escrita, estos primeros cinco libros fueron escritos por Moisés, profeta de Dios, Dios el Espíritu
Santo lo inspiró a él para escribir lo que tenemos aquí. Pero antes de Moisés no había
palabra escrita. Antes que Moisés le fuera a dar
la palabra para escribir, no había la palabra escrita. Todo
era por boca. Nos dice la palabra de Dios en
Hebreos capítulo uno, Dios habiendo hablado a los padres por los
profetas de tiempos pasados. Dios habiendo hablado muchas
veces de muchas maneras en otro tiempo a los padres o los profetas,
en estos posteros días nos ha hablado por el Hijo. En tiempos
pasados habló de diferentes maneras, en sueños, en revelaciones, pero
sabemos que todo era cerca del Señor Jesucristo. La Palabra
de Dios nos habla del Señor Jesucristo. Y no tenemos manera nosotros
de saber cuánto era lo que entendían.
No tenemos manera de saber cuánto era lo que entendían. La Palabra
de Dios nos dice que los profetas de antaño buscaban estas cosas. El Espíritu Santo los inspiraba
para escribir. Cuando terminaban de escribirlo,
ellos mismos indagaban para ver qué era lo que significaba, porque
eso no vino de ellos mismos. El Espíritu Santo los inspiró
a escribir, pero ellos mismos qué tanto entendían, qué tanto
entendían. No tenían manera de saber qué
tanto entendían o qué tanto conocían los creyentes en el Antiguo Testamento
acerca de la persona y de la obra de nuestro Señor Jesucristo. Pero es una cosa, una cosa es
claro, ellos conocieron a Cristo. Ellos, nadie salvo aparte de
tener la fe verdadera, la fe que está en el autor de la fe. la fe que está puesta en el autor
de la fe, Cristo Jesús. Ellos creyeron el testimonio
que Dios les estaba hablando a ellos. Por ejemplo, Abel, como
vimos la semana pasada, Abel entendió la necesidad de acercarse
a Dios por medio de un sacrificio de sangre. Él entendió eso. Y muchos hoy día, escuchen muchos
hoy día y predicadores congregaciones enteras no saben no conocen porque
no prediquen y por eso digo que no saben no conocen la necesidad
de la muerte del sacrificio del Señor Jesucristo no conocen esto
Lo digo porque si una persona está predicando salvación por
obras, Dios no hubiera enviado a su hijo al mundo. El apóstol
Pablo dijo de esto, pero yo no fustro la gracia de Dios. Yo no fustro el mensaje del evangelio
de la gracia de Dios en Cristo Jesús, porque si la perfección,
la salvación, la santidad puede ser por obras, por demás murió
Cristo. por demás. Ellos claramente entendieron
mucho más de lo que hoy en día mucho de la religión creen y
entienden. Abel entendió la necesidad del
sacrificio. Él ofreció por fe el sacrificio
más excelente que caí. Sabiendo entonces esto mostraba
que él creía que la salvación era únicamente por medio de la
sangre de Cristo Jesús, por la gracia de Dios. Es la gracia
de Dios que Dios haya enviado a su Hijo a este mundo para dar
su vida en la cruz del Calvario. Es gracia. No puedes hallar mérito
en toda la raza humana colectivamente. No puedes hallar mérito, alguna
razón, alguna causa en el hombre que Dios enviara a su hijo amado.
Enoch, por ejemplo, nos dice allá en San Judas que Enoch profetizó
de la segunda venida del Señor Jesucristo. ¿De dónde tuvo eso? ¿No estaba escrito la palabra
Enoch? Vean esto en San Judas. Nosotros no tenemos la escritura
de Enoch, pero el Espíritu Santo dio a bien grabar esto. Versículo 14, San Judas 14, dice,
de estos también profetizó Enoch, séptimo desde Adán. Séptimo desde
Adán. Enoch profetizó diciendo, ¿saben
qué dice la palabra de Dios en hebreo? Caminó con Dios, agradó
a Dios, 300 años, y luego fue arrebatado. No estuvo más. 300 años. Tuvo ese testimonio. Él agradó a Dios. La única manera
de agradar a Dios es creer a Dios. Sin la fe es imposible agradar
a Dios. Pero Enoch dijo, de esto es también
profetición, Enoch VII desde Adán diciendo, ve aquí vino el
Señor con sus santas decenas de millares. No está hablando
de su primera avenida, está hablando de su segunda avenida. Para hacer
juicio contra todos y dejar convictos a todos los impíos de todas sus
obras impías que han hecho impiamente y de todas las cosas duras que
los pecadores impíos han hablado contra Cristo. Estos son murmuradores
creyosos que andan según sus propios deseos, cuya boca habla
cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho
de Dios, ayudando a las personas. Esa es la religión, esa es la
descripción de la religión. Tú sí puedes, tú no eres tan
malo, da tu riesgo. Eso es lo que significa esto.
Este hombre, lo llamo por nombre, es un profeta falso, se llama
Joe Olstey, en Houston, Texas. Él dijo, no le gusta hablar del
pecado, porque tiene una congregación como de miles y miles de personas,
y tiene un presupuesto como de 50 millones de dólares por año,
y no le gusta hablar del pecado, porque si le gusta hablar del
pecado, si habla del pecado, deprime a la gente y no dan dinero. Está escrito, que voy a tener
que no lo guardé, pero yo lo leí. Está descarado. No voy a hablar lo que dice la
Palabra de Dios acerca de la condición del hombre, porque
no quiero que se sienta mal. Yo quiero que se sienta bien,
porque yo quiero tener este programa, este ministerio, ayudando a las
personas para sacar provecho. Y todo el tiempo están hablando
mal de Dios, mal del Señor Jesucristo. que entendió y él anduvo con
Dios. Abraham, él creyó a Dios. Abraham, Dios le dio la revelación,
esa revelación especial cuando el Señor Jesucristo mismo se
repirió. Él dijo, Abraham vio mi día. Él vio mi día. ¿Qué día es ese? El día, la hora cuando él fue
a la cruz del Calvario y vio su vida en rescate por su pueblo. Abraham vio mi día. y se gozó. Se gozó porque ahí él vio cómo
Dios justifica al pecador. Es cuando en la sustitución,
cuando él iba a degollar allá a su hijo Isaac, que le dio orden
a Dios, le dijo, toma a tu hijo único y llévalo allá al monte
que yo te diré si lo ofrezco o no lo ofrezco. Y Abraham creyó
a Dios. Él creyó a Dios. Fue allá al
monte, subió tres Subieron al monte, el hijo le
preguntó, aquí está la leña, aquí está el fuego, ¿dónde está
el cordero? Y Abraham dijo, Jehová se proveerá. Jehová mismo se proveerá el cordero. Y él es el cordero. Jehová, Dios
manifestado en la carne, es el cordero. Es aquel cordero que
quita el pecado del mundo, dijo Juan Bautista. Él es el cordero. Y dijo el Señor Jesucristo de
Abraham, Abraham vio mi día. Y él se gozó de la misma manera
que si tú ves el día del Señor Jesucristo, si tú por la fe puedes
regresar y ver allá en la Cruz del Calvario. Y ves allá en el
sacrificio del Señor Jesucristo. Y pecados puestos sobre él. Y tú ves que la ira de Dios cayó
sobre el sustituto. Y de esa manera, la ira de Dios
ha sido consumida. Si tú puedes ver por fe, es la
única manera que se ve porque no está aquí, es por fe. Si Dios
te da la fe para mirar, así como Abraham miró al futuro, cosa
que no estaba delante de él, nosotros miramos a lo que pasó,
cosa que no está delante de nosotros. Pero esa es la misma definición
de la fe. Es pues la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción
de lo que no se ve. Todos mis pecados fueron puestos
sobre mi sustituto, el Señor Jesucristo, al que no conoció
pecado por mí, por nosotros, Él lo hizo pecado. Y Él sufrió
la ira de Dios. Hablando, Dios se gozó y dijo,
ahora sí, yo puedo ver. Patriarcas del Antiguo Testamento
fueron salvos con la misma fe que tú eres salvo. ¿Qué tanto
pudieron entender? ¿Qué tanto entendemos nosotros?
¿Entiendes todo lo que quieres entender o debes entender o pudieras?
Decimos, conocemos en paz. Conocemos en paz. Conozco tampoco,
pero lo que aquí conozco, el apóstol Pablo dijo, Yo sé a quién
he creído. Yo sé a quién he creído. Yo he
creído a Dios. Yo estoy convencido que Él va
a resolver el asunto. Él es poderoso para guardar mi
depósito, el depósito de mi alma eterna, el depósito de mi confianza. Él es poderoso. Él lo va a hacer. Confianza está en Él. Job dijo eso. Yo sé que mi Redentor
vive. Él vive. Aquí en Génesis 49, Dios le dio
esta profecía a Jacob. Ustedes acuerdan la historia,
José había sido vendido, llevado a Egipto, Dios había puesto a
José sobre el trono, segundo bajo Faraón, y luego se cumplió
entonces lo que Dios le dijo a Faraón que iba a suceder, siete
años de abundancia, luego siete años de que no había nada, y ahora entonces los hermanos de
José regresaron a Egipto para comprar comida, comprar grano,
y cómo trató José con ellos y qué es lo que vimos allá, José figura
del Señor Jesucristo. Él ha sido exaltado. Y si uno
va a tener vida, va a tener que venir a José, va a tener que
venir a Cristo Jesús. No puedes ir a Dios, tienes que
ir al Señor Jesucristo. Él es Dios. Pero nadie puede
pasar por de largo por decir, bueno, yo voy a ir a Jehová,
Dios el Padre. Nadie viene al Padre. Digo el
Señor Jesucristo, si no es por mí. Ahora, vinieron entonces
sus hermanos y José por fin se reveló a sus hermanos y Dios
hoy. Ustedes hicieron lo que hicieron,
lo hicieron por mal, pero Dios lo encaminó para mí, para salvar,
me envió delante de ustedes para salvar la vida. Y así también
lo que nosotros los hombres hicimos, la humanidad hizo al Señor Jesucristo,
lo hicimos con manos de hombres iniquos y crucificamos al Señor
de gloria. Alguien dice, bueno, yo no estuve
allá, yo no soy culpable. No te conoces. Y la única razón,
si tú amas al Señor Jesucristo en esta noche, es por la gracia
de Dios. Porque todos, por naturaleza,
amamos al Cristo de la Virgen. Lo que nosotros, nuestra humanidad,
hicimos al eterno Hijo de Dios, manifestado en carne, tomamos
y en nuestra oportunidad lo mandamos, lo crucificamos, pero Dios lo
levantó a los muertos. ¿Con qué propósito? Para salvar
a su pueblo, porque no hay otra manera, no hay otra manera de
que Dios salve a su pueblo si primero estar satisfecho con
respecto a su ley quebrantada, la ley que demanda muerte. El
alma que pecaron morirá. Y su ley tiene que ser honrada,
tiene que ser vindicada. Su ley tiene que ser honrada,
tiene que ser establecida. Eso es lo que vino a hacer Cristo.
Ahora, aquí en Génesis 49, ya está a punto de salir Jacob a
ser reunido con sus pasados y llamó, dice el versículo uno, llamó
Jacob a sus hijos, a los doce hijos, llamó y dijo, juntaos
y os declararé lo que os haya acontecer en los días venideros. Juntaos y oíd, hijos de Jacob,
y escuchad a vuestro Padre Israel. Y luego habló a cada uno de los
hijos, pero quiero que nosotros veamos comenzando en el versículo
ocho comenzando en el versículo ocho dice judá judá es de la tribu de donde
vino nuestro señor Jesucristo judá es señalado y es dado este
honor especial Jacob alabó a judá y profesó muchas buenas cosas
acerca de Judá. Y en particular se nos dice aquí,
en versículo 8, Judá te alabarán tus hermanos. Tu mano en la servicio
de tus enemigos, los hijos de tu padre se inclinarán a ti.
Cachorro del león, Judá, de la presa subiste, hijo mío, Se encorvó,
se echó como león, así como león viejo, quien lo despertará. No
será quitado el centro de Judá, ni el legislador de entre sus
pies, hasta que venga Silo, y a él se congregarán los pueblos. Atando la vid su pollino, y a
la cepa el hijo de su hasta. Lavó en el vino sus vestidos,
y en la sangre de uva su manto. sus ojos rojos de vino y sus
dientes blancos de la leche. David y Salomón eran reyes que
vinieron de la tribu de Judás. David es el padre de nuestro
Señor Jesucristo como hombre. Jesús vino de la defendencia
de David. Pero cuando habló entonces Jacob
de Juda dice estas cosas acerca de él en profecía hablando del
Señor Jesucristo. Dice primeramente en versículo
8, Juda te alabarán tus hermanos. El nombre Juda significa alabanza,
alabanza. Y lo que le está diciendo es
alabanza te alabarán tus hermanos. Nosotros, el que es la alabanza
es el Señor Jesucristo. Dios es alabado por quien Él
es. Él es alabado por quien Él es. Y Dios es alabado por medio de
Cristo Jesús. Dios es a quien se alaba, y alabemos
a Dios por medio de Cristo y alabamos a Dios en Cristo. Por lo tanto, sus hermanos, ¿quiénes
son sus hermanos, su pueblo escogido? Juda, hablando del Señor Jesucristo,
¿te alabarán tus hermanos? El pueblo de Dios, esto habla
de Cristo Jesús, nuestro Redentor y nuestro Rey. Él es el único
digno de toda alabanza. digno de nuestra alabanza, de
nuestra adoración. Solamente Cristo ha de tener
toda nuestra alabanza y nuestra adoración. Y de aquí dice la
Palabra de Dios, judan, te alabarán tus hermanos. Hablando del Señor
es Cristo. Te alabarán tus hermanos. dice ya en 1 Corintios 1.30 dice,
paz por él estáis vosotros en Cristo Jesús quien por Dios nos
ha sido hecho sabiduría, justificación, santificación y redención para
que como está escrito, el que se gloríe, gloríese en el Señor. Esa palabra gloría es también
alabante, el que alabe, alabe en el Señor, que se gloríe. Salmo
115.1 dice, no a nosotros, No a nosotros, oh Jehová, no
a nosotros, sino a tu nombre da gloria. A tu nombre da gloria. Por tu misericordia y por tu
verdad. Nada ofende más a un verdadero
creyente que una persona trate de alabar. Ofende. porque nos avergonzamos, no a
nosotros. Es más contrario a la gracia. Va contrario a la gracia. Sea
lo que yo sea, venga lo que yo venga, es por la gracia de Dios. Yo soy lo que soy, dijo el apóstol
Pablo, por la gracia de Dios. Y cuando una persona oye, un
creyente oye que otra persona se esté alabando a sí mismo,
Enseguida como que se paran, rechina el pie y dice, eso no,
eso no me suena, eso suena como uñas sobre el pizarrón. ¿He oído
eso? No sé, ustedes también pueden
hacer. Suena y dice, eso no, no, el
único que tiene el alabanza y la gloria es el Señor Jesucristo. gloria a ti Jesús divino gloria
a ti por tus bondades lo alabamos y lo
glorificamos por su redención por su gracia la gracia ustedes
conocen la gracia de Dios que él siendo rico se hizo pobreza fuimos pues en los enriquecidos los hermanos de juda aquí en
este texto lo alabaron a él y así también todos los hijos del señor
Jesucristo todos los hijos de dios lo alaban a él esa es la
canción de la en la gloria en apocalipsis capítulo 5 Este es el canto de la alabanza
en la gloria. Y no es distinto, como dije en
Salmo 115, nosotros decimos, no a nosotros, no a nosotros,
sino a un hombre, la gloria. En Apocalipsis capítulo 5, versículo
9, dice, cantaban un nuevo cántico. Es un nuevo cántico porque nunca
se vuelve viejo. Y ese canto se aprende aquí en
la tierra. Cantaban un nuevo cántico diciendo,
digno eres, digno eres de tomar el híbrido y abrir sus sellos
porque tú fuiste inmolado y con tu sangre nos has redimido para
Dios de todo linaje, lengua y pueblo y nación. Y nos has hecho para
nuestro Dios rey y sacerdote y reinaremos sobre la tierra. No solamente alabamos con los
labios, es nuestro corazón, el deseo ardiente de nuestro corazón. Cristo Jesús, no estamos alabando
solamente con los labios, siendo hipócritas. Alabamos a Dios,
nuestro Señor Jesucristo. Como dije, no hay nada más que
inconsistente con una persona que dice que cree en el Señor
Jesucristo, que esta persona ser una persona murmuradora o
quejosa. El Señor es principal sobre el
tono. Él está sobre el tono. Cuando una persona, cuando murmuramos,
no digo cuando una persona, cuando murmuramos, ese, ¿por qué murmuramos? Por incredulidad. Por incredulidad. Alabamos, ese es el fruto de
la fe. Alabarse es el fruto de la fe.
Murmurar es el fruto de la incredulidad. Tenemos que vergonzosamente decir,
creo Señor, ayuda mi incredulidad. Ahora, la segunda cosa que podemos
ver aquí, en este versículo 8, dice, Judas, te alabarán tus
hermanos, tu mano en la serviz de tus enemigos. Tu mano. La mano poderosa del Señor Jesucristo
está sobre la cerviza de Jesús. Cuando un hombre tiene a otro
en su cuello, si uno te tiene aquí por el cuello, esa es la
cerviza, y te está apretando, te puedes someter. Tienes un
perro rabioso, un perro, lo agarras y lo apretas allá, lo sometes,
lo puedes someter. Bueno, el punto es aquí que él
es el león de la tribu de Judá. Él es todopoderoso y su mano
está sobre la cerviz de sus enemigos. Cuando un hombre tiene su mano
puesta sobre el cuello de su enemigo, él lo puede someter. Y también el Señor Jesucristo,
Él tiene poder para someter a todos sus enemigos. saben todos nosotros
por naturaleza somos enemigos pero nos dice la palabra de Dios
domina en medio de tus enemigos salmos ciento diez dice Jehová
dijo a mi Señor siéntate a mi diestra hasta que ponga tus enemigos
por estrado de tus pies él va a reinar hasta que todos sean
puestos por estrado de sus pies luego dice allá Jehová enviará
desde Sion, la vara de tu poder domina en medio de tus enemigos. Nadie quiere oír el evangelio,
nadie quiere al Señor Jesucristo, pero cuando él pone su mano sobre
una persona para sujetarla y dominarla, ¿qué dice la palabra? Tu pueblo
se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder. Me someto, me someto. ¿Has visto esos luchadores cuando
los pone en una y dice, ya, ya, me rindo, me rindo. Él sabe cómo
poner, él pone su mano sobre el cuello de su pueblo y dice,
hasta aquí ya no vas a revelarte más. ¿Cómo lo hace? Es el Evangelio. En el día de
su poder, la vara de su poder es el Evangelio. Y cuando el
Espíritu Santo toma el Evangelio bota, derriba los muros de rebelión
el conquista, el es conquistador dice Primario Corintios 15-21
dice es preciso que él reine hasta que haya puesto todos sus
enemigos debajo de sus pies va a reinar y va a reinar hasta
aquí está reinando y va a reinar hasta que todos sean puestos
¿Qué precioso es esto? Todo su pueblo va a ser puesto
a sus pies. ¿Y saben qué? Un día, un día todos van a confesar que
Él es el Señor para la gloria de Dios, el Padre. Él tiene absoluto control, control
absoluto sobre sus enemigos y Él los va a derrotar. Él derrotó
a Satanás. Satanás. Él derrotó a Satanás. ¿Qué dice la Palabra de Dios? La simiente es la mujer del Señor
Jesucristo. Dice de Satanás, él te herirá
en la cabeza, le dice a Satanás del Señor Jesucristo, y tú le
herirás en el caicañón. Él ha dado el golpe mortal a
Satanás. Satanás no puede vencer. El Señor Jesucristo ya venció.
Ahora le permite andar, pero es el diablo del Señor Jesucristo.
Es el diablo. Él solamente puede hacer lo que
Dios, el Señor Jesucristo, le permite hacer. Y nada más. Dijo el Señor Jesucristo, ahora
es el juicio de este mundo, ahora el príncipe de este mundo será
echado fuera. Y si yo fuera levantado de la
tierra, a todos atraeré a mí mismo. Y decía esto dando a entender
de qué muerte iba a morir. Si yo fuera levantado de la tierra,
si yo soy levantado sobre la cruz del Calvario, a todos, a
todos. Son los mismos todos que Dios
el Padre le dio. No está hablando de todos sin
excepción. está hablando de todos sin distinción,
es decir, judío, gentil, yucateco, francés, de toda lengua, linaje,
nación. Cristo llevó nuestros pecados
en la cruz del Calvario y los alejó tan lejos como el este
desde el oeste. El Señor Jesucristo se enfrentó
a la muerte. Él murió, pero Él vincenció. Salió el tercer día victorioso. Y ahora ya no hay enemigos. ¿Quién puede? Dice el apóstol
Pablo. ¿Quién puede? Dios Todopoderoso, el Señor Jesucristo,
Él ha resucitado a los muertos. Él ha justificado a su pueblo.
Ahora, nos dice la tercera cosa ya en versículo 8. Judá, te labrarán
tus hermanos, tu mano en el servicio de tus enemigos. Dice, los hijos
de tu Padre se inclinarán a ti. No hay duda de esto. Los hijos
de tu Padre, los hijos de nuestro Señor Jesucristo, los hijos de
Dios el Padre, son los mismos hijos del Señor Jesucristo, se
van a inclinar a Él. Inmediatamente esto se refiere
a David, David el Rey, todos se apostaron delante de él. Pero
esta profecía habla de nuestro Señor Jesucristo. Él por ser
Dios, Él es Dios. Vean lo que dice el Romanos capítulo
9, versículo 5, Él es Dios. todos se van a mostrar delante
de él nos dice aquí de quienes son
los patriarcas y de los cuales según la carta vino Cristo, el
cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. Vino de todos los patriarcas
y dice Él es Dios sobre todas las cosas. El Señor Jesucristo
es Dios sobre todas las cosas y todos van a apostarse delante
de Él. y también se van a postrar de
él antes de él no solamente porque él es Dios sino porque Dios el
Padre Dios el Padre dijo de él adórenle todos Dios el Padre
ha declarado que él es el Señor el decreto de Dios el Padre él
va a tener la preeminencia él tiene la preeminencia no va a
tenerla él tiene ahora mismo la preeminencia sobre todas las
cosas Dios ha puesto todas las cosas debajo de sus pies. Nos
dice en el versículo 5 de Hebreos 2, porque no sujetó a los ángeles
del mundo venidero, a ser el cual estamos hablando, pero alguien
testificó en cierto lugar diciendo que es el hombre para que te
acuerdes de él o el hijo del hombre para que le visites. Le
hiciste un poco menor que los ángeles. le coronaste de gloria
y de honra, le pusiste sobre las obras de tus manos, todo
lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas
las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él. Pero todavía no
vemos que todas las cosas le sean sujetas. Pero vemos aquel
que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado
de gloria y de honra a causa del padecimiento de la muerte. Por el padecimiento y la muerte,
él fue como Dios siempre ha estado sobre
el trono, pero este hombre, el Dios hombre, el Señor Jesucristo,
habiendo cumplido la obra, la tarea que Dios le parió, este
hombre ahora está sentado sobre el trono en la majestad de las
alturas, coronado de gloria y de honra a causa del padecimiento
de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte
por todos. Dios le ha dado a él Toda la
creación un día va a postrarse delante del Señor Jesucristo.
Es lo que nos dice nuestro texto allá en Génesis capítulo 49. Tus hermanos se van a postrar
delante de ti. Gracias sean dadas a Dios que
nos ha puesto el corazón postrado. Porque es una verdadera locura
no hacerlo. Y el hombre está loco que no
se postra delante de él. El hombre está loco. Peleate
con otro hombre si quieres, no te pelees conmigo. Más vale que
nos postreemos delante de él. Y luego nos dice aquí, Cachorro
de León, Cachorro de León Judá. Nuestro Señor Jesucristo es comparado
como con un león por su fuerza, por su fuerza. El león se le
llama el Rey de la jungla, ¿verdad? el Rey de la Mundo, el Señor
Jesucristo es el Rey de esta Unión, de este Universo. Un león no tiene temor a nada,
va donde quiera, hace lo que quiera, así también nuestro Señor
Jesucristo, de Él está hablando esto. El Señor Jesucristo, Él
es Señor de señores y Rey de reyes. Dice de la presa subiste, hijo
mío cachorro de león y luego dice de la presa subiste hijo
mío de la presa subió el señor Jesucristo el hijo de Dios de
la presa subió el señor Jesucristo vino aquí a esta tierra ganó
la victoria y de la presa subió fue a la gloria ascendió a la
gloria nuevamente De la presa subiste, hijo mío. No era posible y no es posible
que el Señor Jesucristo falle. Dice la palabra de Dios en Isaías
42, no se cansará, no desmayará hasta que establezca en la tierra
justicia y las costas esperará su No se cansa y no se desmaya
hasta que encuentra a todo su pueblo en fuego. ¿Hasta cuándo
busca el buen pastor la oveja? El buen pastor que sale a buscar
la una que se extravió, ¿hasta cuándo? Hasta que la encuentra.
Él va a encontrar a todas, a todas. Dice, se encorvó. Después de
que él subió de la presa, hijo mío, se encorvó, se echó como
león, así como león viejo que lo despertará. Está acostado,
está descansando. El Señor Jesucristo entró en
su reposo. El Señor Jesucristo entró en
su reposo. Él vino a hacer la tarea. Él
la cumplió y ahora está sentado. Y no está paseándose de un lado
al otro. desesperado a ver cómo va a resultar
esta cosa. Está como un león que subió de
la presa. Está satisfecho y ahora está
descansando. El Señor Jesucristo está satisfecho
con la obra de su sacrificio. Verá el fruto de la aflicción
de su alma y quedará satisfecho, satisfecho. ¿Y quién lo va a
molestar? ¿Quién lo va a ir allá a despertar? Él está en su trono. ¿Quién va
a atreverse? Está un león allá durmiendo. Está durmiendo, está descansando.
¿Te vas a atrever a meterte allá y jugar al león? No. Él es el soberano rey de reyes,
señor de señores. Y luego nos dice allá en nuestro
texto, no se quitará el centro de cuda ni el registrador desde
sus pies hasta que venga sido, y a él se congregarán los pueblos. El centro se refiere al gobierno,
al gobierno de la nación de Judá. Es el centro de lo que tienen
los reyes. En este versículo, esta profecía está hablando de
Cristo. Es decir, no se separaría el
centro, el gobierno, la autoridad aquí en la tierra de la nación
de Judá hasta que venga Siloam. Es muy, muy interesante esto,
muy precioso para nosotros. ¿Qué significa esta palabra Silo? Cuando venga Silo, se va a quitar
el centro, pero no hasta entonces. No se apartará del Judá legislador
hasta que venga Silo. ¿Qué significa esta palabra Silo?
Silo es un hombre especial dado por revelación Jacob, nombre especial de nuestro
Señor Jesucristo, lleno de significado. Primeramente, este nombre tiene
mucho significado, pero primeramente tiene este significado, silo,
significa enviado. Ahora, pongan en vez de silo,
pongan enviado. No se apartará del legislador
de Judá, hasta que venga el enviado. ¿Quién es el que fue enviado?
El Señor Jesucristo. Él dijo, yo no vine por mí mismo,
sino el que me envió. Él es el que ha sido enviado
a Juan capítulo 9, versículo 7. Juan 9, versículo 7 nos dice,
y le dijo, ve, lávate en el estanque de Siloé, que traducido es, enviado. Esta es una de las traducciones
de la palabra silo, es enviado. Ve el hábitat en el instante
que se llama silo, que traducido es enviado. Fue entonces y se
la regresó viendo. Pero vean cuan capítulo nueve,
perdón, diecinueve. de los judíos, no escribas rey
de los judíos, sino que Él dijo soy rey de los judíos. Pilate
dijo lo que escribí, lo escribí. Él escribió rey de los judíos.
Él es Silo, el enviado. Y también Silo Nos dice en Isaías capítulo nueve,
hijo nos es dado, niño nos es nacido. Cristo Jesús es el hijo
de Dios, es el hijo de David y es el hijo del hombre. No se
apartará el cetro de Juda hasta que venga el hijo. Dios el Padre Dios el Hijo, Dios
el Espíritu Santo. Estos tres uno son. Pero nosotros
conocemos al Hijo cuando el Hijo vino en carne. El Hijo vino en
carne y reveló al Dios invisible. Al Dios invisible. El unigénito
que está en el ser del Padre, Él lo ha dado a conocer. El Señor Jesucristo que es el
Eterno Hijo de Dios, le dijo a Tomás, el que me ha visto a
mí, ha visto al Padre. Ver al Señor Jesucristo, es ver
al Dios Invisible. El Dios es Espíritu, a Dios nadie
le vio jamás. Y a Dios el Padre, nadie lo va
a ver fuera de Cristo Jesús. Él es el Padre. Yo y el Padre
no somos. Luego, tercero, silo también
significa, aquí algo precioso, silo significa al que le pertenece. No se va a apartar el cetro de
juda, el cetro es el símbolo de autoridad, hasta que venga
al que le pertenece, el Señor Jesucristo, la corona, el trono
y el cetro, el reino, Toda la alabanza, toda la honra le pertenece
al Señor Jesucristo únicamente. Todos los otros son puros impostores. Pueden tener que apurarme. El silo también significa paz.
De ahí tiene la palabra shalom. Shalom, hazle el shalom. Silo. Silo significa paz. Viene
de la misma palabra salen o salen. rey de paz. ¿Se acuerdan de Melquisedec? Melquisedec era
rey de Salem, de ahí viene la palabra Salem que significa paz
y Cristo Jesús no se va a apartar del centro de Judah hasta que
venga el príncipe de paz. Leímos allá en Colosenses, Él
hizo la paz mediante la sangre de su cruz. Cristo Jesús, justificamos
pues por la fe tenemos paz para con Dios. Él hizo la paz mediante
la sangre de su cruz. Y también sí lo significa próspero,
próspero. Y se escribe de Cristo Jesús
eso, que la voluntad de Jehová será en su mano prosperado, prosperado. Todo lo que él hace será prosperado,
no es un fracaso. Es precioso, ¿qué dice? Así dice,
no será quitado el centro de juda ni el legislador entre sus
pies hasta que venga Silo y a él se congregarán los pueblos, al
Señor Jesucristo. se van a congregar todo el pueblo. Es lo que está pasando ahora
en la predicación del evangelio. Cuando el evangelio es predicado,
cuando Cristo es proclamado en el poder del Espíritu Santo.
El Espíritu Santo bendice su palabra y su pueblo es atraído. Si Cristo es levantado a todos,
atraeré a mí. Su pueblo va a venir a él. en la predicación de la palabra.
A él, dice, a él serán, a él se congregarán los pueblos, a
él serán congregados los pueblos. La gente, el pueblo de Dios que
ha sido escogido desde antes de la fundación del mundo, redimido
por el Señor Jesucristo, a él se congrega, no a una iglesia,
no a un la denominación, no a cierta doctrina, sino al Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo dijo, ven,
venid a mí, venid a mí, venimos a él. Bueno, aquí tenemos en
este pasaje entonces esta profecía que Jacob habló a Juda, hablado
del Señor Jesucristo, y vemos algo acerca de él, vemos algo,
vemos en parte la profecía del Señor Jesucristo que viene. A
Él alabamos, nosotros alabamos a Él. Él está en control, sus
enemigos van a someterse a Él. Todos sus hijos van a postrarse
delante de Él. Él es fuerte, todopoderoso como
león. Él subió de la presa, habiendo
derrotado a todos los enemigos. Él está ahora sentado en el trono,
en el cielo. ¿Quién va a oponerse a Él? Nadie. Y Él vino. Él vino. Ahora, ahora no tenes
este reinado que estaba en Jura antes. Cuando vino el Señor Jesucristo,
le fue quitado el cetro. Fue quitado el cetro de Udad. 70 años después vino el gratuito
y destruyó completamente a Jerusalén. Gracias sean dadas a Dios por
nuestro Señor Jesucristo.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.