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Cody Groover

La fe que salva

Matthew 9:20-22
Cody Groover April, 26 2015 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover April, 26 2015

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Pido que abran sus Biblias conmigo
en esta mañana al libro de Mateo capítulo 9. Quiero que leamos
unos versículos en Mateo, en Marcos y en Lucas. Todos estos
versículos van a hablar del mismo evento de la misma sanación,
de la misma salvación que hizo nuestro Señor Jesucristo. Primeramente
en Mateo capítulo 20, capítulo 9, versículo 18 al 20, 22 perdón, Dice versículo 18, Mientras él
les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró
ante él, diciendo, Mi hija acaba de morir, mas ven y pon tu mano
sobre ella y vivirá. Y se levantó Jesús y le siguió
con sus discípulos. Y aquí una mujer enferma, de
flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás
y tocó el borde de su manto, porque decía dentro de sí, Si
tocares solamente su manto, serás salva. Pero Jesús, volviéndose
y mirándola, dijo, Ten ánimo, hija, tu fe te ha salvado. Y
la mujer se fue salva desde aquella hora. Mantenga ese lugar aquí
en Mateo 9, pero vean lo que dice Marcos capítulo 5. Marcos
capítulo 5, versículo 21. Pasando otra vez Jesús en una
barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud,
y él estaba junto al mar. Y vino uno de los principales
de la sinagoga, llamado Jairo, y luego que le vio, se postró
a sus pies y le rugaba mucho, diciendo, Mi hija está agonizando. Ven y pon tu mano sobre ella
para que sea salva y vivirá. Fue pues con él y le seguía una
gran multitud y le apretaban, pero una mujer que desde hacía
doce años padecía de flujo de sangre y había sufrido mucho
de muchos médicos y gastado todo lo que tenía y nada había aprovechado,
antes le iba peor. Cuando oyó hablar de Jesús, vino
por detrás entre la multitud y tocó su manto, porque decía,
Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y enseguida la fuente
de su sangre se secó y sintió en el cuerpo que estaba sana
de aquel azote. Luego Jesús, conociendo en sí
mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud,
dijo, ¿Quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron, ¿ves
que la multitud te aprieta y dices, ¿quién me ha tocado? Pero él
miraba alrededor para ver quién había hecho esto. Entonces la
mujer temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho,
vino y se postró delante de él y le dijo, toda la verdad. Y
él le dijo, hija, tu fe te ha hecho salva, ve en paz y quedas
sana de tu azote. Ahora, otro en Lucas, Lucas capítulo
8. Lucas capítulo 8, versículo 40. Cuando volvió Jesús, le recibió
la multitud con gozo, porque todos le esperaban. Entonces
vino un varón llamado Jairo, que era principal de la sinagoga,
y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa,
porque tenía una hija única, como de doce años, que se estaba
muriendo. Y mientras iba, la multitud le
oprimía, pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía
doce años. y que había gastado en médicos
todo cuanto tenía y por ninguno había podido ser curada, se le
acercó por detrás y tocó el borde de su manto, y al instante se
detuvo el flujo de su sangre. Entonces Jesús dijo, ¿Quién es
el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro,
y los que con él estaban maestros, la multitud te aprieta y oprime,
y dices, ¿Quién es el que me ha tocado? Jesús dijo, alguien
me ha tocado porque yo he conocido que ha salido poder de mí entonces
cuando la mujer vio que no había quedado oculta vino temblando
y postrándose a sus pies le declaró delante de todo el pueblo por
qué causa le había tocado y como al instante había sido sanada
y él le dijo hija tu fe te ha salvado ve en paz en esta mañana quiero que veamos
lo que dijo el Señor Jesucristo a esta mujer, tu fe te ha salvado. Tu fe te ha salvado. Y quiero
que veamos algunas cosas acerca de esta mujer y que es esta fe
que el Señor Jesucristo dijo le ha salvado. Muchas personas
tienen confianza en su fe. Muchas personas creen que porque
creen son salvos. Es decir, están confiando en
que creen. Esa no es la fe de los escogidos
de Dios y esa no es la fe que salva. Una persona puede tener
mucha fe, pero si no es la fe que Dios da, la fe que es don
de Dios, la fe que tiene su mirada puesta en el Señor Jesucristo
únicamente. como el autor y consumador de
la salvación, el autor y consumador de la fe. Esa persona no es salvo. La religión está llena de personas
que son como a esta mujer le tocó acudir a un montón de doctores
que no pudieron hacer nada por ella, no pudieron hacer, al contrario,
cada vez se hacía peor, peor, cada vez se empeoraba. Al principio
de esta narración oímos de este hombre Jairo y vamos a ver esto
la próxima semana, voy a dejar este la historia de Jairo y como
el Señor Jesucristo sanó a la hija de Jairo para la próxima
semana. Pero nuestro Señor Jesucristo
estaba en camino para ir a la casa de Jairo cuando esta mujer
vino detrás del Señor Jesucristo en el aprieto porque había una
gran multitud que estaba apretando al Señor Jesucristo Pero entre
esta gran multitud, la primera cosa que quiero que notemos es
que había una persona que tenía una necesidad. ¿Tienes tú en
esta mañana necesidad del Señor Jesucristo? Gracias sean dadas
a Dios si tú tienes necesidad del Señor Jesucristo. Porque
aunque todos tienen necesidad, de un salvador todos son pecadores
y todos están condenados por la ley de Dios y todos necesitan
la salvación del Señor Jesucristo no todos lo saben no todos lo
saben pero esta mujer tenía necesidad ella tenía una enfermedad que
como hemos leído era una enfermedad de flujo de sangre En la Palabra
de Dios nos dice la Palabra de Dios que aquellas personas que
sufrían de flujo de sangre eran ceremonialmente inmundos. Eso es lo que nos enseña la Palabra
de Dios. Que la mujer que tenía su flujo
era en ese tiempo ceremonialmente inmunda. Ahora, esto nos habla
de nuestra condición delante de Dios. Todos nosotros, por
naturaleza, tenemos una enfermedad que es incurable. Es una enfermedad
de sangre. Es una enfermedad que nosotros
tenemos corriendo en nuestras venas. Y esta enfermedad se llama
el pecado. Lo tenemos desde nuestro nacimiento. Es decir, todos nosotros recibimos
nuestra naturaleza pecaminosa, nuestra naturaleza corrupta de
nuestro padre. Y nuestro padre lo recibió de
su padre y así sucesivamente hasta Adán el primer hombre. Cuando Adán el primer hombre
desobedeció a Dios y cayó en el pecado, todos nosotros caímos
en el pecado. Eso es lo que nos ha dejado a
nosotros inmundos delante de Dios. ¿Qué es lo que significa
esta palabra inmundo? Sucio. Sucio es lo que significa,
inmundo. Y es la característica o la palabra
que más caracteriza al hombre. No importa qué es lo que haga,
todo lo que toca el hombre está sucio. Todo lo que toca el hombre
está sucio. Esto me hace recordar lo que
dice la palabra de Dios acerca de esta enfermedad de la lepra. La lepra es una otra enfermedad
figura de la condición del hombre por naturaleza, lo ha dejado
inmundo. Y nosotros, nuestra condición como pecadores no la
sabemos, no lo conocemos. Somos ignorantes de ello. No
podemos conocer nuestra condición. Después de todo, todos alrededor
de nosotros son lo mismo. Todos nosotros, los que están
alrededor de nosotros son iguales. ¿Cómo podemos nosotros saber
que somos sucios, que somos inmundos? ¿Cómo podemos nosotros saber
que Dios tiene algo en contra de nosotros? La ley de Dios fue
dada para manifestar nuestro pecado. Pero aún si solamente
tenemos la ley de Dios, si solamente tenemos la ley de Dios, vemos
que somos pecadores, pero el hombre tiene esta capacidad de
excusarse. Tienes capacidad de excusarse
en sus razonamientos. Soy pecador, pero no soy tan
malo como este. Este si es verdadero pecador.
Eso es lo que dice la Palabra de Dios en Romanos, en Romanos
capítulo 1. Luego vamos a ver Isaías capítulo
6. Pero en Romanos es capítulo 2,
perdón. nos dice la palabra de Dios que
todos todos están destituidos de la gloria de Dios en Romanos
capítulo 3 pero aquí está hablando de la ley de Dios que está escrita
en el corazón de todos los hombres dice versículo 14 por cuanto
los gentiles que no tienen la ley no tienen los diez mandamientos
no tuvieron la palabra de Dios hacen por naturaleza lo que es
de la ley. Estos, aunque no tengan ley,
son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en
sus corazones. Es decir, puedes ir al lugar
más remoto del mundo, donde nunca han oído la Biblia, nunca han
oído de Jehová, nunca han oído de Moisés y los 10 mandamientos,
y ellos tienen una ley para sí mismos. No se vale que tú tomes
a mi esposa. No se vale que tú mates a otra
persona. Esa es ley. Y lo que está diciendo
Dios aquí en la palabra es que cuando hacen por naturaleza lo
que está escrito en la ley, están mostrando que Dios ha escrito
esta ley en su razón, en su conciencia. mostrando la obra de la ley escrita
en sus corazones, dando testimonio en su conciencia, y acusándolos
o defendiéndoles sus razonamientos. Acusándoles, soy hombre malo,
o defendiéndoles, no soy tan malo. Sus razonamientos, ves,
Dios me va a aceptar porque no soy tan malo como esta, esta
persona es un asesino. Yo no soy asesino, por eso Dios
me va a aceptar. No importa que es un adúltero,
que es un idólatra, pero no es asesino. Y piensa la persona,
Dios me va a aceptar porque no soy tan malo como esta persona.
No. Quebrantar la ley en un punto
es ser culpable de toda la ley. Todos quedamos culpables bajo
la ley de Dios. Pero el hombre tiene la capacidad
de autojustificarse, teniendo la ley o no teniendo la ley.
El caso que viene a la mente aquí es Salvo de Tarso. Salvo
de Tarso era un maestro de la ley, un fariseo. Y él dijo, en
cuanto a la ley, nadie podía ver algún mandamiento de la ley,
Saulo aquí quebraste la ley así de celoso era Saulo de lo que
era la ley de los diez mandamientos y la ley del antiguo testamento
él dijo nadie puede acusarme a mí de ninguna cosa de ninguna
transgresión así de celoso era pero no era hasta que vino la
palabra de Dios hasta que vino la revelación de Cristo Jesús
entonces él entendió Él entendió que lo que Dios requiere va más
allá de tus acciones, va allá hasta los pensamientos, las intenciones
del corazón, lo oculto. Dios sabe, Dios lo está leyendo
como si estuviera visible. Dios lo sabe, Dios lo sabe. y todos somos culpables pero
no es hasta que la palabra de Dios viene y escuchen estoy hablando
del Señor Jesucristo porque el pecador es convencido de pecado
a la luz de Cristo Jesús de su persona y de su obra esa es la
única manera que una persona es convencido de pecado vean
lo que dice ahora Isaías capítulo 6 Aquí está Isaías el profeta. Isaías el profeta. El año que murió el rey Usías,
vi yo al Señor, versículo uno dice, sentado sobre un trono
alto y sublime. sus faldas llenaban el templo
y por encima de él había serafines, cada uno tenía seis alas, con
dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos
volaban. Y el uno al otro daba voces diciendo,
santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos, toda la tierra
está llena de su gloria. Y los quiciares de las puertas
se estremecieron con la voz del que clamaba y la casa se llenó
de humo. Isaías vio la gloria del Señor
Jesucristo. Él vio la gloria de Dios. ¿Dónde
vemos? ¿Dónde se ve la gloria de Dios?
En la cara de Cristo Jesús. En la obra de Cristo Jesús, en
la cruz del Calvario. Es ahí donde Dios muestra su
gloria. Y él vio a Cristo Jesús exaltado,
glorificado, sentado sobre el trono. Y es cuando vio esta realización,
cuando él vio esta visión de Cristo Jesús. Entonces dice,
hay de mí. Es ahí cuando viene entonces
la verdadera convicción de que lo que somos. Hay de mí que soy
muerto siendo hombre, noten esta palabra, inmundo. Inmundo de
labios, habitando en medio del pueblo que tiene labios inmundos.
Han visto mis ojos al rey, Jehová de los ejércitos. Es algo que solamente Dios, puede
dar convicción de pecado pero cuando Dios lo hace donde Dios
va a dar vida Dios primero mata Dios mata al hombre en su autosuficiencia. Dios mata al hombre en su supuesta
bondad. Le quita todos los estribos,
todos sus apoyos en sí mismo o en la religión o cosas falsas
para dejarlo en su condición como incapacitado, en su condición
como mendigo, buscando la misericordia de Dios. Es decir, tiene que
traer Dios a un pecador a la condición donde reconoce si Cristo
no me salva, no tengo salvación. Si Cristo no me salva, no tengo
salvación. Bueno, Esta mujer tenía esta
enfermedad. Regresamos al tema, al texto. Esta mujer tenía esta enfermedad
de flujo de sangre. Eso nos habla de la maldición. Esta enfermedad era para muerte. La había debilitado, la había
dejado incapaz. No podía ella sanarse. ella había tratado ella había tratado de buscar
alivio y había sufrido muchas cosas
de muchos médicos cuando esto ocurre muchas veces a menudo
ocurre casi siempre cuando el hombre primero comienza a oír
de su condición delante de Dios como perdido, como muerto en
delitos y pecados. El hombre comienza como a escabullirse,
empieza a sentirse bajo la convicción y empieza a buscar algún alivio. Da el caso que acude a médicos
y los médicos En este ámbito espiritual hay muchos médicos,
como dice Job, médicos nulos. Médicos, ¿qué es un médico nulo?
Un médico que no te puede hacer ninguna ayuda. Es un médico que
no te puede ayudar para nada. En Job 13, 4 dice, porque ciertamente
vosotros sois fraguadores de mentiras. fraguadores de mentiras,
hacedores de mentiras, o inventores de mentiras. Soy todos vosotros
médicos nulos. Le está diciendo Job a sus compañeros
que vinieron a él para hablar. Médicos nulos, no me están ayudando
para nada. Nos dice la palabra de Dios allá
en Mateo y Lucas que había sufrido mucho de muchos médicos. Había,
la pobre mujer había sufrido mucho de muchos médicos. y así
también eh la persona que cuando comienza a sentir la convicción
por el pecado empieza a acudir para buscar alivio de esta convicción
del pecado empieza a acudir a personas tal vez a la religión pensando
en la religión voy a tener ayuda la religión no te puede salvar no te puede salvar la salvación
es una persona es Cristo Jesús pero he tomado la libertad de
darle nombre a algunos de estos médicos tal vez les parezca gracioso
o chistoso pero no es mi intención ser chistoso sino hablar de estos
diferentes médicos nulos Uno de estos, un doctor de estos
se llama doctor decisión. Doctor decisión. El pobre pecador
siente la convicción del pecado y este doctor nulo, este doctor
falso, le empieza a decir a la persona que por tu decisión vas
a mejorar, vas a salvar tu alma cuando hagas tu decisión por
Jesucristo. no depende del que quiere ni
del que corre sino de Dios que tiene misericordia no depende
de tu decisión porque el hombre piensa bueno si depende de mi
decisión entonces cuando yo quiera hago mi confesión de fe y todos
buscan el último día de su vida Voy a esperar hasta que yo esté
muriendo. Yo ya tenga edad avanzado. Yo estoy enfermo en cama. Luego
voy a hacer mi confesión de fe. Voy a arreglar todo el asunto.
Escuchen, Dios es soberano y él salva a quien él quiere. No depende
de que tú quieras tu decisión. Si el Señor Jesucristo va a traer
a su pueblo a querer, a querer venir a él, pero están dando
este alivio ligero, poniendo una pomada nada más, diciendo
pues cuando tú quieras hacer tu decisión, haz tu decisión.
Entonces se va la persona, se siente un poco mejor porque tiene
este aliento de que un día va a hacer su decisión. Otro doctor
de estos, ahí se va la persona y en vez de estar mejor, ahora
está peor. y luego se va de ese doctor y
llega otro doctor se empieza a sentir mal otra vez y llega
este otro doctor y este doctor se llama cristiano bueno cristiano
bueno y este doctor tiene como receta sea un buen cristiano
sea un cristiano bueno y con eso vas a hacer sal en otras
palabras reforma tu vida Eres un alcohólico, deja de tomar. Eres un mujeriego, empieza a
dar cosas que el hombre debe hacer o que no debe hacer. No
vayas a hacer esto, no toques, no comes, no gustes, no hagas
esto. Van un montón de requisitos que
el hombre da y el hombre empieza a hacer estas cosas y se empieza
a sentir mejor. Sí, me siento un poco mejor,
pero no está mejor, ahora está peor. Dijo el Señor Jesucristo
que estos hombres fariseos hacen, lavan por fuera, pero por dentro
están llenos de huesos de hombres muertos. Reformar tu vida no
te va a salvar. Así es que se va este hombre,
esta mujer se va y no está peor su caso, está peor su caso. Y
se va otro que se llama, este doctor se llama Libre Albedrío. cuando quiera sanarte tú de tu
voluntad vas a sanarte piensa en pensamientos positivos el
poder del pensamiento positivo piensa en pensamientos positivos
libre albedrío tú tienes la voluntad de tu voluntad tú aceptas al
señor Jesucristo y no depende del que quiere él de su voluntad
nos hizo nacer por la palabra de verdad otro doctor se llama
doctor ceremonias Este hombre viene y este hombre dice, bueno,
vamos a hacerte una ceremonia, se llama bautismo. Y en el bautismo,
en el agua del bautismo se lavan tus pecados. Mentira. Las aguas
del bautismo no lavan el pecado. Lo único que lava el pecado es
la sangre del Señor Jesucristo. No está en la habilidad, el poder
del hombre con sus ceremonias a ser una nueva criatura. Pero eso es lo que enseñan en
algunos lugares, que una persona es bautizada y es introducida
en el reino de los cielos. No. Así es que esta persona puede
ser bautizada, pero no ha habido un cambio en su corazón. Esta
persona todavía siente el poder del pecado en su corazón. Todavía
no puede creer en el Señor Jesucristo. Todavía está muerto en delitos
y pecados. Otras personas vienen a este
doctor que se llama iglesia correcta. No importa cómo estés, mientras
estés en la iglesia correcta. Católicos romanos son de esa
categoría. No importa qué es lo que hagas,
qué es lo que creas mientras mueras en la santa sede. mueras
en los brazos de las santas todo va bien porque después de todo
con sus rezos y con sus cosas te van a sacar del purgatorio
y el purgatorio es mentira no existe el purgatorio así como
muere una persona así está por el resto de la eternidad si una
persona sale de este mundo sin ser justificado sin ser santificado
en la sangre del señor Jesucristo para toda la eternidad es su
condición Otras personas, el doctor avivamiento y urge a la
persona, al alma del enfermo, buscar un milagro. Buscan hablar
en lenguas. Buscan hablar en lenguas. Con
que yo hable en lenguas, eso me va a salvar. Yo estaba oyendo
a una persona hace poco, no hace mucho, pero esta persona estaba
hablando con otra persona que le estaba diciendo que debía
hablar en lenguas. Y esta persona le dijo, pues yo puedo hablar
en lenguas, te lo voy a demostrar y empezó a decir esto. Es puro disparate. Ellos no saben
lo que están diciendo. Cuidado que no estén hablando
mal del Señor Jesucristo. Y luego otras personas buscan
emoción, buscan introspección. Buscando o haciendo que los pecadores
muertos que se examinen a sí mismos, buscando un sentimiento
de arrepentimiento, buscando tristeza, buscando anhelos por
Cristo como para que puedan saber que son aptos para ser salvos.
Ninguna de estas cosas. Ninguna de estas cosas. Se nos
dice en la palabra de Dios que esta mujer oyó del Señor Jesucristo. Cuando el Señor Jesucristo va
a salvar a su pueblo, debemos entender que todos por naturaleza
estamos acudiendo a esos doctores falsos. Por naturaleza todos
estamos acudiendo, todos antes de que el Señor Jesucristo se
nos manifieste, estamos buscando uno de esos doctores falsos.
Algún alivio, algún remedio, algo para callar la conciencia.
Pero cuando el Señor Jesucristo va a hacer esta obra de gracia,
esta obra de milagro en el corazón de su pueblo, primero viene a
la persona con la palabra de verdad. viene con la palabra
de verdad. Nos dice allá en Mateo, en la
lectura que tuvimos en Mateo, capítulo 5. Dije Mateo, es Marcos, perdón.
Marcos, capítulo 5. Versículo 25 dice, pero una mujer
que desde hacía 12 años padecía de flujo de sangre y había sufrido
mucho de muchos médicos. Había sufrido. ¿Cómo trasquilan
a las personas los doctores falsos? ¿Cómo oprimen a las personas
los doctores falsos? como controlan a las personas
los doctores falsos. Había sufrido mucho de muchos
médicos gastando todo lo que tenía. Eso sí, estaba dispuesta
a separarse de todos sus bienes porque eso es lo que están buscando
los médicos falsos. Venga la lana. El creyente es generoso, el creyente
quiere dar, el creyente va a honrar al Señor Jesucristo con sus ofrendas,
pero estas personas son maestros para sacarle dinero a la gente,
para todo caso le sacan dinero a la gente, ponen cargas sobre
las personas, he padecido mucho y había gastado todo lo que tenía
y nada había aprovechado antes, le iba peor, cuando oyó hablar
de Jesús. No fue hasta que oyó hablar de
Jesús, porque sin oír hablar de Jesús, ahí seguía gastando
todo lo que tenía en estos méritos. La fe que Dios le dio viene por
el oír. La fe salvadora viene por el
oír. Oír la verdad. Oír de Jesús. ¿Quién es? Aquí está uno, el
Señor Jesucristo, que es el médico excelente. Este médico no ha
perdido ningún caso. No hay caso difícil para el Señor
Jesucristo. Él vino a salvar a los pecadores
de los cuales dijo el apóstol, yo soy el primero. Él es poderoso
para salvar al más mil pecadores. Él tiene con qué. Cuando ella
oyó hablar de Jesús, Saben, la fe verdadera, la fe genuina es
dada por Dios. Viene por oír la palabra de Dios. Pero la marca de la fe verdadera,
la marca de la fe verdadera es viene al Señor Jesucristo. No
importa cuánto haya oído, ella oyó que Jesús podía. Ella no
estaba completamente correcta en su teología, porque ella pudo
haber venido directamente porque Él no rechaza a ninguno que viene
Él todo a que a mí viene no lo he hecho fuera no por ningún
caso no ni porque esté sangrando pero de todas maneras vino vino
esa es la marca de la fe verdadera la persona que dice yo creo en
el señor Jesucristo y no está viniendo al señor Jesucristo
se está engañando a sí mismo se está engañando a sí mismo
la fe que todo aquel dice en Juan capítulo 5 todo aquel que
oyó al padre y aprendió de él que es lo que sigue Es en Juan 6, 45. Escrito están los profetas y
serán todos enseñados por Dios. ¿Qué necesidad tenemos nosotros
de ser enseñados por Dios? que el Espíritu Santo tome la
palabra de Dios y nos haga ver al Señor Jesucristo, nos haga
ver las cosas que son de Cristo Jesús. Necesitamos ser enseñados
por Dios, no por la doctrina bautista. La doctrina bautista
nos salva. necesitamos ser enseñados por
Dios quien es Cristo Jesús esta es la vida eterna que te conozcan
a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado
necesitamos oír de Dios todo aquel que oyó serán todos enseñados
por Dios así que todo aquel que oyó al Padre ninguno de nosotros
hemos oído con voz audible la voz del Padre pero estamos oyendo
la voz del Padre cuando oímos la Palabra de Dios. Es decir, cuando Cristo habla
por sus Escrituras, las Escrituras, estamos oyendo, todo aquel que
oyó al Padre y aprendió de Él cuál es el resultado de esto,
viene a mí, viene a mí. Esta mujer tuvo una necesidad,
esta necesidad se la enseñó Dios. se la enseñó Dios esta necesidad
le enseñó al Señor Jesucristo el remedio y el resultado es
que esta mujer vino a nuestro Señor Jesucristo ella vino ocultándose
por temor ella tuvo temor de ser rechazada y yo entiendo eso el pecador
no debe ser, no debe ser pero el
pecador piensa yo soy tan malo yo soy tan malo pastor tu no
sabes mi caso tu no sabes lo que yo he hecho y es verdad y
les voy a decir esto, ustedes no saben lo que yo he hecho y
eso es verdad Pero esta es palabra fiel, es palabra de Dios, digna
de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino al mundo a
salvar a pecadores, pecadores. ¿Eres pecador? ¿Puedes decir, soy pecador? Cristo
Jesús vino a salvar a pecadores. Muchas personas apretaron al
Señor Jesucristo, estaban rodeando al Señor Jesucristo, pero ninguno
de ellos oyó la voz del Señor Jesucristo que le diga a ella,
tu fe te ha salvado. Es decir, estaban cerca del Señor
Jesucristo, pero no tocaron al Señor Jesucristo. No cerraron
con el Señor Jesucristo por fe. La fe verdadera agarra al Señor
Jesucristo. La fe verdadera se aferra al
Señor Jesucristo. Eso que tú hiciste allá en la
cruz del Calvario es mío. Es mío. Los violentos la arrebatan, dijo
el Señor Jesucristo. Nos aferramos del Señor Jesucristo. solamente una persona vino y
tocó al señor Jesucristo con ese toque de fe ella tenía necesidad
y ella razonó en sí misma ella dijo en sí misma si tan solo
pudiera yo tocar si tan solo pudiera yo tocar de alguna manera
estar identificado con él si de alguna manera yo puedo estar
en eso que Cristo hizo. Porque yo sé que Cristo vino
aquí al mundo, el eterno Hijo de Dios vino aquí al mundo en
representación de un pueblo. Ese pueblo es el pueblo escogido
de Dios. Yo sé que lo que Cristo hizo
por ese pueblo, ese pueblo es salvo. Yo sé que lo que Cristo
hizo estableciendo rectitud, ese pueblo por el cual Cristo
lo hizo, ese pueblo es justo. Ese pueblo es santo. Yo sé que
Él hizo esto para su pueblo. Si yo pudiera estar en ese pueblo,
si yo pudiera estar en ese número de aquellos, es lo que yo busco,
ser identificado con Él. Yo quiero agarrarlo a Él. Ahora, cuando el Señor Jesucristo
sintió Cuando el Señor Jesucristo sintió
que le tocaran el borde, él se dio vuelta. Porque él dijo, he sentido que
salió poder de mí. Salió poder de mí. La fe que
el Señor Jesucristo da viene al Señor Jesucristo y se aferra
del Señor Jesucristo. Somos salvos por la fe del Señor
Jesucristo. Eso es la virtud. Él sintió poder
salir de Él. Él sintió virtud salir de Él. Pero virtud salió de Él cuando
la mujer que tenía la necesidad, la mujer que tenía la fe, la
fe que Dios le dio, tocó al Señor Jesucristo. Y el Señor sintió
el poder salir de Él. Ella no tenía poder en sí mismo.
Su fe de ella no la salvó. Ella tenía fe cuando vino al
Señor Jesucristo. Pero el Señor Jesucristo le dijo
tu fe te ha salvado porque sin fe es imposible agradar a Dios
y sin la fe en el Señor Jesucristo ella nunca hubiera venido al
Señor Jesucristo. ella con en fe creyendo que él
era poderoso para hacer aquello ella extendió la mano y tocó
el borde del manto del Señor Jesucristo y el Señor Jesucristo
le dijo bueno vemos aquí vamos a ver en Libro de Marcos otra
vez el Señor Jesucristo cuando le preguntó quién me ha tocado
No era para enterarse, debemos entender esto porque Dios sabe
todas las cosas. Él es el que movió en ella, nos
dice la palabra de Dios, Él es el que produce en vosotros el
querer, así como el hacer por su buena voluntad. Él es el que
movió en ella para venir a Él. Él estaba esperando en otras
palabras que venga. Pero la razón por la cual el
Señor Jesucristo este le pregunta ella enseguida no dice versículo
veintinueve ella pensó versículo veintiocho pero si tocar tan
solamente su manto seré salvo si de alguna manera yo estoy
identificado con Cristo Jesús, seré salvo. Enseguida la fuente
de la sangre se secó. Cuando una En ese instante, esa persona
es salvo con salvación eterna. Esa persona no puede perderse.
Esa persona es nacido del Espíritu Santo. Esa persona cree a Dios
y Dios es el que va a guardar a esa persona. Pero es al instante. Sabemos que vamos a tener pruebas
y dificultades en este mundo, en esta vida, pero al instante
que tocó fue su fuente se secó y sintió en el cuerpo que estaba
sana de aquel azote. Cuando una persona por la fe
viene al Señor Jesucristo, en un momento, en un momento su
conciencia es limpiada. Ya no tengo pecado delante de
Dios. La sangre del Señor Jesucristo
ha quitado mi pecado. Estoy consciente que soy pecador. Continúo pecando, pero delante
de Dios no tengo pecado. La sangre del Señor Jesucristo
ha limpiado mi pecado. En un momento la conciencia está
limpia. En un momento hay paz con Dios. No hay paz antes de venir al
Señor Jesucristo. No hay limpieza de conciencia
antes de venir al Señor Jesucristo. Luego Jesús, conociendo en sí
mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud,
dijo, ¿Quién ha tocado mis vestidos? Dijo, como dije, no era para
informarse. Él sabe todas las cosas. Pero
Él va a ser glorificado. El Señor Jesucristo va a ser
glorificado en la obra de salvación en tu alma. Él va a dar vida
a su pueblo sin que muevan un músculo. estando sentados, oyendo
la palabra de Dios, Él te da vida. La evidencia de esta vida
es que Dios te da fe. El gozo de esta fe en el Señor
Jesucristo te da paz en la conciencia, y ahí está sentada la persona. Yo sé que Dios, antes no creía,
ahora creo. El Señor Jesucristo va a tener
tu testimonio. El Señor Jesucristo va a tener
esa confesión. Él me salvó. Él me salvó. El bautismo no salva, pero el
bautismo es mandamiento del Señor Jesucristo para confesar al Señor
Jesucristo lo que Él ya hizo. Jesús conociendo en sí mismo
que había salido de él, volviéndose, dijo a la multitud, ¿Quién me
ha tocado mis vestidos? Y sus discípulos estaban diciendo,
¿Ves que todos te están apretando? ¿Cómo estás preguntando eso?
¿Cómo puedes decir quién me ha tocado? Muchos te están tocando.
Ah, pero no todos están creyendo. No todos están creyendo. Pero
Él miraba alrededor para ver quién había hecho eso. Entonces
la mujer, temiendo, temiendo y temblando. Temiendo y temblando. ¿Será que el Señor me regañe? ¿Será que me regañe porque hice
esto? Le toqué, vine a Él. ¿Saben qué? El Señor Jesucristo te manda.
Te manda, ven a Él. Y aquello que Él te manda, No,
tampoco te reprende cuando vienes. Tampoco te va a reprender cuando
vienes. Tienes, por decir así, el derecho de venir porque el
Señor Jesucristo te manda. Ven a él. Entonces, la mujer
temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho,
vino y se postró delante de él y dijo toda la verdad. Yo soy
pecador. Yo soy pecador. Y yo vine, yo
vengo creyendo en ti. ¿Saben qué dijo el Señor Jesucristo?
Él dijo, hija. Él la reconoció como hija. Él la reconoció como hija. Eres
mi hija, por eso lo hiciste. Era hija dada por Dios el Padre
en la eternidad, pero ahora se está manifestando. Hija. Dice, tu fe te ha hecho salva. el objeto de tu fe, de eso está
hablando. Ninguno que tiene fe en el Señor Jesucristo está confiando
en su fe. El que tiene la fe que Dios da
está confiando en la fe del Señor Jesucristo. Y tu fe, el Señor
Jesucristo, Él es el autor y consumador de la fe. Tu fe te ha salvado. Vete. Vete a tu casa. Vete en
paz. Dios ha hecho la paz mediante
la sangre de su cruz. Puedes vivir en conciencia, paz,
tranquilidad. Todo está bien. Queda sana de
tu azote. Gracias sean dadas a Dios por
esta fe. Ten ánimo. Ten ánimo. Si el Señor Jesucristo te ha
dado esta fe, si tú has venido a Él, y has tocado a Él. Ten ánimo. El Señor Jesucristo
te ha salvado. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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