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Cody Groover

La Casa De DIos

Cody Groover • March, 10 2013 • Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover • March, 10 2013
What does the Bible say about God's love for His people?

The Bible teaches that God loves His chosen people uniquely, as stated in Romans 9:13, 'Jacob I loved, but Esau I hated.'

God's love for His people is a central theme in Scripture, particularly illustrated in the contrasting fates of Jacob and Esau. As Romans 9:13 states, 'Jacob I loved, but Esau I hated,' indicating God's sovereign choice in loving specific individuals whom He has elected before the foundation of the world. This love is not arbitrary or generalized but is a deep, covenantal love directed toward His elect. It is a love that is rich in mercy and grace, as described in Ephesians 1:4, where Paul affirms that we were chosen in Christ before the creation of the world.

Romans 9:13, Ephesians 1:4

How do we know that God's promises to Jacob apply to us?

God's promises to Jacob reflect His unchanging nature and are applicable to all believers as His chosen ones.

In Genesis 28, God makes profound promises to Jacob during a moment of fear and flight. He assures Jacob of His presence and protection, saying, 'I am with you and will keep you wherever you go' (Genesis 28:15). These promises extend beyond Jacob to all of God's elect, demonstrating His unwavering faithfulness to His covenant community. The reality is that through Christ, as the ultimate fulfillment of the covenant, believers today stand as recipients of these promises, reinforcing that God's assurances are as valid now as they were for Jacob. As stated in Romans 8:31-32, if God is for us, who can be against us?

Genesis 28:15, Romans 8:31-32

Why is the concept of sovereign election important for Christians?

Sovereign election underscores God's grace, affirming that salvation comes solely from His will and purpose.

Sovereign election is a fundamental tenet of Reformed theology, emphasizing that God chooses individuals for salvation based solely on His mercy, not on any foreseen merit. This concept, embodied in the acronym TULIP, particularly highlights the 'U' for Unconditional Election, which teaches that God's choice is not based on any conditions met by the individual. It is vital for Christians because it assures them that their salvation is secure in God's hands and not subject to their own failures or decisions. Romans 9:11 states that God's election is determined 'not by works but by him who calls,' reminding believers that their hope rests entirely on God's sovereign grace.

Romans 9:11

Sermon Transcript

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Pido que abran sus Biblias conmigo
en esta mañana el libro de Génesis. Génesis capítulo 28. Voy a comenzar a leer desde el
versículo 10. Génesis 28, versículo 10. Salió pues Jacob de Beersheba,
y fue a Arán. Y llegó a un cierto lugar, y
durmió allí, porque ya el sol se había puesto. Y tomó de las
piedras de aquel paraje, y puso a su cabecera, y se acostó en
aquel lugar, y soñó. Y aquí una escalera que estaba
apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo. y aquí ángeles
de Dios que subían y descendían por ella. Y aquí Jehová estaba
en lo alto de ella, el cual dijo, Yo soy Jehová, el Dios de Abraham
tu padre, el Dios de Isaac, la tierra en la que estás acostado,
te la daré a ti y a tu descendencia. ¿Será tu descendencia como el
polvo de la tierra, y te extenderás al occidente? al oriente, al
norte y al sur, y todas las familias de la tierra serán benditas en
ti y en tu simiente. He aquí yo estoy contigo, y te
guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a
esta tierra, porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te
he dicho." Y despertó Jacob de su sueño, y dijo, Ciertamente
Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y
dijo, ¡cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa
de Dios y puerta del cielo. Y se levantó Jacob de mañana,
y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal,
y derramó aceite encima de ella. Y llamó el nombre de aquel lugar
Betel, aunque luz era el nombre de la ciudad primero. E hizo
Jacob voto, diciendo, Si fuere Dios conmigo, y me guardare en
este viaje que estoy, y me diere pan para comer y vestido para
vestir, y si volviere en paz a casa de mi Padre, Jehová será
mi Dios. Y esta piedra que he puesto por
señal será casa de Dios, y de todo lo que me diere, el diezmo
apartare para ti. Qué precioso es leer en las Escrituras
y cuán bienaventurado es poder ver al Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo es la clave. El Señor Jesucristo es la llave
de entendimiento. Si nosotros vemos al Señor Jesucristo
en la lectura de la Palabra de Dios, si vemos, entonces estamos
correctamente entendiendo las Escrituras. Pero si no vemos
a Cristo, no nos va a hacer de ningún provecho. Nuestro Señor
Jesucristo dijo a unos fariseos un día, Él dijo, ustedes si creyeran
a Moisés, si ustedes creyeran lo que Moisés escribió, me creerían
a mí. Porque Moisés escribió de mí. Moisés escribió de mí. Cuando Moisés escribió del tabernáculo
estaba escribiendo de Cristo Jesús. Cuando Moisés escribió
del sacerdocio estaba escribiendo de Cristo Jesús. Cuando Moisés
escribió de los sacrificios estaba escribiendo de Cristo Jesús.
Cristo Jesús es la llave. Y aquí en este pasaje Como nos
dice allá en Hebreos capítulo 1, Dios habiendo hablado a los
padres por los profetas en tiempos pasados de diferentes maneras
a los padres por los profetas. Aquí en este tiempo nos ha hablado
por el Hijo. Pero Dios habló a Jacob. Qué
precioso es leer en las Escrituras acerca del amor de Dios hacia
Jacob. Dios dijo, a Jacob amé. Y porque Dios amó a Jacob, Dios
se reveló a Jacob. Dios se manifestó en Su gracia
y misericordia a Jacob. Y todo aquel a quien Dios ama,
y debe ser muy claro, Dios no ama a todo el mundo. Dios ama
a Su pueblo. Dios ama a aquellos que Él ha
querido amar antes de la fundación del mundo. Dios dice claramente,
a Jacob amé más a Esaú aborrecí. Él tiene su pueblo. Y Dios habló
a los creyentes en el Antiguo Testamento por figuras, tipos,
y en este caso vemos en un sueño. Y toda vez que Dios hablaba en
el Antiguo Testamento era para manifestar a Su Hijo. Él es el Salvador. Él es nuestra
esperanza. Si nosotros ¿De qué serviría
que Dios se manifestara y nos revelara toda clase de ciencia
y todo conocimiento si no derrama su amor en nuestro corazón? El apóstol Pablo dijo, si yo
tuviera toda ciencia, si yo pudiera hablar con lengua de ángeles,
si no tengo el amor de Dios que Dios da, si no tengo el amor
que Dios derrama en el corazón de su pueblo, si Dios no se revela
a mí, ¿De qué sirve? ¿De qué sirve? Pero aquí entonces
tenemos, primeramente quiero que consideremos a este hombre
Jacob en este pasaje. Jacob, ¿saben la palabra de Dios
se refiere a su pueblo? Estás aquí en esta mañana y tú
crees en el Señor Jesucristo, o eres uno de los escogidos de
Dios a quien Dios se va a revelar. ¿Saben quién eres tú en el Antiguo
Testamento? eres Jacob. Si tú estás aquí y eres uno de
los escogidos de Dios, tú eres Jacob. Aquí ya, entonces, venimos
a ver que esta Escritura es para nosotros. Jacob es un hombre
difícil de entender, pero sabemos esto acerca de este hombre. Dios
lo escogió. Dios lo amó. Dios amó a Jacob. en el capítulo 25 de Génesis
nos dice claramente que Dios pasó por alto a su hermano Génesis
25 21 dice y oró Isaac a Jehová por su mujer que era estéril
y lo aceptó Jehová y concibió a Rebeca su mujer y los hijos
luchaban dentro de ella y dijo si es así para qué vivo yo y
fue a consultar a Jehová y le respondió Jehová dos naciones
hay en tu seno y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas
el un pueblo será más fuerte que el otro pueblo y el mayor
servirá al menor el mayor servirá al menor nos dice allá en Romanos
capítulo 9 nos dice que Dios amó a Jacob pero aborreció a
Esaú aborreció Romanos capítulo 9 versículo Y es, dice, y no
sólo eso, sino también cuando Rebeca concibió de uno de Isaac
nuestro padre, pues no habían ni aún nacido ni habían hecho
aún ni el bien ni el mal para que el propósito de Dios conforme
a la elección permaneciese, no por obra sino por el que llama.
Se le dijo, el mayor servirá al menor, como está escrito,
a Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. Está hablando de la soberana
elección de Dios. la soberana elección de Dios. Bueno, sabemos esto, que Dios
amó a Jacob, y aquellos a quien Dios ama, Él se va a manifestar
en el tiempo. Él se va a manifestar. No los
va a dejar en sus tinieblas. Aquellos a quienes Dios ama,
Él los va a salvar. ¿No te alegra el corazón eso?
qué mentira y qué blasfemia y qué deshonra a Dios es decir, oigan
esto, se oye en muchos lugares, Dios ama a todos. Dios ama a
todos sin diferencia. Qué deshonra a Dios decir que
Dios ama a todos. Porque si Dios ama a todos, y
luego después envía a algunos de aquellos que Él ama al infierno,
entonces ¿de qué le sirve el amor de Dios? de qué le sirve
el amor de Dios a una persona en el infierno. Pero escuchen
esto, no es esto lo que Dios dice de sí mismo en la Palabra.
Dios dice que Él ama a su pueblo. El amor de Dios está en su Hijo,
el Señor Jesucristo. Y su pueblo fue escogido en Cristo
Jesús. El amor de Dios está en Cristo
y fuera de Cristo no está el amor de Dios. Eso es la verdad,
y es por cierto lo que honra a Dios. Pero este hombre Jacob,
ah, nosotros, dije que nosotros somos este Jacob, su mismo nombre,
¿sabe qué significa? Suplantar. Su nombre significa
suplantador. Era gemelo con Esaú, su hermano.
Suplantador, engañador y tramposo. Y eso nos describe nuestro carácter
perfectamente. Alguien dice, bueno, yo nunca
he suplantado a nadie. Bueno, sí has suplantado. Sí has suplantado. Jacob suplantó
el lugar de su hermano mayor, ¿verdad? Suplantó el lugar de
su hermano mayor. Y nosotros, nosotros hemos suplantado
a nuestro hermano mayor. al Señor Jesucristo. La honra
y la gloria que únicamente es debida al heredero de todas las
cosas, el Señor Jesucristo, la gloria que es únicamente a Él,
nosotros la tomamos para nosotros mismos, los hombres. Y dicen,
yo hice esto, yo hice eso, yo hice mi decisión por Cristo,
suplantador. La honra y la gloria en la salvación
es únicamente a Dios. Pero el hombre quiere tomar esa
gloria. Quiere tomar el lugar. Él es el único rey. Ha sido declarado
por Dios el Padre, el Rey, desde antes de la fundación del mundo.
Pero el hombre, nacido en este mundo, nacido en pecado, quiere
ser su propio rey. Y dice, yo no voy a escuchar
lo que dice él, yo voy a hacer lo que yo quiero. Suplantador. Significa suplantar, tomar el
lugar de otro por fuerza. o por tramar. Eso es lo que significa
su nombre y eso es lo que nosotros somos por naturaleza, suplantadores. Engañador. Engañó a su hermano
Esaú. Engañó a su hermano Esaú y engañó
a su padre, ¿verdad? Eso nos describe a nosotros también. Siempre hay engaño en nosotros. Y lo terrible de esto es que
nos engañamos a nosotros mismos. está mal que engañemos a otros,
pero cuando nos engañamos a nosotros mismos es peor. Es engañador. Bueno, ustedes ya saben la historia,
él engañó a su padre con este plan que hizo con su mamá para
que se le puso piel de animal para que sea velludo, su mamá
le cocinó un una comida para que su padre fuera engañado,
Isaac bendijo, conforme al propósito de Dios, bendijo a Jacob. Y cuando vino Esaú, no había
bendición para él. La bendición de Dios es sobre
su pueblo. Bueno, por este engaño que hizo
Jacob, él tuvo que huir. él tuvo que huir de la presencia
y de la ira de su hermano Jacob estaba... perdón, Esaú, vean
lo que dice Génesis 27 Génesis 27, versículo 41 Y aborreció Esaú a Jacob por la
bendición que en Cristo con Jesú Padre le había bendecido y dijo
en su corazón esto es lo que pensó Esaú Llegarán los días
del luto de mi padre y yo mataré a mi hermano Jacob. Voy a matarlo. Esto que él hizo, voy a matarlo.
Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Saúl, su hijo mayor,
y ella envió y llamó a Jacob, su hijo menor, y le dijo, He
aquí, Saúl, tu hermano se consuela cerca de ti con la idea de matarte.
Ahora pues, hijo mío, obedece mi voz, levántate y huye a la
casa de Labán, mi hermano, en Arán, y mora con él algunos días
hasta que el enojo de tu hermano se mitigue." Él tuvo que huir,
y él estaba en eso, estaba en huir de la presencia de su hermano
Esaú. Estaba ya solo en el desierto,
y entonces llegamos a nuestra lectura en esta mañana, en el
capítulo 28, versículo 10. donde nuestro Dios, el Dios de
Abraham, Isaac y Jacob, el único Dios vivo y verdadero, salió
al encuentro en su huida. Él salió al encuentro con Jacob y le hizo estas promesas
preciosas. Quiero que consideremos primeramente
en el versículo 10 y 11. Salió pues Jacob de Berseba,
y fue a Arán, y llegó a un cierto lugar y durmió allí porque ya
el sol se había puesto. Y tomó las piedras de aquel paraje
y puso su cabecera y se acostó a aquel lugar. Ahí estaba él
solo, en el desierto. Y consideremos por un momento
la razón por la que él estaba allá. ¿Por qué se encontraba
en la condición en la que se encontraba? Recuerden, dije,
Jacob es una figura de todos nosotros, nosotros somos los
Jacob. Jacob se encontraba en ese lugar
solo, en el desierto, sin amigos, por la misma razón que nosotros
nos encontramos en la condición que nosotros nos encontramos,
es por nuestros pecados. Jacob se encontraba allá por
sus pecados, por sus propias obras, por decir así. Por sus
propias obras. Y cada uno de nosotros, por nuestras
propias obras, cada vez nos vamos haciendo más y más transgresores.
Nadie va a ser justificado delante de Dios por sus obras. Por las
obras que una persona hace, no se justifica delante de Dios.
y esa persona que piensa que se justifica delante de Dios
por sus obras, y pueden ser lo que los hombres
llaman obras buenas, no estamos hablando de sus maldades, estamos
hablando de aquello que el hombre piensa que es bueno, por no ser
hecho en fe hacia el Señor Jesucristo y por no ser hecho por amor a
Dios, es rebelión en contra de Dios. Lejos de ser bien es malo. mal. ¿Se acuerdan de lo que el
Señor Jesucristo dijo? No todo el que me dice Señor,
Señor entrará al reino de los cielos. Muchas personas dicen
Señor, Señor y están trabajando. Hay los veces en las calles,
los veces, están trabajando y están pensando que con eso que hacen
se están justificando delante de Dios o es decir están de alguna
manera contribuyendo con lo que Dios hizo para salvación de su
alma. ¿Pero qué dijo el Señor Jesucristo
allá en Mateo capítulo 7? No todo el que me dice, Señor,
Señor, entrará en el reino de los cielos, sino todo aquel que
hace la voluntad de mi Padre. No todo el que me dice, Señor,
Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace
la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán
aquel día, Señor, Señor, no profetizamos, no predicamos en tu nombre. Estamos
llevando el Evangelio. Estamos predicando en tu nombre.
En tu nombre echamos fuera demonios y hicimos grandes señales. Y
en tu nombre hicimos muchos milagros. Entonces les declararé, dijo
el Señor Jesucristo, nunca te amé. Cuando dice aquí el Señor,
nunca te conocí, no está diciendo que no está enterado de ellos.
Está bien enterado. Él es Dios. Nunca te amé. Apartaos de mí, hacedores de
maldad. Todo el tiempo que estaban haciendo
esas buenas obras según sus propios pensamientos, el Señor Jesucristo
dice, son obras malas, son obras malas. Ahora, si bien nuestras obras
de justicia son trapo de inmundicia, no estamos ni siquiera hablando
de nuestras maldades, ¿verdad? Eso nos enseña que el hombre
está en la condición en la que está por sus propias obras. Recuerden, nadie tiene que culpar
a Adán, y nadie tiene que culpar a Satanás. Hay suficiente en
el corazón de cada uno para enviarlo al infierno. Nadie tiene que
echarle la culpa a Danás y a Adán. Nosotros estamos en la condición
en la que estamos por nuestros propios pecados, nuestra propia
rebelión. Eso es lo que nos enseña este
pasaje. Nuestro orgullo, nuestra codicia,
estamos aquí en esta condición de infelices y apartados de Dios,
lejos de Dios. Vean lo que dice Isaías capítulo
59. El brazo de Jehová no está corto como para que no puedas
salvar. Él es poderoso para salvar a
pecadores, y Él va a salvar a pecadores, Él va a salvar a Su pueblo. Pero
dice, vuestras iniquidades, ¿saben qué es una iniquidad, verdad?
Una iniquidad es una, es una, es pecado, hay transgresión,
pecado e iniquidad. Iniquidad es esas cosas que nosotros
fallamos en las cosas santas. Es decir, hay suficiente pecado
en tus buenas obras para enviarte al infierno. Es iniquidad. No llega a la santidad de Dios.
No es suficiente para satisfacer a un Dios santo y puro. Es iniquidad. No es equitativo, es lo que significa. No es igual. Solamente la justicia
del Señor Jesucristo es la justicia que hay. transgresiones, eso significa
rebeldía o desobediencia directa a la ley, los diez mandamientos,
y pecado pues es lo que somos, naturaleza. Pero dice aquí, por
vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro
Dios. Vuestras iniquidades han hecho
la separación, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros
su rostro para no oír. Entonces estamos como estamos
por nuestra culpa. Así como Jacob estaba huyendo
de la presencia o de la ira de su hermano y lo merecía, ¿verdad? Lo merecía. Y si Dios lo deja en esa condición,
lo merece. Y si Dios te deja en tu condición,
es decir, la salvación es por gracia. no es porque te lo mereces,
o porque eres más bueno, o de un carácter amable o afable,
no. Jacob, no hay nada en Jacob que
pueda mover a Dios para que Dios venga a Jacob y le muestre su
salvación. Y no hay nada en el hombre, no
hay nada en nosotros que pudo llamar a Dios para que Él pueda
amarnos a nosotros. Él nos amó a nosotros cuando
nosotros éramos pecadores, ¿verdad? Cuando no éramos amables, cuando
no éramos amables, Dios amó a su pueblo. Pero Jacob no merece, lo único
que merece el hombre es la ira de Dios. es lo único que nosotros
hemos, por decir así, ganado. Lo que han ganado nuestros pecados
es juicio de Dios. Es lo que merecemos. David dijo
esto en Salmo 51. David reconoció esta condición
y nosotros reconocemos esta condición, es decir, sabemos que la salvación
es por gracia y nosotros no merecemos y justificamos no merecemos la
salvación y justificamos a Dios es decimos Dios lo que tú dices
de mí es verdad tú dices que soy un pecador que no hay cosa
sana desde mi cabeza hasta mis pies lo que tú dices es verdad
justificamos a Dios en su juicio y David dijo allá en versículo
3 de capítulo 51 porque yo reconozco mis rebeliones." No le está echando
la culpa a otro. Yo reconozco mis rebeliones y
mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti sólo
he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos, para que
seas reconocido justo en tu palabra y retenido por puro en tu juicio.
¡Qué cosa, verdad! Tú eres justo cuando juzgas y
condenas al pecador. Gracias sean dadas a Dios, Él
es Dios justo. Gracias sean dadas a Dios, Él
es Dios salvador también. ¿Sabes la respuesta de ese acertijo,
pudiéramos decirlo de esa manera, o cómo se resuelve ese enigma? Dios es justo y salvador en su
Hijo, el Señor Jesucristo. Todos aquellos a quienes Dios
se revela, todos aquellos a quienes son los objetos del amor de Dios,
todos aquellos que son los Jacob de Dios, reconocen, reconocen
su culpa, reconocen que no son dignos, no son dignos de que
Dios en amor haya enviado a su Hijo al mundo. No que yo sea
digno. No somos dignos. Y justificamos
a Dios en condenarnos. Bueno, en versículo 12 de nuestro
texto, en Génesis 28, Dios se revela a Jacob. Dios salió al
encuentro de Jacob en su vida. ¿Cómo es eso, verdad? cómo se
muestra esto una y otra vez en todas las Escrituras de todos
aquellos a quienes Dios se manifestó, Dios fue en busca de ellos. Él
es el buen pastor que va en busca de sus ovejas. Jacob estaba huyendo,
y no estaba pensando en Dios, y no estaba pensando tener un
sueño cerca de Dios. Fue Dios quien vino a él. El
Señor se reveló a Siempre es el caso, siempre, siempre es
el caso que cuando Dios se revela a una persona, se revela a una
persona que no lo esperaba. Aun cuando las personas comienzan
a ir a la iglesia o comienzan a ir al lugar donde están reunidos
para oír la Palabra de Dios, no esperan conocer al Dios vivo
y verdadero. Esperan conocer a un Dios de
su imaginación. o tener alguna experiencia en
sí mismos, pero cuando Dios viene y se revela a ellos, es revelación. No es por aprendizaje. Dios se
reveló a Jacob en su misericordia. ¡Qué momento! ¿Cuántas personas
han venido a la iglesia con otras intenciones? Alguien dijo esto
y yo creo que es verdad. Nadie viene a la iglesia con
buenas intenciones. El joven viene porque está queriendo
enamorar a la niña y porque quiere impresionar a los padres. Viene este hombre porque quiere
hacer negocios, quiere hacer contactos en la iglesia. Pero Dios es misericordioso.
Dios es misericordioso. La gente entra y no sabe por
qué entra. pero Dios es misericordio. Él estaba huyendo y no estaba
buscando a Dios, pero qué momento cuando Dios se revela a una persona,
a pecadores, como Pablo dijo, yo soy el primero, yo soy el
jefe de los pecadores. Cuando Dios se revela, estando
en nuestro camino a la perdición, Él se revela. Dios nos dice,
pero Dios, vosotros estando muertos en vuestros delitos y pecados,
¿no están buscando a Dios? En Efesios capítulo 2, vean esto.
El hombre no está buscando a Dios. El hombre está perdido, alejado
de Dios, ajenos a los pactos de la promesa,
sin esperanza y sin Dios en el mundo. Hasta el hombre natural,
aquellos que son las ovejas del Señor Jesucristo, están andando
errantes, pero no están buscando al Pastor. El Pastor tiene que
venir en busca de ellos. Y nótenlo ya, aún siendo pecadores,
dice, Él os dio a vosotros vida. Él dio vida a vosotros. ¿Cuándo? Cuando estabas muerto. no cuando estabas moribundo, no cuando estabas medio muerto,
no cuando estabas buscando a Dios, no cuando tenías la inclinación
hacia las cosas santas. Cuando te dio vida, cuando estabas
en tu muerte, estabas muerto en delitos y pecados, muerto
¿En qué clase de muerte? En delitos. En eso estabas. En
delitos y pecados. En los cuales anduviste. ¿Qué
clase de muerto es eso? Un muerto andando. ¿Verdad? Muerte andando. Anduviste en
otro tiempo siguiendo la corriente de este mundo conforme a Satanás,
el príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera
en los hijos de desobediencia. entre los cuales también todos
nosotros, todos, esa palabra todos, todos, no hay ninguno,
todos se desviaron, aún así hicieron inútiles, todos, nosotros, el
apóstol Pablo dice, yo también, vivimos en otro tiempo los deseos
de nuestra carne haciendo la voluntad de la carne y los pensamientos,
y éramos por naturaleza hijos de ir a lo mismo que los demás.
Pero Dios, ahí está la intervención, ¿verdad? Pero Dios vino a Jacob. Dios vino a Jacob en esa noche. Y Dios cruza el camino de cada
uno de su pueblo. ¿Estás aquí en esta mañana? ¿Eres uno de los escogidos de
Dios? No sé, pero si eres, Dios va a cruzar tu camino. Dios va a cruzar tu camino. y
por medio de la predicación de la Palabra, por medio de la Palabra
de Dios, te va a dar vida. Vas a oír la voz del Hijo de
Dios, y el que lo oye vivirá. Si él es uno de los suyos, es
infalible eso. Él no está tratando de salvar,
oigan esto, a nadie. Él salva a su pueblo. Él va a
dar vida a todos aquellos que Dios el Padre le dio. Él los
dio vida a vosotros, pero Dios que es rico en misericordia por
Su gran amor con que nos amó. ¡Oh, amó a Jacob! Ese gusano,
ese tramposo, ese suplantador, Dios lo amó. Aun estando nosotros muertos
en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo. Por gracia sois salvos. ¡Qué precioso, Dios se reveló a Jacob y Dios
se revela a su pueblo. ¿Cómo se revela? Él es el mismo
ayer, hoy y para siempre, el Señor Jesucristo. En el Antiguo
Testamento se reveló en figuras y en sombras y en tipos, pero
todo es Cristo. Todo es Cristo. En este sueño
que soñó Jacob había una escalera. y la escalera estaba desde la
tierra, alcanzaba hasta el cielo. Esta es la figura. Hay un camino,
y solamente un camino, al Padre, que alcanza desde la tierra hasta
el cielo, la gloria, que nos lleva de nuestra condición de
muerte, de pecado, a la gloria con Dios. Solamente hay Esta
escalera es Cristo, Cristo Jesús. Cristo Jesús, el Eterno Hijo
de Dios vino, descendió del cielo, vino aquí a este mundo. El Eterno
Hijo de Dios se hizo carne. Él se humilló a sí mismo, se
hizo carne y descendió y estaba aquí con sus pies plantados sobre
la tierra. Él tenía que venir a este mundo
para establecer justicia aquí en la tierra, para poder llevarnos
a la gloria. Porque nadie, nadie puede estar
en la presencia de Dios sin santidad, sin justicia. Pero nosotros no
tenemos santidad. Nosotros no tenemos justicia.
Acabamos de ver que estamos muertos en delitos y pecados. que todo
hombre está por naturaleza muerto. Pero necesitamos para estar en
la gloria, tenemos que tener la santidad de Dios, la justicia
de Dios, y nuestro pecado tiene que ser quitado. Es por eso que
Él tuvo que venir a la tierra. El eterno Hijo de Dios vino aquí
al mundo, fue hecho carne. En el principio el verbo y el
verbo era con Dios y el verbo era Dios. el Verbo fue hecho carne, y habitó
entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como de lo unigénito del
Padre, lleno de gracia y de verdad." Cristo está aquí en la tierra
y también allá en la gloria. ¿Saben qué le dijo a Nicodemo
una vez? Dijo, Nicodemo, nadie ha subido al cielo sino el que
descendió del cielo. ¿De quién está hablando? Está
hablando de sí mismo. ¿Y saben qué dijo? el Hijo del Hombre
que está en el Cielo. Nicodemo, en que estoy hablando
contigo, estoy allá en la gloria. Él es el Yo Soy, el Eterno Dios,
Dios en quien todos nosotros tenemos existencia. El Universo
está en Dios, no Dios en el Universo. Nosotros estamos en Él, vivimos
y nos movemos, tenemos nuestra existencia, dijo el apóstol No
está lejos. No está lejos. Está tan cerca.
Pero solamente podemos nosotros venir a Dios el Padre. Solamente
podemos nosotros entrar a la presencia de Dios por medio de
la persona del Señor Jesucristo por su obra que Él consumó en
la cruz del Calvario. Solamente podemos entrar en la
presencia. Dios lo ha exaltado. El eterno Hijo de Dios vino aquí
a este mundo y se hizo carne. Hombre. Hombre verdadero. Lo
que no había sido antes. El verbo, que era en el principio
con Dios y era Dios, fue hecho carne. Pero ahora, el verbo,
el que fue hecho carne, Jesús, su nombre llama a ese nombre
Jesús. Este hombre, El Salvador está
allá en la gloria. Él ha ganado el cielo por su
pueblo. Él ha ganado. Y nos dice allá
en nuestro texto que los ángeles subían y descendían sobre la
escalera. Los ángeles subían y descendían. Eso nos enseña
que solamente hay una manera de llegar al cielo. Dijo el Señor Jesucristo, yo
soy el camino, la verdad y la vida, y nadie viene al Padre
si no es por mí. Es decir, ¿no habían dos escaleras
en su sueño? Solamente hay una escalera, y
solamente hay un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo
hombre. Eso excluye a Mohamed, eso excluye
a cualquier otro hombre, eso excluye a María, solamente Cristo
Jesús. Y no hay ningún otro nombre dado
a los hombres en que podamos ser salvos, solamente en Cristo
Jesús. Es por Él, únicamente por Él,
que podemos venir delante de Dios. Dios está reconciliado
con Su pueblo en Cristo Jesús. Fuera de Cristo Jesús, Dios es
fuego consumidor. y luego vemos aquí en el texto
que Jehová estaba en lo alto de ella en el versículo 13 Jehová
estaba en lo alto de esta escalera el cual digo yo soy Jehová el
Dios de Abraham tu padre el Dios de Isaac luego a los que seguirían
dirían de Jacob el Dios de propósito el Dios de promesa el Dios del
pacto yo soy y saben que cuando digo esto Yo soy el Dios de Abraham,
el Dios de Isaac. Él dijo, yo fui el Dios de Abraham. Saben que el Señor Jesucristo,
vinieron los saduceos alguna vez y empezaron a decir una historia
de una mujer que tenía, que murió su esposo y luego tuvo, fue esposo
del hermano y así sucesivamente siete veces. Y los saduceos que
no creían en la resurrección dijeron, ¿De quien será mujer
en la Resurrección? Señores y precios, ustedes erran.
Están en error. Ustedes no conocen las Escrituras
y no conocen el poder de Dios. ¿No has oído? ¿No has oído que
yo soy el Dios de Abraham y Isaac de Jacob? ¿Dios no es Dios de
los muertos? Abraham ya había muerto, ¿verdad? Abraham ya había
muerto, pero dijo, yo soy el Dios de Abraham. Abraham está
conmigo. Abraham está conmigo. Es por medio de la obra de este
redentor, de este sucesor, de este representante de manera
de la escalera. Abraham había subido allá. Y todo su pueblo sube a la gloria
por medio del Señor Jesucristo. Yo soy el Dios de Abraham, tu
padre y de Isaac. La tierra que estás acostado
te la daré a ti y a tu descendencia. Y tu descendencia será como el
polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al
norte, al sur, y todas las familias de la tierra, hasta los yucatecos. ¿Ah? Hasta los... ¿Qué precioso
es esto? Todas las familias de la tierra
llegó hasta aquí. Llegó hasta aquí. Y hasta las
partes más remotas del mundo. El Señor Jesucristo dijo, este
Evangelio va a ser predicado en todo el mundo. Él tiene su
pueblo en toda lengua, raza, linaje y nación. Y Él va a traerlos. Todas las familias de la tierra
serán benditas en ti y en tu simiente que es Cristo. Ahí está
la bendición de Dios en Cristo. Fuera de Él no hay bendición.
Y dice aquí en versículo 15. Y aquí yo estoy contigo. Quiero
que veamos esta promesa lo que habló Dios a Jacob y estas promesas,
la promesa de Dios al creyente. ¿Qué consuelo tenemos en la Palabra
de Dios? Nuestra fe no está fundada, no
recibe su fuerza por lo que dice un hombre. Ahí no hay fuerza. Y cualquiera que tiene su esperanza
puesta en lo que dijo un hombre va a fallar. Es una esperanza
falsa. Pero la palabra de Dios es más
firme que todo lo que tú puedes ver en este universo. El cielo
y la tierra van a pasar, dijo el Señor Jesucristo. Pero mi
palabra no va a pasar. Es más firme que estas cosas
que nosotros decimos tierra firme. Esta tierra firme no es firme.
El cielo y la tierra van a pasar, pero mi palabra no va a pasar.
y qué preciosos son las promesas de Dios a su pueblo cuando Dios
habla y te dice yo voy a hacer esto entonces llévala al banco
porque esto está bueno yo voy a hacer esto yo voy a hacer esto
yo voy a hacer esto ahí está Jacobo ya recibiendo bendiciones
y aquí estamos nosotros recibiendo bendiciones yo voy a hacer, yo
voy a hacer, yo voy a hacer La salvación no depende de ti, la
salvación depende de Dios y lo que Él ha cumplido en Cristo
Jesús. Vemos allá, línea por línea,
lo que digo, yo estoy contigo. Uh, qué bendición es esa, ¿verdad?
Yo estoy contigo, Jacob, suplantador, tramposo, mentiroso, ¿eres pecador? Yo estoy contigo. El infierno mismo puede estar
en contra de ti, pero si Dios es por nosotros, ¿quién contra
nosotros? ¿Quién puede acusar a los escogidos
de Dios? Dios. El Señor Jesucristo es
el que murió. Yo estaré contigo. Yo estoy contigo. Lo dije mal,
¿verdad? No dice yo estaré, dice yo estoy.
Siempre presente. Yo estoy contigo. El Señor Jesucristo
está con su pueblo. En Romanos capítulo 8, versículo
28, tenemos este texto que es tan precioso. Pero recuerden,
este texto solamente es consolación para su pueblo. ¿Cuántas personas
le oímos que dicen esto? Todo ayuda para bien. Cuidado.
Cuidado. No es correcto decirle todas
las cosas ayudan a bien a una persona que no cree en el Señor
Jesucristo. está mal decirle a una persona todas las cosas
ayudan bien si no tienen interés en Cristo, si no aman al Señor
Jesucristo lo puedes decir, pero puede ser que estés mintiendo
no va a decir que estés mintiendo pero si una persona ama al Señor
Jesucristo si una persona ama a Dios, ama el Evangelio ahora
sí sobre la Palabra de Dios con la autoridad de la Palabra puedes
decirle, ah hermano Esto que estás pasando es difícil, pero
Dios te ama. Todas las cosas van a salir bien.
Romanos 8, 28. Y sabemos que a los que aman
a Dios, ahí está la característica, a los que aman a Dios. ¿Y quiénes
son los que aman a Dios? Aquellos a quienes Dios le ha
puesto su amor en su corazón. De otra manera, nosotros no le
amamos a Él. A los que aman a Dios, todas
las cosas ayudan a bien. esto es a los que conforme su
propósito son llamados porque los que antes conoció también
los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de
su hijo para que él sea el primogénito entre muchos hermanos y a los
que predestinó a estos también llamó y a los que llamó a estos
también justificó y a los que justificó a estos también lo
justificó que pues diremos a esto si Dios es por nosotros quien
contra Dios estoy contigo Cuando Dios te dice eso, es tiempo
que te regocija, ¿verdad? Cuando Dios te dice, yo estoy
contigo. Yo estoy contigo en Cristo Jesús. ¿Qué revelación
es eso? Que no solamente que Cristo murió,
todo el mundo sabe eso. Todo el mundo sabe que Cristo
murió. Estamos en el año del calendario 2013 de nuestro Señor
Jesucristo. ¿No se dice así? el calendario
Gregoriano, 2013 de Nuestro Señor después de Jesucristo. Hace referencia
a la vida y la muerte y la resurrección del Señor Jesucristo. Todos saben
que Él murió en la Cruz del Calvario. Todos saben eso. La persona que
no lo sabe es ignorante voluntariamente. Pero no todos lo creen. No todos. ¿Qué pues diremos si Dios es
por nosotros en Cristo Jesús? ¡Qué revelación, verdad! Yo estoy
contigo. En la muerte de mi Hijo, yo estoy
contigo. Es por eso que Él fue enviado
al mundo, para salvar a pecadores. Yo estoy contigo. Luego dice ya nuestro texto, Yo te guardaré. yo te voy a salvar a ti yo estoy
contigo y yo te voy a guardar Él guarda a su pueblo como la
pupila, verdad, está protegido nos dice el Señor Jesucristo
que estamos en las manos del Señor Jesucristo en las manos
del Padre y nadie las arrebatará de la mano de mi Padre guardados
eternamente seguros Israel será salvo con salvación eterna, dice
Yo te guardaré. Ninguno de aquellos por los cuales
Dios ha escogido, los que Dios ha escogido, Cristo murió por
ellos. Aquellos por los cuales Cristo
murió, el Espíritu Santo viene en el tiempo y les hace saber
lo que Dios ya hizo por ellos. Les da a entender. Y ninguna
de aquellas personas que ha sido traído por el Espíritu Santo
a los pies del Señor Jesucristo, a fe en el Señor Jesucristo,
puede ser perdido. ¿Por qué? Porque Él los guarda. Somos guardados, dice, por el
poder de Dios mediante la fe, y es principalmente se entiende
por la fidelidad del Señor Jesucristo. Yo te guardaré, no te guardas
tú a ti mismo, aunque debemos tener cuidado de guardarnos,
aunque debemos tener cuidado de nuestra vida personal, debemos
tener cuidado Pero, después de todo, no depende de tu fuerza,
depende de la fuerza del poder de Dios. El niño que está en
los brazos de su padre o su madre, un bebé, un infante, ¿de quién
depende si ese niño cae o sigue en los brazos? Depende del papá,
¿verdad? O depende de la mamá que lo está
abrazando. Pero, él lo está abrazando, pero hay veces el niño también
está agarrando, ¿verdad? depende yo te guardaré qué precioso
es esto el Señor Jesucristo dijo mis ovejas oyen mi voz yo las
conozco y me siguen y nadie las arrebatará de mi mano y luego dice allá y volveré a
traerte yo soy yo estoy contigo yo estoy contigo te guardaré
por donde quiera que fueras No importa donde vayas, yo te voy
a guardar. Si tu camino es por el fuego, el horno del fuego,
yo te voy a guardar, no te va a quemar el fuego. Yo estoy contigo. No importa donde el Señor te
lleve, Él te va a guardar. Y dice allá, volveré a traerte
a esta tierra. Canán, es el lugar donde estaba
hablando, y Canán es figura del cielo. figura típico del cielo. Y Dios dice aquí a Jacob, yo
te voy a traer otra vez a esta tierra. El propósito por el cual
Dios llamó a su hijo a venir a este mundo para dar su vida,
es para que él lleve a su pueblo a la gloria. Él dijo, y yo los
resucitaré en el día postrero. Esta es la voluntad del Padre
que me envió, que todo lo que me diera no pierdo yo nada, sino
que los resucite en el día postrero. voy a resucitarlos, voy a llevarlos
a la gloria ninguno, voy a traerlos el cielo va a estar lleno no va a faltar ninguno de aquellos
por los cuales murió el Señor Jesucristo pero escuchen eso,
tampoco va a haber lugares vacíos no va a haber de más y no va
a haber de menos Todos aquellos que Dios el Padre escogió, esos
van a venir. Y ninguno más, y ninguno menos.
Pero gracias sean dadas a Dios, hay lugar. El Señor Jesucristo
dijo, Ustedes creen en Dios, crean también en mí. En la casa
de mi Padre muchas moradas hay. Si no fuera así, yo os lo diría. Voy pues a preparar lugar para
vosotros. Y si me fuera a preparar el lugar,
vendré otra vez. para que donde yo estoy vosotros
tambien estais no te dejare dice alla yo te
voy a traer a esta tierra y no te dejare oigan esto no te dejare
para el creyente has pensado alguna vez voy a caer y voy a retroceder
y nunca voy a volver si el Señor te deja eso vas a
hacer si el Señor te deja por un momento eso vas a hacer pero
dice aquí yo no te dejaré yo te voy a traer es decir no es
una colaboración entre Dios y el hombre Dios no hizo su parte
y ahora que ya te puso en el camino te limpió, te lavó y te
puso ahí está la ovejita en el camino a ver si llegas ahí te
estoy dirigiendo al cielo a ver si llegas dice aquí yo te voy
a traer yo te voy a traer en los brazos
es lo que dice el Señor Jesucristo de los 99 que están y una está
perdida el pastor va y busca hasta que la encuentra y cuando
la encuentra la pone sobre sus hombros y la trae yo te voy a
traer no te voy a dejar no te voy a dejar hasta que haya hecho lo que te he dicho. Está sobre
la promesa de Dios. Sobre lo que yo he dicho, Él
está satisfecho. Él va a estar satisfecho. La
voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Ninguno se perderá. Bueno, Jacob
llamó a ese lugar Betel, la casa de Dios. Dios se reveló a él. Él dijo, yo no sabía, yo no sabía. Dios se reveló a él y dijo, la
casa de Dios. ¿Dónde Dios, dónde está Dios?
Dios no está en un edificio. Dios no está en un edificio.
Dios no está, dijo el Señor Jesucristo, a esa mujer samaritana, créeme
mujer, la hora viene y ahora, cuando ni en este monte, ni en
Jerusalén adorareis al Padre. Dios es Espíritu, y los que lo
adoran en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren. ¿Dónde
está Dios? La casa de Dios, en su pueblo,
¿verdad? Dios mora con su... Cristo en
ti es la esperanza de gloria. Cuando Dios se te revela, ¿dónde
se te revela? No aquí afuera. ¿Se acuerdan
lo que dijo el apóstol Pablo? Saulo de Tarso estaba en camino
a Damasco. Y dijo, cuando agradó a Dios
revelar su Hijo, no enfrente de mí, no al lado de mí, atrás
de mí. Dios, Pablo estaba persiguiendo
al Señor Jesucristo y la revelación vino a él. Está en mí. Me has
hecho una nueva criatura. está en mí. Es casa de Dios. Si Dios está en ti, si Cristo
está en ti, casa de Dios, morada de Dios. ¡Qué precioso! Jacob,
pecador, nosotros, Dios salió al encuentro y se reveló a nosotros
y nos dio estas promesas de lo que Él ha hecho en Cristo Jesús. Y cuando Él se revela, tú también
vas a decir, uh, soy casa de Dios, soy casa de Dios, Dios
está en mí, se reveló en mí. Que el Señor bendiga su Palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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