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Cody Groover

Juan el Bautista

Matthew 3:1-12
Cody Groover • August, 17 2014 • Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover • August, 17 2014
What does the Bible say about repentance?

Repentance is a necessary response to sin, acknowledging our condition before God and seeking His mercy.

The Bible teaches that repentance is essential for salvation and involves a sincere turning away from sin toward God. As John the Baptist proclaimed, 'repent for the kingdom of heaven is at hand' (Matthew 3:2). This process acknowledges our sinful nature and our need for God's grace. True repentance is not just feeling sorry for the consequences of sin but recognizing that our actions have offended a holy God. In Romans 5:12, we learn that through Adam, sin entered the world, making all humanity guilty. Therefore, we must realize our need for repentance as essential for experiencing the forgiveness that Christ offers.

Matthew 3:2, Romans 5:12

How do we know the doctrine of original sin is true?

Original sin is evident in scripture, indicating that all humanity inherits a sinful nature from Adam.

The doctrine of original sin is grounded in biblical teaching, primarily found in Romans 5:12, which declares that sin entered the world through one man, Adam, and death through sin, leading to all having sinned in him. As a result, every person is born with a sinful nature, as articulated in Psalm 51:5, which states, 'Behold, I was brought forth in iniquity, and in sin did my mother conceive me.' This means that both the imputed sin of Adam and the inherent sinful nature passed down through generations affect us all. Thus, the truth of original sin is established through these scriptural confirmations.

Romans 5:12, Psalm 51:5

Why is the concept of grace important for Christians?

Grace is the unmerited favor of God, essential for salvation and spiritual life.

For Christians, grace is foundational to their faith. It illustrates God's unmerited love and favor towards sinners, enabling salvation through faith alone (Ephesians 2:8-9). Grace is what differentiates Christianity from every other belief system, as it cannot be earned or deserved but is freely given by God. John the Baptist's preaching emphasized the need for genuine repentance and reliance on God's grace, reminding us that even as we acknowledge our failures, God's grace abounds much more (Romans 5:20). This grace transforms believers, teaching them to live in a manner that reflects Christ's character and love.

Ephesians 2:8-9, Romans 5:20

Sermon Transcript

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hermanos estoy contento de estar
aquí nuevamente con ustedes y de oír mientras estaba viajando
de lugar en lugar diferentes congregaciones que el señor ha
bendecido aquí y doy gracias a Dios por lo que él está haciendo
en esta congregación en cada uno de nosotros y Esta congregación, esta iglesia
del Señor Jesucristo es la iglesia que es igual a donde quiera que
se predique el evangelio donde hay dos o tres congregados en
su nombre. Somos pecadores necesitados de
su misericordia y su gracia. Y teniendo en este cuerpo debilidades,
teniendo en este cuerpo enfermedades, Hablando de esto, pido que oren
por el hermano Donny Bell. Algunos de ustedes lo conocen.
Este pastor es un pastor muy querido, muy amado por nosotros,
los que lo conocemos. Y si Dios quiere, él va a estar
aquí otra vez con nosotros, pero en este momento su esposa está
muriendo. Así es que pido que oren por
él, por su esposa. La gracia del Señor está con
ellos. No se espera que viva mucho tiempo,
pero oren por ella. Por el hermano Donny Bell. Este
año que viene, comenzando en octubre, vamos a tener muchas
visitas aquí a la congregación. Yo les daré más avisos, pero
parece que comenzando en octubre, luego en diciembre, enero, febrero,
marzo, vamos a tener muchas personas que nos visiten así es que oremos
por esto en esta mañana pido que abra sus biblias conmigo
libro de Mateo estamos estudiando el libro de Mateo Mateo y ahora
estamos en el capítulo 3 Mateo capítulo 3 comenzando en el versículo uno
dice en aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el
desierto de Judea y diciendo arrepentidos porque el reino
de los cielos se ha acercado pues este es aquel de quien habló
el profeta Isaías cuando dijo vos que claman el desierto preparar
el camino del señor enderezar sus sendas Y Juan estaba vestido
de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus
lomos, y su comida era langostas y miel silvestre. Y salía a él
Jerusalén y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del
Jordán. Y eran bautizados por él en el
Jordán, confesando sus pecados. Al ver él que muchos de los fariseos
y de los saduceos venían a su bautismo, les decía, generación
de víboras, quien os enseñó a huir de la ira venidera. Haced pues
frutos dignos de arrepentimiento, y no penséis decir dentro de
vosotros mismos, habrán tenemos por Padre, porque yo os digo
que Dios puede levantar hijos sabrán aún de estas piedras. Ya también el hache está puesta
a la raíz de los árboles, por tanto todo árbol que no da buen
fruto es cortado y echado en el fuego. Yo a la verdad os bautizo
en agua para arrepentimiento, pero el que viene tras mí, cuyo
calzado yo no soy digno de llevar, él es más poderoso que yo. Él os bautizará en Espíritu Santo
y fuego. Su aventador está en su mano
y limpiará su era y recogerá su trigo en el granero y quemará
la paja en fuego que nunca se apagará. Aquí, en esta porción, el Espíritu
Santo nos está hablando del precursor de nuestro Señor Jesucristo.
Cuando Dios envió a su Hijo a este mundo, envió al precursor, el
que iba adelante, Juan el Bautista, y nos habla de su ministerio. Y su ministerio es un ministerio
digno de ser estudiado, digno de ser imitado, por todo ministro
nos dice el señor Jesucristo en Juan capítulo 5 versículo
35 que Juan era una torcha que ardía y alumbraba Juan era una
antorcha nosotros necesitamos luz Juan era una antorcha que
ardía y alumbraba y el señor Jesucristo dijo de Juan el Bautista
de los nacidos de mujer eso está en Mateo capítulo 11 Versículo
11. De los que nacen de mujer no
se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista. Bueno, nos
dice aquí en el versículo 1 que en aquellos días, aquellos días,
aquellos días en que el Señor Jesucristo, cuando vimos aquí
en Mateo capítulo 2, terminó o cerró capítulo 2 con la persecución que esteroides hizo destruir
al bebé el señor Jesucristo y en esos días pasaron 28 años más
o menos 28 años pasaron entre lo que es el cierre del capítulo
2 y el inicio del capítulo 3 pero nos dice en esos días esos días
fueron los días señalados desde la eternidad esos días fueron
los días señalados desde la eternidad y es el es el tiempo si ustedes
quieren ver allá en Daniel capítulo 9 Daniel capítulo 9 versículo 27
versículo 26 dice después de las 62 semanas se quitará
la vida al mesías mas no por si y el pueblo de un príncipe que
ha de venir destruirá la ciudad y el santuario y su fin será
con inundación hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones
y por otra semana confirmará el pacto con muchos. Este es
el tiempo cuando el Señor Jesucristo confirmará el pacto con muchos. La mitad de la semana hará cesar
el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de
las abominaciones vendrá el desolador hasta que venga la consumación
y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. Este
es el tiempo cuando el Mesías confirmaría el pacto con mucho en estos días
en estos días en que Juan el Bautista vino como precursor
y nos dice aquí en versículo uno de Mateo vino Juan el Bautista
predicando en el desierto de Judea que podemos aprender de
esto que vino predicando en el desierto cuando en tiempos de
apostasía o en la religión no salva a nadie y el judaísmo se
había apostatado, habían dejado al verdadero Dios. Se habían
apartado de la verdad y estaban siguiendo ritos y ceremonias
nada más. Estaban pensando que por su obediencia
podían alcanzar la salvación. Y cuando eso existe los verdaderos
ministros de dios no tienen nada que ver con ello y ello no tiene
nada que ver con no sé si lo dije bien el verdadero ministro
no tiene nada que ver con la religión falsa y la religión
falsa no va a tener nada que ver con ellos en otras palabras
umar el bautista no vino predicando allá en los templos el vino predicando
en el desierto y este mundo en verdad es un desierto Es un desierto,
un lugar estéril. Este mundo no puede producir
vida. Hablando espiritualmente, es
un desierto. Y también los corazones de los
hombres no pueden producir vida, no pueden producir nada hacia
Dios. Están vacíos y están en desolación,
como un desierto. Entonces nos dice aquí que Juan
el Bautista vino predicando en el desierto. Dios envía a sus
mensajeros a predicar en desiertos, en desiertos. Cuando el hermano
Joseph estaba saliendo de aquí para regresar a Canadá, yo le
dije, es un desierto allá en Canadá. Y es verdad. donde quiera
que vayas predicando el evangelio tu yendo alrededor en tus amistades
sabe que es un desierto sabe que es un desierto donde no hay
no hay nada en ello que pueda producir vida un lugar árido
y luego nos dice aquí el vino predicando el vino predicando
noten aquí en versículo 3 voy a regresar al mensaje de Juan
la predicación de Juan en un momento pero noten aquí como
se describe Juan en versículo 3 este es aquel de quien habló
el profeta Isaías cuando dijo vos que clama en el desierto
aquí podemos aprender algo acerca de los ministros no están buscando
un nombre para sí mismo Una voz no es una entidad. Una voz no
tiene sustancia. Una voz sale, se proyecta, y
luego desvanece y muere en la distancia. Una voz. Juan el Bautista
mismo se describió con esta descripción allá en Juan capítulo 1, versículo
23. Juan dijo, yo soy una voz nada
más. enviaron mensajeros allá para
preguntarle a Juan si él era el Cristo. Enviaron a preguntarle
con qué autoridad estaba él bautizando allá en el Jordán. Y Juan dijo, yo soy la voz de
uno que clama en el desierto. Yo soy una voz nada más. Yo no
soy nadie. Yo soy nadie, yo soy una voz
nada más. Una voz. Cristo es el verbo. Yo soy una voz nada más. Cristo
es el verbo. Cristo es la revelación de Dios
invisible. A Dios nadie le vio jamás, dice
Juan 1, 18. El Unigénito que está en el Seno
del Padre lo ha dado. Mi voz no te puede hacer ningún
efecto, pero la voz que es Cristo, el Verbo que es Cristo, sí. Una
voz. Juan dijo, yo soy una voz, la
voz que clama en el desierto. Y dijo, yo no soy nada comparado
a mi Señor. ¿Se acuerdan? Él dijo allá en
ese texto, no soy digno de llevar la correa de su calzado, no soy
digno. Sin embargo, sin embargo, la
voz está clamando, la voz no es indiferente y está clamando,
clamando en el desierto, despertando, despertando, alertando a pecadores
con los reclamos de Dios. ¿Qué es lo que Dios dice? Es
una voz. Es una voz nada más dice. Pero te estoy hablando
lo que Dios dice. Lo que Dios manda que diga. Y luego nos dice la descripción
de Juan. Pues él no estaba preocupado
por cómo se estaba vistiendo y que si le iban a gustar su
manera de vestir o lo que iba a comer. Era un hombre simple. Era un hombre sencillo. Ahora,
vemos aquí también en este texto, Juan el Bautista, el propósito
de Juan el Bautista. Vimos en aquellos días, en los
días en que el cumplimiento, el cumplimiento de la palabra
de Dios, cuando Cristo iba a confirmar su pacto con muchos, Él vino
predicando en el desierto, el desierto es cada uno cada hombre
por naturaleza y vimos la descripción de Juan el Bautista y como estaba
el vestir su propósito de Juan el Bautista su propósito era
preparar el camino del Señor lo ves allá lo ven allá voz que
clama en el desierto versículo 3 preparar el camino del Señor
la voz clama y la voz prepara, voz que clama, voz que prepara
el camino del Señor. A esto somos enviados, a preparar
el camino del Señor. Preparar el camino de Cristo
para que Cristo venga a los hombres. Juan era ese Elías que dice ya
en Malaquías 3.1 Isaías 4.3 y en un sentido cada persona que habla
el Evangelio a una persona que está predicando está preparando
el camino del Señor nosotros no podemos darles vida pero al
predicarles la verdad somos instrumentos instrumentos
en las manos del Espíritu Santo para preparar las personas a
que oigan a Cristo. Cuando el Espíritu Santo dio,
cuando Cristo dio ese ejemplo del buen, del sembrador que salió
a sembrar. Ustedes se acuerdan de los diferentes
terrenos que había. Un sembrador salió a sembrar
y cuando él sembró, y saben cómo sembraban entonces? Tiraban el
grano. parte de ese grano cayó sobre
el camino ese camino es el camino pisoteado no hay provecho apenas
cae la semilla vienen los pájaros y se llevan esa semilla la palabra
de dios es la semilla que predicamos esos pájaros son los pensamientos
del hombre que son influenciados por satanás para arrebatar la
palabra apenas cae no tiene ningún provecho. Parte de ello cae en
tierra pedregosa, tiene poca profundidad la tierra, y al momento
que cae la semilla, produce, sale, pero cuando viene la persecución,
el calor, cuando sale el sol, y viene la persecución a causa
del Evangelio de Cristo Jesús, a causa de que te estás identificando
con la verdad de quien es Cristo Jesús y como salva a una persona
de la gracia de Dios. Cuando viene esa persecución,
la persona dice, bueno, si es así, pues ya no sigo. si es así
ya no es esa semilla que cayó en tierra pedregosa y no tiene
profundidad viene el calor y se quema no dura y parte de esa
semilla cayó en tierra de espinos cayó entre hierbas, maleza y
crece pero crece juntamente con los espinos Es decir, juntamente
con Cristo. Tengo mis ocupaciones, ah, y
también Cristo. Cristo es una de esas otras cosas
que se hacen. Servir a Cristo es una de esas
otras cosas que se hacen. Pero el tiempo, cuando crecen
esos espinos, cuando crecen esos otros intereses, ahogan. y ya no hay nada de fruto. Tardo
o temprano, los espinos ahogan esa semilla y no hay nada, no
sale nada. Los intereses, no sé, puede ser
cualquier cosa. Puede ser el trabajo, puede ser
la familia, puede ser cualquier cosa. Cristo dijo, el que no,
el que ama a padre, madre más que a mí, ahí está uno de esos
espinos, esas hierbas que están saliendo. Bueno, no puede ser
mi discípulo. Pero parte de la palabra cae
en tierra buena. Cae en tierra buena. ¿Qué cosa? Cae en tierra buena. La palabra
de Dios nos enseña claramente que no hay justo ni a uno. No
hay bueno. ¿Y dónde entonces es esta tierra
buena? ¿De dónde entonces es esta tierra
buena? Esta tierra buena es la tierra preparada por el Espíritu
Santo. Es la tierra preparada por el
Espíritu Santo donde el Espíritu Santo va y arranca esas piedras. Donde el Espíritu Santo mete
la pala, por decirlo, el pico y empieza a ablandar la tierra. Ustedes saben lo que tiene que
pasar antes de sembrar. Se tiene que meter el pico. Se tiene que ablandar, suavizar
esa tierra. Se tiene que quitar las piedras.
Se tiene que quitar los espinos y toda esa cosa para que sea
tierra buena. Donde cae la semilla y ahora
sí produce. Esa tierra preparada es la tierra
preparada por el Espíritu Santo. es la tierra preparada y aquí
Juan el Bautista está predicando la palabra de Dios y el Espíritu
Santo está preparando, preparando en el corazón de su pueblo, en
el corazón de los suyos, no todos, no todos, no todos aprovecha,
Juan está hablando a todos, todos salían a él de Jerusalén y todo
Judea, pero no todos fueron preparados por el Espíritu Santo, se acuerdan
unos salieron estos fariseos y estos saduceos y Juan el Bautista
sabía que ellos no estaban preparados, no por Dios El propósito es preparar
el camino del Señor. Y en un sentido, cada vez que
nosotros predicamos el Evangelio, estamos preparando el camino
del Señor. ¿Cómo? Con decir la verdad. Con decir la verdad. Que bendiciones cuando Dios envía
a su pueblo, a su iglesia, con la Palabra y de predicar el Evangelio
a toda criatura, el que creyere y fuere bautizado será salvo. ¿Cómo es esto? No por nosotros
convencerlos, no por nosotros sacudirlos, no, simplemente por
nosotros predicar. Y la Palabra de Dios es bendecida
por el Espíritu Santo y son salvos. Ahora, vemos allá el éxito. Juan
el Bautista estaba vestido de pelo de camello y tenía un cinto
de cuero alrededor de sus lomos y su comida era langostas y miel
silvestre. Y salía a él Jerusalén y toda
Judea y toda la provincia alrededor de Jordán. Cuando Dios, el Espíritu
Santo, está haciendo una obra, Él va a cruzar el camino de su
pueblo con la verdad. Juan no tuvo que hacer campaña.
Juan no tuvo que hacer campaña o pasar por las ciudades y con
los carteles y decir, ahí va a haber este gran predicador
en el desierto, salgan a él. Dios estaba orando. Y la gente venía a él. La gente venía. Muy pocos predicadores
en la historia han tenido, bueno, pocos fieles predicadores, debemos
decir eso. Pocos fieles predicadores. porque
estos predicadores hoy día ya ves cómo salen a hacer su campaña
y los oyes en la radio todo el tiempo y sí congregan un gran
número pero no están predicando la verdad no están predicando
a Cristo no están preparando el camino del Señor están preparando
su propio interés Bueno, ¿cuál fue el mensaje entonces? Quiero que veamos el mensaje
que predicó Juan el Bautista. ¿Cuál es el tema de su ministerio? ¿Qué es lo que él constantemente
predicó en la preparación del camino del Señor? En la preparación
del camino del Señor, ¿cuál es el mensaje que él predicó? Noten allá diciendo, arrepentidos Juan el Bautista habló claramente
sobre el pecado y la necesidad del arrepentimiento. Si vamos
a ser fieles a las almas de los hombres, tenemos que hablar claramente
acerca de la condición del hombre por naturaleza, la condición
del hombre por su propia voluntad. arrepentimiento, la condición
del hombre es pecador. Un hombre no puede ser fiel a
una persona si no está hablando claramente sobre la condición
en que nos encontramos por naturaleza. No es fiel al hombre y tampoco
fiel a Dios, porque la palabra de Dios claramente nos enseña
lo que nosotros somos. por naturaleza. Hay que declarar
lo que Dios dice. Todos somos pecadores. Todos nosotros somos pecadores.
Y si no nos arrepentimos, si no nos arrepentimos, entonces
vamos a perecer. Eso es lo que cada uno de nosotros
necesita hacer, arrepentirse. Porque si no nos arrepentimos,
vamos a perecer. todos somos pecadores primeramente
por imputación divina si quieren ver allá en romanos capítulo
5 esta imputación divina estamos hablando de que cuando adan peco
cuando adan peco todos nosotros estamos en adan y todos nosotros
pecamos en adan en romanos capítulo 5 versículo 12 Por tanto, como
el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la
muerte, así la muerte pasó a todos los hombres por cuanto todos
pecaron en Adán. Eso es lo que Dios dice. Todos
pecaron. ¿En dónde? En Adán. Esa es la
enseñanza clara de la palabra de Dios. Cuando Adán y Eva engendraron,
cuando Adán engendró hijos, Adán engendró hijos en su semejanza. en su semejanza y esa semejanza
era una semejanza de hombre caído, hombre pecador. Ahora, primero,
todos somos pecadores por imputación divina, es decir, el pecado de
Adán es el pecado de todos los hombres. Segundo, todos somos
pecadores por nacimiento y por naturaleza, no solamente somos
constituidos pecadores en el pecado de Adán, tenemos impartido
una naturaleza pecaminosa en la concepción vean lo que dice
el salmo capítulo 51 el momento de la concepción se nos es impartida
una cosa es imputada esto es puesto a la cuenta otra cosa
es hecho hecho pecador Isaías 51 versículo 5 Dije Isaías, no, es Salmos, perdón,
Salmos Ustedes saben Estoy checando Salmos 51 Pero No deben No deben estar
muy, este Yo también me fui con la finta Salmos 51, versículo
5 He aquí en maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre. En el momento, esto está hablando
de la naturaleza pecaminosa que es impartida. Cada uno la recibimos
de nuestro padre. Cada uno recibimos esa naturaleza
pecaminosa. Bueno, ya vimos dos cosas. Pecado imputado, pecado impartido. por nacimiento, o sea, por naturaleza. Ahora, todos nosotros somos pecadores
por nuestras propias acciones, por nuestras propias acciones,
por nuestra práctica. Vean Salmos 58. una cascabel aunque sea bebé
cascabel tiene veneno dale tiempo 58 salmos pero 58 versículo 3
se apartaron los impíos desde la matriz se descarriaron hablando
mentira desde cuando desde que nacieron esos bebés tan inocentes
que decimos nosotros están mintiendo cuando lloran todo el tiempo
Ya les cambiaron su pañal, ya les dieron su leche, ya les bañaron,
ya están todos cómodos. Pero su naturaleza egoísta. Están mintiendo. Están manipulando
a los padres. Saben que si lloro, van a ser
allá. Aunque no te pueden decir qué,
pero... Bueno. Y en Romanos capítulo 3 también
nos dice así. Romanos 3. Como está escrito,
no hay justo ni a uno, versículo 10. No hay quien entienda. No
hay quien busque a Dios. Todos se desviaron. A unas se
hicieron inútiles. No hay quien haga lo bueno. No
hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto su garganta.
Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo
de sus labios. Su boca está llena de maldición
y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar
sangre. Quebranto y desventura hay en
sus caminos, si no conocieron camino de paz. No hay temor de
Dios delante de sus ojos." Bueno, no solamente eso, como
si eso no es todo lo malo. Somos pecadores por imputación. Somos pecadores por impartición. O sea, es impartida una naturaleza
corrupta por práctica. Cada uno de nosotros practica
el pecado. Y también, como si eso no fuera
suficiente, cada uno por naturaleza tiene un corazón corrupto. un
corazón corrupto. Esta es la fuente. Nos dice Jeremías
capítulo 17 versículo 9 que engañoso es el corazón más que todas las
cosas y perverso. Jeremías capítulo 17 versículo
19. Engañoso es el corazón más que
todas las cosas y perverso. ¿Quién lo conocerá? Saben, engañar
a otra persona es malo, pero engañarte a ti mismo es más malo,
¿verdad? Engañarte a ti. Germías 17, 9. Germías 17, 9. Engañoso es el
corazón más que todas las cosas. Y perverso. más que todas las cosas y perverso
quién lo conocerá engañar a otra persona eso es malo pero el corazón
del hombre lo engaña a sí mismo peor peor de tal manera que el
hombre piensa estando ciego estando en pecado piensa que puede agradar
a Dios y además de eso Además de eso,
somos tan pecaminosos que aún nuestras buenas obras delante
de Dios son trapo de inmundicia. Esa es la palabra fiel de Dios,
la palabra fiel de Dios. Y Juan el Bautista Y cada uno
de nosotros si vamos a ser fieles al Señor Jesucristo, fieles a
la palabra, tenemos que declararles fielmente a las personas lo que
somos por naturaleza. Es que el hombre si tiene algo
de que aferrarse, alguna cosa de que pensar, mira tengo algo
bueno en esto, pues en eso que piensa que tiene bueno se va
a confiar. cuando conocemos que no hay nada cosa buena en nosotros
entonces vamos a mirar a otro vamos a mirar a Dios bueno Juan
Bautista predicó la verdad acerca del pecado y la necesidad del
arrepentimiento la necesidad del arrepentimiento Todos, todos debemos arrepentirnos. Él advirtió a esos religiosos
en versículo 7 que vinieron a Él. Él les dijo, ustedes necesitan
arrepentirse. Estaban viniendo a Él simplemente
para ser bautizados. Ahí están todos siendo bautizados. Vamos a ser bautizados juntamente
con ellos. El ser bautizado no te hace nada.
Ser bautizado no te salva. Solamente el Señor Jesucristo
salva. Solamente Él salva. Estos religiosos estaban viniendo
simplemente para cumplir un requisito más. Y Juan le predicó a estos
religiosos la necesidad del arrepentimiento y también a los pobres que no
eran religiosos los simples los que estaban allá en el desierto
le predicó el mismo mensaje todos tienen que arrepentir ahora algunas
personas piensan yo entiendo que es el arrepentimiento yo
entiendo que es el arrepentimiento pero en realidad pocas personas
entienden lo que es el arrepentimiento Juan declaró la necesidad la
necesidad del arrepentimiento pero el arrepentimiento así como la
fe son don de Dios yo puedo decir arrepentidos y
así como yo puedo decir cree en el Señor Jesucristo y serás
salvo si no te arrepientes perecerás las dos cosas son don de Dios
don de Dios el regalo de Dios no es la obra del hombre lo que
es regalo de Dios no puede ser obra de hombre que nos dice por
gracias sois salvos por medio de la fe y esto no de vosotros
vos es don de Dios por medio de la fe esto es don de Dios
lo que es don de Dios no puede ser obra de hombre lo que es
arrepentimiento el don de Dios Dios concede el arrepentimiento
no puede ser obra de hombre el hombre no puede no puede arrepentirse
y el hombre no puede creer. Más rápido el leopardo se cambia
de sus manchas o más rápido el hombre, el etíope, cambia el
color de su piel. El hombre negro no puede cambiar
el color de su piel y el leopardo no puede cambiar sus manchas
y dijo el Señor en Jeremías capítulo 13 versículo 23 que como el etíope
germías 13 23 mudará el etíope su piel y el leopardo sus manchas
la respuesta es no no puede así también ustedes no pueden hacer
el bien estando habituados a hacer el mal nosotros no podemos hacer
esto es obra de Dios es gracia es la gracia de Dios ahora hay un arrepentimiento
falso hay un arrepentimiento falso
pero el arrepentimiento verdadero es el arrepentimiento que Dios
da vean Hechos capítulo 5 El Señor Jesucristo es exaltado. Príncipe. Gracias sean de esa
Dios. Él es príncipe para dar. Hechos 5 31. A este Dios ha exaltado
al Señor Jesucristo. Dios lo ha exaltado con su diestra
por príncipe y salvador. Noten allá para dar para regalar
a su pueblo Israel arrepentimiento es don de Dios es regalo de Dios
pero no dejamos de decir a las personas arrepiente la fe cree
en el Señor Jesucristo es don de Dios pero no dejamos de decir
cree en el Señor Jesucristo es necesario que cada uno de nosotros
se arrepienta y es necesario que cada uno de nosotros crea
creamos pero si Dios no hace la obra ninguno se va a arrepentir
y ninguno va a creer pero gracias sean dadas a Dios Él está sentado
sobre el trono y Él da Él regala el arrepentimiento y la fe bueno
como dije hay un arrepentimiento falso que es producido por el
hombre Esto no es lo que Dios da. Esto es lo que es producido
por el hombre. Y con este arrepentimiento miles
y miles de personas son engañados. El arrepentimiento falso viene
de un dolor. Viene de un dolor por las consecuencias. viene por un dolor de las consecuencias
es decir no hay ninguna persona que está preso en la cárcel que
no tiene arrepentimiento porque está sufriendo las consecuencias
pero deja que esa persona salga de la cárcel y si lo hace otra
vez lo hace otra vez no arrepintió verdad no arrepintió. Todas las
personas que están en la cárcel están arrepentidas porque están
sufriendo las consecuencias. Y este arrepentimiento falso
que surge del dolor por las consecuencias, no por la causa, no por la causa
del pecado, sino porque se lo cacharon, lo cacharon. El verdadero arrepentimiento
es el que fluye de una conciencia de yo soy la causa conciencia del pecado propio
es mio yo soy la causa no la consecuencia hay de mi
hay de mi yo soy el pecador sea lo que sean las consecuencias
Cuando tú me juzgas, eres justo. Ese es el arrepentimiento verdadero. El arrepentimiento falso es un
dolor. La persona teme el castigo. No
quiero ser castigado. Tengo arrepentimiento. Pero el
verdadero arrepentimiento está entristecido porque ofendió
a Dios. ofendía a Dios. Contra ti, contra
ti solo he pecado y he hecho esta maldad, dijo David. El arrepentimiento falso teme
al juicio, pero el arrepentimiento verdadero dice, Señor, lo que
merezco es el infierno. Lo que merezco es el infierno.
se procede de la justicia de Dios, Dios es justo y si Dios
me da justicia yo tengo que ir al infierno ahora noten aquí,
él vino predicando en el desierto arrepentimiento y la razón que
vino predicando el arrepentimiento de pecados es porque dijo el
reino de los cielos se ha acercado el reino de los cielos. Aquí
está la razón por la cual debemos creer en el Señor Jesucristo. Aquí está la razón por la cual
debemos arrepentirnos. El reino de los cielos se ha
acercado. Juan no predicó un reino aquí
en la tierra. Juan no predicó un reino milenial
aquí en la tierra. Él dijo el reino de los cielos.
el Reino de los Cielos. Cristo, cuando Él murió en la
Cruz del Calvario y resucitó de los muertos, ascendió a la
gloria y cuando Él derramó su Espíritu Santo sobre toda carne,
es ahí donde comenzó el Reino de los Cielos. El Reino de los Cielos es la
Iglesia del Señor Jesucristo. Cristo en vosotros. es el reino
de los cielos es el reino donde Cristo es el rey el trono está
en el corazón de su pueblo donde él gobierna donde él gobierna
el reino de los cielos se ha acercado se llama reino de los
cielos porque de ahí procede procede de los cielos ese es
el origen su carácter es espiritual celestial no terrenal es un carácter
espiritual celestial y el fin de este reino de los cielos es
el cielo mismo es decir el lugar donde están todos es el cielo
mismo es un reino en el que hay que
nacer dijo el Señor Jesucristo a Nicodemo
si no naces de nuevo no puedes ver el reino de los cielos Nicodemo
vino al Señor Jesucristo de noche ustedes acuerdan ya en Juan capítulo
3 y dijo maestro sabemos Rabí, sabemos que has venido
de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales
que tú haces si no está Dios con él. Respondió Jesús y le
dijo, de cierto, de cierto te digo, el que no naciera de nuevo
no puede ver el reino de Dios. Es un reino en el que hay que
nacer, pero aún así es un reino en el que hay que entrar por arrepentimiento y por fe.
por arrepentimiento y por fe. Somos nacidos de Dios. Ahí está
la causa. Pero cuando somos nacidos de
Dios, la persona que nace de Dios va a arrepentirse y va a
creer. Es esa nueva criatura que se
arrepiente. Escuchen esto, la nueva criatura
creada en Cristo Jesús no peca. no peca, no puede pecar es esa
nueva criatura que está creado en Cristo Jesús no peca y no
puede pecar pero siendo uno siendo uno tú no puedes mirar adentro
y saber aquí está la nueva criatura aquí está la vieja criatura sabemos
que hemos nacido de Dios porque creemos pero esa nueva criatura
no peca La vieja naturaleza no hace nada más que pecar. Lo único
que hace es pecar. Todo el tiempo peca. Pero es
esa nueva criatura que se arrepiente aunque nunca ha pecado. Porque
es esa nueva criatura que reconoce como suyo el pecado de esa persona. mi pecado. Es esa nueva criatura
que reconoce como su pecado, aunque esa nueva criatura no
peca. Y es esa nueva criatura que confiesa a Dios. Y es esa
nueva criatura que crea a Dios. Así como cuando Cristo confesó
pecados que Él nunca hizo. ¿Quieren ver eso? En Salmo capítulo
40. salmo capítulo 40 el señor jesucristo
al estar en unión con su pueblo el que no conoció pecado por
nosotros lo hizo pecado y el señor jesucristo en unión con
su cuerpo con su cuerpo la iglesia él confesó pecados dicen salmo 40 versículo 12 porque
me han rodeado males sin número me han alcanzado mis maldades y yo no puedo levantar la vista
se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza y mi corazón
me falla mis mis maldades Ven allá como el Señor Jesucristo
está hablando de maldades, aunque Él no hizo mal. Así también la
nueva criatura confiesa, yo soy pecador. Y es esa nueva criatura
que crea a Dios. Es esa nueva criatura que confía.
Bueno, ya me pasé. Vean lo que dice otra vez Mateo. Ahora, cada persona es nacido
por el Espíritu Santo en el reino de los cielos. La evidencia de
ese nuevo nacimiento es que va a haber arrepentimiento hacia
Dios. Arrepentimiento hacia Dios y fe en el Señor Jesucristo.
Donde veas arrepentimiento hacia Dios y fe en el Señor Jesucristo.
Cuando decimos arrepentimiento hacia Dios, estoy arrepentido
de todo lo que soy. Estoy arrepentido de todo lo
que hago. No hay esperanza en mí mismo. Ese es volverse de
tus ídolos, de tus pensamientos. Deja el iniquo, sus pensamientos,
el hombre malo, sus caminos y vuelve hacia Dios. Ahí está el arrepentimiento
y la fe. Está mano a mano. No puedes tener
uno sin el otro. Si tienes una hoja de papel,
de que tengas una hoja de papel tienes dos lados es la naturaleza
de tener una hoja de papel tiene dos lados o una moneda de que
tengas una moneda tiene dos caras no puedes tener una moneda o
una hoja de papel con solamente un lado y desde que tengas la
fe en el Señor Jesucristo está el arrepentimiento van juntos
ahora Puedes discutir cual va primero.
El caso es que si uno tiene uno, tiene el otro. Tiene el otro. Y es don de Dios. Y es la evidencia
de una nueva naturaleza. Es la evidencia de que Dios ha
hecho una obra. También vemos allá entonces que
la persona que cree en el Señor Jesucristo no tiene confianza
en su propia carne. Nosotros somos la circuncisión,
el pueblo de Dios, los que adoramos a Dios en espíritu, nos regocijamos
en Cristo Jesús y no tenemos ninguna confianza en la carne.
Ahora, Juan el Bautista predicó la grandeza del Señor. Dios no necesita a nosotros. Nosotros lo necesitamos. Le dijo
a estos hombres religiosos, no piensen ustedes que ustedes son
algo. Dios puede levantar a sus hijos
de piedras. No piensen que ustedes son algo.
Nosotros no podemos estar sin Dios. La grandeza de Dios. Juan no estaba tratando de convencer
a las personas o rogándole a las personas que vengan a escucharle.
No podemos tener una iglesia si no vienes. Ven, acompáñanos. Mentira eso. Y le dijo a estos
fariseos, Dios no te necesita a ti para cumplir su promesa
Abraham. Dios no nos necesita a nosotros
para ser fiel. Él es fiel. Él es fiel. Él puede levantar a hijos aún
de estas piedras que están aquí en el río Jordán para ser los
herederos de la gracia. Ahora, lo que significa es esto. Dios no necesita al hombre. El hombre no necesita a Dios. Dios tiene misericordia de quien
tiene misericordia y se compadece de quien se compadece. también
Juan el Bautista les habló de la religión y de la necedad de
lo que es la religión la religión falsa o la religión simplemente
puesta sin Cristo Jesús versículo 10 y ya también el H está puesta
a la raíz de los árboles ya el H está puesta a la raíz de los
árboles todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado.
No importa qué religión tenga, no importa cuánta religión o
cuántas credenciales tenga, el hacha está puesta en la raíz.
Si no hay buen fruto, ¿y cuál es este buen fruto? ¿Cuál es
el buen fruto en el creyente? El Espíritu Santo, El Espíritu
Cristo en ti es la esperanza de gloria. Y el Espíritu Santo,
el fruto del Espíritu Santo es amor. Amor a Cristo. Amor a Dios. Amor a su pueblo. Es obra de Él. Pero es buen fruto. Que Él produce en el creyente. No es que vayas a visitar. Vaya
a visitar a la iglesia, al hospital. Pero eso no es. El buen fruto
es el fruto que Dios pone en el corazón. fruto del Espíritu
Santo. ¿Qué otro fruto? Vamos a construir
hospitales o vamos a dar de comer a los... Haz estas cosas. El Señor Jesucristo dice cuando
tengas oportunidad hazlo. Hazlo. Pero eso no son los buenos
frutos. El buen fruto es amor a Cristo. Amor a su pueblo. No está la religión. Cristo Jesús
es el uno. Ya también el hacha está puesta
a la raíz de los árboles. Por tanto, todo árbol que no
da buen fruto es cortado y echado al fuego. Yo la verdad bautizo
con agua para arrepentimiento, pero el que viene tras mí, cuyo
calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo. Él los
bautizará con el Espíritu Santo y fuego. Cristo Jesús es el Salvador. Él también es el Juez. Él es
el Juez. Su aventador está en su mano
y limpiará su era. Él va a limpiar. Él sabe. Él sabe quiénes son suyos y quiénes
no. Y recogerá su trigo en su granero. Noten acá. Él recogerá
su trigo en su granero. Qué promesa tan preciosa. Él
va a recoger su trigo. Ninguno de los suyos se va a
perder. Su trigo. Somos su pueblo, dados
a él por el Señor, por el Espíritu Santo, por Dios el Padre, y Él
los va a recoger. Están en el mundo, están perdidos,
pero Él los va a recoger. Y los que no son Suyos, Él los
va a juzgar. Bueno, es el mensaje de Juan
el Bautista y es el mensaje que nosotros tenemos. Es un mensaje
fiel de la gracia de Dios, de la necesidad del hombre, de la
necesidad de creer, arrepentirnos de quienes somos, lo que hacemos
y de creer únicamente en el Señor Jesucristo. Que el Señor bendiga
su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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