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Cody Groover

Jesus es el Cordero de Dios

John 1:30-39
Cody Groover April, 29 2015 Video & Audio
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Cody Groover April, 29 2015

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en Juan capítulo 1 estamos viendo
este capítulo y llegamos la semana pasada a Juan capítulo 1 versículo
29 cuando Juan el Bautista vio al
Señor Jesús que venía a él y dijo, he aquí el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Juan el Bautista señaló a Jesús
y dijo de Él, Él es el Cordero de Dios. Al comenzar el servicio
leímos en Génesis capítulo 22 la profecía que dijo Abraham
cuando le preguntó Isaac su hijo, aquí está la leña, aquí está
el fuego, ¿dónde está el cordero? Y Abraham habló y dijo, Jehová
se proveerá de cordero. Es la provisión de Dios. Dios es la provisión y lo proveyó
para sí mismo. es la provisión de Dios. Dios se proveyó a sí mismo y
se proveyó para sí mismo, para quitar el pecado de su pueblo.
Como hemos oído en la palabra de Dios, Dios tiene que hacer
algo para sí mismo. Dios tiene que hacer algo para
sí mismo antes que pueda hacer algo para el pecador y gracias
a Dios que Dios halló la manera Dios halló la manera de salvar
a su pueblo y seguir siendo justo vamos a seguir siendo tal vez
está mal dicho eso y ser justo porque nunca deja de ser justo
Tal vez la palabra seguir siendo da la idea de que de alguna manera
pueda no ser, pero Dios es justo. Dios es justo. Cuando Juan señaló al Señor Jesús
y declaró, es aquí el Cordero de Dios, el Espíritu Santo, él
lo declaró. Dios le envió a él precisamente
para esto, para señalar en persona quién era el cumplimiento de
todo lo que está en el Antiguo Testamento. Todo lo que está
en el Antiguo Testamento habla de uno que viene. Habla de Cristo
Jesús. El Evangelio es acerca de su
hijo Jesucristo. Y todo lo que está en el Antiguo
Testamento está en sombras. está en misterios, está oculto
en muchos lugares. Es cosa muy profunda y no lo
puedes, estamos todavía excavando. En otros lugares está como a
la superficie, el flor de arrastre de la tierra, ¿verdad? A superficie,
podemos verlo claramente, pero nosotros decimos, ¿qué está diciendo
eso? ¿Qué quiere decir? Bueno, sabemos
de quién está hablando, de Cristo Jesús. Lo que nos falta es iluminación,
entendimiento, para poder discernir y ver cómo todas las Escrituras
hablan de Cristo. Entonces, todas las Escrituras
del Antiguo Testamento, ahora llega el momento cuando Juan
el Bautista, el último profeta del antiguo testamento, mirando
a un hombre, mirando a Jesús de Nazaret, dijo, este es, este
es, es profeta de Dios, enviado de Dios para hacer precisamente
esto, para señalar este es. Y cuando él dijo, he aquí el
cordero de Dios, podemos ver cuando menos cuatro cosas que
se nos dice aquí en este pasaje. Jesús es el Cordero de Dios. Jesús es el Cordero de Dios.
Lo que significa esto es que Jesús no tuvo pecado. Eso es lo que significa que él
es el Cordero de Dios. Que no había mancha en él. no había ninguna mancha ninguna
contaminación en él nos dice la palabra de Dios que para que
sea aceptado por Dios el sacrificio tenía que ser perfecto tenía
que ser perfecto los animales eran separados en el antiguo
testamento en la figura del antiguo testamento los animales eran
separados y eran observados En el caso del cordero que fue inmolado
cuando salieron el pueblo de Israel de Egipto, separaron a
este cordero por cuatro días y lo observaron para ver si había
alguna falla en ese cordero. Había algún defecto en ese cordero. Porque si había un defecto, no
podía servir como sacrificio. para que Dios lo reciba tiene
que ser perfecto. Aquí está hablando del Señor
Jesucristo el perfecto. Es por eso que Dios no puede
recibir lo que nosotros traemos porque no es perfecto. Es decir,
las personas que tratan de ser salvos en sus propias obras nunca
pueden agradar a Dios porque no son perfectos. solamente cuando
nosotros venimos a Dios trayendo el sacrificio que Él ofreció.
Está claro eso. Nosotros venimos confiando en
el sacrificio que Él ofreció como nuestro sacrificio. Dios
lo acepta. Lo acepta como nuestro. Él ofreció, pero lo acepta como
nuestro. ¿Cómo? Por la fe. Por la fe en él, por
la fe en su sangre. Dice primero de Pedro, capítulo
uno. primero de Pedro capítulo uno
versículo dieciocho sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra
vana manera de vivir la cual recibiste de vuestros padres
no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la sangre
preciosa de Cristo como de un cordero sin mancha y sin contaminación. Así es que cuando Juan está diciendo,
este es el cordero de Dios, está diciendo, él es el perfecto,
él no tuvo pecado. Cuando Juan lo declara como cordero,
también lo está declarando como manso. como manso y humilde,
mansedumbre. El Señor Jesucristo, cuando Él
dice, es aquí el Cordero de Dios, una cosa que nos dice el Antiguo
Testamento acerca del Cordero de Dios en Isaías capítulo 53,
Isaías 53. angustiado el versículo 7 angustiado
y afligido no abrió su boca como cordero fue llevado al matadero
y como oveja delante de sus trasladores enmudeció y no abrió su boca
el señor Jesucristo aunque él es separado de pecadores el que
no conoció pecado él fue voluntariamente a la cruz para dar su vida. Él
fue voluntariamente manso y humilde. Nadie le forzó. Debemos entender
esto que Dios utilizó. Dios utilizó a los hombres. Dios utilizó el odio y el desprecio
en el corazón de los hombres para hacer lo que Dios ya había
determinado que hagan. Dios utilizó a los hombres. Dios
no es el autor del pecado, pero Él utilizó a los hombres para
hacer eso que Dios ya había determinado que iba a suceder. Eso está en
Hechos, si quieren verlo allá en Hechos capítulo. El apóstol
Pedro está diciendo, en Hechos capítulo 2. Dice, Barones, versículo 22,
Barones y raritas, oíd estas palabras. Jesús Nazareno, barón
aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios
y señales que hizo, que Dios hizo entre vosotros por medio
de él, como vosotros mismos sabéis, a este, entregado por el determinado
consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis
con manos iniquas crucificándole, al cual Dios levantó sueltos
los dolores de la muerte o cuanto era imposible que fuese retenido
por ella." Vean dice Hechos capítulo 4, Hechos 4. versículo veintisiete
porque verdaderamente se reunieron en esta ciudad contra tu santo
hijo Jesús a quien ungiste se unieron Herodes y Poncio Pilato
con los gentiles y el pueblo de Israel para hacer cuanto tu
mano y para hacer cuanto tu consejo habían antes determinado que
sucediera. Es lo que dice Isaías 53, con
todo esto Jehová quiso quebrantarlo. Pero Él vino manso y humilde. Él dijo, nadie me quita la vida,
yo la pongo por mí mismo. Él es el manso, el manso y mansedumbre. Leímos eso también en Génesis
22. Ese joven Isaac, Abraham ya era un hombre viejo.
Era viejo cuando nació Isaac. Y ahora Isaac tenía como 15 años,
algo así, un joven fuerte. Y Abraham ya era un anciano.
Isaac fue voluntariosamente, y él se puso voluntariosamente
sobre ese altar. Isaac también creía a Dios. Eso lo vemos en la figura. Luego,
otra cosa que nos dice aquí Juan el Bautista, el Espíritu Santo
por Juan el Bautista, cuando dice que he aquí el Cordero de
Dios, el Señor Jesucristo es el sacrificio. Dice, he aquí
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Ustedes
saben que está hablando del mundo de sus escogidos. Si Dios quitara el pecado, si
con el sacrificio de Cristo, si con el sacrificio de Cristo
se quitara todo el pecado de todos los hombres que han habido
y por haber en el mundo, entonces verdaderamente no habría infierno. No habría infierno. Si Él quitó
el pecado de todos los hombres, habidos y por haber, Entonces,
verdaderamente no habría infierno. Pero el Señor Jesucristo claramente
habló del infierno. Claramente habló del infierno. Está hablando del mundo de aquellos
escogidos. Mundo para incluir no solamente judíos,
sino también gentiles. Para ti y para mí, que estamos
aquí en México. Su sangre quita el pecado de
todo aquel que cree en el Señor. Todo su pueblo, todos aquellos
que Dios el Padre dio, su sangre quita su pecado. Es el sacrificio. Sin el derramamiento de sangre,
nos dice Hebreos 9, no hay remisión de pecado. Y su sangre pagó la
deuda que su pueblo debía a esa santa ley por haber quebrado
la santa ley, desobedecido, transgresado la ley, su sangre paga esa deuda. Y luego nos habla de la suficiencia. Nadie está predicando el evangelio
que no hable de la suficiencia del sacrificio del Señor Jesucristo. Él quitó el pecado de su pueblo.
Estas son personas, algunas personas dicen, no le digas eso a la gente.
no le digas eso a la gente que que no tienen pecados delante
de Dios porque eso les va a animar a salir a pecar más no al contrario
al contrario la suficiencia del sacrificio
de Cristo Jesús es decir con un solo a los santificados. Es lo que
dicen hebreos capítulo 10. En otras palabras, no es una
colaboración entre nosotros y lo que hace Cristo, lo que hizo
Cristo. No es una colaboración. Nosotros
no estamos colaborando con nuestras obras. No estamos colaborando
con nuestra fe. Cristo lo hizo todo cuando él
murió allá en la cruz del Calvario. Ahora, es verdad que Dios ha
determinado salvar a su pueblo mediante la fe en el Señor Jesucristo. Es decir, todos aquellos por
los cuales Cristo dio su vida, Él también les va a dar fe en
Cristo Jesús. Y la fe viene por el oído. Así
es que el evangelio va a ser predicado en todo el mundo. Y aquellos que son de él van
a oír y van a creer. Dice en Hebreos capítulo 12,
versículo 14. Perdón, Hebreos 10, Hebreos 10. Porque con una sola ofrenda Este
Jesucristo con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a
los santificados. No te falta nada. Si levantas
un dedo, si levantas un dedo para añadir aquello que está
perfecto, ¿qué es lo que estás diciendo al hacer ese levantamiento? que no crees que está perfecto. Si tú le dices, mira, no le toques
este cuadro, esta pintura, está perfecta. Si está perfecta, entonces no
se puede ni siquiera ponerle un punto. Porque al ponerle un
punto, está diciendo, yo no creo que fue perfecto. Tengo que añadirle
ese punto. Ahora sí está perfecto. Entonces
la persona que levanta un dedo de obras para añadir aquella
obra perfecta del Señor Jesucristo no cree a Dios. Es eso que dice
el apóstol Pablo. Nosotros, el pueblo de Dios,
nosotros somos la circuncisión, los que adoramos a Dios en espíritu,
nos regocijamos en Cristo Jesús y no tenemos ninguna confianza
en lo que nosotros hacemos. Ninguna confianza. Dice, porque
con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. No están muriendo una y otra
vez. No hay un sacrificio que se hace
una y otra vez. Con un solo sacrificio. Y cualquiera
que pone a Vituperio una y otra vez al Señor Jesucristo, de alguna
manera, tratando de poner a Vituperio a Cristo, no está creyendo en
la suficiencia. No cree a Dios. No cree a Dios. hizo perfectos para siempre,
o sea, y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo, porque después
de haber dicho, este es el pacto que haré con ellos, después de
aquellos días, dice el Señor, pondré mis leyes en sus corazones
y en sus mentes las escribiré, y añade, nunca más me acordaré
de sus pecados y transgresión. Ven por eso que podemos decir
al pueblo de Dios, Dios nos acuerde de tu pecado. Dios no se acuerda
de tu pecado. Es verdad, tú no te puedes olvidar
y no te olvides para que no lo vuelvas a hacer. Pero el gozo
que tenemos es que Dios ya se olvidó de ello. Dios ya se olvidó
de ello. Y donde hay remisión de estos,
no hay más ofrenda por el pecado. Así es que cualquier persona
que está haciendo una ofrenda, ¿Cómo le llaman a esto? Castigarse, duro trato del cuerpo,
darse latigazos, caminar de rodillas. Simplemente están tratando de
añadir a eso. Pero donde la conciencia está
limpia, donde la conciencia ha sido purgada, por la sangre del
Señor Jesucristo. No hay más conciencia de pecado. Ahora tenemos libertad delante
de Dios, libertad. Donde hay remisión de pecados,
no hay más ofrenda por el pecado. Así que, hermanos, teniendo libertad
para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesucristo,
el Cordero, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través
del velo, esto es su carne, y teniendo un gran sumo sacerdote sobre
la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena
serpidumbre de fe, purificado los corazones de mala conciencia
y lavado los cuerpos con agua pura. Venimos a Dios clamando
Abba Padre, Abba Padre. Bueno, ya podemos quedarnos allá, ¿verdad?
Ya podemos despedir, hay suficiente ya. Meditar en eso. Eso es lo que está diciendo aquí,
el siguiente día vino Juan, vio Juan a Jesús, que venía a él
y dijo, he aquí el cordero de Dios que quita el pecado del
mundo. y luego en versículo trece treinta
dice este es aquel de quien yo dije después de mí viene un varón
el cual es antes de mí porque era primero que yo la tercera
vez que repite Juan esta frase era primero antes de mí versículo
quince versículo diecisiete y ahora en el versículo en el que estamos
treinta tercera vez que repite esta frase y Juan El que está en la carne, Jesús,
es nadie menos que Dios. Vean lo que dice Juan capítulo
17. Aquí hay algo, un gran, gran
misterio. Sabemos que es un gran misterio. Grande es
este misterio. Dios fue manifestado en la carne.
Y sabemos que cuando Dios fue manifestado en la carne, veló
su gloria, veló su deidad. De hecho, en una ocasión cuando
subió al monte con los apóstoles, su gloria brotó a través de su
rostro, de su piel, de este cascarón, y brilló más que el sol del mediodía. Entonces sabemos que él cuando
fue encarnado se veló su gloria. ¿Quién era él? Pero cuando él acordó en la eternidad
con Dios su Padre, cuando él acordó ser el mediador, cuando
él acordó ser el el representante de su pueblo y se sujetó a Dios
el padre se veló ahí también su gloria. Noten Juan diecisiete
versículo cinco. Ahora pues, padre, gloríficame
tú al lado tuyo con aquella gloria que tuve contigo antes que viniese
al mundo. Lo lo leí bien? No. antes que
el mundo fuese antes que el mundo fuese había una había un velo
había un velo y y yo estoy convencido que este velo es el velo de de
cuando él vino él se sujetó a la voluntad de Dios el Padre Dios
el Padre Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo estos tres
unos son Y el padre no es mayor que el hijo y el hijo no es mayor
que el padre. Uno son. Uno son. Pero en esta redención, el hijo
se sujetó a la voluntad de Dios el padre. Y aquí vengo, oh Dios,
para hacer tu voluntad. Como en el rollo del libro está
escrito. Grande misterio. Grande misterio. Dios fue manifestado
en la carne. Y lo que está diciendo Juan,
una y otra vez, el que es después de mí es antes, antes de mí,
porque era primero que yo. Y luego dice versículo treinta
y uno, yo no le conocía, aquí hay algo muy hermoso, pero yo no le conocía.
¿Saben quién era Juan el Bautista en la carne al Señor Jesucristo?
Era su primo. Era su primo. Su primo hermano. O sea, cerca. Cerca. Y todo el tiempo andaban a Jerusalén,
a las fiestas. Juan conocía a Jesús de Nazaret
como niño. Juan conocía. pero él el señor Jesucristo no
vino para estar este mostrando que él era Dios entre tanto que
él estaba sujeto en la casa de José y María él vino y se sujetó a la ley
de Dios y vino a ser hombre verdadero y a obedecer la ley de Dios desde
la cuna hasta la cruz. Desde la cuna hasta la cruz.
Obedeciendo la santa ley de Dios. ¿Ven? Lo que Dios requiere de ti es
perfección. Lo que Dios requiere de mí es perfección desde el comienzo
de tus días desde que naciste y aún así todavía
tienes esa naturaleza de pecado y es lo que hizo el Señor Jesucristo
Él lo vino haciendo milagros desde niño porque Él representó
a nosotros. Yo no tengo poder para cambiar
las piedras, hacerles pan. ¿Tú? No fue hasta que él entró en
su ministerio público. Cuando entró en su ministerio
público, ya como 30 años, él estaba sujeto en la casa como
hijo obediente a José y a María. Pero cuando él salió ya como
hombre de la casa, ahora para hacer su ministerio público,
ya no está sujeto. Ahora está haciendo la obra pública. Bueno, pero Juan dice esto, yo
no lo conocía. Es decir, yo no sabía que él
era el Cristo. Yo no sabía que él era el Cristo.
Eso me dice también a mí que hay muchos, muchos, muchos que
estaban haciendo una imitación. Aquí está la santidad del Señor
Jesucristo. Lo ves allá en la cuna, ahí está
la santidad de Dios. Lo ves un año, ahí está la santidad
de Dios. Lo ves cinco años, el santo cerra. velo cuando tiene 10 años cuando
tiene 15 años el santo hijo de Dios y lo ves alrededor de los
demás niños y todos los demás están haciendo también en lo
externo cumpliendo la ley más no en el corazón más no pueden
en el corazón pero el Señor Jesucristo dijo tu ley está escrita en mi
corazón Él obedeció a Dios en toda jota y tilde de la ley,
no solamente en acciones, en pensamientos. Entonces dice,
yo no sabía, pero para que sea manifestado quién era el Cristo. Yo no le conocía más para que
fuese manifestado a Israel, para que fuese declarado, revelado
quién era el Cristo. y para preparar, dice, para manifestar
a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. Vine para declarar
al Cristo y vine para preparar al pueblo para recibir a Cristo. Por eso vine bautizando. El pueblo
de Dios es preparado para recibir el don de Dios, Cristo Jesús,
cuando el pueblo de Dios reconoce su necesidad. Nadie es preparado
para recibir, para creer en el Señor Jesucristo, para recibir
la salvación del Señor Jesucristo que primeramente no conoce que
está perdido. Nadie quiere oír buenas nuevas
hasta que primero oiga las malas nuevas. Entonces, Juan vino bautizando,
y en el bautismo de Juan, en el río Jordán, eso era simbólico
de la muerte. Cada persona que venía arrepentidos,
dice Juan, porque el reino de los cielos se ha acercado. Cada
persona que era bautizada por Juan estaba confesando que yo
merezco la muerte. Yo merezco. Se estaba condenando
a sí mismo. Yo merezco la muerte. Esa es
una persona que está preparada para la salvación de Cristo Jesús. El bautismo de nosotros hoy día
difiere de Juan el Bautista en este sentido. Nosotros cuando
somos bautizados estamos confesados, cuando nosotros somos bautizados,
que cuando Cristo murió nosotros ya morimos con Él. nosotros morimos
en Cristo Jesús. Esa es nuestra muerte. Nosotros
debimos morir, nosotros transgresamos la ley, y nosotros morimos. Cuando Cristo murió, esa fue
mi muerte. Y eso es representado en la figura
del bautismo. Es por eso que el bautismo es
puesto bajo agua. Representa muerte, representa
sepultura. Así es que nadie es bautizado
con rociado en la frente. Nunca ha habido un entierro donde
solamente le pongan un puño de tierra al difunto y luego se
vayan a su casa. Nunca ha habido ningún entierro
así. Entonces el bautismo significa
o es emblema de que es puesto completamente bajo el agua y
luego sale, habla de la resurrección. Entonces Juan el bautismo del
del creyente difiere en eso entonces vean versículo ah treinta y dos
yo yo no le conocía dice Juan yo vine para dar testimonio para
preparar yo vine para declarar este es y también dio Juan testimonio
diciendo vi al espíritu que descendía al espíritu santo que descendía
del cielo como paloma y permaneció sobre él está hablando cuando
el Señor Jesucristo fue bautizado de Juan. Él dijo, Juan dijo,
yo necesito ser bautizado de ti, aunque, y tú vienes a mí. Y el Señor Jesucristo dice, vean
lo que dice Mateo capítulo 3. versículo trece dice entonces
vino Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán para ser bautizado
más Juan se le oponía diciendo yo necesito ser bautizado por
ti y tú vienes a mí pero Jesús le respondió deja ahora porque
así conviene que cumplamos toda justicia el señor No que era pecador, pero está
mostrando qué muerte iba a morir. está mostrando que iba a él a
sufrir entonces le dejó y Jesús después de que fue bautizado
subió de luego del agua y aquí los cielos le fueron abiertos
y vio al espíritu de Dios que descendía como paloma y venía
sobre él cuando dice la palabra de Dios que vino como paloma
el Espíritu Santo vino como paloma está hablando del carácter del
Espíritu Santo que vino sobre el Señor Jesucristo el carácter de aquel que vino
sobre el Señor Jesucristo. La paloma es un pájaro universalmente
conocido como pájaro de amor, ¿verdad? La paloma. Y es también
un pájaro que cuando lo oyes cantar parece que está dolido,
¿verdad? Parece que está doliendo. Es
un canto de dolor. Y cuando el Espíritu Santo habla
de él, vino sobre él y reposó sobre él y no se fue. Dios no
dio el Espíritu Santo al Señor Jesucristo por medida. Toda la
plenitud de la Deidad habita corporalmente en el Señor Jesucristo. Otro misterio. Por otro lado, cuando vino el
Espíritu Santo sobre los apóstoles en el día de Pentecostés, ¿sabes
cómo se manifestó? Como lenguas repartidas de fuego. ¿Por qué? El fuego habla de juicio. Y todavía en el creyente hay
cosas que es condenable. No condenado. Ninguna condenación
hay para el cristal en Cristo Jesús. Pero hay suficiente en
cada uno de nosotros que es condenable. somos pecadores. Ahora, el Espíritu Santo reposó sobre
él, permaneció sobre él y habitó en Cristo Jesús Juan dijo, este
es el que bautiza con el Espíritu Santo. Yo no le conocía, pero
para que el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo, sobre
quien veas descender el Espíritu y que permaneces sobre él, este
es el que bautiza con el Espíritu Santo. Este, este es el que da
vida. El agua que yo pongo es agua
nada más. Te pongo debajo del agua, te
mojas, te sales. Ahí no hay cambio. Pero este,
cuando él te bautiza, eres una nueva criatura. Es una nueva
criatura. Bautiza con el Espíritu Santo,
ya una nueva criatura. Y dice versículo 34, yo le vi y he dado testimonio de que este
es el Hijo de Dios. Este es el Hijo de Dios. Yo le vi y doy testimonio de
su preexistencia. Él es antes de mí. Versículo
15. Yo le vi y doy testimonio de su señorío, que él es señor
sobre todas las cosas. Él es el Señor. Yo soy la voz
de uno que clama en el desierto preparando el camino del que
es dueño de todas las cosas. Él es el Señor. Yo le vi y he
dado testimonio de su superioridad. Yo no soy digno ni ni siquiera
de desatar la correa de su calzado. Yo le he visto y doy testimonio
de su santidad. El Espíritu Santo vino y posó
sobre él como paloma. Yo le vi y doy testimonio de
su derecho de dar vida a quien él quiere. Él bautiza con el
Espíritu Santo. Él es Dios. Yo le vi y doy testimonio
de su divinidad. Él es el eterno Hijo de Dios. Este es el Hijo de Dios. ahora versículo treinta y cinco
treinta y seis treinta y siete al siguiente día otra vez estaba
Juan y dos de sus discípulos y mirando a Jesús que andaba
por ahí dijo he aquí el cordero de Dios es aquí hay otro mensaje
¿verdad? Pero el mensaje de un mensajero
que es enviado por Dios es el mismo mensaje diferente situación
diferente no se cansa de repetirlo pero
aquí estaban dos de sus discípulos es aquí el cordero de Dios no
es otro mensaje no es otro mensaje que nosotros predicamos es el
mismo señalamos a Cristo Jesús él es el Salvador y estos discípulos
de Juan ellos dice al siguiente día otra vez estaba
Juan y dos de sus discípulos y mirando a Jesús que andaba
por ahí dijo he aquí el cordero de Dios y lo oyeron hablar los
dos discípulos y siguieron a Jesús este es el propósito de cada
mensajero enviado por Dios ¿Se acuerdan? Dice la Este es el propósito de cada
mensajero enviado por Dios, que sigan a Cristo. Que sigan a Cristo. Este es el éxito del ministerio
de un hombre, que sigan a Cristo Jesús. ¿Quién es el pastor? ¿Quién es el salvador? Cristo
Jesús. Si una persona atrae seguidores tras sí mismo, eso no va a llegar
a nada. Perdón, va a llegar a perdición. Si un hombre está siguiendo a
un hombre, los dos están ciegos, los dos van a caer en el hueco,
dijo el Señor. Pero seguir a Cristo Jesús, Él
es el autor de la vida. Él es el salvador. Este es el
éxito supremo de un mensajero de Dios. Lo oyeron hablar los
dos discípulos y siguieron a Jesús. Y volviéndose a Jesús y viendo
que le seguían, les dijo, ¿qué buscáis? Y ellos le dijeron,
Raví, que es traducido maestro, ¿dónde moras? Les dijo, les dijo, venid y ve, ¿dónde
moras? Venid y ve, y ellos le siguieron. Voy a terminar allá, Andrés, vamos a terminar allá. Volviendo
a Jesús, les dijo, ¿qué buscáis? Vamos a terminar allá en esta
noche. El Señor Jesucristo busca a él,
síguelo a él. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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