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Cody Groover

He aquí el Cordero de Dios

Cody Groover April, 22 2015 Video & Audio
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Cody Groover April, 22 2015
Evangelio de San Juan

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en esta tarde al libro de Juan. Cuando leemos este primer capítulo
de Juan, nos damos cuenta que Juan el Bautista es un personaje
que resalta en este primer capítulo. Juan el Bautista fue el precursor
del Señor Jesucristo. Él vino anunciando
la venida del Cristo. Ya llegó. Todos los profetas
antes de Juan el Bautista predicaron, viene uno, viene uno. Y Juan dijo, viene uno también. Pero el bien de Juan era, viene
ahorita mismo, viene enseguida. Porque llegó el día que Juan
anunció, he aquí el Cordero de Dios. Aquí está, ya llegó. Ya llegó el cumplimiento de toda
la profecía del antiguo testamento. Ya llegó el cumplimiento de nuestra
esperanza. Ya llegó nuestra salvación. Aquí está el Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo. Aquí el Cordero de Dios. Vamos
a leer unos versículos aquí. Ustedes acuerdan, hemos estado
viendo en Juan capítulo 1. Hablando del Señor Jesucristo,
que Él es el eterno Hijo de Dios, igual con Dios el Padre, el Verbo.
En el principio del Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo
era Dios. Es en el principio con Dios. Todas las cosas fueron
por el Verbo, fueron hechas. Y sin el Verbo, nada de lo que
ha sido hecho fue hecho. Versículo 2. En Él, en el Verbo,
estaba la vida. Y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas, Cristo
Jesús, la verdad de quien es Dios. La luz en las tinieblas
resplandece y las tinieblas no prevalecieron contra ella, gracias
sean dadas a Dios. Que el propósito de Dios de salvar
a su pueblo lleno de tinieblas no es frustrado por las tinieblas
de nuestro corazón. La luz del evangelio en las tinieblas
resplandece. Y tus tinieblas y mis tinieblas
son tinieblas grandes. Son tinieblas de superficie.
Son tinieblas de tradición. Son tinieblas de falsedad. Pero la luz resplandece en esas
tinieblas y las tinieblas no van a prevalecer contra la gracia
de Dios en el día de su poder. Gracias sean dadas a Dios. Ahora,
desde el versículo 11, está hablando de Juan el Bautista, perdón,
dije 11, 6. Hubo un hombre enviado de Dios
el cual se llamaba Juan, Juan el Bautista. Este vino por testimonio
para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos, todo
su pueblo, todos aquellos que Dios el Padre le dio, creyesen
por él. No era en la luz, sino para que
diese testimonio de la luz. Aquella luz verdadera que alumbra
a todos los hombres venía a este mundo. En el mundo estaba el
Verbo, en el mundo estaba, y el mundo no le, por él fue hecho,
pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y lo suyo no
lo recibieron, más a todos los que le recibieron. A los que
creen en su nombre es lo que significa recibirle. les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios, los cuales no son engendrados
de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón,
sino de Dios, engendrados de Dios. Y aquel verbo fue hecho
carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como
de lo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. cuando
dio testimonio de él y clamó diciendo éste es de quien yo
decía el que viene después de mí es antes de mí porque era
primero que yo porque de su plenitud tomamos todos y gracia sobre
gracia pues la ley por medio de Moisés fue dada pero la gracia
y la verdad vinieron por medio de Jesucristo a Dios nadie le
vio jamás el unigénito el unigénito Hijo que está en el seno del
Padre, Él lo ha dado a conocer. Ahora, en el versículo 19 habla
de Juan el Bautista. Este es el testimonio de Juan
cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas
para que le preguntasen, ¿tú quién eres? Habla de Juan el
Bautista. Juan el Bautista es un hombre
muy como podemos decir, uno de los
personajes más notables en la Biblia. Primeramente, su ministerio,
su vida y su ministerio fueron testificados, profetizados en
el Antiguo Testamento, en Isaías capítulo 40. Mantenga su lugar
allá en Juan porque vamos a regresar allá. Pero vean, Isaías capítulo
40. Isaías capítulo 40 cuando Dios
está diciendo por medio de Isaías página 929 929 Isaías 40 dice
versículo 1 consolaos Consolaos, pueblo mío, dice vuestro
Dios. Hablad al corazón de Jerusalén. Decidle a voces que su tiempo
es ya cumplido, que su pecado es perdonado, que doble ha recibido
de la mano de Jehová por todos sus pecados. Versículo 3 dice,
Vos que clama en el desierto, preparad camino a Jehová, enderezad
calzada en la soledad a nuestro Dios. iba a venir el Consolador,
el Señor Jesucristo, el que nos consuela, el que de la mano de
Dios recibimos doble por todos nuestros pecados por medio de
este, por medio de Cristo Jesús. Recibimos paga completa por nuestros
pecados y justicia delante de Dios, rectitud, obediencia. iba a venir y Juan el Bautista
es profetizado aquí en en en el versículo tres en Isaías cuarenta
dice todo váyase alzado bájese todo monte y collado y lo torcido
se enderece y lo áspero se allane Juan el Bautista debía venir
como uno de esos cuando van a hacer una carretera van a hacer un
camino pasen esos este bulldozers los dozers y y todo lo ponen
parejo lo que está elevado lo bajan y lo que está abajo lo
levantan todo queda parejo ese es el trabajo de Juan el Bautista
emparejar a todos no hay justo todos son pecadores todos son
pecadores poner el camino plano dice y se manifestará la gloria
de Jehová la gloria de Jehová ahí hay un mensaje y toda carne
juntamente la verá porque la boca de Jehová ha hablado voz
que decía da voces y yo respondí que tengo que decir a voces que
toda carne es hierba que toda su gloria es como la flor del
campo la hierba se seque la flor se marchita porque el viento
de Jehová sopló en ella ciertamente como hierba es el pueblo sé que
se la hierba marchita es de la flor más la palabra de Dios nuestro
permanece para siempre Venía Juan el Bautista como precursor
para hacer esta obra de preparar el camino. Y el nacimiento de
Juan el Bautista, cuando vino, fue por intervención directa
del Espíritu Santo. Eso está en Lucas, no lo vean,
pero pueden apuntarlo si quieren. Lucas capítulo 1, versículo 7
y versículo 13, donde el ángel apareció al sacerdote Zacarías. y ah iba a tener un hijo y ah
no creyó y lo embudeció pero era por por intervención directa
del Espíritu Santo y Juan el Bautista nos dice la palabra
de Dios en en Lucas uno quince ahora sí quiero que vean esto
en Lucas uno quince lo que estoy diciendo es que este hombre Juan
el Bautista era un hombre extraordinario Lucas 1 15 nos dice, porque será grande delante de
Dios, no beberá vino ni sidra y será lleno del Espíritu Santo
aún desde el vientre de su madre. Juan el Bautista sería lleno
del Espíritu Santo aún desde el vientre de su madre. Eso no
es usual. Eso es extraordinario. Es decir,
Dios estaba con Juan desde antes de que naciera estaba el Espíritu
Santo en él ahora y el Señor nuestro Señor Jesucristo dice
dice Juan capítulo uno donde estamos viendo que Juan era un
hombre enviado de Dios Juan uno seis un hombre Un mensajero, un mensajero de
Dios. Hay muchos que son, que van hablando,
habloteando, pero no son enviados, ¿sabían eso? No son enviados. Este hombre era enviado de Dios.
y los que son enviados de Dios tienen el mensaje de Dios esa
es la manera que sabes si son enviados si están hablando el
mensaje de Dios la palabra que tienes en tu mano este es el
mensaje de Dios y luego el Señor Jesucristo dijo allá en Mateo
11, 11 dijo de los nacidos de mujer no se ha levantado mayor
que Juan el Bautista bueno nos dice entonces en este versículo
diecinueve que Juan el el bautista dio testimonio a una delegación
de sacerdotes dice versículo diecinueve este es el testimonio
de Juan cuando los judíos enviaron de
Jerusalén a sacerdotes y levitas para que le preguntasen tú quién
eres y confesó y no negó sino que confesó Yo no soy el Cristo. Muchas personas cuando Juan el
Bautista vino, muchas personas estaban pensando, ¿será este
el Cristo? ¿Será este el Cristo? Vean lo
que dice en Lucas capítulo 3. Lucas capítulo 3. Aquí el Espíritu
Santo nos dice esto mismo. En Lucas 3, versículo 15, nos
dice como el pueblo estaba en expectativa preguntándose todos
en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo acaso Juan es
el Cristo entonces ellos no sabían los judíos no sabían ellos estaban
a la expectativa va a venir el Cristo y cuando vieron que Juan
el Bautista estaba predicando arrepentidos porque el reino
de los cielos se ha acercado ellos pensaron, ¿será este el
Cristo? Ellos estaban preguntando eso.
Entonces, estos, esta delegación de sacerdotes, quien fue enviado
de Jerusalén, fueron enviados para preguntarle, ¿tú quién eres? ¿Eres el Cristo? Ahora, él no,
él no negó, él dice, él confesó, no negó, él confesó Yo no soy el Cristo. ¿Cuántas
personas han sido engañadas por personas que dicen que ellos
son el Cristo? El Señor Jesucristo nos dijo
esto, y si quieren ver esto en Mateo 24, Mateo 24, 4. Muchas personas van a venir y
han venido en nuestros días. Yo me acuerdo de alguno, uno
que se llamaba David Koresh. en Waco. Usted no sabe qué significa
la palabra Waco en inglés. Waco es loco. Pero da el caso
que este hombre, David Coraes, tenía a sus seguidores allá en
Waco, Texas. Y él se decía ser el Cristo. en Mateo capítulo 24 versículo
4 es triste esto pero personas son engañadas respondiendo a
Jesús les dijo mira que nadie os engañe porque vendrán muchos
en mi nombre diciendo yo soy el Cristo y a muchos engañará
muchas personas han sido engañadas diciendo yo soy el Cristo pero
aún cuando Juan el Bautista Él confesó inmediatamente, yo no
soy el Cristo. Y aún cuando se le preguntó esa
misma pregunta a Cristo. Juan el Bautista preguntó esa
misma pregunta a Cristo. Eres tú el que esperamos que
venga o esperamos a otro. ¿Saben qué les contestó el Señor
Jesucristo? No les digo, aunque Juan, el
Señor Jesucristo pudo haberle dicho a Juan, Juan acuérdate
cuando tú me bautizaste allá en el Jordán, viste esa visión
que descendió del cielo, esa paloma que descendió del cielo
y reposó sobre mí, oíste esta voz del cielo. El Señor Jesucristo
pudo haberle referido a eso, a una experiencia que tuvo Juan
el Bautista. Pudo haberle dicho, sí, yo soy.
Tú me conoces, tú sabes que yo soy. Pero ¿saben qué le dijo
el Señor Jesucristo? Le digo a esos que Juan el Bautista
había enviado, le dijo, vayan ustedes y díganle a Juan lo que
ustedes están viendo y lo que ustedes están oyendo. Él les
refirió a la palabra de Dios. Es interesante, porque aún Juan
el Bautista va a tener que creer a Dios y va a ser salvo. somos
salvos no por visiones o por experiencias somos salvos por
la fe en el Señor Jesucristo voy a hablar de esto después
en Mateo voy a hablar de esto creo Mateo 11 cuando lleguemos
a esto pero bueno él dijo yo no soy el Cristo ellos entonces
le preguntaron que pues ¿Eres tú Elías? Bueno, si no eres el
Cristo. ¿Eres un profeta? Ellos sabían
que Elías iba a venir. Ellos pensaron, Elías va a venir
de nuevo. Es lo que dice la palabra de
Dios. En Malaquías capítulo 4. Malaquías capítulo 4. La última... El último libro del Antiguo Testamento.
Malaquías y después viene Mateo. en malaquías capítulo 4 versículo
5 dice he aquí os envío al profeta elías se acuerdan de elías elías fue
llevado en un torbellino él pasó al cielo cuando estaba eliseo
con él Y dice, yo envío a Elías antes
que venga el día de Jehová grande y terrible. Y él hará volver
el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los
hijos hacia los padres. No sea que yo venga y hiera la
tierra con malición. Esas son las últimas palabras
del Antiguo Testamento. Va a venir Elías. Entonces, ellos
pensaron, pues si no eres el Cristo, eres Elías. Bueno, Juan
el Bautista dijo, yo no soy Elías. Pero el Señor Jesucristo dijo,
Él vino en el Espíritu de Elías y cumplió eso. Él vino en el
Espíritu de Elías. La respuesta, ellos pensaron
que iba a venir Elías mismo. Pero el Señor envió uno en el
Espíritu de Elías. Y le preguntaron entonces, ¿Eres
tú el profeta? ¿No eres el Cristo? ¿No eres
Elías? ¿Eres el profeta? Y no dice eres
un profeta. ¿Eres tú el profeta? ¿Por qué
dirían eres tú el profeta y no un profeta? Bueno, en otras palabras, ellos sabían que iba a venir
un profeta como Moisés. Si dijo que no era el Cristo,
no podía ser el profeta tampoco. porque el Cristo es el profeta. Pero bueno, ellos estaban hablando del profeta que Dios le dijo
a Moisés que él iba a enviar. Les levantaré profeta como tú,
Moisés. Grande en poder, grande en obra. Grande en palabra, grande en
obra. ellos estaban pensando que él es el profeta, Juan el
Bautista, y él dijo, no soy, no soy yo. Bueno, versículo 22,
le dijeron, bueno, si no eres el Cristo, no eres Elías, no
eres el profeta, pues ¿quién eres? para que demos respuesta
a los que nos enviaron, ¿qué dices de ti mismo? En otras palabras,
ellos estaban perplejos porque no había recibido Juan el Bautista,
no había recibido su diploma del Sanedrín, no había recibido
su título y su derecho del seminario para salir a predicar en el desierto. Las autoridades religiosas no
habían avalado lo que está haciendo Juan el Bautista. Si no eres
el Cristo, no eres el profeta, no eres el... Entonces, dinos
quién eres para que le digamos a los que nos enviaron. Ya no
te vamos a meter palabras en la boca. Tú dinos quién eres. ¿Quién eres para que demos? Juan
pudo haber contestado. Juan pudo haber contestado. Yo
soy hijo de Zacarías, el sacerdote. Yo fui lleno del Espíritu Santo
desde mi madre. Él pudo haber dicho, había sacado
sus credenciales. Yo soy hombre extraordinario,
levantado por Dios, enviado a Israel para volver el corazón a Dios. Pero él no contestó de esa manera.
Él contestó, yo soy la voz de uno que clama en el desierto,
en derechad camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.
Aquí les está diciendo exactamente dónde pueden encontrar en el
Antiguo Testamento quién era. Yo soy la voz de uno que clama
en el desierto. Es interesante que la voz está
clamando en el desierto. Y una voz no es para ser vista. una voz es para ser oída, es
decir, una voz no atrae atención a su personalidad. Ven estas
personas que salen con su ministerio y ven sus pancartas, ven a oír
a tal persona en letras grandes en el cartelero. Si acaso hablan de Cristo, si
acaso el cartelero dice algo de Cristo, están en letras chiquitas,
el Evangelio de Cristo. Pero vengan a oír a tal fulano
de tal, va a estar esta noche, esta otra noche, vengan a oír
a él. Les puedo decir que no es profeta
de Dios, está llamando atención a sí mismo. Él dijo, yo soy la voz de uno
que clama en el desierto. En el desierto, es decir, no
en Jerusalén, no en no en en Jerusalén ¿Por qué? Porque Jerusalén
Jerusalén estaba vacío Jerusalén y los la la religión
de los judíos estaba vacío no había nada allá Dios no Dios
no va a respaldar esto que está en mentira. Él vino para quitar eso. Y él
dijo, Juan el Bautista entonces le señaló quién era él y cuál
era su misión. Dice, ¿Por qué pues bautizas
si tú no eres? Luego le dijeron a y los que habían sido enviados,
versículo veinticuatro, y los que habían sido enviados eran
de los fariseos y le preguntaron y le dijeron porque pues bautizas
y tu no eres el cristo ni elías ni el profeta como te atreves
a hacerlo como te atreves a hacerlo nosotros no te hemos dado cartas
para hacer esto bueno las personas religiosas siempre estan buscando
cambiar el asunto cambiar el tema, oír tras asuntos que no
son importantes. Personas que quieren saber, no
quieren oír de una persona. Hay personas que no quieren oír
de una persona si no saben si esa persona fue a un seminario
de renombre. No quieren oír esa persona si
esa persona no tiene un doctorado. No quieren oír, porque quieren,
como decir, ser apantallados por la educación. Y si esa persona
no es una persona que ha escrito muchos libros y es un conferencista,
no lo voy a oír. Tiene que ser alguien para que
yo lo oiga. Bueno, están desviándose del asunto. están desviados del asunto. El
asunto es Cristo Jesús. Tengo, hay calor en el edificio,
pero aquí yo tengo agua. Tengo sed. Y porque tengo sed
voy a tomar el agua, voy a saciar la sed. Pero, ¿sabes? No me importa. No me importaría
si este agua estuviera en una jícara. Porque lo que me interesa es
el agua. No me interesa que el agua esté en copa de oro. No me interesa que la copa, si
fuera de plástico. lo que me interesa es el agua,
ese es el asunto, el agua, es lo que necesito el agua, no el
recipiente, no el recipiente. Pero las personas se van tras
el recipiente, siempre están queriendo ir tras el recipiente
y Juan el Bautista les dice, él está manteniéndose firme en
el versículo 26 y les dijo Señor, lo que yo estoy haciendo, yo
los estoy bautizando con agua. Yo bautizo con agua. Eso no es
el asunto. Eso no es el asunto. De hecho,
el bautismo no te salva. Yo estoy predicando arrepentidos
porque el reino de los cielos se ha acercado, dijo Juan el
Bautista. Y bautizaba a todos los que en demostración de su arrepentimiento
o su reconocimiento que ellos debían morir y que su esperanza
estaba en aquel que iba a venir e iba a ir a la cruz y iba a
morir por ellos. Ellos confesaban y ellos eran
bautizados. Pero eso mismo, el bautismo no
salva a ninguna persona. Ese no es el asunto. Es importante
el bautismo. No digo que no. Y cualquier persona
que rehúsa identificarse con el Señor Jesucristo está avergonzado
del Señor Jesucristo. Cristo dijo, el que se avergüenza
de mí, yo también me avergüenzo de él. Así es que una persona
que ha creído en el Señor Jesucristo va a identificarse con el Señor
Jesucristo, va a confesarle. Pero eso no es mi tarea de tratar
de torcer el brazo de la gente para que sean bautizados. podría
yo estar metiendo personas en el agua todo el tiempo bañándolos
nada más el asunto es Cristo Jesús conocer a Cristo Jesús
y es lo que les está diciendo aquí Juan el Bautista yo les
bautizo con agua, yo bautizo con agua más en medio de vosotros
está uno a quien vosotros no conocéis en medio de ustedes
está así de cerca está Así de cerca está el Cristo y ustedes
no lo conocen. Este es el asunto. Así de cerca
está la salvación. Cerca de ti está esta palabra
de fe que nosotros predicamos, que si confesares con tu boca
que Jesús es el Señor y creyeras en tu corazón que Dios le resucitó
a los muertos, serás salvo. Así de cerca está, pero no lo
conoces. Ustedes están en la religión,
ustedes están en hacer esto y no hacer lo otro, y reglas y requisitos,
pero el asunto es Cristo. No conocen a Cristo. Si no conoces
a Cristo, no importa qué otra cosa conoces, estás perdido. Cristo Jesús es el asunto. ¿Qué
piensas de Cristo? ¿Qué es lo que piensas tú en
tu corazón? ¿Quién es Cristo? ¿Es el Señor? ¿Es Dios manifestado
en la carne? ¿Es el eterno Hijo de Dios que
vino aquí al mundo para quitar el pecado de su pueblo? ¿Es Él? ¿Él es el Señor? ¿Estás sentado
sobre el trono ahora? ¿Es tu Señor? ¿Es tu Señor? Él es Dios. ¿Es tu Señor? Ese es el asunto. Ese es el asunto. Pablo dijo, Cristo no me envió
a bautizar. Él me envió a predicar la Palabra
de Dios. La Palabra de la Cruz es locura
para los que se pierden, más para los que se salvan. Esto
es a nosotros, Cristo Jesús, este Evangelio es el poder de
Dios, el poder de Dios. Versículo 27 dice, Este es el
que viene después de mí, el que es antes de mí. ¿Qué piensan
de Cristo? En medio de vosotros está uno
que ustedes no conocen. En el mundo estaba, el mundo
por él fue hecho, el mundo no lo conoció. A lo suyo vino, a
lo suyo no lo recibieron. Este que ustedes no conocen,
que ustedes, estaba hablando con judíos, estaba hablando con
esos que fueron enviados los sacerdotes, este que ustedes
no conocen, que está en medio de ustedes, es la simiente de
la mujer. La primera promesa que Dios dio
en la Biblia acerca del Redentor, acerca del que iba a destruir
las obras de Satanás, la primera promesa acerca del del redentor
es que sería la simiente de la mujer usted ahí está la simiente
de la mujer que usted no conoce ¿Quién es él? Ahí está el linaje
de Abraham ustedes dicen que son hijos de Abraham este es
el dios de Abraham Abraham creyó a Dios Si no has creído en el Señor
Jesucristo, no has creído a Dios. Este es el linaje de Abraham.
Este es el que Dios le dijo a Abraham, en tus simientes serán benditas
todas las naciones del mundo. Está hablando de Cristo. Es el
simiente, el linaje de Abraham. Este es el hijo de David. Juan
el Bautista lo declaró, leímos allá en Mateo capítulo 11, que
los fariseos no quisieron responder esa pregunta. El Señor Jesucristo
les dijo esta, si David por el Espíritu Santo llama al Cristo
su Señor, entonces ¿cómo es su Hijo? Responde eso, es que Él
es Dios y Él es hombre, el Dios hombre. Él es el hijo de David. Él es el prometido, el que su
reino sería sin fin, siempre y eterno. Él es el cumplimiento
de todas las promesas, todas las figuras, todos los sacrificios
en el Antiguo Testamento, el sacerdocio, el tabernáculo, todo
lo que estaba en el Antiguo, hablaba de Cristo Jesús. Y Él
es el cumplimiento. Y ellos no lo conocieron. Dice aquí, el que viene después
de mí es antes de mí. Del cual yo no soy digno de desatar
la correa del calzado, él es antes de mí. Él vino después, es decir, seis
meses después de su nacimiento de Juan el Bautista, pero él
es el eterno hijo de Dios. Es antes de mí. Yo no soy digno de desatar la
correa del calzado. Yo no soy digno. Él dijo más
adelante, dijo, él tiene que crecer y yo tengo que menguar.
Yo no soy digno de nada. Él es el que tiene toda la dignidad.
Ahora, versículo 28 dice, estas cosas sucedieron en Betavara al otro
lado del Jordán donde Juan estaba bautizando. El siguiente día
vio Juan a Jesús que venía a él y dijo he aquí el Cordero de
Dios que quita el pecado del mundo. Ahora lo declara, ahora
lo señala. Antes había dicho viene uno Viene
el Cristo, viene el Mesías. Yo soy el precursor, voz de uno. Y si ustedes se dieron cuenta
allá en Isaías capítulo 40, Isaías 40, donde dice, vos que claman
el desierto, versículo 3, preparad camino. ¿A quién? A Jehová. Cristo es Jehová. Jesús es Jehová
manifestado. Prepara el camino a Jehová porque
Jehová viene. Jehová viene. En dar calzada
en la soledad a nuestro Dios. Viene Jehová. ¿Quién es Jehová? Jehová el Cordero de Dios. Jehová
el que proveo para sí mismo el Cordero. el cordero. ¿Se acuerdan de lo que dijo Abraham
a su hijo cuando subían al monte para adorar? El hijo le preguntó,
aquí está el fuego, aquí está la leña, ¿dónde está el cordero?
Y y Abraham le contestó, Jehová se proveerá de cordero. Él se
proveo a sí mismo como el cordero, él se proveo a sí mismo el sacrificio,
es y él se sacrificó a sí mismo
sobre su su altar o sea sobre su deidad cuando dice aquí el
cordero de dios al día siguiente vio juan a jesús que venía a
él y dijo he aquí el cordero de dios quiten la mirada de todas
otras cosas he aquí no hay ninguna confusión en ese mensaje verdad
he aquí He aquí en Cristo Jesús el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Estos judíos estaban esperando
que el Mesías iba a venir como un rey, iba a venir en palacio.
El Cristo no vino de esa manera. Él no vino. Ellos no entendieron
nada de un salvador, sacerdote, no entendieron de Dios, del Cordero
de Dios. Debieron haberlo entendido. Todo
el tiempo estaban ofreciendo corderos, pero no lo entendieron. Este es el cordero. Este es el
asunto vital en el Evangelio. Dios tiene que hacer algo por
sí mismo antes que haga algo por ti, antes que haga algo por
mí. Dios tiene que hacer algo por
sí mismo, es decir, él tiene que honrar a su santa ley, él
tuvo que hacerlo porque nosotros no lo podemos hacer y él tuvo
que quitar el pecado de su pueblo para que pueda recibirnos, nosotros
no lo podemos hacer. Uno pensaría que esos sacerdotes
y libitas que estaban ministrando en el templo todo el tiempo,
los sacrificios, que ellos estarían ansiosos de saber dónde está
este, el Cordero de Dios, de veras, dónde está. Pero le entró una oreja y le
salió la otra. No estaban interesados. Ellos le habrían dado la bienvenida
sobre el trono. Una vez trataron de tomarlo y
hacerlo, rey, ¿se acuerdan? pero el señor Jesucristo no,
él dijo mi reino no es de este mundo el cordero de Dios aquí
está el cordero de Dios identificado pero en todas las escrituras
voy a darles estos textos y voy a terminar en todos estos textos
en el antiguo testamento nos habla del cordero en Génesis
capítulo 4 cuando Abel que trajo que nos dice que la palabra de
Dios que que Abel Dios miró la ofrenda de Abel y estuvo, aceptó
a Abel. ¿Cuál ofrenda? El Cordero. El Cordero. Y nos dice la Palabra
de Dios que Abel trajo ese sacrificio por fe. Él creyó a Dios y trajo
ese sacrificio, el Cordero, que tipificaba a Cristo Jesús, el
Cordero. Luego en Génesis capítulo 22
tenemos el Cordero que fue profetizado. Dios llamó, pero habrá llamó
el lugar Jehová Jireh. Jehová Jireh que significa Jehová
proveerá. En el monte de Jehová será visto,
será provisto. Él va a proveer todo lo que Él
requiere de ti. Estas son buenas nuevas. Todo
lo que Él requiere de ti, Él lo provee. Así es que ven a él,
ven a él. Y en Éxodo capítulo 12 tenemos
el cordero que iba a ser inmolado cuando salió el pueblo de Israel
de Egipto en Éxodo capítulo 12. Tenemos el cordero inmolado y
la sangre aplicada sobre el pósil de Intel. La sangre tiene que
ser aplicada a nuestro corazón. Y luego en Isaías capítulo 53
tenemos el cordero. Sabemos que el cordero es un
hombre. El cordero es un hombre. Fue llevado como cordero al matadero. Con todo esto Jehová quiso quebrantarlo
cuando lo sujetó a padecimiento. El cordero de Dios es un hombre.
No un animal. Sangre de machos, toros, cabrillos.
Animales no pueden quitar el pecado del hombre. Solamente
el hombre la ley fue dada al hombre el hombre tiene que responder
pero el hombre no puede pero Dios hombre si puede el Señor
Jesucristo luego en Juan capítulo 1 versículo 29 donde estamos
aquí el cordero es identificado ya no tienen que adivinar ya
no tienen que buscar ya está aquí está ya no sigas buscando
aquí está es el señor Jesucristo es de quien habla toda la biblia
y por si una persona dice bueno toda la biblia si aún hasta en
apocalipsis allá en la eternidad saben el cordero nos dice la
palabra de dios que él es el cordero inmolado antes de la
fundación del mundo antes del comienzo del tiempo Cristo Jesús
es el Cordero inmolado y luego en Apocalipsis capítulo 5 si
quieren ver allá es el último texto Apocalipsis capítulo 5
versículo 6 nos dice y miré y vi en medio del trono y de los cuatro
seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un
Cordero como inmolado la palabra Cordero ya está en mayúscula
está hablando una persona un cordero Cristo Jesús como inmolado
que tenía siete cuernos es decir toda autoridad todo poder siete
ojos sabe todas las cosas es omnisciente cuáles son los siete
espíritus enviados de toda la tierra así es que aún en el Nuevo
Testamento lean versículo trece de apocalipsis
cinco y todo lo creado que está en el cielo y sobre la tierra
y debajo de la tierra y el mar y todas las cosas que en ellos
hay, oí decir, al que está sentado en el trono y al cordero, sea
la alabanza, la honra, y la gloria, y el poder por los siglos de
los siglos. Aquí está el cordero de Dios,
Cristo Jesús, el que nosotros necesitamos oír. Este es el mensaje que nos alienta. Cristo Jesús, el Cordero de Dios. No se trata de otro asunto. No
debemos permitir que se nos desvíe con otras cosas, sino seguir
predicando. Hay uno en medio de ustedes que
ustedes no conocen. No traten de desviar el tema
o el asunto. El asunto es quién es Cristo
Jesús. ¿Conoces a Cristo Jesús? ¿Sabes
quién Él es? ¿Sabes qué es lo que Él es? ¿Te
ha revelado Dios quién es el Señor Jesucristo? Si te ha revelado
Dios quién es Cristo Jesús, te conoces a Dios y eres salvo. Eres salvo con salvación eterna
por Él, por lo que Él hizo. pero si no lo conoces, ahí está
el asunto. Puede conocer a una persona todo lo demás, pero si
no conoce a Cristo, el Cordero de Dios, entonces no hay salvación. Decimos esto para que crean,
para que crean. Que el Señor bendiga su palabra.
Vamos a
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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